Escritura Social

Para leer...

Lee las últimas entradas de Escritura Social.

from keyeoh

La nube negra se ha vuelto a situar detrás de mis orejas. Me susurra adjetivos hirientes y crece a la par que yo me hago más y más pequeño. Me recuerda que es posible sentirse solo aunque estés siendo fagocitado por una multitud. Me ahogo, y nadie parece darse cuenta, porque lo hago a cámara lenta.

Un detalle. De vez en cuando. Un gesto. Una palabra. Es lo único que pido. Puede ser que estén ahí y yo no los haya visto. No sé si tengo razón o no. Si la tengo, tendré que buscar la causa y saber qué he hecho mal. Y rezar porque todavía haya margen para la enmienda. Si no la encuentro, el paisaje es más oscuro, pues sería una señal de que la paranoia se ha instalado en mis entrañas. Y no quiero acabar así, desconfiando de todo el mundo, cargando sobre los demás el peso de mi dejadez y mi incapacidad.

De verdad pensaba que lo estaba haciendo bien. Hasta que llegó un punto en el que los brazos se me hicieron tan pesados como el alma, y me quedé quieto en el sitio. Esperando que alguien me viniera a buscar. Qué egoísta. Qué pasivo agresivo de manual. Siento vergüenza al escribir estas líneas.

El resto del mundo parece estar a la espera de mis órdenes. Y yo no soy capaz de encontrar mi propia voz. Si no puedo ver nada útil en mi destartalado interior, ¿cómo voy a ser capaz de aconsejar o guiar a nadie más?

No hay manual de instrucciones. No sé qué puedo hacer. Todos los primeros pasos me parecen cuesta arriba desde aquí.

Y yo ya no tengo fuerzas.

 
Leer más...

from Reflexiones desde el Keuper

Poco más que añadir, en principio, que lo ya indicado en el título de esta entrada. He probado el calzado minimalista, barefoot, y tras varios meses con un uso constante me he dado cuenta de que es un calzado que no se adapta a mí.

El verano pasado, siempre que podía, estaba descalzo. Y eso hizo que, llegado un momento, me costase ponerme las deportivas. Mi hermana, que lleva años usando barefoot, me dijo que probase con este tipo de calzado y me dio una serie de consejos para acostumbrarme a ellos. Así que le hice caso y me compré unos escarpines para pasar lo que quedaba de verano. Y me encantaron. Los usaba diariamente hasta que llego el mal tiempo, momento en el que me decidí a comprarme unas botas barefoot.

Ese ha sido mi calzado diario hasta hace unas semanas que he vuelto al calzado tradicional. Hará un par de meses empecé a notar unas molestias en la planta del pie al caminar y, por las mañanas, en los tobillos. En un principio, pensé que podría haberme hecho daño y no le di mayor importancia, pero cada vez las molestias eran mayores. Me di cuenta de que los días que no salía de casa esas molestias se atenuaban, por lo que decidí probar de nuevo con las deportivas. A los pocos días las molestias en los pies habían desaparecido.

He intentado volver a utilizar los escarpines y las botas, pero siempre vuelven las molestias al usarlas. Aunque me gusta lo cómodo que es este tipo de calzado, está claro que no es para mí. Una lástima, porque a los escarpines les he hecho muchísimos kilómetros y siguen como nuevos.


#VidaCotidiana

 
Leer más...

from O corvo gralla

Inicio unha serie de artigos coa intención de falar de clásicos da literatura traducidos ao galego. Estes artigos apareceran na revista Biosbardia en torno ao día 15 de cada mes, e días despois ligarei aquí coa versión podcast dos mesmos.

O primeiro, dedicado a dúas novelas de George Orwell, podedes lelo aquí: George Orwell, o visionario.

E a versión en podcast, aquí: Clásicos en galego: George Orwell.

Aproveito para avisar de que abandono iVoox e Spotify e publicarei os podcast en archive.org. Este é o feed rss.

Vale.

