Escritura Social

Para leer...

Lee las últimas entradas de Escritura Social.

from El escritorio de McAllus

Richard terminó de ajustar las cuerdas de su arpa. Se pasó la mano por su frondoso pelo blanco, como hacía siempre antes de tocar.

Unos bellos acordes recorrieron las hojas de los árboles. Incluso los insectos y animales nocturnos se callaron.

—Amor mío —susurró una voz de mujer.

Una joven vestida con un elegante y vaporoso vestido rojo surgió de la niebla que rodeaba la pequeña colina donde estaba sentado el hombre, apoyado en un enorme y viejo ciprés.

—Qué alegría verte, luz de mi vida.

—Deberías dejar de venir —Se acercó sin hacer ruido y se sentó a su lado—. Sabes que no podemos estar juntos.

—Estos instantes son mi razón de vivir.

Ella sonrió con tristeza y asintió.

—Pues toca para mí la canción con la que me cortejaste.

Él sonrió y, con lágrimas en los ojos, comenzó a tocar la más bella melodía que cualquier ser hubiera oído jamás, y que por siempre sería solo para ella.

—Deléitame con tu bella voz, Kira —le dijo al acabar.

Nuevas notas salieron del arpa para acariciar la noche. La voz de la mujer cantó una letra que habría hecho llorar al mercenario más duro.

Toda la noche se intercalaron canciones alegres, melancólicas, tristes e incluso subidas de tono.

Cuando el sol asomó de manera tímida más allá de las copas, él murmuró:

—Hasta la próxima luna nueva, hermosa guardiana de mi corazón.

—Adiós, amor mío. Ojalá pudieras olvidarme.

—No será así.

—Lo sé.

La mujer se alejó hacia el interior del lugar, perdiéndose en los últimos jirones de niebla.

El bardo bajó la pequeña colina. La niebla ya había desaparecido cuando entró en el familiar camino empedrado. Se acercó a la segunda lápida a la izquierda de la senda y la acarició antes de marcharse. Solo en ese instante los pájaros empezaron a cantar.

En la lápida podía leerse: Kira Warrington 156-173 La luz más brillante y hermosa se apagó demasiado pronto.


Para la semana 2 del taller de escritura de Librería Luces 2025/2026 para casa nos mandaron escribir un cuento. Teníamos que tener en cuenta varios conceptos de los cuentos, entre ellos que hubiera una historia «pública» y otra escondida, que puede revelarse al final o solo insinuarse. Yo lo he insinuado y al final he revelado la verdad pero estaba pensando en dejarlo solo insinuado.

La cosa es que esto se me ocurrió yendo en el tren y luego pensé en como integrarlo dentro de mi proyecto del año en el taller, mi novela de fantasía, así que al final escribí una escena donde un personaje le cuenta a su amante este cuento en forma de leyenda porque han visitado el pueblo de donde surgió. Esa escena ya la leeréis en la novela.

 
Leer más...

from Sacronte

Dragones, cuevas y lamparas.

Leía en la app de agregación de videojuegos Stash que un chico habia terminado el Animal Well pero que, parafraseo “Tienes que estar enfermo para conseguirte to los huevos”. Alguna vez he pensado en meterme en el pozo de Animal Well (jeje) porque viendo gameplays en YouTube rebosa ese aire de complejidad e infinitud en los puzzles que te lleva a tener que buscar y rebuscar en cada rincón algo que interactué con otro algo, una pieza que encaje u otra conexión insospechada y te crea una familiaridad con el entorno de tanto recorrerlo cuando al mismo tiempo esa familiaridad te puede hacer perder la claridad de que tienes que buscar sus secretos y que pueden estar delante de tus narices.

Pero ya me hago mayor y he perdido esa capacidad y paciencia de la infancia y la adolescencia de explotar cada juego hasta la saciedad, principalmente por dos razones. La primera, que antes tenía la imaginación suficiente para fantasear sobre lo que podría haber más allá de los propios límites del videojuego programado, visto de forma infantil por supuesto. Y la segunda porque vivíamos con la pensión de mi abuela y una tiendecita de “20 duros” que tenía mi madre junto a una compañera y apenas le daba ni para pagar el autónomo; si veía dos juegos al año me podía dar con un canto en los dientes.

Fue en esos años —creo que en la navidad del 99— que mi madre, imagino que con gran esfuerzo, apareció con una PlayStation y el Spyro 2. Conseguí agenciarme ese día la única televisión del piso, coloqué el disco y me puse a jugar. El primer mapa era una pradera llena de gemas y con una especie de templete, posteriormente entrabas en una cueva en la que había más gemas en una elevación, un puente y unas lamparas que colgaban del techo y por último una zona circular con un potenciador de vuelo para una misión que consistía en encender otro puñado de lamparas con fuego para recibir una recompensa. Terminé la zona y seguí jugando hasta donde pude pero claro, cuando fui a guardar la partida me di cuenta que era imposible, necesitaba otro dispositivo, una memory card, que dado el desconocimiento de mi madre en el aspecto videojueguil pues ni siquiera pensaría en su existencia y en que fuese a hacerme falta. Por suerte un primo me dio una a los tres o cuatro meses pero hasta entonces tuve que empezar el juego cada día y llegar hasta donde llegase para luego apagar la consola y volver a empezar.

