Francisco Molinero

1959- Autor: @fmolinero@neopaquita.es

Ya no encajo la bebida como cuando era joven. Las resacas me duran más y son peores, más incapacitantes. Me pasa lo mismo con las derrotas electorales. Nací en 1959, así que viví hasta 1977 sin poder votar y en esas elecciones ya sufrí la primera derrota electoral. Entonces fue como tantas borracheras de fin de semana, dormir bien, beber agua y a por la siguiente. La de hoy ha sido la peor y en estos momentos que he recogido suficientes fuerzas para ponerme a escribir algo que me haga efecto y me recomponga, creo que no he superado del todo el golpe. No creo que pueda hilar las reflexiones que se van produciendo como si el grifo de mi cerebro no cerrara bien y fuese dejando caer una gota de vez en cuando. Se veía venir y en ese sentido no tiene la fuerza de la sorpresa. Vivimos rodeados de gente infame, con pensamientos claramente fascistas, retrógrados y peligrosos, así que solamente ha tenido que ir dándose el tiempo suficiente para que la izquierda fuera aceptando gota a gota el marco discursivo de la derecha para que se envalentonen y canten el cara al sol en nuestra jeta. Hoy he pasado una mala noche. No solo porque me abruma el futuro, sino porque me duele todo el cuerpo desde hace meses. Me he tenido que levantar a tomarme un Enantyum y así he podido dormir algunas horas ya de madrugada. Cosas de la edad que van marcando el camino. Recibo una carta de @nuria@casatiajulia.com en la que me dice que tiene miedo y la entiendo perfectamente:

“Ha pasado la 1 de la madrugada de esta noche de elecciones europeas y sí, tengo miedo. Quizás parezca exagerado, pero estos resultados me han generado un desasosiego que no consigo que se marche y aquí estoy, sin poder dormir, e intentando ocupar el tiempo en algo práctico, algo bonito que me recuerde que siempre hay un poquito de esperanza, que siempre podemos hacer algo, por pequeño que sea. Y aquí estamos, en esta pequeña comunidad de recursos compartidos que igual parece poca cosa pero es nuestra poca cosa, nuestro pequeño refugio.”

He decidido quedarme en pijama y dejar pasar el tiempo concentrado en pequeñas cosas, pequeños pensamientos, alguna lectura y la firme convicción de que encontraremos la manera colectiva de superar las dificultades. Me asaltan pensamientos. No hay abstencionistas de izquierdas. Ninguno. El que se abstiene asiente, es conservador, digo más, reacionario. La mayoría se refugian en una revolución que no va a venir, y que si viene no lo hará de su mano cobarde escondida en el guante de la ideología. Me hago un sandwich de lacón y lo corto a la rusa. Pienso en la guerra que nos están preparando y veo que es abrumadora la mayoría de partidos del parlamento europeo a favor, a la izquierda, en el centro y en la derecha. Me acuerdo de mis amigos rusos, de Irina de su hija y sus nietos en Novovoronezh que ahora está al alcance del fuego Ucraniano patrocinado por la OTAN. https://rafaelpoch.com/2024/06/03/nos-llevan-a-una-guerra-mayor/ Me alegra el castigo a los verdes alemanes. Miro llover por la ventana. Estoy a salvo en mi casa. ¿Estoy a salvo en mi casa? Decido no hacer labores domésticas por un día, repaso el calendario, compruebo que mi hijo sigue sin contestarme y me apeno. Sumar se estrella en un resultado mediocre e IU se queda sin diputados. Las malas decisiones se pagan. Veo que la pareja de Colirrojos que han anidado por segundo año en mi garaje pueden entrar al nido porque la puerta no cierra bien y les deja una rendija suficiente. Extrapolo la idea y me da ánimos. Pienso en el cambio climático y que ya es irreversible. IRREVERSIBLE. Puede que algunas consecuencias se puedan paliar y si es posible hacerlo será caro y solo los ricos se beneficiarán. Me asalta la idea que dejar las armas no fue una buena decisión, pero esto hoy está mal visto y decirlo peor. Leo mensajes sobre la autocrítica necesaria en la izquierda y comprendo que se trata de un eufemismo. Quien la esgrime solamente quiere que los demás cierren sus partidos y se vengan a la casa común. Así la llamaron los socialistas en los ochenta. Me acuerdo de Julio Anguita y le maldigo. Una vez más. Hago la cama y pienso en algo para comer. Estoy solo y me bastará cualquier cosa. De todas maneras estoy perdiendo peso y cada vez es más notorio. Maribel me lo dijo la semana pasada y me aconsejó ir al médico. Perder peso sin querer no es buen síntoma. Me dicen que me parezco cada vez más a mi padre y no sé si me gusta o me asusta. Ahora ya es medidodía y poco a poco está parando de llover, parece incluso que va a salir el sol. No las tengo todas conmigo y decido seguir en pijama, saldré al porche a ver si tomo una buena foto de los gorriones desafiando al mal tiempo. Recibo otro correo, en este caso de la persona con la que trabajé en el programa de Buena Ley en ola que yo tenía el papel de un sintecho al que unos jóvenes habían intentado quemar y ella era la madre de uno de ellos. Me pide si tengo el vídeo que lo necesita para un casting y a mi me lleva a esos días en los que tras más de un año en el paro decidí que podía ser actor y me metí en el mundo de los castings. Cualquier tiempo pasado fue anterior, pero me alegra de saber de ella y me sorprende que guardara de mi el correo electrónico. En mi pueblo, donde fui concejal la derecha ha ganado por goleada. Lo vienen haciendo desde el 36 con un pequeño lapsus estas últimas legislaturas y únicamente a nivel local donde el PSOE ha conseguido la alcaldía.

