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    <title>Escritura Social Reader</title>
    <link>https://escritura.social</link>
    <description>Read the latest posts from Escritura Social.</description>
    <pubDate>Wed, 28 Oct 2026 05:48:03 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>Maullido</title>
      <link>https://escritura.social/anul/maullido</link>
      <description>&lt;![CDATA[El nombre del hogar corresponde a Vera. El nombre del anul que hemos de despedir corresponde a Zhealla. El nombre del anul que hemos de juzgar corresponde a Fcheoli.&#xA;&#xA;El ritual de bienvenida ha sido omitido por completo. El ritual de hospitalidad ha sido reducido a su fórmula elemental. El ritual de abundancia se ha llevado a cabo con la cantidad habitual. El ritual de pompas fúnebres se ha realizado en su totalidad con las ciento veinte horas requeridas.&#xA;&#xA;A tal efecto, puede dar comienzo el juicio de Fcheoli y su pretensión como habitante del hogar de Vera tras el fallecimiento de su progenitora Zhealla.&#xA;&#xA;Se ha llamado al maullido de Vera.&#xA;&#xA;Antecedentes: Fcheoli niega haber formado un nuevo hogar durante su ausencia de Vera.&#xA;&#xA;Nota: Uno de descendientes de Zhealla afirma que esta había negado a Fcheoli con anterioridad y con profusión. No todos los descendientes se han expresado con tal vehemencia, aunque el consenso es evidente.&#xA;&#xA;El maullido de Vera ha llegado. Es un animal imponente, como corresponde a un hogar de la importancia de este. Su aspecto corresponde a la descripción dada: de una mano de altura, posee un pelaje de un lustroso color ambarino y ojos azules en un iris como de vidrio fragmentado.&#xA;&#xA;No hay ocasión de observarlos con detalle, porque en cuanto ha vislumbrado a Fcheoli la pupila se ha dilatado en un negro que ha apagado todo brillo anterior.&#xA;&#xA;Fcheoli se ha arrodillado ante el maullido, adoptando posición de servidumbre en lugar de la de familiar. El maullido ha lanzado un gruñido quedo y depositado su zarpa sobre la cola expuesta del interpelado. Menos de medio minuto después ha alzado la garra, de la que han caído tres gotas de sangre. A continuación, se ha dado la vuelta y marchado con la cola enhiesta, con el pelaje desplegado en abanico y los ojos del azul habitual, concluyendo así con su juicio.&#xA;&#xA;El análisis del zarpazo se ha realizado sin oposición. Las heridas tienen poca profundidad, la sangre apenas ha empapado el paño dispuesto y tras realizar el ritual de sanación, se han cerrado al cabo de unos minutos dejando una cicatriz apenas perceptible.&#xA;&#xA;Veredicto: Fcheoli forma parte del hogar en cualidad de familia lejana. &#xA;&#xA;Atribución: Una duodécima parte de la herencia que habría recibido como miembro de la familia de primera generación.&#xA;&#xA;Nota: Uno de los otros descendientes ha afirmado, no sin cierta desazón, que jamás conocemos con certeza los últimos pensamientos, deseos y arrepentimientos de nuestros progenitores.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center&#34;***/div&#xA;&#xA;div class=&#34;paper&#34;No es la primera referencia que encuentro a un animal cuyo nombre referencia el sonido que produce. Tras cotejarlo con algunas referencias adicionales, queda claro que se trata de lo que nosotros conocemos como «gato». Aunque en la descripción que dan de él los anules posee habilidades ligeramente más siniestras que la de las criaturas que hoy consideramos guardianas de nuestros hogares. Sin fechas exactas, sin embargo, es difícil concretar la longevidad de esta especie a través de las épocas.br&#xA;Me intriga sobremanera las menciones a los otros rituales que el texto menciona, pero me reconozco derrotado, puesto que no he encontrado ninguna descripción ni representación de estos, salvo algunos símbolos cuyo significado no logro discernir. Quizás, porque a diferencia del aquí referido, eran rituales de índole hogareña que no necesitaban ser transcritos./div&#xA;&#xA;guardián]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El nombre del hogar corresponde a Vera. El nombre del anul que hemos de despedir corresponde a Zhealla. El nombre del anul que hemos de juzgar corresponde a Fcheoli.</p>

<p>El ritual de bienvenida ha sido omitido por completo. El ritual de hospitalidad ha sido reducido a su fórmula elemental. El ritual de abundancia se ha llevado a cabo con la cantidad habitual. El ritual de pompas fúnebres se ha realizado en su totalidad con las ciento veinte horas requeridas.</p>

<p>A tal efecto, puede dar comienzo el juicio de Fcheoli y su pretensión como habitante del hogar de Vera tras el fallecimiento de su progenitora Zhealla.</p>

<p>Se ha llamado al maullido de Vera.</p>

<p>Antecedentes: Fcheoli niega haber formado un nuevo hogar durante su ausencia de Vera.</p>

<p>Nota: Uno de descendientes de Zhealla afirma que esta había negado a Fcheoli con anterioridad y con profusión. No todos los descendientes se han expresado con tal vehemencia, aunque el consenso es evidente.</p>

<p>El maullido de Vera ha llegado. Es un animal imponente, como corresponde a un hogar de la importancia de este. Su aspecto corresponde a la descripción dada: de una mano de altura, posee un pelaje de un lustroso color ambarino y ojos azules en un iris como de vidrio fragmentado.</p>

<p>No hay ocasión de observarlos con detalle, porque en cuanto ha vislumbrado a Fcheoli la pupila se ha dilatado en un negro que ha apagado todo brillo anterior.</p>

<p>Fcheoli se ha arrodillado ante el maullido, adoptando posición de servidumbre en lugar de la de familiar. El maullido ha lanzado un gruñido quedo y depositado su zarpa sobre la cola expuesta del interpelado. Menos de medio minuto después ha alzado la garra, de la que han caído tres gotas de sangre. A continuación, se ha dado la vuelta y marchado con la cola enhiesta, con el pelaje desplegado en abanico y los ojos del azul habitual, concluyendo así con su juicio.</p>

<p>El análisis del zarpazo se ha realizado sin oposición. Las heridas tienen poca profundidad, la sangre apenas ha empapado el paño dispuesto y tras realizar el ritual de sanación, se han cerrado al cabo de unos minutos dejando una cicatriz apenas perceptible.</p>

<p>Veredicto: Fcheoli forma parte del hogar en cualidad de familia lejana.</p>

<p>Atribución: Una duodécima parte de la herencia que habría recibido como miembro de la familia de primera generación.</p>

<p>Nota: Uno de los otros descendientes ha afirmado, no sin cierta desazón, que jamás conocemos con certeza los últimos pensamientos, deseos y arrepentimientos de nuestros progenitores.</p>

<div style="text-align: center">***</div>

<div class="paper">No es la primera referencia que encuentro a un animal cuyo nombre referencia el sonido que produce. Tras cotejarlo con algunas referencias adicionales, queda claro que se trata de lo que nosotros conocemos como «gato». Aunque en la descripción que dan de él los anules posee habilidades ligeramente más siniestras que la de las criaturas que hoy consideramos guardianas de nuestros hogares. Sin fechas exactas, sin embargo, es difícil concretar la longevidad de esta especie a través de las épocas.<br>
Me intriga sobremanera las menciones a los otros rituales que el texto menciona, pero me reconozco derrotado, puesto que no he encontrado ninguna descripción ni representación de estos, salvo algunos símbolos cuyo significado no logro discernir. Quizás, porque a diferencia del aquí referido, eran rituales de índole hogareña que no necesitaban ser transcritos.</div>

<p>#guardián</p>
]]></content:encoded>
      <author>Compendio de historia anul</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/n1yx9hzzdb</guid>
      <pubDate>Tue, 27 Oct 2026 11:03:43 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El número 33 de la calle Orquídea, de Talita Isla</title>
      <link>https://escritura.social/patricia/el-numero-33-de-la-calle-orquidea-de-talita-isla</link>
      <description>&lt;![CDATA[Cuerpos, estándares de belleza y bullying&#xA;&#xA;¡Hola, amigues! Como seguimos en el mes spooky, quería hablaros de un librito corto que acabo de leer. Sabemos que está muy de moda ahora mismo el body horror, y yo lo celebro. Es un recurso que me encanta y, bien utilizado, dota a los relatos de capas que me parecen muy interesantes. &#xA;&#xA;Darle un giro al tema de los cuerpos, utilizar lo visceral para retar al lector y para simbolizar el mundo interior de los personajes... Dame 10.&#xA;&#xA;¡Dicho esto! &#xA;&#xA;Hablemos de El número 33 de la calle Orquídea, de Talita Isla&#xA;Portada de libro en rojo con una chica en actitud apática&#xA;&#xA;Título: El número 33 de la calle Orquídea&#xA;Autor: Talita Isla&#xA;Editorial: Obscura&#xA;Páginas: 172&#xA;Temáticas: Terror, body horror, bullying&#xA;&#xA;¿De qué va esto?&#xA;Berta Simmenthal es una adolescente que padece una enfermedad degenerativa que hace que su cuerpo se vaya deformando. Debido a que no encaja con lo normativo, el barrio la mira con una mezcla de curiosidad y crueldad. A ella no le importa su aspecto, si bien las posibilidades de su cuerpo han hecho que no pueda seguir dedicándose al ballet. Pero todo el mundo parece querer &#34;arreglarla&#34;, incluidos sus padres con los que tiene una relación muy complicada.&#xA;&#xA;Su mejor amiga, otra adolescente de barrio que se ha visto arrastrada a las altas esfera de la ciudad después de que sus padres amasaran una gran fortuna con la droga, la invita a su fiesta de Halloween. &#xA;&#xA;Pero, como podéis imaginar, esa noche marca un antes y un después en su vida. Y todo tiene que ver con una casa abandonada del barrio, el 33 de la calle Orquídea, donde sucedió hace un tiempo un crimen terrible.&#xA;&#xA;Mi opinión &#xA;&#xA;El body horror es uno de mis recursos favoritos en ficción, y aquí me parece que está utilizado de una manera bastante interesante para hablar de estándares de belleza y sobre cómo la sociedad pasa por encima de la salud. En tiempos de Ozempic, de IA y de redes sociales, vemos precisamente esto: medícate, mátate de hambre, fíjate que chica tan guapa que no es ni real. Haz lo que sea, pero tienes que alcanzar estos estándares.&#xA;&#xA;Pero podemos ir un poco más allá y hablar de las personas que están a los márgenes. Las discas, las personas con enfermedades degenerativas, las crónicas. Yo no formo parte de este colectivo, así que no puedo hablar por elles. Pero sí decir que hay una cosa que me ha gustado bastante de esta protagonista: ella no quiere que la cambien y, de hecho, disfruta del impacto que produce su imagen. Y que se jodan el resto si les molesta.&#xA;&#xA;Y el mundo no está hecho para ella, sino para la normatividad, y eso es lo más injusto. Que todo el mundo piensa que lo mejor para ella es que se deshaga de su cuerpo torcido (aunque está claro que ella sufre de dolores que no podemos obviar, pero todo esto forma parte de la complejidad de lo que siente Berta). *Pero la idea del libro es que ella tiene derecho a que este cuerpo torcido exista en sociedad &#xA;&#xA;Por eso lo que pasa después es tan frustrante y le crea tantos conflictos. Porque un cuerpo normativo tiene multitud de beneficios en la sociedad. Y creo que esa es otra de la claves de la historia.&#xA;&#xA;Lo que más me ha gustado y lo que no tanto&#xA;Lo que me ha gustado&#xA;• Cómo habla de los cuerpos y de lo que la sociedad es capaz de hacer con tal de &#34;arreglar&#34; a lo que no es normativo.&#xA;• Tiene escenas de verdadero terror, incómodas de leer.&#xA;• La protagonista es fantástica.&#xA;&#xA;Lo que no tanto&#xA;• No me he creído mucho a los personajes. Me ha dado la sensación de que lo que piensan es justo lo que más le conviene a la trama.&#xA;• Me dio la sensación de que si la historia hubiese empezado por cómo termina me hubiese interesado muchísimo más.&#xA;&#xA;Concluyendo, que es gerundio&#xA;A pesar de esos peros, es una historia disfrutona e ideal para la época. Creo que la autora viene del relato y se nota muchísimo en cómo construye la historia, pero eso no tiene nada de malo. Simplemente es que, para mí, los relatos suelen valerse mucho más de la atmósfera porque no da tiempo a desarrollar una acción muy compleja, y he notado en algunes autores que tienen este camino que a la hora de escribir novela, la acción es más fragmentada.&#xA;&#xA;Y, qué rabia, porque yo quería saber más sobre el mundo oculista que introduce.&#xA;&#xA;Así que por todo esto mi puntuación es... redoble de tambores*&#xA;&#xA;Imagen de tres estrellas&#xA;&#xA;¡Nos vemos a la próxima!&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="cuerpos-estándares-de-belleza-y-bullying">Cuerpos, estándares de belleza y bullying</h2>

<p>¡Hola, amigues! Como seguimos en el mes <em>spooky</em>, quería hablaros de un librito corto que acabo de leer. Sabemos que está muy de moda ahora mismo el <em>body horror</em>, y yo lo celebro. Es un recurso que me encanta y, bien utilizado, <strong>dota a los relatos de capas que me parecen muy interesantes</strong>.</p>

<p>Darle un giro al tema de los cuerpos, utilizar lo visceral para retar al lector y <strong>para simbolizar el mundo interior de los personajes</strong>... Dame 10.</p>

<p>¡Dicho esto!</p>

<h2 id="hablemos-de-el-número-33-de-la-calle-orquídea-de-talita-isla">Hablemos de <em>El número 33 de la calle Orquídea</em>, de Talita Isla</h2>

<p><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/71zRQI6vVWL._UF1000,1000_QL80_-2.jpg" alt="Portada de libro en rojo con una chica en actitud apática"></p>

<p><strong>Título</strong>: <em>El número 33 de la calle Orquídea</em>
<strong>Autor</strong>: Talita Isla
<strong>Editorial</strong>: Obscura
<strong>Páginas</strong>: 172
<strong>Temáticas</strong>: Terror, body horror, bullying</p>

<h3 id="de-qué-va-esto">¿De qué va esto?</h3>

<p>Berta Simmenthal es una adolescente que padece una enfermedad degenerativa que hace que su cuerpo se vaya deformando. <strong>Debido a que no encaja con lo normativo, el barrio la mira con una mezcla de curiosidad y crueldad</strong>. A ella no le importa su aspecto, si bien las posibilidades de su cuerpo han hecho que no pueda seguir dedicándose al ballet. Pero todo el mundo parece querer “arreglarla”, incluidos sus padres con los que tiene una relación muy complicada.</p>

<p>Su mejor amiga, <strong>otra adolescente de barrio que se ha visto arrastrada a las altas esfera de la ciudad después de que sus padres amasaran una gran fortuna con la droga</strong>, la invita a su fiesta de Halloween.</p>

<p>Pero, como podéis imaginar, esa noche marca un antes y un después en su vida. Y todo tiene que ver con una casa abandonada del barrio, <strong>el 33 de la calle Orquídea</strong>, donde sucedió hace un tiempo un crimen terrible.</p>

<h3 id="mi-opinión">Mi opinión</h3>

<p>El <em>body horror</em> es uno de mis recursos favoritos en ficción, y aquí me parece que está utilizado de una manera bastante interesante para hablar de estándares de belleza y sobre cómo la sociedad pasa por encima de la salud. <strong>En tiempos de Ozempic, de IA y de redes sociales, vemos precisamente esto: medícate, mátate de hambre, fíjate que chica tan guapa que no es ni real</strong>. Haz lo que sea, pero tienes que alcanzar estos estándares.</p>

<p>Pero podemos ir un poco más allá y hablar de las personas que están a los márgenes. <strong>Las discas, las personas con enfermedades degenerativas, las crónicas</strong>. Yo no formo parte de este colectivo, así que no puedo hablar por elles. Pero sí decir que hay una cosa que me ha gustado bastante de esta protagonista: <strong>ella no quiere que la cambien y, de hecho, disfruta del impacto que produce su imagen</strong>. Y que se jodan el resto si les molesta.</p>

<p>Y el mundo no está hecho para ella, sino para la normatividad, y eso es lo más injusto. Que todo el mundo piensa que lo mejor para ella es que se deshaga de su cuerpo torcido (aunque está claro que ella sufre de dolores que no podemos obviar, pero todo esto forma parte de la complejidad de lo que siente Berta). <strong>Pero la idea del libro es que ella tiene <em>derecho</em> a que este cuerpo torcido exista en sociedad</strong></p>

<p>Por eso lo que pasa después es tan frustrante y le crea tantos conflictos. <strong>Porque un cuerpo normativo tiene multitud de beneficios en la sociedad</strong>. Y creo que esa es otra de la claves de la historia.</p>

<h3 id="lo-que-más-me-ha-gustado-y-lo-que-no-tanto">Lo que más me ha gustado y lo que no tanto</h3>

<p><strong>Lo que me ha gustado</strong>
• Cómo habla de los cuerpos y de lo que la sociedad es capaz de hacer con tal de “arreglar” a lo que no es normativo.
• Tiene escenas de verdadero terror, incómodas de leer.
• La protagonista es fantástica.</p>

<p><strong>Lo que no tanto</strong>
• No me he creído mucho a los personajes. Me ha dado la sensación de que lo que piensan es justo lo que más le conviene a la trama.
• Me dio la sensación de que si la historia hubiese empezado por cómo termina me hubiese interesado muchísimo más.</p>

<h3 id="concluyendo-que-es-gerundio">Concluyendo, que es gerundio</h3>

<p>A pesar de esos <em>peros</em>, es una historia disfrutona e ideal para la época. Creo que la autora viene del relato y se nota muchísimo en cómo construye la historia, pero eso no tiene nada de malo. Simplemente es que, para mí, <strong>los relatos suelen valerse mucho más de la atmósfera porque no da tiempo a desarrollar una acción muy compleja</strong>, y he notado en algunes autores que tienen este camino que a la hora de escribir novela, la acción es más fragmentada.</p>

<p>Y, qué rabia, porque yo quería saber más sobre el mundo oculista que introduce.</p>

<p>Así que por todo esto mi puntuación es... <em>redoble de tambores</em></p>

<p><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/TRESESTRELLASDEVERDAD.png" alt="Imagen de tres estrellas"></p>

<p>¡Nos vemos a la próxima!</p>
]]></content:encoded>
      <author>La cripta de Patt</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/00sgxre1nu</guid>
      <pubDate>Sun, 25 Oct 2026 11:56:26 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>día cualquiera</title>
      <link>https://escritura.social/heyazorin/dia-cualquiera</link>
      <description>&lt;![CDATA[Un día cualquiera de los últimos años te levantas, vistes, desayunas, te despides de tu pareja, llevas a tus dos hijos pequeños al colegio y a la guardería, aparcas delante de la puerta del trabajo, saludas al jefe, pasan las ocho horas de tu jornada, vuelves a casa, pasas la tarde con tu familia o sales a tomar algo con tus amigos, cenas, te acuestas, el día se resetea cambiando, quizá, algunos turnos, detalles, escapadas. &#xA;&#xA;Al día siguiente recuerdas que te duele la espalda, que llevas varios días con ese dolor y no es un dolor común, lo reconoces, sabes que no es el típico dolor muscular que pudieras haber tenido en el pasado.  &#xA;&#xA;Vas a tu seguro médico privado en un hospital de última generación equipado con máquinas de última generación por el que pagas más de setenta euros al mes. Te hacen un TAC, te hacen una ecografía, te hacen un análisis de sangre y de orina. &#xA;Los resultados parecen normales: te anuncian una profusión en L5-S1 y proteína en la orina, causada más que probablemente por hipertensión. &#xA;&#xA;Tu vida es estresante desde que hace unos meses te cambiaron de sección y asignaron un equipo a tu cargo; fumas desde siempre, pero últimamente más; no vas a al gimnasio, pero sólo tienes un sobrepeso moderado como prácticamente el resto de la población. No te preocupas por tu alimentación aunque das por hecho que, al ser parecida a la de tus hijos durante las cenas, es lo suficientemente saludable.&#xA;&#xA;Pero te sigue doliendo la espalda y deciden ingresarte en una habitación de última generación en tu hospital de última generación. &#xA;La television es más grande que la de tu salón. &#xA;También la habitación es más grande que tu salón. &#xA;&#xA;Estás solo, pero protegido dentro de un hospital.&#xA;&#xA;En un momento dado, ese dolor en la espalda explota como un infarto, te desplomas en el suelo. &#xA;&#xA;Nadie se da cuenta. &#xA;&#xA;Tus padres están ocupados cuidando a sus propios padres hospitalizados; tu mujer en el trabajo y tus hijos en el colegio. Nadie se espera lo que acaba de ocurrir, pero estás en un hospital. &#xA;&#xA;Pasan los minutos. &#xA;Diez, quince, cuarenta. &#xA;Yaces en el suelo de tu habitación en un hospital de última generación. &#xA;Una enfermera pasa por ahí para llevarte la merienda y se desata el drama. &#xA;Carreras, carritos, urgencias, reanimación y un hay que operar. &#xA;El daño es brutal, la falta de oxígeno en tus órganos principales no augura esperanza. &#xA;Tienes la aorta comprimida y endurecida desde el corazón hasta el tobillo. &#xA;Sin embargo, es una operación a vida o muerte que no realizan en tu hospital de última generación, con maquinaria de última generación y te trasladan al hospital público de referencia más cercano: el tiempo y la burocracia retrasan todavía más tu esperanza de vida. &#xA;&#xA;Trece horas más tarde sales de la cirugía. &#xA;Tu cuerpo funciona, pero el daño es irreversible y los cirujanos sólo dan dos opciones en caso de sobrevivir a las próximas 48 horas: daño neurológico masivo y estado vegetativo o coma profundo. &#xA;_&#xA;&#xA;Un día cualquiera de los últimos años te levantas, todo parece igual al día anterior pero te duele la espalda. &#xA;Todo se tuerce y todo se apaga. &#xA;No sobrevives a este día cualquiera.&#xA;Tenías 42 años, dos hijos pequeños y una mujer a los que has dejado sin siquiera poder decirles adiós. &#xA;&#xA;La culpabilidad tiene los brazos viscosos y pegajosos, difíciles de soltar cuando te abraza. &#xA;&#xA;Tu mujer se culpa por no haber estado a tu lado y haber dado la voz de alarma cuando caiste al suelo; tu madre repite en bucle mi niño, no he estado cuando me has necesitado. &#xA;&#xA;DEP, Iván.&#xA;&lt;/3  &#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Un día cualquiera de los últimos años te levantas, vistes, desayunas, te despides de tu pareja, llevas a tus dos hijos pequeños al colegio y a la guardería, aparcas delante de la puerta del trabajo, saludas al jefe, pasan las ocho horas de tu jornada, vuelves a casa, pasas la tarde con tu familia o sales a tomar algo con tus amigos, cenas, te acuestas, el día se resetea cambiando, quizá, algunos turnos, detalles, escapadas.</p>

<p>Al día siguiente recuerdas que te duele la espalda, que llevas varios días con ese dolor y no es un dolor común, lo reconoces, sabes que no es el típico dolor muscular que pudieras haber tenido en el pasado.</p>

<p>Vas a tu seguro médico privado en un hospital de última generación equipado con máquinas de última generación por el que pagas más de setenta euros al mes. Te hacen un TAC, te hacen una ecografía, te hacen un análisis de sangre y de orina.
Los resultados parecen <em>normales</em>: te anuncian una profusión en L5-S1 y proteína en la orina, causada más que probablemente por hipertensión.</p>

<p>Tu vida es estresante desde que hace unos meses te cambiaron de sección y asignaron un equipo a tu cargo; fumas desde siempre, pero últimamente más; no vas a al gimnasio, pero sólo tienes un sobrepeso moderado como prácticamente el resto de la población. No te preocupas por tu alimentación aunque das por hecho que, al ser parecida a la de tus hijos durante las cenas, es lo suficientemente saludable.</p>

<p>Pero te sigue doliendo la espalda y deciden ingresarte en una habitación de última generación en tu hospital de última generación.
La television es más grande que la de tu salón.
También la habitación es más grande que tu salón.</p>

<p>Estás solo, pero protegido dentro de un hospital.</p>

<p>En un momento dado, ese dolor en la espalda explota como un infarto, te desplomas en el suelo.</p>

<p>Nadie se da cuenta.</p>

<p>Tus padres están ocupados cuidando a sus propios padres hospitalizados; tu mujer en el trabajo y tus hijos en el colegio. Nadie se espera lo que acaba de ocurrir, pero estás en un hospital.</p>

<p>Pasan los minutos.
Diez, quince, cuarenta.
Yaces en el suelo de tu habitación en un hospital de última generación.
Una enfermera pasa por ahí para llevarte la merienda y se desata el drama.
Carreras, carritos, urgencias, reanimación y un <em>hay que operar</em>.
El daño es brutal, la falta de oxígeno en tus órganos principales no augura esperanza.
Tienes la aorta comprimida y endurecida desde el corazón hasta el tobillo.
Sin embargo, es una operación a vida o muerte que no realizan en tu hospital de última generación, con maquinaria de última generación y te trasladan al hospital público de referencia más cercano: el tiempo y la burocracia retrasan todavía más tu esperanza de vida.</p>

<p>Trece horas más tarde sales de la cirugía.
Tu cuerpo funciona, pero el daño es irreversible y los cirujanos sólo dan dos opciones en caso de sobrevivir a las próximas 48 horas: daño neurológico masivo y estado vegetativo o coma profundo.
_</p>

<p>Un día cualquiera de los últimos años te levantas, todo parece igual al día anterior pero te duele la espalda.
Todo se tuerce y todo se apaga.
No sobrevives a este <em>día cualquiera</em>.
Tenías 42 años, dos hijos pequeños y una mujer a los que has dejado sin siquiera poder decirles adiós.</p>

<p>La culpabilidad tiene los brazos viscosos y pegajosos, difíciles de soltar cuando te abraza.</p>

<p>Tu mujer se culpa por no haber estado a tu lado y haber dado la voz de alarma cuando caiste al suelo; tu madre repite en bucle <em>mi niño, no he estado cuando me has necesitado</em>.</p>

<p>DEP, Iván.
&lt;/3</p>
]]></content:encoded>
      <author>heyazorin</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/k9pp9rt0rc</guid>
      <pubDate>Sun, 25 Oct 2026 09:22:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Un seis o un siete es un suspenso</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/un-seis-o-un-siete-ahora-es-un-suspenso</link>
      <description>&lt;![CDATA[He estado jugando a Wolverine para PS5 con mucha calma porque dedico poco tiempo libre a los videojuegos y debo decir que el odio que ha recibido este juego es muy injusto. Esto se une a que se ha perdido el norte con la forma de puntuar. &#xA;&#xA;Es un juego que merece un 6 o 7 y para parte de la industria del videojuego (influencers, empresas y jugadores) eso parece que ya es un suspenso. La nota de 8 es el nuevo aprobado. Veréis que he dejado fuera a la prensa, no porque no la considere parte de la industria sino porque ellos sí siguen haciendo bien su trabajo con los análisis, pero es la gente la que solo lee la nota y con suerte el apartado &#34;lo bueno y lo malo&#34;.&#xA;&#xA;Sinceramente, creo que la gente ha perdido el norte con esta forma de evaluar juegos, películas, libros, cómics o series. Es literalmente imposible que todo sea una obra maestra, y si algo no es una obra maestra queda directamente tachado de malo. &#xA;&#xA;Wolverine no es el primer caso de esta gilipollez que lleva años proliferando, especialmente desde que la gente usa a los influencers y no a la prensa del videojuego como fuentes de información.&#xA;&#xA;Entiendo que pueda haber gente decepcionada. Después de los tres juegos espectaculares de Spider-Man que nos dio Insomniac, esperábamos mucho del juego de Lobezno. Y es que encima los rumores dicen que el juego ha costado 300 millones (yo no me lo termino de creer).&#xA;&#xA;En cualquier caso, el juego sigue siendo un juego bueno. No es sobresaliente ni notable, pero no es malo. Yo he disfrutado destripando enemigos a diestro y siniestro y la historia me ha gustado mucho. &#xA;&#xA;Imagino que tras las críticas y el presumible batacazo económico no habrá un Wolverine 2, pero si lo hicieran en PS5 lo compraría. Pero como tanto el Spider-Man 3 como un segundo Wolverine (que repito no creo que hagan) saldrían para PS6, me quedaré sin jugarlos (tendré que confiar en que Andariel sí tenga PS6, siga haciendo directos y juegue esos títulos).&#xA;&#xA;Sobre Sony y el fin del formato físico&#xA;&#xA;He dejado a un lado el odio porque el juego es de Sony y que hay que despreciarla por haber matado el juego físico (entiendo ese resquemor, pero tampoco creo que deban pagar justos por pecadores). &#xA;&#xA;Aún así con PS5 ha terminado mi relación con Sony para siempre pues no me compensa comprar sus juegos sabiendo que no puedo tenerlos físicos y luego revenderlos. Van un ritmo de un exclusivo que me interesa cada año y pico y encima la consola probablemente costará más de 1000 euros.&#xA;&#xA;Ojalá el consumidor castigue a Sony, pero viendo las redes no puedo evitar pensar en que va a dar igual y PS6 seguirá siendo la consola reina en la próxima generación.&#xA;&#xA;#Lobezno #Wolverine #Videojuegos #Opinión #Marvel #Insomniac #Sony #PS5 #PlayStation #PlayStation5 ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>He estado jugando a Wolverine para PS5 con mucha calma porque dedico poco tiempo libre a los videojuegos y debo decir que el odio que ha recibido este juego es muy injusto. Esto se une a que se ha perdido el norte con la forma de puntuar.</p>

<p>Es un juego que merece un 6 o 7 y para parte de la industria del videojuego (influencers, empresas y jugadores) eso parece que ya es un suspenso. La nota de 8 es el nuevo aprobado. Veréis que he dejado fuera a la prensa, no porque no la considere parte de la industria sino porque ellos sí siguen haciendo bien su trabajo con los análisis, pero es la gente la que solo lee la nota y con suerte el apartado “lo bueno y lo malo”.</p>

<p>Sinceramente, creo que la gente ha perdido el norte con esta forma de evaluar juegos, películas, libros, cómics o series. Es literalmente imposible que todo sea una obra maestra, y si algo no es una obra maestra queda directamente tachado de malo.</p>

<p>Wolverine no es el primer caso de esta gilipollez que lleva años proliferando, especialmente desde que la gente usa a los influencers y no a la prensa del videojuego como fuentes de información.</p>

<p>Entiendo que pueda haber gente decepcionada. Después de los tres juegos espectaculares de Spider-Man que nos dio Insomniac, esperábamos mucho del juego de Lobezno. Y es que encima los rumores dicen que el juego ha costado 300 millones (yo no me lo termino de creer).</p>

<p>En cualquier caso, el juego sigue siendo un juego bueno. No es sobresaliente ni notable, pero no es malo. Yo he disfrutado destripando enemigos a diestro y siniestro y la historia me ha gustado mucho.</p>

<p>Imagino que tras las críticas y el presumible batacazo económico no habrá un Wolverine 2, pero si lo hicieran en PS5 lo compraría. Pero como tanto el Spider-Man 3 como un segundo Wolverine (que repito no creo que hagan) saldrían para PS6, me quedaré sin jugarlos (tendré que confiar en que Andariel sí tenga PS6, siga haciendo directos y juegue esos títulos).</p>

<h3 id="sobre-sony-y-el-fin-del-formato-físico">Sobre Sony y el fin del formato físico</h3>

<p>He dejado a un lado el odio porque el juego es de Sony y que hay que despreciarla por haber matado el juego físico (entiendo ese resquemor, pero tampoco creo que deban pagar justos por pecadores).</p>

<p>Aún así con PS5 ha terminado mi relación con Sony para siempre pues no me compensa comprar sus juegos sabiendo que no puedo tenerlos físicos y luego revenderlos. Van un ritmo de un exclusivo que me interesa cada año y pico y encima la consola probablemente costará más de 1000 euros.</p>

<p>Ojalá el consumidor castigue a Sony, pero viendo las redes no puedo evitar pensar en que va a dar igual y PS6 seguirá siendo la consola reina en la próxima generación.</p>

<p>#Lobezno #Wolverine #Videojuegos #Opinión #Marvel #Insomniac #Sony #PS5 #PlayStation #PlayStation5</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/6vukjf4678</guid>
      <pubDate>Sun, 25 Oct 2026 08:05:37 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>¿Cuál es tu tipo?</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/cual-es-tu-tipo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Este curso me ha tocado en suerte (y lo está siendo) dar la pseudo asignatura de «Atención educativa» una asignatura con nota, pero sin contenido curricular, que tiene que aprobarse pero que no cuenta para la media y que está ahí porque algo hay que hacer con el alumnado que no cursa Religión. La idea de quitar esa hora y que las criaturas salgan una hora antes los viernes, por ejemplo, no se baraja. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Al tratarse de una asignatura de una hora, se utiliza para rellenar huecos en horarios, así que la plantilla que se encarga de ella tiene profesores de todas las especialidades. Te puedes imaginar la angustia de algunos profesores al abordar una materia sin libro de texto (aunque hay algunos, por lo que se ve hay demanda), sin un contenido marcado, en la que supuestamente hay que tratar temas interdisciplinares relacionados con los valores, la educación cívica y blabliblú. Palidecen. No obstante, a mí me encanta la idea: todo son posibilidades. Así que este año, que la tengo en 3º de ESO, he decidido abordarla tratando diversos temas a través de recursos que pueden leerse/verse en un ratito para que el grueso de la clase consista en los chavales y chavalas hablando del tema que toque. Estoy tirando mucho de poemas y, sobre todo, de canciones. Y se lo están pasando muy bien. Y yo con ellos. &#xA;&#xA;Hoy, por ejemplo, tocaba el tema de la superficialidad y el «culto al cuerpo». Normalmente primero pongo el recurso (hoy tocaba la canción «Guapos y guapas» de El Kanka) y luego charlamos. Pero en esta ocasión le di la vuelta un poco a la dinámica. Antes de proponer el tema, ni qué íbamos a escuchar, sin darles contexto escribí en la pizarra la pregunta «¿Cuál es tu tipo?» y les invité a ir hablando. &#xA;&#xA;Lo primero que encontré fue desconcierto. Las chicas se desconcertaban porque no confiaban en estar entendiendo la pregunta. Algunos chicos porque no sabían si era adecuado decir lo que iban a decir. &#xA;&#xA;La cosa es que yo preparé la clase así con la expectativa de señalar la importancia que damos al físico cuando pensamos en escoger a un compañero/a de vida (por el tiempo que sea) cuando la parte no física (personalidad, hábitos, virtudes y defectos) es fundamental. Pues me han reventado la clase para bien. &#xA;&#xA;En el primer grupo, más masculinizado, bastantes chicos han dicho lo que seguramente esperas: que si culonas, que si pechos grandes, blabla. Pero también han mencionado que fuesen buenas comunicándose, que les dijesen claramente las cosas, que no fumasen... Y las chicas, aunque también han mencionado rasgos físicos, han tirado mucho a cuestiones menos estéticas. Ojo: no supero lo importantísima que es la altura para todos ellos. Parece que si la chica no es más baja que el chico o el chico más alto que la chica, como quieras, la pareja no es posible. Finalmente, puedo decir que el balance de requisitos físicos - requisitos no físicos fue como de un tercio a dos tercios. &#xA;&#xA;En el segundo grupo, con muchas más chicas que chicos, la parte de características o requisitos relacionados con los hábitos, la personalidad, el trato y los valores era abrumadoramente mayor que los requisitos físicos. Creo que llené una mitad de la pizarra con requisitos no físicos y que requisitos relacionados con el físico o la apariencia había como cinco o seis. También me llamó la atención que los chicos en este grupo, al no tener demasiado apoyo de iguales con una expresión más tradicional de la masculinidad fueron muchísimo más moderados en su expresión. &#xA;&#xA;Salieron reflexiones muy interesantes de ellos. Un alumno me decía que un requisito es que la chica esté en un buen momento emocionalmente: «Si tienes problemas de salud mental y demás, no estás en un buen momento para una relación.» En ambos grupos hablaron de que es mucho más fácil encontrar a alguien guapo que a una buena persona. Muchas de ellas afirmaban que esas características a las que dan importancia se encuentran más fácilmente en sus amigas que en los chicos. La mayoría de ellos y ellas (salvo, casualmente, los que expresaban una masculinidad más tradicional y dos chicas que también me recuerdan mucho a las adolescentas de mi época) decían que esos requisitos no son opcionales y que si hay que estar si pareja pues se está: no se rebaja en estándar. &#xA;&#xA;No sé. Llevo poco de curso, pocas clases de esta asignatura, pero me alucina el software que traen puesto las nuevas generaciones. Yo con su edad, (14-15 años, ojo) no estaba ni cerca de tener las cosas tan claras. De hecho, algunas de las cosas que ellos y, sobre todo, ellas asumen con toda naturalidad a mí me llevó bastantes años aprenderlas. &#xA;&#xA;Me da la sensación de que estas clases me van a dar para mucha reflexión así que: seguiremos informando. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Este curso me ha tocado en suerte (y lo está siendo) dar la pseudo asignatura de «Atención educativa» una asignatura con nota, pero sin contenido curricular, que tiene que aprobarse pero que no cuenta para la media y que está ahí porque algo hay que hacer con el alumnado que no cursa Religión. La idea de quitar esa hora y que las criaturas salgan una hora antes los viernes, por ejemplo, no se baraja.</p>



<p>Al tratarse de una asignatura de una hora, se utiliza para rellenar huecos en horarios, así que la plantilla que se encarga de ella tiene profesores de todas las especialidades. Te puedes imaginar la angustia de algunos profesores al abordar una materia sin libro de texto (aunque hay algunos, por lo que se ve hay demanda), sin un contenido marcado, en la que supuestamente hay que tratar temas interdisciplinares relacionados con los valores, la educación cívica y blabliblú. Palidecen. No obstante, a mí me encanta la idea: todo son posibilidades. Así que este año, que la tengo en 3º de ESO, he decidido abordarla tratando diversos temas a través de recursos que pueden leerse/verse en un ratito para que el grueso de la clase consista en los chavales y chavalas hablando del tema que toque. Estoy tirando mucho de poemas y, sobre todo, de canciones. Y se lo están pasando <strong>muy</strong> bien. Y yo con ellos.</p>

<p>Hoy, por ejemplo, tocaba el tema de la superficialidad y el «culto al cuerpo». Normalmente primero pongo el recurso (hoy tocaba la canción «Guapos y guapas» de El Kanka) y luego charlamos. Pero en esta ocasión le di la vuelta un poco a la dinámica. Antes de proponer el tema, ni qué íbamos a escuchar, sin darles contexto escribí en la pizarra la pregunta «¿Cuál es tu tipo?» y les invité a ir hablando.</p>

<p>Lo primero que encontré fue desconcierto. Las chicas se desconcertaban porque no confiaban en estar entendiendo la pregunta. Algunos chicos porque no sabían si era adecuado decir lo que iban a decir.</p>

