Escritura Social

Para leer...

Lee las últimas entradas de Escritura Social.

from FURBY FUCSIA FUMADOR

Moverme, hacer, es la forma que encuentro de sentir que tengo cierto control sobre un entorno que me resulta doloroso. Hacer podría conseguir que cambie algo, o quizás no. No hacer es la garantía de que nada cambiará. Hasta llegar a mis límites, seguiré haciendo. No quiero sentir que no hice todo lo que pude, que no lo intenté todo, hasta el último aliento, botón, camino, agujero. Cuando me detengo, por imposibilidad o extremo cansancio, es como si me contemplara cayendo al vacío, siendo alcanzada por un futuro que no deseo y del que intento huir a toda la velocidad que me permiten mis manos. Parar me llena de angustia. Sólo me alivia el hacer. Pero la certeza de que soy alguien más allá de esta persona en continua carrera hacia ninguna parte poco a poco se desdibuja.

 
Leer más...

from Francisco Molinero

Ayer asistí a un debate entre Nazanin Armanian y Rafael Poch, ambos analistas políticos, ella más especialista en Irán y él en Rusia, sobre la situación en la guerra contra Irán que está sucediendo en la actualidad.

Pocas certezas y bastantes incertidumbres y especulaciones. Por ejemplo aprendí que en Irán hay dos ejércitos, uno llamemosle regular y otro que es la Guardia Revolucionaria. Son independientes y después del asesinato de gran parte de los líderes del país muy malamente coordinados.

Nazanin nos habló de una línea estratégica que se inicia tras la caída de la URSS y el derrocamiento del Sha por parte del pueblo Iraní. Irán entonces es un fuerte aliado de EE.UU. y la estrategia a partir de ese momento consiste en imponer al anticomunista Jomeini al frente e instaurar la República Islámica que se dedica a masacrar cualquier atisbo de oposición por la vía del asesinato de miles y miles de personas. Kurdos, izquierdistas, ateos, palestinos. Sí Jomeini es el encargado de acabar con Arafat y su partido político Al Fatah que a los ojos de EE.UU. y de Irán estaba lleno de ateos e izquierdistas. La estrategia según esta analista, de los EE.UU. es la de ir acabando con todas las revoluciones árabes que se daban en la zona. Acaban con Irak, con Libia, con Afganistán, con Líbano, con Siria, con Pakistán, con Palestina y crean un círculo de seguridad alrededor de Israel. El ataque a Irán es un paso más de esta estrategia. Poch sin embargo considera que la decisión de los EE.UU., no la de Israel, es absolutamente improvisada y el resultado es bastante incierto dado que el levantamiento del descontento popular para derrocar al gobierno no parece plausible. La respuesta de Irán ha causado estupor en el bando atacante. Cierre en la práctica del estrecho de Ormuz por donde pasan importantes cantidades de Petróleo, Gas y comercio en general. Golpeo de infraestructuras militares en los países árabes de la región, hostigamiento en territorio de Israel, especialmente en Tel Aviv. Cada día que pasa la guerra se complica más para los EE.UU. que necesita gran cantidad de armamento de intercepción (misiles Patriot o similares) con costes de más de tres millones de dólares, frente a drones con costes de poco más de 50.000$. En el año 2025 se construyeron 620 misiles tipo Patriot. Ukrania se ve afectada y ya sabe que no contará con esta ayuda. China presta ayuda de inteligencia con sus satélites al gobierno Iraní, pero no se moja a la espera de que su enemigo se parta los dientes en una guerra sin estrategia según describía The Economist. Rusia se debate entre esperar y ver o lanzar una nueva ofensiva en Ukrania aprovechando la situación.

La guerra puede durar unas semanas, quién sabe, los efectos económicos van a aflorar y puede que revienten las burbujas que se han creado como la de la IA, cada día siguen muriendo civiles en medio de un escenario de estrategias de dominación, decisiones impulsivas y gobiernos repugnantes.

EE.UU. es un imperio que muere y piensa hacerlo matando.

 
Leer más...

from Notas al margen

No puedo programar.

Bueno, sí puedo. Pero no puedo hacerlo en casa. No puedo hacerlo como hobby.

Por más que lo he intentado, me aburro. Me canso. Y lo dejo.

Pero no sé por qué lo sigo intentando.

Pensé en juegos, en apps. Pero al final todo queda en la idea, en un proyecto a medio coser. Y así, poco a poco, fui dejando un montón de cadáveres en mi GitHub.

Tengo amigos que lo disfrutan. Que pueden dedicarse a esto y aun así seguir con sus proyectos personales. Pero yo, por más que lo intento, no lo puedo separar.

Para mí es trabajo.

Algo que hago para ganarme la vida.

He tenido momentos en los que lo he odiado. Otros en los que lo he amado. Pero, ante todo, sigue siendo trabajo. No un hobby. Quizás en los primeros años fue así, pero cuando me dediqué a esto dejó de serlo.

