El rincón de ferlagod

divagaciones

Si estás leyendo esto, bienvenido a mi nuevo refugio. He decidido dar el salto definitivo: me largo de Blogger y mudo este blog a escritura.social .

No es un cambio estético, es un cambio político y ético. Me paso a WriteFreely, una plataforma de software libre, federada y, sobre todo, que no pertenece a ningún gigante que se dedica a mercadear con cada coma que escribo.

Llevaba tiempo dándole vueltas. Blogger es cómodo, sí. Es gratis y fácil de usar. Pero en el mundo actual, “gratis” significa que el precio eres tú. Mantener mi blog bajo el paraguas de Google supone aceptar sus rastreadores, sus algoritmos y su control absoluto.

Con la situación internacional actual, donde EE. UU. está usando su tecnología como un mazo para amenazar con aranceles y chantajes (solo hay que ver el circo que están montando con Groenlandia y las amenazas a la UE), he decidido que no quiero que mi contenido sea un activo más en sus servidores.

He elegido escritura.social por varios motivos que para mí son innegociables a estas alturas:

  • WriteFreely vuelve a lo que importa: el texto. Sin distracciones, sin anuncios, sin widgets absurdos que solo sirven para que la página tarde tres años en cargar.

  • Al ser software libre y estar alojado en una instancia ética, sé que mis datos no se están vendiendo.

  • Aquí no escribo para posicionar en un buscador que me pide que cumpla 50 reglas absurdas. Escribo para personas, no para máquinas.

Soy consciente de las consecuencias. Al salir de la red de Google, voy a perder visibilidad. El SEO me va a castigar y no apareceré en las primeras páginas de resultados de la misma manera. Pero, ¿sabéis qué? Me da exactamente igual.

Prefiero tener 10 lectores reales que han llegado aquí porque les interesa lo que digo, que 1.000 que han llegado por un algoritmo de recomendación invasivo. Ganar soberanía digital implica aceptar que el camino es más estrecho, pero mucho más limpio.

Esta migración del blog no es un hecho aislado. Es parte de una limpieza general que estoy haciendo en mi vida digital para apoyar servicios europeos y libres:

  • He movido mis lecturas de Goodreads a lectura.social.

  • Mis archivos y correo ya respiran aire suizo con Infomaniak.

  • Navego con Vivaldi y busco con Qwant.

Incluso mi ocio ha cambiado: prefiero Filmin o mi propio disco duro con mis archivos locales antes que depender de plataformas que deciden qué puedo ver y qué no según les sople el viento en Washington.

¡Nos leemos en el fediverso!

#Divagaciones #Blog #Fediverso #Tecnología

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Copia de Enredando Temas

Voy a ser muy claro y muy explícito: lo que está pasando con el Servicio Andaluz de Salud (SAS) no tiene otro nombre que una tomadura de pelo monumental. Es, literalmente, el arte de vender humo mientras la casa se quema.

Llevamos meses, años ya, escuchando promesas de mejora, de inversiones millonarias y de una gestión impecable. Pero la realidad, la que pisamos los que vamos al centro de salud o al hospital, es radicalmente distinta. Y ya está bien de que nos intenten engañar con gráficos de colores y notas de prensa que parecen ciencia ficción.

La realidad frente a la propaganda

La propaganda oficial nos dice que todo va sobre ruedas. Pero la realidad es que:

  • Conseguir una cita en atención primaria se ha convertido en una misión imposible. Intentar que te vea tu médico de cabecera en menos de diez días es como esperar que te toque la lotería.
  • Las listas de espera para especialistas y operaciones son una vergüenza. Miles de andaluces están atrapados en un limbo administrativo mientras su salud se deteriora.
  • Los profesionales están quemados. No puedes dar un buen servicio cuando tienes a los médicos y enfermeros desbordados, con contratos precarios y sin tiempo ni para respirar entre paciente y paciente.

Vender humo como solución

Lo que más me cabrea es la desfachatez. Nos venden la “digitalización” y las “apps” como la panacea. Está muy bien que haya una aplicación, pero la aplicación no te ausculta, ni te opera, ni te cura. De nada sirve tener una tecnología puntera si no hay nadie detrás para atenderte.

Están externalizando servicios a la privada a una velocidad de vértigo, inyectando dinero público en empresas privadas mientras los centros públicos se caen a pedazos por falta de mantenimiento y personal. Eso no es gestionar, eso es desmantelar.

El SAS se está convirtiendo en una cáscara vacía. Muy bonita por fuera en los anuncios de la tele, pero podrida por dentro. El “arte de vender humo” tiene un límite, y ese límite es cuando la gente empieza a sufrir las consecuencias reales de una mala gestión.

Menos humo, menos propaganda y más médicos. Menos excusas y más recursos. Porque con la salud no se juega, y los andaluces ya estamos hartos de que nos vendan motos que ni siquiera tienen motor.

#Divagaciones #Sanidad

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Copia de Enredando Temas

Mi ecosistema tecnológico es un completo caos: Windows para el curro, Linux para trastear, un Pixel en el bolsillo... y sí, por ahí tengo un MacBook Air M1. Y ahí es donde me quiero detener, porque acabo de cometer un peaso de error que te cagas.

Lo he actualizado.

He caído en la trampa del nuevo sistema operativo, ese que Apple ha bautizado con un nombre ridículo como “Liquid Glass” (o como mierdas se llame, porque el nombre ya es tan pretencioso como el resultado final). Y la conclusión, sin pelos en la lengua, es que es una basura. Una auténtica y profunda basura.

¡¡¡La estabilidad se fue al carajo!!!

El M1 fue una maravilla cuando salió. Era rápido, la batería duraba una eternidad y el sistema se sentía suelto. Elegante. Era el ejemplo perfecto de que el hardware y el software estaban en perfecta sintonía.

Ahora... la estabilidad se ha ido a la mierda.

El sistema se ha vuelto más lento, pesado. El simple gesto de abrir una aplicación o cambiar de escritorio ya no tiene esa fluidez instantánea que enamoraba. Y no hablemos de los bugs, que son una vergüenza para una compañía que presume de la calidad de su software:

  • Bugs aleatorios: Aplicaciones que se quedan pensando, ventanas que no quieren abrir o cerrar a la primera.
  • Conexiones WiFi que bailan: Pérdidas de conexión intermitentes sin motivo aparente.
  • El diseño es un Cristo: Tenemos iconos con transparencias al lado de otros que no. Es feo de cojones, un desorden visual que rompe esa coherencia estética que antes era la bandera de la marca.

Apple ha pasado de hacer sistemas operativos que funcionan a hacer sistemas operativos que parecen molones en el vídeo de presentación. Han sustituido la solidez por el efectismo barato.

Ahora le toca a “Apple Intelligence”

Y si el sistema va mal, la guinda del pastel es ese “Apple Intelligence”. Vamos a ver, si el ordenador no es capaz de mantener una conexión WiFi estable o de abrirme el Finder sin pensárselo, ¿de verdad me tengo que creer que su IA revolucionaria va a hacer algo más que estropear la experiencia?

Es un desastre que resume a la perfección el problema actual de los gigantes tecnológicos: en lugar de centrarse en que sus productos funcionen bien, le meten capas y capas de funciones “que no son inteligentes” y efectos visuales que solo sirven para lastrar el sistema, obligarte a comprar el siguiente modelo y, de paso, llenarlo de marketing vacío.

El problema no es que hayan añadido una funcionalidad, es que no lo han hecho y además han roto lo que ya funcionaba.

Extraño profundamente la época donde Mac OS era un sistema sobrio, pensado para trabajar, para ser invisible y eficiente.

Mi consejo: no actualices.

#Tecnología #Divagaciones. #Apple

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Copia de Enredando Temas

Se ha ido.

Aún lo estoy asimilando. La noticia me ha golpeado como una de esas canciones de Extremoduro que te entra por la nuca y te deja sin aliento. Roberto Iniesta, el puto Robe, el poeta sucio, el que le puso letra a la vida que va por el arcén, ya no está. Y con él se va un pedazo inmenso del rock en español.

Para los que crecimos con el rock nacional, Robe no era solo un músico. Era una biblia mal encuadernada, un manual de instrucciones para vivir jodidamente libre, o al menos para intentarlo.

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El legado de Extremoduro es precisamente eso: la ruptura absoluta.