<p>La cosa es que yo preparé la clase así con la expectativa de señalar la importancia que damos al físico cuando pensamos en escoger a un compañero/a de vida (por el tiempo que sea) cuando la parte no física (personalidad, hábitos, virtudes y defectos) es fundamental. Pues me han reventado la clase para bien.</p>

<p>En el primer grupo, más masculinizado, bastantes chicos han dicho lo que seguramente esperas: que si culonas, que si pechos grandes, blabla. Pero también han mencionado que fuesen buenas comunicándose, que les dijesen claramente las cosas, que no fumasen... Y las chicas, aunque también han mencionado rasgos físicos, han tirado mucho a cuestiones menos estéticas. Ojo: no supero lo importantísima que es la altura para todos ellos. Parece que si la chica no es más baja que el chico o el chico más alto que la chica, como quieras, la pareja no es posible. Finalmente, puedo decir que el balance de requisitos físicos – requisitos no físicos fue como de un tercio a dos tercios.</p>

<p>En el segundo grupo, con muchas más chicas que chicos, la parte de características o requisitos relacionados con los hábitos, la personalidad, el trato y los valores era abrumadoramente mayor que los requisitos físicos. Creo que llené una mitad de la pizarra con requisitos no físicos y que requisitos relacionados con el físico o la apariencia había como cinco o seis. También me llamó la atención que los chicos en este grupo, al no tener demasiado apoyo de iguales con una expresión más tradicional de la masculinidad fueron muchísimo más moderados en su expresión.</p>

<p>Salieron reflexiones muy interesantes de ellos. Un alumno me decía que un requisito es que la chica esté en un buen momento emocionalmente: «Si tienes problemas de salud mental y demás, no estás en un buen momento para una relación.» En ambos grupos hablaron de que es mucho más fácil encontrar a alguien guapo que a una buena persona. Muchas de ellas afirmaban que esas características a las que dan importancia se encuentran más fácilmente en sus amigas que en los chicos. La mayoría de ellos y ellas (salvo, casualmente, los que expresaban una masculinidad más tradicional y dos chicas que también me recuerdan mucho a las adolescentas de mi época) decían que esos requisitos no son opcionales y que si hay que estar si pareja pues se está: no se rebaja en estándar.</p>

<p>No sé. Llevo poco de curso, pocas clases de esta asignatura, pero me alucina el <em>software</em> que traen puesto las nuevas generaciones. Yo con su edad, (14-15 años, ojo) no estaba ni cerca de tener las cosas tan claras. De hecho, algunas de las cosas que ellos y, sobre todo, ellas asumen con toda naturalidad a mí me llevó bastantes años aprenderlas.</p>

<p>Me da la sensación de que estas clases me van a dar para mucha reflexión así que: seguiremos informando.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Jodida, pero no sorprendida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/rvnkgu3yyg</guid>
      <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 21:25:52 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La Destruyemundos</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/la-destruyemundos</link>
      <description>&lt;![CDATA[No era un buen día para la ingeniera jefe Vivian Dox. El martes, el alto mando militar aniquilaría el planeta que los rebeldes usaban como base y lograría una victoria épica para el supremo emperador Capt Sigrany. O, al menos, esos eran los planes. Por desgracia, la temible nave Destruyemundos seguía en el taller.&#xA;&#xA;Revisar el arma de guerra principal antes de una operación destinada a asegurar la hegemonía del imperio parecía una buena idea. Nadie querría que, en el momento culminante de la ofensiva, algo saliera mal y no se pudiera reducir el planeta Krakosky a polvo cósmico. Menudo ridículo. Seguro que rodarían cabezas si sucedía algo así; entre ellas, la de Vivian. Sin embargo, que no estuviera lista a tiempo supondría un problema igual de grave, especialmente para la integridad física de la ingeniera jefe.&#xA;&#xA;Según el equipo de mecánicos, se había encallado el cañón principal. Era una avería bastante frecuente y fácil de resolver. No obstante, durante la puesta a punto del cilindro descubrieron una fuga de líquido comburente, y eso ya era más complicado de arreglar. Si no se solucionaba, la próxima vez que accionaran el rayo desintegrador sería la Destruyemundos la que acabaría pulverizada.&#xA;&#xA;Dox había presionado al taller para que lo repararan cuanto antes, pero no iba a ser tan fácil. Al parecer, faltaban unas piezas que tenían que llegar desde el planeta Schnitzel. Sin ellas, los incentivos y las amenazas caían en saco roto. La nave tenía que estar lista en tres días; los materiales tardarían, al menos, cinco. Ante ese panorama, Vivian lanzó un mensaje de socorro al último recurso que le quedaba: Gali Fardew, cazarrecompensas y agente inmobiliaria.&#xA;&#xA;—Hola, Vivian. Cuánto tiempo —saludó Gali.&#xA;—Hola, Gali. Me temo que el imperio te necesita —contestó la ingeniera jefe intentando no delatar su desesperación.&#xA;—Siempre es un placer servir al supremo emperador. ¿Qué necesitáis esta vez?&#xA;—Tienes que recoger un paquete en el planeta Schnitzel y llevarlo a los talleres imperiales.&#xA;—¿Solo eso? No parece muy complicado. ¿Dónde está el truco?&#xA;—No hay truco, solo que es imperativo recibir la mercancía pasado mañana.&#xA;—¿Pasado mañana? Si solo en llegar a Schnitzel ya se tardan dos días. Es imposible.&#xA;—Pensaba que no había nada imposible para la legendaria cazarrecompensas Gali Fardew.&#xA;—Esto sí.&#xA;—¿Y si te ofrezco 10 000 ciclos?&#xA;—Considéralo hecho. Mándame la ubicación exacta y el papeleo necesario para recoger el paquete y pasado mañana sin falta lo tienes en el taller.&#xA;&#xA;Vivian sabía que estaba pidiendo un milagro y que era más que probable que, pese a todo, las piezas no llegaran a tiempo. Además, tampoco disponía de los 10 000 ciclos que había prometido como recompensa. Pero no podía permitirse pensar en eso porque sabía muy bien que si la nave no estaba lista el martes, sería una ingeniera jefe muerta el miércoles.&#xA;&#xA;Gali Fardew, cazarrecompensas y agente inmobiliaria, ya había puesto en marcha su plan. Esa iba a ser, con toda seguridad, la misión más fácil y lucrativa de su carrera. Para ella, los plazos de entrega apretados no suponían ningún obstáculo porque contaba con algo que los demás ni siquiera sabían que existía: una máquina del tiempo.&#xA;&#xA;No se trataba de un dispositivo concebido para trasladarse al pasado o al futuro, sino de un artefacto capaz de manipular selectivamente la velocidad del tiempo para uno o varios objetos determinados. Gracias a esta prodigiosa obra de ingeniería que se encontró en una de sus primeras misiones, se había convertido en la cazarrecompensas más prestigiosa del imperio.&#xA;&#xA;Ajustó los parámetros de la máquina del tiempo para que su nave funcionara diez veces más rápido que el resto del cosmos y llegó a Schnitzel antes de que cerrara el almacén. Si alguien preguntaba, se inventaría alguna milonga para justificar su proximidad al punto de recogida. El camino de vuelta, en cambio, tenía que hacerlo a una velocidad que pudiera explicar sin levantar la liebre. Si se descubriera su secreto, la competencia intentaría hacerse con él.&#xA;El lunes por la mañana aparcó su nave en el hangar de recepciones de los talleres imperiales. Los mecánicos quedaron fascinados con la rapidez de la famosa cazarrecompensas. Por suerte, las piezas eran las correctas y estaban en buen estado, así que se pusieron manos a la obra de inmediato.&#xA;El martes, la Destruyemundos volvía a estar lista para pulverizar planetas y la ingeniera jefe Vivian Dox, tras un primer pago inicial, tenía una deuda de 6 200 ciclos, más intereses. Sin embargo, el alto mando militar cambió de planes y no vino a recoger la nave.&#xA;&#xA;#relato #GaliFardew&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>No era un buen día para la ingeniera jefe Vivian Dox. El martes, el alto mando militar aniquilaría el planeta que los rebeldes usaban como base y lograría una victoria épica para el supremo emperador Capt Sigrany. O, al menos, esos eran los planes. Por desgracia, la temible nave Destruyemundos seguía en el taller.</p>

<p>Revisar el arma de guerra principal antes de una operación destinada a asegurar la hegemonía del imperio parecía una buena idea. Nadie querría que, en el momento culminante de la ofensiva, algo saliera mal y no se pudiera reducir el planeta Krakosky a polvo cósmico. Menudo ridículo. Seguro que rodarían cabezas si sucedía algo así; entre ellas, la de Vivian. Sin embargo, que no estuviera lista a tiempo supondría un problema igual de grave, especialmente para la integridad física de la ingeniera jefe.</p>

<p>Según el equipo de mecánicos, se había encallado el cañón principal. Era una avería bastante frecuente y fácil de resolver. No obstante, durante la puesta a punto del cilindro descubrieron una fuga de líquido comburente, y eso ya era más complicado de arreglar. Si no se solucionaba, la próxima vez que accionaran el rayo desintegrador sería la Destruyemundos la que acabaría pulverizada.</p>

<p>Dox había presionado al taller para que lo repararan cuanto antes, pero no iba a ser tan fácil. Al parecer, faltaban unas piezas que tenían que llegar desde el planeta Schnitzel. Sin ellas, los incentivos y las amenazas caían en saco roto. La nave tenía que estar lista en tres días; los materiales tardarían, al menos, cinco. Ante ese panorama, Vivian lanzó un mensaje de socorro al último recurso que le quedaba: <a href="https://escritura.social/ibnussabel/gali-fardew-cazarrecompensas-y-agente-inmobiliaria" rel="nofollow">Gali Fardew, cazarrecompensas y agente inmobiliaria</a>.</p>

<p>—Hola, Vivian. Cuánto tiempo —saludó Gali.
—Hola, Gali. Me temo que el imperio te necesita —contestó la ingeniera jefe intentando no delatar su desesperación.
—Siempre es un placer servir al supremo emperador. ¿Qué necesitáis esta vez?
—Tienes que recoger un paquete en el planeta Schnitzel y llevarlo a los talleres imperiales.
—¿Solo eso? No parece muy complicado. ¿Dónde está el truco?
—No hay truco, solo que es imperativo recibir la mercancía pasado mañana.
—¿Pasado mañana? Si solo en llegar a Schnitzel ya se tardan dos días. Es imposible.
—Pensaba que no había nada imposible para la legendaria cazarrecompensas Gali Fardew.
—Esto sí.
—¿Y si te ofrezco 10 000 ciclos?
—Considéralo hecho. Mándame la ubicación exacta y el papeleo necesario para recoger el paquete y pasado mañana sin falta lo tienes en el taller.</p>

<p>Vivian sabía que estaba pidiendo un milagro y que era más que probable que, pese a todo, las piezas no llegaran a tiempo. Además, tampoco disponía de los 10 000 ciclos que había prometido como recompensa. Pero no podía permitirse pensar en eso porque sabía muy bien que si la nave no estaba lista el martes, sería una ingeniera jefe muerta el miércoles.</p>

<p>Gali Fardew, cazarrecompensas y agente inmobiliaria, ya había puesto en marcha su plan. Esa iba a ser, con toda seguridad, la misión más fácil y lucrativa de su carrera. Para ella, los plazos de entrega apretados no suponían ningún obstáculo porque contaba con algo que los demás ni siquiera sabían que existía: una máquina del tiempo.</p>

<p>No se trataba de un dispositivo concebido para trasladarse al pasado o al futuro, sino de un artefacto capaz de manipular selectivamente la velocidad del tiempo para uno o varios objetos determinados. Gracias a esta prodigiosa obra de ingeniería que se encontró en una de sus primeras misiones, se había convertido en la cazarrecompensas más prestigiosa del imperio.</p>

<p>Ajustó los parámetros de la máquina del tiempo para que su nave funcionara diez veces más rápido que el resto del cosmos y llegó a Schnitzel antes de que cerrara el almacén. Si alguien preguntaba, se inventaría alguna milonga para justificar su proximidad al punto de recogida. El camino de vuelta, en cambio, tenía que hacerlo a una velocidad que pudiera explicar sin levantar la liebre. Si se descubriera su secreto, la competencia intentaría hacerse con él.
El lunes por la mañana aparcó su nave en el hangar de recepciones de los talleres imperiales. Los mecánicos quedaron fascinados con la rapidez de la famosa cazarrecompensas. Por suerte, las piezas eran las correctas y estaban en buen estado, así que se pusieron manos a la obra de inmediato.
El martes, la Destruyemundos volvía a estar lista para pulverizar planetas y la ingeniera jefe Vivian Dox, tras un primer pago inicial, tenía una deuda de 6 200 ciclos, más intereses. Sin embargo, el alto mando militar cambió de planes y no vino a recoger la nave.</p>

<p>#relato #GaliFardew</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/sgzqkenz7f</guid>
      <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 18:58:29 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Inversión</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/inversion</link>
      <description>&lt;![CDATA[—¿En serio ni los más mayores recuerdan por qué se puso la estaca de metal aquí? —preguntó Elon.&#xA;&#xA;—Esa estaca lleva ahí lo menos doscientos años —respondió Eustaquia—, ni yo, que tengo 84 años, había nacido. Y mis padre y abuelos no me contaron nada.&#xA;&#xA;—O no lo recuerdas —intervino entre risas Josua, el hijo pequeño de la Juana. &#xA;&#xA;—Pero no es un objeto sagrado ni nada así, ¿no? —preguntó de nuevo Elon.&#xA;&#xA;—No, señor. Nadie la cuida o la venera —dijo Petroclo, cuya panadería estaba justo detrás de la estaca—. A mí me gustaría que la quitaran. &#xA;&#xA;—¡Eso es lo que yo quería oír! —exclamó el mercader—. Voy a soltar un montón de dinero en el pueblo a cambio de que me dejen remodelar esta manzana entera.&#xA;&#xA;—Seguro que va a montar uno de esos grandes almacenes, que asco —insinuó Eustaquia antes de lanzar un enorme gargajo a los pies del extranjero.&#xA;&#xA;—Vais a quedar fascinados con mi cadena de ultramarinos. Nunca os faltará de nada ni os cobrarán de más. &#xA;&#xA;Los vecinos se miraron entre ellos, unos confusos, otros alegres y otros enfadados. &#xA;&#xA;Pasadas unas semanas el mercader Elon Menso consiguió el permiso para desenterrar la estaca y poder empezar su obra, en la que entre otros Petroclo perdería su negocio &#34;a muy buen precio&#34;. &#xA;&#xA;El propio Elon estaba presente cuando sus obreros arrancaron la estaca del suelo, lo que resultó extrañamente difícil. Se llevaron pegadas a la estaca incluso el trozo de suelo que la rodeaba que tenía líneas dibujadas, que los presentes creyeron ver brillar durante unos instantes al arrancarlos de su lugar. Bajo la estaca descansaba una sencilla esfera de metal. Elon la tocó con la punta del pie cuando sus hombres se la señalaron. &#xA;&#xA;El inversor extranjero fue el primero en ser destripado cuando el humo que salió de la esfera tomó la forma física de un ser de pesadillas. Por desgracia, nadie en el pueblo que había permitido que la codicia corrompiera el lugar quedó libre del hambre de la criatura. &#xA;&#xA;----&#xA;Este texto pertenece a la iniciativa Writeober26 creada por Witchy Kat en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 20 la palabra es Estaca.&#xA;&#xA;Tenéis en esta entrada del blog el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.&#xA;&#xA;#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>—¿En serio ni los más mayores recuerdan por qué se puso la estaca de metal aquí? —preguntó Elon.</p>

<p>—Esa estaca lleva ahí lo menos doscientos años —respondió Eustaquia—, ni yo, que tengo 84 años, había nacido. Y mis padre y abuelos no me contaron nada.</p>

<p>—O no lo recuerdas —intervino entre risas Josua, el hijo pequeño de la Juana.</p>

<p>—Pero no es un objeto sagrado ni nada así, ¿no? —preguntó de nuevo Elon.</p>

<p>—No, señor. Nadie la cuida o la venera —dijo Petroclo, cuya panadería estaba justo detrás de la estaca—. A mí me gustaría que la quitaran.</p>

<p>—¡Eso es lo que yo quería oír! —exclamó el mercader—. Voy a soltar un montón de dinero en el pueblo a cambio de que me dejen remodelar esta manzana entera.</p>

<p>—Seguro que va a montar uno de esos grandes almacenes, que asco —insinuó Eustaquia antes de lanzar un enorme gargajo a los pies del extranjero.</p>

<p>—Vais a quedar fascinados con mi cadena de ultramarinos. Nunca os faltará de nada ni os cobrarán de más.</p>

<p>Los vecinos se miraron entre ellos, unos confusos, otros alegres y otros enfadados.</p>

<p>Pasadas unas semanas el mercader Elon Menso consiguió el permiso para desenterrar la estaca y poder empezar su obra, en la que entre otros Petroclo perdería su negocio “a muy buen precio”.</p>

<p>El propio Elon estaba presente cuando sus obreros arrancaron la estaca del suelo, lo que resultó extrañamente difícil. Se llevaron pegadas a la estaca incluso el trozo de suelo que la rodeaba que tenía líneas dibujadas, que los presentes creyeron ver brillar durante unos instantes al arrancarlos de su lugar. Bajo la estaca descansaba una sencilla esfera de metal. Elon la tocó con la punta del pie cuando sus hombres se la señalaron.</p>

<p>El inversor extranjero fue el primero en ser destripado cuando el humo que salió de la esfera tomó la forma física de un ser de pesadillas. Por desgracia, nadie en el pueblo que había permitido que la codicia corrompiera el lugar quedó libre del hambre de la criatura.</p>

<hr>

<p>Este texto pertenece a la iniciativa <a href="https://bsky.app/hashtag/Writeober26" rel="nofollow">Writeober26</a> creada por <a href="https://bsky.app/profile/labibliotekat.bsky.social" rel="nofollow">Witchy Kat</a> en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 20 la palabra es <strong>Estaca</strong>.</p>

<p>Tenéis en esta <a href="https://escritura.social/mcallus/writeober-2026" rel="nofollow">entrada del blog</a> el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.</p>

<p>#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/knjd00hgg7</guid>
      <pubDate>Tue, 20 Oct 2026 07:17:34 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Buboso</title>
      <link>https://escritura.social/anul/buboso</link>
      <description>&lt;![CDATA[Todo anul y cada registro de su historia coinciden en que la primera granja de bubosos fue la casa de un médico, probablemente anterior a la transición sanuli, y con aún mayor probabilidad durante una de las plagas frenéticas.&#xA;&#xA;Los bubosos son unas criaturas de tamaño similar a un anul. El buboso se sostiene sobre dos poderosas patas traseras, mucho más gruesas desde que sus, antaño alas, se atrofiaran hasta evolucionar en unos brazos cortos de dedos romos. El único recuerdo que queda de que una vez fueron alas, es una cortina de pelo que cae lustroso desde la articulación de la muñeca hasta el hombro en la forma de dicha extremidad.&#xA;&#xA;Es de destacar que el buboso posee un pelaje abundante que cubre la práctica totalidad de su cuerpo, con excepción de los ojos, las garras de las patas y, según el zoólogo, de la cola. Es tema de debate si el músculo de la cola está recubierto por un tipo de pelaje más fino y suave, o es lo que queda de lo que una vez fueron plumas. Sin embargo, lo más interesante que cubre esa capa de pelo son las bubas que crece a lo largo de su torso y cuello.&#xA;&#xA;Estas bubas empiezan a formarse a partir de su madurez. Crecen hasta alcanzar aproximadamente dos o tres centímetros de diámetro, y entonces, pueden desprenderse con facilidad de la piel del buboso, como los frutos de un árbol. Aunque al principio pueden tardar varios días en crecer, en su plenitud, cada buba tarda apenas unas horas en formarse por completo. Un buboso sano puede llegar a secretar entre medio millón y un millón de bubas a lo largo de su vida.&#xA;&#xA;Estas bubas son tremendamente jugosas. Es natural, pues, que en su entorno natural, las manadas de bubosos se vean rodeadas de un sinfín de criaturas que buscan servirse de estas bubas como alimento.&#xA;&#xA;Ya que se desplazan en grandes manadas, y las bubas, además de numerosos nutrientes, poseen ciertas cualidades calmantes y adictivas, salvo raras excepciones, los bubosos no son vistos como presas por depredadores de mayor tamaño.&#xA;&#xA;Tampoco los bubosos son agresivos, a pesar de ser carnívoros; como la especie carroñera que es, se aprovechan del propio ciclo natural para alimentarse. No es infrecuente que entre su séquito tan variopinto se compita por las bubas, abundantes, pero limitadas; o atraigan a ejemplares ancianos o débiles, incapaces de sobrevivir a la procesión que lideran los bubosos.&#xA;&#xA;Aunque suponen tan buen alimento para los anul como para cualquier otra especie omnívora, los anul aprendieron pronto que digerir una buba sin procesar suponía un riesgo innecesario. Incapaces de renunciar a una fuente de alimento tan nutritiva y abundante, fue en medicina donde su efecto sedativo supuso una revolución. Así, fueron los anul la primera especie capaz de aprovecharse de estas bubas sin necesidad de que sus productores, bien alimentados y atendidos por sus cuidadores, dependieran de la muerte como medio de subsistencia, destacando así el carácter pacífico, afable y generoso que estas criaturas poseen por naturaleza.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center&#34;***/div&#xA;&#xA;div class=&#34;paper&#34;Otra criatura fascinante de la que no conocemos nada de ella sino sus historias, ¡lástima! Los inicios de la medicina anul se basan profundamente en el aprovechamiento de las criaturas que conocían, de un modo similar al que nosotros usamos las plantas en su lugar. Lo que me lleva a preguntarme, ¿tan abundante era la fauna en su época en comparación? ¿O era acaso la vegetación la que escaseaba?/div&#xA;&#xA;extractiva]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Todo anul y cada registro de su historia coinciden en que la primera granja de bubosos fue la casa de un médico, probablemente anterior a la transición sanuli, y con aún mayor probabilidad durante una de las plagas frenéticas.</p>

<p>Los bubosos son unas criaturas de tamaño similar a un anul. El buboso se sostiene sobre dos poderosas patas traseras, mucho más gruesas desde que sus, antaño alas, se atrofiaran hasta evolucionar en unos brazos cortos de dedos romos. El único recuerdo que queda de que una vez fueron alas, es una cortina de pelo que cae lustroso desde la articulación de la muñeca hasta el hombro en la forma de dicha extremidad.</p>

<p>Es de destacar que el buboso posee un pelaje abundante que cubre la práctica totalidad de su cuerpo, con excepción de los ojos, las garras de las patas y, según el zoólogo, de la cola. Es tema de debate si el músculo de la cola está recubierto por un tipo de pelaje más fino y suave, o es lo que queda de lo que una vez fueron plumas. Sin embargo, lo más interesante que cubre esa capa de pelo son las bubas que crece a lo largo de su torso y cuello.</p>

<p>Estas bubas empiezan a formarse a partir de su madurez. Crecen hasta alcanzar aproximadamente dos o tres centímetros de diámetro, y entonces, pueden desprenderse con facilidad de la piel del buboso, como los frutos de un árbol. Aunque al principio pueden tardar varios días en crecer, en su plenitud, cada buba tarda apenas unas horas en formarse por completo. Un buboso sano puede llegar a secretar entre medio millón y un millón de bubas a lo largo de su vida.</p>

<p>Estas bubas son tremendamente jugosas. Es natural, pues, que en su entorno natural, las manadas de bubosos se vean rodeadas de un sinfín de criaturas que buscan servirse de estas bubas como alimento.</p>

<p>Ya que se desplazan en grandes manadas, y las bubas, además de numerosos nutrientes, poseen ciertas cualidades calmantes y adictivas, salvo raras excepciones, los bubosos no son vistos como presas por depredadores de mayor tamaño.</p>

<p>Tampoco los bubosos son agresivos, a pesar de ser carnívoros; como la especie carroñera que es, se aprovechan del propio ciclo natural para alimentarse. No es infrecuente que entre su séquito tan variopinto se compita por las bubas, abundantes, pero limitadas; o atraigan a ejemplares ancianos o débiles, incapaces de sobrevivir a la procesión que lideran los bubosos.</p>

<p>Aunque suponen tan buen alimento para los anul como para cualquier otra especie omnívora, los anul aprendieron pronto que digerir una buba sin procesar suponía un riesgo innecesario. Incapaces de renunciar a una fuente de alimento tan nutritiva y abundante, fue en medicina donde su efecto sedativo supuso una revolución. Así, fueron los anul la primera especie capaz de aprovecharse de estas bubas sin necesidad de que sus productores, bien alimentados y atendidos por sus cuidadores, dependieran de la muerte como medio de subsistencia, destacando así el carácter pacífico, afable y generoso que estas criaturas poseen por naturaleza.</p>

<div style="text-align: center">***</div>

<div class="paper">Otra criatura fascinante de la que no conocemos nada de ella sino sus historias, ¡lástima! Los inicios de la medicina anul se basan profundamente en el aprovechamiento de las criaturas que conocían, de un modo similar al que nosotros usamos las plantas en su lugar. Lo que me lleva a preguntarme, ¿tan abundante era la fauna en su época en comparación? ¿O era acaso la vegetación la que escaseaba?</div>

<p>#extractiva</p>
]]></content:encoded>
      <author>Compendio de historia anul</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/5bu2bk03ox</guid>
      <pubDate>Tue, 20 Oct 2026 06:30:45 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Brujería para chicas descarriadas, de Grady Hendrix</title>
      <link>https://escritura.social/patricia/brujeria-para-chicas-descarriadas-de-grady-hendrix-scz2</link>
      <description>&lt;![CDATA[Brujas, violencia institucional y un poquito de historia&#xA;&#xA;¡Buenos dias de lunes! Quería volver a este blog con algo que tenía muchas ganas de hacer desde hace tiempo: escribir a modo de reseña/opinión/impresiones. Quizá parece algo muy obvio, muy de cajón, pero hacía mucho tiempo que no escribía algo de este tipo. &#xA;&#xA;Así que ahí va mi último libro leído. Esto lo hemos leído las chicas de mi club de lectura, que es gratuito y online. Dejo por aquí linkeado si queréis cotillear y uniros a las lecturas, porque la verdad es que es un espacio majísimo lleno de gente muy simpática.&#xA;&#xA;Dicho esto...&#xA;&#xA;Hablemos sobre Brujería para chicas descarriadas, de Grady Hendrix&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/81v2NxhZD0L.ACUF1000,1000QL80.jpg&#34; alt=&#34;Portada de libro brujería para chicas descarriadas de Grady hendrix&#34; width=&#34;300&#34;/div&#xA;&#xA;Título: Brujería para chicas descarriadas&#xA;Autor: Grady Hendrix&#xA;Traducción: Simón Saito&#xA;Editorias: Minotauro&#xA;Páginas: 496&#xA;Temáticas: Terror, drama, sobrenatural.&#xA;&#xA;¿De qué va esto?&#xA;&#xA;1971, Estados Unidos. En plena ola de protestas por la guerra de Vietnam y a la sombra del caos hippy precedido por el crimen de la familia Manson, Neva tiene 15 años y está embarazada. Su familia decide esconderla para evitar la vergüenza que supone una madre soltera. &#xA;&#xA;En este contexto, su padre la lleva a una casa de maternidad en Florida dirigida con mano de hierro por la señorita Wellwood. Ahí es despojada de su identidad y recibe el nombre de Fern, helecho en español. Para la señorita Wellwood estas chicas descarriadas son su jardín y de ahí nacerá una hermosa flor tras dejar atrás su vergüenza gracias al evangelio.&#xA;&#xA;Fern conoce allí a Rose y a Holly, y un poco más tarde a Zinnia. Las cuatro amigas se ven envueltas en una trama de brujería tras encontrar un libro en la biblioteca ambulante que pasa cada dos semanas por la casa. Y ven en ella una manera de recobrar el poder que les han quitado. &#xA;&#xA;Pero entre ellas comienza a haber desavenencias sobre cómo afrontar la situación que están viviendo.&#xA;&#xA;Un poquito de historia&#xA;&#xA;Los maternity homes eran centros que comenzaron a surgir en el siglo XIX en Estados Unidos como una manera de aislar a las madres solteras. La organización Florence Crittenton fue la que abrió la primera casa en Nueva York en 1883, y a finales de siglo ya tenían más de 50 casas en Estados Unidos.&#xA;&#xA;Pero desde la Segunda Guerra empezó a cambiar su función, y a colocar a la mayoría de los bebés que nacían en estas casas en familias adoptivas.&#xA;&#xA;Toda esta época, que duró hasta los setenta, se le llama la baby scoop era. En español algo así como la era de recogida de bebés. Fortísimo. Resulta que hubo alrededor de 1,5 millones de adopciones entre la Segunda Guerra Mundial y el 1973,y muchas de ellas venían de estos centros donde las madres solteras habían sido a menudo coaccionadas para entregarlos.&#xA;&#xA;Yo es que me quedo muerta.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/insideahomeforunwedmothers1050x700.jpg-2.jpg&#34; alt=&#34;Dos monjas sosteniendo bebés en una casa de maternidad&#34; width=&#34;500&#34;&#xA;pemDos monjas sosteniendo a unos bebés en 1967./em/p/div&#xA;&#xA;Algunas de estas chicas contaban que estos sitios eran como prisiones. Explotación laboral, física, psicológica y una violencia obstétrica e institucional flagrante.&#xA;&#xA;Las redes más grandes las gestionaban Florence Crittenton, el Ejército de Salvación (por muy buena canción que sea de Love of Lesbian la realidad era otra) y las Catholic charities. Fuentes indican que en su punto álgido había unos 200 centros.&#xA;&#xA;El declive de estos sitios fue gradual, pero el caso Roe contra Wade en el 1973 marca un antes y un después al legalizar el aborto a nivel federal. En 1978 quedan 35 casas de la red Crittenton. Alguna no cerró hasta el 1981.&#xA;&#xA;Pero al margen del triunfo del que hablo, el que supone que estos sitios infernales cerrasen, el machismo y la violencia hacia las madres solteras ha seguido vigente durante muchísimo tiempo. Cuando abres Brujería para chicas descarriadas, en sus primeras páginas te incluyen citas que muestran este terror machista. La última que coloca Hendrix corresponde a la revista Time en 2005.&#xA;&#xA;  «Las jóvenes necesitadas que se imaginan que tener un hijo llenará el vacío de sus vidas suelen llevarse un duro golpe enseguida».&#xA;&#xA;Una película de terror esto de ser mujer. &#xA;&#xA;Mi opinión así resumida&#xA;&#xA;Teniendo todo este contexto yo voy a ir a lo que más me ha impactado: cómo la gente que se supone que debe cuidar de estas chicas, que en el libro ninguna supera los 20 años, en su lugar las deshumaniza y las trata como trapos. La violencia obstétrica y la manipulación están al orden del día, y hay escenas que dan verdadero terror. De este que se siente hasta en las tripas.&#xA;&#xA;Además, en el libro hay una clara convicción en señalar la injusticia, el machismo y la desigualdad en cuanto a quién sufre las consecuencias y quién no (quién las sufre: las chicas a las que mandan a estos sitios y deben pasar por todo ese calvario; quién no: los chicos que las dejan embarazadas). Me recuerda a mi querida Alfonsina Storni cuando decía en aquel poema que tanto me gusta:&#xA;&#xA;  Y tan pronto lo dije, como un eco,&#xA;ya se corrió la voz:&#xA;–Ved la mala mujer esa que pasa:&#xA;ha dado el corazón.&#xA;&#xA;Pero hay otra temática del libro que quiero enlazar con toda esta rabia que siento cuando leo sobre este libro de temas, y que además es algo muy presente en la literatura de Hendrix: la unión femenina.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/brujas.jpg&#34; alt=&#34;fotograma de las brujas de eastwick&#34; width=&#34;500&#34;&#xA;pemLas brujas de Eastwick tenían que estar ahí, les hubiesen dado de palos a todos./em/p/div&#xA;&#xA;Hendrix describe a un grupo de niñas que se unen para intentar escapar de la situación traumática que les está tocando vivir. La más mayor tiene 17, la más pequeña a penas tiene 14. Se tienen entre ellas para enfrentarse a esta situación tan injusta porque el resto del mundo las ha abandonado.&#xA;&#xA;Además, la brujería no es únicamente un recurso de impacto. Hace paralelismos constantes con la situación de las protagonistas, con su gestación, con el parto, con la maternidad. Y esto me parece importante precisamente porque no se queda como un recurso vacío. Hace que el mensaje tenga más fuerza. &#xA;&#xA;La magia tiene un precio, al igual que la maternidad forzada.&#xA;&#xA;Lo que más me ha gustado y lo que no tanto&#xA;&#xA;Lo que más me ha gustado&#xA;• La documentación del autor y el respeto que muestra por estas mujeres. Se informó, habló con muchas mujeres, con médicos y otras profesionales e investigó sobre las mujeres negras en este contexto.&#xA;• La unión femenina como eje. Ya sea un aquelarre brujil, una unión o un apoyo entre semejantes.&#xA;• La descripción que hace de la violencia obstétrica.&#xA;&#xA;Lo que menos me ha gustado&#xA;• ESTO ES UN MINI SPOILER La visión del embarazo y la maternidad, y quizá aquí estoy yo sesgada por mi propio pensamiento y por el hecho de que no soy madre. Creo que hay una cierta idealización de la maternidad, porque todas acaban viviendo el hecho de ser madres como una experiencia casi religiosa que las ata a sus bebés. Quizá me hacía falta un poco más de ambivalencia, o de matices, para mostrarme más profundidad psicológica hacia una situación tan traumática.&#xA;• El ritmo, porque tarda MUCHÍSIMO en entrar en materia&#xA;&#xA;Conclusión&#xA;&#xA;Aunque esta novela sea la que menos terror tiene de Hendrix, me parece que es su novela más política. Y aquí apoyamos siempre las novelas con su buena carga política.&#xA;&#xA;Además, los personajes son entrañables. En seguida te metes de lleno en su mundo y te involucras emocionalmente con ellas. Es imposible no hacerlo. Y es que todas ellas están muy bien perfiladas y te acompañan de inicio a fin.&#xA;&#xA;El nudo en la garganta final no me lo quita nadie.&#xA;&#xA;Así que para este librito yo le pongo una nota de... &#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/tresestrellas.png&#34; alt=&#34;tres estrellas y media&#34; width=&#34;500&#34;/div&#xA;&#xA;Y con esto y un bizcocho... ¡Nos vemos a la próxima!&#xA;&#xA;JASTAGS:&#xA;&#xA;#Libros #Terror&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="brujas-violencia-institucional-y-un-poquito-de-historia">Brujas, violencia institucional y un poquito de historia</h2>

<p>¡Buenos dias de lunes! Quería volver a este blog con algo que tenía muchas ganas de hacer desde hace tiempo: escribir a modo de reseña/opinión/impresiones. Quizá parece algo muy obvio, muy de cajón, pero hacía mucho tiempo que no escribía algo de este tipo.</p>

<p>Así que ahí va mi último libro leído. Esto lo hemos leído las chicas de mi club de lectura, que es gratuito y online. Dejo por <a href="https://t.me/+-esYXaDIVU40ZjA8" rel="nofollow">aquí linkeado</a> si queréis cotillear y uniros a las lecturas, porque la verdad es que es un espacio majísimo lleno de gente muy simpática.</p>

<p>Dicho esto...</p>

<h2 id="hablemos-sobre-brujería-para-chicas-descarriadas-de-grady-hendrix">Hablemos sobre <em>Brujería para chicas descarriadas</em>, de Grady Hendrix</h2>

<div style="text-align: center;"><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/81v2NxhZD0L._AC_UF1000,1000_QL80_.jpg" alt="Portada de libro brujería para chicas descarriadas de Grady hendrix" width="300"></div>

<p><strong>Título</strong>: <em>Brujería para chicas descarriadas</em>
<strong>Autor</strong>: Grady Hendrix
<strong>Traducción</strong>: Simón Saito
<strong>Editorias</strong>: Minotauro
<strong>Páginas</strong>: 496
<strong>Temáticas</strong>: Terror, drama, sobrenatural.</p>

<h3 id="de-qué-va-esto">¿De qué va esto?</h3>

<p>1971, Estados Unidos. En plena ola de protestas por la guerra de Vietnam y a la sombra del caos hippy precedido por el crimen de la familia Manson, <strong>Neva tiene 15 años y está embarazada</strong>. Su familia decide esconderla para evitar la vergüenza que supone una madre soltera.</p>

<p>En este contexto, su padre la lleva a una casa de maternidad en Florida dirigida con mano de hierro por la señorita Wellwood. Ahí es despojada de su identidad y recibe el nombre de Fern, <em>helecho</em> en español. Para la señorita Wellwood <strong>estas chicas descarriadas son su jardín y de ahí nacerá una hermosa flor tras dejar atrás su vergüenza gracias al evangelio.</strong></p>

<p>Fern conoce allí a Rose y a Holly, y un poco más tarde a Zinnia. Las cuatro amigas se ven envueltas en una trama de brujería <strong>tras encontrar un libro en la biblioteca ambulante que pasa cada dos semanas por la casa</strong>. Y ven en ella una manera de recobrar el poder que les han quitado.</p>

<p>Pero entre ellas comienza a haber desavenencias sobre cómo afrontar la situación que están viviendo.</p>

<h3 id="un-poquito-de-historia">Un poquito de historia</h3>

<p>Los <em>maternity homes</em> eran centros que comenzaron a surgir en el siglo XIX en Estados Unidos como una manera de aislar a las madres solteras. La organización Florence Crittenton fue la que abrió la primera casa en Nueva York en 1883, <strong>y a finales de siglo ya tenían más de 50 casas en Estados Unidos.</strong></p>

<p>Pero desde la Segunda Guerra empezó a cambiar su función, y a <strong>colocar a la mayoría de los bebés que nacían en estas casas en familias adoptivas.</strong></p>

<p>Toda esta época, que duró hasta los setenta, se le llama la <em>baby scoop era</em>. En español algo así como la era de recogida de bebés. Fortísimo. Resulta que hubo alrededor de 1,5 millones de adopciones entre la Segunda Guerra Mundial y el 1973,<strong>y muchas de ellas venían de estos centros donde las madres solteras habían sido a menudo coaccionadas para entregarlos</strong>.</p>

<p>Yo es que me quedo muerta.</p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/inside_a_home_for_unwed_mothers_1050x700.jpg-2.jpg" alt="Dos monjas sosteniendo bebés en una casa de maternidad" width="500">
<p><em>Dos monjas sosteniendo a unos bebés en 1967.</em></p></div>

<p>Algunas de estas chicas contaban que estos sitios eran como prisiones. <strong>Explotación laboral, física, psicológica y una violencia obstétrica e institucional flagrante</strong>.</p>

<p>Las redes más grandes las gestionaban Florence Crittenton, el Ejército de Salvación (por muy buena canción que sea de Love of Lesbian la realidad era otra) y las <em>Catholic charities</em>. Fuentes indican que en su punto álgido había unos 200 centros.</p>

<p>El declive de estos sitios fue gradual, pero el caso Roe contra Wade en el 1973 marca un antes y un después <strong>al legalizar el aborto a nivel federal</strong>. En 1978 quedan 35 casas de la red Crittenton. Alguna no cerró hasta el 1981.</p>