wmyx63uu7ghzxgmor8oj-3951038699.jpg

En esa repetición eterna buscaba sacar todo lo posible del juego, otras veces probaba hasta donde era capaz de llegar en una sola sesión y claro, como no solía conseguir las habilidades necesarias para acceder a los lugares donde se encontraban los tesoros pues intentaba presionar al juego de alguna manera. Y fue en esa cueva del primer mapa donde mas lo intenté, haciendo algo que ahora evidentemente con mi mentalidad de adulto y mi tiempo de adulto no se me ocurriría repetir indefinidamente: Usar el potenciador de vuelo, entrar en la cueva y encender las lamparas para conseguir el orbe de premio. Era imposible, el juego no estaba diseñado para eso y en el momento que accedía a la cueva, el temporizador de la mejora de vuelo se aceleraba y aunque conseguía encender unas cuantas siempre quedaban dos o tres después de terminarse. Era imposible y creo que aun sabiéndolo intentaba arañar milésimas de segundo, hacer un quiebro entrando por los arcos de acceso a la cueva, lanzar la bocanada de fuego desde un angulo imposible, ir casi rozando el techo para en el último momento de planeo poder avanzar unos metros más. Y nada, obviamente nunca lo logré hasta que no conseguí la habilidad correspondiente. Eso si, seguí jugando como un autentico enfermo, ya con memory card, al único juego que tenia, rebuscando en sus entrañas algo nuevo que hacer, me dejara o no el diseñador. Porque era jugar por jugar, por divertirse y por explorar, no era uno más en la lista a pasarse porque tienes diez más esperándote en el disco duro para fichar, reseñar, puntuar y olvidar.

Cuanto echo de menos disfrutar los videojuegos de esa manera...

 
Leer más...

from El escritorio de McAllus

Dejé de llorar a los seis años. No tardé mucho más en aprender a ponerme delante de mi hermana, antes que él cruzase la puerta de nuestra habitación. Hoy, con las manos manchadas de su sangre, me siento libre al fin.


En el programa de radio La Versalita de Canal Sur cada semana proponen una cita de un autor o autora para que los oyentes manden un texto de hasta seis líneas para que algunos de ellos los lean en el programa. Podéis escuchar el de esta semana aquí con Cervantes como tema central.

Me tiré más de una página de mi libreta pensando, escribiendo y tachando hasta que llegué a ese texto, que por una vez me gusta como quedó. Ojalá las próximas semanas las citas también me encajen y pueda hacer algo digno de ser enviado.

 
Leer más...

from El escritorio de McAllus

La Luna derrama un torrente plateado sobre las calles de la pequeña ciudad olvidada, bañando la piel de porcelana de una joven con el cabello más negro que la noche. Pasea, solitaria, entre los jazmines y el murmullo del río.

A su paso, se encienden las luces de las casas y se oyen conversaciones de tiempos lejanos. Cuando atraviesa la Plaza Mayor, el sonido de una guitarra rasga el aire y un canto profundo se eleva hacia el cielo.

Nuestra doncella llega al linde del asentamiento, desde donde se ve toda la comarca. Unas lágrimas resbalan por sus mejillas, mientras espera junto al camino empedrado.

No lo sabe, pero su amor nunca volverá. Y cuando el Sol mande a dormir a la Luna, ella se desvanecerá, para regresar, en su paseo eterno, la próxima noche.


En la semana 12 del taller de escritura de Librería Luces 2025/2026 debíamos escribir un texto homenaje a Lorca… reconozco que nunca he leído a este clásico, algún día intentaré ponerle remedio. Para poder solventar ese tema me puse a buscar en internet sobre los temas que escribía el autor.

Usé alguna de la simbología que se puede ver por la obra de Lorca y a partir de eso tiré para escribir un relato a mi estilo. A ver que os parece. También he intentado hacerlo un poco más poético de lo que suelo escribir.

 
Leer más...

from El escritorio de McAllus

Salí a dar uno de mis paseos nocturnos que me ayudan a dormir. No suele haber mucha gente a esta hora moviéndose por la urbanización, pero hoy no había ni un alma.

Elegí bajar por la calle central donde tantos propietarios decidieron plantar jazmín en los patios de sus chalets. Es mi lugar favorito para pasear, pues su fragancia me transporta a la infancia en casa de mis abuelos, aunque hoy lo notaba demasiado tenue.

Las farolas emitían una luz fría y tintineante. Proyectaban sombras siniestras en las que me parecía ver las figuras de amigos y conocidos, largo tiempo olvidados.

Me tuve que frotar las manos y me asusté al ver cómo salía un poco de vaho de mi boca. No tenía sentido, el verano ya estaba muy avanzado. Creo que en ese momento debería haberme dado la vuelta, pero seguí bajando por una calle cada vez menos iluminada, más lúgubre.

Mi paseo terminó cuando, en medio de la calle, vi una grieta de casi dos metros y al otro lado de la misma una piedra, en cuya superficie pude encontrar mi nombre tallado. La escasa luz de las farolas se convirtió en la luz de la lámpara de mi mesita.