Y cuando llego a casa, lo último que quiero es trabajar.

A veces siento la obligación de hacerlo. Como si tuviera alguna obligación de crear.

Y creo que debo dejar de intentarlo.

Porque al final no me lleva a ningún lado. Solo a más proyectos muertos. A más ideas que nunca terminan.

Así que hoy dejo todo.

No más proyectos muertos. No más intentos vanos. No más repositorios abandonados.

Por fin me he dado cuenta de algo simple: no puedo convertir mi trabajo en un hobby. Me es imposible.

Seguiré programando mientras sea mi trabajo.

Pero el día que deje de serlo, será también el último día que escriba una línea de código.

 
Read more...

from El rincón de ferlagod

Si hay algo que he aprendido en los últimos años es que EE.UU. no es el aliado que muchos creen. Cada vez más, sus políticas y acciones demuestran un desprecio total por la soberanía y los intereses de otros países, incluyendo a sus supuestos aliados en Europa. Y si hay algo que me ha hecho perder la paciencia por completo es la actitud de Donald Trump hacia España y Europa en general.

Lo último: Amenazas y chantajes

Recientemente, Trump ha vuelto a demostrar su desprecio por España y Europa. En una serie de declaraciones, ha amenazado con cortar las relaciones comerciales con España y aplicar embargos por nuestra negativa a permitir el uso de las bases militares en Rota y Morón para ataques contra Irán. Pero esto no es nuevo. Ya hemos visto cómo EE.UU. utiliza su poder económico y militar para imponer su voluntad sobre otros países, sin importarles las consecuencias para los demás.

Según un artículo de ElDiario.es, Trump ha dicho: “Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España; tengo derecho a pararlo. Embargos. Hago lo que quiera con ellos, y podríamos hacerlo con España”. Y si esto no es suficiente, también ha cargado contra el Reino Unido y otros países europeos por no seguir sus órdenes.

Pero España no se ha quedado de brazos cruzados. El gobierno ha respondido que no permitirá el uso de las bases para acciones que no están amparadas por la legalidad internacional. Y aunque esto es un paso en la dirección correcta, es hora de que los ciudadanos también tomemos medidas.

Boicotear a EE.UU.

No se trata solo de políticas internacionales. Se trata de cómo EE.UU. trata a sus aliados y cómo sus acciones afectan a personas comunes y corrientes. Cada vez que compramos un producto de Apple, usamos Google o compramos en Amazon, estamos financiando a un gobierno que no duda en amenazarnos y chantajearnos cuando no hacemos lo que quiere.

¿Por qué deberíamos seguir apoyando a empresas que no respetan nuestra soberanía y privacidad? ¿Por qué deberíamos seguir financiando a un gobierno que nos trata como vasallos?

Afortunadamente, hay alternativas. Durante años, he estado migrando mis servicios y productos a opciones europeas y de código abierto. Desde mi mudanza de Blogger a WriteFreely hasta mi uso de Forgejo para gestionar mis proyectos de código, he encontrado que hay muchas opciones que respetan nuestra privacidad y soberanía.

Por ejemplo, en lugar de usar Google, podemos usar Qwant, un motor de búsqueda europeo. En lugar de Amazon, podemos apoyar a librerías locales o usar plataformas europeas de comercio electrónico. Y en lugar de Apple o Microsoft, podemos usar software libre y hardware de empresas europeas.

Es hora de que dejemos de financiar a EE.UU. y comencemos a apoyar productos y servicios que respetan nuestros valores y nuestra soberanía. No se trata de odio, sino de amor propio y de supervivencia.

Así que, si estás harto de las políticas de EE.UU. y quieres hacer algo al respecto, te invito a un boicot. Deja de comprar productos de Apple, Google, Amazon y otras empresas estadounidenses. Busca alternativas europeas y de código abierto. Apoya a empresas locales y productos hechos en Europa.

Porque al final del día, cada euro que gastamos es un voto. Y es hora de que votemos por nuestra soberanía y nuestro futuro.

 
Leer más...