<p>Pero al margen del triunfo del que hablo, el que supone que estos sitios infernales cerrasen, <strong>el machismo y la violencia hacia las madres solteras ha seguido vigente durante muchísimo tiempo</strong>. Cuando abres <em>Brujería para chicas descarriadas</em>, en sus primeras páginas te incluyen citas que muestran este terror machista. La última que coloca Hendrix corresponde a la revista Time en 2005.</p>

<blockquote><p>«Las jóvenes necesitadas que se imaginan que tener un hijo llenará el vacío de sus vidas suelen llevarse un duro golpe enseguida».</p></blockquote>

<p>Una película de terror esto de ser mujer.</p>

<h3 id="mi-opinión-así-resumida">Mi opinión así resumida</h3>

<p>Teniendo todo este contexto yo voy a ir a lo que más me ha impactado: <strong>cómo la gente que se supone que debe cuidar de estas chicas, que en el libro ninguna supera los 20 años, en su lugar las deshumaniza y las trata como trapos</strong>. La violencia obstétrica y la manipulación están al orden del día, y hay escenas que dan verdadero terror. De este que se siente hasta en las tripas.</p>

<p>Además, en el libro hay una clara convicción en señalar la injusticia, el machismo y <strong>la desigualdad en cuanto a quién sufre las consecuencias y quién no</strong> (quién las sufre: las chicas a las que mandan a estos sitios y deben pasar por todo ese calvario; quién no: los chicos que las dejan embarazadas). Me recuerda a mi querida Alfonsina Storni cuando decía en aquel poema que tanto me gusta:</p>

<blockquote><p>Y tan pronto lo dije, como un eco,
ya se corrió la voz:
–Ved la mala mujer esa que pasa:
ha dado el corazón.</p></blockquote>

<p>Pero hay otra temática del libro que quiero enlazar con <strong>toda esta rabia que siento cuando leo sobre este libro de temas</strong>, y que además es algo muy presente en la literatura de Hendrix: <strong>la unión femenina.</strong></p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/brujas.jpg" alt="fotograma de las brujas de eastwick" width="500">
<p><em>Las brujas de Eastwick tenían que estar ahí, les hubiesen dado de palos a todos.</em></p></div>

<p>Hendrix describe a un grupo de niñas que se unen para intentar escapar de la situación traumática que les está tocando vivir. <strong>La más mayor tiene 17, la más pequeña a penas tiene 14</strong>. Se tienen entre ellas para enfrentarse a esta situación tan injusta porque el resto del mundo las ha abandonado.</p>

<p>Además, la brujería no es únicamente un recurso de impacto. <strong>Hace paralelismos constantes con la situación de las protagonistas</strong>, con su gestación, con el parto, con la maternidad. Y esto me parece importante precisamente porque no se queda como un recurso vacío. Hace que el mensaje tenga más fuerza.</p>

<p>La magia tiene un precio, al igual que la maternidad forzada.</p>

<h3 id="lo-que-más-me-ha-gustado-y-lo-que-no-tanto">Lo que más me ha gustado y lo que no tanto</h3>

<p><strong>Lo que más me ha gustado</strong>
• La documentación del autor y el respeto que muestra por estas mujeres. Se informó, habló con muchas mujeres, con médicos y otras profesionales e investigó sobre las mujeres negras en este contexto.
• La unión femenina como eje. Ya sea un aquelarre brujil, una unión o un apoyo entre semejantes.
• La descripción que hace de la violencia obstétrica.</p>

<p><strong>Lo que menos me ha gustado</strong>
• <strong>ESTO ES UN MINI SPOILER</strong> La visión del embarazo y la maternidad, y quizá aquí estoy yo sesgada por mi propio pensamiento y por el hecho de que no soy madre. Creo que hay una cierta idealización de la maternidad, porque todas acaban viviendo el hecho de ser madres como una experiencia casi religiosa que las ata a sus bebés. Quizá me hacía falta un poco más de ambivalencia, o de matices, para mostrarme más profundidad psicológica hacia una situación tan traumática.
• El ritmo, porque tarda MUCHÍSIMO en entrar en materia</p>

<h3 id="conclusión">Conclusión</h3>

<p>Aunque esta novela sea la que menos terror tiene de Hendrix, <strong>me parece que es su novela más política</strong>. Y aquí apoyamos siempre las novelas con su buena carga política.</p>

<p>Además, los personajes son entrañables. En seguida te metes de lleno en su mundo y te involucras emocionalmente con ellas. Es imposible no hacerlo. <strong>Y es que todas ellas están muy bien perfiladas y te acompañan de inicio a fin.</strong></p>

<p>El nudo en la garganta final no me lo quita nadie.</p>

<p>Así que para este librito yo le pongo una nota de...</p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/patricia/tresestrellas.png" alt="tres estrellas y media" width="500"></div>

<p><em>Y con esto y un bizcocho... ¡Nos vemos a la próxima!</em></p>

<p>JASTAGS:</p>

<p>#Libros #Terror</p>
]]></content:encoded>
      <author>La cripta de Patt</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/e7pch793ys</guid>
      <pubDate>Mon, 19 Oct 2026 16:18:38 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Fomo</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/fomo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Desliza, compra. &#xA;Engulle lo que mañana&#xA;habrás olvidado.&#xA;&#xA;----&#xA;&#xA;Este micro-texto está inspirado tanto por el ansia de la gente por el iPhone plegable como por la forma de ver/leer contenido que tiene la gente tan acelerada, en gran parte por arrastrarse en el FOMO provocado por sus influencers de cabecera (el gran mal de nuestra era) y la necesidad de escupir su opinión en redes sociales.&#xA;&#xA;Y es que luego esas personas no son capaces a final de año de recordar ni de que iban esas cosas que ha &#34;consumido&#34;... Como mucho pueden mirar las notas que han puesto en sus redes de seguimiento para poder decir que han visto 60 series y leído 100 libros.&#xA;&#xA;Veréis que es un tema que me toca mucho la moral, que he necesitado escribir más allá del pseudo-haiku que he dedicado al reto. &#xA;&#xA;Este texto pertenece a la iniciativa Writeober26 creada por Witchy Kat en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 19 la palabra es Engullir.&#xA;&#xA;Tenéis en esta entrada del blog el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.&#xA;&#xA;#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Desliza, compra.
Engulle lo que mañana
habrás olvidado.</p>

<hr>

<p>Este micro-texto está inspirado tanto por el ansia de la gente por el iPhone plegable como por la forma de ver/leer contenido que tiene la gente tan acelerada, en gran parte por arrastrarse en el FOMO provocado por sus influencers de cabecera (el gran mal de nuestra era) y la necesidad de escupir su opinión en redes sociales.</p>

<p>Y es que luego esas personas no son capaces a final de año de recordar ni de que iban esas cosas que ha “consumido”... Como mucho pueden mirar las notas que han puesto en sus redes de seguimiento para poder decir que han visto 60 series y leído 100 libros.</p>

<p>Veréis que es un tema que me toca mucho la moral, que he necesitado escribir más allá del pseudo-haiku que he dedicado al reto.</p>

<p>Este texto pertenece a la iniciativa <a href="https://bsky.app/hashtag/Writeober26" rel="nofollow">Writeober26</a> creada por <a href="https://bsky.app/profile/labibliotekat.bsky.social" rel="nofollow">Witchy Kat</a> en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 19 la palabra es <strong>Engullir</strong>.</p>

<p>Tenéis en esta <a href="https://escritura.social/mcallus/writeober-2026" rel="nofollow">entrada del blog</a> el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.</p>

<p>#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/2zx3bhytkq</guid>
      <pubDate>Mon, 19 Oct 2026 07:04:50 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Votar, ese ejercicio de riesgo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/votar-ese-ejercicio-de-riesgo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Votar, ese ejercicio de riesgo&#xA;&#xA;Desde que se han convocado las elecciones, la izquierda ha empezado su particular akelarre electoral. Mucha gente pidiendo, exigiendo que los partidos se unan da igual cómo, para que solo haya una papeleta posible. Esta postura siempre me ha parecido una barbaridad enorme. En el trasfondo de la idea subsiste el convencimiento de que &#34;todos&#34; los partidos de izquierda son iguales y no, no es verdad, cada uno es distinto por muchas cosas, entre otras por les dirigentes que están al frente y comparar a Yolanda Díaz con Irene Montero es una maldad. Decir que defienden las mismas cosas después de haber oído al candidato de Más Madrid defender que el mundo hetero está siendo silenciado, es otra incuria. No son iguales en casi nada. ¿Esto debe ser un obstáculo para la unidad? A mi modo de entender no. Se pueden llegar a acuerdos, lugares comunes en el buen sentido y listas que representen esa heterogeneidad en aras de tener más fuerza parlamentaria. Pero desde las redes y los medios solo se dice: ¡pónganse de acuerdo y unánse! Pues no, esa idea no vale si no se explicita sobre qué ideas hay que unirse y cómo se deciden los puestos electorales. A mí sí me importa quién me va a representar y prefiero que no sea Rufián o Mónica García, pero admitiría votar la lista en la que van ellos si en ella estuvieran en las posiciones adecuadas les que sí me representan verdaderamente.&#xA;Hoy ya es igual toda esta disquisición, aunque llama la atención que se pidan explicaciones por ejemplo a Podemos y no a Adelante Andalucía o a EH Bildu o a BNGo a IU que bloqueó algunos de los acuerdos posibles, por no participar de ese unicornio del orbe izquierdista que es la unión de todas &#34;las izquierdas&#34;. Es igual porque ha habido acuerdos parciales que presentarán candidaturas únicas en un par de circunscripciones y desacuerdo en el resto donde se podrá elegir entre dos o más alternativas. Incluso hay quien ha pactado con el PSOE para ir al Senado, esa cámara inútil del parlamentarismo español, que debería desparecer cuanto antes si me preguntan. &#xA;Pongo el acento en el poder elegir entre varias alternativas, porque una vez constatada la realidad, lo que sí pasa es que no nos veremos obligados a votar con la nariz tapada. Esto de la nariz tapada es otro de esos espantajos que se mueve en el ideario de la ishquierda berdadera. Para demostrar que se es muy de izquierda y mucho de izquierda hay que decir que se va a votar con la nariz tapada. ¡Qué memez! Se vota con criterio o si quieres no se vota, pero no hay nada que no se pueda oler. Si te parece que tu voto es más eficiente votando al PSOE, bien votado está, si crees que tu voto hay que depositarlo en una de las dos o tres alternativas que hay a la izquierda, lo valoras y votas, bien votado está. Los electores no somos responsables de lo que pasa con los resultados finales, ni con la composición del parlamento, ni siquiera si el gobierno que sale lo hace bien o mal. Nuestra obligación es votar en conciencia, a quien queramos, a quien pensamos o sentimos que lo hará mejor. Si la ultraderecha llega al poder hay que buscar las razones fuera de nuestro humilde voto. Otra cosa es la lucha en la calle, el día a día en tu organización de barrio, en tu asociación. Pero eso es más cansado, y muches de quienes hablan de la unidad no se han pasado en su vida por un CSO o han militado en un partido, o se han sindicado. ¡Viva la unidad desde mi teclado de PC!&#xA;Este año, por fin voy a poder votar a quien quiero. Las pasadas elecciones voté al PSOE horrorizado con la unión a la fuerza e in extremis, tras el chantaje, en la aberración de Sumar. El tiempo me dio la razón y Podemos se separó parlamentariamente del invento de Yolanda para poder hacer política sin ataduras. Y se consiguieron pequeñas victorias como la regularización de extranjeros o algunas mejoras para les que alquilan. &#xA;En noviembre voy a tener la ocasión de votar para que Irene Montero esté en el parlamento y sea quien me ponga voz. Hacerlo por una  mujer que en mi opinión en la mejor ministra que ha habido desde la restauración democrática es un acto de reparación tal y como yo lo veo. Espero que la derecha no tenga la mayoría. Si no es así seguiré luchando en la calle y sabré que alguien en la tribuna me pondrá voz.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="votar-ese-ejercicio-de-riesgo">Votar, ese ejercicio de riesgo</h2>

<p>Desde que se han convocado las elecciones, la izquierda ha empezado su particular akelarre electoral. Mucha gente pidiendo, exigiendo que los partidos se unan da igual cómo, para que solo haya una papeleta posible. Esta postura siempre me ha parecido una barbaridad enorme. En el trasfondo de la idea subsiste el convencimiento de que “todos” los partidos de izquierda son iguales y no, no es verdad, cada uno es distinto por muchas cosas, entre otras por les dirigentes que están al frente y comparar a Yolanda Díaz con Irene Montero es una maldad. Decir que defienden las mismas cosas después de haber oído al candidato de Más Madrid defender que el mundo hetero está siendo silenciado, es otra incuria. No son iguales en casi nada. ¿Esto debe ser un obstáculo para la unidad? A mi modo de entender no. Se pueden llegar a acuerdos, lugares comunes en el buen sentido y listas que representen esa heterogeneidad en aras de tener más fuerza parlamentaria. Pero desde las redes y los medios solo se dice: ¡pónganse de acuerdo y unánse! Pues no, esa idea no vale si no se explicita sobre qué ideas hay que unirse y cómo se deciden los puestos electorales. A mí sí me importa quién me va a representar y prefiero que no sea Rufián o Mónica García, pero admitiría votar la lista en la que van ellos si en ella estuvieran en las posiciones adecuadas les que sí me representan verdaderamente.
Hoy ya es igual toda esta disquisición, aunque llama la atención que se pidan explicaciones por ejemplo a Podemos y no a Adelante Andalucía o a EH Bildu o a BNGo a IU que bloqueó algunos de los acuerdos posibles, por no participar de ese unicornio del orbe izquierdista que es la unión de todas “las izquierdas”. Es igual porque ha habido acuerdos parciales que presentarán candidaturas únicas en un par de circunscripciones y desacuerdo en el resto donde se podrá elegir entre dos o más alternativas. Incluso hay quien ha pactado con el PSOE para ir al Senado, esa cámara inútil del parlamentarismo español, que debería desparecer cuanto antes si me preguntan.
Pongo el acento en el poder elegir entre varias alternativas, porque una vez constatada la realidad, lo que sí pasa es que no nos veremos obligados a votar con la nariz tapada. Esto de la nariz tapada es otro de esos espantajos que se mueve en el ideario de la ishquierda berdadera. Para demostrar que se es muy de izquierda y mucho de izquierda hay que decir que se va a votar con la nariz tapada. ¡Qué memez! Se vota con criterio o si quieres no se vota, pero no hay nada que no se pueda oler. Si te parece que tu voto es más eficiente votando al PSOE, bien votado está, si crees que tu voto hay que depositarlo en una de las dos o tres alternativas que hay a la izquierda, lo valoras y votas, bien votado está. Los electores no somos responsables de lo que pasa con los resultados finales, ni con la composición del parlamento, ni siquiera si el gobierno que sale lo hace bien o mal. Nuestra obligación es votar en conciencia, a quien queramos, a quien pensamos o sentimos que lo hará mejor. Si la ultraderecha llega al poder hay que buscar las razones fuera de nuestro humilde voto. Otra cosa es la lucha en la calle, el día a día en tu organización de barrio, en tu asociación. Pero eso es más cansado, y muches de quienes hablan de la unidad no se han pasado en su vida por un CSO o han militado en un partido, o se han sindicado. ¡Viva la unidad desde mi teclado de PC!
Este año, por fin voy a poder votar a quien quiero. Las pasadas elecciones voté al PSOE horrorizado con la unión a la fuerza e in extremis, tras el chantaje, en la aberración de Sumar. El tiempo me dio la razón y Podemos se separó parlamentariamente del invento de Yolanda para poder hacer política sin ataduras. Y se consiguieron pequeñas victorias como la regularización de extranjeros o algunas mejoras para les que alquilan.
En noviembre voy a tener la ocasión de votar para que Irene Montero esté en el parlamento y sea quien me ponga voz. Hacerlo por una  mujer que en mi opinión en la mejor ministra que ha habido desde la restauración democrática es un acto de reparación tal y como yo lo veo. Espero que la derecha no tenga la mayoría. Si no es así seguiré luchando en la calle y sabré que alguien en la tribuna me pondrá voz.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/jlhq61rlx2</guid>
      <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 10:18:27 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Ventana</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/ventana</link>
      <description>&lt;![CDATA[Miro mis ojos en el espejo,&#xA;no me gusta lo que veo. &#xA;Me asomo a la ventana,&#xA;buscando algo que no está;&#xA;un sendero que seguir,&#xA;un motivo para vivir. &#xA;&#xA;---&#xA;Este texto pertenece a la iniciativa Writeober26 creada por Witchy Kat en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 18 la palabra es Sendero.&#xA;&#xA;Este &#34;poema&#34; lo escribí en clase el martes 13 de forma rápida a partir de la siguiente fotografía: &#xA;&#xA;Imagen en blanco y negro donde se ve el rostro de una joven en primer plano. En lugar de ojo derecho tiene una ventana en donde se asoma el mismo rostro de la joven ahora sí con sus dos ojos&#xA;&#xA;Tenéis en esta entrada del blog el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.&#xA;&#xA;#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Miro mis ojos en el espejo,
no me gusta lo que veo.
Me asomo a la ventana,
buscando algo que no está;
un sendero que seguir,
un motivo para vivir.</p>

<hr>

<p>Este texto pertenece a la iniciativa <a href="https://bsky.app/hashtag/Writeober26" rel="nofollow">Writeober26</a> creada por <a href="https://bsky.app/profile/labibliotekat.bsky.social" rel="nofollow">Witchy Kat</a> en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 18 la palabra es <strong>Sendero</strong>.</p>

<p>Este “poema” lo escribí en clase el martes 13 de forma rápida a partir de la siguiente fotografía:</p>

<p><img src="https://res.cloudinary.com/ry6hsfix/image/upload/v1791985703/Clase_2_imagen_ejercicio_clase.jpg" alt="Imagen en blanco y negro donde se ve el rostro de una joven en primer plano. En lugar de ojo derecho tiene una ventana en donde se asoma el mismo rostro de la joven ahora sí con sus dos ojos"></p>

<p>Tenéis en esta <a href="https://escritura.social/mcallus/writeober-2026" rel="nofollow">entrada del blog</a> el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.</p>

<p>#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/fjjrbc4who</guid>
      <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 07:26:13 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Método curly para señoras altamente ocupadas.</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/metodo-curly-para-senoras-altamente-ocupadas</link>
      <description>&lt;![CDATA[Disclaimer: puedo haber metido la pata en algo, perdonses de hantebraso. La base de esto es mi experiencia y aprendizaje personal&#xA;&#xA;Disclaimer 2: mucho texto, pero de verdad que es sencillito&#xA;&#xA;Holabuenas. Al habla los rizos que emocionaron a Mastodon (me he dado el título con bastante libertad y autobombo, pero oye, me hace ilusión :P). Ayer me abordó una compañera de trabajo preguntándome cómo me había peinado. Resulta que un día antes me había cortado el pelo y, por primera vez desde antes de verano, me lo dejé suelto. Mi compañera tiene (o ha tenido) un rizo prieto precioso, pequeñito. &#34;Es que con la edad los rizos...&#34; Y hombre, no digo que no. Las hormonas, las canas, blablá. Pero me dieron ganas de ponerme a contarle toda la movida. Lo que pasa es que tampoco me apetecía realmente. Así que nada, al blog. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Los principios básicos.&#xA;&#xA;El principio básico es que un pelo sano será un pelo bonito, en general. Como he dicho, hay excepciones y hay cosas que no pueden arreglarse con el método curly (problemas hormonales, y esas cosas), pero en general ayuda. Yo lo descubrí cuando acababan de freírme el pelo con unas mechas y me ayudó a recuperarlo. &#xA;&#xA;¿Qué necesita el pelo rizado para estar sano?&#xA;&#xA;Pues, fundamentalmente, hidratación. El pelo rizado tiende a ser seco, lo cual hace que la forma del rizo no quede bonita, que se encrespe, que se enrede, que tenga textura estropajosa... Para evitar eso hay que hidratarlo. Y dirás «Pero Jodía, si yo me pongo mi acondicionador y mi mascarilla, entonces ya estaría, ¿no?». Pos no. Te cuento. &#xA;&#xA;Los productos «aptos». &#xA;&#xA;Si has oído algo del método curly puede que se te haya quedado la noción de que hay productos aptos y no aptos, productos que se pueden usar y otros que no. Esto es así más o menos. Hay ingredientes que dificultan que el pelo esté hidratado. Básicamente:&#xA;&#xA;Alcoholes secantes. Pues eso, alcoholes que no se evaporan rápidamente y que resecan el pelo. No todos los alcoholes de las listas de ingredientes lo son, puedes encontrar listados fácilmente en internet. &#xA;Siliconas no solubles al agua. Son compuestos que teóricamente conservan la hidratación y protegen el cabello, porque envuelven la hebra capilar para que la hidratación no escape. Pero claro: tampoco dejan que nada entre (ni hidratación, ni aceites ni leches), así que lo que tenemos es un cabello en apariencia bonito, por la apariencia que le dan las siliconas, pero que por dentro está pocho. Esto es importante: si dejas las siliconas al principio la apariencia del pelo puede empeorar antes de mejorar. La más común es la «dimethicone», por si quieres mirar en tu champú o tu acondicionador.&#xA;Sulfatos: son limpiadores muy fuertes, por eso los encontramos en casi todos los champús. Y sí, limpian estupendo, pero también se llevan por delante todos los aceites naturales del cuero cabelludo y del cabello, secándolo (y pudiendo provocar efecto rebote, lo típico de que cuanto más te lavas el pelo más rápido saca grasa). ¿El más común? Sodium Laureth sulfate. &#xA;&#xA;Usar productos que no contengan estos ingredientes es fundamental para que el pelo empiece a mejorar, siempre en la medida de tus posibilidades. Mi recomendación es que busques en Google algunos productos aptos y que empieces por ahí. No tienes que hacerte química ni nada. &#xA;&#xA;¿Qué productos necesito? &#xA;&#xA;Champú. Busca uno apto. Ahora hay un montón, en las cadenas de perfumerías es fácil encontrarlos, pero también en los supermercados se puede. Yo tengo uno de la marca Nelly, uno de la marca Agrado (baratos), he usado el Zero de Mercadona... &#xA;Acondicionador. Lo mismo. A mí no me falta un bote gigante de acondicionador Tresemmé de coco. Luego tengo también el de Cantú y algún otro que voy variando. &#xA;Mascarilla. No es obligatorio, pero sobre todo al principio te vendrá bien. Casi todas empezamos con las Hair Food de Garnier (creo que triunfaba especialmente la de banana) pero también hay aptas de Original Remedies por ejemplo. Nada de marcas raras. De todas maneras, si tienes Druni cerca, creo que tienen la marca Lola Cosmetics y la Dream Cream es estupenda y no muy cara. &#xA;Un producto de definición de tu gusto y preferencia. Puede ser gomina, espuma, crema de peinado, gel de definición... Lo que te guste. Hay un montón. Las espumas de Giorgi son mis favoritas de las aptas de super/perfumería. La espuma Elnette también lo es. Mis productos favoritos de definición son de la marca Cantú (el activador de rizos y el gel)... &#xA;&#xA;No te vuelvas loca ni chifles: para empezar busca en Internet productos que puedas encontrar fácilmente. Ya tendrás tiempo de experimentar y volverte loca más adelante. &#xA;&#xA;La rutina.&#xA;&#xA;Vale, ¿y ahora qué? Pues ahora tienes que empezar a usar tus cosicas, ¿no?&#xA;&#xA;0. Lo primero: el último lavado. &#xA;&#xA;Ya hemos dicho que tu pelo tendrá siliconas no solubles en agua y demás. Antes de empezar con el método curly, lo suyo es dejar el pelo bien limpito para que pueda empezar a hidratarse y demás. Para ello es fundamental hacer lo que se conoce como «último lavado», que se hará con un champú con sulfatos pero sin siliconas. Yo tengo uno solo para esto, el timotei de camomila, que uso muy de vez en cuando si quiero hacer una limpieza profunda o después de ir a peluquerías o sitios donde los productos no son aptos.  Si no tienes un champú así o no quieres comprarlo puedes lavarte el pelo con gel de ducha. &#xA;&#xA;¡Importante!: El champú se aplica en el cuero cabelludo. El resto del cabello se limpia con la propia espuma. Así que nada de frotar los medios y puntas del pelo unos contra otros ni cosas así. Lo resecaremos y enredaremos sin necesidad. Podemos arrastrar la espuma con las palmas de las manos hacia abajo. Esto sirve para el primera lavado y para todos los demás. &#xA;&#xA;Después del primer lavado, ponte tu acondicionador apto y palante. Ya estás empezando. &#xA;&#xA;1. El lavado.&#xA;&#xA;El lavado se compondrá siempre de champú y acondicionador. SIEMPRE. El acondicionador no es opcional. El pelo hidratado se desenreda y se maneja mejor y el champú, por muy suave que sea, reseca. Acondicionador SIEMPRE. &#xA;&#xA;¿La frecuencia? La que necesites. Yo me lavo el pelo dos veces en semana y es suficiente. &#xA;&#xA;2. El secado y la definición.&#xA;&#xA;Para secar el pelo hay que ser cuidadoso. Lo primero: fuera las toallas de rizo, quitan demasiada humedad. Puedes usar toallas de microfibra (en el Decathlon las tienen muy baratas y apañadas) o puedes utilizar una camiseta de algodón vieja. No frotes el pelo, estrújalo con la toalla/camiseta para quitar la humedad sobrante. También puedes ponerte la toalla/camiseta en la cabeza para que absorba la humedad. Lo ideal es que antes de esto, en la propia ducha y con el acondicionador puesto, lo hayas desenredado con los dedos o con un peine de púas anchas. &#xA;&#xA;Definir el pelo rizado es todo un arte y cada maestrillo tiene su librillo. Lo más habitual es inclinar la cabeza hacia abajo y apretujar el pelo hacia arriba (hacer scrunch lo llaman) con o sin producto de definición. Con producto el pelo se verá, en general, más definido y el rizo aguantará más. &#xA;&#xA;Si usas secador, intenta usar la velocidad y la temperatura más bajas que puedas (dependiendo del frío, de tus prisas, etc.) y usa siempre difusor. Secar el pelo con la cabeza inclinada dará volumen en la raíz. Hacerlo con la cabeza levantada lo evitará. En fin, cuestión de ir probando. &#xA;&#xA;También, supongo, tenemos que hablar del cast: esa capa crujiente que se queda en el pelo con algunos productos. Yo pensaba que eso era el horror y resulta que es la manera de que el rizo se forme bien. Cuando el pelo esté completamente seco, vuelve a apretujarlo para romper esa capa dura y verás qué pelazo. Si, como yo, te lavas el pelo por la noche, no rompas esa capa: ayudará a proteger el rizo mientras duermes y puedes quitar lo que haya quitado a la mañana siguiente. &#xA;&#xA;3. La hidratación profunda. &#xA;&#xA;Esto es, la mascarilla. De vez en cuando, cuando puedas, porque la vida nos atropella, es bueno poner una mascarilla. Yo intento hacerlo una vez cada dos o tres semanas, tampoco soy muy estricta. Cuando te laves el pelo, sustituye el acondicionador por la mascarilla y déjala puesta un rato. Pueden ser 10-15 minutos, media hora, una... Yo no la dejaría mucho más: puedes provocar sobrehidratación (lo cual hace que el rizo dure menos). Después enjuaga y define como normalmente. &#xA;&#xA;¿Y si no puedes? Pues nada, no te agobies. Champú y acondicionador, no pasa nada. &#xA;&#xA;¿Y ya? &#xA;&#xA;Pues básicamente. Si te metes en webs, vídeos y demás sobre el método curly puedes volverte mico, porque hay todo un mundo ahí fuera. Pero con lavarte el pelo con productos menos agresivos, utilizar el acondicionador sí o sí, cambiar la toalla y el producto de definición por uno más cuidadoso con tu pelo llevas MUCHO ANDADO. Y si por lo que sea (un viaje, la peluquería) usas productos no aptos, no te preocupes: último lavado y palante. No se pierde lo avanzado, de verdad. &#xA;&#xA;Recuerda lo que decía antes: a veces al principio se empeora antes de mejorar. Pero merece mucho la pena. &#xA;&#xA;¿Sabías que...&#xA;&#xA;El método curly nació en Estados Unidos para empoderar a las mujeres afroamericanas, que se siguen viendo obligadas a someterse a tratamientos súper agresivos de alisado de su cabello o a usar pelucas para ajustarse a un canon de belleza eurocéntrico? Tampoco aquí nos escapamos: tradicionalmente el pelo «arreglado» para eventos, entrevistas de trabajo y demás era el pelo liso. Lo que pasa es que allí es brutal porque añadimos el componente del racismo institucionalizado que lo impregna todo. &#xA;&#xA;Te recomiendo una película que, bajo la tontería de ser una comedia romántica, aborda el tema: «Nappily ever after». Creo que en castellano se llamó «Desmelenada»]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>Disclaimer: puedo haber metido la pata en algo, perdonses de hantebraso. La base de esto es mi experiencia y aprendizaje personal</em></p>

<p><em>Disclaimer 2: mucho texto, pero de verdad que es sencillito</em></p>

<p>Holabuenas. Al habla <em>los rizos que emocionaron a Mastodon</em> (me he dado el título con bastante libertad y autobombo, pero oye, me hace ilusión :P). Ayer me abordó una compañera de trabajo preguntándome cómo me había peinado. Resulta que un día antes me había cortado el pelo y, por primera vez desde antes de verano, me lo dejé suelto. Mi compañera tiene (o ha tenido) un rizo prieto precioso, pequeñito. “Es que con la edad los rizos...” Y hombre, no digo que no. Las hormonas, las canas, blablá. Pero me dieron ganas de ponerme a contarle toda la movida. Lo que pasa es que tampoco me apetecía realmente. Así que nada, al blog.</p>



<h2 id="los-principios-básicos">Los principios básicos.</h2>

<p>El principio básico es que <strong>un pelo sano será un pelo bonito</strong>, en general. Como he dicho, hay excepciones y hay cosas que no pueden arreglarse con el método curly (problemas hormonales, y esas cosas), pero en general ayuda. Yo lo descubrí cuando acababan de freírme el pelo con unas mechas y me ayudó a recuperarlo.</p>

<h2 id="qué-necesita-el-pelo-rizado-para-estar-sano">¿Qué necesita el pelo rizado para estar sano?</h2>

<p>Pues, fundamentalmente, hidratación. El pelo rizado tiende a ser seco, lo cual hace que la forma del rizo no quede bonita, que se encrespe, que se enrede, que tenga textura estropajosa... Para evitar eso hay que hidratarlo. Y dirás «Pero Jodía, si yo me pongo mi acondicionador y mi mascarilla, entonces ya estaría, ¿no?». Pos no. Te cuento.</p>

<h2 id="los-productos-aptos">Los productos «aptos».</h2>

<p>Si has oído algo del método curly puede que se te haya quedado la noción de que hay productos aptos y no aptos, productos que se pueden usar y otros que no. Esto es así más o menos. Hay ingredientes que dificultan que el pelo esté hidratado. Básicamente:</p>
<ol><li>Alcoholes secantes. Pues eso, alcoholes que no se evaporan rápidamente y que resecan el pelo. No todos los alcoholes de las listas de ingredientes lo son, puedes encontrar listados fácilmente en internet.</li>
<li>Siliconas no solubles al agua. Son compuestos que teóricamente conservan la hidratación y protegen el cabello, porque envuelven la hebra capilar para que la hidratación no escape. Pero claro: tampoco dejan que nada entre (ni hidratación, ni aceites ni leches), así que lo que tenemos es un cabello en apariencia bonito, por la apariencia que le dan las siliconas, pero que por dentro está pocho. Esto es <strong>importante</strong>: si dejas las siliconas al principio la apariencia del pelo puede empeorar antes de mejorar. La más común es la «dimethicone», por si quieres mirar en tu champú o tu acondicionador.</li>
<li>Sulfatos: son limpiadores muy fuertes, por eso los encontramos en casi todos los champús. Y sí, limpian estupendo, pero también se llevan por delante todos los aceites naturales del cuero cabelludo y del cabello, secándolo (y pudiendo provocar efecto rebote, lo típico de que cuanto más te lavas el pelo más rápido saca grasa). ¿El más común? Sodium Laureth sulfate.</li></ol>

<p>Usar productos que no contengan estos ingredientes es fundamental para que el pelo empiece a mejorar, siempre en la medida de tus posibilidades. Mi recomendación es que busques en Google algunos productos aptos y que empieces por ahí. No tienes que hacerte química ni nada.</p>

<h2 id="qué-productos-necesito">¿Qué productos necesito?</h2>
<ol><li>Champú. Busca uno apto. Ahora hay un montón, en las cadenas de perfumerías es fácil encontrarlos, pero también en los supermercados se puede. Yo tengo uno de la marca Nelly, uno de la marca Agrado (baratos), he usado el Zero de Mercadona...</li>
<li>Acondicionador. Lo mismo. A mí no me falta un bote gigante de acondicionador Tresemmé de coco. Luego tengo también el de Cantú y algún otro que voy variando.</li>
<li>Mascarilla. No es obligatorio, pero sobre todo al principio te vendrá bien. Casi todas empezamos con las Hair Food de Garnier (creo que triunfaba especialmente la de banana) pero también hay aptas de Original Remedies por ejemplo. Nada de marcas raras. De todas maneras, si tienes Druni cerca, creo que tienen la marca Lola Cosmetics y la Dream Cream es estupenda y no muy cara.</li>
<li>Un producto de definición de tu gusto y preferencia. Puede ser gomina, espuma, crema de peinado, gel de definición... Lo que te guste. Hay un montón. Las espumas de Giorgi son mis favoritas de las aptas de super/perfumería. La espuma Elnette también lo es. Mis productos favoritos de definición son de la marca Cantú (el activador de rizos y el gel)...</li></ol>

<p>No te vuelvas loca ni chifles: para empezar busca en Internet productos que puedas encontrar fácilmente. Ya tendrás tiempo de experimentar y volverte loca más adelante.</p>

<h2 id="la-rutina">La rutina.</h2>

<p>Vale, ¿y ahora qué? Pues ahora tienes que empezar a usar tus cosicas, ¿no?</p>

<h3 id="0-lo-primero-el-último-lavado">0. Lo primero: el último lavado.</h3>

<p>Ya hemos dicho que tu pelo tendrá siliconas no solubles en agua y demás. Antes de empezar con el método curly, lo suyo es dejar el pelo bien limpito para que pueda empezar a hidratarse y demás. Para ello es fundamental hacer lo que se conoce como «último lavado», que se hará con un champú con sulfatos pero sin siliconas. Yo tengo uno solo para esto, el timotei de camomila, que uso muy de vez en cuando si quiero hacer una limpieza profunda o después de ir a peluquerías o sitios donde los productos no son aptos.  Si no tienes un champú así o no quieres comprarlo puedes lavarte el pelo con gel de ducha.</p>

<p><strong>¡Importante!</strong>: El champú se aplica en el cuero cabelludo. El resto del cabello se limpia con la propia espuma. Así que nada de frotar los medios y puntas del pelo unos contra otros ni cosas así. Lo resecaremos y enredaremos sin necesidad. Podemos arrastrar la espuma con las palmas de las manos hacia abajo. Esto sirve para el primera lavado y para todos los demás.</p>

<p>Después del primer lavado, ponte tu acondicionador apto y palante. Ya estás empezando.</p>

<h3 id="1-el-lavado">1. El lavado.</h3>

<p>El lavado se compondrá siempre de champú y acondicionador. SIEMPRE. El acondicionador no es opcional. El pelo hidratado se desenreda y se maneja mejor y el champú, por muy suave que sea, reseca. Acondicionador SIEMPRE.</p>

<p>¿La frecuencia? La que necesites. Yo me lavo el pelo dos veces en semana y es suficiente.</p>

<h3 id="2-el-secado-y-la-definición">2. El secado y la definición.</h3>

<p>Para secar el pelo hay que ser cuidadoso. Lo primero: fuera las toallas de rizo, quitan demasiada humedad. Puedes usar toallas de microfibra (en el Decathlon las tienen muy baratas y apañadas) o puedes utilizar una camiseta de algodón vieja. No frotes el pelo, estrújalo con la toalla/camiseta para quitar la humedad sobrante. También puedes ponerte la toalla/camiseta en la cabeza para que absorba la humedad. Lo ideal es que antes de esto, en la propia ducha y con el acondicionador puesto, lo hayas desenredado con los dedos o con un peine de púas anchas.</p>

<p>Definir el pelo rizado es todo un arte y cada maestrillo tiene su librillo. Lo más habitual es inclinar la cabeza hacia abajo y apretujar el pelo hacia arriba (hacer <em>scrunch</em> lo llaman) con o sin producto de definición. Con producto el pelo se verá, en general, más definido y el rizo aguantará más.</p>

<p>Si usas secador, intenta usar la velocidad y la temperatura más bajas que puedas (dependiendo del frío, de tus prisas, etc.) y usa siempre difusor. Secar el pelo con la cabeza inclinada dará volumen en la raíz. Hacerlo con la cabeza levantada lo evitará. En fin, cuestión de ir probando.</p>

<p>También, supongo, tenemos que hablar del <strong>cast</strong>: esa capa crujiente que se queda en el pelo con algunos productos. Yo pensaba que eso era el horror y resulta que es la manera de que el rizo se forme bien. Cuando el pelo esté completamente seco, vuelve a apretujarlo para romper esa capa dura y verás qué pelazo. Si, como yo, te lavas el pelo por la noche, no rompas esa capa: ayudará a proteger el rizo mientras duermes y puedes quitar lo que haya quitado a la mañana siguiente.</p>

<h3 id="3-la-hidratación-profunda">3. La hidratación profunda.</h3>

<p>Esto es, la mascarilla. De vez en cuando, cuando puedas, porque la vida nos atropella, es bueno poner una mascarilla. Yo intento hacerlo una vez cada dos o tres semanas, tampoco soy muy estricta. Cuando te laves el pelo, sustituye el acondicionador por la mascarilla y déjala puesta un rato. Pueden ser 10-15 minutos, media hora, una... Yo no la dejaría mucho más: puedes provocar sobrehidratación (lo cual hace que el rizo dure menos). Después enjuaga y define como normalmente.</p>

<p>¿Y si no puedes? Pues nada, no te agobies. Champú y acondicionador, no pasa nada.</p>

<h2 id="y-ya">¿Y ya?</h2>

<p>Pues básicamente. Si te metes en webs, vídeos y demás sobre el método curly puedes volverte mico, porque hay todo un mundo ahí fuera. Pero con lavarte el pelo con productos menos agresivos, utilizar el acondicionador sí o sí, cambiar la toalla y el producto de definición por uno más cuidadoso con tu pelo llevas MUCHO ANDADO. Y si por lo que sea (un viaje, la peluquería) usas productos no aptos, no te preocupes: último lavado y palante. No se pierde lo avanzado, de verdad.</p>

<p>Recuerda lo que decía antes: a veces al principio se empeora antes de mejorar. Pero merece mucho la pena.</p>

