El funcionamiento del cuerpo
Cuando me ocurre algo inesperado, súbito y grave, mi cuerpo bloquea las emociones, gran parte de las reacciones y se dedica a analizar la situación en un estado de tensión física y con la necesidad absoluta de focalizar. Es una respuesta no habitual, parece que me paraliza y sin embargo me permite calcular mis acciones posteriores con mucha frialdad, sin pasión y termino reaccionando con cero intervenciones sentimentales. ¿Es una buena estrategia? No lo sé. El cuerpo me funciona así. Lo que sé es que tiene consecuencias. El bloqueo lo que hace es remansar los sentimientos y cuando se quita aparecen todos de manera torrencial. Generalmente esa noche no duermo y a la mañana siguiente estoy profundamente deprimido. La sensación que me invade es la de no verle sentido a la vida. No aparecen ideaciones suicidas, simplemente incomprensión y pena. Así reaccioné a la muerte de mis padres, primero mi madre y luego mi padre. Realmente entiendo que visto desde fuera parezco insensible. Lo que nadie ve es la digestión de todo eso, la que se produce días después a veces meses.
Si te ha gustado esta entrada puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @fmolinero@neopaquita.es
Puedes seguir este blog desde cualquier red del Fediverso o mediante RSS.
También puedes Compartir en Mastodon