Sopa de cebolla
Querido amigo, es posible que usted, como yo, de vez en cuando sienta frío. No me refiero solamente a ese frío que entra por los pies y se instala en los huesos, que también; me refiero al frío que entra por el corazón, por los ojos, por los oídos. Me refiero al frío que nos hiela el corazón cuando miramos a España, el frío que nos produce la soledad entre los nuestros, el frío de saber que no hay suficiente buena cara para tan mal tiempo.
Si es así esta es mi receta para la sopa de cebolla:
Corte 3 cebollas en rodajas y en una olla póngalas con un chorro de aceite de oliva, a fuego lento, hasta que se ponga transparente. Añada un litro de agua y un litro de caldo de carne. Hay que cocer todo esto a fuego lento 25 minutos. Pruébela y añada la sal que necesite.
En una sartén fría dos dientes de ajo en rodajas, sin pasarse o amargarían, ponga un poco de pimentón, mueva todo rápidamente y viértalo sobre la olla. Para servir, se pone la sopa en cuenco de barro, con una rodaja de pan tostado por encima y queso de fundir y se mete al horno hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente.
Si no se pasa el frío es que ya queda poco más que hacer.
PS
Al final el silencio lo explica todo
El silencio es siempre más elocuente, más profundo, más explícito que todas las palabras. Los verbos confunden, despistan, los adjetivos esconden y los nombres se me aparecen arbitrarios. El silencio lo explica casi todo o casi nada, que lo uno y lo contrario son lo mismo.
Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es
Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS. @fmolinero@neopaquita.es">