from Francisco Molinero

La palabra, como tantos anglicismos usados en la actualidad, tiene carga. La podríamos traducir como convertir en fantasma a alguien. Matarle para las relaciones sociales y hacerle transparente o invisible que de las dos maneras se siente la persona condenada como fantasma. Ignorar es más sencillo y creo que aplica bien salvo porque en el acto de convertirte en fantasma hay una intención malévola. La persona que te ignora de esta manera quiere que sufras y lo quiere de una forma consciente, quiere hacer daño. No ignora por desatención o falta de tacto, quiere que sepas que eres ignorade, que lo que hagas o lo que digas va a perderse en un universo de silencio, en un espacio vacío donde no hay propagación para tus palabras y que con eso te castiga y la peor parte del castigo es que tú no sabrás nunca cuál es el pecado cometido y no sabiendo qué pudiste haber hecho mal, no tienes ninguna forma de remediarlo, revertir la actitud, pedir perdón, reparar el daño. Estás condenade a vagar como un espíritu sin que tu presencia cause ninguna respuesta, pensando en el error, haciendo que este se convierta en ti en culpa y la culpa se vaya destilando para que tu autoestima se haga tan fina que desaparezca por arte de magia. Las redes sociales son el ámbito natural de la actitud. Te dejo que me sigas pero no contesto tus mensajes, no reacciono, no comento tus ocurrencias, has dejado de existir, eres un fantasma para mi. Les psicólogues lo caracterizan como maltrato y evidentemente lo es, quien lo sufre lo sabe, quien lo ejerce lo controla con fuerza para que duela. Hay un punto en la vida en la que nos hacemos invisibles para muches, salvo para quien nos quiere. Puede que aquelles que ahora nos invisibilizan sufran la transparencia más tarde. ¿Karma? no creo en el más allá.

 
Leer más...

from Notas al margen

Tengo algunos posts en el tintero y, mientras se van cocinando, me he puesto a trabajar un poco en un microcuento.

Abro los ojos en medio del océano, quieto hasta el horizonte. Cada cien metros, una barca como la mía. Exactamente como la mía. Un patrón infinito. Rostros distintos; la misma distancia. Nadie se acerca. Nadie rema. Nos vemos, pero no nos alcanzamos. Uno salta. El mar lo traga. Yo no.

 
Read more...

from Francisco Molinero

Me gustaría pensar con claridad, pero para eso debería rebajar el ruido de mi deseo, la punzada de los sentimientos y no soy capaz. Hay un pozo que se va llenando con lo que no hago, las conversaciones que no he tenido. A mí me gusta hablar con la gente. Voy a contratiempo, lo sé, pero es así como me reconozco, entendiendo lo que pasa debajo de la piel de otres. Sé que para traspasar la barrera hay que dar y ahora estoy en una fase en la que soy capaz de dar mucho, desprenderme de las capas que he ido tejiendo porque la cuenta atrás ya ha comenzado y no merece la pena llevar alforjas, ni quedarse la experiencia. No me alcanza para saber qué debí hacer y tengo una sensación de estarme equivocando que no me deja ver claro. Ahora solo deseo tener el tiempo suficiente no el de ahora, el de después, el que me rescate del error.

 
Leer más...

from Sacronte

Dragones, cuevas y lamparas.

Leía en la app de agregación de videojuegos Stash que un chico habia terminado el Animal Well pero que, parafraseo “Tienes que estar enfermo para conseguirte to los huevos”. Alguna vez he pensado en meterme en el pozo de Animal Well (jeje) porque viendo gameplays en YouTube rebosa ese aire de complejidad e infinitud en los puzzles que te lleva a tener que buscar y rebuscar en cada rincón algo que interactué con otro algo, una pieza que encaje u otra conexión insospechada y te crea una familiaridad con el entorno de tanto recorrerlo cuando al mismo tiempo esa familiaridad te puede hacer perder la claridad de que tienes que buscar sus secretos y que pueden estar delante de tus narices.

Pero ya me hago mayor y he perdido esa capacidad y paciencia de la infancia y la adolescencia de explotar cada juego hasta la saciedad, principalmente por dos razones. La primera, que antes tenía la imaginación suficiente para fantasear sobre lo que podría haber más allá de los propios límites del videojuego programado, visto de forma infantil por supuesto. Y la segunda porque vivíamos con la pensión de mi abuela y una tiendecita de “20 duros” que tenía mi madre junto a una compañera y apenas le daba ni para pagar el autónomo; si veía dos juegos al año me podía dar con un canto en los dientes.

Fue en esos años —creo que en la navidad del 99— que mi madre, imagino que con gran esfuerzo, apareció con una PlayStation y el Spyro 2. Conseguí agenciarme ese día la única televisión del piso, coloqué el disco y me puse a jugar. El primer mapa era una pradera llena de gemas y con una especie de templete, posteriormente entrabas en una cueva en la que había más gemas en una elevación, un puente y unas lamparas que colgaban del techo y por último una zona circular con un potenciador de vuelo para una misión que consistía en encender otro puñado de lamparas con fuego para recibir una recompensa. Terminé la zona y seguí jugando hasta donde pude pero claro, cuando fui a guardar la partida me di cuenta que era imposible, necesitaba otro dispositivo, una memory card, que dado el desconocimiento de mi madre en el aspecto videojueguil pues ni siquiera pensaría en su existencia y en que fuese a hacerme falta. Por suerte un primo me dio una a los tres o cuatro meses pero hasta entonces tuve que empezar el juego cada día y llegar hasta donde llegase para luego apagar la consola y volver a empezar.

