El rincón de ferlagod

Blog personal sobre tecnología, cine, series, libros y cualquier frikada.

Si hay algo que he aprendido en los últimos años es que EE.UU. no es el aliado que muchos creen. Cada vez más, sus políticas y acciones demuestran un desprecio total por la soberanía y los intereses de otros países, incluyendo a sus supuestos aliados en Europa. Y si hay algo que me ha hecho perder la paciencia por completo es la actitud de Donald Trump hacia España y Europa en general.

Lo último: Amenazas y chantajes

Recientemente, Trump ha vuelto a demostrar su desprecio por España y Europa. En una serie de declaraciones, ha amenazado con cortar las relaciones comerciales con España y aplicar embargos por nuestra negativa a permitir el uso de las bases militares en Rota y Morón para ataques contra Irán. Pero esto no es nuevo. Ya hemos visto cómo EE.UU. utiliza su poder económico y militar para imponer su voluntad sobre otros países, sin importarles las consecuencias para los demás.

Según un artículo de ElDiario.es, Trump ha dicho: “Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España; tengo derecho a pararlo. Embargos. Hago lo que quiera con ellos, y podríamos hacerlo con España”. Y si esto no es suficiente, también ha cargado contra el Reino Unido y otros países europeos por no seguir sus órdenes.

Pero España no se ha quedado de brazos cruzados. El gobierno ha respondido que no permitirá el uso de las bases para acciones que no están amparadas por la legalidad internacional. Y aunque esto es un paso en la dirección correcta, es hora de que los ciudadanos también tomemos medidas.

Boicotear a EE.UU.

No se trata solo de políticas internacionales. Se trata de cómo EE.UU. trata a sus aliados y cómo sus acciones afectan a personas comunes y corrientes. Cada vez que compramos un producto de Apple, usamos Google o compramos en Amazon, estamos financiando a un gobierno que no duda en amenazarnos y chantajearnos cuando no hacemos lo que quiere.

¿Por qué deberíamos seguir apoyando a empresas que no respetan nuestra soberanía y privacidad? ¿Por qué deberíamos seguir financiando a un gobierno que nos trata como vasallos?

Afortunadamente, hay alternativas. Durante años, he estado migrando mis servicios y productos a opciones europeas y de código abierto. Desde mi mudanza de Blogger a WriteFreely hasta mi uso de Forgejo para gestionar mis proyectos de código, he encontrado que hay muchas opciones que respetan nuestra privacidad y soberanía.

Por ejemplo, en lugar de usar Google, podemos usar Qwant, un motor de búsqueda europeo. En lugar de Amazon, podemos apoyar a librerías locales o usar plataformas europeas de comercio electrónico. Y en lugar de Apple o Microsoft, podemos usar software libre y hardware de empresas europeas.

Es hora de que dejemos de financiar a EE.UU. y comencemos a apoyar productos y servicios que respetan nuestros valores y nuestra soberanía. No se trata de odio, sino de amor propio y de supervivencia.

Así que, si estás harto de las políticas de EE.UU. y quieres hacer algo al respecto, te invito a un boicot. Deja de comprar productos de Apple, Google, Amazon y otras empresas estadounidenses. Busca alternativas europeas y de código abierto. Apoya a empresas locales y productos hechos en Europa.

Porque al final del día, cada euro que gastamos es un voto. Y es hora de que votemos por nuestra soberanía y nuestro futuro.

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Como os conté en el post anterior, si quiero que mi app BiblioHouse pese 300 MB o lo que me dé la gana, necesito mi propio terreno. Por eso, hoy os traigo una guía paso a paso para que cualquiera pueda montar su propia instancia de Forgejo en un VPS europeo, manteniendo el control total.

