Cuaderno de un solo ojo

Vamos a escribir un poquito, ¿o qué?

#Chucktober #Chucktober6 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober/

Esta muralla es nueva. Al menos como muralla real y no la metafórica «muralla» de árboles que rodea al bosque. Se extiende interminable a ambos lados y no parece tener entrada alguna. —Puedes entrar por ahí —resuena mientras una puerta nueva se abre delante de mi. —¿Pero tú estás seguro de que quieres entrar? —pregunta la voz antes de que avance. Suspiro y entro. Una muralla interior se extiende a izquierda y derecha, interminable, pero esta vez no hay pregunta ni puerta.

El lugar está abandonado y los restos de lo que debió ser el bosque ahora son un recuerdo seco aferrado al muro, o rendido a sus pies.

Camino y salto ramas olvidadas. Camino y no parece abandar el día. Camino y el camino sigue. Camino y solo se escucha quebrarse mi aliento. Camino y refunfuño, y me desespero, y grito. Camino hasta que caigo rendido ante la piedra.

—¡Ola! —saluda el gusano.


#Chucktober #Chucktober5 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober/

En un bosque donde no entra la luz, ¿cómo de normal es ver un brillo parpadear? Es un brillo metálico, los ojos deben tener el día libre. Conforme me acerco, el brillo se puede escuchar más nítidamente. El brillo es un susurro. El brillo es un diálogo. Encima de una piedra, dominando a la hierba, una llave cuenta la historia del bosque. Nombra a los árboles y a quienes lo habitan. Narra terribles tormentas e inundaciones, y me dice que soy nuestro. Se hace el silencio esperándome. Me echo la llave al bolsillo y continúo mi camino. Habla de otros bosques, de noches interminables y de un fuego como nunca se ha visto. Sabe el nombre de cada flor e insecto, y hasta el de las propias piedras. Por Crom, no se va a callar nunca.


#Chucktober #Chucktober4 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober/

Reacciona ante mí, se mueve, crece, se estira y aparta al propio bosque hasta que un foco me rodea. La hierba parece calmarse con la luz y me acomodo en el plató. Me invade la paz de saber qué es mi sitio, mío. Rasgando la ropa salen pequeñas protuberancias hundiéndose en la tierra, reclamando el espacio. Me anclo mientras otras atan mis brazos al cuerpo que se va agrietando y secando. Hojas rojas brotan de aquí y allí, y voy creciendo hasta ser parte del bosque de nuevo.


#Chucktober #Chucktober3 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober

Algo se mueve entre los árboles. Es grande y peludo, como un oso. Como uno dibujado por Frazetta, con patas de más, garras de más y ojos de más. Y arrastra algo. ¿Es eso un cuerpo? Los sigo a pesar del miedo y el buen juicio, porque si este lugar está dentro de mí, entonces, ¿ese cuerpo podría ser el mío?

Ramas, maleza y terreno se oponen en firme a que avance, pero al animal no parece importarle. Dudo que no sepa que estoy aquí. Supongo que, con esos dientes, a mi tampoco me importaría, más aún cuando ya llevo a mi cuerpo a rastras.

En un claro puedo ver el rostro a la perfección. ¿Quién es esa persona? ¿Debería conocerle? ¿Qué hace aquí? ¿Cómo ha llegado? ¿Estoy siquiera en mi propia mente?

A través de ríos y pendientes, les sigo hasta una cueva. La entrada es inmensa, y, aun así, entran muy justos, tal es el tamaño de la criatura. Muerto de miedo, me acerco para ver que solo es un túnel. Al otro lado, hay un saliente que da a un precipicio donde me espera la bestia con el cuerpo tendido frente al borde. Me mira tranquila con todos sus ojos. Espera a que me acerque y, de un manotazo, empuja el cuerpo, que cae a un mar de cuerpos que se extiende imparable. La fiera se incorpora, resopla y se dirige al túnel. Antes de cruzarlo, se vuelve y, en mi cabeza, oigo «siguiente».