wmyx63uu7ghzxgmor8oj-3951038699.jpg

En esa repetición eterna buscaba sacar todo lo posible del juego, otras veces probaba hasta donde era capaz de llegar en una sola sesión y claro, como no solía conseguir las habilidades necesarias para acceder a los lugares donde se encontraban los tesoros pues intentaba presionar al juego de alguna manera. Y fue en esa cueva del primer mapa donde mas lo intenté, haciendo algo que ahora evidentemente con mi mentalidad de adulto y mi tiempo de adulto no se me ocurriría repetir indefinidamente: Usar el potenciador de vuelo, entrar en la cueva y encender las lamparas para conseguir el orbe de premio. Era imposible, el juego no estaba diseñado para eso y en el momento que accedía a la cueva, el temporizador de la mejora de vuelo se aceleraba y aunque conseguía encender unas cuantas siempre quedaban dos o tres después de terminarse. Era imposible y creo que aun sabiéndolo intentaba arañar milésimas de segundo, hacer un quiebro entrando por los arcos de acceso a la cueva, lanzar la bocanada de fuego desde un angulo imposible, ir casi rozando el techo para en el último momento de planeo poder avanzar unos metros más. Y nada, obviamente nunca lo logré hasta que no conseguí la habilidad correspondiente. Eso si, seguí jugando como un autentico enfermo, ya con memory card, al único juego que tenia, rebuscando en sus entrañas algo nuevo que hacer, me dejara o no el diseñador. Porque era jugar por jugar, por divertirse y por explorar, no era uno más en la lista a pasarse porque tienes diez más esperándote en el disco duro para fichar, reseñar, puntuar y olvidar.

Cuanto echo de menos disfrutar los videojuegos de esa manera...

 
Leer más...

from Notas al margen

Ha pasado un año desde que dejé de escribir. Ha pasado tiempo desde que abandoné esa primera novela que no sé cuántas veces inicié. Esos diarios que dejé a un lado.

No sé cuántos blogs he abandonado, en los que perdí más tiempo pensando en cómo se veían, dejando de lado lo más importante: escribir. Por eso ahora he abierto este blog, aquí, para volver a escribir. Siento que será difícil, pero ahora estoy más animado.

Y creo que ha sido gracias a dejar a un lado las redes sociales privativas. Se siente raro decir que ya no he abierto TikTok, que eliminé hace semanas Twitter —ahora conocido como una letra horrible como X—, e Instagram sigue ahí. He llegado a entrar, pero solo la abro para volverla a cerrar.

Y así he comenzado mi camino en el fediverso. Aunque hace mucho que me había hecho cuentas en diferentes instancias, siempre quedaron abandonadas. Pero hace como un año, un amigo y yo montamos nuestra propia instancia. Y ahora la he convertido en mi casa.

Y aunque estar lejos de esas redes me aleja de tener mayor visibilidad, me da igual. Porque al final todo está hecho para priorizar ciertos posts, ciertos videos… así que, ¿qué más da? Prefiero ser visto por pocos sin estar atado a un algoritmo.

Así que sí, quiero volver a escribir.

 
Read more...

from Francisco Molinero

Me he enrolado en una pequeña aventura de Mastodon que consiste en que una vez al mes hay que escribir una carta a alguien que te asignan dentro de un grupo y en correspondencia recibes una carta de otra persona.

Esto me ha hecho recordar que hace ya muchos años, cuando el estado español me secuestró para que defendiera la frontera exterior y me mandaron a África, concretamente a la ciudad de Ceuta de entre las muchas cosas que es mejor olvidar de lo que me pasó allí, hay una que sí me gusta recordar.

Las mañanas tenían un cierto ambiente militar, desfilar, desmontar y montar los obuses, limpiar y adecentar a los mulos, matar ratas en la cocina... mientras que las tardes, salvo excepciones eran bastante más tranquilas. Intentábamos llamar por teléfono a nuestras casas, por más que esto era poco menos que imposible, lavar nuestra ropa, recibíamos las cartas o paquetes que nos llegaban o compartíamos las viandas que le había llegado a algún compañero más afortunado. Entre todas aquellas actividades yo me apunté a enseñar a escribir a los que no sabían. Sí, había gente que no sabía escribir, algunos por falta de escolarización, otros porque su idioma materno no era el castellano. El caso es que me encontré en la tesitura de enseñar a alguien los rudimentos de la escritura sin tener yo mucha idea de cómo hacer aquello y recordando a mi abuela Paca que murió siendo analfabeta y cuyo hijo Antonio que desapareció en la batalla de Brunete en el frente de Madrid, le escribió una carta poco antes de salir para el frente, que ella guardó celosamente. La gente quería aprender para poder enviar cartas a sus padres, a su novia y poder leer en la intimidad sin que los voluntarios les tuviéramos que leer las cartas descerrajando la intimidad que se le supone a algo tan cotidiano. No fui muy ingenioso, se me ocurrió que la mejor manera de que aprendieran era escribiendo las propias cartas que querían enviar. Ellos verbalizaban lo que querían decir, yo lo escribía en un papel y posteriormente ellos copiaban aquellas palabras en su propia carta con mi ayuda y mi corrección. La leíamos en alto y una vez satisfechos ensayábamos una firma que tuviese al menos su nombre y una rúbrica rudimentaria. El método no será especialmente bueno pero como había mucho tiempo libre y lo hacíamos todos los días, la cuestión es que de a poco los chavales iban sabiendo distinguir unas palabras de otras y se iban adentrando en los misterios del lenguaje escrito. Yo me quedaba con la satisfacción de ser útil en aquél agujero negro de mi vida y aprendí lo que significa no tener las herramientas más sencillas para moverte en sociedad, ponerme a su altura y crecer con ellos. También tuve ocasión de leer decenas de cartas de padres deseando lo mejor, novias que iteraban su amor eterno y el deseo de verle lo antes posible. Entonces yo ya escribía poesía y enviaba unas cartas tremendas llenas de tristeza a mi novia que andarán en alguna caja esperando que alguien las vuelva a dar vida leyéndolas.