Este es el proceso que he seguido para levantar ForjaLibre.eu. Cambia midominio.com o tudominio.com por tu dominio:


Requisitos previos

Para que esto vaya fluido y no se quede colgado a la primera de cambio, vamos a necesitar:

  • Un VPS en Europa: Yo recomiendo un servidor con al menos 2 GB de RAM (un CX11 de Hetzner o un equivalente en IONOS).
  • Un dominio: En mi caso he usado forjalibre.eu. Debes añadir un registro A en tu panel de DNS que apunte a la IP de tu servidor.
  • Puertos abiertos: Asegúrate de tener abiertos los puertos 80 (HTTP) y 443 (HTTPS) en el firewall.

Pasos de instalación (ejecuta como root)

1. Actualiza el sistema e instala las dependencias

Lo primero es tener la casa limpia y con las herramientas necesarias.

apt update && apt upgrade -y
apt install git wget curl nginx-full certbot python3-certbot-nginx sqlite3 ufw -y

# Configuramos el firewall básico
ufw allow OpenSSH
ufw allow 'Nginx Full'
ufw --force enable

2. Crea el usuario y directorios de Forgejo

Por seguridad, Forgejo funcionará bajo su propio usuario de sistema.

adduser --system --shell /bin/bash --group --disabled-password --gecos 'Git Version Control' git

# Estructura de carpetas
mkdir -p /var/lib/forgejo/{custom,data,log}
chown -R git:git /var/lib/forgejo/
chmod -R 750 /var/lib/forgejo/

mkdir /etc/forgejo
chown root:git /etc/forgejo
chmod 770 /etc/forgejo

3. Descarga Forgejo

Bajamos la versión estable (v14.0.2) y le damos permisos de ejecución.

cd /tmp
wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/releases/download/v14.0.2/forgejo-14.0.2-linux-amd64)
mv forgejo-14.0.2-linux-amd64 /usr/local/bin/forgejo
chmod +x /usr/local/bin/forgejo

4. Configura el servicio systemd

Para que Forgejo arranque siempre con el sistema.

wget [https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service](https://codeberg.org/forgejo/forgejo/raw/branch/forgejo/contrib/systemd/forgejo.service) -P /etc/systemd/system/
systemctl daemon-reload
systemctl enable forgejo

5. Configuración inicial app.ini

Aquí es donde quitamos los límites de tamaño. Crea el archivo de configuración:

nano /etc/forgejo/app.ini

Pega este contenido adaptado (ajusta tu dominio):

[server]
DOMAIN = tudominio.com
HTTP_PORT = 3000
ROOT_URL = https://tudominio.com/
ENABLE_GZIP = true

[database]
DB_TYPE = sqlite3
PATH = /var/lib/forgejo/data/gitea.db

[repository]
# Aquí ampliamos a 10 GB para tu app entre sin problemas
UPLOAD_MAX_FILE_SIZE = 10240 
MAX_FILES = 50

[session]
PROVIDER = file

[lfs]
ENABLED = true

Ajustamos permisos finales:

chown root:git /etc/forgejo/app.ini
chmod 640 /etc/forgejo/app.ini

6. Inicia Forgejo

systemctl start forgejo
systemctl status forgejo # Verifica que esté en "active (running)"

7. Configura Nginx + SSL (Let's Encrypt)

Configuramos el proxy inverso para que todo pase por HTTPS y permitamos subidas pesadas.

nano /etc/nginx/sites-available/forgejo

Contenido del archivo:

server {
    listen 80;
    server_name midominio.com;
    return 301 https://$server_name$request_uri;
}

server {
    listen 443 ssl http2;
    server_name midominio.com;

    # Clave para permitir uploads de más de 100MB
    client_max_body_size 50g; 

    location / {
        proxy_pass [http://127.0.0.1:3000](http://127.0.0.1:3000);
        proxy_set_header X-Forwarded-For $proxy_add_x_forwarded_for;
        proxy_set_header X-Forwarded-Proto $scheme;
        proxy_set_header X-Real-IP $remote_addr;
        proxy_redirect off;
    }
}

Activamos y pedimos el certificado:

ln -s /etc/nginx/sites-available/forgejo /etc/nginx/sites-enabled/
rm /etc/nginx/sites-enabled/default
nginx -t && systemctl reload nginx
certbot --nginx -d midominio.com

8. Setup inicial vía web

Ahora abre tu navegador en midominio.com y termina la configuración:

  • Base de datos: SQLite ya está listo.