Abro los ojos, de regreso en mi cama, apretándome con fuerza el brazo izquierdo que nunca me ha dolido igual. La alarma de asistencia sanitaria de mi reloj se ha disparado y no puedo evitar pensar si, en verdad, quiero que lleguen a tiempo de salvarme.


Para la semana 11 del taller de escritura de Librería Luces 2025/2026 debíamos hacer un homenaje a Robert Walser y su obra el Paseo. La verdad es que solo he respetado la premisa en parte: primera persona y alguna cosa mundana al principio. Después me lo he llevado un poco al agobio sin llegar al terror con un final con cierto aire desesperanzador.

 
Leer más...

from Notas al margen

Ha pasado un año desde que dejé de escribir. Ha pasado tiempo desde que abandoné esa primera novela que no sé cuántas veces inicié. Esos diarios que dejé a un lado.

No sé cuántos blogs he abandonado, en los que perdí más tiempo pensando en cómo se veían, dejando de lado lo más importante: escribir. Por eso ahora he abierto este blog, aquí, para volver a escribir. Siento que será difícil, pero ahora estoy más animado.

Y creo que ha sido gracias a dejar a un lado las redes sociales privativas. Se siente raro decir que ya no he abierto TikTok, que eliminé hace semanas Twitter —ahora conocido como una letra horrible como X—, e Instagram sigue ahí. He llegado a entrar, pero solo la abro para volverla a cerrar.

Y así he comenzado mi camino en el fediverso. Aunque hace mucho que me había hecho cuentas en diferentes instancias, siempre quedaron abandonadas. Pero hace como un año, un amigo y yo montamos nuestra propia instancia. Y ahora la he convertido en mi casa.

Y aunque estar lejos de esas redes me aleja de tener mayor visibilidad, me da igual. Porque al final todo está hecho para priorizar ciertos posts, ciertos videos… así que, ¿qué más da? Prefiero ser visto por pocos sin estar atado a un algoritmo.

Así que sí, quiero volver a escribir.

 
Read more...

from Francisco Molinero

Me he enrolado en una pequeña aventura de Mastodon que consiste en que una vez al mes hay que escribir una carta a alguien que te asignan dentro de un grupo y en correspondencia recibes una carta de otra persona.

Esto me ha hecho recordar que hace ya muchos años, cuando el estado español me secuestró para que defendiera la frontera exterior y me mandaron a África, concretamente a la ciudad de Ceuta de entre las muchas cosas que es mejor olvidar de lo que me pasó allí, hay una que sí me gusta recordar.

Las mañanas tenían un cierto ambiente militar, desfilar, desmontar y montar los obuses, limpiar y adecentar a los mulos, matar ratas en la cocina... mientras que las tardes, salvo excepciones eran bastante más tranquilas. Intentábamos llamar por teléfono a nuestras casas, por más que esto era poco menos que imposible, lavar nuestra ropa, recibíamos las cartas o paquetes que nos llegaban o compartíamos las viandas que le había llegado a algún compañero más afortunado. Entre todas aquellas actividades yo me apunté a enseñar a escribir a los que no sabían. Sí, había gente que no sabía escribir, algunos por falta de escolarización, otros porque su idioma materno no era el castellano. El caso es que me encontré en la tesitura de enseñar a alguien los rudimentos de la escritura sin tener yo mucha idea de cómo hacer aquello y recordando a mi abuela Paca que murió siendo analfabeta y cuyo hijo Antonio que desapareció en la batalla de Brunete en el frente de Madrid, le escribió una carta poco antes de salir para el frente, que ella guardó celosamente. La gente quería aprender para poder enviar cartas a sus padres, a su novia y poder leer en la intimidad sin que los voluntarios les tuviéramos que leer las cartas descerrajando la intimidad que se le supone a algo tan cotidiano. No fui muy ingenioso, se me ocurrió que la mejor manera de que aprendieran era escribiendo las propias cartas que querían enviar. Ellos verbalizaban lo que querían decir, yo lo escribía en un papel y posteriormente ellos copiaban aquellas palabras en su propia carta con mi ayuda y mi corrección. La leíamos en alto y una vez satisfechos ensayábamos una firma que tuviese al menos su nombre y una rúbrica rudimentaria. El método no será especialmente bueno pero como había mucho tiempo libre y lo hacíamos todos los días, la cuestión es que de a poco los chavales iban sabiendo distinguir unas palabras de otras y se iban adentrando en los misterios del lenguaje escrito. Yo me quedaba con la satisfacción de ser útil en aquél agujero negro de mi vida y aprendí lo que significa no tener las herramientas más sencillas para moverte en sociedad, ponerme a su altura y crecer con ellos. También tuve ocasión de leer decenas de cartas de padres deseando lo mejor, novias que iteraban su amor eterno y el deseo de verle lo antes posible. Entonces yo ya escribía poesía y enviaba unas cartas tremendas llenas de tristeza a mi novia que andarán en alguna caja esperando que alguien las vuelva a dar vida leyéndolas.