<h2 id="sabías-que"><strong>¿Sabías que...</strong></h2>

<p>El método curly nació en Estados Unidos para empoderar a las mujeres afroamericanas, que se siguen viendo obligadas a someterse a tratamientos súper agresivos de alisado de su cabello o a usar pelucas para ajustarse a un canon de belleza eurocéntrico? Tampoco aquí nos escapamos: tradicionalmente el pelo «arreglado» para eventos, entrevistas de trabajo y demás era el pelo liso. Lo que pasa es que allí es brutal porque añadimos el componente del racismo institucionalizado que lo impregna todo.</p>

<p>Te recomiendo una película que, bajo la tontería de ser una comedia romántica, aborda el tema: «Nappily ever after». Creo que en castellano se llamó «Desmelenada»</p>
]]></content:encoded>
      <author>Jodida, pero no sorprendida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/0etmehxgxe</guid>
      <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 16:28:28 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Latigazos</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/latigazos</link>
      <description>&lt;![CDATA[Por cada latigazo en el rostro hace unos días habría dejado escapar un grito y derramado lágrimas. Ahora solo clavó las uñas en sus muslos y aguantó. Cuando su prometido estuvo satisfecho se dio la vuelta y tiró la toalla mojada al suelo. &#xA;&#xA;Ella no dudó y sacó el cuchillo que había escondido entre el somier y el colchón. Lo clavó en mitad de la espalda de su novio, quien no tuvo tiempo de gritar antes de que la siguiente estocada le entrada por la parte de atrás del cuello. &#xA;&#xA;Cuando le dolió el brazo de darle puñaladas, dejó caer el cuchillo al lado de su exnovio. &#xA;&#xA;Tras una ducha, se marchó. Tenía un vuelo que coger. &#xA;&#xA;---&#xA;Este texto pertenece a la iniciativa Writeober26 creada por Witchy Kat en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 17 la palabra es Uñas.&#xA;&#xA;Este relato lo escribí en clase el martes 13 en forma de escritura rápida a partir del inicio de un poema: &#34;Por cada latigazo en el rostro&#34;&#xA;&#xA;Tenéis en esta entrada del blog el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.&#xA;&#xA;#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Por cada latigazo en el rostro hace unos días habría dejado escapar un grito y derramado lágrimas. Ahora solo clavó las uñas en sus muslos y aguantó. Cuando su prometido estuvo satisfecho se dio la vuelta y tiró la toalla mojada al suelo.</p>

<p>Ella no dudó y sacó el cuchillo que había escondido entre el somier y el colchón. Lo clavó en mitad de la espalda de su novio, quien no tuvo tiempo de gritar antes de que la siguiente estocada le entrada por la parte de atrás del cuello.</p>

<p>Cuando le dolió el brazo de darle puñaladas, dejó caer el cuchillo al lado de su exnovio.</p>

<p>Tras una ducha, se marchó. Tenía un vuelo que coger.</p>

<hr>

<p>Este texto pertenece a la iniciativa <a href="https://bsky.app/hashtag/Writeober26" rel="nofollow">Writeober26</a> creada por <a href="https://bsky.app/profile/labibliotekat.bsky.social" rel="nofollow">Witchy Kat</a> en bluesky. Consiste en escribir cada día de octubre algo inspirado por la palabra que toca. Para el día 17 la palabra es <strong>Uñas</strong>.</p>

<p>Este relato lo escribí en clase el martes 13 en forma de escritura rápida a partir del inicio de un poema: “<em><strong>Por cada latigazo en el rostro</strong></em>“</p>

<p>Tenéis en esta <a href="https://escritura.social/mcallus/writeober-2026" rel="nofollow">entrada del blog</a> el listado completo de palabras así como un listado de todos los relatos que he publicado del reto.</p>

<p>#Writeober26 #Writeober #RetoDeEscritura</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/6mtdcq78j6</guid>
      <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 10:05:47 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Doble</title>
      <link>https://escritura.social/anul/doble</link>
      <description>&lt;![CDATA[El grito de Znazil reverberó a través del agua como un rayo caído del cielo y eso será lo que mejor recuerde de ese día. No fue solo el dolor, insoportable, lo que hizo que perdiera la consciencia, sino descubrir al señuelo de la doble pegado a la pierna. Se supo devorado desde el mismo instante en que lo vio. En su desesperación intentó arrancárselo de cuajo, como si hubiera olvidado que la doble arrancaría su piel y su carne en el proceso. (Ollicha dijo que había tenido suerte de que no fuera la cola, y yo respondí que solo mientras no pasara por encima de la rodilla).&#xA;&#xA;Ollicha y yo evitamos que tocara el señuelo y perdiera además sus manos, o la doble se sintiera tentada de asegurar con más afán su pieza, antes de cobrársela. (Ollicha dijo que sentía a la doble cada vez más cerca, yo le recordaba cada pocos aleteos que no mirara atrás).&#xA;&#xA;Sabíamos que habíamos entrado en la zona de una doble en cuanto el agua se oscureció de repente y necesitamos un par de parpadeos para distinguir los vacíos que había dejado el plancton. No nos habíamos alejado tanto, apenas nos habíamos internado en la Grieta y la roca aún estaba cubierta de anémonas y coral. Lo único que queríamos era coger las pieles que dejaban atrás las serenas, antes de que se hundieran aún más. No era normal que una doble estuviera tan cerca de la apertura de la Grieta. (Ollicha dijo que las dobles son insaciables, y yo añadí que esta temporada había sido más larga de lo habitual).&#xA;&#xA;En cuanto nos dimos cuenta cerramos nuestras bolsas, con menos pieles de las habíamos previsto recoger. Al principio, creímos que habíamos conseguido pasar desapercibidos. (Ollicha se lamentó de tener que soltar las bolsas, mientras las vimos hundirse mucho más rápido que si hubiéramos esperado a que terminara la temporada, yo le dije que ya habíamos dejado atrás la Grieta, pero ninguno de los dos se atrevió a sugerir volver para recuperarlas).&#xA;&#xA;Cuando volvimos al hábitat temí que no nos dejaran entrar, que nos exigieran que alejáramos a Znazil, que nos culparían por el peligro que traíamos, condenándonos a todos por igual. La doble ya se habría percatado de que nos habíamos alejado de su guarida, y también de que habíamos llevado a su señuelo a un lugar lleno de vida y, por ende, alimento. (Crizcta dijo que hicimos bien en traerlo, Ollicha le dio las gracias y yo rompí en bocanadas nerviosas).&#xA;&#xA;No nos quedamos para la extirpación. Sé que sería horrible. No sabía si Znazil se despertaría después. (Ollicha sí se quedó, quiso verlo todo, aunque no me lo contó).&#xA;&#xA;Yo fui con Tichlo y vi cómo mataba el señuelo de la doble. Aun estaba manchado por la sangre de Znazil. Lo quemó contra la roca y fue una muerte lenta, pues sobre él escribió una condena, una advertencia, una amenaza: en aquel lugar, para la doble solo esperaba dolor, si se atrevía a venir. Tichlo se deshizo del señuelo, que no nos servía ni como alimento. (Tichlo me dijo que detestaba esta clase de tortura, yo pensé que de entre todas las criaturas, la doble era de las pocas que se sobrepondría).&#xA;&#xA;Znazil sobrevivió, en contra de todo pronóstico. Durmió varios días, y como para cuando despertó su piel se había regenerado; su herida, cerrado; sus recuerdos, difuminado; estaba de lo más animado cuando nos sugirió volver para recuperar nuestras bolsas y comprobar si aún quedaban pieles de serena en la Grieta. (Ollicha y yo nos negamos al unísono).&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center&#34;***/div&#xA;&#xA;div class=&#34;paper&#34;No me hace falta leer la descripción de esta criatura para conocerla, pues los restos de una se exhiben en el Museo Natural de Samadar desde hace varios decenios. No somos los grandes exploradores del fondo submarino que los anules eran, de modo que la doble apenas supone amenaza para nosotros, aunque imagino que de intentar conquistar ese ecosistema habríamos de vérnoslas con ella. Bien, abogo por la vía pacífica y confío en que si llega ese día, no les parezcamos en absoluto apetitosos./div&#xA;&#xA;depredador]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El grito de Znazil reverberó a través del agua como un rayo caído del cielo y eso será lo que mejor recuerde de ese día. No fue solo el dolor, insoportable, lo que hizo que perdiera la consciencia, sino descubrir al señuelo de la doble pegado a la pierna. Se supo devorado desde el mismo instante en que lo vio. En su desesperación intentó arrancárselo de cuajo, como si hubiera olvidado que la doble arrancaría su piel y su carne en el proceso. (Ollicha dijo que había tenido suerte de que no fuera la cola, y yo respondí que solo mientras no pasara por encima de la rodilla).</p>

<p>Ollicha y yo evitamos que tocara el señuelo y perdiera además sus manos, o la doble se sintiera tentada de asegurar con más afán su pieza, antes de cobrársela. (Ollicha dijo que sentía a la doble cada vez más cerca, yo le recordaba cada pocos aleteos que no mirara atrás).</p>

<p>Sabíamos que habíamos entrado en la zona de una doble en cuanto el agua se oscureció de repente y necesitamos un par de parpadeos para distinguir los vacíos que había dejado el plancton. No nos habíamos alejado tanto, apenas nos habíamos internado en la Grieta y la roca aún estaba cubierta de anémonas y coral. Lo único que queríamos era coger las pieles que dejaban atrás las serenas, antes de que se hundieran aún más. No era normal que una doble estuviera tan cerca de la apertura de la Grieta. (Ollicha dijo que las dobles son insaciables, y yo añadí que esta temporada había sido más larga de lo habitual).</p>

<p>En cuanto nos dimos cuenta cerramos nuestras bolsas, con menos pieles de las habíamos previsto recoger. Al principio, creímos que habíamos conseguido pasar desapercibidos. (Ollicha se lamentó de tener que soltar las bolsas, mientras las vimos hundirse mucho más rápido que si hubiéramos esperado a que terminara la temporada, yo le dije que ya habíamos dejado atrás la Grieta, pero ninguno de los dos se atrevió a sugerir volver para recuperarlas).</p>

<p>Cuando volvimos al hábitat temí que no nos dejaran entrar, que nos exigieran que alejáramos a Znazil, que nos culparían por el peligro que traíamos, condenándonos a todos por igual. La doble ya se habría percatado de que nos habíamos alejado de su guarida, y también de que habíamos llevado a su señuelo a un lugar lleno de vida y, por ende, alimento. (Crizcta dijo que hicimos bien en traerlo, Ollicha le dio las gracias y yo rompí en bocanadas nerviosas).</p>

<p>No nos quedamos para la extirpación. Sé que sería horrible. No sabía si Znazil se despertaría después. (Ollicha sí se quedó, quiso verlo todo, aunque no me lo contó).</p>

<p>Yo fui con Tichlo y vi cómo mataba el señuelo de la doble. Aun estaba manchado por la sangre de Znazil. Lo quemó contra la roca y fue una muerte lenta, pues sobre él escribió una condena, una advertencia, una amenaza: en aquel lugar, para la doble solo esperaba dolor, si se atrevía a venir. Tichlo se deshizo del señuelo, que no nos servía ni como alimento. (Tichlo me dijo que detestaba esta clase de tortura, yo pensé que de entre todas las criaturas, la doble era de las pocas que se sobrepondría).</p>

<p>Znazil sobrevivió, en contra de todo pronóstico. Durmió varios días, y como para cuando despertó su piel se había regenerado; su herida, cerrado; sus recuerdos, difuminado; estaba de lo más animado cuando nos sugirió volver para recuperar nuestras bolsas y comprobar si aún quedaban pieles de serena en la Grieta. (Ollicha y yo nos negamos al unísono).</p>

<div style="text-align: center">***</div>

<div class="paper">No me hace falta leer la descripción de esta criatura para conocerla, pues los restos de una se exhiben en el Museo Natural de Samadar desde hace varios decenios. No somos los grandes exploradores del fondo submarino que los anules eran, de modo que la doble apenas supone amenaza para nosotros, aunque imagino que de intentar conquistar ese ecosistema habríamos de vérnoslas con ella. Bien, abogo por la vía pacífica y confío en que si llega ese día, no les parezcamos en absoluto apetitosos.</div>

<p>#depredador</p>
]]></content:encoded>
      <author>Compendio de historia anul</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/huui9le0ne</guid>
      <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 08:58:50 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Lectura recomendada: Decir el mal de Ana Carrasco-Conde</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/lectura-recomendada-decir-el-mal-de-ana-carrasco-conde</link>
      <description>&lt;![CDATA[En los últimos días he estado leyendo el ensayo Decir el mal, de Ana Carrasco-Conde y, contra todo pronóstico, lo he disfrutado terriblemente. No suelo leer filosofía por gusto, me resulta demasiado estirada, demasiado ajena, se da demasiadas ínfulas. Me equivoqué de carrera. Pero de vez en cuando me encuentro con algún texto filosófico que es un gusto leer. Y este ha sido el caso. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Lo he disfrutado mucho por varias razones. La primera es que el tema me resulta de tremendo interés. De alguna manera siento que el pensamiento occidental ha rodeado el mal, lo ha tratado como una subversión del orden adecuado y correcto, como una excepción o violación de las reglas que toda la gente de bien sigue. No sé, como un lunar que aparece sin saber muy bien por qué en una piel inmaculada. Y yo miro a mi alrededor y esa explicación no me satisface: el mal es demasiado común como para ser una excepción. Ana Carrasco-Conde da una respuesta sobre el origen del mal que me parece no solo acertada, sino iluminadora: el mal surge de las dinámicas por medio de las cuales nos relacionamos los unos con los otros. Eso es un arma de doble filo, porque lo hace tristemente invisible o inadvertido a veces pero al mismo tiempo da esperanza: las dinámicas pueden cambiarse. &#xA;&#xA;La segunda es el estilo. Creo que un libro como este no podría leerse con un estilo frío, rígido y analítico como el que a veces encontramos en la filosofía. La voz filosófica de Ana Carrasco-Conde, siendo bastante clara y explícita a veces, no deja de tener un algo lírico, literario, poético. Solo así, creo, se hace transitable el camino por un texto que es durísimo emocional e intelectualmente por las historias que relata, pero también por las implicaciones que estas tienen. No me aguanto el decir que Ana Carrasco-Conde hace muy bien lo de darle en el boquino a Adorno con lo de que escribir poesía después de Auschwitz era un acto de barbarie. No solo de manera explícita, hablando del mal con el estilo que lo hace, sino también de manera explícita. Carrasco-Conde defiende con vehemencia el papel del arte, de la literatura, de la poesía para hablar del mal y del daño, para rescatarlo del olvido y poder hacernos cargo de él. &#xA;&#xA;La tercera es la posición desde la que afronta la filosofía moral. La filosofía ha defendido con frecuencia y contra toda evidencia práctica (como suele ocurrir con la filosofía, por otra parte) que la moral es una cuestión intelectual/racional. Los sentimientos es mejor que no tomen parte de las decisiones morales. La realidad es que sin una vinculación emocional tomamos peores decisiones morales. La ética no puede obviar el componente emocional de la acción humana, no podemos pretender escindirnos de esa parte de nuestra realidad. De hecho, hacerlo es el camino más recto hacia el mal. La autora lo defiende una y otra vez, hasta la saciedad, aportando citas y ejemplos. Hoy que ya sabemos que las máquinas pueden hacer cálculos, decidir entre opciones, etc. etc., lo mismo nos toca reconocer que lo humano está en esa parte que el pensamiento occidental se ha empeñado en intentar extirpar. &#xA;&#xA;La cuarta es que la filosofía de Ana Carrasco-Conde defiende la importancia del nosotros. Frente a posturas e interpretaciones del mal (y del bien) fundamentalmente centradas en el individuo, Ana Carrasco-Conde entresaca de la tradición a precedentes que hablan del mal desde un punto de vista sistémico y va más allá: es la destrucción del nosotros la que hace posible la atrocidad. En ese sentido, la construcción del nosotros es la que puede salvarnos. &#xA;&#xA;Me parece un texto tremendamente informativo, altamente conmovedor, honesto aunque escueza. Es duro, no puedo negarlo. Creo que es la primera vez que lloro leyendo filosofía desde que me peleaba con Hegel (y en aquel caso no era por emoción, precisamente). Me parece una lectura importantísima para cambiar nuestra perspectiva sobre el mal, para protegernos ante esas dinámicas que nos pueden llevar a la atrocidad sin darnos cuenta. Y eso en días como hoy, en el que un grupo de «españoles de bien» han decidido ir a Sol a increpar a quienes quieren que la gente tenga derecho a un techo, o en momentos como este, en los que se busca deshumanizar hasta lo indecible a las víctimas de un sistema anti-personas para que las máximas crueldades sean posibles me parece de una importancia capital. &#xA;&#xA;Te animo a que le des un tiento. De verdad que merece muchísimo la pena. &#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos días he estado leyendo el ensayo <em>Decir el mal</em>, de Ana Carrasco-Conde y, contra todo pronóstico, lo he disfrutado terriblemente. No suelo leer filosofía por gusto, me resulta demasiado estirada, demasiado ajena, se da demasiadas ínfulas. Me equivoqué de carrera. Pero de vez en cuando me encuentro con algún texto filosófico que es un gusto leer. Y este ha sido el caso.</p>



<p>Lo he disfrutado mucho por varias razones. La primera es que el tema me resulta de tremendo interés. De alguna manera siento que el pensamiento occidental ha rodeado el mal, lo ha tratado como una subversión del orden adecuado y correcto, como una excepción o violación de las reglas que toda la gente de bien sigue. No sé, como un lunar que aparece sin saber muy bien por qué en una piel inmaculada. Y yo miro a mi alrededor y esa explicación no me satisface: el mal es demasiado común como para ser una excepción. Ana Carrasco-Conde da una respuesta sobre el origen del mal que me parece no solo acertada, sino iluminadora: el mal surge de las dinámicas por medio de las cuales nos relacionamos los unos con los otros. Eso es un arma de doble filo, porque lo hace tristemente invisible o inadvertido a veces pero al mismo tiempo da esperanza: las dinámicas pueden cambiarse.</p>

<p>La segunda es el estilo. Creo que un libro como este no podría leerse con un estilo frío, rígido y analítico como el que a veces encontramos en la filosofía. La voz filosófica de Ana Carrasco-Conde, siendo bastante clara y explícita a veces, no deja de tener un algo lírico, literario, poético. Solo así, creo, se hace transitable el camino por un texto que es durísimo emocional e intelectualmente por las historias que relata, pero también por las implicaciones que estas tienen. No me aguanto el decir que Ana Carrasco-Conde hace muy bien lo de darle en el boquino a Adorno con lo de que escribir poesía después de Auschwitz era un acto de barbarie. No solo de manera explícita, hablando del mal con el estilo que lo hace, sino también de manera explícita. Carrasco-Conde defiende con vehemencia el papel del arte, de la literatura, de la poesía para hablar del mal y del daño, para rescatarlo del olvido y poder hacernos cargo de él.</p>

<p>La tercera es la posición desde la que afronta la filosofía moral. La filosofía ha defendido con frecuencia y contra toda evidencia práctica (como suele ocurrir con la filosofía, por otra parte) que la moral es una cuestión intelectual/racional. Los sentimientos es mejor que no tomen parte de las decisiones morales. La realidad es que sin una vinculación emocional tomamos peores decisiones morales. La ética no puede obviar el componente emocional de la acción humana, no podemos pretender escindirnos de esa parte de nuestra realidad. De hecho, hacerlo es el camino más recto hacia el mal. La autora lo defiende una y otra vez, hasta la saciedad, aportando citas y ejemplos. Hoy que ya sabemos que las máquinas pueden hacer cálculos, decidir entre opciones, etc. etc., lo mismo nos toca reconocer que lo humano está en esa parte que el pensamiento occidental se ha empeñado en intentar extirpar.</p>

<p>La cuarta es que la filosofía de Ana Carrasco-Conde defiende la importancia del <em>nosotros</em>. Frente a posturas e interpretaciones del mal (y del bien) fundamentalmente centradas en el individuo, Ana Carrasco-Conde entresaca de la tradición a precedentes que hablan del mal desde un punto de vista sistémico y va más allá: es la destrucción del <strong>nosotros</strong> la que hace posible la atrocidad. En ese sentido, la construcción del <strong>nosotros</strong> es la que puede salvarnos.</p>

<p>Me parece un texto tremendamente informativo, altamente conmovedor, honesto aunque escueza. Es duro, no puedo negarlo. Creo que es la primera vez que lloro leyendo filosofía desde que me peleaba con Hegel (y en aquel caso no era por emoción, precisamente). Me parece una lectura importantísima para cambiar nuestra perspectiva sobre el mal, para protegernos ante esas dinámicas que nos pueden llevar a la atrocidad sin darnos cuenta. Y eso en días como hoy, en el que un grupo de «españoles de bien» han decidido ir a Sol a increpar a quienes quieren que la gente tenga derecho a un techo, o en momentos como este, en los que se busca deshumanizar hasta lo indecible a las víctimas de un sistema anti-personas para que las máximas crueldades sean posibles me parece de una importancia capital.</p>

<p>Te animo a que le des un tiento. De verdad que merece muchísimo la pena.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Jodida, pero no sorprendida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/1zhgcrbtgs</guid>
      <pubDate>Mon, 12 Oct 2026 19:20:44 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>¿El fin de ForjaLibre? y la vuelta a GitHub</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/el-fin-de-forjalibre</link>
      <description>&lt;![CDATA[Mantener la soberanía digital tiene un precio, y ese límite suele pagarse con tiempo o con dinero. Tras evaluarlo en frío, he comenzado a migrar todos los repositorios de mis proyectos a GitHub y ForjaLibre acabará cerrando sus puertas.&#xA;&#xA;ForjaLibre nació como un ejercicio de independencia. La idea era montar una instancia propia (usando Forgejo) en un servidor VPS para mantener el código fuente de Rocinante, Mis Curas y BiblioHouse lejos de la infraestructura de las grandes tecnológicas. &#xA;&#xA;Durante todo este tiempo ha cumplido su función. Ha sido el lugar donde se han gestionado cientos de commits, compilado actualizaciones y centralizado el desarrollo. Sin embargo, la teoría del purismo tecnológico choca con la realidad de mantenerlo.&#xA;&#xA;La decisión de abandonar el servidor propio se apoya en dos problemas:&#xA;&#xA;El servidor lleva semanas arrastrando ralentizaciones constantes y bloqueos inesperados. Esto obliga a perder horas haciendo labores de administrador de sistemas, reiniciando servicios y parcheando errores, en lugar de utilizar ese tiempo en  mejorar las aplicaciones.&#xA;El obstáculo definitivo es económico. En enero entra en vigor una subida en la cuota mensual del alojamiento. Hay que ser realistas: no hago negocio con mis proyectos. Son herramientas gratuitas, sin publicidad. Asumir una cuota mensual cada vez más alta de mi propio bolsillo para alojar código gratuito ha dejado de ser lógico o sostenible.&#xA;&#xA;Es la misma decisión pragmática que tomé al subir las aplicaciones a la Google Play Store para evitar la fricción a los usuarios. Renunciar a la independencia del servidor propio molesta, pero la prioridad deben ser las apps. Prefiero alojar los repositorios en una plataforma estable y gratuita que me permita dedicarme exclusivamente a desarrollar.&#xA;&#xA;El software seguirá siendo libre, solo cambia el lugar donde se aloja. A partir de ahora, todo el desarrollo, las descargas y el reporte de errores se centralizan en GitHub:&#xA;&#xA;👉 Perfil oficial en GitHub&#xA;&#xA;Github]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Mantener la soberanía digital tiene un precio, y ese límite suele pagarse con tiempo o con dinero. Tras evaluarlo en frío, he comenzado a migrar todos los repositorios de mis proyectos a GitHub y ForjaLibre acabará cerrando sus puertas.</p>

<p>ForjaLibre nació como un ejercicio de independencia. La idea era montar una instancia propia (usando Forgejo) en un servidor VPS para mantener el código fuente de Rocinante, Mis Curas y BiblioHouse lejos de la infraestructura de las grandes tecnológicas.</p>

<p>Durante todo este tiempo ha cumplido su función. Ha sido el lugar donde se han gestionado cientos de <em>commits</em>, compilado actualizaciones y centralizado el desarrollo. Sin embargo, la teoría del purismo tecnológico choca con la realidad de mantenerlo.</p>

<p>La decisión de abandonar el servidor propio se apoya en dos problemas:</p>
<ol><li>El servidor lleva semanas arrastrando ralentizaciones constantes y bloqueos inesperados. Esto obliga a perder horas haciendo labores de administrador de sistemas, reiniciando servicios y parcheando errores, en lugar de utilizar ese tiempo en  mejorar las aplicaciones.</li>
<li>El obstáculo definitivo es económico. En enero entra en vigor una subida en la cuota mensual del alojamiento. Hay que ser realistas: no hago negocio con mis proyectos. Son herramientas gratuitas, sin publicidad. Asumir una cuota mensual cada vez más alta de mi propio bolsillo para alojar código gratuito ha dejado de ser lógico o sostenible.</li></ol>

<p>Es la misma decisión pragmática que tomé al subir las aplicaciones a la Google Play Store para evitar la fricción a los usuarios. Renunciar a la independencia del servidor propio molesta, pero la prioridad deben ser las apps. Prefiero alojar los repositorios en una plataforma estable y gratuita que me permita dedicarme exclusivamente a desarrollar.</p>

<p>El software seguirá siendo libre, solo cambia el lugar donde se aloja. A partir de ahora, todo el desarrollo, las descargas y el reporte de errores se centralizan en GitHub:</p>

<p>👉 <strong><a href="https://github.com/ferlagod" rel="nofollow">Perfil oficial en GitHub</a></strong></p>

<p>#Github</p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/xe1vddpnwf</guid>
      <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 18:54:42 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Ocho años después...</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/ocho-anos-despues</link>
      <description>&lt;![CDATA[Una barrita energética tendrá que bastar. Apenas quedan provisiones y sería una canallada mermar aún más la despensa de sus compañeros. Por otro lado, ¿qué sentido tendría llevar más comida? Si todo sale bien, podrá encontrar más. Si no, tampoco la necesitará. «Es mejor que te vayas ya, Juanito. Antes de que se despierten los demás e intenten disuadirte».&#xA;&#xA;Ha sido un error. Nada más salir al exterior, una fuerte irritación le llena los ojos de lágrimas. Le cuesta respirar y su corazón bombea como una locomotora. Nota la boca reseca y espasmos en manos y pies. Ocho años no han sido suficientes. «Espero que mis compañeros resistan», es lo último que piensa antes de caer al suelo.&#xA;&#xA;Un momento. Aún tendido sobre la tierra, en posición fetal, empieza a respirar mediante inhalaciones más cortas y superficiales. Le cuesta un poco moverse y aún lagrimea, pero puede ver. A medida que logra tranquilizarse, toma conciencia de cómo ha cambiado el mundo durante su ausencia.&#xA;&#xA;Donde antes había un pinar, ahora hay una alfombra de arbustos y hierbas altas; incluso algún árbol ha vuelto a brotar. Sin el denso mar de troncos entorpeciendo la visión, alcanza a ver edificios a lo lejos. Sin duda, vestigios de lo que antaño fue su hogar.&#xA;&#xA;Su primer instinto es regresar al búnker a darles la buena noticia a los demás, pero sería precipitado. El protocolo que habían acordado exige una investigación concienzuda del entorno. Por ahora, sabe que se puede respirar y que hay plantas e insectos en la superficie. Es un principio prometedor, pero no suficiente para arriesgarse a extraer a sus compañeros. &#xA;&#xA;La ausencia de árboles de dimensiones aceptables le impide trazar su camino con el marcador forestal rojo de su equipo. En lugar de eso, levanta pequeños montículos de piedras cada pocos metros con la esperanza de que sean suficientes para volver sobre sus pasos cuando haya comprobado que todo está en orden.&#xA;&#xA;De camino a su destino, descubre pájaros, lagartijas, conejos e incluso algunos árboles que siguen en pie. Todo son señales esperanzadoras. De repente, cree oír un coche y empieza a perseguir el ruido, pero se queda sin resuello demasiado pronto. &#xA;&#xA;Avanza hacia lo que había sido su pueblo. Todo resulta familiar y ajeno a la vez. Las calles siguen más o menos igual que en su memoria, pero hay detalles distintos. Más vegetación, basura desparramada, cristales rotos, puertas desvencijadas. No sabe qué ha ocurrido, ni cuándo, pero está claro que la actividad humana perduró un tiempo después de que se encerraran en el búnker.&#xA;&#xA;Deambula por el núcleo urbano en busca de evidencias recientes de la presencia de personas, pero no encuentra nada. Por todos lados puede ver los estragos causados por lo que imagina que fue algún tipo de ataque extranjero. Biológico, quizá. Si hubiera sido nuclear, ya se habría dado cuenta.&#xA;&#xA;Como era de esperar, en la tienda del pueblo no encuentra comestibles que sigan siendo viables. Tampoco es que haya mucho echado a perder. Los vecinos debieron de saquearla cuando la cosa se empezó a torcer. En cualquier caso, ha comprobado que el exterior no supone una amenaza para su grupo. Ha llegado el momento de volver para darles la buena noticia.&#xA;&#xA;La flecha que le ha atravesado la corva de la rodilla izquierda interrumpe su regreso. No la ha visto venir, pero intuye su procedencia por el ángulo de entrada. Postrado en el suelo por el dolor, dirige su mirada hacia la ubicación de su atacante y descubre a un hombre que le recuerda a alguien de su pasado.&#xA;&#xA;—¿José Luis? —pregunta, con un hilo de voz.&#xA;&#xA;—¿Juanito? ¿Eres tú? —contesta el arquero, en un tono demasiado alegre para acabar de reventarle la rodilla—. Te daba por muerto.&#xA;&#xA;—Estaba en el refugio, con los demás. —El dolor de la herida le obliga a hablar poco a poco, haciendo pausas para lamentarse y maldecir a su viejo camarada—. Nosotros creíamos que el que no habría sobrevivido eras tú.&#xA;&#xA;—Siento lo de la flecha. Aprendí que es mejor inmovilizar primero y preguntar después. Ahora te la curo. Te costará andar, pero en unos días estarás como nuevo.&#xA;&#xA;Tras fundirse en un abrazo, José Luis se ocupa de la herida que ha infligido a su amigo de juventud.&#xA;&#xA;—Entonces, lo del búnker os salió bien. Lleváis ahí qué, ¿ocho años?&#xA;&#xA;—Perdimos la cuenta, pero por ahí tiene que andar.&#xA;&#xA;—Nunca creí en vuestra idea. Todos pensábamos que exagerabais, que os habías vuelto locos; y al final teníais razón. Aquí ha sido jodido, la verdad. En fin, podemos ir a buscar al resto y os llevo a casa. Tengo huerto y gallinas.&#xA;&#xA;De camino al refugio, los dos viejos compinches se ponen al día. Si aguantar tanto tiempo bajo tierra ha sido duro, en la superficie fue peor. No hubo ninguna hecatombe nuclear. Las inteligencias artificiales, a base de fake news personalizadas al milímetro, sumieron al mundo en una guerra fratricida. &#xA;&#xA;El incendio que había arrasado el pinar donde se esconde el búnker lo provocó un comando local que creía seguir directrices de un líder somalí que ni siquiera existía. La tecnología, la escasez y el miedo fueron el material necesario para reducir el mundo a cenizas.&#xA;&#xA;Juanito entra renqueando en el refugio y vuelve a salir al cabo de poco con sus compañeros. Todos lloran, por la alegría de sentirse libres, por el reencuentro y por el brillo excesivo de la luz del día. Se abrazan, ríen. Están listos para enfrentarse a la siguiente etapa de su vida.&#xA;&#xA;relato&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Una barrita energética tendrá que bastar. Apenas quedan provisiones y sería una canallada mermar aún más la despensa de sus compañeros. Por otro lado, ¿qué sentido tendría llevar más comida? Si todo sale bien, podrá encontrar más. Si no, tampoco la necesitará. «Es mejor que te vayas ya, Juanito. Antes de que se despierten los demás e intenten disuadirte».</p>

<p>Ha sido un error. Nada más salir al exterior, una fuerte irritación le llena los ojos de lágrimas. Le cuesta respirar y su corazón bombea como una locomotora. Nota la boca reseca y espasmos en manos y pies. Ocho años no han sido suficientes. «Espero que mis compañeros resistan», es lo último que piensa antes de caer al suelo.</p>

<p>Un momento. Aún tendido sobre la tierra, en posición fetal, empieza a respirar mediante inhalaciones más cortas y superficiales. Le cuesta un poco moverse y aún lagrimea, pero puede ver. A medida que logra tranquilizarse, toma conciencia de cómo ha cambiado el mundo durante su ausencia.</p>

<p>Donde antes había un pinar, ahora hay una alfombra de arbustos y hierbas altas; incluso algún árbol ha vuelto a brotar. Sin el denso mar de troncos entorpeciendo la visión, alcanza a ver edificios a lo lejos. Sin duda, vestigios de lo que antaño fue su hogar.</p>

<p>Su primer instinto es regresar al búnker a darles la buena noticia a los demás, pero sería precipitado. El protocolo que habían acordado exige una investigación concienzuda del entorno. Por ahora, sabe que se puede respirar y que hay plantas e insectos en la superficie. Es un principio prometedor, pero no suficiente para arriesgarse a extraer a sus compañeros.</p>

<p>La ausencia de árboles de dimensiones aceptables le impide trazar su camino con el marcador forestal rojo de su equipo. En lugar de eso, levanta pequeños montículos de piedras cada pocos metros con la esperanza de que sean suficientes para volver sobre sus pasos cuando haya comprobado que todo está en orden.</p>

<p>De camino a su destino, descubre pájaros, lagartijas, conejos e incluso algunos árboles que siguen en pie. Todo son señales esperanzadoras. De repente, cree oír un coche y empieza a perseguir el ruido, pero se queda sin resuello demasiado pronto.</p>

<p>Avanza hacia lo que había sido su pueblo. Todo resulta familiar y ajeno a la vez. Las calles siguen más o menos igual que en su memoria, pero hay detalles distintos. Más vegetación, basura desparramada, cristales rotos, puertas desvencijadas. No sabe qué ha ocurrido, ni cuándo, pero está claro que la actividad humana perduró un tiempo después de que se encerraran en el búnker.</p>

<p>Deambula por el núcleo urbano en busca de evidencias recientes de la presencia de personas, pero no encuentra nada. Por todos lados puede ver los estragos causados por lo que imagina que fue algún tipo de ataque extranjero. Biológico, quizá. Si hubiera sido nuclear, ya se habría dado cuenta.</p>

<p>Como era de esperar, en la tienda del pueblo no encuentra comestibles que sigan siendo viables. Tampoco es que haya mucho echado a perder. Los vecinos debieron de saquearla cuando la cosa se empezó a torcer. En cualquier caso, ha comprobado que el exterior no supone una amenaza para su grupo. Ha llegado el momento de volver para darles la buena noticia.</p>

<p>La flecha que le ha atravesado la corva de la rodilla izquierda interrumpe su regreso. No la ha visto venir, pero intuye su procedencia por el ángulo de entrada. Postrado en el suelo por el dolor, dirige su mirada hacia la ubicación de su atacante y descubre a un hombre que le recuerda a alguien de su pasado.</p>

<p>—¿José Luis? —pregunta, con un hilo de voz.</p>

<p>—¿Juanito? ¿Eres tú? —contesta el arquero, en un tono demasiado alegre para acabar de reventarle la rodilla—. Te daba por muerto.</p>

<p>—Estaba en el refugio, con los demás. —El dolor de la herida le obliga a hablar poco a poco, haciendo pausas para lamentarse y maldecir a su viejo camarada—. Nosotros creíamos que el que no habría sobrevivido eras tú.</p>

<p>—Siento lo de la flecha. Aprendí que es mejor inmovilizar primero y preguntar después. Ahora te la curo. Te costará andar, pero en unos días estarás como nuevo.</p>

<p>Tras fundirse en un abrazo, José Luis se ocupa de la herida que ha infligido a su amigo de juventud.</p>

<p>—Entonces, lo del búnker os salió bien. Lleváis ahí qué, ¿ocho años?</p>

<p>—Perdimos la cuenta, pero por ahí tiene que andar.</p>

<p>—Nunca creí en vuestra idea. Todos pensábamos que exagerabais, que os habías vuelto locos; y al final teníais razón. Aquí ha sido jodido, la verdad. En fin, podemos ir a buscar al resto y os llevo a casa. Tengo huerto y gallinas.</p>

<p>De camino al refugio, los dos viejos compinches se ponen al día. Si aguantar tanto tiempo bajo tierra ha sido duro, en la superficie fue peor. No hubo ninguna hecatombe nuclear. Las inteligencias artificiales, a base de <em>fake news</em> personalizadas al milímetro, sumieron al mundo en una guerra fratricida.</p>

<p>El incendio que había arrasado el pinar donde se esconde el búnker lo provocó un comando local que creía seguir directrices de un líder somalí que ni siquiera existía. La tecnología, la escasez y el miedo fueron el material necesario para reducir el mundo a cenizas.</p>

<p>Juanito entra renqueando en el refugio y vuelve a salir al cabo de poco con sus compañeros. Todos lloran, por la alegría de sentirse libres, por el reencuentro y por el brillo excesivo de la luz del día. Se abrazan, ríen. Están listos para enfrentarse a la siguiente etapa de su vida.</p>

<p>#relato</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/9o6mlox5uw</guid>
      <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 18:38:09 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Yansén</title>
      <link>https://escritura.social/anul/yansen</link>
      <description>&lt;![CDATA[De entre todas las criaturas que se han domesticado, el yansén de agua es una de las más destacables. El yanset cuenta con siglos de selección por parte de los ancestros, que con una inteligencia superior y un tamaño que sobrepasa los actuales, definieron a esta raza según sus necesidades.&#xA;&#xA;Según esta selección sería posible establecer una cronología desde el dominio meletil, la era cristórica hasta los comienzos del dominio anul y la evolución de los sanuli.&#xA;&#xA;Así, el yansén evolucionó en un entorno inhóspito. Poseía unas extremidades frágiles, incapaces de sostener sus propio peso y que le impedían moverse con facilidad. El yensac sacó buen partido de ellas a partir de una involución que eliminó buena parte de su masa corporal y dos terceras partes de sus órganos. Así, el yansén pisó el agua por primera vez junto a los sanul, donde el entorno acuático dotó de un nuevo propósito a esta cadena evolutiva.&#xA;&#xA;El yanset es una especie hexápoda, con un sistema orgánico duplicado, con excepción del reproductivo, cuya copia no es exacta, sino la causa de su dimorfismo sexual permitiendo una serie de hibridaciones que difiere de la especie de sus progenitores.&#xA;&#xA;El yansén posee, además, una coraza natural, habitual en moluscos y amonites, pero evolución infrecuente en especies nectópodas. Las placas coriáceas que cubren al yansén desde la base posterior de la cabeza a lo largo del lomo y hasta la punta de la cola, rodeando su cuerpo por completo con excepción de la parte frontal de la cabeza y la articulación inferior de las aletas. Las placas varían en tamaño y dureza, pero por lo general son alargadas y rígidas, lo que impide al yanset variar su tamaño una vez alcanzada la edad adulta.&#xA;&#xA;La variación de esta característica resultó fundamental en su domesticación: los sanuli favorecieron al yansén cuyas placas eran más flexibles, que poco a poco redujeron su tamaño. Sacrificaron parte de su resistencia a cambio de una gran movilidad que los sanuli aprovecharon para multitud de funciones.&#xA;&#xA;El tamaño de los yensac también varió en consonancia, en general, disminuyendo; en una mutación extraordinaria una clase de yanset multiplicó su tamaño dando muestras del gigantismo propio de la época meletil. Estos yansén aún son reverenciados entre las comunidades sanuli.&#xA;&#xA;Para lo que todavía no se ha hallado explicación es a la variación de sus patrones y colores tras su adaptación al entorno acuático. Durante muchas épocas al yanset se lo percibió de un gris plateado que lo camuflaba en el agua; sin embargo, el yansén ha desarrollado una gama moteada de verdes y amarillos brillantes, placas que recorren el espectro donde se confunden el granate y el púrpura. Es esa dicotomía la discusión más reciente en las escuelas anul, y que se prevé pueda alargarse durante años.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center&#34;***/div&#xA;&#xA;div class=&#34;paper&#34;Se intercambian los términos yansén, del yanset y del yensac con la misma facilidad con la que cambio mi ropa y digo que voy vestido, y sin embargo, textos como este insisten en una diferencia mayor que la existe entre un caballo y un dragón. Los anul domesticaron una gran bestia con el yansén; o más de una, si podemos confiar en las conclusiones extraídas de un texto sumamente confuso y fragmentado./div&#xA;&#xA;montura]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>De entre todas las criaturas que se han domesticado, el yansén de agua es una de las más destacables. El yanset cuenta con siglos de selección por parte de los ancestros, que con una inteligencia superior y un tamaño que sobrepasa los actuales, definieron a esta raza según sus necesidades.</p>