  • Admin: Crea tu usuario y contraseña.

  • Confirmación: En Admin > Settings, verifica que MAXFILESIZE sea de 10240 MB.

¡Listo! Ya tienes tu forja funcionando, soberana y sin que nadie te diga cuánto tiene que pesar tu trabajo.

#Teconología #Tutorial #Forgejo

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Si pensabais que con mudarme a escritura.social y lectura.social ya había terminado mi limpieza digital, es que no me conocéis bien. Pero esta vez, además de por principios, la mudanza ha sido por pura necesidad técnica. Hoy os presento oficialmente ForjaLibre.eu, mi propia instancia de Forgejo y el nuevo hogar de mis proyectos.

Hasta ahora tenía el código en Codeberg. Me gustan, son europeos y hacen un gran trabajo, pero me topé con un problema de los que te cortan el rollo: tienen un límite de 100MB por instalador.

Mi app BiblioHouse está creciendo, se está poniendo “hermosa” y ya se acerca a los 300MB. No quería andar con parches, dividiendo archivos o pidiendo favores cada vez que subiera una actualización. Así que, fiel a mi estilo de “si el sistema te pone trabas, monta tu propio sistema”, he decidido que lo mejor era tener mi propio espacio sin límites absurdos.

¿Por qué ForjaLibre.eu?

Montar mi propia instancia de Forgejo no es solo para saltarme los límites de tamaño. Es el paso definitivo en mi plan de desenganche de las grandes plataformas:

  • Sin límites de espacio: Si BiblioHouse pesa 300MB o 3GB, es cosa mía. Yo gestiono mi servidor y mis capacidades.
  • Control absoluto: Aquí no hay normas impuestas por terceros ni CEOs que cambian las condiciones de uso según les sople el viento desde el otro lado del charco.
  • Resistencia: Tener mi código en mi propio servidor es la máxima expresión de soberanía tecnológica.

Nueva casa para BiblioHouse

A partir de ahora, si quieres ver cómo evoluciona el código de la app o simplemente quieres descargar la última versión sin que nadie te rastree, ForjaLibre.eu es el sitio.

Ya puedes descargar los instaladores desde aquí:

👉 Descargar BiblioHouse en ForjaLibre.eu

A veces un límite técnico es la excusa perfecta para hacer lo que deberías haber hecho hace tiempo. ForjaLibre.eu es mi cuartel general, un sitio libre de vigilancia, sin límites de espacio y gestionado con software libre.

Es mi granito de arena para demostrar que no necesitamos a los gigantes de Silicon Valley para crear y compartir tecnología. Solo necesitamos un poco de ganas de “enredar” y tener claras nuestras prioridades.

#Forcejo #BiblioHouse #Tecnología

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Como ya sabéis, mi mudanza a escritura.social fue por recuperar el placer de escribir en un entorno limpio y sin distracciones. Pero claro, el minimalismo extremo de WriteFreely a veces puede resultar un poco frío.

Por eso, me he pasado un buen rato trasteando con el CSS para que este rincón tenga personalidad propia. He buscado una estética que llamo “Base Kadence Cálida”: colores que no cansen la vista, una tipografía clara y una disposición parecida al tema Kadence de Wordpress .

A diferencia de los diseños pesados de otras plataformas, aquí no hay scripts que te sigan ni florituras que ralenticen la carga. He apostado por:

  • Una rejilla universal: En la portada, los posts se ven en dos columnas (en escritorio) para que de un vistazo veas de qué va la cosa.