 
Saber máis...

from El rincón de ferlagod

Esta semana, entre ratos de código en BiblioHouse y trabajo, he sacado tiempo para darle una oportunidad a lo nuevo de Filmin: «Esto no es un misterioso asesinato».

Si te mola Agatha Christie pero estás harto de que siempre te vendan la misma moto, lee atento.

La premisa parece el ABC del género: una mansión inglesa, un cadáver calentito y un grupo de sospechosos con cara de culpable. Pero el giro es de los que te sacan una sonrisa: el protagonista sabe perfectamente que está metido en un cliché.

Es pura metaficción. La serie es ácida, inteligente y destila esa clase que solo tienen los ingleses cuando se ponen cínicos.

Lo mejor y lo peor (sin rollos)

  • Producto fresco: En comparación con la “comida rápida” de Netflix, esto es producto de mercado. Guion inteligente que no necesita efectos especiales de feria para mantenerte pegado al sofá.
  • El puzle funciona: El misterio está bien hilado. Te mantiene intentando adivinar quién es el asesino mientras te ríes de lo absurdo de la situación.
  • Ambientada en los extravagantes años 30, reúne a artistas surrealistas de renombre mundial, incluidos los jóvenes Dalí y Magritte, que se encuentran atrapados en una lujosa mansión con un misterioso asesino en serie suelto.

¿La pega? Si no has visto un capítulo de Hércules Poirot en tu vida, igual te pierdes alguna cosilla. Pero para los que llevamos años leyendo novela negra, es una delicia.

Si buscas algo que te haga pensar, deja de dar vueltas por el catálogo de las plataformas y búscalo en Filmin. Es de lo mejorcito que he visto esta semana en series.

 
Leer más...

from Notas al margen

Hay una culpa que aparece sin avisar. Ese momento en que estoy frente a la pantalla, con el control de la consola en las manos. Llega esa culpa sorda, esa sensación de que no estoy haciendo nada. Miro mi laptop a un lado, la tablet a lo lejos. Los pensamientos se van a otro lado y me olvido del juego que estaba jugando. Aparece ese pensamiento: debería estar trabajando en esos proyectos. Estoy perdiendo el tiempo.

Y así nos volvemos esclavos de nosotros mismos. Esclavos de la productividad. Necesitamos estar produciendo constantemente. Y así el mercado nos llena de gurús que quieren que te levantes a las 3:00 am y que todo tu día exista solo para producir. Una vida sin descanso, sin pausa, sin respiro.

Me dan risa esos gurús que te dicen que no te esfuerzas lo suficiente. Que no trabajas lo suficiente. Esos tipejos viven en su burbuja, sin ver la cantidad de gente que debe levantarse muy temprano para llegar a su trabajo. Dicen que la gente es perezosa y no quiere trabajar. ¿Y entonces cómo es que todos los servicios y comercios siguen funcionando?

El mundo lo mueven los trabajadores. Trabajadores que meten muchísimas horas y que, en muchos casos, están explotados. Y con todo esto llega ese pensamiento mágico de tener que producir todo el tiempo.

Una presión que, por cierto, la mismísima ONU reconoce que no debería existir. No es capricho, es un derecho. Pero esos gurús no tienen idea de nada de eso, encerrados en su mundo perfecto.

El descanso no es un lujo; debería ser parte de nuestra vida. Además, y aquí está el dato que te quieren esconder, los trabajadores que caen en burnout tienen un 60% menos de capacidad para concentrarse y son un 32% menos productivos que quienes sí descansan. O sea que toda esa cultura de “trabaja más, duerme menos” no solo te destruye por dentro, sino que encima ni funciona.

La productividad excesiva tiene nombre: hustle culture, y está probado que genera culpa, ansiedad, burnout y depresión. Literalmente te rompe para nada.

Pero también llega la realidad. Si yo me quejo desde la comodidad de mi casa, sintiendo miedo de no ser productivo, la realidad de muchos otros no es la mía. Muchos no tienen opción. Mucha gente trabaja de más por necesidad, no por gusto. Con los precios de renta, gasolina y todo lo demás por las nubes, es obvio que no pueden parar.