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Como os conté en el post anterior, si quiero que mi app BiblioHouse pese 300 MB o lo que me dé la gana, necesito mi propio terreno. Por eso, hoy os traigo una guía paso a paso para que cualquiera pueda montar su propia instancia de Forgejo en un VPS europeo, manteniendo el control total.

Este es el proceso que he seguido para levantar ForjaLibre.eu. Cambia midominio.com o tudominio.com por tu dominio:


Requisitos previos

Para que esto vaya fluido y no se quede colgado a la primera de cambio, vamos a necesitar:

  • Un VPS en Europa: Yo recomiendo un servidor con al menos 2 GB de RAM (un CX11 de Hetzner o un equivalente en IONOS).
  • Un dominio: En mi caso he usado forjalibre.eu. Debes añadir un registro A en tu panel de DNS que apunte a la IP de tu servidor.
  • Puertos abiertos: Asegúrate de tener abiertos los puertos 80 (HTTP) y 443 (HTTPS) en el firewall.

Pasos de instalación (ejecuta como root)

1. Actualiza el sistema e instala las dependencias

Lo primero es tener la casa limpia y con las herramientas necesarias.

apt update && apt upgrade -y
apt install git wget curl nginx-full certbot python3-certbot-nginx sqlite3 ufw -y

# Configuramos el firewall básico
ufw allow OpenSSH
ufw allow 'Nginx Full'
ufw --force enable

2. Crea el usuario y directorios de Forgejo

Por seguridad, Forgejo funcionará bajo su propio usuario de sistema.

adduser --system --shell /bin/bash --group --disabled-password --gecos 'Git Version Control' git

# Estructura de carpetas
mkdir -p /var/lib/forgejo/{custom,data,log}
chown -R git:git /var/lib/forgejo/
chmod -R 750 /var/lib/forgejo/

mkdir /etc/forgejo
chown root:git /etc/forgejo
chmod 770 /etc/forgejo

3. Descarga Forgejo

Bajamos la versión estable (v14.0.2) y le damos permisos de ejecución.

cd /tmp
wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64)
mv forgejo-14.0.2-linux-amd64 /usr/local/bin/forgejo
chmod +x /usr/local/bin/forgejo

4. Configura el servicio systemd

Para que Forgejo arranque siempre con el sistema.

wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service) -P /etc/systemd/system/
systemctl daemon-reload
systemctl enable forgejo

5. Configuración inicial app.ini

Aquí es donde quitamos los límites de tamaño. Crea el archivo de configuración:

nano /etc/forgejo/app.ini

Pega este contenido adaptado (ajusta tu dominio):

[server]
DOMAIN = tudominio.com
HTTP_PORT = 3000
ROOT_URL = https://tudominio.com/
ENABLE_GZIP = true

[database]
DB_TYPE = sqlite3
PATH = /var/lib/forgejo/data/gitea.db

[repository]
# Aquí ampliamos a 10 GB para tu app entre sin problemas
UPLOAD_MAX_FILE_SIZE = 10240 
MAX_FILES = 50

[session]
PROVIDER = file

[lfs]
ENABLED = true

Ajustamos permisos finales:

chown root:git /etc/forgejo/app.ini
chmod 640 /etc/forgejo/app.ini

6. Inicia Forgejo

systemctl start forgejo
systemctl status forgejo # Verifica que esté en "active (running)"

7. Configura Nginx + SSL (Let's Encrypt)

Configuramos el proxy inverso para que todo pase por HTTPS y permitamos subidas pesadas.

nano /etc/nginx/sites-available/forgejo

Contenido del archivo:

server {
    listen 80;
    server_name midominio.com;
    return 301 https://$server_name$request_uri;
}

server {
    listen 443 ssl http2;
    server_name midominio.com;

    # Clave para permitir uploads de más de 100MB
    client_max_body_size 50g; 

    location / {
        proxy_pass [http://127.0.0.1:3000](http://127.0.0.1:3000);
        proxy_set_header X-Forwarded-For $proxy_add_x_forwarded_for;
        proxy_set_header X-Forwarded-Proto $scheme;
        proxy_set_header X-Real-IP $remote_addr;
        proxy_redirect off;
    }
}

Activamos y pedimos el certificado:

ln -s /etc/nginx/sites-available/forgejo /etc/nginx/sites-enabled/
rm /etc/nginx/sites-enabled/default
nginx -t && systemctl reload nginx
certbot --nginx -d midominio.com

8. Setup inicial vía web

Ahora abre tu navegador en midominio.com y termina la configuración:

  • Base de datos: SQLite ya está listo.

  • Admin: Crea tu usuario y contraseña.

  • Confirmación: En Admin > Settings, verifica que MAXFILESIZE sea de 10240 MB.

¡Listo! Ya tienes tu forja funcionando, soberana y sin que nadie te diga cuánto tiene que pesar tu trabajo.

#Teconología #Tutorial #Forgejo

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Si pensabais que con mudarme a escritura.social y lectura.social ya había terminado mi limpieza digital, es que no me conocéis bien. Pero esta vez, además de por principios, la mudanza ha sido por pura necesidad técnica. Hoy os presento oficialmente ForjaLibre.eu, mi propia instancia de Forgejo y el nuevo hogar de mis proyectos.