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Como os conté en el post anterior, si quiero que mi app BiblioHouse pese 300 MB o lo que me dé la gana, necesito mi propio terreno. Por eso, hoy os traigo una guía paso a paso para que cualquiera pueda montar su propia instancia de Forgejo en un VPS europeo, manteniendo el control total.

Este es el proceso que he seguido para levantar ForjaLibre.eu. Cambia midominio.com o tudominio.com por tu dominio:


Requisitos previos

Para que esto vaya fluido y no se quede colgado a la primera de cambio, vamos a necesitar:

  • Un VPS en Europa: Yo recomiendo un servidor con al menos 2 GB de RAM (un CX11 de Hetzner o un equivalente en IONOS).
  • Un dominio: En mi caso he usado forjalibre.eu. Debes añadir un registro A en tu panel de DNS que apunte a la IP de tu servidor.
  • Puertos abiertos: Asegúrate de tener abiertos los puertos 80 (HTTP) y 443 (HTTPS) en el firewall.

Pasos de instalación (ejecuta como root)

1. Actualiza el sistema e instala las dependencias

Lo primero es tener la casa limpia y con las herramientas necesarias.

apt update && apt upgrade -y
apt install git wget curl nginx-full certbot python3-certbot-nginx sqlite3 ufw -y

# Configuramos el firewall básico
ufw allow OpenSSH
ufw allow 'Nginx Full'
ufw --force enable

2. Crea el usuario y directorios de Forgejo

Por seguridad, Forgejo funcionará bajo su propio usuario de sistema.

adduser --system --shell /bin/bash --group --disabled-password --gecos 'Git Version Control' git

# Estructura de carpetas
mkdir -p /var/lib/forgejo/{custom,data,log}
chown -R git:git /var/lib/forgejo/
chmod -R 750 /var/lib/forgejo/

mkdir /etc/forgejo
chown root:git /etc/forgejo
chmod 770 /etc/forgejo

3. Descarga Forgejo

Bajamos la versión estable (v14.0.2) y le damos permisos de ejecución.

cd /tmp
wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64)
mv forgejo-14.0.2-linux-amd64 /usr/local/bin/forgejo
chmod +x /usr/local/bin/forgejo

4. Configura el servicio systemd

Para que Forgejo arranque siempre con el sistema.

wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service) -P /etc/systemd/system/
systemctl daemon-reload
systemctl enable forgejo

5. Configuración inicial app.ini

Aquí es donde quitamos los límites de tamaño. Crea el archivo de configuración:

nano /etc/forgejo/app.ini

Pega este contenido adaptado (ajusta tu dominio):

[server]
DOMAIN = tudominio.com
HTTP_PORT = 3000
ROOT_URL = https://tudominio.com/
ENABLE_GZIP = true

[database]
DB_TYPE = sqlite3
PATH = /var/lib/forgejo/data/gitea.db

[repository]
# Aquí ampliamos a 10 GB para tu app entre sin problemas
UPLOAD_MAX_FILE_SIZE = 10240 
MAX_FILES = 50

[session]
PROVIDER = file

[lfs]
ENABLED = true

Ajustamos permisos finales:

chown root:git /etc/forgejo/app.ini
chmod 640 /etc/forgejo/app.ini

6. Inicia Forgejo

systemctl start forgejo
systemctl status forgejo # Verifica que esté en "active (running)"

7. Configura Nginx + SSL (Let's Encrypt)

Configuramos el proxy inverso para que todo pase por HTTPS y permitamos subidas pesadas.

nano /etc/nginx/sites-available/forgejo

Contenido del archivo:

server {
    listen 80;
    server_name midominio.com;
    return 301 https://$server_name$request_uri;
}

server {
    listen 443 ssl http2;
    server_name midominio.com;