El sistema te obliga a correr sin parar si quieres vivir con algo de comodidad.

Así que no me sirve de nada decirte simplemente “suéltate de ese pensamiento productivista” cuando la realidad de muchos es que no hay de otra. La realidad no cambia solo con cambiar tu forma de pensar, especialmente si el mundo no te lo permite. El verdadero cambio está en el sistema: sueldos que te dejen vivir con dignidad, acceso real a una vivienda, condiciones que te permitan descansar sin sentir que te caes al vacío.

Pero aun así: descansa cuando puedas. Siéntate, mira la tele, juega videojuegos. No estás perdiendo el tiempo. Es vital.

 
Leer más...

from Francisco Molinero

Ir tarde llegar tarde estar a destiempo, desubicade como una brisa en un pabellón.

El reloj me marca una hora cualquiera una en la que no estoy a la que no llegaré a la que no quiero llegar para no desdecirme no ser yo tan fuera de sitio tan excéntrico.

Ir tarde esperando que todo haya pasado y no quede salvo el vacío la huella inexistente de lo que hubo en otro momento. Llegar tarde al reparto de los problemas los que mi reloj me trajo hasta su destierro.

 
Leer más...

from keyeoh

Ando bastante cabizbajo los últimos meses en todo lo tocante a lo laboral. El mundo en el que me muevo ha tomado un rumbo que cada vez me resulta más indigesto. Mi salud mental se está volviendo a deteriorar a un buen ritmo. Como además, mi total disfunción ejecutiva es ya patente, paso la mayor parte de mis días con la sensación de estar atrapado.

En mis continuos paseos por Internet, siempre en busca de alguna solución mágica a mi bloqueo, me encuentro con cosas y conceptos con los que me gusta fantasear. Sólo eso, fantasear, porque uno es un cobarde y le tiene miedo al fracaso, al éxito y al hombre del saco. Me gustaría ser, bien una de esas personas que pegan un cambio de vida radical y luchan por sus principios, bien una de las que saben separar lo laboral de lo personal y son capaces de vivir con pragmatismo. Pero no, yo siempre cobarde y agazapado en algún rincón en el que la vida no me alcance. No vaya a ser que me haga pupa.

Ya vale de hablar de mis neuras (otra vez). Hoy quería hablar un poco de un concepto sobre el que estoy leyendo bastante: la permacomputación. Sin más preámbulos, aquí va parte de la definición (disculpad por la traducción) que se puede encontrar en el que es quizás el wiki de referencia.

La permacomputación es a la vez un concepto y una serie de prácticas relacionadas con cuestiones como la resiliencia y lo regenerativo en la computación y las tecnologías de comunicaciones, todo ello inspirado en la permacultura. [...] la permacomputación es un proyecto político anti-capitalista. [...] es también un ideal utópico que necesita de una gran cantidad de reflexión, reconstrucción y trabajo de diseño para ser llevado a la práctica. [...] Por encima de todo, no existe un kit de permacomputación a la venta. Es mejor pensar en ella como una invitación para que, de forma colectiva y radical, reflexionemos sobre la cultura computacional.

En mi opinión, estamos ante una definición bastante abstracta; más bien una invitación a pensar y crear en comunidad. Una llamada al diálogo, a preguntarnos qué podemos hacer para encajar una actividad tan alejada de la naturaleza, como es todo lo relacionado con la computación, dentro de un sistema donde los recursos no son infinitos.

El mundo de la tecnología, estos últimos años, ha acelerado sin mirar atrás y evitando responder a todas las incógnitas que puede plantear un crecimiento exponencial. Los ordenadores personales del siglo pasado dejaron paso a otros más grandes, y luego subieron a las nubes, abstrayendo a los usuarios cada vez más lejos de aquello que podían tocar. Las razones han sido las de siempre. Productividad, eficiencia, beneficio, margenes, valor creado, etc. O sea, dinero.