Hasta ahora tenía el código en Codeberg. Me gustan, son europeos y hacen un gran trabajo, pero me topé con un problema de los que te cortan el rollo: tienen un límite de 100MB por instalador.

Mi app BiblioHouse está creciendo, se está poniendo “hermosa” y ya se acerca a los 300MB. No quería andar con parches, dividiendo archivos o pidiendo favores cada vez que subiera una actualización. Así que, fiel a mi estilo de “si el sistema te pone trabas, monta tu propio sistema”, he decidido que lo mejor era tener mi propio espacio sin límites absurdos.

¿Por qué ForjaLibre.eu?

Montar mi propia instancia de Forgejo no es solo para saltarme los límites de tamaño. Es el paso definitivo en mi plan de desenganche de las grandes plataformas:

  • Sin límites de espacio: Si BiblioHouse pesa 300MB o 3GB, es cosa mía. Yo gestiono mi servidor y mis capacidades.
  • Control absoluto: Aquí no hay normas impuestas por terceros ni CEOs que cambian las condiciones de uso según les sople el viento desde el otro lado del charco.
  • Resistencia: Tener mi código en mi propio servidor es la máxima expresión de soberanía tecnológica.

Nueva casa para BiblioHouse

A partir de ahora, si quieres ver cómo evoluciona el código de la app o simplemente quieres descargar la última versión sin que nadie te rastree, ForjaLibre.eu es el sitio.

Ya puedes descargar los instaladores desde aquí:

👉 Descargar BiblioHouse en ForjaLibre.eu

A veces un límite técnico es la excusa perfecta para hacer lo que deberías haber hecho hace tiempo. ForjaLibre.eu es mi cuartel general, un sitio libre de vigilancia, sin límites de espacio y gestionado con software libre.

Es mi granito de arena para demostrar que no necesitamos a los gigantes de Silicon Valley para crear y compartir tecnología. Solo necesitamos un poco de ganas de “enredar” y tener claras nuestras prioridades.

#Forcejo #BiblioHouse #Tecnología

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Como ya sabéis, mi mudanza a escritura.social fue por recuperar el placer de escribir en un entorno limpio y sin distracciones. Pero claro, el minimalismo extremo de WriteFreely a veces puede resultar un poco frío.

Por eso, me he pasado un buen rato trasteando con el CSS para que este rincón tenga personalidad propia. He buscado una estética que llamo “Base Kadence Cálida”: colores que no cansen la vista, una tipografía clara y una disposición parecida al tema Kadence de Wordpress .

A diferencia de los diseños pesados de otras plataformas, aquí no hay scripts que te sigan ni florituras que ralenticen la carga. He apostado por:

  • Una rejilla universal: En la portada, los posts se ven en dos columnas (en escritorio) para que de un vistazo veas de qué va la cosa.

  • Tonos crema y carbón: He buscado un fondo suave para que la pantalla no parezca una linterna.

  • Tarjetas: Cada entrada tiene su espacio, con un ligero efecto al pasar el ratón para que sepa que ahí hay algo que contar.

  • Legibilidad en el móvil: Porque sé que muchos me leéis desde el teléfono.

Como creo en compartir y en el conocimiento libre, aquí os dejo el CSS que utilizo. Es totalmente válido para cualquier blog en WriteFreely. Si tienes un blog en el Fediverso y quieres darle un aire más acogedor, solo tienes que copiar y pegar esto en tu configuración, y si deseas modificarlo a tu gusto:

/* --- BASE KADENCE CÁLIDA --- */
body {
    background-color: #fdfaf6;
    color: #3e3e3e;
    font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, "Segoe UI", Roboto, sans-serif;
    line-height: 1.6;
}

/* --- TÍTULO PRINCIPAL --- */
header h1 {
    margin: 80px 0 15px 0;
    text-align: center;
}

header h1 a {
    font-family: "Playfair Display", "Didot", "Bodoni MT", "Georgia", serif;
    font-weight: 700;
    font-style: italic;
    font-size: 3.2rem;
    color: #1a1a1a !important;
    text-decoration: none;
    border: none !important;
}

header p.description {
    font-size: 0.85rem;
    text-transform: uppercase;
    letter-spacing: 3px;
    color: #9e938a;
    text-align: center;
    margin-bottom: 70px;
}

/* --- REJILLA UNIVERSAL (Portada, Tags y Búsquedas) --- */
#posts {
    display: grid !important;
    grid-template-columns: repeat(2, 1fr) !important;
    gap: 70px 40px !important; 
    max-width: 1100px;
    margin: 0 auto;
    padding: 20px;
}