No puedo hacer mucho más y sinceramente creo que hice mucho y merezco descanso pero estoy triste y temo que el futuro aun sea peor.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Hace bastantes años cuando trabajaba en una pequeña empresa, dos compañeras de trabajo estaban enfrentadas. Nunca supe por qué y creo que tenía que ver con asuntos de fuera del trabajo. Un día decidieron hacerse daño y una de ellas fue a la nevera común donde guardamos nuestras tarteras para la comida y tiró a la basura la que consideraba que era de su rival. Resultó ser la mía.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

La salsa holandesa tiene tantas recetas como la paella valenciana. Yo la mejor que he probado lo fue en Alemania, así que posiblemente no fuera la receta original. Después lo he intentado un par de veces sin que los resultados alcanzaran la nota media adecuada y por fin, este fin de semana pasado, a colación de una fondue de carne y pollo para homenajear a la familia Gligorijevic que vino a visitarnos, me decidí a intentarlo. Esta vez con éxito. Usé aproximadamente 150 gr. de mantequilla, medio limón, las yemas de 3 huevos, sal y pimienta. En una cazuela puse a fuego muy, muy lento la mantequilla y la fui deshaciendo hasta conseguir que estuviera líquida sin haber cocido y le añadí el jugo del limón. En otra cazuela puse una cucharada de agua y las tres yemas que fui batiendo sobre la placa templada hasta conseguir espesarlas, con un poco de sal. Una vez espesas fui añadiendo la mantequilla desleída, muy poco a poco, al estilo de la mayonesa hecha a mano y ligando bien todo hasta conseguir una salsa muy trabaja y consistente a la que terminé espolvoreando tres pimientas recién molidas. Acompaña perfectamente a una carne y también a los espárragos.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Recuerdo aquellos galos que temían que el cielo cayese sobre ellos y les aplastara. Les entiendo porque es realmente horrible cuando todo se desploma.

Hoy cuando miraba el cuadro Akellarre he tenido la sensación de que Goya, después de una vida falsa, fundada sobre mentiras llegaba a la lucidez y pintaba las cosas tal y como son. Las pinturas negras son realmente modernas.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Una visión lejana, cerca del mar, un instante para recordaros, para recordarnos que seguimos, que estamos atentos, que nos miramos de reojillo, como queriendo no ser vistos. Un instante para mirar por el ojo de la cerradura cibernética, el cable electrónico que nos vincula, nos mantiene enredados. Un instante para veros y hablaros, cerca del mar.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Ingredientes para 4 personas:

6 tomates maduros grandes y carnosos 1 pimiento verde ½ pepino 1 corazón de cebolla Cominos ½ diente de ajo (opcional) 2 rebanadas de pan Pimentón dulce sal, aceite de oliva, vinagre Agua

El gazpacho es un plato tradicional y muy extendido, así que la forma de hacerlo varía tanto como la de la paella, sobre todo en lo que se refiere a las cantidades de cada ingrediente. Se puede hacer «a mano» o como es más normal en estos días con una buena batidora tipo «Túrmix». Una buena receta es:

Poner a remojo las rebanadas de pan. Se colocan en un cuenco con agua hasta cubrirlas y se reservan. Los tomates han de pelarse y quitar las semillas, aunque si nuestra batidora es buena se pueden poner con piel, se quitan las semillas del pimiento y junto con el resto de ingredientes se ponen en la turmix, la cebolla, el medio diente de ajo, el pan mojado, el aceite, la sal, los cominos, el vinagre y una pizca de pimentón dulce.

Se empieza a batir y se le va añadiendo agua hasta que la mezcla adquiera una consistencia de crema algo líquida y han desaparecido todas las pieles o trozos de cada ingrediente.

Comprobar el sabor y rectificar si es necesario con sal, vinagre o los cominos y añadir agua fría si la consistencia es demasiado pastosa. Si nuestra batidora es buena no hará falta pero si no tiene suficiente potencia tendremos que pasarlo por un colador chino o por un pasapurés, para eliminar las pieles y restos de verdura sin mezclar.

