El interruptor

Clic-cloc, clic-cloc, pobre interruptor. Sube, baja, sube, ¡cero diversión!

Solo en la pared, ¡ay, qué aburrimiento! Espera el momento en el que se acerque el ansiado dedo que al fin le permita estirar el cuerpo. (Y tampoco cambia demasiado el cuento.)

Clic-cloc, clic-cloc, pobre interruptor. ¡Si al menos fueras un ventilador!


publicado bajo licencia Creative Commons por Ignatius Oscoz. Comentarios y saludos siempre bienvenidos.