En esta época en la que nos están embutiendo la IA hasta en el bloc de notas, no es extraño que a alguien como yo este tipo de ideas le resulten atractivas. En mi caso, no busco nada concreto, sino un momento de pausa y reflexión. Algo que me permita tener ilusión todavía en la tecnología.

Voy a ver si me animo a montar un grupo de discusión informal sobre el tema con colegas que sé que cojean de la misma pierna. Estaría bien para hablar de tecnología desde otro punto de vista que no sea el de la inmediatez y el despilfarro, para volver a tener ilusión por lo nuestro.

Me gustaría también escribir aquí alguna entrada más sobre los diferentes principios de la permacomputación. Si a alguien le interesa el tema, o tiene alguna sugerencia, que no dude en contactarme en Mastodon. Como buen diletante, no prometo nada. Pero para escuchar siempre estoy disponible.

 
Leer más...

from Francisco Molinero

Recuerdo cuando leí El nombre de la Rosa de Umberto Eco. Fue un libro que me impactó y me conectó con lecturas que había tenido de Cortázar y otras. Luego vino la película de Jean-Jacques Annaud, con aquella escena en la que Adso está observando la portada de la iglesia de la Abadía, cuando se encuentra con el hermano Salvatore que interpreta magistralmente Ron Perlman, gritando: !Penitentiagite! !Penitentiagite!

Tardé años en saber que Penitentiagite era el grito de los dulcinitas que tenían entre sus ideales:
la oposición a la jerarquía eclesiástica y la conversión de la iglesia a los ideales de pobreza y humildad, la oposición al sistema feudal, la liberación de los hombres de cualquier restricción, la organización de una sociedad igualitaria, de ayuda y respeto mutuos, basada en la propiedad comunitaria y en la igualdad de sexos.

Se dedicaban a matar al clero rico. Querían vivir la pobreza y hacer que la iglesia la viviera y terminaron martirizados y quemados en la hoguera.

Me lo ha recordado el rifirafe que ha tenido el Papa actual con Trump y creo que hubiera estado bien que Robert Francis Prevost, conocido entre sus seguidores como León XIV le hubiera exhortado al homicida ¡PENITENTIAGITE! Penitentia agite como diríamos ahora ¡Haz penitencia!

En la secuencia se hace referencia a los temas iconográficos que corresponden al Apocalipsis y al Purgatorio, con toda una galería de animales fantásticos recogidos en los libros Bestiarios. Hoy esos bestiarios modernos son las armas con las que estos genocidas han masacrado a miles y miles de personas en Gaza, Irán o el Líbano. Les tiene que llegar el momento de la penitencia, seguro. Estoy esperanzado.

 
Leer más...

from keyeoh

Lunes de mordiente y fuertes vientos de levante. Lunes que me pasan por encima. Nada mejor para empezar la semana que un curso obligatorio sobre algo que no te interesa o desprecias. No imagino un plan más agradable que estar encerrado durante unas cuantas horas en una auténtica cámara de eco con las paredes forradas de publicidad.

La parte más pragmática que anida en mí me ha convencido. Me ha dicho que respire hondo, y que recuerde que me están pagando por estar ahí. No es mi dinero el que se está yendo por el desagüe en aras de una productividad todavía por delinear.

Efectivamente. Estoy hablando de algo relacionado con la IA. Cómo no.

Tengo que confesar que he aprendido alguna cosa. Soy una persona que va a todos los sitios con las orejas desplegadas cual velamen, y mi cerebro sigue disfrutando de cualquier chute de conocimiento que pueda meterse en vena. Lo que me parece una lástima es que eso que he aprendido probablemente tenga la fecha de caducidad más cercana que unas pechugas de pollo que dejé al sol en la terraza el mes pasado.

Porque esa es quizás la señal que hace que se dispare mi sospecha. Cuando alguien pretende venderme la moto, al menos me gusta que no se trate de una moto cuántica, que cambia tan sólo con observarla. Tengo libros de tecnología en casa cuyo contenido sigue en parte vigente a día de hoy, y que pueden servir de referencia sin muchas modificaciones. Sin embargo, estas tecnologías cambian cada semana.