/* --- TARJETA KADENCE --- */
body:not(#post) article {
    background: #ffffff;
    border: 1px solid #f0ece8;
    border-radius: 16px;
    height: 260px; 
    display: flex;
    flex-direction: column;
    justify-content: center;
    padding: 40px; 
    overflow: hidden;
    box-shadow: 0 4px 12px rgba(0,0,0,0.03);
    transition: all 0.3s ease;
    position: relative;
    box-sizing: border-box;
}

body:not(#post) article:hover {
    transform: translateY(-5px);
    box-shadow: 0 15px 35px rgba(184, 161, 142, 0.15);
    border-color: #d4a373;
}

body:not(#post) article h2 {
    font-size: 1.3rem;
    font-weight: 700;
    margin: 0 0 10px 0;
    line-height: 1.3;
}

body:not(#post) article h2 a {
    color: #1a1a1a;
    border: none !important;
}

body:not(#post) article nav.edit-meta {
    display: none;
}

body:not(#post) article time, .post-date {
    font-size: 0.75rem;
    color: #b8a18e;
    font-weight: 600;
    text-transform: uppercase;
    margin-bottom: 10px;
}

body:not(#post) article > *:not(h2):not(time):not(.post-date):not(nav) {
    font-size: 0.9rem;
    color: #666;
    display: -webkit-box;
    -webkit-line-clamp: 3;
    -webkit-box-orient: vertical;
    overflow: hidden;
}

/* --- FIRMA (POST SIGNATURE) --- */
.post-signature {
    margin: 80px auto;
    padding: 40px;
    max-width: 700px;
    background: #fff;
    border-radius: 16px;
    border: 1px solid #f0ece8;
    text-align: center;
}

.post-signature a {
    color: #d4a373;
    font-weight: 600;
    text-decoration: none;
}

/* --- RESPONSIVO --- */
@media (max-width: 800px) {
    #posts { 
        grid-template-columns: 1fr !important; 
        gap: 40px !important;
    }
    header h1 a { font-size: 2.2rem; }
}

/* --- VISTA DE LECTURA (Aquí aplicamos el margen para móvil) --- */
#post article { 
    max-width: 720px; 
    margin: 60px auto; 
    height: auto; 
    display: block; 
    background: transparent;
    border: none;
    box-shadow: none;
    /* Cambio clave: 0 arriba/abajo, 20px a los lados para que no pegue al filo */
    padding: 0 20px; 
    box-sizing: border-box;
}

/* Aseguramos que las imágenes tampoco peguen al filo */
#post article img {
    max-width: 100%;
    height: auto;
    border-radius: 8px;
}

Espero que os guste el nuevo aire del blog.

#Writefreely #CSS #Estilos

 
Leer más...

from El rincón de ferlagod

Ya estamos en 2026 y la película no solo no cambia, sino que se ha vuelto una de terror de serie B. Tenemos otra vez al “Zanahorio” dando por saco, más desfasado y crecido que nunca, tratándonos al resto del mundo como si fuéramos sus vasallos o el decorado de uno de sus casinos.

Lo último ya clama al cielo: chantajear a la Unión Europea con aranceles brutales por el capricho de comprar Groenlandia o por cualquier otra pataleta que le dé al despertarse. Si no bailamos al son de sus amenazas, nos corta el grifo comercial. Es el matonismo de toda la vida elevado a política internacional.

Y yo me pregunto: ¿A qué esperamos los europeos para empezar a mirar un poco más por nosotros mismos?

Cada vez que compramos un dispositivo de Apple, usamos el buscador de Google o compramos en Amazon, estamos financiando el mazo con el que luego nos golpean. Les regalamos nuestros datos, nuestra privacidad y nuestro dinero para que luego ellos lo usen como arma arancelaria contra nosotros. Es de locos.

He decidido que, por mi parte, el grifo se ha cerrado. Si ellos no nos respetan, nosotros no tenemos por qué mantenerles el chiringuito.

No hace falta irse a vivir a una cueva, pero sí empezar a ser conscientes de dónde ponemos cada euro. Ya os he contado mi mudanza a Escritura.socialy Lectura.social. Mi nube está en Infomaniak (Suiza), y mi buscador es Qwant. Es software europeo o, al menos, software libre que respeta al ciudadano.

Sé que es imposible encontrar un móvil fabricado en Europa, pero en todo lo demás no hay excusa. Ropa, zapatos, muebles... busquemos la etiqueta de “Made in EU”. Si compramos lo que se fabrica aquí, el dinero se queda aquí.

Estamos en un momento crítico. O seguimos siendo la colonia digital y económica de un tipo que no tiene ni idea de diplomacia, o empezamos a construir nuestra propia autonomía. No se trata de odio, se trata de amor propio y de supervivencia.

Como enfermero, sé que una herida no se cura si sigues dejando que entre suciedad. Y la deriva de EE.UU. ahora mismo es una infección para el resto del planeta. Empecemos a consumir europeo, a usar software libre y a valorar lo que tenemos cerca.

Ahí lo dejo...

 
Leer más...

from Cuaderno de un solo ojo

—¿Qué le pasa al gatito de la ventana? —interrumpo a papá mientras me pone los patines. Papá dice que está malito. O que está viejito. O las dos. Yo creo que no es eso. Tiene cortes como los que salen en mis tebeos. Creo que el gatito debe ser un caballero, o un pirata, porque le falta un ojo y a todos los piratas les falta un ojo. Pienso que se pasa los días peleando y robando, y riendo muy fuerte. Cuando lo veo en la ventana siempre está muy serio; seguro que pensando en su siguiente aventura. Debe ser estupendo ser gatito pirata.