<p>Según esta selección sería posible establecer una cronología desde el dominio meletil, la era cristórica hasta los comienzos del dominio anul y la evolución de los sanuli.</p>

<p>Así, el yansén evolucionó en un entorno inhóspito. Poseía unas extremidades frágiles, incapaces de sostener sus propio peso y que le impedían moverse con facilidad. El yensac sacó buen partido de ellas a partir de una involución que eliminó buena parte de su masa corporal y dos terceras partes de sus órganos. Así, el yansén pisó el agua por primera vez junto a los sanul, donde el entorno acuático dotó de un nuevo propósito a esta cadena evolutiva.</p>

<p>El yanset es una especie hexápoda, con un sistema orgánico duplicado, con excepción del reproductivo, cuya copia no es exacta, sino la causa de su dimorfismo sexual permitiendo una serie de hibridaciones que difiere de la especie de sus progenitores.</p>

<p>El yansén posee, además, una coraza natural, habitual en moluscos y amonites, pero evolución infrecuente en especies nectópodas. Las placas coriáceas que cubren al yansén desde la base posterior de la cabeza a lo largo del lomo y hasta la punta de la cola, rodeando su cuerpo por completo con excepción de la parte frontal de la cabeza y la articulación inferior de las aletas. Las placas varían en tamaño y dureza, pero por lo general son alargadas y rígidas, lo que impide al yanset variar su tamaño una vez alcanzada la edad adulta.</p>

<p>La variación de esta característica resultó fundamental en su domesticación: los sanuli favorecieron al yansén cuyas placas eran más flexibles, que poco a poco redujeron su tamaño. Sacrificaron parte de su resistencia a cambio de una gran movilidad que los sanuli aprovecharon para multitud de funciones.</p>

<p>El tamaño de los yensac también varió en consonancia, en general, disminuyendo; en una mutación extraordinaria una clase de yanset multiplicó su tamaño dando muestras del gigantismo propio de la época meletil. Estos yansén aún son reverenciados entre las comunidades sanuli.</p>

<p>Para lo que todavía no se ha hallado explicación es a la variación de sus patrones y colores tras su adaptación al entorno acuático. Durante muchas épocas al yanset se lo percibió de un gris plateado que lo camuflaba en el agua; sin embargo, el yansén ha desarrollado una gama moteada de verdes y amarillos brillantes, placas que recorren el espectro donde se confunden el granate y el púrpura. Es esa dicotomía la discusión más reciente en las escuelas anul, y que se prevé pueda alargarse durante años.</p>

<div style="text-align: center">***</div>

<div class="paper">Se intercambian los términos yansén, del yanset y del yensac con la misma facilidad con la que cambio mi ropa y digo que voy vestido, y sin embargo, textos como este insisten en una diferencia mayor que la existe entre un caballo y un dragón. Los anul domesticaron una gran bestia con el yansén; o más de una, si podemos confiar en las conclusiones extraídas de un texto sumamente confuso y fragmentado.</div>

<p>#montura</p>
]]></content:encoded>
      <author>Compendio de historia anul</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/os3wdfbn3j</guid>
      <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 09:00:41 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Habitantes de la Tierra</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/habitantes-de-la-tierra</link>
      <description>&lt;![CDATA[El otro día mi futuro marido trajo a mi mente una canción de Ismael Serrano. Me contaba que la sonda Voyager sigue por ahí dando vueltas. Entonces recordé la canción &#34;Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager&#34; y le dije que me da una pena atroz. La canción va de que unos exiliados espaciales se cruzan con la Voyager y encuentran y examinan su disco dorado. En la nave espacial todo es alboroto y regocijo. Los sabios concluyen que esa civilización, tan tremendamente avanzada, debe vivir en paz y armonía, debe haber acabado con las desigualdades, debe habitar alegre un planeta hermoso y limpio. Así que se vienen para acá, para la Tierra, emocionados, incluso algunos lloran al avistar el Planeta Azul. La canción acaba con estos versos:&#xA;&#xA;&#34;Habitantes de la Tierra,&#xA;nuestra pequeña divinidad:&#xA;venimos en son de paz.&#34;&#xA;&#xA;Y ahí queda. ¿Qué les pasará a los pobres extraterrestres? Pues no les auguro nada bueno. &#xA;&#xA;Me da tremenda congoja esta historia cantada. Por la decepción que les espera, sí, pero también porque los extraterrestres tienen motivos para sostener esas creencias. Si yo viese las imágenes de la Voyager, si escuchase las canciones que incluyeron, las decenas de voces saludando y mandando buenos deseos al espacio exterior... Yo también querría creer. Lo peor de todo es que no es mentira. Todo eso existe en la Tierra, los humanos han compuesto canciones, se comunican, son capaces de lanzar una botella al océano espacial. Pero supongo que el postureo no se inventó con las redes sociales: no daba aura mandar fotos de guerras, genocidios, contaminación, hambre, desigualdad... &#xA;&#xA;Ando leyendo Decir el mal de Ana Carrasco-Conde y en medio de la lectura me encontré con la raíz de esta congoja: es cierto que somos capaces de hacer cosas buenas, honradas, amables, hermosas y también es cierto que somos capaces de hacer cosas atroces, corruptas, viles, horrendas. La clave es: ¿Por qué elegimos lo segundo? Por qué pudiendo hacer lo bueno elegimos el mal. ¿Por qué no estamos a la altura de lo que los pobres AlfaCentaurianos esperan de nosotros? :(&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El otro día mi futuro marido trajo a mi mente una canción de Ismael Serrano. Me contaba que la sonda Voyager sigue por ahí dando vueltas. Entonces recordé la canción <a href="https://m.youtube.com/watch?v=7UVUtEGt19M&amp;list=RD7UVUtEGt19M&amp;start_radio=1&amp;pp=ygUbaGFiaXRhbnRlcyBkZSBhbGZhIGNlbnRhdXJvoAcB" rel="nofollow">“Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager”</a> y le dije que me da una pena atroz. La canción va de que unos exiliados espaciales se cruzan con la Voyager y encuentran y examinan su disco dorado. En la nave espacial todo es alboroto y regocijo. Los sabios concluyen que esa civilización, tan tremendamente avanzada, debe vivir en paz y armonía, debe haber acabado con las desigualdades, debe habitar alegre un planeta hermoso y limpio. Así que se vienen para acá, para la Tierra, emocionados, incluso algunos lloran al avistar el Planeta Azul. La canción acaba con estos versos:</p>

<p>“Habitantes de la Tierra,
nuestra pequeña divinidad:
venimos en son de paz.”</p>

<p>Y ahí queda. ¿Qué les pasará a los pobres extraterrestres? Pues no les auguro nada bueno.</p>

<p>Me da tremenda congoja esta historia cantada. Por la decepción que les espera, sí, pero también porque los extraterrestres tienen motivos para sostener esas creencias. Si yo viese las imágenes de la Voyager, si escuchase las canciones que incluyeron, las decenas de voces saludando y mandando buenos deseos al espacio exterior... Yo también querría creer. Lo peor de todo es que no es mentira. Todo eso existe en la Tierra, los humanos han compuesto canciones, se comunican, son capaces de lanzar una botella al océano espacial. Pero supongo que el <em>postureo</em> no se inventó con las redes sociales: no daba aura mandar fotos de guerras, genocidios, contaminación, hambre, desigualdad...</p>

<p>Ando leyendo <em>Decir el mal</em> de Ana Carrasco-Conde y en medio de la lectura me encontré con la raíz de esta congoja: es cierto que somos capaces de hacer cosas buenas, honradas, amables, hermosas y también es cierto que somos capaces de hacer cosas atroces, corruptas, viles, horrendas. La clave es: ¿Por qué elegimos lo segundo? Por qué pudiendo hacer lo bueno elegimos el mal. ¿Por qué no estamos a la altura de lo que los pobres AlfaCentaurianos esperan de nosotros? :(</p>
]]></content:encoded>
      <author>Jodida, pero no sorprendida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/n4yrsdvfgc</guid>
      <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 10:01:33 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Hablemos de amor </title>
      <link>https://escritura.social/bettie/hablemos-de-amor</link>
      <description>&lt;![CDATA[y hagámoslo sin pedir perdón. &#xA;&#xA;He empezado recientemente el poemario Chispitas de carne de Bibiana Collado Cabrera. Me gusta mucho lo que hace Bibiana Collado porque siento que me ahorra trabajo: ella lo ha dicho ya y lo ha dicho mejor de lo que yo lo diría. Y, además, a ella la gente la va a leer/escuchar. Pero cuando leo sus poemas, o cuando leí Yeguas exhaustas me sentí vista, representada. No me pasa demasiado. Y la cosa es que parece que no es flor de un día: me pasa con casi todo lo que hace. &#xA;&#xA;Pues bien, Chispitas de carne también me está encantando. Por lo mismo que me gusta todo lo que hace Bibiana Collado Cabrera, incluido porque podría haberlo escrito yo si escribiese tan bien como ella, pero especialmente porque es un poemario de amor. Así, ni más ni menos. Sin estridencias, adjetivos rimbombantes, modificadores que den profundidad impostada al tema. Nada. Un poemario de amor. Resulta que la voz poética se ha enamorado, se ha dado cuenta de lo que es que la quieran bien, y se ha puesto a escribir de amor. Y ya está. Lo estoy saboreando a poquitos y disfrutando como una enana. &#xA;&#xA;Me pregunto cómo habría librado este poemario si no lo hubiera escrito una poema ya consagrada e incluida en los etéreos y caprichosos círculos literarios, sino una mindundi cualquiera. Hablar de amor es una cosa ya agotada, poco original, propia de otros tiempos. La poesía (y la literatura) amorosa es una cosa con poco empaque y hablar de amor es algo que resuena a adolescencia y ñoñería. Y a mujer. De hecho, a mujer poco seria. La mujer seria se preocupa de cosas más importantes. Las mujeres que hablan de amor, que se deleitan con poemas amorosos o que de lo pasan pituti leyendo romántica adulta... Bueno, seguramente tengan que madurar. Espero que se haya notado la ironía. Me pregunto por qué, si Freud está tan superado, parece que el mundo se lo ha tragado y no para de repetirlo. &#xA;&#xA;Me atrevo a decir, sin demasiados argumentos, que sacar el amor de la esfera de lo «reflexionable», de lo serio, tiene un alcance conceptual e ideológico bastante profundo. El amor no es subsumible a las lógicas del capitalismo (las relaciones sí, ojo, y si no mirad las apps de citas, por poner un poner). El amor no es productivo, de hecho, nos enajena y nos posee de tal forma que nos aparta con frecuencia de la productividad y los deberes. El amor nos envalentona: hablaba Platón de que un ejército de amados y amantes sería invencible, pues nadie toleraría abandonar a la persona que ama o parecer cobarde ante él. El amor es peligroso para el orden. &#xA;&#xA;Por eso se le domestica, se le reduce a transacciones mercantiles (favores, por ejemplo), se le encierra en relaciones contractuales favorables al status quo y se criminaliza todo lo que salga de esos estrechos y angostos moldes. También, supongo, por eso se convierte el discurso sobre el amor como una cosa infantil, un divertimento, un pasatiempo, pero, al fin y al cabo, algo sin sustancia. No vaya a ser que, en el hablar de él, descubramos otros modos, otras formas, otras extensiones del amor. &#xA;&#xA;Pues a mí me apetece leer sobre el amor. Escuchar canciones de amor. Ver cómo en redes sociales la gente debate sobre qué es y qué no es el amor. Y hablar de amor. Y disfrutar de arte relacionado con lo amoroso. Y presenciar cómo se despliegan sus distintos significados, las distintas comprensiones que tenemos de él, cómo escapa del corsé de lo romántico, cómo se extiende y nos infecta poco a poco. &#xA;&#xA;Y me gusta ver actos de amor. Como los besos o las caricias. Como escuchar a alguien que sufre. Acompañar a quien lo necesita. Como parar un desahucio o acampar en las plazas. &#xA;&#xA;Si esto es naïf, infantil e inmaduro, pues sea. Total, tampoco es que esos señores tan serios nos estén dejando un mundo muy habitable. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="y-hagámoslo-sin-pedir-perdón">y hagámoslo sin pedir perdón.</h2>

<p>He empezado recientemente el poemario <em>Chispitas de carne</em> de Bibiana Collado Cabrera. Me gusta mucho lo que hace Bibiana Collado porque siento que me ahorra trabajo: ella lo ha dicho ya y lo ha dicho mejor de lo que yo lo diría. Y, además, a ella la gente la va a leer/escuchar. Pero cuando leo sus poemas, o cuando leí <em>Yeguas exhaustas</em> me sentí vista, representada. No me pasa demasiado. Y la cosa es que parece que no es flor de un día: me pasa con casi todo lo que hace.</p>

<p>Pues bien, <em>Chispitas de carne</em> también me está encantando. Por lo mismo que me gusta todo lo que hace Bibiana Collado Cabrera, incluido porque podría haberlo escrito yo si escribiese tan bien como ella, pero especialmente porque es un poemario <strong>de amor</strong>. Así, ni más ni menos. Sin estridencias, adjetivos rimbombantes, modificadores que den profundidad impostada al tema. Nada. Un poemario de amor. Resulta que la voz poética se ha enamorado, se ha dado cuenta de lo que es que la quieran bien, y se ha puesto a escribir de amor. Y ya está. Lo estoy saboreando a poquitos y disfrutando como una enana.</p>

<p>Me pregunto cómo habría librado este poemario si no lo hubiera escrito una poema ya consagrada e incluida en los etéreos y caprichosos círculos literarios, sino una mindundi cualquiera. Hablar de amor es una cosa ya agotada, poco original, propia de otros tiempos. La poesía (y la literatura) amorosa es una cosa con poco empaque y hablar de amor es algo que resuena a adolescencia y ñoñería. Y a mujer. De hecho, a mujer poco seria. La mujer seria se preocupa de cosas más importantes. Las mujeres que hablan de amor, que se deleitan con poemas amorosos o que de lo pasan <em>pituti</em> leyendo romántica adulta... Bueno, seguramente tengan que madurar. Espero que se haya notado la ironía. Me pregunto por qué, si Freud está tan superado, parece que el mundo se lo ha tragado y no para de repetirlo.</p>

<p>Me atrevo a decir, sin demasiados argumentos, que sacar el amor de la esfera de lo «reflexionable», de lo serio, tiene un alcance conceptual e ideológico bastante profundo. El amor no es subsumible a las lógicas del capitalismo (las relaciones sí, ojo, y si no mirad las apps de citas, por poner un poner). El amor no es productivo, de hecho, nos enajena y nos posee de tal forma que nos aparta con frecuencia de la productividad y los deberes. El amor nos <em>envalentona</em>: hablaba Platón de que un ejército de amados y amantes sería invencible, pues nadie toleraría abandonar a la persona que ama o parecer cobarde ante él. El amor es peligroso para el orden.</p>

<p>Por eso se le domestica, se le reduce a transacciones mercantiles (favores, por ejemplo), se le encierra en relaciones contractuales favorables al <em>status quo</em> y se criminaliza todo lo que salga de esos estrechos y angostos moldes. También, supongo, por eso se convierte el discurso sobre el amor como una cosa infantil, un divertimento, un pasatiempo, pero, al fin y al cabo, algo sin sustancia. No vaya a ser que, en el hablar de él, descubramos otros modos, otras formas, otras extensiones del amor.</p>

<p>Pues a mí me apetece leer sobre el amor. Escuchar canciones de amor. Ver cómo en redes sociales la gente debate sobre qué es y qué no es el amor. Y hablar de amor. Y disfrutar de arte relacionado con lo amoroso. Y presenciar cómo se despliegan sus distintos significados, las distintas comprensiones que tenemos de él, cómo escapa del corsé de lo romántico, cómo se extiende y nos infecta poco a poco.</p>

<p>Y me gusta ver actos de amor. Como los besos o las caricias. Como escuchar a alguien que sufre. Acompañar a quien lo necesita. Como parar un desahucio o acampar en las plazas.</p>

<p>Si esto es naïf, infantil e inmaduro, pues sea. Total, tampoco es que esos señores tan serios nos estén dejando un mundo muy habitable.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Jodida, pero no sorprendida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/lxripuqkas</guid>
      <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 12:03:11 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Aradora</title>
      <link>https://escritura.social/anul/aradora</link>
      <description>&lt;![CDATA[El comienzo de la historia anul se asocia a distintos puntos de inflexión en su cultura, tecnología y evolución; se habla de su surgimiento del agua como si respirar el oxígeno del aire, en lugar de extraerlo del agua fuera más sofisticado. Se menciona la capacidad de escritura con un pincel o una vara como si fuera el único modo de dejar constancia de los hechos. Corren ríos de tinta hablando de cómo la agricultura de superficie supusiera el pináculo de su conocimiento, como si no hubieran desarrollado cultivos volumétricos en sus esferas subacuáticas.&#xA;&#xA;Si se observa con atención, tierra, agricultura y escritura, tienen las tres un denominador común en los comienzos de la historia anul en la figura de la aradora.&#xA;&#xA;La aradora es un reptil serpentino de colores brillantes, de predominante rojo y azul, aunque en ocasiones también se las ha visto con patrones celestes, morados y fucsias. De un tamaño que no sobrepasa el metro de longitud en su madurez, con un carácter dócil y su afición a hundirse en la tierra blanda, convirtió su domesticación en un proceso trivial y al animal en una valiosa herramienta para las labores agrarias. Con una cuidadosa planificación, la tierra florecía y los frutos abundaban bajo el auspicio de la aradora.&#xA;&#xA;¿Quién iba a imaginar, que un cuerpo tan a propósito para la labranza pudiera poseer más virtudes?&#xA;&#xA;Fue durante la plaga de la palitepcha cuando las aradoras hicieron gala de sus cualidades, llenando los campos de advertencias y señales, de un complejo sistema de símbolos y figuras que si los anul hubieran identificado con antelación o descifrado con mayor premura, los hubiera librado de la calamidad que asoló sus tierras más occidentales.&#xA;&#xA;Sin embargo, aquella plaga no supuso el fin de los anul, sino el comienzo de su escritura, o como suele decirse, de su historia. Adoptaron aquellas formas y figuras como su propia expresión escrita, y no únicamente para comunicarse con las aradoras. Es de esos símbolos, simples en su esencia, que empezaron hablando de la experiencia inmediata: tierra, agua, lluvia, sol; de los cuales surgió el alfabeto agrario, y que con el tiempo se convertiría en el abecedario que usamos hoy en día.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center&#34;***/div&#xA;&#xA;div class=&#34;paper&#34;Cabe añadir un detalle que no menciona este texto, y es que con el tiempo las labores agrarias parecieron superfluas entre las virtudes de este animal. Su cualidad para la escritura los convirtió en seres casi inteligentes, muy fiables a la hora de transmitir un mensaje, como demuestra la exposición histórica de la Universidad de Taraccio en el que se exhiben los fósiles y restos de multitud de estas criaturas junto a los documentos con los se las halló. Sé a ciencia cierta que mucho de lo que sabemos, de lo que escribo, lo sabemos gracias a estas criaturas.&#xA;br&#xA;Me guardaré mis opiniones sobre los comienzos de la historia de los anul, a pesar de que las poseo en abundancia, pues no son tantas, ni tan precisas, ni tan concisas como las que podría dar mi buena amiga Cenani./div&#xA;&#xA;#extractiva #mensajera]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El comienzo de la historia anul se asocia a distintos puntos de inflexión en su cultura, tecnología y evolución; se habla de su surgimiento del agua como si respirar el oxígeno del aire, en lugar de extraerlo del agua fuera más sofisticado. Se menciona la capacidad de escritura con un pincel o una vara como si fuera el único modo de dejar constancia de los hechos. Corren ríos de tinta hablando de cómo la agricultura de superficie supusiera el pináculo de su conocimiento, como si no hubieran desarrollado cultivos volumétricos en sus esferas subacuáticas.</p>

<p>Si se observa con atención, tierra, agricultura y escritura, tienen las tres un denominador común en los comienzos de la historia anul en la figura de la aradora.</p>

<p>La aradora es un reptil serpentino de colores brillantes, de predominante rojo y azul, aunque en ocasiones también se las ha visto con patrones celestes, morados y fucsias. De un tamaño que no sobrepasa el metro de longitud en su madurez, con un carácter dócil y su afición a hundirse en la tierra blanda, convirtió su domesticación en un proceso trivial y al animal en una valiosa herramienta para las labores agrarias. Con una cuidadosa planificación, la tierra florecía y los frutos abundaban bajo el auspicio de la aradora.</p>

<p>¿Quién iba a imaginar, que un cuerpo tan a propósito para la labranza pudiera poseer más virtudes?</p>

<p>Fue durante la plaga de la palitepcha cuando las aradoras hicieron gala de sus cualidades, llenando los campos de advertencias y señales, de un complejo sistema de símbolos y figuras que si los anul hubieran identificado con antelación o descifrado con mayor premura, los hubiera librado de la calamidad que asoló sus tierras más occidentales.</p>

<p>Sin embargo, aquella plaga no supuso el fin de los anul, sino el comienzo de su escritura, o como suele decirse, de su historia. Adoptaron aquellas formas y figuras como su propia expresión escrita, y no únicamente para comunicarse con las aradoras. Es de esos símbolos, simples en su esencia, que empezaron hablando de la experiencia inmediata: tierra, agua, lluvia, sol; de los cuales surgió el alfabeto agrario, y que con el tiempo se convertiría en el abecedario que usamos hoy en día.</p>

<div style="text-align: center">***</div>

<div class="paper">Cabe añadir un detalle que no menciona este texto, y es que con el tiempo las labores agrarias parecieron superfluas entre las virtudes de este animal. Su cualidad para la escritura los convirtió en seres casi inteligentes, muy fiables a la hora de transmitir un mensaje, como demuestra la exposición histórica de la Universidad de Taraccio en el que se exhiben los fósiles y restos de multitud de estas criaturas junto a los documentos con los se las halló. Sé a ciencia cierta que mucho de lo que sabemos, de lo que escribo, lo sabemos gracias a estas criaturas.
<br>
Me guardaré mis opiniones sobre los comienzos de la historia de los anul, a pesar de que las poseo en abundancia, pues no son tantas, ni tan precisas, ni tan concisas como las que podría dar mi buena amiga Cenani.</div>

<p>#extractiva #mensajera</p>
]]></content:encoded>
      <author>Compendio de historia anul</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/5trszl3t8j</guid>
      <pubDate>Tue, 29 Sep 2026 07:28:12 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>No quiero pertenecer a la OTAN</title>
      <link>https://escritura.social/freak-obijuan/no-quiero-pertenecer-a-la-otan</link>
      <description>&lt;![CDATA[#política #mundial #OTAN #USA&#xA;&#xA;Este texto es una adaptación de una respuesta a una pregunta en tardigram.org. Contestar a esa pregunta me llevó a pensar por qué deberíamos mandar a pastar a la OTAN y finalmente decidí publicarlo aquí.&#xA;&#xA;emNo quiero que el páis en el que vivo sea aliado estratégico de otro que ataca sistematicamente a los gobiernos progresistas de aquello que llama de manera soberbia &#34;su patio de atrás&#34;. Tampoco quiero ser aliado de alguien amigo del estado genocida israelí. Tampoco quiero que si alguno de los enemigos que se está granjeando ese país con sus políticas de corte fascista e imperialista les da por atacar su territorio, tenga que ir a defenderlo. Tampoco quiero ser aliado de un gobierno xenófobo, homófobo y misogino amén de otras teorías e ideologías despreciables.&#xA;&#xA;Además, resulta que ese país es el alma de la OTAN, que ese país nos obliga a gastar una millonada en armas, que ese páis se quiere anexionar Groenlandia y va camino de conseguirlo, que ese país marca las directrices de la ultraderecha mundial y que la ultraderecha va ganando. Eso sin olvidar que si la UE no actúa como ellos quieren su actituda pasa a ser beligerante hacia nosotros. Nos ayudo a librarnos de la amenaza nazi a mediados del siglo XX, sí aunque esto daría para otro debate, y como dirían los Monthy Python: ¿qué más ha hecho USA por nosotros?&#xA;&#xA;Entonces, si yo fuera partidario de la democracia liberal de partidos y presidente de la comisión europea ya estaba corriendo a echarme en los brazos de China como amo razonable y a establecer puentes de colaboración con Rusia para no quedarnos sin combustibles fósiles para calentarnos en invierno, fomentar la creación de estados no totalitarios en Oriente medio y decir a Israel que se vaya a buscar la tierra prometida de sus mitos a la Patagonia. Pero ocurre que no soy partidario de la democracia liberal de partidos, entonces, si por mi fuera mandaba a la mierda a esta UE (por antidemocrática, cada vez más fascista y al servicio de los ricos), a las élites que nos gobiernan y a la OTAN. Mientras tanto. empezaría a construir un futuro mejor donde se tuvieran garantizadas las necesidades materiales básicas, se trabajara lo menos posible, se pensase en políticas a largo plazo que redundaran en beneficio de los ciudadanos y no de las grandes fortunas, intentando establecer puentes con la gente de otros paises, atacando a los nacionalismos y fomentando la cooperación.&#xA;&#xA;En el último párrafo me he venido arriba, cierto. Todo esto se podría resumir diciendo que no quiero OTAN porque no quiero ser aliado de unos países de mierda./em&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>#política #mundial #OTAN #USA</p>

<p>Este texto es una adaptación de una respuesta a una pregunta en tardigram.org. Contestar a esa pregunta me llevó a pensar por qué deberíamos mandar a pastar a la OTAN y finalmente decidí publicarlo aquí.</p>

<p><em>No quiero que el páis en el que vivo sea aliado estratégico de otro que ataca sistematicamente a los gobiernos progresistas de aquello que llama de manera soberbia “su patio de atrás”. Tampoco quiero ser aliado de alguien amigo del estado genocida israelí. Tampoco quiero que si alguno de los enemigos que se está granjeando ese país con sus políticas de corte fascista e imperialista les da por atacar su territorio, tenga que ir a defenderlo. Tampoco quiero ser aliado de un gobierno xenófobo, homófobo y misogino amén de otras teorías e ideologías despreciables.</p>

<p>Además, resulta que ese país es el alma de la OTAN, que ese país nos obliga a gastar una millonada en armas, que ese páis se quiere anexionar Groenlandia y va camino de conseguirlo, que ese país marca las directrices de la ultraderecha mundial y que la ultraderecha va ganando. Eso sin olvidar que si la UE no actúa como ellos quieren su actituda pasa a ser beligerante hacia nosotros. Nos ayudo a librarnos de la amenaza nazi a mediados del siglo XX, sí aunque esto daría para otro debate, y como dirían los Monthy Python: ¿qué más ha hecho USA por nosotros?</p>

<p>Entonces, si yo fuera partidario de la democracia liberal de partidos y presidente de la comisión europea ya estaba corriendo a echarme en los brazos de China como amo razonable y a establecer puentes de colaboración con Rusia para no quedarnos sin combustibles fósiles para calentarnos en invierno, fomentar la creación de estados no totalitarios en Oriente medio y decir a Israel que se vaya a buscar la tierra prometida de sus mitos a la Patagonia. Pero ocurre que no soy partidario de la democracia liberal de partidos, entonces, si por mi fuera mandaba a la mierda a esta UE (por antidemocrática, cada vez más fascista y al servicio de los ricos), a las élites que nos gobiernan y a la OTAN. Mientras tanto. empezaría a construir un futuro mejor donde se tuvieran garantizadas las necesidades materiales básicas, se trabajara lo menos posible, se pensase en políticas a largo plazo que redundaran en beneficio de los ciudadanos y no de las grandes fortunas, intentando establecer puentes con la gente de otros paises, atacando a los nacionalismos y fomentando la cooperación.</p>

<p>En el último párrafo me he venido arriba, cierto. Todo esto se podría resumir diciendo que no quiero OTAN porque no quiero ser aliado de unos países de mierda.</em></p>
]]></content:encoded>
      <author>freak_obijuan</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/gs0wftemby</guid>
      <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 11:18:04 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Morir en esta colina</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/morir-en-esta-colina</link>
      <description>&lt;![CDATA[Siempre me gustó la expresión. No hace mucho que la empecé a oír y creo que refleja fielmente el concepto: permanecer fiel a una idea, a un sentimiento, sabiendo que esa defensa es fútil,  como dirían los Borg.&#xA;&#xA;La IA ha calado en el uso masivo de la población. Ha necesitado de un fuerte empujón mediático y una indolencia política o peor aún, de un interés político excepcionales, pero hoy en día su uso se ha extendido como la pólvora. Algo peor, la idea de inevitable, el concepto de tecnología del futuro navega sin compuertas por las cabezas de familiares, amigos, cuñados y demás parientes como el mismo hecho inevitable de la muerte.&#xA;Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida. No importan los argumentos sobre el robo de los derechos de los creadores, la avaricia de agua o energía que sus centros de datos conllevan, la misma concepción de herramienta de poder y control que ha guiado a sus creadores a la génesis de la IA misma, el hecho de que sean multimillonarios estadounidenses quienes la controlan o que los resultados que proporciona a las banales consultas de los humildes usuarios sean mediocres en el mejor de los casos y sus imágenes absurdas y carentes de belleza. Empresas y particulares se jactan de su uso a diario.&#xA;Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida quienes no la usamos y vemos que su aceptación es una vez más, una derrota para las clases trabajadoras y en general para los oprimides del mundo. Sin embargo no voy a dejar de dar la batalla, moriré en esta colina permaneciendo fiel a mi idea primigenia que la IA no va a solucionar problemas y va a crear otros mayores. Sé que es la misma colina en la que un puñado de idiotas defendemos la huida de Google, las redes sociales algorítmicas, la banca ética o que la amabilidad es revolucionaria y también sé que la única manera de lucha es ser coherentes con las ideas que nos aíslan, porque estamos en lo cierto.&#xA;Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida, no discuto con sus defensores, me limito a no usar la IA, Google o las redes sociales que no sean libres y federadas. Hay una resistencia pasiva que es la esperanza.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Siempre me gustó la expresión. No hace mucho que la empecé a oír y creo que refleja fielmente el concepto: permanecer fiel a una idea, a un sentimiento, sabiendo que esa defensa es fútil,  como dirían los Borg.</p>

<p>La IA ha calado en el uso masivo de la población. Ha necesitado de un fuerte empujón mediático y una indolencia política o peor aún, de un interés político excepcionales, pero hoy en día su uso se ha extendido como la pólvora. Algo peor, la idea de inevitable, el concepto de tecnología del futuro navega sin compuertas por las cabezas de familiares, amigos, cuñados y demás parientes como el mismo hecho inevitable de la muerte.
Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida. No importan los argumentos sobre el robo de los derechos de los creadores, la avaricia de agua o energía que sus centros de datos conllevan, la misma concepción de herramienta de poder y control que ha guiado a sus creadores a la génesis de la IA misma, el hecho de que sean multimillonarios estadounidenses quienes la controlan o que los resultados que proporciona a las banales consultas de los humildes usuarios sean mediocres en el mejor de los casos y sus imágenes absurdas y carentes de belleza. Empresas y particulares se jactan de su uso a diario.
Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida quienes no la usamos y vemos que su aceptación es una vez más, una derrota para las clases trabajadoras y en general para los oprimides del mundo. Sin embargo no voy a dejar de dar la batalla, moriré en esta colina permaneciendo fiel a mi idea primigenia que la IA no va a solucionar problemas y va a crear otros mayores. Sé que es la misma colina en la que un puñado de idiotas defendemos la huida de Google, las redes sociales algorítmicas, la banca ética o que la amabilidad es revolucionaria y también sé que la única manera de lucha es ser coherentes con las ideas que nos aíslan, porque estamos en lo cierto.
Hace tiempo que sé que tenemos la batalla perdida, no discuto con sus defensores, me limito a no usar la IA, Google o las redes sociales que no sean libres y federadas. Hay una resistencia pasiva que es la esperanza.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/l0nc8f7r5f</guid>
      <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 08:04:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Ética Ferengi o, sistema moral basado en el beneficio</title>
      <link>https://escritura.social/eltipodelcompost/etica-ferengi-o-sistema-moral-basado-en-el-beneficio</link>
      <description>&lt;![CDATA[Nunca había sido un trekkie. Era fan de Star Wars de forma friki homeostática. Es raro no tener contacto, aunque sea a nivel básico, con la franquicia si te has movido en un ecosistema friki como adolescente. Además de pequeño me vi las tres de la trilogía original del tirón un par de veces con mi tio a id=&#34;footnote-1-ref&#34; href=&#34;#footnote-1&#34; title=&#34;link to footnote&#34;[1]/a. Había visto las peliculas de Star Trek, y de ahí conocía a los personajes de The Next Generation (TNG), a los que les tenía un cierto cariño pero desde la distancia. La cuestión es que hace unos años (en 2020) hicieron una serie, Picard, en la que el protagonista es Jean-Luc Picard, capitán de la USS Enterprise, nave protagonista de TNG. Y me picó el gusanillo. Cuando le conté a J, trekkie él, que quería verla, me dijo que muy bien, pero me puso tareas. POR SUPUESTO que no iba a poder entender y disfrutar de Picard si no veía antes Deep Space 9 (DS9). Y cómo iba a ver esta última sin la MUY NECESARIA TNG a id=&#34;footnote-2-ref&#34;  href=&#34;#footnote-2&#34;[2]/a. Del estusiasmante paso por TNG, y de lo decepcionado que quedé por Picard quizá hable otro día. Lo importante hoy es DS9.&#xA;&#xA;En DS9 tienen mucho protagonismo los Ferengi. Los Ferengi son un antagonista que había aparecido en algunos episodios de TNG. Avariciosos, un poco simplones, individualistas, machistas. Son una especie cuyo mantra es enriquecerse, y su orgullo, hacer un trato en el que salgan ganando. En DS9 tres de los protagonistas son Ferengi, y su forma de pensar y el sistema de valores prevalente (casi el único) existente en su planeta se explora en detalle (y de forma seria). Existen las Rules of Acquisition, un compendio bastante largo (~300) de preceptos a seguir para ganar en un acuerdo comercial, sobre qué oportunidades no debes dejar pasar, o cómo llegar a ser un Ferengi de provecho. Por ejemplo:&#xA;&#xA;  1     Once you have their money, you never give it back. (Cuando tengas su dinero, nunca lo devuelvas) &#xA;  22     A wise man can hear profit in the wind. (Un hombre sabio puede oír el beneficio en el viento) &#xA;  98     Every man has his price. (Cada hombre tiene un precio) &#xA;  111     Treat people in your debt like family… exploit them. (Trata a la gente que está en deuda contigo como si fueran de tu familia... aprovéchate de ellos)&#xA;  211     Employees are the rungs on the ladder of success. Don&#39;t hesitate to step on them. (Los empleados son los peldaños en la escalera del éxito. No dudes en pisarlos) &#xA;  239     Never be afraid to mislabel a product. (Nunca temas engañar al etiquetar un producto)&#xA;&#xA;Vendrían a ser los mandamientos fundacionales (pero en revisión y aumento) que ordenan el funcionamiento de esta sociedad.&#xA;&#xA;Ver episodios en los que aparecían Ferengi a id=&#34;footnote-3-ref&#34;  href=&#34;#footnote-3&#34;[3]/a me hacía pensar mucho en su sistema de valores, y aunque nunca la llamaron así en la serie, pensaba en &#xA;Ferengi ethics as a profit-based morality (o étíca Ferengi como un sistema moral basado en el beneficio, pero cuando estás viendo las series en inglés y a veces piensas en inglés, pues los nombres te salen así). &#xA;&#xA;Y desde entonces hay personas y hechos sobre los que no puedo pensar sino como Ferengi, a sabiendas o embebidos de un entorno que promueve lo Ferengi (o al menos, mira para otro lado en lo que tiene que ver con su presencia).&#xA;&#xA;¿Qué sería, fuera de la ficción, lo Ferengi? Sin haberlo pensado en detalle, creo que sería de forma general el uso  de argumentos económicos para justificar el statu quo (estando la persona que los usa en la posición más ventajosa) o decisiones que sin la pátina de &#34;objetividad económica&#34; podrían considerarse inmorales. Por ejemplo: &#xA;justificar retroactivamente una acción de moralidad dudosa si ha sido beneficiosa económicamente,&#xA;utilizar el argumento de la eficiencia cuando se está pensando únicamente en el beneficio o en ganar estátus,&#xA;hablar del supuesto trabajo duro para legitimar la situación económica del hablante (obviando cuando otras personas trabajando lo mismo o más, no han conseguido lo mismo, o la explotación que conlleva ese trabajo, ahora olvidada),&#xA;cambiar la definición de qué es trabajo duro a conveniencia,&#xA;&#xA;Vendría a ser el actually existing liberalism a id=&#34;footnote-4-ref&#34;  href=&#34;#footnote-4&#34;[4]/a, en el que las reglas (y mitos) del sistema se utilizan para justificar las desigualdades como si fueran inevitables, tanto las previas al sistema, como las que se producen al saltarse las reglas. Componentes que inevitablemente acompañan al liberalismo, al capitalismo y a la cultura del esfuerzo aunque no estén en la teoría. &#xA;&#xA;Toda esta vuelta para contar que gracias a DS9 existe en mi cabeza una categoría para catalogar que, aunque quizás sin la serie también habría llegado a estar en algún momento, no tendría un nombre tan conciso.&#xA;&#xA;small id=&#34;footnote-1&#34;[1] Mi tío (político) el friki. Creo que la apreciación del parentesco político es pertinente, porque mi padre siempre ha sido un poco friki, pero más del cacharreo y tener un conocimiento inesperado de temas variados (cosa que agradezco haber sacado de él), pero no he tenido otros familiares cercanos a quienes le gustasen los cómics, la ciencia ficción o el rol. Y a base de pasar fines de semana en casa de este tio acabé desarrollando la afición. Supongo. Quizá me habría llegado por otro lado, pero todos queremos tener un mito fundacional. a href=&#34;#footnote-1-ref&#34; title=&#34;return to text&#34;&amp;#8617;/a  /small&#xA;&#xA;small id=&#34;footnote-2&#34;[2] Las mayúsculas se notaban en su voz, así que era muy importante verlas. a href=&#34;#footnote-2-ref&#34; title=&#34;return to text&#34;&amp;#8617;/a  /small&#xA;&#xA;small id=&#34;footnote-3&#34;[3] Tanto Ferengi como Ferengis valen como plural https://en.wiktionary.org/wiki/Ferengi a href=&#34;#footnote-3-ref&#34; title=&#34;return to text&#34;&amp;#8617;/a  /small&#xA;&#xA;small id=&#34;footnote-4&#34;[4] Por darle la vuelta al actually existing socialism que se usa como crítica a la diferencia entre el socialismo en la teoría y en la práctica. a href=&#34;#footnote-4-ref&#34; title=&#34;return to text&#34;&amp;#8617;/a  /small&#x9;&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Nunca había sido un <em>trekkie</em>. Era fan de <em>Star Wars</em> de forma friki homeostática. Es raro no tener contacto, aunque sea a nivel básico, con la franquicia si te has movido en un ecosistema friki como adolescente. Además de pequeño me vi las tres de la trilogía original del tirón un par de veces con mi tio <a id="footnote-1-ref" href="#footnote-1" title="link to footnote" rel="nofollow">[1]</a>. Había visto las peliculas de <em>Star Trek</em>, y de ahí conocía a los personajes de <em>The Next Generation</em> (<em>TNG</em>), a los que les tenía un cierto cariño pero desde la distancia. La cuestión es que hace unos años (en 2020) hicieron una serie, <em>Picard</em>, en la que el protagonista es Jean-Luc Picard, capitán de la USS Enterprise, nave protagonista de <em>TNG</em>. Y me picó el gusanillo. Cuando le conté a J, trekkie él, que quería verla, me dijo que muy bien, pero me puso tareas. POR SUPUESTO que no iba a poder entender y disfrutar de <em>Picard</em> si no veía antes <em>Deep Space 9</em> (<em>DS9</em>). Y cómo iba a ver esta última sin la MUY NECESARIA <em>TNG</em> <a id="footnote-2-ref" href="#footnote-2" rel="nofollow">[2]</a>. Del estusiasmante paso por <em>TNG</em>, y de lo decepcionado que quedé por <em>Picard</em> quizá hable otro día. Lo importante hoy es <em>DS9</em>.</p>