Cada dos días, un modelo nuevo. Hoy usamos un fichero para esto. Mañana ya no vale. Es mejor pedirle las cosas por favor. Ponte a la pata coja mientras escribes y todo irá bien. Todo va a cambiar. No. Todo ha cambiado ya. Espera. Ahora ha cambiado un poquito más. Abre tu mente. Te vas a extinguir. Agarra la maleta. Adiós.

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Si pensabais que después de montar ForjaLibre.eu me iba a quedar de brazos cruzados viendo cómo crecen las telarañas en el servidor, es que no me conocéis.

Para los que acumulamos libros como si no hubiera un mañana, el caos es nuestra particular parada cardiorrespiratoria, por eso hoy os traigo la versión 1.5 de BiblioHouse. No es un parche de compromiso para arreglar cuatro iconos; es una actualización con peso.

Lista de Deseos (Wishlist)

Todos tenemos ese problema: ves un libro de Sanderson o la última bizarrada de Stephen King y lo quieres, pero tu cartera dice que nanay. Hasta ahora, con BiblioHouse no podias hacer nada, o lo apuntabas en un papel que acababas perdiendo o lo guardabas en el carrito de Amazon, etc.

En la v1.5 he metido una Wishlist con formato en cuadrícula para que entres por los ojos. Los datos se guardan en su propio archivo (deseos.json) para no ensuciar las estadísticas de los libros que ya tienes en casa. Se sincroniza con tu nube de Nextcloud y cuando por fin te haces con el libro físico, pulsas “Marcar como conseguido” y pasa automáticamente a tu biblioteca real sumando stock.

El radar de Sagas y Colecciones

Si lees fantasía épica o thrillers, sabes lo que jode darte cuenta de que tienes el tomo 1, 2 y 4 de una serie, pero el 3 se te escapó en una librería de segunda mano.

He implementado un Gestor de Sagas. La app agrupa tus libros por colección y, si te falta un número intermedio, te lo pinta en rojo chillón.

Esta característica está todavía en desarrollo, pero ya puedes ir probándolo, y si tienes alguna recomendación estaré encantado de escucharte.

Importador CSV Inteligente

Esta es la herramienta definitiva para los que queréis huir de Goodreads o Bookwyrm pero os da una pereza mortal meter 500 libros a mano. * Ahora puedes exportar tu archivo .csv de esas plataformas y subirlo directamente a BiblioHouse. * El importador no solo trae el título y el autor, sino que detecta tus estrellas (calificaciones) y el estado de lectura (Leído, Pendiente o Leyendo). Es la vía de escape perfecta de las garras de Amazon.

Bajo el capó

No todo son funciones nuevas; también hay que limpiar la herida para que no se infecte. * He añadido tamaños mínimos a las ventanas para que no se deformen al redimensionarlas, sea cual sea el sistema operativo que uses. * He mandado a paseo los mensajes de consola cutres y he metido un sistema de registros (Logs) estándar. Si algo falla, ahora sabremos exactamente por qué, con fechas bien formateadas y constantes optimizadas.

Descarga y Libertad

Como siempre, BiblioHouse es Software Libre (GPLv3). Aquí no hay muros de pago, ni suscripciones, ni rastreadores intentando venderte la moto.

Ya puedes descargar esta nueva dosis de libertad desde nuestra forja soberana:

👉 Descargar BiblioHouse v1.5.0 en ForjaLibre.eu

Seguimos enredando, seguimos construyendo y, sobre todo, seguimos siendo dueños de nuestro propio código y nuestras propias lecturas.