 
Read more...

from Páramo Imperfecto

#Pensamientos

Si solamente voy a hacer una cosa en esta extraña vida que se me ha dado, que sea ser consciente de que soy fascinante. Un trocito muy especial del universo que se levanta, que se alza y sabe que es un trocito especial del universo. Que sus átomos fueron parte de estrellas, polvo estelar de los confines del cosmos. Y hoy, aquí, ahora, lo sabe. LO SABE. Lo sabe y ha visto estrellas, mar y nieve. Ha visto mundo extraños e increíbles con ojos que no son ojos. ¿Dónde está mi principio y dónde está mi fin? ¿Dónde está el principio de mi conciencia y dónde está su fin? No hay principio. No hay fin. Aquí. Ahora. Eternamente. La compasión como cuestión de vida o muerte. Porque lo es. El sistema causa sufrimiento y el sufrimiento causa la compasión para resistir. Y, si me equivoco, reparar. ¿Cómo de lento lo puedo hacer? ¿Cómo de imperfecto lo puedo hacer? ¿Cómo, después de toda una vida persiguiendo rapidez y perfección? Ya no corro más. Se acabó la expectativa retorcida. Se acabó correr. Se acabó huir hacia delante. Estoy bien aquí. Estoy bien así. No quiero más. NO QUIERO MÁS. Mi libertad, decir que no al trozo de comida que no quiero. RESPETARME, POR FIN. Ya no me trago más mentiras. Les digo que NO. Trazaré los surcos, trazaré los caminos. Para que sea cada vez más sencillo seguirlos. Eso es lo que anhelo. Simpleza. Belleza. Lo bello es simple a la vista y complejo ante el cosmos. ¡Qué belleza soy, capaz de generar belleza! ¿Pero cómo puedes estar quemándote y seguir escribiendo? Ésta es mi meditación, ésta es mi plegaria. La canción que no sé escribir. Lo que sale de mí porque pasa a través de mí. ¿Alguien lo entiende? Ni lo sé, ni me importa. Es un susurro en el viento, por si más tarde lo quiero oír. O no. Siempre pensé que escribiría una gran historia. Ahora sé que soy una gran historia.

 
Leer más...

from Fernando Villanueva

Miro las anteriores entradas del (quasi)blog y veo que han pasado prácticamente dos años. Mucho tiempo como para retomar nada. Sin embargo, hoy me encuentro con ganas de escribir. No obstante, lo que me cuesta a menudo es encontrar algo que decir. Entre todo el inmenso ruido que sufrimos, no creo que lo que vaya a comunicar aporte absolutamente nada. De hecho, creo que uno de los problemas que tenemos, como sociedad, es que todo el mundo está diciendo cosas continuamente: por chat, en redes sociales de diverso tipo, en vídeo..., ¡incluso por teléfono! Sin embargo, frente a esta democratización de la expresión constante y sin filtro, tampoco creo que el anterior modelo, en el que solo unos pocos podían hablar y gozar de una cierta difusión para su mensaje, fuera mejor. Además, se daba también frecuentemente el mismo fenómeno: mucho hablar para poco que aportar (simplemente lo hacía menos gente, únicamente aquella que contaba con el privilegio de poder hacerlo). Tampoco me engaño: la difusión de un mensaje a gran escala hoy día sigue obedeciendo a lógicas de poder.

En la música –y en las artes, en la literatura, en las ciencias...– pasa algo similar: seguimos teniendo mucha producción que no va más allá de repetir lo que ya ha sido dicho (a veces, incluso por el mismo emisor) hasta la náusea. Quizá sea algo necesario para que, entre tanta cosa, aparezca de tanto en tanto algo que merezca la pena, pero es algo que tiene efectos perversos bastante claros. Por ejemplo, el gasto de recursos (tiempo, esfuerzo, atención...) en cosas que, siendo honestos, no lo merecerían.

En Mastodon, donde tengo una actividad lectora más o menos frecuente, escribo pocas veces. Sin embargo, la cantidad de veces que comienzo a escribir un toot para, incluso una vez terminado, borrarlo es considerable. ¿Por qué? Depende. En ocasiones, porque me doy cuenta de que estoy contando cosas que no me apetece que sean públicas. Otras veces porque, una vez leído el toot, me parece que lo único que aporta es ruido. Y no quiero colaborar a la generación de más ruido (aunque soy consciente de que casi siempre, cuando acabo publicando un toot, es lo que hago). Por eso, desde siempre, mi producción de mensajes en distintos ámbitos es bastante escasa: en casa hablo poco; compongo poco y solo cuando tengo algo que probar que me interesa; genero pocos mensajes en chats y redes sociales; etc. En fin, que me expreso con poca frecuencia y, a veces, cuando no me queda más remedio. Probablemente estoy haciendo de la necesidad virtud y toda mi opinión sobre el asunto tenga que ver con una cuestión de carácter, un carácter condicionado por una infancia y una educación que me dejaron claro que era mejor no expresarse mucho, no te fuera a caer una hostia, real o figurada. Quién sabe. O quizá, sencillamente, es que realmente no tengo nada que decir, nada que comunicar, y soy una especie de cáscara vacía.