Hoy, el cine y la música tienen miedo de decir las cosas por su nombre. Todo es suave, pulido, diseñado para no molestar. Pero Robe venía de otra escuela. Él cantaba a la mierda, a la rabia, al amor desgarrado, a las drogas y a la belleza que solo se encuentra cuando miras el mundo con los ojos bien abiertos y sin anestesia.

Sus letras eran un golpe en la mesa contra lo políticamente correcto mucho antes de que esa frase se pusiera de moda. No usaba metáforas complejas ni se escondía tras grandes producciones. Su poesía era callejera, visceral, pero con una profundidad que ya quisieran muchos autores laureados.

La verdad sin filtros. Cuando escuchabas Jesucristo García o te perdías en los más de diez minutos de La Ley Innata, sentías que esa música era real. No era un producto de marketing. Era el resultado de un tipo que ponía el alma en el asador, a veces quemándose.

Y esa es la esencia que se ha perdido. Hoy, en el arte, vemos mucha película “plana” y mucha canción medida al milímetro para el algoritmo. Robe y su banda eran todo lo contrario: eran imprevisibles, caóticos, imperfectos y, por eso mismo, perfectos.

¿Quién se atreve a soltar frases como “Si me ves con otra pídele que se muera”?

Nadie. Porque ahora hay miedo a herir, a la cancelación, al qué dirán. Robe nunca tuvo ese miedo. Él hacía su música, la entregaba y el que quería, que la cogiera.

Esto no es solo la muerte de un cantante. Es el cierre definitivo de una era donde la autenticidad valía más que los likes. Es un recordatorio de lo difícil que es encontrar hoy en día un artista que sea tan honesto, tan crudo y tan inmensamente talentoso como él.

Solo nos queda subir el volumen, agarrar una guitarra si la tenemos, y gritar con más fuerza que nunca esos himnos que nos acompañaron en la carretera, en la rabia y en el amor.

Gracias por todo, Robe. Ahora sí, se ha consumado la “ruptura absoluta”.

#Divagaciones #Música #Rock #Extremoduro

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Copia de Enredando Temas

A veces miro alrededor y alucino. Nos gastamos un dineral en alarmas para casa o en candados para la bici, pero luego vamos por internet con la puerta abierta de par en par y la cartera asomando por el bolsillo trasero.

Me revienta ver cómo seguimos cayendo en las mismas trampas de siempre. Hablamos mucho de tecnología, pero a la hora de la verdad, la seguridad digital de la mayoría de la gente da pena. Y no, no es culpa de los hackers rusos ni de las corporaciones malvadas. La culpa es nuestra.

“123456” y por qué pasas de todo

Vamos a ser claros: si tu contraseña sigue siendo “123456”, “qwerty” o el nombre de tu perro seguido de tu año de nacimiento, _te mereces lo que te pase _te lo tienes que hacer mirar. Usar datos personales o palabras del diccionario es ponerle una alfombra roja a cualquiera que quiera entrar en tu vida.

El problema es que somos vagos. Nos da pereza recordar veinte claves distintas y acabamos usando la misma para todo. Error garrafal. Si te revientan una cuenta (y pasará), te las revientan todas.

Aquí es donde todo el mundo te dice: “Usa un gestor de contraseñas”. Y sí, tienen razón, es una bóveda digital cifrada donde solo tienes que recordar una clave maestra. Pero cuidado con lo que te recomiendan por ahí.

Si buscas en Google o lees los típicos artículos de “los mejores gestores”, siempre te salen los mismos nombres:1Password , LastPass.... A ver, no están mal, pero me jode que siempre se olviden del mejor.

Me parece indignante que se sigan recomendando herramientas que a veces son puro marketing o que han tenido problemas serios en el pasado, y se ignore a Proton o Bitwarden. Los de Proton lleva años peleando por la privacidad real en el correo electrónico. Tanto Proton Pass como Bitwarden no solo es seguro, es que su cifrado es real (lo que llaman zero-knowledge), lo que significa que ni ellos mismos pueden ver tus datos. Es ágil, funciona de lujo y no te vende la moto. Si de verdad te importa tu privacidad, pasa de las listas comerciales y pásate a uno de ellos.

El doble factor lo pones o te jodes

Lo llaman el “estándar de oro”, yo lo llamo tener dos dedos de frente. La autenticación multifactor (MFA) es, sencillamente, que para entrar en tu cuenta no baste con la contraseña (algo que sabes), sino que necesites también algo que tienes (tu móvil) o algo que eres (tu huella o tu cara).

Es ponerle un segundo cerrojo a la puerta. Si un hacker consigue tu contraseña pero no tiene tu móvil para recibir el código, se queda en la calle. Es así de simple. Si tu cuenta del banco o tu correo principal no tiene esto activado hoy mismo, eres un irresponsable.

Los ciberdelincuentes no son genios informáticos encapuchados tecleando código verde a toda velocidad. Son estafadores que juegan con tu mente. El phishing funciona porque te meten miedo o urgencia. “Tu cuenta va a ser bloqueada “, “Ha habido un problema con el pago “...

No seas impulsivo. Antes de hacer clic como un pollo sin cabeza, pasa el ratón por encima del enlace y mira la dirección real. Si el correo dice ser de tu banco pero el enlace te manda a una web rara, es una estafa. Nadie regala nada y las urgencias en internet suelen ser mentira.

Y por favor, dejad de conectaros al Wi-Fi del aeropuerto, del hotel o de la cafetería “a pelo”. Esas redes públicas son un nido de espías donde cualquiera puede ver tu tráfico. Si tienes que usar una red pública por narices, usa una VPN. Cifras tus datos, ocultas tu IP y te vuelves invisible. Navegar sin VPN en una red pública es como ir desnudo por la calle: te van a ver todo.

Haz copias de seguridad antes de llorar

Para terminar, grábate esto a fuego: la regla 3-2-1.

No es una fórmula mágica, es la única forma de asegurarte de que no vas a perder las fotos de tus hijos o los documentos del trabajo cuando tu disco duro decida morir. Porque va a morir.

  1. Ten 3 copias de tus datos.

  2. En 2 soportes distintos (por ejemplo, tu ordenador y un disco duro externo).

  3. Y 1 copia fuera de casa (en la nube, por ejemplo).

Si no haces esto, cuando llegue el desastre —un virus, un robo o un café derramado—, las lágrimas no van a recuperar tus archivos.

La seguridad no es algo que compras y te olvidas. Es higiene digital. Deja de ser vago, instálate un gestor de contraseña, activa el doble factor y deja de ponerle las cosas tan fáciles a los malos.

#Tecnología #Divagaciones #Privacidad

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A veces me pregunto cuándo nos volvimos tan frágiles. Cuándo decidimos que la mejor forma de entender el pasado es borrarlo con Tipp-Ex o, peor aún, fingir que nunca existió.

Me he sentado a ver Cocodrilo Dundee. Sí, esa película de los 80 que todos hemos visto mil veces. Un clásico de aventuras, humor simple y un tipo rudo que no encaja en la gran ciudad. Me puse cómodo, esperando echarme unas risas nostálgicas, pero algo no cuadraba. La película avanzaba a saltos. Faltaban cosas.

Y no, no era un fallo del streaming. Era la tijera.

Resulta que hoy en día, ver la versión original de esta película es misión imposible en muchas plataformas. ¿El delito? Dos escenas concretas que la «sociedad moderna» ha decidido que son demasiado fuertes para nuestros delicados ojos.

La primera: esa escena en la fiesta donde Mick Dundee, ante la duda de si una persona es hombre o mujer, hace lo único que haría un cazador de cocodrilos que no entiende de sutilezas sociales: le agarra la entrepierna. Un agarrón de huevos en toda regla para comprobar el «material». La segunda: una situación similar con una mujer mayor.

¿Es una escena bruta? Sí. ¿Es de mal gusto hoy en día? Probablemente. ¿Había que borrarla? Rotundamente NO.

Lo que me revienta no es que la escena sea polémica bajo el prisma actual. Lo que me jode es que nadie nos ha preguntado. No ha venido un dictador ni un ministerio de censura a cortar el metraje. Ha sido algo mucho peor: una censura preventiva impuesta por el miedo a la ofensa.

