Compendio de historia anul

montura

Las especificaciones corresponden al ejemplar acordado: la cresta es gruesa, forma tres arcos invertidos desde la testuz hasta el cuello, y dos más pequeños y elásticos en la articulación que se une con el lomo. Las membranas son del azul rutilante solicitado, pero los cartílagos se han mantenido del gris ceniciento habitual en este tipo de corcel. Por esta razón, el lomo es de un plateado azulado, aunque para darle un poco más de color, se han tomado la libertad de añadirle un moteado que resplandece con particular intensidad bajo la luz solar. Carece de cualquier tipo de fosforescencia que pueda alterar el ambiente nocturno, tal y como también se ha solicitado.

Se han realizado a su vez unas pequeñas modificaciones respecto a la descripción original. El hueso frontal de la cresta se une al hocico con un sesgo de menos de diez grados con respecto a la vertical; se ha hecho así para dotar al ejemplar de un mejor equilibrio, esencial en este ingenio. Asimismo, se han acortado los cuernos que sobresalen de las orejas y pulido el extremo de modo que no resulte afilado, aunque siga siendo puntiagudo. Para compensar esta apariencia hosca, se han agrandado las orejas del dasei, que ahora tienen una caída similar a la de la aleta que sobresale del extremo de la cola.

Se ha puesto especial cuidado en la composición de esta. Extendida, como lo haría la de un dasei en plena carrera, alcanza la misma longitud de su cruz. Se ha colocado arqueada sobre el lomo, en semejanza a la figura del dasei que se adjuntó como ejemplo.

Ha sido un reto conservar la mayor fidelidad posible en las patas: ni el fémur, ni la tibia de un dasei de carne y hueso poseen el carácter cóncavo del modelo adquirido, pero esta pequeña concesión era preferible a una talla completa de madera como soporte del dasei sobre su anatomía. Como se observa, tanto en la figura de las patas, como de las pezuñas han sido cuidadosamente colocadas para que el equilibrio se mantenga durante el balanceo, por exagerado que sea este.

De ser necesario algún reajuste, las indicaciones dictan que basta con modificar los extensores de las patas traseras para regular el peso, y las abrazaderas de la cresta para la altura. La cola es prensil, de modo que si el pequeño crece, pueda moverla para sujetarse con mayor comodidad.

Tsali está en éxtasis con su nueva montura.

***
De una antigua carta mejor conservada que la montura, posible juguete, de la que trata. ¡Tendremos que seguir soñando, conociendo tan solo esta somera descripción de esa bestia fabulosa de un tiempo lejano!

#montura


Sígueme a través del fediverso (@anul@escritura.social) o suscríbete mediante RSS y mantente al día de los apasionantes descubrimientos sobre los anul.

De entre todas las criaturas que se han domesticado, el yansén de agua es una de las más destacables. El yanset cuenta con siglos de selección por parte de los ancestros, que con una inteligencia superior y un tamaño que sobrepasa los actuales, definieron a esta raza según sus necesidades.

Según esta selección sería posible establecer una cronología desde el dominio meletil, la era cristórica hasta los comienzos del dominio anul y la evolución de los sanuli.

Así, el yansén evolucionó en un entorno inhóspito. Poseía unas extremidades frágiles, incapaces de sostener sus propio peso y que le impedían moverse con facilidad. El yensac sacó buen partido de ellas a partir de una involución que eliminó buena parte de su masa corporal y dos terceras partes de sus órganos. Así, el yansén pisó el agua por primera vez junto a los sanul, donde el entorno acuático dotó de un nuevo propósito a esta cadena evolutiva.

El yanset es una especie hexápoda, con un sistema orgánico duplicado, con excepción del reproductivo, cuya copia no es exacta, sino la causa de su dimorfismo sexual permitiendo una serie de hibridaciones que difiere de la especie de sus progenitores.

El yansén posee, además, una coraza natural, habitual en moluscos y amonites, pero evolución infrecuente en especies nectópodas. Las placas coriáceas que cubren al yansén desde la base posterior de la cabeza a lo largo del lomo y hasta la punta de la cola, rodeando su cuerpo por completo con excepción de la parte frontal de la cabeza y la articulación inferior de las aletas. Las placas varían en tamaño y dureza, pero por lo general son alargadas y rígidas, lo que impide al yanset variar su tamaño una vez alcanzada la edad adulta.

La variación de esta característica resultó fundamental en su domesticación: los sanuli favorecieron al yansén cuyas placas eran más flexibles, que poco a poco redujeron su tamaño. Sacrificaron parte de su resistencia a cambio de una gran movilidad que los sanuli aprovecharon para multitud de funciones.

El tamaño de los yensac también varió en consonancia, en general, disminuyendo; en una mutación extraordinaria una clase de yanset multiplicó su tamaño dando muestras del gigantismo propio de la época meletil. Estos yansén aún son reverenciados entre las comunidades sanuli.

Para lo que todavía no se ha hallado explicación es a la variación de sus patrones y colores tras su adaptación al entorno acuático. Durante muchas épocas al yanset se lo percibió de un gris plateado que lo camuflaba en el agua; sin embargo, el yansén ha desarrollado una gama moteada de verdes y amarillos brillantes, placas que recorren el espectro donde se confunden el granate y el púrpura. Es esa dicotomía la discusión más reciente en las escuelas anul, y que se prevé pueda alargarse durante años.

***
Se intercambian los términos yansén, del yanset y del yensac con la misma facilidad con la que cambio mi ropa y digo que voy vestido, y sin embargo, textos como este insisten en una diferencia mayor que la existe entre un caballo y un dragón. Los anul domesticaron una gran bestia con el yansén; o más de una, si podemos confiar en las conclusiones extraídas de un texto sumamente confuso y fragmentado.

#montura


Sígueme a través del fediverso (@anul@escritura.social) o suscríbete mediante RSS y mantente al día de los apasionantes descubrimientos sobre los anul.