Por último, si quieres darme alguna recomendación o hacerme alguna crítica puedes escribirme a info@bibliohouse.org

#BiblioHouse #Tecnología #SoftwareLibre

 
Leer más...

from O corvo gralla

Pai, Miguel Louzao Outeiro, Xerais, 2026

O primeiro que pensei cando estaba a ler o poemario foi que estaba ante un cancioneiro, coa súa estrutura de descuberta, conquista e mantemento do amor, sen a parte do desamor e o conflicto porque no amor filial iso non existe. 44 poemas que trazan a crónica sentimental dos primeiros cinco anos que un pai comparte con seu fillo.

A perspectiva é a dun novo xeito de exercer a paternidade, dunha nova masculinidade consciente do papel secundario que a natureza otorga ao home e de como esa asunción axuda a tentar superar paso a paso séculos de desigualdade.

É un poemario aberto, máis interrogativo que conclusivo, máis de establecer dúbidas que de asentar certezas...

.... un traballo de nudez, unha exposición dunha intimidade pouco “masculina”, unha descripción da fraxilidade que supón enfrontarse conscientemente á paternidade.

Unha reflexión que poucas veces se fai, unha ollada ao acto de crear unha vida e deterse en aspectos que case sempre obviamos.

Hai un poema no que lembra unha vaca da súa infancia, lembra como paría... Digamos que o nacemento que se produce no poemario é o contrario ao natural, o contrario ao da vaca, por consciente, por pensado, por pautado e proxectado, e no entanto devén na mesma naturalidade o neno que o xato pola incertidume e a natureza indefiníbel do amor.

Nalgún poema faise demasiado obvia a mensaxe, demasiado plana, prosaica de máis, seguramente en interese dunha claridade que permea todo o poemario.

En paralelo á conquista, devagar, do mundo sensíbel, por parte do pai e do fillo exploradores, tamén está a conquista da lingua, que medra no cativo impregnada co orgullo de séculos de ignominia.

Os poemas constrúense co diálogo entre voces, a do pai, a do fillo e unha terceira voz á que o autor non quere renunciar e que vén do pasado: os devanceiros, o rural, a lingua propia.

*Elos

Ela vén ao paso de boi da Baixa Idade Media. Vén coas mans cheas de terra, regos e esperanza.

Ti apareciches case sen querer, entre aparellos tecnolóxicos. Vés rachando con todo, a berros e sorrisos, coma a revolución.

Entre ela e ti hai oitenta e sete anos.

Aínda non sabedes que este é o amor que vén do fondo dos séculos.

 
Saber máis...

from Seluloquio

Estoy empezando a entender las consecuencias de mi frágil salud mental desde que hace más de diez años tuve mi primera crisis de ansiedad. Por resumirlo en uno e ir al grano: pérdida de confianza en mí mismo. Estuve rápido tras estos peros episodios, y pronto deduje -sin entenderlo del todo- que necesitaba algo nuevo para renconciliarme conmigo mismo. La apuesta fue el teatro, y salió ganadora. Del casal de la juventud con 23 años a hacerme autónomo y estrenar mi primera obra profesional con 29. Mucha formación, mucha mierda en salas a menudo vacías, mucho teatro de las oprimidas y mucha impro en una corta y emocionante trayectoria. El escenario era mi sitio seguro, y Momo y Lea eran mis anclas. Como Diciendo Teatro fue mi hogar, un lugar donde expandirme, disfrutar, aprender y ponerme a prueba constantemente. Entonces llegó un embarazo ilusionante que transformó mi cabeza y me conectó de nuevo con la falta de confianza en mí mismo. Mis cimientos no eran sólidos y el edificio se derrumbó antes incluso de ser, de facto, padre. Pero la idea de ser padre es también poderosa, y los miedos afloraron en mí a partir del tercer trimestre de embarazo de mi pareja. Soy un artista precario, impostor, irresponsable. Necesito ser otra cosa, mi familia necesita que sea otra cosa. Esos pensamientos son el caballo de Troya para la ansiedad.

Tras estrenar este primer montaje profesional, y con el nacimiento de mi hijo al caer, una llamada lo cambia todo: ¿quieres trabajar a media jornada como auxiliar de bibliotecas en la universidad? Emoción y dudas, pero yo había aprobado ese proceso y era un trabajo estable con el niño a punto de llegar. Sí, quiero.