  • Tonos crema y carbón: He buscado un fondo suave para que la pantalla no parezca una linterna.

  • Tarjetas: Cada entrada tiene su espacio, con un ligero efecto al pasar el ratón para que sepa que ahí hay algo que contar.

  • Legibilidad en el móvil: Porque sé que muchos me leéis desde el teléfono.

Como creo en compartir y en el conocimiento libre, aquí os dejo el CSS que utilizo. Es totalmente válido para cualquier blog en WriteFreely. Si tienes un blog en el Fediverso y quieres darle un aire más acogedor, solo tienes que copiar y pegar esto en tu configuración, y si deseas modificarlo a tu gusto:

/* --- BASE KADENCE CÁLIDA --- */
body {
    background-color: #fdfaf6;
    color: #3e3e3e;
    font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, "Segoe UI", Roboto, sans-serif;
    line-height: 1.6;
}

/* --- TÍTULO PRINCIPAL --- */
header h1 {
    margin: 80px 0 15px 0;
    text-align: center;
}

header h1 a {
    font-family: "Playfair Display", "Didot", "Bodoni MT", "Georgia", serif;
    font-weight: 700;
    font-style: italic;
    font-size: 3.2rem;
    color: #1a1a1a !important;
    text-decoration: none;
    border: none !important;
}

header p.description {
    font-size: 0.85rem;
    text-transform: uppercase;
    letter-spacing: 3px;
    color: #9e938a;
    text-align: center;
    margin-bottom: 70px;
}

/* --- REJILLA UNIVERSAL (Portada, Tags y Búsquedas) --- */
#posts {
    display: grid !important;
    grid-template-columns: repeat(2, 1fr) !important;
    gap: 70px 40px !important; 
    max-width: 1100px;
    margin: 0 auto;
    padding: 20px;
}

/* --- TARJETA KADENCE --- */
body:not(#post) article {
    background: #ffffff;
    border: 1px solid #f0ece8;
    border-radius: 16px;
    height: 260px; 
    display: flex;
    flex-direction: column;
    justify-content: center;
    padding: 40px; 
    overflow: hidden;
    box-shadow: 0 4px 12px rgba(0,0,0,0.03);
    transition: all 0.3s ease;
    position: relative;
    box-sizing: border-box;
}

body:not(#post) article:hover {
    transform: translateY(-5px);
    box-shadow: 0 15px 35px rgba(184, 161, 142, 0.15);
    border-color: #d4a373;
}

body:not(#post) article h2 {
    font-size: 1.3rem;
    font-weight: 700;
    margin: 0 0 10px 0;
    line-height: 1.3;
}

body:not(#post) article h2 a {
    color: #1a1a1a;
    border: none !important;
}

body:not(#post) article nav.edit-meta {
    display: none;
}

body:not(#post) article time, .post-date {
    font-size: 0.75rem;
    color: #b8a18e;
    font-weight: 600;
    text-transform: uppercase;
    margin-bottom: 10px;
}

body:not(#post) article > *:not(h2):not(time):not(.post-date):not(nav) {
    font-size: 0.9rem;
    color: #666;
    display: -webkit-box;
    -webkit-line-clamp: 3;
    -webkit-box-orient: vertical;
    overflow: hidden;
}

/* --- FIRMA (POST SIGNATURE) --- */
.post-signature {
    margin: 80px auto;
    padding: 40px;
    max-width: 700px;
    background: #fff;
    border-radius: 16px;
    border: 1px solid #f0ece8;
    text-align: center;
}

.post-signature a {
    color: #d4a373;
    font-weight: 600;
    text-decoration: none;
}

/* --- RESPONSIVO --- */
@media (max-width: 800px) {
    #posts { 
        grid-template-columns: 1fr !important; 
        gap: 40px !important;
    }
    header h1 a { font-size: 2.2rem; }
}