#Chucktober #Chucktober2 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober

Dormido, cruzando la puerta, atravesando la muralla de madera, arrancando la hierba, esquivando las miradas, me pierdo y grito.

En mi mundo nadie puede oír tus gritos.


Este año voy a intentar de hacer un «algo»tober pero de microrrelatos basados en la canción «El bosque tenebroso de mi mente», de Lorena Álvarez. #Chucktober #Chucktober1 https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober

El imperio del árbol llega hasta donde alcanza la vista. Sus murallas de madera mantienen a raya al mismo sol y desde cada rincón, miles de ojos invisibles observan igual de sorprendidos. Hasta la hierba se enreda en mis piernas, curiosa.

Minutos antes, dormido y frente a las puertas, escucho una que se abre. #Chucktober


🍼 Hoy hemos hecho sólo ejercicios y creo que este me ha quedado simpático. Teníamos varias pautas.
Las mías:
– La narradora es la vecina. – Primera y tercera persona del singular. – Tienen que aparecer estos elementos: – Botón de concha – Cuna – Hospital

Yo me alegro infinito por ella, Dios sabe que es cierto, pero vaya suerte la mía que de vivir abajo ha pasado a parir en el hospital de enfrente, y no sólo “enfrente”, sino que su habitación da a la mía. Y sé de segunda o tercera mano, más bien segunda, ya que la veo por la ventana, que todo ha ido bien. Y puedo “disfrutar” de su alegría, desde cierta distancia, cuando van y cuando vienen las visitas, cuando van y vienen las sonrisas, los abrazos, incluso en los tiempos muertos en los que veo cómo descansa. Ahora, de lo que no me alegro, Dios mío, esto también lo sabes, es de los pulmones que le has dado a la criatura. Y eso sólo lo has podido hacer tú, que todo lo puedes. Y ya podrías no haber podido tanto. Llevo años soportando sus gritos, los de la madre: gritando a la tele, gritando por teléfono, gritando a su pareja, gritando con su pareja y, ahora, los gritos y llantos de su criatura. Parece como si me persiguiera desde esa cuna. Qué pulmones tiene. Bueno, qué pulmones le diste. Te quedarías a gusto. Yo, cada vez que me desvela o alarma me agarro del botón ese conmemorativo de la iglesia. Me agarro fuerte para que tú también la oigas, porque vaya pulmones le has dado.


🌳 En este caso teníamos diferentes ejercicios: una mitad de la clase tenía que escribir una escena de fantasía en la que dos personajes se encuentran, y la otra mitad tenía una escena de fantasía y terror.

Aquí me imagino el primer momento de la salamandra en su nuevo cuerpo y en su nuevo mundo, encontrando a la vieja como Eldath.

He vivido tanto tiempo entre las llamas, envuelta en su luz, y he necesitado morir para sentir este calor que no quema. El calor y el brillo, y los colores. ¿Esto ha estado siempre aquí? ¿Cómo puedo no haberlo conocido antes? Tras la luz aparecen las formas, estos ojos nuevos se van acostumbrando a este mundo desconocido y, a la vez, extrañamente conocido. Nunca he visto las plantas, ni esas aves, pero sé lo que son. Poco a poco aparece una figura más, a esta sí que la conozco de antes, es ella, la vieja. Pero ahora no es una andrajosa, es perfecta y su voz suena como una melodía, o como las caricias, o como las dos cosas. No acabo de entenderla, las palabras tardan en formarse un poco más. El brillo a su alrededor no parece deshacerse y sé lo que es, sé quién es. —No, no te arrodilles. —¿Cómo no me voy a arrodillar?

#DungeonsAndDragons #Rol


💧 Otro ejercicio corto de clase. Teníamos que escribir una escena en la que pasase algo usando como referencia una anterior donde describíamos un mundo de fantasía.

