Kaiju No. 8
Si eres de los que disfruta con la fantasía épica de Sanderson o las historias con un toque oscuro de Neil Gaiman, pero de vez en cuando necesitas algo que te vuele la cabeza con acción pura, tienes que echarle un ojo a Kaiju No. 8.
Hace poco leí una reseña que lo ponía bastante bien y, después de hincarle el diente, os cuento por qué este manga de Naoya Matsumoto se sale un poco de la norma de “chaval de 15 años que salva el mundo”.
¿De qué va la movida?
Imagina un Japón donde los Kaijus (esos monstruos gigantes estilo Godzilla) son el pan de cada día. Tienen hasta un “Cuerpo de Defensa” especializado en matarlos. El protagonista es Kafka Hibino, un tipo de 32 años que soñaba con estar ahí arriba pegando tiros, pero que ha acabado trabajando en el equipo de limpieza... sí, los que recogen las tripas y la sangre del bicho después de la batalla. Un trabajo de mierda, literalmente.
Pero la cosa cambia cuando, por un accidente de lo más bizarro, un pequeño Kaiju se le mete por la boca y él mismo se convierte en un monstruo humanoide. Ahora tiene la fuerza de un titán, pero sigue queriendo ser un héroe.
Lo que me ha ganado (y lo que no)
- Un protagonista con el que empatizas: Por fin alguien que no es un adolescente hormonal. Kafka es un tipo que ha fracasado en sus sueños, que se siente viejo y que tiene que esforzarse el doble para estar a la altura. Eso, a los que ya tenemos una edad, nos llega al corita.
- Acción de la buena: El dibujo es limpio, potente y las escenas de combate son una pasada. No es la profundidad narrativa de un thriller de Pendergast, pero no lo necesita. Es puro espectáculo.
- Humor y ritmo: Se lee solo. La mezcla de humor (ver a un Kaiju intentar mear como un humano es impagable) y tensión está muy bien equilibrada.
¿La pega? Pues que si eres un lector curtido, verás que no inventa la rueda. Tiene todos los clichés del género: el rival serio y talentoso, la capitana inalcanzable, el “power-up” en el último segundo... Pero oye, si la fórmula funciona y está bien hecha, ¿para qué cambiarla?
Conclusión
Kaiju No. 8 es divertido, fresco y tiene ese punto de épica que tanto nos gusta. No esperes una reflexión filosófica sobre la existencia, pero si quieres ver hostias como panes, transformaciones épicas y un protagonista que rompe el molde de la edad, dale una oportunidad.
Ya se ha anunciado el anime, así que es el momento perfecto para leerte el manga antes de que todo el mundo empiece a dar la turra con él.
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