La sombra se cernió sobre mi, implacable. Ya era padre, y no estaba preparado para ello. Nadie lo está. Solo me preocupaba ser el padre que decidí ser: presente y cariñoso. Pero no tuve en cuenta que no sabía cómo hacerlo. No lo había visto, no tenía un modelo. La sombra. Deseos y heridas que chocan constantemente y que hacen que te cuestiones día tras día. Un juicio que no cesa, en el que llevo ya inmerso más de cuatro años. Y en camino, unas costas altísimas derivadas de la falta de amor propio y confianza: pérdida de amistades, abandono de actividades, aislamiento silencioso y paulatino… He renunciado durante mucho tiempo a ser yo mismo por miedo. Me he sentido insuficiente durante mucho tiempo. Cuánto dolor. Años en los que estar bien era un estado transitorio. Estos últimos meses, coincidiendo con crecimiento de mi hija pequeña, me he dado cuenta de que con pacientes y trabajo, poco a poco, vuelvo a sentirme iluminado. El foco me apunta a mí. Aún es un cenital bien cerrado, duro. Pero es mi marca, me muevo ahí. El momento de soliloquio. Vuelvo a verme. Voy entendiendo mi sombra, el miedo a mirarla directamente ya no es tan grande.

Hoy, puedo decir con benevolencia que no soy el padre que aspiraba a ser, pero tampoco el que temía. Y me abrazó a eso para seguir haciendo crecer mi propia voz. Empieza, de nuevo, el seluloquio.

 
Leer más...

from sgimeno

Macbook Neo

Huei m'estimo d'escribir un post sobre o nuevo portatil d'Apple o Macbook Neo, o portatil de baixo coste u barato d'Apple.

Miraba un nuevo portatil ta cambiar o mio Macbook Air M1 qui ya teneba un zarpau d'ans y caleba esviellar-lo. Bi heba rumors d'un nuevo Macbook barato y cuan plegó o momento d'a presentacion lo merqué sin garra dubda.

Dimpués de tener-lo unos dias de prueba, he de decir qui la crompa ha siu tot un acierto. O portatil rinde muito bien. Muita chen deciba en as retes socials qui s'hi os ocho chigas de RAM no bi heban suficients y totas ixas cosas. Dimpués de probar-lo y probar-lo bien he de decir qui ye un portatil sobrebueno ta un uso normal-meyo.

Yo viengo d'un Macbook Air M1 d'ocho chigas de RAM una machina pareixida a o Neo. He de decir qui o Neo ye millor, con un script qui calcula primos sale que o Neo calcula un millon de primos por minuto. Yo uso o portatil con muitas pestanyas(una quincena con tota mena de retz socials), VS Code, Libre Office, antimás d'o Logseq o Good Notes. Pues con toz y con ixo a RAM en uso yera de 7 GB, con uno libre.

Yo creigo qui iste portatil se va mercar como pan calient, especialment ta chen que tiene iPhone o usa lo portatil ta un uso normal.

 
Leer más...

from Francisco Molinero

Hay mucha gente que está muy sola. Aquí la palabra muy tiene un significado distinto. Claro, no se puede estar algo sola, muy solo, casi solo, o sí, pero yo a lo que me quiero referir con el muy es que está sola en contra de su voluntad. Mi experiencia es que en muchos casos estas personas sufren distintos problemas de orden psicológico. Nunca he sabido si estos problemas son la causa o el efecto de la soledad, pero sé que están vinculados. Es fácil encontrarles en grupos de activismo autogestionado, en los que toda participación es bienvenida y las prioridades de los grupos están firmemente amarradas a los cuidados. No hacer sentir a nadie mal, cuidarnos unes a otres, etc. La cuestión es que tras estos mimbres en muchos casos no hay más que un firme deseo de no hacer daño, de ser amables y respetuoses pero nada más allá. Quiero decir que una vez terminada la reunión, el acto, la acción, cada une se va a su casa y no hay más cuidados que valgan. Es lógico, el grupo se ha generado para hacer algo en concreto, leer un libro, oponerse a un centro de datos, lo que fuere y no tiene como objetivo generar lazos estrechos, es más en muchos casos hay mucha gente que no tiene fácil las relaciones personales, neurodivergencias u otras predisposiciones culturales o personales hacen que el grupo se interpreta en un sentido de utilidad práctica, sin más corazón.