    # Clave para permitir uploads de más de 100MB
    client_max_body_size 50g; 

    location / {
        proxy_pass [http://127.0.0.1:3000](http://127.0.0.1:3000);
        proxy_set_header X-Forwarded-For $proxy_add_x_forwarded_for;
        proxy_set_header X-Forwarded-Proto $scheme;
        proxy_set_header X-Real-IP $remote_addr;
        proxy_redirect off;
    }
}

Activamos y pedimos el certificado:

ln -s /etc/nginx/sites-available/forgejo /etc/nginx/sites-enabled/
rm /etc/nginx/sites-enabled/default
nginx -t && systemctl reload nginx
certbot --nginx -d midominio.com

8. Setup inicial vía web

Ahora abre tu navegador en midominio.com y termina la configuración:

  • Base de datos: SQLite ya está listo.

  • Admin: Crea tu usuario y contraseña.

  • Confirmación: En Admin > Settings, verifica que MAXFILESIZE sea de 10240 MB.

¡Listo! Ya tienes tu forja funcionando, soberana y sin que nadie te diga cuánto tiene que pesar tu trabajo.

#Teconología #Tutorial #Forgejo

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Si pensabais que con mudarme a escritura.social y lectura.social ya había terminado mi limpieza digital, es que no me conocéis bien. Pero esta vez, además de por principios, la mudanza ha sido por pura necesidad técnica. Hoy os presento oficialmente ForjaLibre.eu, mi propia instancia de Forgejo y el nuevo hogar de mis proyectos.

Hasta ahora tenía el código en Codeberg. Me gustan, son europeos y hacen un gran trabajo, pero me topé con un problema de los que te cortan el rollo: tienen un límite de 100MB por instalador.

Mi app BiblioHouse está creciendo, se está poniendo “hermosa” y ya se acerca a los 300MB. No quería andar con parches, dividiendo archivos o pidiendo favores cada vez que subiera una actualización. Así que, fiel a mi estilo de “si el sistema te pone trabas, monta tu propio sistema”, he decidido que lo mejor era tener mi propio espacio sin límites absurdos.

¿Por qué ForjaLibre.eu?

Montar mi propia instancia de Forgejo no es solo para saltarme los límites de tamaño. Es el paso definitivo en mi plan de desenganche de las grandes plataformas:

  • Sin límites de espacio: Si BiblioHouse pesa 300MB o 3GB, es cosa mía. Yo gestiono mi servidor y mis capacidades.
  • Control absoluto: Aquí no hay normas impuestas por terceros ni CEOs que cambian las condiciones de uso según les sople el viento desde el otro lado del charco.
  • Resistencia: Tener mi código en mi propio servidor es la máxima expresión de soberanía tecnológica.

Nueva casa para BiblioHouse

A partir de ahora, si quieres ver cómo evoluciona el código de la app o simplemente quieres descargar la última versión sin que nadie te rastree, ForjaLibre.eu es el sitio.

Ya puedes descargar los instaladores desde aquí:

👉 Descargar BiblioHouse en ForjaLibre.eu

A veces un límite técnico es la excusa perfecta para hacer lo que deberías haber hecho hace tiempo. ForjaLibre.eu es mi cuartel general, un sitio libre de vigilancia, sin límites de espacio y gestionado con software libre.

Es mi granito de arena para demostrar que no necesitamos a los gigantes de Silicon Valley para crear y compartir tecnología. Solo necesitamos un poco de ganas de “enredar” y tener claras nuestras prioridades.

#Forcejo #BiblioHouse #Tecnología

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Como ya sabéis, mi mudanza a escritura.social fue por recuperar el placer de escribir en un entorno limpio y sin distracciones. Pero claro, el minimalismo extremo de WriteFreely a veces puede resultar un poco frío.

Por eso, me he pasado un buen rato trasteando con el CSS para que este rincón tenga personalidad propia. He buscado una estética que llamo “Base Kadence Cálida”: colores que no cansen la vista, una tipografía clara y una disposición parecida al tema Kadence de Wordpress .

A diferencia de los diseños pesados de otras plataformas, aquí no hay scripts que te sigan ni florituras que ralenticen la carga. He apostado por:

  • Una rejilla universal: En la portada, los posts se ven en dos columnas (en escritorio) para que de un vistazo veas de qué va la cosa.

  • Tonos crema y carbón: He buscado un fondo suave para que la pantalla no parezca una linterna.

  • Tarjetas: Cada entrada tiene su espacio, con un ligero efecto al pasar el ratón para que sepa que ahí hay algo que contar.

  • Legibilidad en el móvil: Porque sé que muchos me leéis desde el teléfono.

