El rincón de ferlagod

Blog personal sobre tecnología, cine, series, libros y cualquier frikada.

¿Te gustaría agregar la función de traducción a tu instancia de Mastodon? Mastodon es una red social descentralizada y de código abierto que permite una mayor personalización. Una de las características útiles es la capacidad de traducir mensajes en otros idiomas sin tener que salir de la plataforma. Sigue estos sencillos pasos para habilitar el botón de traducción:

Nota: Para realizar estos pasos, debes ser el administrador de tu instancia y tener acceso a la terminal donde tienes instalado Mastodon.

Paso 1: Crea una Cuenta en Deepl

Deepl es un servicio de traducción automática en línea que puedes utilizar en tu instancia de Mastodon. Necesitarás una cuenta en Deepl, que ofrece tanto una opción gratuita como de pago. La cuenta gratuita te permite traducir hasta 500,000 caracteres al mes, lo cual es suficiente para una instancia pequeña o personal. Si administras una instancia grande con mucha actividad, es posible que desees considerar una opción de pago para cubrir tus necesidades de traducción.

Existen otros servicios de traducción automática en línea, como Google Translate o Microsoft Translator, que también puedes evaluar. Compara las opciones disponibles y elige la que mejor se adapte a tus necesidades.

Paso 2: Obtiene tu Clave API de Deepl

Una vez que tengas tu cuenta gratuita en Deepl, obtendrás una clave API. Esta clave es un código necesario para conectar Deepl con tu instancia de Mastodon y permitir la traducción de mensajes. Asegúrate de guardar esta clave en un lugar seguro, ya que la necesitarás más adelante para configurar la integración con Mastodon.

Paso 3: Modifica el Archivo .env.production

A continuación, accede a la terminal donde tienes instalada la instancia de Mastodon. Debes modificar el archivo .env.production. Sigue estos pasos:

su - mastodoncd livenano .env.production

Ahora, añade las siguientes líneas al final del archivo, reemplazando "CLAVE API" por tu clave API de Deepl sin comillas, tal como te la proporcionaron:

DEEPL_API_KEY="CLAVE API"DEEPL_PLAN=free

Guarda los cambios y sal del editor de texto.

Paso 4: Reinicia Mastodon

Vuelve al usuario root y reinicia Mastodon para aplicar los cambios:

$ systemctl restart mastodon-sidekiq$ systemctl reload mastodon-web

¡Y eso es todo! Ahora tendrás el botón de traducción en tu instancia de Mastodon para que los usuarios puedan traducir mensajes de otros idiomas fácilmente.

¿Qué te ha parecido esta configuración? ¿No te parece fácil y útil? ¡Esperamos que disfrutes de esta nueva funcionalidad en tu instancia de Mastodon!

#Tecnología #Mastodon #Tutorial

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Copia de Enredando Temas

Si eres de los que disfruta con la fantasía épica de Sanderson o las historias con un toque oscuro de Neil Gaiman, pero de vez en cuando necesitas algo que te vuele la cabeza con acción pura, tienes que echarle un ojo a Kaiju No. 8.

Hace poco leí una reseña que lo ponía bastante bien y, después de hincarle el diente, os cuento por qué este manga de Naoya Matsumoto se sale un poco de la norma de “chaval de 15 años que salva el mundo”.

¿De qué va la movida?

Imagina un Japón donde los Kaijus (esos monstruos gigantes estilo Godzilla) son el pan de cada día. Tienen hasta un “Cuerpo de Defensa” especializado en matarlos. El protagonista es Kafka Hibino, un tipo de 32 años que soñaba con estar ahí arriba pegando tiros, pero que ha acabado trabajando en el equipo de limpieza... sí, los que recogen las tripas y la sangre del bicho después de la batalla. Un trabajo de mierda, literalmente.

Pero la cosa cambia cuando, por un accidente de lo más bizarro, un pequeño Kaiju se le mete por la boca y él mismo se convierte en un monstruo humanoide. Ahora tiene la fuerza de un titán, pero sigue queriendo ser un héroe.

Lo que me ha ganado (y lo que no)

  • Un protagonista con el que empatizas: Por fin alguien que no es un adolescente hormonal. Kafka es un tipo que ha fracasado en sus sueños, que se siente viejo y que tiene que esforzarse el doble para estar a la altura. Eso, a los que ya tenemos una edad, nos llega al corita.
  • Acción de la buena: El dibujo es limpio, potente y las escenas de combate son una pasada. No es la profundidad narrativa de un thriller de Pendergast, pero no lo necesita. Es puro espectáculo.
  • Humor y ritmo: Se lee solo. La mezcla de humor (ver a un Kaiju intentar mear como un humano es impagable) y tensión está muy bien equilibrada.