Estamos viviendo una época absurda donde las obras originales, esas que son hijas de su tiempo, son mutiladas para que encajen en el molde moral de 2025. Ya pasó con los desnudos de los 80. Películas donde antes veías unas nalgas o un pecho de forma natural, ahora aparecen recortadas o con zoom extraños para que no se vea ni un centímetro de carne. Como si ver un culo nos fuera a traumatizar de por vida.

Lo triste es que esta censura es silenciosa. Te venden la película como siempre, pero te dan una versión light , descafeinada y mentirosa.

Cocodrilo Dundee reflejaba una época y una mentalidad concreta. Si borras lo que hoy te ofende, no estás protegiendo a nadie; estás reescribiendo la historia. Estás tratando al espectador como si fuera un niño pequeño incapaz de entender que hace 40 años el mundo era diferente.

En la música pasa igual. Canciones de rock que hemos cantado a grito pelado ahora se miran con lupa, analizando cada coma por si hiere la sensibilidad de alguien. Si seguimos así, dentro de poco tendremos que escuchar los discos instrumentales porque las letras serán «demasiado agresivas».

Dejemos de intentar limpiar el pasado con lejía. Las películas, los libros y las canciones son lo que son. Si algo ha envejecido mal, que se vea. Que sirva de ejemplo de lo que éramos, para bien o para mal. Pero por favor, dejad de cortar escenas y dejadnos decidir a nosotros si nos ofendemos o no.

Menos tijeras y más madurez.

#CineySeries #Divagaciones

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Copia de Enredando Temas

¿Te suena esto?…

Estás concentrado. Quizá estás viendo una película o serie, leyendo un libro, o simplemente preparando la cena. De repente, el móvil vibra.

Bip-bip.

Una parte de tu cerebro, esa que han entrenado a la perfección, te grita: «¡MIRA!». Pero decides no hacerlo. Estás a lo tuyo.

Cinco minutos después, otra vibración. «??». Diez minutos después: «Estás en línea y no me contestas». Quince minutos después: «Ya te vale, ¿no? Para eso tienes el móvil».

Quieto ahí. ¿Cuándo hemos firmado ese contrato social que dice que un mensaje de WhatsApp equivale a una citación judicial? La tiranía del doble check azul.

La era de la inmediatez

Vivimos en la era de la inmediatez. Queremos la serie ya, la comida ya y, como no, las respuestas ya. Hemos confundido «estar conectados» con «estar disponibles 24 horas al día los 7 días de la semana».

Me parece agotador…

Ese «aparatejo con pantalla» no es una extensión de mi cuerpo. Es una herramienta. Y últimamente, es una herramienta que no para de pedir atención. Cada notificación, cada luz parpadeante, cada vibración, es un anzuelo diseñado para sacarte de tu vida y meterte en la del móvil.

Puedo entender el mecanismo, los ganchos, los disparadores psicológicos y el diseño de experiencia de usuario que hay detrás de cada app. Todo está pensado para que sientas esa urgencia, para que liberes esa pequeña dosis de dopamina al ver qué hay de nuevo.

Pues mira, me niego. Mi paz mental va primero.

Autocuidado y foco

Sencillamente, he decidido que mi capacidad de concentración, mi tiempo para no hacer nada, o mi conversación cara a cara con la persona que tengo delante, valen infinitamente más que la urgencia digital de otra persona. No contestar al segundo no es un acto de mala educación. Es un acto de autocuidado. Es proteger mi foco. Es decidir que lo que estoy haciendo ahora es importante. Y sí, «mirar al techo» cuenta como algo importante si es lo que necesito en ese momento.

Lo que me alucina es la gente que se ofende por esto. Esas personas que te increpan, que te monitorizan constantemente tu estado «en línea» y te piden cuentas. ¿De verdad creemos que tenemos derecho a secuestrar la atención de alguien solo porque le hemos enviado unos kb a través de una red? Hemos perdido el norte con lo que es urgente.

  • Urgente: «Se me ha incendiado la cocina». «Estoy de parto». Etc.
  • No urgente (aunque lo envíes rápido): Un meme. «¿Qué haces?». «Oye, una cosa…».

El carácter asíncrono del mensaje

Si algo es realmente urgente, para eso existe una función en el móvil: «llamar». Sí, esa cosa en forma de teléfono antiguo que casi no usamos. Si me llamas, lo cojo, porque entiendo que es importante. Pero un mensaje de texto (sea WhatsApp, Telegram, o lo que prefieras) es, por definición, asíncrono. Significa «te envío esto ahora, y tú lo lees y contestas cuando puedas».

Así que sí, mi política es «sin prisas». Contestaré cuando termine mi tarea, cuando haga una pausa, cuando yo decida consultar el móvil. Y no pienso sentirme culpable por ello. No es que no me importes tú o tu mensaje. Es que me importo yo primero.

Mi atención es mía, y la reparto como decido yo, no como decide un algoritmo de notificaciones. Y sinceramente, te recomiendo que hagas lo mismo. Tu cerebro te lo agradecerá.

#Divagaciones

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Copia de Enredando Temas

Llevo un tiempo dándole vueltas a por qué cada vez abro menos Mastodon o Bluesky. Al principio pensé que era un bajón de motivación, pero no. Es algo más profundo: estoy hasta el gorro. No de las redes en sí, sino de lo que reflejan. Y no es un problema de las plataformas, sino de lo que somos (o dejamos de ser) cuando estamos ahí.

Hace unos años, las redes sociales me parecían un espacio para compartir ideas, aprender y, sobre todo, conectar. Pero ahora solo veo fragmentación, ruido y gilipolleces. Gente discutiendo por tonterías, tribus enfadadas por cualquier cosa, y un montón de gente más preocupada por lo que piensan los demás que por mirarse su propio ombligo.

Y lo peor no es el ruido, sino que ese ruido nos distrae de lo que de verdad importa: nuestros problemas, nuestros proyectos, nuestra gente.

El reflejo de la sociedad

No es que las redes sean malas. El problema es que se han convertido en un espejo de lo que pasa fuera: una sociedad obsesionada con señalar, con tener razón, con el postureo. Y yo, la verdad, ya no tengo energía para eso. Prefiero invertir mi tiempo en cosas que me sumen, no en debates estériles o en ver cómo el mundo se enreda en discusiones que no llevan a ningún sitio.

¿Que me pierdo cosas? Seguro. Pero también gano: * Menos estrés. * Menos frustración. * Más tiempo para lo que realmente me importa.

Si algo es importante, ya me enteraré. Si no, pues no pasa nada.

Una herramienta, no un agujero negro

No digo que me vaya a desconectar del todo. Sigo ahí, pero desde la distancia, sin la obsesión de antes. Porque al final, las redes deberían ser una herramienta, no un agujero negro que te chupa el tiempo y la paciencia.

Y a ti, ¿te ha pasado?

#Divagaciones

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Copia de Enredando Temas

En esta ocasión vengo a profundizar con el tema de Europa y su independencia tecnológica. Vamos allá:

I. Introducción

Imaginen la escena: esperan con ansias ese coche nuevo, ese smartphone de última generación, y de repente, la producción se detiene. No por falta de demanda, sino por una pieza minúscula, casi invisible, un chip que no llega desde la otra punta del planeta. Esto no es una distopía; es la cruda realidad que golpeó a Europa y al mundo no hace mucho.

La pandemia, entre otras cosas, nos enseñó con dureza lo increíblemente frágiles que pueden ser las cadenas de suministro globales, especialmente para componentes tan vitales y omnipresentes como los semiconductores. Esta dependencia, que quizás antes pasaba desapercibida para muchos, se ha revelado no solo como un inconveniente logístico, sino como una profunda vulnerabilidad estratégica. ¿Qué sucedería si las tensiones geopolíticas, cada vez más palpables, cortaran de raíz el suministro de estos componentes esenciales? ¿Qué pasaría si las reglas del juego tecnológico global las dictaran exclusivamente otros, dejando a Europa en un papel secundario?.

Este fue un despertar brusco, una llamada de atención que resonó en los pasillos de Bruselas y en las capitales de todo el continente. De repente, un término que antes sonaba a jerga de expertos, «** soberanía tecnológica** «, saltó a la palestra. No se trata, como algunos podrían pensar, de un intento de aislacionismo digital, de levantar murallas tecnológicas. Al contrario, la soberanía tecnológica , explicada de forma sencilla, es la capacidad de tomar nuestras propias decisiones, de innovar con libertad y, crucialmente, de no depender críticamente de terceros países para aquellas tecnologías que son fundamentales para nuestra economía, nuestra seguridad y nuestro futuro. Es como querer ser el capitán de nuestro propio barco en la travesía digital, en lugar de un simple pasajero a merced de las corrientes y decisiones ajenas.