/* --- VISTA DE LECTURA (Aquí aplicamos el margen para móvil) --- */
#post article { 
    max-width: 720px; 
    margin: 60px auto; 
    height: auto; 
    display: block; 
    background: transparent;
    border: none;
    box-shadow: none;
    /* Cambio clave: 0 arriba/abajo, 20px a los lados para que no pegue al filo */
    padding: 0 20px; 
    box-sizing: border-box;
}

/* Aseguramos que las imágenes tampoco peguen al filo */
#post article img {
    max-width: 100%;
    height: auto;
    border-radius: 8px;
}

Espero que os guste el nuevo aire del blog.

#Writefreely #CSS #Estilos

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Ya estamos en 2026 y la película no solo no cambia, sino que se ha vuelto una de terror de serie B. Tenemos otra vez al “Zanahorio” dando por saco, más desfasado y crecido que nunca, tratándonos al resto del mundo como si fuéramos sus vasallos o el decorado de uno de sus casinos.

Lo último ya clama al cielo: chantajear a la Unión Europea con aranceles brutales por el capricho de comprar Groenlandia o por cualquier otra pataleta que le dé al despertarse. Si no bailamos al son de sus amenazas, nos corta el grifo comercial. Es el matonismo de toda la vida elevado a política internacional.

Y yo me pregunto: ¿A qué esperamos los europeos para empezar a mirar un poco más por nosotros mismos?

Cada vez que compramos un dispositivo de Apple, usamos el buscador de Google o compramos en Amazon, estamos financiando el mazo con el que luego nos golpean. Les regalamos nuestros datos, nuestra privacidad y nuestro dinero para que luego ellos lo usen como arma arancelaria contra nosotros. Es de locos.

He decidido que, por mi parte, el grifo se ha cerrado. Si ellos no nos respetan, nosotros no tenemos por qué mantenerles el chiringuito.

No hace falta irse a vivir a una cueva, pero sí empezar a ser conscientes de dónde ponemos cada euro. Ya os he contado mi mudanza a Escritura.socialy Lectura.social. Mi nube está en Infomaniak (Suiza), y mi buscador es Qwant. Es software europeo o, al menos, software libre que respeta al ciudadano.

Sé que es imposible encontrar un móvil fabricado en Europa, pero en todo lo demás no hay excusa. Ropa, zapatos, muebles... busquemos la etiqueta de “Made in EU”. Si compramos lo que se fabrica aquí, el dinero se queda aquí.

Estamos en un momento crítico. O seguimos siendo la colonia digital y económica de un tipo que no tiene ni idea de diplomacia, o empezamos a construir nuestra propia autonomía. No se trata de odio, se trata de amor propio y de supervivencia.

Como enfermero, sé que una herida no se cura si sigues dejando que entre suciedad. Y la deriva de EE.UU. ahora mismo es una infección para el resto del planeta. Empecemos a consumir europeo, a usar software libre y a valorar lo que tenemos cerca.

Ahí lo dejo...

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Si estás leyendo esto, bienvenido a mi nuevo refugio. He decidido dar el salto definitivo: me largo de Blogger y mudo este blog a escritura.social .

No es un cambio estético, es un cambio político y ético. Me paso a WriteFreely, una plataforma de software libre, federada y, sobre todo, que no pertenece a ningún gigante que se dedica a mercadear con cada coma que escribo.

Llevaba tiempo dándole vueltas. Blogger es cómodo, sí. Es gratis y fácil de usar. Pero en el mundo actual, “gratis” significa que el precio eres tú. Mantener mi blog bajo el paraguas de Google supone aceptar sus rastreadores, sus algoritmos y su control absoluto.

Con la situación internacional actual, donde EE. UU. está usando su tecnología como un mazo para amenazar con aranceles y chantajes (solo hay que ver el circo que están montando con Groenlandia y las amenazas a la UE), he decidido que no quiero que mi contenido sea un activo más en sus servidores.