 
Leer más...

from Reflexiones desde el Keuper

Esta es una entrada manuscrita. Todas las imágenes de mi cuaderno tienen Alt-Text para que la entrada del blog pueda ser leídas por todas las personas.

19-01-26. Entrada blog. Sobre mi letra escrita. Al hablar de las estilográficas, me encuentro, en ocasiones, con algunas personas a las que les gustaría usarlas, pero no se atreven por su mala letra. Si yo os contará...  y lo voy a hacer, seguid leyendo. Siempre he tenido una letra horrible, pero horrible. Un verano, cuando era pequeño, tendría 7-8 años, mi madre se empeñó en que mejorase mi letra. Todas las mañanas dedicábamos un rato a escribir. Todas, sin descanso, practicaba la caligrafía. Hasta que mi madre, la pobre, desistió. Mi letra no había mejorado un ápice en todos los días que llevaba practicando. Al final, letra de médico para toda la vida, pero sin serlo por mi aprensión a la sangre y a las agujas.

Me regañaron todos mis profesores, en el colegio, el instituto y en la universidad. Tenía que mejorar mi letra. Algunos hasta me amenazaron con no corregirme los exámenes, pero, por suerte, no lo hicieron. Si vieseis mis apuntes... Ni yo era los en capaz de entenderlos en muchas ocasiones. Así ha sido durante casi toda ni vida, hasta que me aficioné a las estilográficas. Las había utilizado para tomar apuntes en el instituto y la carrera, pero esto era diferente. Por supuesto, al inicio, mi letra seguía siendo horrible, de imprenta, pero poco a poco me fui aficionando a escribir mano y, un día, empecé a enlazar las letras, como cuando era muy pequeño. Y así he ido progresando, hasta donde estoy ahora. Sigue sin

![ser la letra más bonita del mundo, al menos, es legible por mí y por muchas de las personas que leen mis escritos y mis cartas. Es cierto que, en las reuniones, mis notas siguen siendo incomprensibles, porque escribo muy rápido. Pero cuando me siento escribir a en mis cuadernos lo hago con tiempo, con ganas y eso hace que pueda escribir despacio, poniendo atención en el movimiento del plumín y en las palabras que escribo. Ya solo me falta compartir aquí un ejemplo de lo que sería una de mis letras “legibles” en el año 2017 Para que la comparéis con esta entrada manuscrita de ni blog.]((https://imagenes.escritura.social/uploads/doclomieu/SobreMiLetraEscrita3.jpeg)

Y aquí el ejemplo de algo escrito en 2017. Si algo no lo entendéis, podéis utilizar el texto alternativo para descifrar mi letra. Otro ejemplo de mi letra actual, algo mejor que el de hoy, lo podéis encontrar en mi otra entrada manuscrita, “blogs manuscritos”.

![Ensayo Patricia. 15/03/17. Video cortado muy pronto. No ha dado tiempo a ver nada. ¿Por qué no se observa topografía al aplicar ultrasonidos? ¿Y si los ultrasonidos se aplican lateralmente en vez de verticalmente? ¿Por qué hay regiones distintas en UFM?]((https://imagenes.escritura.social/uploads/doclomieu/SobreMiLetraEscrita4.jpeg)


El título no me termina de convencer, pero al ser una entrada en el blog que está escrita a vuelapluma en el cuaderno, así se va a quedar.


Los hashtags de hoy son:

#Escribir #Estilográficas

 
Leer más...

from Reflexiones desde el Keuper

Cuaderno de #bitácora

Desde que me enganche a #Obsidian en octubre del año pasado, estoy intentando centralizar muchas cosas en esta aplicación y evitar tener un conglomerado de ficheros distribuidos por carpetas varias (estoy preparando una entrada sobre como administro ahora el blog desde Obsidian).

El año pasado gestioné la contabilidad de casa con una hoja de cálculo. Funcionó bien, los números cuadraban y veía fácilmente como evolucionaban ciertos gastos. Este año voy a repetir, pero gestionando la contabilidad desde Obsidian. He abierto una carpeta de “Gastos” en mi bóveda personal y una subcarpeta de “Gastos 2026” (con la previsión de continuar más años, claro). Todas las notas se guardan en la subcarpeta y, la única información que contienen, está almacenada como propiedades (podéis ver la plantilla al final). Para tener toda la información en una tabla, he creado un fichero base con diferentes vistas (mensual, anual, tipo de gasto, etc).

Hay un plugin específico que se puede utilizar para llevar la contabilidad, Ledger Obsidian, pero no fui capaz de entender bien como funcionaba. Así que desistí de utilizarlo. De este modo, no utilizo ningún plugin adicional y, además, si me canso de utilizar Obsidian para llevar la contabilidad, puedo exportarlo todo en un csv e importarlo en una hoja de cálculo para volver al sistema del año pasado.

Quizás es matar moscas a cañonazos, pero que placer da tener una tabla bonita y ordenada.

---
Concepto: 
Gasto: 
Categoría: 
Tipo Gasto: 
Mes: 
Fecha: 
tags:
  - Gastos
---
 
Leer más...