Europa ha reconocido esta necesidad imperante; se habla con fervor de la «Década Digital» europea, de la urgencia de reforzar nuestra industria y capacidades internas. La pregunta candente es: ¿cómo se logra esto en un campo tan increíblemente complejo, tan intensivo en capital y tan dominado por gigantes tecnológicos consolidados como es el de los semiconductores?

La crisis de los chips fue, hizo tangible y relatable el concepto, hasta entonces abstracto para muchos, de la « dependencia tecnológica». No poder comprar un coche o ver cómo subían los precios de los electrodomésticos por la falta de estos pequeños componentes conectó directamente con la vida diaria de las personas. Esta experiencia compartida ha creado, paradójicamente, una audiencia mucho más receptiva a la búsqueda de soluciones, un caldo de cultivo para entender por qué Europa necesita alternativas. Y es que la ambición por la soberanía tecnológica va más allá de los chips; es una pieza de un rompecabezas mucho mayor.

Europa aspira a redefinir su rol en la era digital, abarcando la gestión de datos (como con el RGPD), la inteligencia artificial (con la Ley de IA) y la infraestructura en la nube (con iniciativas como GAIA-X). Los semiconductores son la capa de hardware fundamental, los cimientos sobre los que se construyen todas estas ambiciones digitales. Por lo tanto, alcanzar la soberanía en este ámbito no es un esfuerzo aislado, sino un habilitador crítico para los objetivos digitales más amplios del continente.

En medio de este panorama de desafíos y ambiciones, surge una promesa, una alternativa que podría ser la «chispa» que encienda una nueva era de innovación y autonomía para Europa. Se trata de una tecnología con un nombre un tanto críptico, pero con un potencial transformador: RISC-V.

II. RISC-V : El Corazón Abierto de la Próxima Revolución Tecnológica

Para muchos, el término «RISC-V » puede sonar a código secreto, pero su concepto fundamental es sorprendentemente accesible. Imaginen que un procesador es el cerebro de cualquier dispositivo electrónico, desde un simple sensor de temperatura hasta el más potente superordenador. Pues bien, la Arquitectura de Conjunto de Instrucciones, o** ISA **(por sus siglas en inglés: Instruction Set Architecture), es el lenguaje fundamental que ese cerebro entiende, el conjunto de órdenes básicas que puede ejecutar. RISC-V es, precisamente, una de estas ISA, pero con una característica que la hace radicalmente diferente y revolucionaria: es abierta y libre de royalties.

Pensemos en ello como una receta de cocina de alta gastronomía. Las arquitecturas tradicionales, como x86 (propiedad de Intel y AMD) o ARM (cuya IP pertenece a Arm Ltd.), son como recetas secretas, guardadas bajo llave por sus creadores. Si alguien quiere usar esas recetas para «cocinar» sus propios chips, debe pagar costosas licencias y, a menudo, adherirse a estrictas condiciones.** RISC-V**, en cambio, es como una receta publicada bajo una licencia abierta: cualquiera puede usarla, estudiarla, modificarla y mejorarla para crear sus propios «platos» (chips) sin pagar por la receta original.

Esta filosofía de apertura tiene sus raíces en el mundo académico. RISC-V nació en 2010 en la Universidad de California, Berkeley, no como un producto comercial, sino como un proyecto de investigación que buscaba una ISA moderna, limpia, eficiente y, sobre todo, abierta para facilitar la investigación y la educación en el diseño de procesadores. Sin embargo, su elegancia y flexibilidad pronto demostraron un enorme potencial industrial, captando la atención de empresas y desarrolladores de todo el mundo.

La potencia de RISC-V residen en varios atributos clave:

  • Modularidad: Una de sus grandes fortalezas es su diseño modular. Esto permite crear procesadores increíblemente eficientes, optimizados para una tarea concreta, ya sea controlar un pequeño dispositivo IoT o acelerar complejos cálculos en un centro de datos.
  • Extensibilidad: El diseño de RISC-V prevé la posibilidad de añadir nuevas instrucciones y capacidades en el futuro, reservando espacio en su codificación. Esto significa que la arquitectura no se queda obsoleta fácilmente y puede adaptarse a las necesidades emergentes de la computación.
  • Simplicidad: Comparada con arquitecturas que han acumulado décadas de «equipaje» y complejidad, la ISA base de RISC-V es notablemente más simple y elegante. Esta simplicidad facilita su aprendizaje, su implementación en hardware (haciendo los chips potencialmente más pequeños y de menor consumo energético) y su verificación, lo que reduce costes y tiempos de desarrollo.
  • Gobernanza Abierta y Neutral: El estándar RISC-V no es propiedad de una única empresa. Su desarrollo y evolución están supervisados por RISC-V International, una organización sin ánimo de lucro con sede en Suiza. Esta entidad asegura que la ISA permanezca abierta, fomenta la colaboración global y trabaja para prevenir la fragmentación del ecosistema. Entre sus miembros se cuentan cientos de empresas, instituciones académicas y centros de investigación de todo el mundo, con una notable presencia europea que representa aproximadamente un tercio de la comunidad global.

Durante décadas, el diseño de chips ha estado dominado por un puñado de empresas que controlan la propiedad intelectual (IP) de las arquitecturas de procesador más extendidas. Este control se traduce en costosas tarifas de licencia y, en muchos casos, en acuerdos de no divulgación que limitan la capacidad de las empresas para entender completamente o modificar los diseños que utilizan. Este modelo crea barreras de entrada significativas para nuevas empresas innovadoras y puede frenar la velocidad de la innovación al concentrar el poder en pocas manos.

RISC-V rompe radicalmente con este paradigma. Al ser una ISA abierta y libre de royalties, permite a cualquier empresa, grande o pequeña, diseñar, fabricar y vender chips basados en RISC-V sin tener que pagar esas cuantiosas tasas por la arquitectura base. Esto no solo reduce costes, sino que democratiza el acceso al diseño de hardware avanzado. ¡Imaginen la cantidad de nuevas ideas, de startups ágiles, de soluciones personalizadas que esto podría desatar en un ecosistema como el europeo, rico en talento pero a veces constreñido por las barreras económicas!

La «apertura» de RISC-V va más allá de la simple ausencia de costes de licencia; es un catalizador para un tipo de innovación fundamentalmente diferente: una innovación colaborativa y profundamente personalizable. Esto contrasta de manera significativa con el modelo de innovación más vertical y controlado de las arquitecturas propietarias. Este enfoque resuena especialmente bien con la cultura de investigación colaborativa que caracteriza a Europa, visible en programas transnacionales y en la cooperación entre universidades y centros tecnológicos.

La modularidad de RISC-V es otro aspecto crucial, ya que permite el desarrollo de hardware altamente especializado. Esto es cada vez más importante en campos emergentes como la inteligencia artificial (IA) o el Internet de las Cosas (IoT), donde los procesadores «talla única» resultan ineficientes. Europa, con fortalezas identificadas en sectores como la automoción, la industria 4.0 o la IA en el borde (edge AI), puede aprovechar esta modularidad para desarrollar chips optimizados para estos nichos estratégicos, en lugar de intentar competir frontalmente en todos los segmentos del mercado de procesadores de propósito general.

Finalmente, la decisión de RISC-V International de trasladar su sede a Suiza no es un detalle menor, sino una señal geopolítica de calado. Subraya la neutralidad y la ambición global del estándar, convirtiéndolo en una base mucho más aceptable para los esfuerzos de soberanía europeos que una arquitectura percibida como controlada por otra única nación. Esto hace de RISC-V una elección estratégicamente más sólida para Europa en su búsqueda de autonomía tecnológica.