He elegido escritura.social por varios motivos que para mí son innegociables a estas alturas:

  • WriteFreely vuelve a lo que importa: el texto. Sin distracciones, sin anuncios, sin widgets absurdos que solo sirven para que la página tarde tres años en cargar.

  • Al ser software libre y estar alojado en una instancia ética, sé que mis datos no se están vendiendo.

  • Aquí no escribo para posicionar en un buscador que me pide que cumpla 50 reglas absurdas. Escribo para personas, no para máquinas.

Soy consciente de las consecuencias. Al salir de la red de Google, voy a perder visibilidad. El SEO me va a castigar y no apareceré en las primeras páginas de resultados de la misma manera. Pero, ¿sabéis qué? Me da exactamente igual.

Prefiero tener 10 lectores reales que han llegado aquí porque les interesa lo que digo, que 1.000 que han llegado por un algoritmo de recomendación invasivo. Ganar soberanía digital implica aceptar que el camino es más estrecho, pero mucho más limpio.

Esta migración del blog no es un hecho aislado. Es parte de una limpieza general que estoy haciendo en mi vida digital para apoyar servicios europeos y libres:

  • He movido mis lecturas de Goodreads a lectura.social.

  • Mis archivos y correo ya respiran aire suizo con Infomaniak.

  • Navego con Vivaldi y busco con Qwant.

Incluso mi ocio ha cambiado: prefiero Filmin o mi propio disco duro con mis archivos locales antes que depender de plataformas que deciden qué puedo ver y qué no según les sople el viento en Washington.

¡Nos leemos en el fediverso!

#Divagaciones #Blog #Fediverso #Tecnología

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Si me lees de hace tiempo, ya sabes que estoy un poco harto de que cada vez que queremos organizar nuestra vida digital, tengamos que pasar por el aro de una gran corporación. Que si Amazon con Goodreads, que si algoritmos que te dicen qué leer, que si publicidad por todos lados… Al final, tú no eres un lector, eres un dato más en su cuenta de resultados.

Como ya os conté cuando hablé de Bookwyrm , me va el rollo de la soberanía digital. Y como no encontraba algo que se adaptara exactamente a lo que yo quería —una herramienta sencilla, privada y que no me trate como a un producto—, decidí aplicar eso de “si quieres algo, hazlo tú mismo”.

Hoy os presento oficialmente BiblioHouse.

¿Qué es BiblioHouse?

Básicamente, es una aplicación diseñada para que gestiones tu biblioteca personal sin que nadie te espíe por el agujero de la cerradura. Ni anuncios, ni rastreadores.

Es una herramienta creada por un lector para lectores. Punto.

¿Por qué deberías probarla?

  1. Privacidad real: Tus datos son tuyos. No vendo tu historial de lectura a ninguna empresa de marketing ni entreno IAs con tus reseñas, todo se encuentra en local.

  2. Software Libre: Como creo en la transparencia, el código es abierto. No hay trampa ni cartón.

  3. Sencillez: No quiero una red social llena de ruido. Quiero saber qué libros tengo y cuáles he leído. Sin distracciones.

Descarga y Código Fuente

Como esto es un proyecto personal y libre, aquí no hay muros de pago ni tonterías:

BiblioHouse es mi pequeña aportación a la comunidad. No pretendo competir con los gigantes, pero sí ofrecer un refugio para los que, como yo, valoramos nuestra privacidad.

Echadle un ojo, probadla y decidme qué os parece. Si encontráis algún bug o mejora(que alguno habrá, que soy un novato), ya sabéis dónde encontrarme.

#Tecnología #BiblioHouse #Libros

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Voy a ser muy claro y muy explícito: lo que está pasando con el Servicio Andaluz de Salud (SAS) no tiene otro nombre que una tomadura de pelo monumental. Es, literalmente, el arte de vender humo mientras la casa se quema.