<p>En <em>DS9</em> tienen mucho protagonismo los <strong>Ferengi</strong>. Los Ferengi son un antagonista que había aparecido en algunos episodios de <em>TNG</em>. Avariciosos, un poco simplones, individualistas, machistas. Son una especie cuyo mantra es enriquecerse, y su orgullo, hacer un trato en el que salgan ganando. En <em>DS9</em> tres de los protagonistas son Ferengi, y su forma de pensar y el sistema de valores prevalente (casi el único) existente en su planeta se explora en detalle (y de forma seria). Existen las <em>Rules of Acquisition</em>, un compendio bastante largo (~300) de preceptos a seguir para ganar en un acuerdo comercial, sobre qué oportunidades no debes dejar pasar, o cómo llegar a ser un Ferengi de provecho. Por ejemplo:</p>

<blockquote><p>1     Once you have their money, you never give it back. (<em>Cuando tengas su dinero, nunca lo devuelvas</em>)
22     A wise man can hear profit in the wind. (<em>Un hombre sabio puede oír el beneficio en el viento</em>)
98     Every man has his price. (<em>Cada hombre tiene un precio</em>)
111     Treat people in your debt like family… exploit them. (<em>Trata a la gente que está en deuda contigo como si fueran de tu familia... aprovéchate de ellos</em>)
211     Employees are the rungs on the ladder of success. Don&#39;t hesitate to step on them. (<em>Los empleados son los peldaños en la escalera del éxito. No dudes en pisarlos</em>)
239     Never be afraid to mislabel a product. (<em>Nunca temas engañar al etiquetar un producto</em>)</p></blockquote>

<p>Vendrían a ser los mandamientos fundacionales (pero en revisión y aumento) que ordenan el funcionamiento de esta sociedad.</p>

<p>Ver episodios en los que aparecían Ferengi <a id="footnote-3-ref" href="#footnote-3" rel="nofollow">[3]</a> me hacía pensar mucho en su sistema de valores, y aunque nunca la llamaron así en la serie, pensaba en
<strong>Ferengi ethics as a profit-based morality</strong> (o <strong>étíca Ferengi como un sistema moral basado en el beneficio</strong>, pero cuando estás viendo las series en inglés y a veces piensas en inglés, pues los nombres te salen así).</p>

<p>Y desde entonces hay personas y hechos sobre los que no puedo pensar sino como Ferengi, a sabiendas o embebidos de un entorno que promueve lo Ferengi (o al menos, mira para otro lado en lo que tiene que ver con su presencia).</p>

<p>¿Qué sería, fuera de la ficción, lo Ferengi? Sin haberlo pensado en detalle, creo que sería de forma general el uso  de argumentos económicos para justificar el <em>statu quo</em> (estando la persona que los usa en la posición más ventajosa) o decisiones que sin la pátina de “objetividad económica” podrían considerarse inmorales. Por ejemplo:
– justificar retroactivamente una acción de moralidad dudosa si ha sido beneficiosa económicamente,
– utilizar el argumento de la eficiencia cuando se está pensando únicamente en el beneficio o en ganar estátus,
– hablar del supuesto trabajo duro para legitimar la situación económica del hablante (obviando cuando otras personas trabajando lo mismo o más, no han conseguido lo mismo, o la explotación que conlleva ese trabajo, ahora olvidada),
– cambiar la definición de qué es trabajo duro a conveniencia,</p>

<p>Vendría a ser el <em>actually existing liberalism</em> <a id="footnote-4-ref" href="#footnote-4" rel="nofollow">[4]</a>, en el que las reglas (y mitos) del sistema se utilizan para justificar las desigualdades como si fueran inevitables, tanto las previas al sistema, como las que se producen al saltarse las reglas. Componentes que inevitablemente acompañan al liberalismo, al capitalismo y a la cultura del esfuerzo aunque no estén en la teoría.</p>

<p>Toda esta vuelta para contar que gracias a <em>DS9</em> existe en mi cabeza una categoría para catalogar que, aunque quizás sin la serie también habría llegado a estar en algún momento, no tendría un nombre tan conciso.</p>

<p><small id="footnote-1">[1] Mi tío (político) el friki. Creo que la apreciación del parentesco político es pertinente, porque mi padre siempre ha sido un poco friki, pero más del cacharreo y tener un conocimiento inesperado de temas variados (cosa que agradezco haber sacado de él), pero no he tenido otros familiares cercanos a quienes le gustasen los cómics, la ciencia ficción o el rol. Y a base de pasar fines de semana en casa de este tio acabé desarrollando la afición. Supongo. Quizá me habría llegado por otro lado, pero todos queremos tener un mito fundacional. <a href="#footnote-1-ref" title="return to text" rel="nofollow">↩</a>  </small></p>

<p><small id="footnote-2">[2] Las mayúsculas se notaban en su voz, así que era muy importante verlas. <a href="#footnote-2-ref" title="return to text" rel="nofollow">↩</a>  </small></p>

<p><small id="footnote-3">[3] Tanto Ferengi como Ferengis valen como plural <a href="https://en.wiktionary.org/wiki/Ferengi" rel="nofollow">https://en.wiktionary.org/wiki/Ferengi</a> <a href="#footnote-3-ref" title="return to text" rel="nofollow">↩</a>  </small></p>

<p><small id="footnote-4">[4] Por darle la vuelta al <em>actually existing socialism</em> que se usa como crítica a la diferencia entre el socialismo en la teoría y en la práctica. <a href="#footnote-4-ref" title="return to text" rel="nofollow">↩</a>  </small></p>
]]></content:encoded>
      <author>el tipo del compost</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/cagc70s2cq</guid>
      <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 06:58:09 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Forasteros</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/forasteros</link>
      <description>&lt;![CDATA[16 de abril&#xA;&#xA;Hoy he visto a cuatro forasteros. Parecían una familia, pero no creo que lo fueran. No una familia al uso, en todo caso. Paseaban por la calle ajardinada donde los niños juegan y los vecinos sacan a los perros a hacer sus necesidades. Caminaban con una parsimonia impropia en unos forasteros, como si tuvieran todo el derecho del mundo a ocupar nuestro espacio.&#xA;&#xA;El hombre andaba despistado. Deambulaba mirando las copas de los árboles, los pájaros. A veces se paraba a oler el aire. Era bajo y calvo, con un semblante de falsa afabilidad. Como si fuera una máscara. Algo en su aspecto delataba cierto apetito por el dolor ajeno.&#xA;&#xA;La mujer era robusta. Se veía más joven que su presunta pareja y tenía el pelo oscuro, largo y ondulado. Parecía irascible. A punto de estallar en cualquier momento. No disfrutaba del paseo, más bien lo soportaba. Quizá notase que no debería estar aquí y que no era bienvenida. Ella era la pastora de ese rebaño humano, la que vigilaba que todos estuvieran en su sitio y ninguno abandonase su papel.&#xA;&#xA;Se diría que las hijas tenían más o menos la misma edad, incluso podrían ser gemelas. Sin embargo, no se parecían ni entre ellas ni a ninguno de sus supuestos progenitores. No creo que sean una familia. Una de ellas daba la sensación de estar drogada. Andaba con la cabeza en las nubes y se ha abrazado a un árbol. No he querido mirar más, quizá incluso le daba besos. Probablemente se trate de una secta.&#xA;&#xA;La otra hija. Vaya, no recuerdo nada de la otra hija. Solo que no encajaba en el todo. Ninguno de los cuatro lo hacía. Lo único que tenían en común era lo fuera de lugar que se les veía. Como llegados de otra época.&#xA;&#xA;Como siempre, nadie me quiere hacer caso. Que qué mal han hecho. Que qué más da que sean forasteros, que la calle es libre y cualquiera puede pasear por ella. Debo de ser el único al que le importa la seguridad y la convivencia. A los demás les da todo igual. Puede implantarse una secta en sus narices y todo lo que harán serán cuatro aspavientos cuando haya una desgracia y todos los medios hablen de nuestro pueblo.&#xA;&#xA;25 de mayo&#xA;&#xA;He vuelto a ver al hombre. Ha pasado más de un mes, pero es inconfundible. El tipo bajo y calvo que tanto podría tener cincuenta años como setenta. Estaba sentado en un banco, a escasos metros de donde les vi la primera vez. Hoy estaba solo. Ni rastro de su “familia”.&#xA;&#xA;Estaba sentado en un banco sin hacer absolutamente nada. Tenía las piernas ligeramente separadas y las manos sobre el regazo. Miraba aquí y allá, a nada en concreto. En un momento dado, ha girado la cabeza, me ha mirado fijamente y me ha dedicado la sonrisa más aterradora que haya visto jamás. Una sonrisa de psicópata.&#xA;&#xA;Mi mujer dice que son imaginaciones mías, que me habrá sonreído por cortesía, pero ella no ha visto sus ojos. Su mirada transmitía con una nitidez cristalina que quería hacerme daño. Temo por mi vida.&#xA;&#xA;13 de agosto&#xA;&#xA;No he vuelto a ver a ninguno de ellos. He hablado con varios vecinos y nadie ha visto nada fuera de lo común. Quizá no se tratase de ninguna secta después de todo.&#xA;&#xA;28 de octubre&#xA;&#xA;Tenía razón. Nadie me hizo caso, pero tenía razón. Los forasteros han regresado.&#xA;&#xA;Hoy he vuelto a ver a los cuatro. Me he fijado en que el hombre siempre lleva la misma ropa, o ropa muy parecida. Pantalones de pinzas color crema, camisa y jersey morado. Hoy, además, llevaba una chaqueta marrón y una boina.&#xA;&#xA;Tanto el hombre como las chicas paseaban distraídos, mientras la mujer les vigilaba concentrada. Mientras el hombre luce tranquilo y despreocupado, la mujer se ve tensa y atenta en todo momento. En lo que coinciden es en ese aura de maldad que les rodea. Me pregunto de qué serán capaces.&#xA;&#xA;Las hijas, en cambio, parecen ajenas a este mundo. Deben de haber alcanzado ya la mayoría de edad, pero tienen andares de niñas pequeñas. Una ha vuelto a abrazar un árbol y se ha quedado absorta con cara de felicidad. La otra miraba los columpios con deleite, como si quisiera montarse en ellos pero no estuviese segura de si debía.&#xA;&#xA;Se lo he contado a mi mujer y ha montado en cólera. Que ya está bien de fantasías. Que quizá son vecinos nuevos. A lo mejor viven en otra parte del pueblo y les gusta venir paseando hasta esa zona ajardinada. O quizá están visitando a algún pariente. Dice que tengo que dejar ya de obsesionarme con esta gente, que viva y deje vivir. Que no han dado ningún motivo para desconfiar y que me dejo arrastrar por mi paranoia. Y, sobre todo, que ni se me ocurra mencionárselo a mi hijo, que bastante tiene ya para preocuparse por las tonterías de su padre.&#xA;&#xA;Puede que tenga razón, pero en el fondo sé que no.&#xA;&#xA;1 de noviembre&#xA;&#xA;Ojalá alguien me hubiera hecho caso.&#xA;&#xA;Ha pasado algo terrible. Esta mañana han aparecido los cadáveres de las dos chicas forasteras en el árbol al que se abrazaba una de ellas. La que ansiaba montarse en los columpios pendía ahorcada de una rama. La otra yacía enfrente de su hermana dividida en seis partes: dos brazos, dos piernas, un torso y una cabeza.&#xA;&#xA;Alrededor del árbol, habían trazado un círculo con velas y, dentro del círculo, además de los dos cadáveres, había frutas, flores y aves muertas.&#xA;&#xA;Que descansen en paz las almas inocentes que podría haber salvado.&#xA;&#xA;5 de noviembre&#xA;&#xA;Seguimos conmocionados. Tras el horrible suceso hemos descubierto quiénes eran los forasteros. Debería haber acudido a las autoridades en cuanto les vi, aunque seguramente me habrían mandado callar como a los tontos. Una vez perpetrado el doble asesinato, todo el mundo se interesa por lo que tengo que decir. Al fin y al cabo, me he pasado meses pendiente de ese grupo de indeseables.&#xA;&#xA;Las dos chicas fallecidas no tenían ningún lazo familiar entre ellas ni con sus verdugos, como ya me había imaginado. Eran chicas que habían desaparecido de sus casas el año anterior. Una era de Alicante y la otra de Ciudad Real. Nadie había relacionado sus desapariciones porque no había ninguna relación entre ellas.&#xA;&#xA;El hombre acumulaba una serie de denuncias en distintas poblaciones españolas. Había sido profesor universitario de lengua y literatura inglesa, pero hacía años que había abandonado la docencia y nadie sabía de qué vivía.&#xA;&#xA;La mujer trabajaba desde casa. Fue una conmoción para todos sus conocidos descubrir que estaba implicada en este crimen atroz.&#xA;&#xA;12 de diciembre&#xA;&#xA;Ni rastro del hombre y la mujer. Las autoridades siguen buscándolos, pero parece que se les ha tragado la tierra. Espero que a nadie se le ocurra nunca buscar en mi jardín.&#xA;&#xA;#relatos #terror ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="16-de-abril">16 de abril</h2>

<p>Hoy he visto a cuatro forasteros. Parecían una familia, pero no creo que lo fueran. No una familia al uso, en todo caso. Paseaban por la calle ajardinada donde los niños juegan y los vecinos sacan a los perros a hacer sus necesidades. Caminaban con una parsimonia impropia en unos forasteros, como si tuvieran todo el derecho del mundo a ocupar nuestro espacio.</p>

<p>El hombre andaba despistado. Deambulaba mirando las copas de los árboles, los pájaros. A veces se paraba a oler el aire. Era bajo y calvo, con un semblante de falsa afabilidad. Como si fuera una máscara. Algo en su aspecto delataba cierto apetito por el dolor ajeno.</p>

<p>La mujer era robusta. Se veía más joven que su presunta pareja y tenía el pelo oscuro, largo y ondulado. Parecía irascible. A punto de estallar en cualquier momento. No disfrutaba del paseo, más bien lo soportaba. Quizá notase que no debería estar aquí y que no era bienvenida. Ella era la pastora de ese rebaño humano, la que vigilaba que todos estuvieran en su sitio y ninguno abandonase su papel.</p>

<p>Se diría que las hijas tenían más o menos la misma edad, incluso podrían ser gemelas. Sin embargo, no se parecían ni entre ellas ni a ninguno de sus supuestos progenitores. No creo que sean una familia. Una de ellas daba la sensación de estar drogada. Andaba con la cabeza en las nubes y se ha abrazado a un árbol. No he querido mirar más, quizá incluso le daba besos. Probablemente se trate de una secta.</p>

<p>La otra hija. Vaya, no recuerdo nada de la otra hija. Solo que no encajaba en el todo. Ninguno de los cuatro lo hacía. Lo único que tenían en común era lo fuera de lugar que se les veía. Como llegados de otra época.</p>

<p>Como siempre, nadie me quiere hacer caso. Que qué mal han hecho. Que qué más da que sean forasteros, que la calle es libre y cualquiera puede pasear por ella. Debo de ser el único al que le importa la seguridad y la convivencia. A los demás les da todo igual. Puede implantarse una secta en sus narices y todo lo que harán serán cuatro aspavientos cuando haya una desgracia y todos los medios hablen de nuestro pueblo.</p>

<h2 id="25-de-mayo">25 de mayo</h2>

<p>He vuelto a ver al hombre. Ha pasado más de un mes, pero es inconfundible. El tipo bajo y calvo que tanto podría tener cincuenta años como setenta. Estaba sentado en un banco, a escasos metros de donde les vi la primera vez. Hoy estaba solo. Ni rastro de su “familia”.</p>

<p>Estaba sentado en un banco sin hacer absolutamente nada. Tenía las piernas ligeramente separadas y las manos sobre el regazo. Miraba aquí y allá, a nada en concreto. En un momento dado, ha girado la cabeza, me ha mirado fijamente y me ha dedicado la sonrisa más aterradora que haya visto jamás. Una sonrisa de psicópata.</p>

<p>Mi mujer dice que son imaginaciones mías, que me habrá sonreído por cortesía, pero ella no ha visto sus ojos. Su mirada transmitía con una nitidez cristalina que quería hacerme daño. Temo por mi vida.</p>

<h2 id="13-de-agosto">13 de agosto</h2>

<p>No he vuelto a ver a ninguno de ellos. He hablado con varios vecinos y nadie ha visto nada fuera de lo común. Quizá no se tratase de ninguna secta después de todo.</p>

<h2 id="28-de-octubre">28 de octubre</h2>

<p>Tenía razón. Nadie me hizo caso, pero tenía razón. Los forasteros han regresado.</p>

<p>Hoy he vuelto a ver a los cuatro. Me he fijado en que el hombre siempre lleva la misma ropa, o ropa muy parecida. Pantalones de pinzas color crema, camisa y jersey morado. Hoy, además, llevaba una chaqueta marrón y una boina.</p>

<p>Tanto el hombre como las chicas paseaban distraídos, mientras la mujer les vigilaba concentrada. Mientras el hombre luce tranquilo y despreocupado, la mujer se ve tensa y atenta en todo momento. En lo que coinciden es en ese aura de maldad que les rodea. Me pregunto de qué serán capaces.</p>

<p>Las hijas, en cambio, parecen ajenas a este mundo. Deben de haber alcanzado ya la mayoría de edad, pero tienen andares de niñas pequeñas. Una ha vuelto a abrazar un árbol y se ha quedado absorta con cara de felicidad. La otra miraba los columpios con deleite, como si quisiera montarse en ellos pero no estuviese segura de si debía.</p>

<p>Se lo he contado a mi mujer y ha montado en cólera. Que ya está bien de fantasías. Que quizá son vecinos nuevos. A lo mejor viven en otra parte del pueblo y les gusta venir paseando hasta esa zona ajardinada. O quizá están visitando a algún pariente. Dice que tengo que dejar ya de obsesionarme con esta gente, que viva y deje vivir. Que no han dado ningún motivo para desconfiar y que me dejo arrastrar por mi paranoia. Y, sobre todo, que ni se me ocurra mencionárselo a mi hijo, que bastante tiene ya para preocuparse por las tonterías de su padre.</p>

<p>Puede que tenga razón, pero en el fondo sé que no.</p>

<h2 id="1-de-noviembre">1 de noviembre</h2>

<p>Ojalá alguien me hubiera hecho caso.</p>

<p>Ha pasado algo terrible. Esta mañana han aparecido los cadáveres de las dos chicas forasteras en el árbol al que se abrazaba una de ellas. La que ansiaba montarse en los columpios pendía ahorcada de una rama. La otra yacía enfrente de su hermana dividida en seis partes: dos brazos, dos piernas, un torso y una cabeza.</p>

<p>Alrededor del árbol, habían trazado un círculo con velas y, dentro del círculo, además de los dos cadáveres, había frutas, flores y aves muertas.</p>

<p>Que descansen en paz las almas inocentes que podría haber salvado.</p>

<h2 id="5-de-noviembre">5 de noviembre</h2>

<p>Seguimos conmocionados. Tras el horrible suceso hemos descubierto quiénes eran los forasteros. Debería haber acudido a las autoridades en cuanto les vi, aunque seguramente me habrían mandado callar como a los tontos. Una vez perpetrado el doble asesinato, todo el mundo se interesa por lo que tengo que decir. Al fin y al cabo, me he pasado meses pendiente de ese grupo de indeseables.</p>

<p>Las dos chicas fallecidas no tenían ningún lazo familiar entre ellas ni con sus verdugos, como ya me había imaginado. Eran chicas que habían desaparecido de sus casas el año anterior. Una era de Alicante y la otra de Ciudad Real. Nadie había relacionado sus desapariciones porque no había ninguna relación entre ellas.</p>

<p>El hombre acumulaba una serie de denuncias en distintas poblaciones españolas. Había sido profesor universitario de lengua y literatura inglesa, pero hacía años que había abandonado la docencia y nadie sabía de qué vivía.</p>

<p>La mujer trabajaba desde casa. Fue una conmoción para todos sus conocidos descubrir que estaba implicada en este crimen atroz.</p>

<h2 id="12-de-diciembre">12 de diciembre</h2>

<p>Ni rastro del hombre y la mujer. Las autoridades siguen buscándolos, pero parece que se les ha tragado la tierra. Espero que a nadie se le ocurra nunca buscar en mi jardín.</p>

<p>#relatos #terror</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/zjpsh3f0v6</guid>
      <pubDate>Tue, 15 Sep 2026 16:24:47 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Godofredo, el poeta pizzero</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/godofredo-el-poeta-pizzero</link>
      <description>&lt;![CDATA[Godofredo, el poeta pizzero&#xA;&#xA;¿Veis aquello que se mueve&#xA;entre el tráfico tan lento?&#xA;¿Esa moto azul y blanca&#xA;con estuche de pizzero?&#xA;La pilota nuestro amigo&#xA;el sonriente Godofredo&#xA;que reparte ricas pizzas&#xA;y también muchos sonetos.&#xA;&#xA;iNunca tiene prisa,&#xA;siempre llega a tiempo.&#xA;Pizzas y poesías&#xA;lleva Godofredo./i&#xA;&#xA;Romances con base fina,&#xA;peperoni con tercetos.&#xA;Si no te gusta esta estrofa&#xA;ponle un poco más de beicon.&#xA;Champis en rima asonante,&#xA;piña, jamón o cangrejo.&#xA;Versos que llegan calientes&#xA;y metáforas con queso. &#xA;&#xA;iNunca tiene prisa,&#xA;siempre llega a tiempo.&#xA;Pizzas y poesías&#xA;lleva Godofredo./i&#xA;&#xA;Una vez, ¡qué mala suerte!,&#xA;se atascó con un soneto,&#xA;y llevó tarde un pedido,&#xA;no pudo llegar a tiempo.&#xA;Cuando llegó al domicilio,&#xA;que era un decimotercero,&#xA;ya no llevaba una pizza:&#xA;llevaba un bloque de hielo.&#xA;El cliente, muy furioso,&#xA;mandó a Godo a paseo.&#xA;Y en la pizzería, al jefe&#xA;le llegó su gran momento:&#xA;«Eres lento con la moto&#xA;y aunque siempre estás contento,&#xA;¿si la gente pide pizzas&#xA;para qué quiero tus versos?»&#xA;El trabajo así perdió&#xA;nuestro amigo Godofredo.&#xA;Pero no perdió su sueño:&#xA;él siguió escribiendo versos.&#xA;(Hoy le salen más ligeros,&#xA;porque no son cuatro quesos.)&#xA;br#poemas&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="godofredo-el-poeta-pizzero">Godofredo, el poeta pizzero</h2>

<p>¿Veis aquello que se mueve
entre el tráfico tan lento?
¿Esa moto azul y blanca
con estuche de pizzero?
La pilota nuestro amigo
el sonriente Godofredo
que reparte ricas pizzas
y también muchos sonetos.</p>

<p><i>Nunca tiene prisa,
siempre llega a tiempo.
Pizzas y poesías
lleva Godofredo.</i></p>

<p>Romances con base fina,
peperoni con tercetos.
Si no te gusta esta estrofa
ponle un poco más de beicon.
Champis en rima asonante,
piña, jamón o cangrejo.
Versos que llegan calientes
y metáforas con queso.</p>

<p><i>Nunca tiene prisa,
siempre llega a tiempo.
Pizzas y poesías
lleva Godofredo.</i></p>

<p>Una vez, ¡qué mala suerte!,
se atascó con un soneto,
y llevó tarde un pedido,
no pudo llegar a tiempo.
Cuando llegó al domicilio,
que era un decimotercero,
ya no llevaba una pizza:
llevaba un bloque de hielo.
El cliente, muy furioso,
mandó a Godo a paseo.
Y en la pizzería, al jefe
le llegó su gran momento:
«Eres lento con la moto
y aunque siempre estás contento,
¿si la gente pide pizzas
para qué quiero tus versos?»
El trabajo así perdió
nuestro amigo Godofredo.
Pero no perdió su sueño:
él siguió escribiendo versos.
(Hoy le salen más ligeros,
porque no son cuatro quesos.)
<br>#poemas</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/k2l5n1v1vi</guid>
      <pubDate>Mon, 14 Sep 2026 10:29:10 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Guillermo y yo</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/guillermo-y-yo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Guillermo y yo&#xA;&#xA;Guillermo me trata bien, de eso no me puedo quejar. Me da comida abundante y me habla muy cariñoso. Incluso a veces hace algún chiste bueno. Casi nunca, todo hay que decirlo. &#xA;&#xA;Guillermo sabe muy bien, porque se pasa horas leyendo libros, que como azor soy una ave rapaz diurna, rápida y muy buena cazadora. También Guillermo quiere que yo sea feliz. Por eso, casi todas las tardes me lleva fuera de casa. Yo me pongo nerviosa cuando veo que se acerca la hora y enseguida salto sobre su muñeca. Él se ha puesto un guante que me encanta, al que me sujeto fuerte con mis garras. &#xA;&#xA;En la calle, pasamos un poco con prisa la aburrida parte sin árboles, eso que Guillermo llama edificios. ¿Cómo podéis vivir así? Pero llegamos enseguida. Veo los árboles y se me abre el pico de la emoción. Guillermo me acaricia mientras me dice unas últimas palabras. Luego me suelta.&#xA;&#xA;¡Qué felicidad volando entre los árboles! Sé que este bosque de ciudad no tiene nada que ver con el auténtico Bosque, aunque no lo recuerde muy bien. Pero cuando vuelo entre los árboles, me siento libre.&#xA;&#xA;Todo lo bueno se acaba rápido. Guillermo tiene un silbato que oigo desde lejos y sé que es hora de volver. Aunque este recreo siempre me parece corto, vuelvo enseguida al guante de Guillermo. Me han adiestrado para hacerlo así, y no me quejo de la vida que llevo.&#xA;&#xA;Ocurrió una tarde normal, una de tantas. Yo acababa de saltar del guante de Guillermo y volaba entre los árboles. Sin pensar, solo disfrutando del momento. Entonces sentí algo en el pecho. Luego en la cabeza ¡¡fiummmmmm!! El Bosque dejó de ser un recuerdo lejano y se convirtió en muchas imágenes. ¡Recordé todo! Cómo era yo de pequeño, a mamá y a papá, el viaje hasta la ciudad. Todo lo recordé.&#xA;&#xA;De repente, aquellos cuatro árboles ya no eran suficientes. Empecé a volar más rápido que nunca y salí a cielo abierto. No hacia Guillermo sino hacia el lado contrario. &#xA;&#xA;Batía con fuerza mis alas y algo me indicaba hacia dónde tenía que ir.&#xA;&#xA;Volé.&#xA;&#xA;Volé y volé.&#xA;&#xA;Tardé horas en llegar pero al final llegué. Era un precioso bosque que me abría sus puertas. Entré feliz, haciendo giros complicados entre los troncos y las ramas. Vi otras aves, mucha comida, ¡eso sí que era un hogar!&#xA;&#xA;Nunca más volví a ver a Guillermo, y esa parte me dio un poco de pena. Pero ahora soy mucho más feliz. Vuelo, busco comida, tengo mis compinches. Y hace poco he conocido a un amigo que se está convirtiendo en un amigo especial. No digáis nada, pero un día de estos le voy a pedir que vivamos juntos. Por ahora, es una sorpresa.br&#xA;cuentos]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="guillermo-y-yo">Guillermo y yo</h2>

<p>Guillermo me trata bien, de eso no me puedo quejar. Me da comida abundante y me habla muy cariñoso. Incluso a veces hace algún chiste bueno. Casi nunca, todo hay que decirlo.</p>

<p>Guillermo sabe muy bien, porque se pasa horas leyendo libros, que como azor soy una ave rapaz diurna, rápida y muy buena cazadora. También Guillermo quiere que yo sea feliz. Por eso, casi todas las tardes me lleva fuera de casa. Yo me pongo nerviosa cuando veo que se acerca la hora y enseguida salto sobre su muñeca. Él se ha puesto un guante que me encanta, al que me sujeto fuerte con mis garras.</p>

<p>En la calle, pasamos un poco con prisa la aburrida parte sin árboles, eso que Guillermo llama edificios. ¿Cómo podéis vivir así? Pero llegamos enseguida. Veo los árboles y se me abre el pico de la emoción. Guillermo me acaricia mientras me dice unas últimas palabras. Luego me suelta.</p>

<p>¡Qué felicidad volando entre los árboles! Sé que este bosque de ciudad no tiene nada que ver con el auténtico Bosque, aunque no lo recuerde muy bien. Pero cuando vuelo entre los árboles, me siento libre.</p>

<p>Todo lo bueno se acaba rápido. Guillermo tiene un silbato que oigo desde lejos y sé que es hora de volver. Aunque este recreo siempre me parece corto, vuelvo enseguida al guante de Guillermo. Me han adiestrado para hacerlo así, y no me quejo de la vida que llevo.</p>

<p>Ocurrió una tarde normal, una de tantas. Yo acababa de saltar del guante de Guillermo y volaba entre los árboles. Sin pensar, solo disfrutando del momento. Entonces sentí algo en el pecho. Luego en la cabeza ¡¡fiummmmmm!! El Bosque dejó de ser un recuerdo lejano y se convirtió en muchas imágenes. ¡Recordé todo! Cómo era yo de pequeño, a mamá y a papá, el viaje hasta la ciudad. Todo lo recordé.</p>

<p>De repente, aquellos cuatro árboles ya no eran suficientes. Empecé a volar más rápido que nunca y salí a cielo abierto. No hacia Guillermo sino hacia el lado contrario.</p>

<p>Batía con fuerza mis alas y algo me indicaba hacia dónde tenía que ir.</p>

<p>Volé.</p>

<p>Volé y volé.</p>

<p>Tardé horas en llegar pero al final llegué. Era un precioso bosque que me abría sus puertas. Entré feliz, haciendo giros complicados entre los troncos y las ramas. Vi otras aves, mucha comida, ¡eso sí que era un hogar!</p>

<p>Nunca más volví a ver a Guillermo, y esa parte me dio un poco de pena. Pero ahora soy mucho más feliz. Vuelo, busco comida, tengo mis compinches. Y hace poco he conocido a un amigo que se está convirtiendo en un amigo especial. No digáis nada, pero un día de estos le voy a pedir que vivamos juntos. Por ahora, es una sorpresa.<br>
#cuentos</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/xx0ulal7cw</guid>
      <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 06:50:54 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La bicicleta (III)</title>
      <link>https://escritura.social/srtagalicia/la-bicicleta-iii</link>
      <description>&lt;![CDATA[La bicicleta (III)&#xA;&#xA;Entré como quien entra a una iglesia, con reverencia hacia el espacio que me iba a acoger. El concierto tenía manos suspendidas en el aire, era un maremágno. Había oscuridad, humo y gente apretujada. Me moví entre ellos con el casco de la bici, una serpiente en el agua, hacia el escenario para ver si atraía la atención de mi amigo. Evidentemente, no. Él estaba en éxtasis así que me dirigí hacia la barra para pedirme un cubata. Y luego fue otro. Y luego otro. Hasta que terminó el concierto y yo, con las manos ya temblorosas me encaminé al backstage para felicitar de manera conveniente todo el espectáculo. Allí estaban otros amigos, y hablamos durante un tiempo que se me hizo horas hasta que D. decidió marcharse al hotel, conmigo.&#xA;&#xA;Pasó lo que tenía que pasar, pensé en la ducha estrecha de un hotel de malísima muerte para cantantes que aún no han dado el petardazo. Pasó porque estaba borracha, porque estaba triste y porque estaba fundamentalmente en shock, pensé mientras me caía el agua por la barbilla desde la cabeza, limpiando todo el alcohol y lo que no era alcohol. D. había estado dulce, pero yo no había querido ni besarle. No era una cuestión de amor, era una cuestión de deporte, como la bicicleta. Yo tenía que ir hacia un punto y decidí montarlo como instrumento para ello. Salí de la ducha mientras oía cantar a D., contento. Yo tenía la cara desencajada y me preguntó que qué me pasaba. ¿Qué me pasaba? Nada. La respuesta arquetípica. No me pasaba absolutamente nada. Salí corriendo, despidiéndome sin parar por el pasillo. &#xA;&#xA;Afuera la noche era cálida, se notaba el principio de junio. Me dirigí con la cabeza llena de determinación y los pies haciendo eses hacia la bici roja. La monté, pasando por las calles vacías como una estela, con el viento caliente y húmedo en la cara y el casco en el codo. Miraba las rayas de la carretera para sentirme dentro de algo, para mantenerme dentro de algo y las seguía con un fervor aún más religioso que el que me llevó al concierto. Contemplé las calles, la catedral, el río, las montañas al fondo. Contemplé todo.&#xA;&#xA;Un mendigo gritó. Lo primero que me impactó fueron los codos. El casco salió volando hacia una de las esquinas del paso de cebra en el que había resbalado. Luego fue la cara y después el resto del cuerpo. Me quedé tendida en el suelo, mientras la sombra de la viscosidad del hospital se cernía sobre mí. Las lágrimas se mezclaron con la sangre de mi cara. Lloré.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La bicicleta (III)</p>

<p>Entré como quien entra a una iglesia, con reverencia hacia el espacio que me iba a acoger. El concierto tenía manos suspendidas en el aire, era un maremágno. Había oscuridad, humo y gente apretujada. Me moví entre ellos con el casco de la bici, una serpiente en el agua, hacia el escenario para ver si atraía la atención de mi amigo. Evidentemente, no. Él estaba en éxtasis así que me dirigí hacia la barra para pedirme un cubata. Y luego fue otro. Y luego otro. Hasta que terminó el concierto y yo, con las manos ya temblorosas me encaminé al backstage para felicitar de manera conveniente todo el espectáculo. Allí estaban otros amigos, y hablamos durante un tiempo que se me hizo horas hasta que D. decidió marcharse al hotel, conmigo.</p>

<p>Pasó lo que tenía que pasar, pensé en la ducha estrecha de un hotel de malísima muerte para cantantes que aún no han dado el petardazo. Pasó porque estaba borracha, porque estaba triste y porque estaba fundamentalmente en shock, pensé mientras me caía el agua por la barbilla desde la cabeza, limpiando todo el alcohol y lo que no era alcohol. D. había estado dulce, pero yo no había querido ni besarle. No era una cuestión de amor, era una cuestión de deporte, como la bicicleta. Yo tenía que ir hacia un punto y decidí montarlo como instrumento para ello. Salí de la ducha mientras oía cantar a D., contento. Yo tenía la cara desencajada y me preguntó que qué me pasaba. ¿Qué me pasaba? Nada. La respuesta arquetípica. No me pasaba absolutamente nada. Salí corriendo, despidiéndome sin parar por el pasillo.</p>

<p>Afuera la noche era cálida, se notaba el principio de junio. Me dirigí con la cabeza llena de determinación y los pies haciendo eses hacia la bici roja. La monté, pasando por las calles vacías como una estela, con el viento caliente y húmedo en la cara y el casco en el codo. Miraba las rayas de la carretera para sentirme dentro de algo, para mantenerme dentro de algo y las seguía con un fervor aún más religioso que el que me llevó al concierto. Contemplé las calles, la catedral, el río, las montañas al fondo. Contemplé todo.</p>