III. El Talón de Aquiles de Europa

Europa, a pesar de su rica historia de innovación y su potente base industrial, enfrenta un desafío crítico en el siglo XXI: una marcada dependencia tecnológica en el sector de los semiconductores. Esta no es una debilidad menor, sino un verdadero «talón de Aquiles » que puede comprometer su competitividad futura y su autonomía estratégica. Hacer una radiografía de esta dependencia revela varias áreas preocupantes:

  • Fabricación Concentrada: Aunque Europa cuenta con algunas plantas de fabricación de chips (conocidas como «fabs»), la producción de los semiconductores más avanzados –aquellos con nodos tecnológicos inferiores a 10 nanómetros (nm) o incluso 5 nm, que son cruciales para la inteligencia artificial, la supercomputación, los smartphones de última generación y los centros de datos– está masivamente concentrada fuera de sus fronteras, principalmente en Asia. Taiwán y Corea del Sur son los epicentros de esta fabricación de vanguardia. Actualmente, Europa apenas produce alrededor del 10% del total mundial de semiconductores y, lo que es más importante, esta producción se centra en gran medida en tecnologías más maduras (nodos superiores a 22 nm), utilizadas en sectores como la automoción o la industria, pero no en la punta de lanza tecnológica.
  • Diseño y Propiedad Intelectual (IP): Si bien Europa posee empresas de diseño de chips muy competentes y líderes en nichos específicos como la automoción, la electrónica industrial o los sensores , muchas de las arquitecturas de procesador fundamentales que impulsan el mundo digital (como la arquitectura x86 de Intel/AMD y la arquitectura ARM) y los bloques de Propiedad Intelectual (IP) esenciales para construir SoCs (System-on-Chips) complejos son propiedad de empresas no europeas. Esto implica el pago de cuantiosas licencias y, a menudo, un acceso limitado a la personalización profunda de estos diseños. Incluso ARM, que tuvo su origen en el Reino Unido, tras varias adquisiciones, ya no se considera una entidad europea en el mismo sentido, y su IP está sujeta a dinámicas de mercado globales.
  • Herramientas de Diseño (EDA): El software especializado necesario para diseñar chips, conocido como herramientas de Automatización del Diseño Electrónico (EDA, por sus siglas en inglés: Electronic Design Automation), es un mercado dominado por un número muy reducido de empresas globales, en su mayoría estadounidenses. Sin acceso a estas sofisticadas herramientas, es prácticamente imposible diseñar los chips complejos que demanda la tecnología actual. Aunque Europa cuenta con algunas startups prometedoras en el campo de las EDA, estas luchan por competir con los gigantes establecidos.
  • Dependencia de Proveedores Externos: La magnitud de esta dependencia queda crudamente expuesta en estudios recientes. Un análisis de las cadenas de suministro de las empresas europeas de semiconductores reveló que casi el 80% de sus proveedores tienen su sede fuera de la Unión Europea. De estos, un 35% se localizan en Estados Unidos y un 12.4% en Taiwán. Esta cifra es una clara señal de alerta sobre la vulnerabilidad de la industria europea.

Las consecuencias de no actuar para revertir esta situación son graves y multifacéticas:

  • Riesgos Económicos: Las interrupciones en la cadena de suministro global de chips, como las experimentadas recientemente, pueden paralizar industrias enteras. El sector automovilístico europeo, por ejemplo, sufrió pérdidas estimadas en miles de millones de dólares debido a la escasez de semiconductores, lo que llevó a la paralización de fábricas y a la pérdida de producción de millones de vehículos.
  • Vulnerabilidad Estratégica: En un mundo cada vez más digital y tecnológicamente competitivo, depender de otras naciones o regiones para componentes críticos es como construir una casa sobre cimientos ajenos y prestados. Limita la capacidad de Europa para innovar a su propio ritmo, para proteger sus intereses económicos y de seguridad, y para responder a crisis geopolíticas.
  • Fuga de Valor: Una parte significativa del valor añadido generado en la cadena de los semiconductores, especialmente en las fases de diseño de IP de alto nivel y fabricación avanzada, se genera y se retiene fuera de Europa.

Consciente de estos riesgos, la Unión Europea ha lanzado la Ley Europea de Chips (European Chips Act). Esta iniciativa busca movilizar más de 43 mil millones de euros en inversiones públicas y privadas con el objetivo de duplicar la cuota de mercado de Europa en la producción mundial de semiconductores, pasando del actual 10% a un 20% para el año 2030. La Ley se centra en pilares fundamentales como el fortalecimiento de la investigación y el liderazgo tecnológico, el desarrollo de capacidades de diseño y fabricación de chips avanzados (incluyendo el empaquetado), y la atracción y formación de talento especializado. Es, sin duda, un paso importante y necesario.

Sin embargo, surge una pregunta crucial: ¿es suficiente con construir más fábricas en suelo europeo si seguimos dependiendo de diseños, arquitecturas y herramientas de propiedad intelectual extranjeras? Aquí es donde la apuesta por tecnologías abiertas y soberanas como RISC-V se vuelve no solo relevante, sino estratégica.

La dependencia europea en el sector de semiconductores es un problema complejo con múltiples aristas. Centrarse únicamente en aumentar la capacidad de fabricación, aunque es un objetivo clave de la Ley de Chips , sin abordar simultáneamente las dependencias en IP, herramientas de diseño y la formación de talento especializado, podría llevar a un escenario de «cubo agujereado», donde el valor y el control estratégico sigan fluyendo hacia el exterior. Si los chips fabricados en Europa utilizan IP licenciada de entidades no europeas y se diseñan con herramientas predominantemente no europeas , una porción considerable del valor (en forma de tasas de licencia y costes de herramientas) seguirá beneficiando a actores externos, y el control sobre la tecnología subyacente permanecerá limitado. Por ello, para alcanzar una soberanía real, es imprescindible abordar toda la cadena de valor, y en este contexto, estándares abiertos como RISC-V (para la IP) y el apoyo a las capacidades europeas de EDA y diseño son complementos esenciales a las iniciativas de fabricación.

La trayectoria histórica muestra un declive en el dominio europeo en semiconductores desde los años 90, cuando empresas como Nokia o Siemens eran puntales en el mercado gracias al auge temprano de la telefonía móvil. Europa perdió terreno debido a la deslocalización hacia Asia por costes laborales, los elevados costes de I+D y la fragmentación de sus mercados internos. Intentar revertir esta situación compitiendo directamente con los gigantes establecidos como Intel (x86) o ARM en sus propios términos (ecosistemas propietarios muy maduros) representa una batalla titánica que requeriría inversiones colosales. RISC-V, en cambio, ofrece un cambio de paradigma: una arquitectura abierta, personalizable y sin royalties , que altera la dinámica competitiva. Al abrazar RISC-V, Europa puede fomentar la innovación en áreas donde la apertura y la personalización son claves, creando potencialmente nuevos mercados o disruptiendo los existentes, en lugar de limitarse a un juego de persecución.

Finalmente, la dependencia de unos pocos proveedores no europeos de herramientas EDA representa no solo un coste, sino un punto crítico de fallo y una barrera a la innovación para las pequeñas y medianas empresas europeas. Una ISA abierta como RISC-V podría estimular la demanda de herramientas de diseño más abiertas y accesibles, o al menos reducir el efecto de dependencia de los grandes proveedores. La propia Ley Europea de Chips contempla la creación de una plataforma de diseño a nivel de la UE que ofrecerá acceso tanto a herramientas EDA comerciales como a opciones de código abierto , reconociendo implícitamente esta necesidad.

IV. La Apuesta Europea por la Autonomía y la Innovación

Ante el panorama de dependencia descrito, RISC-V emerge no como una panacea, sino como una herramienta estratégica con un potencial inmenso para que Europa recalibre su posición en el tablero tecnológico global. La pregunta es: ¿cómo puede esta arquitectura abierta ayudar concretamente a Europa a alcanzar sus metas de autonomía e innovación?