Llevamos meses, años ya, escuchando promesas de mejora, de inversiones millonarias y de una gestión impecable. Pero la realidad, la que pisamos los que vamos al centro de salud o al hospital, es radicalmente distinta. Y ya está bien de que nos intenten engañar con gráficos de colores y notas de prensa que parecen ciencia ficción.

La realidad frente a la propaganda

La propaganda oficial nos dice que todo va sobre ruedas. Pero la realidad es que:

  • Conseguir una cita en atención primaria se ha convertido en una misión imposible. Intentar que te vea tu médico de cabecera en menos de diez días es como esperar que te toque la lotería.
  • Las listas de espera para especialistas y operaciones son una vergüenza. Miles de andaluces están atrapados en un limbo administrativo mientras su salud se deteriora.
  • Los profesionales están quemados. No puedes dar un buen servicio cuando tienes a los médicos y enfermeros desbordados, con contratos precarios y sin tiempo ni para respirar entre paciente y paciente.

Vender humo como solución

Lo que más me cabrea es la desfachatez. Nos venden la “digitalización” y las “apps” como la panacea. Está muy bien que haya una aplicación, pero la aplicación no te ausculta, ni te opera, ni te cura. De nada sirve tener una tecnología puntera si no hay nadie detrás para atenderte.

Están externalizando servicios a la privada a una velocidad de vértigo, inyectando dinero público en empresas privadas mientras los centros públicos se caen a pedazos por falta de mantenimiento y personal. Eso no es gestionar, eso es desmantelar.

El SAS se está convirtiendo en una cáscara vacía. Muy bonita por fuera en los anuncios de la tele, pero podrida por dentro. El “arte de vender humo” tiene un límite, y ese límite es cuando la gente empieza a sufrir las consecuencias reales de una mala gestión.

Menos humo, menos propaganda y más médicos. Menos excusas y más recursos. Porque con la salud no se juega, y los andaluces ya estamos hartos de que nos vendan motos que ni siquiera tienen motor.

#Divagaciones #Sanidad

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Mi ecosistema tecnológico es un completo caos: Windows para el curro, Linux para trastear, un Pixel en el bolsillo... y sí, por ahí tengo un MacBook Air M1. Y ahí es donde me quiero detener, porque acabo de cometer un peaso de error que te cagas.

Lo he actualizado.

He caído en la trampa del nuevo sistema operativo, ese que Apple ha bautizado con un nombre ridículo como “Liquid Glass” (o como mierdas se llame, porque el nombre ya es tan pretencioso como el resultado final). Y la conclusión, sin pelos en la lengua, es que es una basura. Una auténtica y profunda basura.

¡¡¡La estabilidad se fue al carajo!!!

El M1 fue una maravilla cuando salió. Era rápido, la batería duraba una eternidad y el sistema se sentía suelto. Elegante. Era el ejemplo perfecto de que el hardware y el software estaban en perfecta sintonía.

Ahora... la estabilidad se ha ido a la mierda.

El sistema se ha vuelto más lento, pesado. El simple gesto de abrir una aplicación o cambiar de escritorio ya no tiene esa fluidez instantánea que enamoraba. Y no hablemos de los bugs, que son una vergüenza para una compañía que presume de la calidad de su software:

  • Bugs aleatorios: Aplicaciones que se quedan pensando, ventanas que no quieren abrir o cerrar a la primera.
  • Conexiones WiFi que bailan: Pérdidas de conexión intermitentes sin motivo aparente.
  • El diseño es un Cristo: Tenemos iconos con transparencias al lado de otros que no. Es feo de cojones, un desorden visual que rompe esa coherencia estética que antes era la bandera de la marca.

Apple ha pasado de hacer sistemas operativos que funcionan a hacer sistemas operativos que parecen molones en el vídeo de presentación. Han sustituido la solidez por el efectismo barato.

