Ghosting
La palabra, como tantos anglicismos usados en la actualidad, tiene carga. La podríamos traducir como convertir en fantasma a alguien. Matarle para las relaciones sociales y hacerle transparente o invisible que de las dos maneras se siente la persona condenada como fantasma. Ignorar es más sencillo y creo que aplica bien salvo porque en el acto de convertirte en fantasma hay una intención malévola. La persona que te ignora de esta manera quiere que sufras y lo quiere de una forma consciente, quiere hacer daño. No ignora por desatención o falta de tacto, quiere que sepas que eres ignorade, que lo que hagas o lo que digas va a perderse en un universo de silencio, en un espacio vacío donde no hay propagación para tus palabras y que con eso te castiga y la peor parte del castigo es que tú no sabrás nunca cuál es el pecado cometido y no sabiendo qué pudiste haber hecho mal, no tienes ninguna forma de remediarlo, revertir la actitud, pedir perdón, reparar el daño. Estás condenade a vagar como un espíritu sin que tu presencia cause ninguna respuesta, pensando en el error, haciendo que este se convierta en ti en culpa y la culpa se vaya destilando para que tu autoestima se haga tan fina que desaparezca por arte de magia. Las redes sociales son el ámbito natural de la actitud. Te dejo que me sigas pero no contesto tus mensajes, no reacciono, no comento tus ocurrencias, has dejado de existir, eres un fantasma para mi. Les psicólogues lo caracterizan como maltrato y evidentemente lo es, quien lo sufre lo sabe, quien lo ejerce lo controla con fuerza para que duela. Hay un punto en la vida en la que nos hacemos invisibles para muches, salvo para quien nos quiere. Puede que aquelles que ahora nos invisibilizan sufran la transparencia más tarde. ¿Karma? no creo en el más allá.
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