¿La pega? Pues que si eres un lector curtido, verás que no inventa la rueda. Tiene todos los clichés del género: el rival serio y talentoso, la capitana inalcanzable, el “power-up” en el último segundo... Pero oye, si la fórmula funciona y está bien hecha, ¿para qué cambiarla?

Conclusión

Kaiju No. 8 es divertido, fresco y tiene ese punto de épica que tanto nos gusta. No esperes una reflexión filosófica sobre la existencia, pero si quieres ver hostias como panes, transformaciones épicas y un protagonista que rompe el molde de la edad, dale una oportunidad.

Ya se ha anunciado el anime, así que es el momento perfecto para leerte el manga antes de que todo el mundo empiece a dar la turra con él.

#Libros #Reseñas #Manga

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Copia de Enredando Temas

Si llevas un tiempo leyéndome, ya sabes que me flipa la tecnología, pero me flipa aún más tener el control de mis trastos y de mi vida. Pues bien, hoy vengo a hablaros de un libro que me he ventilado en un par de semanas y que es, básicamente, un bofetón de realidad: «Privacidad es Poder», de Carissa Véliz.

Si crees que “no tienes nada que ocultar” o que “te da igual que Amazon sepa qué marca de papel higiénico usas”, este libro te va a quitar la tontería de un plumazo.

9788418056680

¿Quién es la tal Carissa Véliz?

Para los que no la conozcáis, Carissa no es una cualquiera diciendo conspiraciones en un foro. Es profesora en Oxford y una de las tías que más sabe de ética e Inteligencia Artificial en el mundo. Ha asesorado hasta al Gobierno de España en derechos digitales. O sea, sabe de qué habla y sabe cómo nos la están colando las grandes tecnológicas.

¿De qué va la fiesta?

El libro no se anda con chiquitas. Se divide en varios puntos que te van abriendo los ojos (o haciéndote mala sangre, según se mire):

  • Buitres de Datos: Carissa nos describe cómo es un día normal de un ciudadano cualquiera. Spoiler: te están vigilando desde que te levantas hasta que te acuestas. Cada clic, cada paso, cada búsqueda... todo suma.
  • La economía de datos: Explica cómo hemos llegado a este punto donde nuestra vida personal es el producto. No es que los servicios sean gratis; es que el precio eres tú.
  • El poder de la privacidad: Aquí viene el núcleo. El que tiene tus datos, tiene el poder de manipularte. No solo para venderte unas zapatillas, sino para decirte qué votar o cómo pensar.
  • Datos Tóxicos: La autora argumenta que almacenar tantos datos es peligroso. Si los datos existen, se pueden robar, filtrar o usar en tu contra. Son residuos tóxicos digitales.
  • Desenchufar y actuar: Al final, te da algunas pautas para intentar salir de este sistema de vigilancia masiva, tanto a nivel social como individual.

El libro me ha gustado mucho, la verdad. Se lee rápido y el estilo es ágil, nada de rollos académicos infumables. Te deja con esa sensación de “tengo que cambiar de navegador ahora mismo”.

Pero, para ser sinceros, también tiene sus puntos flojos:

  1. Pesadez con Cambridge Analytica: A ver, que sí, que fue un escándalo, pero Carissa lo menciona tantas veces que dan ganas de decirle: “Ya nos hemos enterado, pasa página”. Hay miles de ejemplos más de usos poco éticos de datos que podría haber explorado.
  2. Capítulo de “qué hacer” un poco flojo: Para mi gusto, el capítulo de consejos prácticos se queda corto. Yo esperaba una lista de alternativas a saco (sistemas operativos, apps, dispositivos...), y al final te quedas con ganas de más “chicha” técnica.

A pesar de que a veces sea un poco repetitiva, «Privacidad es Poder» es una lectura obligatoria si te importa un mínimo tu libertad. En un mundo donde todo es “inteligente” (y ya sabéis lo que opino de la IA y de las últimas pifias de Apple...), recuperar nuestra privacidad es el único acto de rebeldía que nos queda.

Si no lo has leído, ya estás tardando.

#Tecnología #Libros #Reseñas #CarissaVeliz

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