Ahora le toca a “Apple Intelligence”

Y si el sistema va mal, la guinda del pastel es ese “Apple Intelligence”. Vamos a ver, si el ordenador no es capaz de mantener una conexión WiFi estable o de abrirme el Finder sin pensárselo, ¿de verdad me tengo que creer que su IA revolucionaria va a hacer algo más que estropear la experiencia?

Es un desastre que resume a la perfección el problema actual de los gigantes tecnológicos: en lugar de centrarse en que sus productos funcionen bien, le meten capas y capas de funciones “que no son inteligentes” y efectos visuales que solo sirven para lastrar el sistema, obligarte a comprar el siguiente modelo y, de paso, llenarlo de marketing vacío.

El problema no es que hayan añadido una funcionalidad, es que no lo han hecho y además han roto lo que ya funcionaba.

Extraño profundamente la época donde Mac OS era un sistema sobrio, pensado para trabajar, para ser invisible y eficiente.

Mi consejo: no actualices.

#Tecnología #Divagaciones. #Apple

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas

Se ha ido.

Aún lo estoy asimilando. La noticia me ha golpeado como una de esas canciones de Extremoduro que te entra por la nuca y te deja sin aliento. Roberto Iniesta, el puto Robe, el poeta sucio, el que le puso letra a la vida que va por el arcén, ya no está. Y con él se va un pedazo inmenso del rock en español.

Para los que crecimos con el rock nacional, Robe no era solo un músico. Era una biblia mal encuadernada, un manual de instrucciones para vivir jodidamente libre, o al menos para intentarlo.

16851900

El legado de Extremoduro es precisamente eso: la ruptura absoluta.

Hoy, el cine y la música tienen miedo de decir las cosas por su nombre. Todo es suave, pulido, diseñado para no molestar. Pero Robe venía de otra escuela. Él cantaba a la mierda, a la rabia, al amor desgarrado, a las drogas y a la belleza que solo se encuentra cuando miras el mundo con los ojos bien abiertos y sin anestesia.

Sus letras eran un golpe en la mesa contra lo políticamente correcto mucho antes de que esa frase se pusiera de moda. No usaba metáforas complejas ni se escondía tras grandes producciones. Su poesía era callejera, visceral, pero con una profundidad que ya quisieran muchos autores laureados.

La verdad sin filtros. Cuando escuchabas Jesucristo García o te perdías en los más de diez minutos de La Ley Innata, sentías que esa música era real. No era un producto de marketing. Era el resultado de un tipo que ponía el alma en el asador, a veces quemándose.

Y esa es la esencia que se ha perdido. Hoy, en el arte, vemos mucha película “plana” y mucha canción medida al milímetro para el algoritmo. Robe y su banda eran todo lo contrario: eran imprevisibles, caóticos, imperfectos y, por eso mismo, perfectos.

¿Quién se atreve a soltar frases como “Si me ves con otra pídele que se muera”?

Nadie. Porque ahora hay miedo a herir, a la cancelación, al qué dirán. Robe nunca tuvo ese miedo. Él hacía su música, la entregaba y el que quería, que la cogiera.

Esto no es solo la muerte de un cantante. Es el cierre definitivo de una era donde la autenticidad valía más que los likes. Es un recordatorio de lo difícil que es encontrar hoy en día un artista que sea tan honesto, tan crudo y tan inmensamente talentoso como él.

Solo nos queda subir el volumen, agarrar una guitarra si la tenemos, y gritar con más fuerza que nunca esos himnos que nos acompañaron en la carretera, en la rabia y en el amor.

Gracias por todo, Robe. Ahora sí, se ha consumado la “ruptura absoluta”.

#Divagaciones #Música #Rock #Extremoduro

El rincón de ferlagod — Si dejas tu comentario en Mastodon te leeré.

Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA 4.0.

Me puedes encontrar en Mastodon

Copia de Enredando Temas