  • Adiós a las Licencias Caras, Hola a la Innovación Local: Uno de los impactos más directos y transformadores de RISC-V es la eliminación de los costes de licencia por el uso de la ISA base. Para las empresas europeas, tanto las grandes corporaciones como, y muy especialmente, las startups y PYMEs, esto supone liberar una cantidad significativa de recursos financieros. En lugar de destinar millones a pagar royalties a entidades extranjeras antes siquiera de empezar a diseñar, ese capital puede invertirse directamente en investigación y desarrollo, en la contratación de talento local altamente cualificado, y en la creación de productos innovadores «made in Europe». Imaginen el impulso que esto podría dar a un ecosistema de startups tecnológicas con ideas brillantes pero con presupuestos ajustados.
  • Diseño a Medida para las Fortalezas de Europa: La modularidad inherente a RISC-V es una de sus mayores bazas para Europa. Permite crear procesadores y SoCs altamente optimizados para las necesidades específicas de las industrias donde Europa ya tiene una posición de liderazgo o un gran potencial de crecimiento. Pensemos en el sector de la automoción , desarrollando chips para vehículos más seguros, autónomos y conectados; en la industria 4.0 , con procesadores para fábricas inteligentes y eficientes; en el sector de la salud , con dispositivos médicos avanzados y personalizados; en la computación de alto rendimiento (HPC) , crucial para la investigación científica y la simulación compleja; e incluso en aplicaciones espaciales , donde la fiabilidad y la personalización son clave. RISC-V permite a Europa dejar de depender de soluciones genéricas «talla única» y desarrollar hardware que se ajuste como un guante a sus prioridades estratégicas.
  • Fomentando un Ecosistema Local Fuerte y Colaborativo: La naturaleza abierta de RISC-V actúa como un imán para la colaboración. Estimula la creación de redes y sinergias entre universidades, centros de investigación públicos y privados, y empresas de todos los tamaños a lo largo y ancho de Europa. Esto genera un círculo virtuoso: más expertos formados en la tecnología, más herramientas de diseño y software adaptadas, más innovación compartida y, en última instancia, un ecosistema tecnológico más robusto y autosuficiente con sello europeo. No es casualidad que aproximadamente un tercio de la comunidad global de miembros de RISC-V International ya se encuentre en Europa , lo que demuestra el temprano y entusiasta compromiso del continente con esta arquitectura.
  • Seguridad y Transparencia: Valores Europeos en el Hardware: En una era donde la seguridad de los datos y la privacidad son preocupaciones capitales, especialmente en Europa (cuna del Reglamento General de Protección de Datos, RGPD), la transparencia de RISC-V ofrece una ventaja considerable. Al ser una arquitectura abierta, sus diseños pueden ser inspeccionados, auditados y verificados por una amplia comunidad de expertos. Esto puede ayudar a identificar y mitigar vulnerabilidades de seguridad de una manera que es mucho más difícil con las «cajas negras» de las arquitecturas propietarias. Para Europa, que aspira a construir una infraestructura digital confiable y segura para sus ciudadanos y empresas, esta capacidad de escrutinio es fundamental.

Es importante destacar que Europa no parte de cero en esta apuesta por RISC-V. Ya existe un movimiento significativo y una base sólida sobre la cual construir:

  • La Iniciativa Europea de Procesadores (EPI): Este es uno de los proyectos insignia de la UE en el ámbito de los semiconductores. La EPI tiene como objetivo desarrollar una familia de procesadores europeos de bajo consumo y alto rendimiento, utilizando tanto la arquitectura ARM para los núcleos de propósito general como RISC-V para los aceleradores especializados (por ejemplo, para IA y HPC). El objetivo final es potenciar los futuros superordenadores exaescala europeos y reducir la dependencia crítica de tecnologías de procesador no europeas. El Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) juega un papel de liderazgo en el desarrollo de estos aceleradores basados en RISC-V dentro de la EPI.
  • Proyectos Estratégicos como DARE y TRISTAN:

    • DARE (Digital Autonomy with RISC-V in Europe): Financiado por la Empresa Común EuroHPC, DARE tiene como misión diseñar y desarrollar hardware (un procesador de propósito general y dos aceleradores, uno vectorial y otro para IA) y una pila completa de software para computación de alto rendimiento, todo ello basado en la arquitectura RISC-V. El objetivo es claro: fomentar la autonomía digital de Europa en el ámbito de la supercomputación.
    • TRISTAN: Este proyecto, coordinado por el prestigioso centro de investigación belga IMEC, se enfoca en expandir, madurar e industrializar el ecosistema RISC-V europeo. Su labor incluye la creación de un repositorio de bloques de IP (propiedad intelectual) de calidad industrial basados en RISC-V, listos para ser integrados en diseños de SoCs para diversos sectores, así como el desarrollo y la mejora de herramientas EDA y pilas de software.
  • El Papel Clave de los Centros de Investigación Europeos:

    • IMEC (Bélgica): Un referente mundial en investigación en nanoelectrónica y tecnologías digitales. IMEC está profundamente involucrado en el avance de RISC-V en Europa, no solo a través de la coordinación de proyectos como TRISTAN, sino también mediante el desarrollo de líneas piloto para la fabricación de chips avanzados, incluyendo aquellos optimizados para inteligencia artificial y basados en RISC-V.
    • Fraunhofer-Gesellschaft (Alemania): La mayor organización de investigación aplicada de Europa también es un actor relevante. Investigadores de institutos Fraunhofer, como Alexander Stanitzki del Fraunhofer IMS, han estado trabajando en el desarrollo de sistemas basados en RISC-V desde 2017, buscando núcleos de computación libres de licencias para investigación y desarrollo comercial de ASICs.
    • CEA-Leti (Francia): Este instituto de investigación tecnológica, parte de la Comisión de Energía Atómica y Energías Alternativas de Francia, está muy comprometido con el ecosistema RISC-V, colaborando activamente con socios académicos e industriales para impulsar la adopción y el desarrollo de esta tecnología en Europa.
    • Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS, España): El BSC no es solo un usuario de tecnología de supercomputación, sino un desarrollador activo de la misma. Su liderazgo en el pilar de aceleradores RISC-V de la EPI y su papel como coordinador del proyecto DARE lo sitúan en el epicentro de la estrategia europea de HPC basada en RISC-V.
  • Startups Europeas que Brillan con Luz Propia en el Universo RISC-V: El dinamismo de un ecosistema tecnológico también se mide por la aparición de empresas innovadoras. En Europa, ya contamos con varias startups prometedoras que están apostando fuerte por RISC-V:

    • Semidynamics (España): Con sede en Barcelona, esta empresa está desarrollando núcleos RISC-V de 64 bits altamente personalizables y unidades vectoriales y tensoriales optimizadas para aplicaciones de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Han introducido tecnologías innovadoras como «Gazzillion Misses» para mejorar la eficiencia del acceso a memoria.
    • Codasip (República Checa/Alemania): Esta compañía ofrece procesadores RISC-V personalizables y herramientas (Codasip Studio) que permiten a los clientes diseñar, verificar y programar sus propios núcleos RISC-V a medida. Codasip también participa activamente en proyectos de investigación europeos como DARE.
    • Quintauris (Joint Venture Europea): Quizás una de las señales más potentes del compromiso industrial con RISC-V en Europa es la creación de Quintauris. Esta nueva empresa conjunta está formada por gigantes del sector de los semiconductores como Bosch, Infineon Technologies, Nordic Semiconductor, NXP Semiconductors y STMicroelectronics, con el apoyo de Qualcomm. Su objetivo inicial es desarrollar y comercializar chips basados en RISC-V para el exigente sector de la automoción. La implicación de estos pesos pesados es un espaldarazo fundamental para la credibilidad y el futuro de RISC-V en aplicaciones industriales críticas.
    • Otras empresas como VyperCore (Reino Unido) , que trabaja en procesadores RISC-V con características avanzadas, o Scaleway (Francia) , que ya ofrece servidores basados en RISC-V en la nube, demuestran la creciente diversidad y vitalidad del ecosistema.

La implicación de actores industriales europeos de primer nivel, como los que forman Quintauris , en el desarrollo de RISC-V para un sector tan crítico y exigente como el de la automoción, es una señal inequívoca de un cambio de tendencia. Ya no se trata solo de proyectos académicos o de startups visionarias; la industria establecida está apostando por RISC-V para aplicaciones del mundo real que requieren alta fiabilidad y rendimiento. Esto otorga una credibilidad masiva a la arquitectura y reduce significativamente el riesgo percibido para futuras inversiones.

Además, Europa está forjando un modelo de desarrollo para RISC-V que aprovecha sus fortalezas intrínsecas: la colaboración público-privada. Iniciativas como EPI, DARE y TRISTAN, que combinan financiación de la UE, la experiencia de centros de investigación de renombre (IMEC, Fraunhofer, BSC) y la participación de empresas privadas , crean un entorno único. Este enfoque permite la investigación precompetitiva, el desarrollo de propiedad intelectual compartida y la construcción de un ecosistema de manera colaborativa, algo que sería mucho más difícil de lograr para empresas individuales, especialmente frente a los actores propietarios ya consolidados. Esta «vía europea» para fomentar RISC-V podría constituir una ventaja competitiva distintiva.