Como creo en compartir y en el conocimiento libre, aquí os dejo el CSS que utilizo. Es totalmente válido para cualquier blog en WriteFreely. Si tienes un blog en el Fediverso y quieres darle un aire más acogedor, solo tienes que copiar y pegar esto en tu configuración, y si deseas modificarlo a tu gusto:

/* --- BASE KADENCE CÁLIDA --- */
body {
    background-color: #fdfaf6;
    color: #3e3e3e;
    font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, "Segoe UI", Roboto, sans-serif;
    line-height: 1.6;
}

/* --- TÍTULO PRINCIPAL --- */
header h1 {
    margin: 80px 0 15px 0;
    text-align: center;
}

header h1 a {
    font-family: "Playfair Display", "Didot", "Bodoni MT", "Georgia", serif;
    font-weight: 700;
    font-style: italic;
    font-size: 3.2rem;
    color: #1a1a1a !important;
    text-decoration: none;
    border: none !important;
}

header p.description {
    font-size: 0.85rem;
    text-transform: uppercase;
    letter-spacing: 3px;
    color: #9e938a;
    text-align: center;
    margin-bottom: 70px;
}

/* --- REJILLA UNIVERSAL (Portada, Tags y Búsquedas) --- */
#posts {
    display: grid !important;
    grid-template-columns: repeat(2, 1fr) !important;
    gap: 70px 40px !important; 
    max-width: 1100px;
    margin: 0 auto;
    padding: 20px;
}

/* --- TARJETA KADENCE --- */
body:not(#post) article {
    background: #ffffff;
    border: 1px solid #f0ece8;
    border-radius: 16px;
    height: 260px; 
    display: flex;
    flex-direction: column;
    justify-content: center;
    padding: 40px; 
    overflow: hidden;
    box-shadow: 0 4px 12px rgba(0,0,0,0.03);
    transition: all 0.3s ease;
    position: relative;
    box-sizing: border-box;
}

body:not(#post) article:hover {
    transform: translateY(-5px);
    box-shadow: 0 15px 35px rgba(184, 161, 142, 0.15);
    border-color: #d4a373;
}

body:not(#post) article h2 {
    font-size: 1.3rem;
    font-weight: 700;
    margin: 0 0 10px 0;
    line-height: 1.3;
}

body:not(#post) article h2 a {
    color: #1a1a1a;
    border: none !important;
}

body:not(#post) article nav.edit-meta {
    display: none;
}

body:not(#post) article time, .post-date {
    font-size: 0.75rem;
    color: #b8a18e;
    font-weight: 600;
    text-transform: uppercase;
    margin-bottom: 10px;
}

body:not(#post) article > *:not(h2):not(time):not(.post-date):not(nav) {
    font-size: 0.9rem;
    color: #666;
    display: -webkit-box;
    -webkit-line-clamp: 3;
    -webkit-box-orient: vertical;
    overflow: hidden;
}

/* --- FIRMA (POST SIGNATURE) --- */
.post-signature {
    margin: 80px auto;
    padding: 40px;
    max-width: 700px;
    background: #fff;
    border-radius: 16px;
    border: 1px solid #f0ece8;
    text-align: center;
}

.post-signature a {
    color: #d4a373;
    font-weight: 600;
    text-decoration: none;
}

/* --- RESPONSIVO --- */
@media (max-width: 800px) {
    #posts { 
        grid-template-columns: 1fr !important; 
        gap: 40px !important;
    }
    header h1 a { font-size: 2.2rem; }
}

/* --- VISTA DE LECTURA (Aquí aplicamos el margen para móvil) --- */
#post article { 
    max-width: 720px; 
    margin: 60px auto; 
    height: auto; 
    display: block; 
    background: transparent;
    border: none;
    box-shadow: none;
    /* Cambio clave: 0 arriba/abajo, 20px a los lados para que no pegue al filo */
    padding: 0 20px; 
    box-sizing: border-box;
}

/* Aseguramos que las imágenes tampoco peguen al filo */
#post article img {
    max-width: 100%;
    height: auto;
    border-radius: 8px;
}

Espero que os guste el nuevo aire del blog.

#Writefreely #CSS #Estilos

 
Leer más...

from Cuaderno de un solo ojo

—¿Qué le pasa al gatito de la ventana? —interrumpo a papá mientras me pone los patines. Papá dice que está malito. O que está viejito. O las dos. Yo creo que no es eso. Tiene cortes como los que salen en mis tebeos. Creo que el gatito debe ser un caballero, o un pirata, porque le falta un ojo y a todos los piratas les falta un ojo. Pienso que se pasa los días peleando y robando, y riendo muy fuerte. Cuando lo veo en la ventana siempre está muy serio; seguro que pensando en su siguiente aventura. Debe ser estupendo ser gatito pirata.