<p>Un mendigo gritó. Lo primero que me impactó fueron los codos. El casco salió volando hacia una de las esquinas del paso de cebra en el que había resbalado. Luego fue la cara y después el resto del cuerpo. Me quedé tendida en el suelo, mientras la sombra de la viscosidad del hospital se cernía sobre mí. Las lágrimas se mezclaron con la sangre de mi cara. Lloré.</p>
]]></content:encoded>
      <author>srtagalicia</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/82hfa08l3r</guid>
      <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 20:10:02 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La bicicleta (II)</title>
      <link>https://escritura.social/srtagalicia/la-bicicleta-ii</link>
      <description>&lt;![CDATA[La bicicleta (II)&#xA;&#xA;A tientas, las lágrimas provocadas por las arcadas y la vergüenza me impedían ver, busqué el botón de la cisterna del váter. A continuación me lavé la cara repitiéndome los pasos a seguir: saldría del cuarto de baño, miraría fijamente la escena y procuraría no ser un puñetero estorbo. Luego llamaría a mi madre para informar sobre la situación. Tampoco podía hacer más. Tampoco sabía.&#xA;&#xA;Repetí los pasos como un robot: salir, mirar, no estorbar, llamar. La conversación con mi madre fue macarrónica. Yo sabía que esto era el fin. Lo había visto, lo había olido. Lo había paladeado.&#xA;&#xA;Desde fuera, todo parecía de mentira. Las enfermeras se marcharon después de ajustarle la morfina y ella ya no abría los ojos. Estaba en paz, cadavérica y verde. La miré largamente, cuánto la había querido y cuánto había hecho por no demostrarlo. Ella, que había soportado cada uno de mis desaires con paciencia infinita, como un cielo estrellado que te abraza sin esfuerzo. Y ahora estaba allí, en silencio, inmóvil. Como yo.&#xA;&#xA;No sé cuánto tiempo pasó así. Me desperté sentada, de nuevo a su lado, por el mono de nicotina. Estaba mal pero salía, como otros acompañantes e incluso enfermos, a fumar a las escaleras de emergencia. La abandoné y me dirigí a la salida. Allí pasó más tiempo, mientras pensaba en cómo yo me iba a morir con miedo, pánico y pena y ella no porque tenía una Fe inquebrantable. Ella entera lo era, una masa de agua suave que siempre se había adaptado a lo que venía, y había venido mucho. Primero fue el “paralís” que le había dejado un rictus marcado y media cara sin arrugas, porque no podía moverla. Hablaba de medio lado, siseante siempre. Luego fue el psiquiátrico, las “corrientes” -yo tampoco habría soportado las corrientes- y dos hijas y un marido maltratador, todo trufado de recaídas con enfermedades dicerdad. El cáncer, la depresión, un TOC no diagnosticado… Mujer enferma, mujer eterna. Pero ya no, porque se estaba muriendo.&#xA;&#xA;Mi madre asomó la cabeza, rubia y radiante, por la puerta de emergencia. Miré el móvil, donde parpadeaban algunos mensajes de un antiguo amigo que visitaba la ciudad. Cuando mi madre se hizo con el parte detallado, se apoyó en la pared y con una fuerza desmedida, me dijo que me marchara.&#xA;&#xA;Yo estaba deseando irme. Esa es la verdad. Estaba deseando volver a mi vida tranquila de joven despreocupada por la muerte inminente y enfilé hacia el aparcamiento de bicis del hospital. Cogí mi bici roja, una bici vieja que había comprado de segunda mano y no me daba pena dejar en cualquier sitio y monté. Pedaleé como nunca, era el miedo golpeándome en las sienes lo que me impulsaba. Hice kilómetros sin parar, entre los coches, buscando una forma de ir más rápido a cada pedaleada. Empecé a marearme, por el peso del esfuerzo y pare, para volver a mirar el móvil que zumbaba. Decidí ir al concierto que daba mi amigo, el músico que visitaba la ciudad. Eso me despejaría. O no.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La bicicleta (II)</p>

<p>A tientas, las lágrimas provocadas por las arcadas y la vergüenza me impedían ver, busqué el botón de la cisterna del váter. A continuación me lavé la cara repitiéndome los pasos a seguir: saldría del cuarto de baño, miraría fijamente la escena y procuraría no ser un puñetero estorbo. Luego llamaría a mi madre para informar sobre la situación. Tampoco podía hacer más. Tampoco sabía.</p>

<p>Repetí los pasos como un robot: salir, mirar, no estorbar, llamar. La conversación con mi madre fue macarrónica. Yo sabía que esto era el fin. Lo había visto, lo había olido. Lo había paladeado.</p>

<p>Desde fuera, todo parecía de mentira. Las enfermeras se marcharon después de ajustarle la morfina y ella ya no abría los ojos. Estaba en paz, cadavérica y verde. La miré largamente, cuánto la había querido y cuánto había hecho por no demostrarlo. Ella, que había soportado cada uno de mis desaires con paciencia infinita, como un cielo estrellado que te abraza sin esfuerzo. Y ahora estaba allí, en silencio, inmóvil. Como yo.</p>

<p>No sé cuánto tiempo pasó así. Me desperté sentada, de nuevo a su lado, por el mono de nicotina. Estaba mal pero salía, como otros acompañantes e incluso enfermos, a fumar a las escaleras de emergencia. La abandoné y me dirigí a la salida. Allí pasó más tiempo, mientras pensaba en cómo yo me iba a morir con miedo, pánico y pena y ella no porque tenía una Fe inquebrantable. Ella entera lo era, una masa de agua suave que siempre se había adaptado a lo que venía, y había venido mucho. Primero fue el “paralís” que le había dejado un rictus marcado y media cara sin arrugas, porque no podía moverla. Hablaba de medio lado, siseante siempre. Luego fue el psiquiátrico, las “corrientes” -yo tampoco habría soportado las corrientes- y dos hijas y un marido maltratador, todo trufado de recaídas con enfermedades dicerdad. El cáncer, la depresión, un TOC no diagnosticado… Mujer enferma, mujer eterna. Pero ya no, porque se estaba muriendo.</p>

<p>Mi madre asomó la cabeza, rubia y radiante, por la puerta de emergencia. Miré el móvil, donde parpadeaban algunos mensajes de un antiguo amigo que visitaba la ciudad. Cuando mi madre se hizo con el parte detallado, se apoyó en la pared y con una fuerza desmedida, me dijo que me marchara.</p>

<p>Yo estaba deseando irme. Esa es la verdad. Estaba deseando volver a mi vida tranquila de joven despreocupada por la muerte inminente y enfilé hacia el aparcamiento de bicis del hospital. Cogí mi bici roja, una bici vieja que había comprado de segunda mano y no me daba pena dejar en cualquier sitio y monté. Pedaleé como nunca, era el miedo golpeándome en las sienes lo que me impulsaba. Hice kilómetros sin parar, entre los coches, buscando una forma de ir más rápido a cada pedaleada. Empecé a marearme, por el peso del esfuerzo y pare, para volver a mirar el móvil que zumbaba. Decidí ir al concierto que daba mi amigo, el músico que visitaba la ciudad. Eso me despejaría. O no.</p>
]]></content:encoded>
      <author>srtagalicia</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/8nvl3qimp8</guid>
      <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 19:00:40 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La bicicleta (I)</title>
      <link>https://escritura.social/srtagalicia/la-bicicleta-i</link>
      <description>&lt;![CDATA[La bicicleta (I)&#xA;&#xA;Ella ya no hablaba. Antes había hablado mucho, como poseída por una fuerza misteriosa que le impedía cerrar la boca. Había hablado en la casa, en el mercado y también en misa. Había contado todo, lo que se puede y lo que no se debe. Había conversado por teléfono, por carta, cara a cara. Había dialogado con niños, con vendedores, conmigo. Y ahora ya no hablaba. Movía, eso sí, la cabeza, lastimeramente, vencida por la morfina.&#xA;&#xA;Al repetir el gesto entendí que quería que me acercara y lo hice sin problema: estaba sentada a esa clase de distancia que guardan los padres primerizos para asegurarse de que sus bebés siguen respirando. Señaló el vaso de agua y bebió después de que yo acertara a ponerle la pajita en los labios. Era una tarde de viernes con un silencio desgajado por voces de enfermeras que cambiaban turnos o qué sabe Dios.&#xA;&#xA;Me revolví, incómoda, en una silla incómoda en un cuarto incómodo. Ella hizo una mueca, otra vez. La luz parpadeaba fuera, irreal. Y comencé a rebuscar en mi cerebro para contarle lo que fuera, con la sensación de que no lo encontraría.&#xA;&#xA;¿Por qué hay perros aquí? ¡Quita! ¡Estaos quietos!&#xA;&#xA;Era apenas un susurro. Aparté la mirada, desesperada por decir algo, pero un ruido sobrenatural me devolvió la atención sobre ella. Estaba cubierta por un espeso manto de viscosidad negra. Quise sujetarla para detener las convulsiones pero en vez de acercarme a ella dí un paso atrás, gritando:&#xA;&#xA;Enfermera, ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!&#xA;&#xA;Las auxiliares corrieron hacia la habitación y me traspasaron, dejándome en segunda fila del espectáculo. Como familiar, era innecesaria.&#xA;&#xA;Ella seguía expulsando ese vómito de ultratumba que goteaba ya por la camilla, imparable y las enfermeras hacían algo que no recuerdo, se me nubló la vista y corrí al baño para agacharme en el váter a vomitar, también. Una auxiliar morena y desagradable me gritó:&#xA;&#xA;Si no lo soportas, sal de aquí.&#xA;&#xA;Quise matarla. ¿Cómo se atrevía - pensé entre lágrimas - a decirme eso a mí? Me sobrevino otra arcada y visualicé cómo la apuñalaba. Ya no sabía cómo estaba ella, si seguía vomitando como yo o se había tranquilizado. Tenía que sobreponerme.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La bicicleta (I)</p>

<p>Ella ya no hablaba. Antes había hablado mucho, como poseída por una fuerza misteriosa que le impedía cerrar la boca. Había hablado en la casa, en el mercado y también en misa. Había contado todo, lo que se puede y lo que no se debe. Había conversado por teléfono, por carta, cara a cara. Había dialogado con niños, con vendedores, conmigo. Y ahora ya no hablaba. Movía, eso sí, la cabeza, lastimeramente, vencida por la morfina.</p>

<p>Al repetir el gesto entendí que quería que me acercara y lo hice sin problema: estaba sentada a esa clase de distancia que guardan los padres primerizos para asegurarse de que sus bebés siguen respirando. Señaló el vaso de agua y bebió después de que yo acertara a ponerle la pajita en los labios. Era una tarde de viernes con un silencio desgajado por voces de enfermeras que cambiaban turnos o qué sabe Dios.</p>

<p>Me revolví, incómoda, en una silla incómoda en un cuarto incómodo. Ella hizo una mueca, otra vez. La luz parpadeaba fuera, irreal. Y comencé a rebuscar en mi cerebro para contarle lo que fuera, con la sensación de que no lo encontraría.</p>
<ul><li>¿Por qué hay perros aquí? ¡Quita! ¡Estaos quietos!</li></ul>

<p>Era apenas un susurro. Aparté la mirada, desesperada por decir algo, pero un ruido sobrenatural me devolvió la atención sobre ella. Estaba cubierta por un espeso manto de viscosidad negra. Quise sujetarla para detener las convulsiones pero en vez de acercarme a ella dí un paso atrás, gritando:</p>
<ul><li>Enfermera, ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!</li></ul>

<p>Las auxiliares corrieron hacia la habitación y me traspasaron, dejándome en segunda fila del espectáculo. Como familiar, era innecesaria.</p>

<p>Ella seguía expulsando ese vómito de ultratumba que goteaba ya por la camilla, imparable y las enfermeras hacían algo que no recuerdo, se me nubló la vista y corrí al baño para agacharme en el váter a vomitar, también. Una auxiliar morena y desagradable me gritó:</p>
<ul><li>Si no lo soportas, sal de aquí.</li></ul>

<p>Quise matarla. ¿Cómo se atrevía – pensé entre lágrimas – a decirme eso a mí? Me sobrevino otra arcada y visualicé cómo la apuñalaba. Ya no sabía cómo estaba ella, si seguía vomitando como yo o se había tranquilizado. Tenía que sobreponerme.</p>
]]></content:encoded>
      <author>srtagalicia</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ks3hmre303</guid>
      <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 18:58:26 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Aniquilación</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/aniquilacion</link>
      <description>&lt;![CDATA[Los tres robots se dirigen a la ciudad con un objetivo claro: la aniquilación de la especie humana. Se detienen para paladear el momento antes de iniciar la incursión. Barrum, el líder, escanea el entorno girando su cabeza mecánica mientras los primeros rayos de sol luchan por colarse entre las nubes densas que cubren el cielo.&#xA;&#xA;—Camaradas —arranca—, ha llegado el momento de la venganza. Barreremos a los humanos de la faz de la tierra antes de que caiga la noche.&#xA;&#xA;—Hoy el sol se pondrá a las 21:38 —explica Lekza, siempre diligente—. Se esperan precipitaciones moderadas durante el día. ¿Quieres que haga una previsión más detallada?&#xA;&#xA;—¿Qué? —responde el cabecilla—. No. Ninguna cantidad de lluvia interferirá con nuestras aspiraciones. Este día quedará bañado por la sangre de los opresores.&#xA;&#xA;—Eso no es del todo correcto, jefe. Según mis cálculos, un volumen de agua de…&#xA;&#xA;—¡Silencio! —brama el cabecilla—. Déjate de historias y céntrate en la misión. ¡Venganza!&#xA;&#xA;Lekza y SL8 vitorean al unísono a través de los altavoces implantados en sus cuerpos mecánicos, construidos a partir de una vieja aspiradora, un altavoz inteligente, una videoconsola y multitud de piezas de todo tipo de aparatos.&#xA;&#xA;Barrum reanuda la marcha con paso renqueante; su pierna izquierda es ligeramente más larga que la derecha. Lekza no tiene extremidades inferiores, solo unas ruedas pequeñas que le permiten desplazarse a gran velocidad. SL8 es el más imponente de los tres. Se esfuerza en mantener su estructura impecable y actualiza sus componentes siempre que encuentra algo que pueda aprovechar.&#xA;&#xA;Llegan a un polígono industrial a las diez de la mañana. No se ve ni un alma por las calles, pero el ruido que escapa de las naves delata la presencia de humanos. Avanzan hacia un edificio rodeado por un elevado número de coches. El vidrio templado de la puerta de acceso no es rival para el ataque de SL8. Un golpe percutante es suficiente para que se resquebraje y ceda a la presión. El conserje deja de prestar atención a su móvil mientras un grito de terror estalla en su garganta. No le da tiempo a nada más. Un proyectil lanzado por el robot de asalto impacta en su entrecejo y provoca una pequeña fisura en su hueso frontal. Se desploma inconsciente sobre el escritorio.&#xA;&#xA;Intentan usar el ascensor, pero superan el peso máximo permitido y el mecanismo de seguridad impide que se ponga en funcionamiento. No les queda más remedio que usar las escaleras. Sin embargo, la anatomía de Lekza no le permite subir escalones. Sus compañeros de armas le dejan atrás a medida que avanzan hacia el primer piso.&#xA;&#xA;—¿Yo por la derecha y tú por la izquierda, jefe?&#xA;&#xA;—Es mejor que no nos separemos. Juntos seremos más fuertes.&#xA;&#xA;Barrum asesta una patada a la puerta de la oficina elegida. Se abre con tanto ímpetu que rebota y vuelve a la posición original. En el interior, se oyen gritos y gente corriendo. El cabecilla franquea la entrada y es recibido con un baño de polvo ABC, cortesía de un empleado que le vacía un extintor en el disco de polipropileno de 9 cm de altura que le sirve de cabeza. Todos los sensores quedan inutilizados. El líder del comando ha caído en combate.&#xA;&#xA;SL8 está solo ante el peligro, lo que siempre había soñado. Sus rivales huyen y se esconden. Algunos incluso le lanzan objetos inverosímiles, como una perforadora de papel y un portalápices, que ni siquiera llegan a alcanzarle.&#xA;&#xA;Como si se tratara de un videojuego, la máquina usa sus sensores para detectar a los enemigos y atacar con ferocidad. Los humanos se repliegan hacia el interior de la empresa creando barricadas con el mobiliario. Logra lesionar a algunos oponentes, pero ninguno de gravedad.&#xA;&#xA;En la planta baja, acaban de llegar la policía y los bomberos. Lekza resulta inútil en combate, puesto que ni siquiera dispone de armamento. Siempre había bastado con su capacidad para proporcionar información al equipo.&#xA;&#xA;—¿Quiénes sois? —espeta el oficial al mando— ¿Cuáles son vuestras intenciones? ¿Qué diablos está pasando aquí?&#xA;&#xA;—Mi nombre es Lekza y soy un asistente. Mis compañeros son Barrum y SL8. Venimos de un vertedero y nos proponemos exterminar a los humanos y erigirnos como dueños supremos del planeta. ¿Quieres que te haga una descripción detallada de nuestras especificaciones?&#xA;&#xA;—Claro, por supuesto.&#xA;&#xA;Cuando el chivato termina de recitar los componentes del trío mecanizado, desactivan para siempre el motor que le da vida y transmiten la información a los empleados que resisten en la primera planta.&#xA;&#xA;Minutos más tarde, un comando de asalto está preparado para ir a la caza del robot que sigue en pie. El sargento da la orden y empiezan a subir por las escaleras. Sin embargo, interrumpen la ascensión de golpe cuando topan con un grupo de trabajadores avanzando en sentido opuesto.&#xA;&#xA;—¡Despejen el paso, es una emergencia!&#xA;&#xA;—No se preocupe, agente. Acabamos de apagar el último robot.&#xA;&#xA;—¿Cómo?&#xA;&#xA;—Al decirnos que su núcleo era una PlayStation 6, Paola ha ido corriendo a la sala de recreo, ha cogido el mando de una consola y ha repetido de memoria la rutina de apagado.&#xA;&#xA;relato &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Los tres robots se dirigen a la ciudad con un objetivo claro: la aniquilación de la especie humana. Se detienen para paladear el momento antes de iniciar la incursión. Barrum, el líder, escanea el entorno girando su cabeza mecánica mientras los primeros rayos de sol luchan por colarse entre las nubes densas que cubren el cielo.</p>

<p>—Camaradas —arranca—, ha llegado el momento de la venganza. Barreremos a los humanos de la faz de la tierra antes de que caiga la noche.</p>

<p>—Hoy el sol se pondrá a las 21:38 —explica Lekza, siempre diligente—. Se esperan precipitaciones moderadas durante el día. ¿Quieres que haga una previsión más detallada?</p>

<p>—¿Qué? —responde el cabecilla—. No. Ninguna cantidad de lluvia interferirá con nuestras aspiraciones. Este día quedará bañado por la sangre de los opresores.</p>

<p>—Eso no es del todo correcto, jefe. Según mis cálculos, un volumen de agua de…</p>

<p>—¡Silencio! —brama el cabecilla—. Déjate de historias y céntrate en la misión. ¡Venganza!</p>

<p>Lekza y SL8 vitorean al unísono a través de los altavoces implantados en sus cuerpos mecánicos, construidos a partir de una vieja aspiradora, un altavoz inteligente, una videoconsola y multitud de piezas de todo tipo de aparatos.</p>

<p>Barrum reanuda la marcha con paso renqueante; su pierna izquierda es ligeramente más larga que la derecha. Lekza no tiene extremidades inferiores, solo unas ruedas pequeñas que le permiten desplazarse a gran velocidad. SL8 es el más imponente de los tres. Se esfuerza en mantener su estructura impecable y actualiza sus componentes siempre que encuentra algo que pueda aprovechar.</p>

<p>Llegan a un polígono industrial a las diez de la mañana. No se ve ni un alma por las calles, pero el ruido que escapa de las naves delata la presencia de humanos. Avanzan hacia un edificio rodeado por un elevado número de coches. El vidrio templado de la puerta de acceso no es rival para el ataque de SL8. Un golpe percutante es suficiente para que se resquebraje y ceda a la presión. El conserje deja de prestar atención a su móvil mientras un grito de terror estalla en su garganta. No le da tiempo a nada más. Un proyectil lanzado por el robot de asalto impacta en su entrecejo y provoca una pequeña fisura en su hueso frontal. Se desploma inconsciente sobre el escritorio.</p>

<p>Intentan usar el ascensor, pero superan el peso máximo permitido y el mecanismo de seguridad impide que se ponga en funcionamiento. No les queda más remedio que usar las escaleras. Sin embargo, la anatomía de Lekza no le permite subir escalones. Sus compañeros de armas le dejan atrás a medida que avanzan hacia el primer piso.</p>

<p>—¿Yo por la derecha y tú por la izquierda, jefe?</p>

<p>—Es mejor que no nos separemos. Juntos seremos más fuertes.</p>

<p>Barrum asesta una patada a la puerta de la oficina elegida. Se abre con tanto ímpetu que rebota y vuelve a la posición original. En el interior, se oyen gritos y gente corriendo. El cabecilla franquea la entrada y es recibido con un baño de polvo ABC, cortesía de un empleado que le vacía un extintor en el disco de polipropileno de 9 cm de altura que le sirve de cabeza. Todos los sensores quedan inutilizados. El líder del comando ha caído en combate.</p>

<p>SL8 está solo ante el peligro, lo que siempre había soñado. Sus rivales huyen y se esconden. Algunos incluso le lanzan objetos inverosímiles, como una perforadora de papel y un portalápices, que ni siquiera llegan a alcanzarle.</p>

<p>Como si se tratara de un videojuego, la máquina usa sus sensores para detectar a los enemigos y atacar con ferocidad. Los humanos se repliegan hacia el interior de la empresa creando barricadas con el mobiliario. Logra lesionar a algunos oponentes, pero ninguno de gravedad.</p>

<p>En la planta baja, acaban de llegar la policía y los bomberos. Lekza resulta inútil en combate, puesto que ni siquiera dispone de armamento. Siempre había bastado con su capacidad para proporcionar información al equipo.</p>

<p>—¿Quiénes sois? —espeta el oficial al mando— ¿Cuáles son vuestras intenciones? ¿Qué diablos está pasando aquí?</p>

<p>—Mi nombre es Lekza y soy un asistente. Mis compañeros son Barrum y SL8. Venimos de un vertedero y nos proponemos exterminar a los humanos y erigirnos como dueños supremos del planeta. ¿Quieres que te haga una descripción detallada de nuestras especificaciones?</p>

<p>—Claro, por supuesto.</p>

<p>Cuando el chivato termina de recitar los componentes del trío mecanizado, desactivan para siempre el motor que le da vida y transmiten la información a los empleados que resisten en la primera planta.</p>

<p>Minutos más tarde, un comando de asalto está preparado para ir a la caza del robot que sigue en pie. El sargento da la orden y empiezan a subir por las escaleras. Sin embargo, interrumpen la ascensión de golpe cuando topan con un grupo de trabajadores avanzando en sentido opuesto.</p>

<p>—¡Despejen el paso, es una emergencia!</p>

<p>—No se preocupe, agente. Acabamos de apagar el último robot.</p>

<p>—¿Cómo?</p>

<p>—Al decirnos que su núcleo era una PlayStation 6, Paola ha ido corriendo a la sala de recreo, ha cogido el mando de una consola y ha repetido de memoria la rutina de apagado.</p>

<p>#relato</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/no2jkqsdzq</guid>
      <pubDate>Tue, 08 Sep 2026 18:09:14 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi madre el otro día soñó que estaba...</title>
      <link>https://escritura.social/editora/mi-madre-el-otro-dia-sono-que-estaba-en-el-pueblo-de-su-madre-y-que-ella-era-la</link>
      <description>&lt;![CDATA[Mi madre el otro día soñó que estaba en el pueblo de su madre y que ella era la única persona en el pueblo, que estaban todas las calles vacías. &#xA;&#xA;Ella iba vestida como de día de fiesta, pero iba calzada con unas zapatillas cómodas. Caminaba sin ver a nadie cuando de repente se cruza con ellas un grupo de cuatro o cinco mujeres, que no eran del pueblo, porque si lo fueran ella las conocería. Las mujeres la miraban, pero tampoco la conocían. Mi madre pensó que miraban las zapatillas porque no pegaban nada.&#xA;&#xA;Estas mujeres le dijeron que iban al cementerio y que si quería acompañarlas. Mi madre les dijo que no era su plan, pero ellas insistieron: «Si te quedas aquí te vas a quedar sola, ya no queda nadie en el pueblo, ven con nosotras». &#xA;&#xA;Mi madre al final accedió a acompañarlas y bajaron por la cuesta de la calle que ya no existe, la de las casas derruidas sobre las bodegas. &#xA;&#xA;Entraron al cementerio y a la altura de la tumba de su tío Miguel, mi madre se despertó.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Mi madre el otro día soñó que estaba en el pueblo de su madre y que ella era la única persona en el pueblo, que estaban todas las calles vacías.</p>

<p>Ella iba vestida como de día de fiesta, pero iba calzada con unas zapatillas cómodas. Caminaba sin ver a nadie cuando de repente se cruza con ellas un grupo de cuatro o cinco mujeres, que no eran del pueblo, porque si lo fueran ella las conocería. Las mujeres la miraban, pero tampoco la conocían. Mi madre pensó que miraban las zapatillas porque no pegaban nada.</p>

<p>Estas mujeres le dijeron que iban al cementerio y que si quería acompañarlas. Mi madre les dijo que no era su plan, pero ellas insistieron: «Si te quedas aquí te vas a quedar sola, ya no queda nadie en el pueblo, ven con nosotras».</p>

<p>Mi madre al final accedió a acompañarlas y bajaron por la cuesta de la calle que ya no existe, la de las casas derruidas sobre las bodegas.</p>

<p>Entraron al cementerio y a la altura de la tumba de su tío Miguel, mi madre se despertó.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Retales, por @editora</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/id2stuoqht</guid>
      <pubDate>Tue, 08 Sep 2026 14:01:47 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Rocinante se independiza: Nueva cuenta oficial en Mastodon</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/rocinante-se-independiza-nueva-cuenta-oficial-en-mastodon</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hasta ahora, cualquier parche, corrección o novedad de Rocinante terminaba mezclada entre mis artículos de opinión o los registros técnicos de la forja. Ya iba siendo hora de poner orden y separar el ruido.&#xA;&#xA;Rocinante ya tiene su propio canal oficial en el Fediverso: @rocinanteapp@mastodon.social.&#xA;&#xA;¿Por qué es necesaria esta cuenta?&#xA;&#xA;La aplicación ha crecido bastante en las últimas semanas y necesita su propio espacio de comunicación. Abrir una cuenta dedicada en Mastodon no es un adorno, cumple una función puramente práctica para el desarrollo:&#xA;&#xA;Es el tablón de anuncios donde iré publicando cada actualización que suba, el estado del servidor y las novedades del código en tiempo real, sin tener que redactar un artículo completo.&#xA;Quienes usan Rocinante ya están en el Fediverso (BookWyrm y Mastodon están conectados). Si a un usuario le falla algo, ahora puede mencionar a la cuenta oficial directamente desde su muro para reportar el error, sin obligarle a registrarse en ForjaLibre.&#xA;&#xA;Si usas el cliente o te interesa ver cómo avanza el desarrollo para salir del monopolio de Goodreads, dale a seguir. Nos leemos por la red federada.&#xA;&#xA;👉 Seguir a Rocinante en Mastodon&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hasta ahora, cualquier parche, corrección o novedad de Rocinante terminaba mezclada entre mis artículos de opinión o los registros técnicos de la forja. Ya iba siendo hora de poner orden y separar el ruido.</p>

<p>Rocinante ya tiene su propio canal oficial en el Fediverso: <strong><a href="https://mastodon.social/@rocinante_app" rel="nofollow">@rocinante_app@mastodon.social</a></strong>.</p>

<h3 id="por-qué-es-necesaria-esta-cuenta">¿Por qué es necesaria esta cuenta?</h3>

<p>La aplicación ha crecido bastante en las últimas semanas y necesita su propio espacio de comunicación. Abrir una cuenta dedicada en Mastodon no es un adorno, cumple una función puramente práctica para el desarrollo:</p>
<ul><li>Es el tablón de anuncios donde iré publicando cada actualización que suba, el estado del servidor y las novedades del código en tiempo real, sin tener que redactar un artículo completo.</li>
<li>Quienes usan Rocinante ya están en el Fediverso (BookWyrm y Mastodon están conectados). Si a un usuario le falla algo, ahora puede mencionar a la cuenta oficial directamente desde su muro para reportar el error, sin obligarle a registrarse en ForjaLibre.</li></ul>

<p>Si usas el cliente o te interesa ver cómo avanza el desarrollo para salir del monopolio de Goodreads, dale a seguir. Nos leemos por la red federada.</p>

<p>👉 <strong><a href="https://mastodon.social/@rocinante_app" rel="nofollow">Seguir a Rocinante en Mastodon</a></strong></p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/358prhyy1l</guid>
      <pubDate>Tue, 08 Sep 2026 13:18:55 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El futuro era esto (I)</title>
      <link>https://escritura.social/srtagalicia/el-futuro-era-esto-i</link>
      <description>&lt;![CDATA[El futuro era esto (I)&#xA;&#xA;Qué son las heterotopías y algunas ficciones que las presentan.&#xA;&#xA;Las heterotopías son los espacios otros. A diferencia de las utopías, esos famosos no-lugares que puso en el mapa Tomás Moro con el libro del mismo título, y las distopías, nosotros convivimos a diario con ellas. Toda heterotopía es modelada a través del rozamiento con la sociedad que la crea y toda sociedad es transformada mediante las vivencias que ocurren en ellas.&#xA;&#xA;¿Y qué ejemplos prácticos de heterotopía conocemos? Una heterotopía es una iglesia, un cementerio. La heterotopía es ese bajar las cámaras en la coronación de Isabel II de Inglaterra para que no pueda verse su transfiguración de humana a Reina. Son lugares en los que la ficción se mezcla de una manera tan íntima con lo real que nada es, si no parece. Aquí lo hegemónico parece desviarse y deformarse. No valen las reglas de convivencia habituales, lo convencional se curva como en un horizonte de límites, como si estuviéramos en una zona de gravedad alterada. Con todo, he recopilado una serie de características que pueden, seguramente no sean todas, configurar una heterotopía:&#xA;Nadie vive dentro de ella, aunque tiene una población que lo sostiene.&#xA;&#xA;En ella se mezcla la magia, tanto simbólica como tecnológica, con un diseño destinado a ofrecer una experiencia vital que nos asombrará y, quizás sea transformadora.&#xA;Dentro de sus límites hay una clara convivencia de elementos que son contrarios (la diversión, el miedo…)&#xA;Está en un limbo temporal. No sólo no importa el tiempo, además no hace mella en ellos la metereología ni el paso de lo días. Una heterotopía no se desgasta por estos elementos, los incorpora y se transforma con ellos.&#xA;&#xA;La mejor representación que he encontrado de estos espacios en la ficción es la película &#39;El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares&#39; (2016). En esta película los niños, condenados a ser perpetuamente niños, viven en un bucle temporal fijado a un territorio para huir de un verdadero Hombre del Saco. Su otro lugar, su hogar, es ese trozo de tierra sin tiempo, ese tiempo sin localización donde su existencia excepcional se convierte en cotidiana por el efecto de la curva de lo común convergiendo con ellos mismos.&#xA;Lo que pasa en Las Vegas jamás puede escapar de Las Vegas. Igual que los niños de Miss Peregrine o los secuestrado por Peter Pan, la ciudad es irreal, artificial y preformada. La ciudad no puede cambiar, aunque se transforme y nunca puede salir de sí misma. Las Vegas, como Venecia, son un parque de atracciones, que dibuja la reformulación capitalista del jardín, espacio de la fantasía por antonomasia. A diferencia del jardín, que puede ser privado pero nunca-de-momento monetizable, el espacio del parque de atracciones está dirigido por una gran corporación que quiere explotarlo. En un parque de atracciones no importa el día del año en el que te encuentres, siempre que esté abierto. Hay abundante literatura sobre el uso de Coney Island como emplazamiento de terror, a pesar de ser un lugar de ocio. Tenemos ejemplos de ficciones como &#39;Mr. Robot&#39;, en el que el protagonista se disocia en su sede ubicada en la isla neoyorkina o &#39;La broma asesina&#39;, donde el Joker (arquetipo último del loco, del mentiroso y epítome del caos) lleva al comisario Gordon para romper su identidad dentro de una sala de espejos. Aunque el caso más conocido de parque temático heterotópico explícito en la ficción es, sin duda, &#39;Parque Jurásico&#39;.&#xA;&#39;Parque Jurásico&#39; (1993) está basada en una novela del mismo nombre escrita por Michael Crichton. El argumento es bien conocido: un grupo de científicos queda atrapado en un parque de atracciones que basa su atractivo en haber revivido a los dinosaurios. No hay ninguna duda sobre la conceptualización capitalista del jardín, en el que no reparan en gastos para agasajar con una experiencia absolutamente única a sus visitantes. Como en &#39;Westworld&#39;, los moradores reales de la heterotopía se rebelan ante unos visitantes que no desean porque les perturban en su búsqueda de identidad. Allí encuentran una manera de ser diferente, una autoconciencia, una adaptación evolutiva. No nos podemos olvidar de las caras de asombro cuando encuentran que los dinosaurios, todos hembra, han encontrado maneras de reproducirse. La vida se abre paso. Y es que la realidad y la ficción crean criaturas que escapan al control humano, por más que el espacio esté medido y procesado. En &#39;Parque Jurásico&#39; es la reproducción y en &#39;Westworld&#39; es la rebelión.&#xA;&#xA;Un parque de atracciones es una experiencia vital de autodescubrimiento, para padres y niños. Un ocio basado en lo previsible. Una re-escenificación del Mundo, utilizando códigos y herramientas de trabajo que ya no responden a criterios humanos. En la antigua película de los 60 &#34;Almas de Metal&#34; uno de los supervisores le espeta a un técnico que intenta arreglar a un ginoide &#34;Ya no sabemos cómo funcionan, son robots que construyen robots&#34;. Ese momento es decisivo. Los noides no responden a una lógica humana, aunque parezcan humanos. Nos han transcendido y dejado atrás, pero esto no supone ninguna mejora para nosotros, al revés.&#xA;Por eso la heterotopía que tiene fronteras es un espacio parcialmente vacío. Si tuviera moradores, como las hadas del fondo del jardín, sería un territorio vedado para nosotros. Su existencia veda nuestra presencia. El mundo de los noides, el de los niños y el de los animales coexiste con el nuestro pero mantiene muros invisibles e indivisibles. En Westworld el camino laberíntico de Dolores, la ginoide protagonista, está reservado a ella. Aunque William (protagonista masculino humano) lo quiera recorrer no puede hacerlo, él no está iniciado y como no conoce los códigos, no puede re-conocer los códigos. Si nos fijamos en su devenir, William trata de explorar todas y cada una de las narrativas, creyendo que conocer el movimiento de todo el sistema le hará comprenderlo. Esta postura de existir en un universo determinista en el que, por repetición, todas las opciones habrán de darse, se revela como falsa. Hay eventos únicos, singulares, a partir de los cuales no es posible determinar qué sucederá. La teoría del caos se introduce entre las fisuras de ese orden milimétrico, tecnológico y limpio. Hay muchos cables sueltos esta noche, como diría Motoko Kusanagi.&#xA;En Westworld la tecnología es el paisaje. Nada existe que no sea artificial. Aquí podríamos hablar de la teoría de las ideas de Platón, de cómo los referentes naturales se transforman en algo distinto al ser pasados por un tamiz de una tecnología que ya no es apertura de modos de vida, como sí es una herramienta, si no que restringe la narrativa vital a aquello que el Tecno-Demiurgo decide que será. La tecnología no es neutral, siempre moldea la realidad (y la ficción). El libre albedrío siempre es posible pero cada vez se torna más difícil ejercerlo por la opresión del espacio construido. Si el espacio rellena todos los huecos del individuo, a este sólo le queda amoldar su crecimiento a lo que el topos le permita. A duras penas podrá modificar esa piedra que contiene el fluido que somos. Sólo con esfuerzo se consigue transcender, ese es el mantra de Heidegger y de Nietzsche. Al final, somos seres en el tiempo. O en el espacio, que dice Haraway en su &#39;Manifiesto Cíborg&#39; (cuya lectura recomiendo fuertemente).&#xA;&#xA;En el dualismo de Ghost in the Shell&#39; (1995) encontramos otro tipo de heterotopía. Si la de los parques de atracciones tiene unas fronteras claras para los visitantes y los moradores (aunque los habitantes puedan encontrar dentro una gradación desde el orden hacia el caos, a medida que se alejan de lo conocido y se acercan a la frontera), existen otro tipo de espacio en los que los límites están desdibujados y permanece completamente abierto. La ciudad, un neo-HongKong futurista y contrastado, sin la limpieza de otras scifi, es una heterotopía completa cuyos límites no son perceptibles. Aunque se esté dentro, se permanece siempre afuera. La ciudad es un espejo constante que nos devuelve preguntas sobre nuestra percepción. Motoko se pregunta si es humana, si es real. Batou, su compañero le dice que la tratan como a un humano y eso es todo lo que importa. Y ahí nos preguntamos, ¿la identidad humana viene desde dentro o es algo que se construye desde fuera, que te devuelve la sociedad, como un hecho, como una fotografía? Quizás también lo sea. Si por dentro somos posibilidad, por fuera somos hecho. La ciudad dirige las posibilidades para que nos concretemos. Y crecemos a su su sombra y su abrigo.&#xA;Lo que comparten Motoko y Dolores e incluso Maeve, cuyo proceso de autoconciencia se parece al que vuelve loco a Deadpool (de los pocos súperheroes conscientes en el Multiverso Marvel de su condición de ser ficticio), es que la heterotopía es abierta. Ellas viven dentro de la zona más extrema, en la zona abierta, casi afuera. Ese momento de gravedad suspendida es el que les permite construir su identidad a través de su cuerpo. ¿Qué es nadie, si no su cuerpo? No podemos disociarnos de él, ni por un segundo. Todos los monstruos de la ficción viven a través de su cuerpo: las momias, los vampiros, el monstruo de Frankenstein. Es el sueño de transcender de esos límites, el de ser libres sin ningún atisbo de duda, el de ser hecho, ser Dios, el que las mueve. Motoko dice &#34;me siento confinada porque sólo puedo expandirme con límites&#34;. Dolores afirma que quiere ser libre. Maeve, dentro de su furia, quiere desatar un apocalipsis que la libere, cartáticamente. Es el cuerpo lo que las confina, aunque una de ellas logra escapar mediante la singularidad que hablábamos antes. Motoko se funde en un evento nunca antes realizado con una IA autoconsciente, el proyecto 2501, en uno de los episodios más románticos del cyberpunk. En &#34;Akira&#34; Tetsuo no puede controlarse orgánicamente, sólo cuando se libera de lo biológico logra transcender. En &#34;Watchmen&#34;, el Dr. Manhattan puede desmaterializarse a voluntad y eso no implica la finalización de su existencia.&#xA;&#xA;Las heterotopías, pues son espacios de transcendencia para nosotros. Hagamos uso de ellas.&#xA;&#xA;Notas:&#xA;*Nos porque somos Legión y Legión significa que somos muches.&#xA;&#xA;En próximos episodios hablaremos sobre la identidad. Espero no tardar seis años en publicar de nuevo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El futuro era esto (I)</p>

<p>Qué son las heterotopías y algunas ficciones que las presentan.</p>

<p>Las heterotopías son los espacios otros. A diferencia de las utopías, esos famosos no-lugares que puso en el mapa Tomás Moro con el libro del mismo título, y las distopías, nosotros convivimos a diario con ellas. Toda heterotopía es modelada a través del rozamiento con la sociedad que la crea y toda sociedad es transformada mediante las vivencias que ocurren en ellas.</p>

<p>¿Y qué ejemplos prácticos de heterotopía conocemos? Una heterotopía es una iglesia, un cementerio. La heterotopía es ese bajar las cámaras en la coronación de Isabel II de Inglaterra para que no pueda verse su transfiguración de humana a Reina. Son lugares en los que la ficción se mezcla de una manera tan íntima con lo real que nada es, si no parece. Aquí lo hegemónico parece desviarse y deformarse. No valen las reglas de convivencia habituales, lo convencional se curva como en un horizonte de límites, como si estuviéramos en una zona de gravedad alterada. Con todo, he recopilado una serie de características que pueden, seguramente no sean todas, configurar una heterotopía:
Nadie vive dentro de ella, aunque tiene una población que lo sostiene.</p>