Finalmente, el enfoque estratégico en el uso de RISC-V para aceleradores en el ámbito de la computación de alto rendimiento (HPC), como se ve en EPI y DARE , es particularmente astuto. Mientras que el mercado de CPUs de propósito general está fuertemente dominado por x86 y ARM, el campo de los aceleradores para IA y HPC es más dinámico y fragmentado. Aquí, una nueva arquitectura como RISC-V, con su alta capacidad de personalización, puede encontrar un nicho para establecerse, demostrar su valor y construir un ecosistema de software y herramientas. El éxito en este dominio puede luego servir de trampolín para una adopción más amplia en otras aplicaciones, incluyendo, a más largo plazo, los procesadores de propósito general. Es una estrategia de «cabeza de playa» inteligente para introducir y consolidar la tecnología en el mercado europeo.

V. Desafíos y Oportunidades para RISC-V en Europa

A pesar del entusiasmo y el potencial evidente, el camino de RISC-V hacia la consolidación como una alternativa tecnológica principal en Europa no está exento de obstáculos. Es crucial reconocer estos desafíos para poder abordarlos de manera efectiva y aprovechar al máximo las oportunidades que se presentan.

  • Los Desafíos a Superar:

    • Madurez del Ecosistema de Software y Herramientas: Este es, quizás, el desafío más citado y uno de los más significativos. Aunque el ecosistema de software para RISC-V (compiladores, sistemas operativos portados, bibliotecas de software, herramientas de depuración) está madurando a una velocidad impresionante, todavía no alcanza la amplitud, profundidad y optimización de los ecosistemas de ARM o x86, que cuentan con décadas de desarrollo y miles de millones de dólares invertidos en ellos. Para muchos desarrolladores y empresas, la disponibilidad de un software robusto y herramientas de desarrollo eficientes es un factor decisivo. Es como tener un coche deportivo increíblemente potente, pero disponer de pocas carreteras bien pavimentadas y una red limitada de talleres especializados. Afortunadamente, existen iniciativas globales como el proyecto RISE (RISC-V Software Ecosystem) , en el que participan gigantes tecnológicos, y esfuerzos específicos a nivel europeo, como los contemplados en la Ley de Chips y proyectos como TRISTAN , que están trabajando intensamente para cerrar esta brecha.
    • Fragmentación Potencial: La gran flexibilidad y extensibilidad de RISC-V, que permite añadir instrucciones personalizadas, es una de sus mayores ventajas. Sin embargo, también conlleva un riesgo: si cada diseñador o empresa crea sus propias extensiones incompatibles con las de los demás, el ecosistema podría fragmentarse. Esto dificultaría la portabilidad del software y anularía una de las ventajas de tener un estándar común. RISC-V International es consciente de este riesgo y trabaja activamente para mitigarlo mediante la definición de «perfiles» estándar (como el RVA23 para procesadores de aplicaciones de 64 bits) que especifican un conjunto común de extensiones para garantizar la compatibilidad del software en diferentes implementaciones de hardware. Europa debe asegurarse de que sus iniciativas de personalización se alineen con estos esfuerzos globales para evitar la creación de «silos» tecnológicos.
    • Adopción Industrial y Competencia Feroz: Convencer a las industrias consolidadas de adoptar una nueva arquitectura de procesador, por muy prometedora que sea, lleva tiempo y esfuerzo. Sectores como el automotriz, aeroespacial o el de dispositivos médicos son tradicionalmente conservadores debido a los largos ciclos de vida de sus productos y a los estrictos requisitos de calidad, fiabilidad y seguridad funcional (como la norma ISO 26262 para la automoción). Superar la inercia y demostrar que RISC-V puede cumplir con estos exigentes estándares es un reto considerable. Además, ARM y x86 son competidores formidables, con una cuota de mercado masiva, ecosistemas maduros y relaciones profundamente arraigadas con los principales fabricantes de dispositivos y software.
    • Inversión Sostenida y Modelos de Negocio Viables: Aunque el interés por RISC-V es alto, muchas de las empresas que están desarrollando núcleos o herramientas RISC-V, especialmente las startups, todavía dependen en gran medida de la financiación de inversores y capital riesgo para sostener sus operaciones. Para que el ecosistema prospere a largo plazo, es necesario que estas empresas encuentren modelos de negocio sostenibles que generen ingresos recurrentes. Se necesita un «caso de éxito» resonante, una aplicación o un producto basado en RISC-V que alcance una adopción masiva y demuestre de forma irrefutable su superioridad o sus ventajas económicas, para catalizar una adopción aún más amplia.

El desafío de la madurez del ecosistema de software para RISC-V no es meramente un obstáculo técnico; representa un clásico problema del «huevo y la gallina» para la adopción en el mercado. Las empresas dudan en adoptar una arquitectura si no existe un soporte de software robusto, y, a su vez, los desarrolladores de software dudan en invertir masivamente en una arquitectura si la adopción en el mercado es baja. Las inversiones europeas en infraestructura de software compartida y herramientas, como la Plataforma Europea de Diseño de Chips o las contribuciones a iniciativas globales como RISE , pueden ayudar a romper este ciclo. Al reducir la carga para las empresas individuales, estas iniciativas pueden acelerar el círculo virtuoso entre la disponibilidad de software y la adopción de hardware.

En cuanto al riesgo de fragmentación , si bien RISC-V International trabaja para gestionarlo, podría verse exacerbado involuntariamente si las iniciativas europeas crean demasiadas extensiones de nicho e incompatibles sin una fuerte alineación con los estándares globales. Europa debe encontrar un equilibrio entre la personalización, que es una fortaleza de RISC-V, y la interoperabilidad, que es esencial para un ecosistema saludable. Una estrategia europea debería, por tanto, enfatizar la contribución y adopción de estándares globales de RISC-V, no solo la creación de variantes europeas aisladas.

El «desafío automotriz», con sus estrictos requisitos como la ISO 26262 y los largos ciclos de soporte , es un caso de prueba crítico para RISC-V en Europa. El éxito en este sector, impulsado por iniciativas como la joint venture Quintauris , no solo abriría un mercado enorme, sino que también demostraría la capacidad de RISC-V para otros sectores europeos igualmente exigentes en términos de seguridad y fiabilidad, como el industrial, el aeroespacial o el médico. El apoyo europeo para cualificar RISC-V para la automoción (por ejemplo, desarrollando núcleos y cadenas de herramientas con certificación de seguridad) podría tener beneficios indirectos en múltiples sectores estratégicos, acelerando la adopción general.

  • El Viento a Favor: Oportunidades Globales y Europeas: A pesar de estos desafíos, el viento sopla a favor de RISC-V en muchos aspectos, tanto a nivel global como específicamente para Europa:

    • Crecimiento Exponencial del Mercado: Las cifras son elocuentes. El mercado global de tecnología RISC-V está experimentando un crecimiento anual compuesto (CAGR) superior al 30%, y se proyecta que los ingresos por SoCs RISC-V podrían alcanzar los 92 mil millones de dólares para 2030, con un mercado total de tecnología RISC-V superando los 2 mil millones de dólares para esa fecha. Ya en 2023 se superaron los envíos de 10 mil millones de unidades de procesadores RISC-V, y se espera que para 2025 haya más de 20 mil millones de núcleos RISC-V en uso a nivel mundial. Estas cifras indican que RISC-V no es una moda pasajera, sino una tendencia tecnológica con un impulso formidable.
    • RISC-V International como Ancla de Estabilidad Global: La existencia de RISC-V International, con su sede en la neutral Suiza, proporciona una gobernanza estable, transparente y global para el estándar. Esto es esencial para generar confianza entre los adoptantes y asegurar que la arquitectura evolucione de manera coherente y no esté sujeta a los intereses de una única nación o empresa.
    • La Ley Europea de Chips y Políticas de Apoyo Concomitantes: Iniciativas como la Ley Europea de Chips, junto con otros programas de financiación e investigación a nivel de la UE y de los estados miembros, pueden proporcionar el marco estratégico y los recursos financieros necesarios para que RISC-V florezca en Europa. La creación de una plataforma de diseño de chips basada en la nube a nivel de la UE, que ofrezca acceso a herramientas EDA, bibliotecas de IP (incluyendo opciones de código abierto) y servicios de prototipado , es un ejemplo concreto de cómo se puede facilitar la adopción y la innovación.
    • Una Tradición Europea de Colaboración: Europa tiene una larga y exitosa tradición de colaboración transfronteriza en investigación y desarrollo, como demuestran programas como Horizonte Europa o las propias iniciativas en torno a los chips. Esta cultura colaborativa es un activo valioso para construir un ecosistema RISC-V fuerte y cohesionado.