A esto se suma que los grupos de activismo usan las redes sociales para coordinarse. Grupos de mensajería donde debatir o coordinarse. La gente que está muy sola usa estos grupos de mensajería como una medicina contra su mucha soledad. Escribe mensajes a todas horas, opina o pide opinión, comparte en unos grupos lo que ha visto en otros, escribe en privado para pedir explicaciones y termina cansando al grupo, haciéndose incomode, aburriendo, pero nadie sabe cómo enderezar la situación. Mensajes que no generan respuesta, menciones al hecho “genérico” de que no hay que usar el grupo salvo para lo que está pensado. Asambleas donde algunes se quejan del exceso de mensajes ed una manera general sin llegar a decir nombres, señales de todo tipo que pasan absolutamente inadvertidos para les muy soles hasta que es tarde y alguien lo dice claro y la persona se siente herida y se va y nadie mueve una mano para evitarlo y hay un dolor pequeño, una herida, un desgarrón que acompaña a una sensación de alivio que se siente culpable.

Ahora hay una persona muy sola que lo está más.

 
Leer más...

from FURBY FUCSIA FUMADOR

Moverme, hacer, es la forma que encuentro de sentir que tengo cierto control sobre un entorno que me resulta doloroso. Hacer podría conseguir que cambie algo, o quizás no. No hacer es la garantía de que nada cambiará. Hasta llegar a mis límites, seguiré haciendo. No quiero sentir que no hice todo lo que pude, que no lo intenté todo, hasta el último aliento, botón, camino, agujero. Cuando me detengo, por imposibilidad o extremo cansancio, es como si me contemplara cayendo al vacío, siendo alcanzada por un futuro que no deseo y del que intento huir a toda la velocidad que me permiten mis manos. Parar me llena de angustia. Sólo me alivia el hacer. Pero la certeza de que soy alguien más allá de esta persona en continua carrera hacia ninguna parte poco a poco se desdibuja.

 
Leer más...

from Notas al margen

No puedo programar.

Bueno, sí puedo. Pero no puedo hacerlo en casa. No puedo hacerlo como hobby.

Por más que lo he intentado, me aburro. Me canso. Y lo dejo.

Pero no sé por qué lo sigo intentando.

Pensé en juegos, en apps. Pero al final todo queda en la idea, en un proyecto a medio coser. Y así, poco a poco, fui dejando un montón de cadáveres en mi GitHub.

Tengo amigos que lo disfrutan. Que pueden dedicarse a esto y aun así seguir con sus proyectos personales. Pero yo, por más que lo intento, no lo puedo separar.

Para mí es trabajo.

Algo que hago para ganarme la vida.

He tenido momentos en los que lo he odiado. Otros en los que lo he amado. Pero, ante todo, sigue siendo trabajo. No un hobby. Quizás en los primeros años fue así, pero cuando me dediqué a esto dejó de serlo.

Y cuando llego a casa, lo último que quiero es trabajar.

A veces siento la obligación de hacerlo. Como si tuviera alguna obligación de crear.

Y creo que debo dejar de intentarlo.

Porque al final no me lleva a ningún lado. Solo a más proyectos muertos. A más ideas que nunca terminan.

Así que hoy dejo todo.

No más proyectos muertos. No más intentos vanos. No más repositorios abandonados.

Por fin me he dado cuenta de algo simple: no puedo convertir mi trabajo en un hobby. Me es imposible.

Seguiré programando mientras sea mi trabajo.

Pero el día que deje de serlo, será también el último día que escriba una línea de código.

 
Read more...