Meterlo en la nevera hasta conseguir la temperatura deseada

En casa lo servimos directamente de la nevera sin más y cada cual corrige la textura final con algo de agua fría. Hay a quien le gusta rociar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra e incluso añadir trozos de las mismas verduras que hemos utilizado, Esto ya es optativo.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Vida in itinere, desubicada y de alguna manera preñada de un aire de libertad. Recuerdo un pensamiento de ayer, un barco en medio de la encalmada, el deseo de ir en una dirección y el presentimiento de que sería imposible y que al menos si el viento no se levanta podrá divisar a lo lejos el destino, mejor dicho el imposible. Ayer en mi cabeza era un poema, pero la noche lo reordena todo, lo hace más cabal, menos hermoso.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Roberto es quien me ha enseñado a preparar el Rissoto. Él es muy aficionado a la cocina de Jamie Oliver y de vez en cuando nos transmitimos algo de alquimia. He cambiado algunas cosas y he leído otro poco y de estas lecturas lo que deduzco es que como en la paella, las recetas son de base, pero cada uno debe poner su alma en el asunto.

Para comer cuatro personas he preparado 400 gr de arroz tipo bomba y dos litros de caldo de carne en el que he cocido alguna verdura y las cabezas de 8 gambones que he pelado, dejando solamente las colas intactas.

El rissoto es un arroz ligeramente caldoso pero sobre todo es una arroz meloso. El resultado que esperamos al final es una plato con arroz blando por fuera, crujiente por dentro y en un caldo espeso con guarnición.

Los principios, como siempre un sofrito. Aceite de oliva, cebolla, pimiento y las hierbas que nos gusten, además de unos trocitos de bacon ahumado. Yo lo hago muy lentamente y aprovecho para pensar en los resultados electorales de las europeas y en la dificultad de los partidos para mirar sus victorias o derrotas como producto de sus actos, de su aciertos de sus errores o de sus omisiones. El rissoto de hoy era de calamares y aunque quería haberle añadido unos bolletus no he podido. Con el sofrito a punto y el caldo cociendo, he frito los trozos de calamar muy despacio y por bastante tiempo, justo después de haber frito los gambones y haberlos separado para la presentación. Esto también hay que hacerlo despacio y moviendo frecuentemente para que no se pegue y lo más importante, para que las proteínas se rompan. Luego he añadido un poco de perejil fresco y pimienta molida.

Una vez que he tenido todo bien frito lo he puesto en un puchero y he añadido el arroz para freírlo con el resto. La fritura del arroz impide que la absorción del agua sea total, si a este dato le añadimos que este aceite está impregnado en cebolla, nos hemos asegurado la parte crujiente del centro de cada grano. hay que freírlo moviendo frecuentemente y hasta que los granos toman un cierto color perlado, Para freír el arroz he usado cerca de 100 gramos de mantequilla. Entonces he añadido un vaso de vino blanco.

El rissoto lleva queso. Queso parmesano en abundancia que hay que rallar antes de empezar con todo el lío. Cuando ha empezado a cocer el vino he empezado a echar el caldo que estaba cociendo en otra cazuela. No sé exactamente la cantidad que he puesto, algo más de litro y medio, pero eso depende de muchos factores, por lo que lo lógico es tener caldo de sobra e ir añadiendo – siempre cociendo- lo que necesitemos.

La cocción dura unos 20-25 minutos, en ese momento lo he probado de sal y de textura y he añadido el parmesano, otros 75 ó 100 gramos de queso que van a añadir bastante sal al arroz, por lo que es bueno no poner nada antes.

El rissoto lo he servido en un sopera abierta con los gambones fritos encima.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Hace tiempo recibí la llamada de un cliente de la Universidad de Sevilla con quien había compartido unos minutos en la última feria. Anduvimos hablando de temas técnicos y comerciales y al final de la conversación me preguntó:

¿Tú eres el Francisco Molinero que traduces Ubuntu?

Sí, e inmediatamente me di cuenta de que le conocía desde hace meses por colaborar con las traducciones.

Me admira tu trabajo, me dice. Gracias -se las doy de corazón- eres la primera persona que me reconoce.

El mundo, la vida, está plagada de conexiones sutiles, pequeños hilos que se tejen y que esperan pacientemente que se los roce para avisar que alguien pasea por la tela de araña.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon

Las apariencias engañan y me pasé todo el viaje por Turquía explicando que no soy un imán ni un pope. En esta zona cuadra en un momento dado metuve que hacer una foto con un niño en brazos, por deseo de sus padres, mientras visitábamos la iglesia de basilios en el pueblo de Mustafapasa, que aquí llaman de los griegos. Parece que siempre ha habido perseguidores y perseguidos; aquí les tocó a los cristianos que se escondieron de la persecución musulmana, excavando dentro de las rocas que los volcanes habían dejado, Su legado son cientos de minúsculas iglesias horadadas, escondidas. Ahora la misma naturaleza que les cobijó, destruye lentamente su obra. Es verdad que los macarras locales ayudan pintando: Yusuf ama Fatima. El mundo esta globalizado.


Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es

Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.

También puedes Compartir en Mastodon