VI. Es hora de escribir nuestro propio futuro digital con RISC-V

El panorama tecnológico global está en constante evolución, y Europa se encuentra en una encrucijada. La dependencia de tecnologías de semiconductores de terceros países ha dejado de ser una cuestión técnica para convertirse en un imperativo estratégico. En este contexto, RISC-V no es simplemente una arquitectura de procesador más; representa una oportunidad fundamental, una herramienta con el potencial de permitir a Europa recuperar una mayor cuota de control sobre su destino digital y construir los cimientos de una verdadera soberanía tecnológica. No se trata de un repliegue aislacionista ni de rechazar la colaboración internacional, que sigue siendo vital. Se trata de asegurar que Europa participe en la revolución digital global no como un mero consumidor de tecnología diseñada y controlada en otros lugares, sino como un actor fuerte, innovador e independiente, capaz de definir sus propias prioridades y proteger sus intereses y valores.

Para que esta visión se materialice, para que RISC-V se convierta realmente en la pluma con la que Europa escriba su próximo capítulo tecnológico, se requiere una acción audaz, coordinada y sostenida. La receta para el éxito europeo con RISC-V podría incluir los siguientes ingredientes clave:

  • Inversión Sostenida y Estratégica: Los anuncios y las iniciativas como la Ley Europea de Chips son un excelente punto de partida, pero la transformación que se busca requiere un compromiso financiero y político a largo plazo por parte de la Unión Europea y sus estados miembros. Es crucial invertir de manera continuada en la investigación fundamental y aplicada sobre RISC-V, en el desarrollo y la maduración del ecosistema de software y herramientas de diseño asociadas, y en el apoyo al crecimiento y escalado de las startups y PYMEs europeas que están innovando en este espacio.
  • Fomentar la Colaboración y la Creación de Masa Crítica: Europa ya cuenta con una notable red de universidades, centros de investigación de excelencia, grandes empresas tecnológicas y PYMEs innovadoras. Es fundamental fortalecer y ampliar las sinergias entre estos actores para crear una verdadera masa crítica europea en torno a RISC-V. Iniciativas que promuevan proyectos colaborativos, el intercambio de conocimiento y la creación de estándares abiertos europeos (alineados con los globales) serán esenciales.
  • Educación y Desarrollo de Talento: Ninguna revolución tecnológica es posible sin el capital humano adecuado. Europa necesita invertir decididamente en la formación de la próxima generación de ingenieros, diseñadores de chips y desarrolladores de software con profundos conocimientos y experiencia práctica en RISC-V. Esto implica actualizar los currículos universitarios, promover programas de doctorado y máster especializados, y facilitar la recualificación de profesionales. ¡Necesitamos los cerebros que diseñen y construyan estos nuevos cerebros electrónicos!
  • Impulsar la Adopción y Liderar en Estándares: Los poderes públicos pueden jugar un papel crucial como primeros adoptantes de tecnologías basadas en RISC-V en proyectos de infraestructura crítica y servicios públicos. Además, es vital que las empresas e instituciones europeas participen activamente en los organismos de estandarización de RISC-V a nivel global, como RISC-V International, para asegurar que las necesidades y prioridades europeas (por ejemplo, en seguridad, eficiencia energética o aplicaciones específicas) estén bien representadas y se incorporen en la evolución del estándar.

La verdadera soberanía tecnológica europea a través de RISC-V va más allá de la simple financiación del desarrollo de chips. Requiere la construcción de un ecosistema completo y autosostenible. Esto incluye no solo el talento y las herramientas, sino también un entorno político favorable, un mercado interno que demande y valore estos chips europeos, y una visión a largo plazo. Es un esfuerzo holístico, como construir una casa digital completa, no solo diseñar un nuevo tipo de ladrillo.

Al abrazar RISC-V, Europa tiene la oportunidad de pintar un cuadro inspirador para su futuro: una Europa que no solo consume, sino que crea y lidera la innovación en hardware abierto; una Europa que genera empleos de alta calidad y valor añadido en un sector estratégico; una Europa que protege los datos y la privacidad de sus ciudadanos con tecnología diseñada y controlada en casa, reflejando sus propios valores de apertura y colaboración; y una Europa que contribuye al avance tecnológico global desde una posición de fortaleza y autonomía.

RISC-V ofrece la posibilidad de escribir ese próximo capítulo. Una historia de innovación abierta, de colaboración fructífera y de soberanía digital reconquistada. Es hora de que Europa tome la pluma y comience a escribir con determinación.

Fuentes usadas en el informe:

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Hola a todos/as, después de más de un mes sin publicar nada, ¡ya he vuelto a la carga! Y lo hago con un tema que me ha resultado muy interesante y que creo que puede serlo para muchos de vosotros: el hardware libre.

La semana pasada escuché una entrevista en el programa de radio A hombros de gigantes , programa que recomiendo al 100%, a Humberto Bustince. En ella, Bustince hablaba sobre la importancia del hardware libre y de cómo Europa debería apostar por él. La entrevista me hizo pensar y me animé a investigar un poco más sobre el tema.

¿Qué es el hardware libre?

Para los que no lo sepáis, el hardware libre es aquel cuyo diseño y especificaciones son públicos, de manera que cualquiera puede estudiarlos, modificarlos, distribuirlos e incluso venderlos._ Es como el software libre, pero aplicado al hardware._

Ventajas del hardware libre

El hardware libre tiene muchas ventajas. Para empezar, fomenta la innovación. Al ser abierto, cualquiera puede coger un diseño existente y mejorarlo o adaptarlo a sus necesidades. Esto da lugar a nuevos productos y servicios que no serían posibles con arquitecturas cerradas.

Además, el hardware libre es más económico. Al no tener que pagar derechos de licencia, los costes se reducen. Y al ser una comunidad abierta, se comparten conocimientos y recursos, lo que abarata aún más los costes.

Otra ventaja importante es la independencia tecnológica. Al ser una arquitectura abierta, Europa puede reducir su dependencia de empresas extranjeras en el sector de los procesadores, algo clave en áreas estratégicas como la defensa o la energía.

Desventajas del hardware libre

Pero no todo son ventajas. El hardware libre también tiene algunas desventajas. Por ejemplo, todavía no está tan desarrollada como otras arquitecturas más establecidas. Esto puede significar que haya menos software y herramientas disponibles para trabajar con él.

¿Por qué Europa debería invertir en hardware libre?

En primer lugar, porque es una oportunidad para impulsar la innovación y crear una industria tecnológica europea más competitiva.

En segundo lugar, porque permite reducir la dependencia tecnológica de Europa y reforzar su soberanía en áreas estratégicas.

Y en tercer lugar, porque el hardware libre fomenta la colaboración y el intercambio de conocimientos , lo que puede generar un ecosistema tecnológico más dinámico y próspero.

El hardware libre es una tecnología con un gran potencial para transformar la industria tecnológica. Europa tiene la oportunidad de liderar esta transformación y convertirse en un referente mundial en este campo.

RISC-V: la joya de la corona del hardware libre

Dentro del mundo del hardware libre, hay una arquitectura que destaca por encima de las demás: RISC-V. Se trata de una arquitectura de procesador de código abierto que está ganando cada vez más reconocimiento.

RISC-V es una alternativa a las arquitecturas de procesador tradicionales, como x86 o ARM, que son propiedad de empresas privadas. Al ser abierta, RISC-V permite a cualquier persona o empresa diseñar y fabricar sus propios procesadores sin tener que pagar derechos de licencia.

Espero que este artículo os haya resultado interesante. Para crear este artículo de blog sobre hardware libre, he consultado varias fuentes para informarme sobre el tema y poder ofrecerte una visión completa y precisa. Estas son algunas de las fuentes que he utilizado:


#Tecnología #Europa #Hardware #Divagaciones

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