Elegí el momento final en el que la salamandra y la vieja (Eldath) van a salir del infierno, pero las dos no tenían la mísma de idea sobre cómo iba a ir el tema.

No puedo más, no me quedan fuerzas. Las seguí porque… no sé por qué, supongo que es mi familia, que era. Las seguí, combate tras combate, protegiendo a la vieja, mientras una tras una caían mis hermanas. ¿De qué sirven ahora las palabras de una vieja loca? Debería haber acabado con ella tal como escapamos del último grupo. Aún no sé por qué no lo hice… hay algo en su voz que no te deja pensar claro. O quizás es que matarla habría sido admitir esta locura, porque es eso, una locura ¿verdad? Huyendo por el laberinto entramos a la cueva de la canción. Y efectivamente hay un lago, y una cascada, y su agua cristalina derrite la carne. No la suya, no. La de la vieja no. Sonriendo me ha dicho que la salida está tras la cascada, que me espera allí. ¡Y se ha ido! He atravesado medio Phlegethos con la vieja, visto morir a mis hermanas y ahora estoy sola ¿esperando a qué? ¿A que me encuentren y me maten? ¿A morir derretida en un lago? ¡Maldita vieja! ¡Maldita canción, maldita promesa y malditas todas! Oh, mira a la poderosa salamandra inmortal. Atrapada e indefensa y llorando de rabia. ¿Cómo he sido tan tonta? Del infierno nadie sale vivo. ¿Nosotras íbamos a ser especiales? ¡Ja! Mírate, das pena.

Tomo aire, dejo mis armas y repto hacia el lago, el agua es como deben sentir el fuego los condenados, igual es solo justo que acabe así. Partes de mi cola se van deshaciendo conforme me acerco a la cascada, de reojo veo trozos flotar entre espumarajos. Mira a la orgullosa salamandra, suicidándose. Porque es eso, un suicidio. Continúo pese al dolor porque no hay ningún sitio más al que ir, pero no me engaño, lo que consiga llegar a la cascada se quedará ahí. Perdonadme, perdonadme, mis hermanas, debí...

—Ya pensé que no venías.

#DungeonsAndDragons #Rol


✍️ Este fue un ejercicio que se hizo durante la clase. Todavía está sin corregir y teníamos que contar un cuento en una carta (o contar un cuento que tuviese una carta). Yo hice lo primero porque tampoco me aclaraba a cómo hacer lo segundo.

Pongo a la salamandra leyendo una carta que le ha mandado la diosa Eldath para que sepa que se van a conocer y que tiene opciones ante ese vacío que siente.

20 días antes de que me conozcas

Estimada Uuruk:

Voy a ir directa a nuestro asunto ya que no tenemos mucho tiempo: ¿Es esta la vida que quieres?

Perdona las formas, pero realmente eres tú quien no tiene mucho tiempo. Si decides que estás bien con tu vida no es necesario que hagas nada más. Tus días transcurrirán para siempre aunque nunca sepas hasta cuándo. El fuego calentará tu corazón y la sangre sellará tus dudas. Eventualmente, con los años, puede que crezcas y tu nombre, sólo, sea motivo del terror más obsceno.

Si, por el contrario, decides que algo no está bien, no tienes que saber exactamente qué, sigue a tus hermanas. Ellas encontrarán la canción, querrán seguir las pistas y, cuando llegues a la mazmorra, desvíate a la celda del fondo. No te preocupes que nadie te preguntará ni seguirá. Así tendremos un momento, tú y yo, para hablar.

No me vas a reconocer al momento y puede que te sientas algo mareada, es normal, en Phlegethos no es fácil para mi permanecer, y ya llevaré 19 días.

No te preocupes por las dudas, ya las lucharás cuando toque, en el momento querrás ayudarme sin saber por qué, por eso te escribo esta carta.

Decidas lo que decidas estará bien, quiero que lo sepas, y espero verte pronto.

Eldath.

#DungeonsAndDragons #Rol