 
Read more...

from Páramo Imperfecto

#Pensamientos

Si solamente voy a hacer una cosa en esta extraña vida que se me ha dado, que sea ser consciente de que soy fascinante. Un trocito muy especial del universo que se levanta, que se alza y sabe que es un trocito especial del universo. Que sus átomos fueron parte de estrellas, polvo estelar de los confines del cosmos. Y hoy, aquí, ahora, lo sabe. LO SABE. Lo sabe y ha visto estrellas, mar y nieve. Ha visto mundo extraños e increíbles con ojos que no son ojos. ¿Dónde está mi principio y dónde está mi fin? ¿Dónde está el principio de mi conciencia y dónde está su fin? No hay principio. No hay fin. Aquí. Ahora. Eternamente. La compasión como cuestión de vida o muerte. Porque lo es. El sistema causa sufrimiento y el sufrimiento causa la compasión para resistir. Y, si me equivoco, reparar. ¿Cómo de lento lo puedo hacer? ¿Cómo de imperfecto lo puedo hacer? ¿Cómo, después de toda una vida persiguiendo rapidez y perfección? Ya no corro más. Se acabó la expectativa retorcida. Se acabó correr. Se acabó huir hacia delante. Estoy bien aquí. Estoy bien así. No quiero más. NO QUIERO MÁS. Mi libertad, decir que no al trozo de comida que no quiero. RESPETARME, POR FIN. Ya no me trago más mentiras. Les digo que NO. Trazaré los surcos, trazaré los caminos. Para que sea cada vez más sencillo seguirlos. Eso es lo que anhelo. Simpleza. Belleza. Lo bello es simple a la vista y complejo ante el cosmos. ¡Qué belleza soy, capaz de generar belleza! ¿Pero cómo puedes estar quemándote y seguir escribiendo? Ésta es mi meditación, ésta es mi plegaria. La canción que no sé escribir. Lo que sale de mí porque pasa a través de mí. ¿Alguien lo entiende? Ni lo sé, ni me importa. Es un susurro en el viento, por si más tarde lo quiero oír. O no. Siempre pensé que escribiría una gran historia. Ahora sé que soy una gran historia.

 
Leer más...

from Fernando Villanueva

Miro las anteriores entradas del (quasi)blog y veo que han pasado prácticamente dos años. Mucho tiempo como para retomar nada. Sin embargo, hoy me encuentro con ganas de escribir. No obstante, lo que me cuesta a menudo es encontrar algo que decir. Entre todo el inmenso ruido que sufrimos, no creo que lo que vaya a comunicar aporte absolutamente nada. De hecho, creo que uno de los problemas que tenemos, como sociedad, es que todo el mundo está diciendo cosas continuamente: por chat, en redes sociales de diverso tipo, en vídeo..., ¡incluso por teléfono! Sin embargo, frente a esta democratización de la expresión constante y sin filtro, tampoco creo que el anterior modelo, en el que solo unos pocos podían hablar y gozar de una cierta difusión para su mensaje, fuera mejor. Además, se daba también frecuentemente el mismo fenómeno: mucho hablar para poco que aportar (simplemente lo hacía menos gente, únicamente aquella que contaba con el privilegio de poder hacerlo). Tampoco me engaño: la difusión de un mensaje a gran escala hoy día sigue obedeciendo a lógicas de poder.

En la música –y en las artes, en la literatura, en las ciencias...– pasa algo similar: seguimos teniendo mucha producción que no va más allá de repetir lo que ya ha sido dicho (a veces, incluso por el mismo emisor) hasta la náusea. Quizá sea algo necesario para que, entre tanta cosa, aparezca de tanto en tanto algo que merezca la pena, pero es algo que tiene efectos perversos bastante claros. Por ejemplo, el gasto de recursos (tiempo, esfuerzo, atención...) en cosas que, siendo honestos, no lo merecerían.

En Mastodon, donde tengo una actividad lectora más o menos frecuente, escribo pocas veces. Sin embargo, la cantidad de veces que comienzo a escribir un toot para, incluso una vez terminado, borrarlo es considerable. ¿Por qué? Depende. En ocasiones, porque me doy cuenta de que estoy contando cosas que no me apetece que sean públicas. Otras veces porque, una vez leído el toot, me parece que lo único que aporta es ruido. Y no quiero colaborar a la generación de más ruido (aunque soy consciente de que casi siempre, cuando acabo publicando un toot, es lo que hago). Por eso, desde siempre, mi producción de mensajes en distintos ámbitos es bastante escasa: en casa hablo poco; compongo poco y solo cuando tengo algo que probar que me interesa; genero pocos mensajes en chats y redes sociales; etc. En fin, que me expreso con poca frecuencia y, a veces, cuando no me queda más remedio. Probablemente estoy haciendo de la necesidad virtud y toda mi opinión sobre el asunto tenga que ver con una cuestión de carácter, un carácter condicionado por una infancia y una educación que me dejaron claro que era mejor no expresarse mucho, no te fuera a caer una hostia, real o figurada. Quién sabe. O quizá, sencillamente, es que realmente no tengo nada que decir, nada que comunicar, y soy una especie de cáscara vacía.

 
Leer más...