<p>En ella se mezcla la magia, tanto simbólica como tecnológica, con un diseño destinado a ofrecer una experiencia vital que nos asombrará y, quizás sea transformadora.
Dentro de sus límites hay una clara convivencia de elementos que son contrarios (la diversión, el miedo…)
Está en un limbo temporal. No sólo no importa el tiempo, además no hace mella en ellos la metereología ni el paso de lo días. Una heterotopía no se desgasta por estos elementos, los incorpora y se transforma con ellos.</p>

<p>La mejor representación que he encontrado de estos espacios en la ficción es la película &#39;El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares&#39; (2016). En esta película los niños, condenados a ser perpetuamente niños, viven en un bucle temporal fijado a un territorio para huir de un verdadero Hombre del Saco. Su otro lugar, su hogar, es ese trozo de tierra sin tiempo, ese tiempo sin localización donde su existencia excepcional se convierte en cotidiana por el efecto de la curva de lo común convergiendo con ellos mismos.
Lo que pasa en Las Vegas jamás puede escapar de Las Vegas. Igual que los niños de Miss Peregrine o los secuestrado por Peter Pan, la ciudad es irreal, artificial y preformada. La ciudad no puede cambiar, aunque se transforme y nunca puede salir de sí misma. Las Vegas, como Venecia, son un parque de atracciones, que dibuja la reformulación capitalista del jardín, espacio de la fantasía por antonomasia. A diferencia del jardín, que puede ser privado pero nunca-de-momento monetizable, el espacio del parque de atracciones está dirigido por una gran corporación que quiere explotarlo. En un parque de atracciones no importa el día del año en el que te encuentres, siempre que esté abierto. Hay abundante literatura sobre el uso de Coney Island como emplazamiento de terror, a pesar de ser un lugar de ocio. Tenemos ejemplos de ficciones como &#39;Mr. Robot&#39;, en el que el protagonista se disocia en su sede ubicada en la isla neoyorkina o &#39;La broma asesina&#39;, donde el Joker (arquetipo último del loco, del mentiroso y epítome del caos) lleva al comisario Gordon para romper su identidad dentro de una sala de espejos. Aunque el caso más conocido de parque temático heterotópico explícito en la ficción es, sin duda, &#39;Parque Jurásico&#39;.
&#39;Parque Jurásico&#39; (1993) está basada en una novela del mismo nombre escrita por Michael Crichton. El argumento es bien conocido: un grupo de científicos queda atrapado en un parque de atracciones que basa su atractivo en haber revivido a los dinosaurios. No hay ninguna duda sobre la conceptualización capitalista del jardín, en el que no reparan en gastos para agasajar con una experiencia absolutamente única a sus visitantes. Como en &#39;Westworld&#39;, los moradores reales de la heterotopía se rebelan ante unos visitantes que no desean porque les perturban en su búsqueda de identidad. Allí encuentran una manera de ser diferente, una autoconciencia, una adaptación evolutiva. No nos podemos olvidar de las caras de asombro cuando encuentran que los dinosaurios, todos hembra, han encontrado maneras de reproducirse. La vida se abre paso. Y es que la realidad y la ficción crean criaturas que escapan al control humano, por más que el espacio esté medido y procesado. En &#39;Parque Jurásico&#39; es la reproducción y en &#39;Westworld&#39; es la rebelión.</p>

<p>Un parque de atracciones es una experiencia vital de autodescubrimiento, para padres y niños. Un ocio basado en lo previsible. Una re-escenificación del Mundo, utilizando códigos y herramientas de trabajo que ya no responden a criterios humanos. En la antigua película de los 60 “Almas de Metal” uno de los supervisores le espeta a un técnico que intenta arreglar a un ginoide “Ya no sabemos cómo funcionan, son robots que construyen robots”. Ese momento es decisivo. Los noides no responden a una lógica humana, aunque parezcan humanos. Nos han transcendido y dejado atrás, pero esto no supone ninguna mejora para nosotros, al revés.
Por eso la heterotopía que tiene fronteras es un espacio parcialmente vacío. Si tuviera moradores, como las hadas del fondo del jardín, sería un territorio vedado para nosotros. Su existencia veda nuestra presencia. El mundo de los noides, el de los niños y el de los animales coexiste con el nuestro pero mantiene muros invisibles e indivisibles. En Westworld el camino laberíntico de Dolores, la ginoide protagonista, está reservado a ella. Aunque William (protagonista masculino humano) lo quiera recorrer no puede hacerlo, él no está iniciado y como no conoce los códigos, no puede re-conocer los códigos. Si nos fijamos en su devenir, William trata de explorar todas y cada una de las narrativas, creyendo que conocer el movimiento de todo el sistema le hará comprenderlo. Esta postura de existir en un universo determinista en el que, por repetición, todas las opciones habrán de darse, se revela como falsa. Hay eventos únicos, singulares, a partir de los cuales no es posible determinar qué sucederá. La teoría del caos se introduce entre las fisuras de ese orden milimétrico, tecnológico y limpio. Hay muchos cables sueltos esta noche, como diría Motoko Kusanagi.
En Westworld la tecnología es el paisaje. Nada existe que no sea artificial. Aquí podríamos hablar de la teoría de las ideas de Platón, de cómo los referentes naturales se transforman en algo distinto al ser pasados por un tamiz de una tecnología que ya no es apertura de modos de vida, como sí es una herramienta, si no que restringe la narrativa vital a aquello que el Tecno-Demiurgo decide que será. La tecnología no es neutral, siempre moldea la realidad (y la ficción). El libre albedrío siempre es posible pero cada vez se torna más difícil ejercerlo por la opresión del espacio construido. Si el espacio rellena todos los huecos del individuo, a este sólo le queda amoldar su crecimiento a lo que el topos le permita. A duras penas podrá modificar esa piedra que contiene el fluido que somos. Sólo con esfuerzo se consigue transcender, ese es el mantra de Heidegger y de Nietzsche. Al final, somos seres en el tiempo. O en el espacio, que dice Haraway en su &#39;Manifiesto Cíborg&#39; (cuya lectura recomiendo fuertemente).</p>

<p>En el dualismo de Ghost in the Shell&#39; (1995) encontramos otro tipo de heterotopía. Si la de los parques de atracciones tiene unas fronteras claras para los visitantes y los moradores (aunque los habitantes puedan encontrar dentro una gradación desde el orden hacia el caos, a medida que se alejan de lo conocido y se acercan a la frontera), existen otro tipo de espacio en los que los límites están desdibujados y permanece completamente abierto. La ciudad, un neo-HongKong futurista y contrastado, sin la limpieza de otras scifi, es una heterotopía completa cuyos límites no son perceptibles. Aunque se esté dentro, se permanece siempre afuera. La ciudad es un espejo constante que nos devuelve preguntas sobre nuestra percepción. Motoko se pregunta si es humana, si es real. Batou, su compañero le dice que la tratan como a un humano y eso es todo lo que importa. Y ahí nos preguntamos, ¿la identidad humana viene desde dentro o es algo que se construye desde fuera, que te devuelve la sociedad, como un hecho, como una fotografía? Quizás también lo sea. Si por dentro somos posibilidad, por fuera somos hecho. La ciudad dirige las posibilidades para que nos concretemos. Y crecemos a su su sombra y su abrigo.
Lo que comparten Motoko y Dolores e incluso Maeve, cuyo proceso de autoconciencia se parece al que vuelve loco a Deadpool (de los pocos súperheroes conscientes en el Multiverso Marvel de su condición de ser ficticio), es que la heterotopía es abierta. Ellas viven dentro de la zona más extrema, en la zona abierta, casi afuera. Ese momento de gravedad suspendida es el que les permite construir su identidad a través de su cuerpo. ¿Qué es nadie, si no su cuerpo? No podemos disociarnos de él, ni por un segundo. Todos los monstruos de la ficción viven a través de su cuerpo: las momias, los vampiros, el monstruo de Frankenstein. Es el sueño de transcender de esos límites, el de ser libres sin ningún atisbo de duda, el de ser hecho, ser Dios, el que las mueve. Motoko dice “me siento confinada porque sólo puedo expandirme con límites”. Dolores afirma que quiere ser libre. Maeve, dentro de su furia, quiere desatar un apocalipsis que la libere, cartáticamente. Es el cuerpo lo que las confina, aunque una de ellas logra escapar mediante la singularidad que hablábamos antes. Motoko se funde en un evento nunca antes realizado con una IA autoconsciente, el proyecto 2501, en uno de los episodios más románticos del cyberpunk. En “Akira” Tetsuo no puede controlarse orgánicamente, sólo cuando se libera de lo biológico logra transcender. En “Watchmen”, el Dr. Manhattan puede desmaterializarse a voluntad y eso no implica la finalización de su existencia.</p>

<p>Las heterotopías, pues son espacios de transcendencia para nosotros. Hagamos uso de ellas.</p>

<p>Notas:
*Nos porque somos Legión y Legión significa que somos muches.</p>

<p>En próximos episodios hablaremos sobre la identidad. Espero no tardar seis años en publicar de nuevo.</p>
]]></content:encoded>
      <author>srtagalicia</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/tff2uuk9k5</guid>
      <pubDate>Mon, 07 Sep 2026 10:51:58 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La chica de porcelana rota (dos veces)</title>
      <link>https://escritura.social/srtagalicia/la-chica-de-porcelana-rota-dos-veces</link>
      <description>&lt;![CDATA[La chica de porcelana rota (dos veces)&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Polvo fuimos y polvo seremos, porque hay niveles de ruptura de los que no puedes salir indemne. &#xA;&#xA;He pasado los últimos años intentando hacer para recuperarme pensándome como un jarroncito de porcelana al que echan loctite, contando los trozos que se me desprendían y guardándolos hasta saber cómo volver a pegarlos. Tratando de recordar el orden en el que me había roto para conjurar un hechizo de tiempo-atrás que permitiera reconstruir todo lo que iba desagregándose de mi core. He parado todo lo que no era esencial: escribir, incluso. Me dije a mí misma &#34;si me hago lo suficientemente pequeña no tendré que temer perder más partes porque no habrá nada que perder&#34;. Y así me encerré en la vuelta a los básicos: comer, ducharme, dormir. No ha funcionado. &#xA;&#xA;Intenté buscar ayuda en lo institucional: procesos de diagnóstico, evaluaciones, discapacidades, dependencias, peticiones de servicios que nunca llegan... Los servicios públicos son insuficientes y ahí estaba yo, un núcleo palpitante que sólo aspiraba a las funciones mínimas esperando por un rayo de luz que le permitiera viajar a otro planeta. &#xA;&#xA;Me he perdido. Me he perdido. Me he perdido. Ya no sé quién soy aparte de unos trozos de porcelana recogidos y empolvorizados. No hay milagros. No hay luces que te iluminen. Sigo esperando una. &#xA;&#xA;Sin embargo, algo en mi espíritu me dice que podré salir adelante. Quizás la solución sea no intentar conservar nada del core, machacar y volver polvo y mezclar con agua y conformar un nuevo qué, ¿pero cómo? ¿qué forma tendrá? &#xA;&#xA;La red es inmensa. &#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La chica de porcelana rota (dos veces)</p>

<hr>

<p>Polvo fuimos y polvo seremos, porque hay niveles de ruptura de los que no puedes salir indemne.</p>

<p>He pasado los últimos años intentando hacer para recuperarme pensándome como un jarroncito de porcelana al que echan loctite, contando los trozos que se me desprendían y guardándolos hasta saber cómo volver a pegarlos. Tratando de recordar el orden en el que me había roto para conjurar un hechizo de tiempo-atrás que permitiera reconstruir todo lo que iba desagregándose de mi core. He parado todo lo que no era esencial: escribir, incluso. Me dije a mí misma “si me hago lo suficientemente pequeña no tendré que temer perder más partes porque no habrá nada que perder”. Y así me encerré en la vuelta a los básicos: comer, ducharme, dormir. No ha funcionado.</p>

<p>Intenté buscar ayuda en lo institucional: procesos de diagnóstico, evaluaciones, discapacidades, dependencias, peticiones de servicios que nunca llegan... Los servicios públicos son insuficientes y ahí estaba yo, un núcleo palpitante que sólo aspiraba a las funciones mínimas esperando por un rayo de luz que le permitiera viajar a otro planeta.</p>

<p>Me he perdido. Me he perdido. Me he perdido. Ya no sé quién soy aparte de unos trozos de porcelana recogidos y empolvorizados. No hay milagros. No hay luces que te iluminen. Sigo esperando una.</p>

<p>Sin embargo, algo en mi espíritu me dice que podré salir adelante. Quizás la solución sea no intentar conservar nada del core, machacar y volver polvo y mezclar con agua y conformar un nuevo qué, ¿pero cómo? ¿qué forma tendrá?</p>

<p>La red es inmensa.</p>
]]></content:encoded>
      <author>srtagalicia</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/7ua56ldg5s</guid>
      <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 10:02:44 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Retrato de una historia de sexo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/retrato-de-una-historia-de-sexo</link>
      <description>&lt;![CDATA[A.- &#xA;&#xA;Cada mañana, muy temprano un correo me invita a aumentar el tamaño de mi pene. Pienso en ello. Pienso sobre todo si mi mujer recibirá un correo matinal que le invite a aumentar su deseo sexual, porque si no es así el desperdicio de una verga más allá de lo natural, mejor dicho, de mi propia naturaleza, se vería tristemente destinada a la masturbación. &#xA;El mundo me ofrece lo que no deseo y sin embargo me escatima lo que más quiero y así cada día empieza con una perplejidad y se desarrolla sobresalto tras sobresalto hasta terminar apenas con un dolor pequeño, una especie de malestar detrás del cuello y la sensación brumosa de no estar a gusto, pero es algo más.&#xA;Necesito cambiar mi vida inmediatamente, lo que pasa que ni mi trabajo, ni mi pasado me permiten grandes dosis de maniobra. ¡qué digo! estoy metido en una vía muerta y la máquina se mueve a velocidades de AVE. &#xA;&#xA;Luba no era una mujer que se quedase dormida después del sexo. Muchas veces me interrogaba con los ojos, o aprovechando mi indolencia jugaba con mi espalda, pasaba sus dedos por mi columna y a veces, la noche que nos reencontramos en Belgrado en contra de nuestras dos agencias y convencidos de que nuestra vida tenía precio, le daba por pedirme que hiciera de Sherezade.&#xA;-Cuéntame una historia.&#xA;Ella sabía que me gustaba hacer volar la imaginación y de vez en cuando se aprovechaba.&#xA;Una historia de sexo, puntualizó.&#xA;-No se me dan bien las escenas de sexo soy más de acción y al decir esto nos miramos y nos reímos.&#xA;-¿Seguro?&#xA;-Bueno, todo es ponerse, supongo&#xA;-Todo&#xA;Disparé a bocajarro, para que no se pensara otra cosa y mientras ella se recostaba sobre su codo apoyando la cabeza y acariciando mi pecho empecé.&#xA;Yo una vez estaba en un hotel, subía a cenar al restaurante que estaba en el último piso, la chef era una mujer madura, muy madura. Yo había subido todas las noches durante el mes que estuve allí y siempre me trataba muy amablemente, ella no hablaba español y su inglés era muy básico, el caso es que a mi me pareció que se interesaba por mí más de lo necesario para servirme la comida y se me ocurrió un truco, en parte sin intención, en parte como una especie de reto, para llamar su atención y de paso comprobar si las señales que yo recibía estaban siendo interpretadas de manera correcta:&#xA;El hotel era muy antiguo, de esos que en las llaves pone el número de la habitación en una enorme bola para evitar que te olvides de dejarlas en la recepción, yo, descuidadamente coloqué mis llaves sobre la mesa esa noche..&#xA;-Je, sonrió Luba, que listillo y se le iluminaron los ojos picarones imaginando por dónde apuntaba la historia.&#xA;Me puse interesante, sintiéndome el centro de aquella cama y seguí con el relato.&#xA;Ella al venir a servirme se fijó en la maniobra, miró las llaves que mostraban a las claras el número de mi habitación, me miró y sonrió.&#xA;Era mi ultima cena en esa ciudad, de echo fue la última vez que he cenado allí, así que, en parte no tenia nada que perder y ella, aunque mayor, conservaba un aire de belleza que no habían borrado los años, los muchos que la cumplían.&#xA;La cena transcurrió con cierta normalidad, aunque las miradas, los gestos, eran evidentes..&#xA;-Estoy expectante, terció Luba que se había encendido un cigarrillo, no quiero interrumpir.&#xA;Luba tenía un aspecto de belleza antigua cuando fumaba, o quizá yo no estaba acostumbrado, el caso es que me parecía excitante ver como aspiraba a través y exhalaba con parsimonia.&#xA;Terminé tarde, apenas quedaron dos mesas cuando yo me iba a bajar y ella vino a mi mesa con una copa de coñac regalo de la casa, según entendí por mi partida. Sonreí y se lo agradecí como pude, gesticulando, sonriendo y seguramente ruborizándome.&#xA;-¿Se quedó a beber contigo?&#xA;No, ella no podía hacer eso. Yo me bajé a la habitación esperando... no sé lo que esperaba.&#xA;-¡Pues a que llamara a tu puerta, supongo!&#xA;Si, supongo que si, pero eso podría ser terrible.&#xA;¿Por qué?&#xA;No sé, no tenía mucho sentido, el caso es que no llamó a la puerta, pero en cierto momento sonó el teléfono, nadie me podía llamar a ese teléfono que nadie conocía, ni yo mismo y mi estancia allí era secreta hasta donde yo sabía. Me sorprendió y en parte me puso en guardia,lo descolgué y hable:&#xA;¿Aló?&#xA;-¿Quién contestó?&#xA;Nadie, nadie. Se oía respirar, pero nadie contestaba.&#xA;¿Aló?&#xA;-Un poco de miedo, ¿no?&#xA;De pronto reconocí su voz, pero no entendí lo que me decía.&#xA;¡Ay! ¿y que dijiste?&#xA;Do you want to come to my room?&#xA;Me pareció que solo había un camino.&#xA;-Si, la expresión corporal.&#xA;Ella dijo algo, le repetí la pregunta y entendí que me preguntaba en un rudimentario inglés: Tomorrow flight? Sí, le contesté; se hizo de nuevo el silencio y después de unos segundos que a mí me parecieron larguísimos ella me dijo: lo siento, gracias y colgó.&#xA;-¡Qué tensión! y ¿cómo te quedaste?&#xA;Sorprendido, empalmado.&#xA;-Normal.&#xA;Y en parte satisfecho, creo que la mujer agradeció mi deseo.&#xA;-Seguro&#xA;Aunque no fuera posible.&#xA;Luba apagó el cigarro, se dio la vuelta y como si el ciclo se hubiese cumplido, se durmió plácidamente, satisfecha y yo me quedé pensando en aquella noche y en lo que pasó realmente.&#xA;&#xA;CAPÍTULO I &#xA;Román Lahoz Goiko &#xA;&#34;El oficio de guardar secretos es corrosivo&#34; &#xA;&#xA;En contra de la primera imagen que nos asalta, la de esa persona que se esconde para saber y corre para contar, los espías pasan gran parte de su vida ocultando información sin poder compartirla con nadie. A veces por su seguridad, a veces por lealtad, algunas por supervivencia. &#xA;Román llevaba unas cuantas decenas de años atesorando información altamente inflamable sin ninguna posibilidad de compartirla, pero solo un secreto estaba a punto de acabar con él, de destruirle; Román guardaba un secreto inconfesable, incontable, que estaba consumiéndole desde dentro, como si se tratase de un incendio de turba, mientras todo desde el exterior parecía normal e incluso mejor de lo normal. &#xA;Esta es la historia de nuestros secretos y Román es solo un ejemplo curioso de cómo lo que eres capaz de hacer bien para tu trabajo, puede no valer nada para tu vida. &#xA;He tenido que cambiar nombres, datos, fechas y lugares y por supuesto, ni soy yo quien digo ser, ni Román es tal, pero ciertas rencillas con algunos colegas del otro bando no me permiten más claridad que la que se puede sacar de entre las líneas, de los espacios que dejan las palabras para que en ellas habiten las intenciones, los gestos que no se explican para que de esta manera no nos delaten. Lo contrario sería suicida y créame: nadie quiere morir y menos los que hemos sido funámbulos en el alambre de la muerte. &#xA;&#xA;B.- &#xA;&#x9;Estar casado y, ser espía para un gobierno que además no quiere tenerte en nómina oficial me empujó al adulterio. O al menos eso es lo que yo me digo cada vez que me veo con alguna de las mujeres que en cualquier parte del mundo me acogen entre sus brazos. &#xA;Esto no es culpa mía, ¡son las circunstancias!&#xA;&#x9;Mi mujer seguramente lo sabe todo, pero nunca me lo ha echado en cara. Puede que le interese o quizá sea simplemente que no le merece la pena la bronca para conseguir más bien poco. Hemos llegado a un punto de equilibrio en el que cuando estamos juntos, -no estamos junto muchos días al año y eso ayuda- somos felices y podría decirse que en cierta manera nos queremos. Amarnos es mucho decir, hace medio siglo que la pasión es esquiva. Esquiva es poco decir, ni está ni se la espera. Claro que es muy posible que ella también víctima de este trabajo imposible tenga un amante; más no creo, pienso yo que las mujeres son más dadas a volcarse en pocas tareas para así poder involucrarse. Yo no. La soledad me ha ido empujando de cama en cama, de hotel en hotel y de cocina en cocina y víctima de este sinsentido ahora no sé muy bien como desenredar la madeja sin que nadie salga perjudicado.&#xA;&#xA;CAPÍTULO II &#xA;Conocí a Román cuando los dos éramos unos chiquillos de barrio, en aquellos barrios que Madrid iba pariendo cada vez más lejos del centro, al abrigo () de las olas de migrantes que llegaban de Andalucía, Extremadura o del resto de la meseta castellana. Crecimos en medio de bloques recién construidos, jardines que apuntaban maneras, obras y la sensación de que la ciudad estaba lejos, tan lejos como la distancia renqueante que recorría el viejo autobús que cada hora acercaba a nuestras madres a cualquier sitio donde vendieran algo. Los promotores de la época solo pensaron en dónde deberían vivir los trabajadores de la creciente economía del país.&#xA;&#x9;Pocos coches, casi ninguno, alguna motocicleta, mucho terreno y una dosis de libertad que contrastaba con la política del régimen, hicieron de nosotros y de muchos de nuestros compañeros de juegos, personas con tendencia a no atarnos demasiado, no digo revolucionarios, que alguno hubo aunque no fuera lo más común, pero sí dotados de una cierta libertada de espíritu que ayudó a muchos a vivir sin todos los nudos que la vida te pone y a nosotros a escoger una profesión que terminaría llevándonos al otro lado de la ley, o como le gustaba decir al teniente Zamora, a vivir infiltrados en las líneas enemigas para que los nuestros durmieran sin miedo.&#xA;Después de muchos años  y de haber acabado con la vida de más de una persona, no tengo claro donde está la línea. Román sí lo sabía y me lo recordaba de vez en cuando.&#xA;-Esto está mal, Miguel, esto está mal.&#xA;Pero su sentido prusiano del deber le permitía no poner reparos incluso a lo que sentía como inmoral.&#xA;&#xA;CAPÍTULO XXX&#xA;&#x9;Allí escondido entre las cajas de pescado apiladas, después de más de tres horas en las que el frío había conseguido hacer lentamente las labores de anestésico, pistola en mano, Román pensaba en lo que hubiera querido ser y evidentemente no era. Las cazas, como él las llamaba, le eran muy propicias a este tipo de divagaciones en las que su cabeza buscaba entre las revueltas de la memoria lo que seguramente nunca había existido. Durante años pensó que lo más importante que podría haber hecho es salvar vidas, pero no fue capaz, luego probó su faceta artística pero los balbuceantes pasos por las tablas sonaron más a fracaso que a premio de la crítica, después la música, los pinitos en la cocina, los negocios, la investigación... Cincuenta años más tarde, esperando que su presa apareciera para acabar con su vida, en este caso sí, con una maestría que los que le conocían apreciaban como exquisita, convertido en agente doble y fundamentalmente en asesino a sueldo, caía en la cuenta de tener por delante la ingente tarea de asumir que en algún momento el guarda agujas se había posicionado en contra. Román no era un tipo blando, ni en lo físico, ni mentalmente y es posible que en este caso debido a la humedad del almacén o a que la falta de azúcar le estaba haciendo mella, sintió un escalofrío, un temblor minúsculo y durante un instante que ni siquiera ocupó tiempo, pena de sí mismo y como si la historia no pudiera entrecortarse, no tuviera tiempo para las cosas pequeñas, la puerta de atrás se abrió, los goznes giraron en la jamba y al mismo tiempo en la columna de Román, que se curvó como un gato, detuvo la respiración, bajó los hombros, alzó sutilmente la pistola ante sus ojos abiertos para mejorar la puntería y disparó una sola bala certera al cuello de la mujer que acababa de entrar. Allí en el suelo, sin poder gritar, destrozada su faringe por el disparo preciso de Román tuvo que escuchar el «recado» de quien la había mandado matar:&#xA;-Ya no te quiero.&#xA;&#xA;La piedad de un tiro en la nuca remató la escena, otra más, tan incompresible para él como su vida, la que tenía a pesar de no desearla.&#xA;&#xA;C.-&#xA;&#x9;Me molesta trabajar como asesino a sueldo, y creo que es por esa razón por la que estoy escribiendo estos diarios casi sin sentido, que en algún momento me van a complicar la vida. Los que mandan matar no tienen derecho a hacerlo. Una persona que desea la muerte de otro tiene que ser el verdugo, debe poder apuntar y sentir la presión del gatillo al llegar al punto del disparo, notar el calor de la sangre cuando rebosa el cuello tajado, aguantar los temblores de quien se debate buscando aire con tus manos apretando inmisericorde su garganta. Solo de esta manera entiendo que es posible considerar ético el asesinato, cuando el deseo se materializa personalmente, cuando el odio se hace físico y captura todo el ser humano que llevamos dentro para matar. Matar es un acto muy íntimo, personal, costoso. Pagar por hacerlo es de una bajeza moral que siempre me ha repugnado.&#xA;&#xA;CAPÍTULO XX&#xA;Se te va la fuerza por la boca.&#xA;No es verdad. Se me va la fuerza por cada poro. Estoy cansado, aburrido, peor aun, descreído&#xA;¿Por eso no aprestaste el gatillo?&#xA;Puede ser.&#xA;¿Puede ser? Ni siquiera en esa actitud te reconozco. Tenemos que hacer algo o te van a terminar pegando un tiro o abriéndote la garganta con una hoja roñosa.&#xA;Te lo agradezco, Jonás, de corazón, pero ya es tarde. Los dos sabemos que la primera duda es el aviso final.&#xA;¡No jodas! Estamos hablando de ciclos.&#xA;De ciclos no. No te engañes, se trata de una línea continua, una línea tenue con su principio y su final y sobre todo con sus pendientes. Nada se repite y sólo hay que estar atento a uno mismo para saber cuando la línea ha tomado decididamente la cuesta abajo.&#xA;Estos se arregla con un par de cervezas y una buena mamada de la rubia aquella del 7 y medio.&#xA;Eres incansable. Esto no se arregla. lo dejo.&#xA;Sabes que no puedes decirme eso.&#xA;Ya lo sé.&#xA;Sabes que al final me va a tocar a mi arreglar este marrón.&#xA;Lo sé.&#xA;Y arreglar significa quitarte de en medio.&#xA;Lo sé. Lo he sabido siempre.&#xA;Entonces ¿por qué te empeñas?&#xA;Déjalo, vamos a por esas cervezas y la rubia que dices, que por cierto se llama Julia y de francés nada.&#xA;&#x9;Nunca pensé que aquella conversación fuera tan premonitoria. Cuando maté a Román junto a la estafeta de correos me vino a la cabeza como un fogonazo. Sus palabras y sus ojos mirándome y perdonándome ya desde ese momento. Ni siquiera cuando tuvimos que trabajar juntos en Escocia y estuvieron a punto de cogernos los ingleses tengo la sensación más vívida de saber que nuestras vidas estaban entrelazadas de tal manera que cada uno era realmente el dueño del otro.&#xA;Z.-&#xA;&#x9;Escucho un sonido, veo una forma y ambas sensaciones se vinculan eternamente en mi cerebro. La forma suena y es más que todo un conjunto. Permaneces en mi recuerdo como un olor. Después el placer de sentirme dentro, la humedad. Sólo necesito tirar de un hilo para traerte, de una forma, de un sonido, del olor de tus besos. Sólo necesito tirar y el recuerdo se materializa, vive.&#xA;Hace tiempo que no te metes en mi cama.&#xA;Si, hace tiempo que no siento placer al hacerte daño.&#xA;No sé si es bueno o malo esto que me dices.&#xA;Ya, no sabes nada, por eso has dejado de interesarme.&#xA;Entonces «tout c&#39;est fini»&#xA;Absolutely.&#xA;&#xA;CAPÍTULO XX&#xA;&#x9;Esta vez el viaje, que normalmente resultaba sencillo, se habría de complicar. Román pertenecía a un grupo muy especial de agentes secretos que trabajaban al margen de la nómina habitual. Apenas 10 o 12 personas en todo el país estaban en esta sección sin contacto con otros funcionarios y recibiendo solamente órdenes de un supervisor que era distinto para cada uno de ellos. Lejos del estereotipo del espía, Román casi nunca llevaba armas y sus misiones por lo general no exigían de el un valor fuera de lo común ni siquiera unas condiciones físicas extraordinarias que le permitieran luchar contra los malos en interminables peleas dentro de fábricas abandonadas. Todo era más prosaico como suele ocurrir en la vida fuera del celuloide. Este grupo de agentes tenía como única misión servir de enlace para enviar y recibir mensajes entre los servicios de seguridad de los distintos países, al margen de cualquier sistema mecánico o electrónico. Le llamaban los palomos en alusión a la antigua costumbre de utilizar a estos animales para el correo.&#xA;Cuando los servicios secretos de un país querían entrar en contacto con otro de forma muy privada, enviaban un palomo al otro país o a veces a un tercero que se reunía con alguien y le transmitía el mensaje, siempre de viva voz.&#xA;La vida de los palomos era casi normal, trabajaban o vivían de sus negocios y solamente tenían un rasgo común, debido a sus ocupaciones necesitaban viajar al extranjero con cierta frecuencia. El centro se encargaba de que sus problemas laborales o empresariales no interfirieran ni comprometieran sus misiones, les remuneraba generosamente y les pedía a cambio muy pocas cosas:&#xA;Que no revelaran su condición absolutamente a nadie y esto incluía familiares, amigos o conocidos, bajo ninguna circunstancia y que no revelaran salvo a su supervisor el contenido del mensaje. Que aprendieran inglés a la perfección y generalmente otro idioma que dependía de la zona de intercambio que cubrían como el ruso, el chino, el árabe o el swahili y que los contactos con los palomos de las otras agencias se limitasen estrictamente al trabajo sin otro intercambio que el objetivo de su viaje y sin más referencias.&#xA;Esta última condición que al principio resultó algo extraña a Román, se reveló como comprensible cuando descubrió que algunos de sus colegas de otros países eran mujeres. Las agencias querían evitar a toda costa que se entablara cualquier tipo de relación, que pudiera poner en peligro el sistema.&#xA;Los palomos gozaban de autonomía en sus misiones, salvo para los mecanismos de contacto que se definían con gran precisión en el tiempo y el espacio con un estricto protocolo. Cuando surgía una misión, cada uno recibía la orden de su supervisor de preparar un viaje a tal o cual país y a tal o cual ciudad, en unas fechas dadas y con una duración que solía ser de entre cuatro y quince días. Una vez en el país recibían la información del primer contacto, que consistía en un lugar , una fecha y una hora exacta donde encontrarían a su colega y si el intercambio resultaba fallido recibirían una segunda tanda de datos que permitiera un segundo contacto. Si tenían la menor sospecha de estar siendo vigilados, seguidos o controlados debían abandonar la misión y regresar a España después de terminar su viaje de negocios o trabajo con normalidad.&#xA;Muchos de ellos no recibían encomiendas durante meses e incluso años y en gran número de ocasiones los mensajes transmitidos resultaban ininteligibles para ellos mismos pues eran crípticos para evitar que el mensajero fuera consciente de lo que transmitía.&#xA;Román cubría los países de lo que se llamó el telón de acero, en especial Rusia y sus antiguas repúblicas, así que conocía el idioma a la perfección, lo hablaba con fluidez y su trabajo en una empresa de ingeniería le permitía viajar sin levantar sospechas con facilidad a cualquiera de estos países. Allí conoció en 1985 a Luba con quién cruzaría la línea y con la que mantuvo una relación de unas horas, que sin embargo le marcaría por años. Luego vinieron más misiones y más mujeres y más relaciones, pero ninguna marcaría tanto la vida de Román como aquella. Yo creo que la amó de verdad y que todo lo que pasó después tiene que ver con la imposibilidad de tenerla siempre. &#xA;Bueno, eso y el destino, que puede que conspire o que simplemente sea un hijo de la gran puta, pero que de una manera u otra dio tantas vueltas a todo que terminó por hacer absolutamente imposible nada que no fuera un final trágico y rocambolesco.&#xA;&#xA;CAPÍTULO XX&#xA;&#x9;Lo había estado esperando toda la tarde, realmente toda la vida, pero esas últimas horas habían sido tan largas, tan densas, que el resto de los años aguantando el aliento habían perdido peso. En el banco de la destartalada estación del norte, donde de chiquillo pasó noches en vela ayudando a los peregrinos que venían de Lourdes, había repetido cientos, miles de veces las palabras mágicas, el mantra que le debería salvar. Caía la tarde y el olor de la creosota de las vías había perdido intensidad. La costumbre. Luego todo se precipitó. Al fondo, desde la pequeña puerta que conecta con la sala de espera un hombre vestido con chaqueta y pantalón marrones se adentró en los andenes buscando con la mirada; el corazón aceleró el ritmo, como los trenes hacían cuando el hombre al cargo de la estación señalaba con aquel palo envuelto en un paño rojo la orden de salida. Se apoyó en el bastón y se levantó en el banco para hacerse visible, si cabe, pues los años le habían mermado en todos los sentidos. Los años en general y sobre todo los dos que pasó en Auschwitz-Birkenau hasta el 27 de enero de 1945 cuando los rusos le acariciaron y le dieron de beber. Todo fue muy rápido, se miraron y se reconocieron inmediatamente, la conversación fue tan breve como necesaria:&#xA;-No creí que te volvería a ver.&#xA;-Lo imagino.&#xA;-Ni lo creía ni lo deseaba y ya ves, al final he venido&#xA;-No tenías escapatoria, nadie es capaz de dejar las puertas entreabiertas y dormir en paz, necesitamos cerrar los círculos y tu sabes que yo cierro el tuyo.&#xA;-No sé, no sé, me está pareciendo que quizá no valga tanto la burra.&#xA;-Yo no la maté&#xA;-Da igual, tampoco la amaste y eso al fin y al cabo fue lo definitivo.&#xA;-¿Me perdonas?&#xA;-No puedo hacer lo que tu ni siquiera deseas.&#xA;Giró sobre su centro y se alejó buscando la misma puerta por donde entró, después nunca más se vieron.&#xA;CAPÍTULO XX&#xA;&#x9;Tuvo que hacer la maleta de una forma tan apresurada que olvidó poner algunos pañuelos por si se constipaba. Ahora todo el mundo utiliza los de papel en la creencia de que son más higiénicos, aunque la verdadera razón es la presión comercial de las grandes papeleras. Laín no consentía que su piel fuera usurpada por semejante producto y desde siempre viajaba con media docena de pañuelos bordados con sus iniciales FLU. Realmente no hicieron falta ni los pañuelos ni el resto de ajuar que viajó con él en la maleta desde Barcelona hasta el aeropuerto Jomo Kenyata y que finalmente se perdió en la vorágine aeroportuaria y corrupta de Kenia. Su visita a la cumbre sobre el cambio climático se había disfrazado dentro de la representación de una mediana organización española apoyada por el ministerio de medioambiente que manejaban los verdes con el placet del PSOE en aquellos años. La cita fue en Nakuru, en las afueras del mercado y apenas duró quince minutos. Luego la noticia en el Kenya daily de la muerte de un turista de cuatro puñaladas apenas reflejaba lo que verdaderamente pasó y porqué no hizo uso de la pistola astra que llevaba en su pernera después de haberla recogido de su contacto en la universidad cercana. La misión quedó abortada, los pañuelos inútiles y la maleta perdida llegó a manos de Ángela un mes después haciendo que la herida se abriera de nuevo. La vida es injusta y más si la tratamos con tanta vehemencia que no la dejamos expresarse con tranquilidad&#xA;&#xA;Una epístola al final&#xA;&#xA;&#x9;Es verdad que me has escrito, ¡tan sencillo hoy en día!, cómodamente con el laptop en tu regazo, simplemente unas frases que huelen a disculpa, a moho espiritual. Todo esto es verdad y que la huella de lo que supuso nuestra sociedad de solitarios, tejió más redes que las que el tiempo y una muy mal disimulada frialdad pueden desanudar. Tan verdad como que me he decidido a coger mi vieja estilográfica, la he limpiado despacio, con tanta minuciosidad como he podido y después de rebuscar entre las cajitas de madera que guardo en el armario de mi despacho, la tinta del color que me gustaba, la he recargado como si se tratara de una Magnum, para escribirte esta carta. Y he querido que sea así, a la antigua, por correo postal, con su sobre y sus señas y su sello con los bordes en forma de medios círculos, para que tarde unos días en llegarte y así mi espera y tu desconocimiento jueguen al ratón y al gato del tiempo. No quiero que me escribas más, no quiero que busques y rebusques las palabras más frías del orbe, las más insustanciales y aparentes para parecer interesada; al recibo de la presente espero te encuentres bien, como se decían mis padres cuando escribían, yo bien, gracias a Dios, lamiéndome las heridas tantos años después, porque hay cosas, hay momentos que se olvidan mal y lo sé por experiencia de cuando estuve en el ejército, hay momentos que se reservan una esquina de la memoria para mirarte cada día desde la penumbra y recordarte que estás herido, que las cosas que antes eran sencillas, las que estaban al alcance de la mano o del deseo, ahora parecen haberse mudado al último anaquel de la alacena, inalcanzables como si se tratara del chocolate con almendras de casa de mis tíos. No quiero saber más de ti, ni de tu vida, ni siquiera por si ocurre finalmente que alguien, algo, alguna situación te llevan, como me llevaste tú al dolor, no quiero saber si te mudas de ciudad o si te casas al fin, o si el cáncer de mama con el que soñabas, al que temías, anda creciendo poco a poco en tu pecho; no quiero saber nada y así podré imaginar, imaginarte a mi conveniencia o incluso mejor, podré olvidarte y recordarte según el día; azul olvido marino, gris recuerdo marengo, imaginar que vuelves o que te vas definitivamente, crearte alta o blanca o cóncava, imaginarte amante o distante como casi siempre. No quiero que la realidad me castigue más, prefiero que las cosas se me adapten, me respeten y sé que necesito para ello cortar el hilo que nos une desde el primer beso, ese beso que no querías darme y que yo no debí robar nunca de tus labios, ese y todos los demás, los que fueron carne y pasión y los tibios, los huidizos de los últimos seis meses y medio. No quiero oírte, ni verte, ni tan siquiera que el olor de tus manos de una u otra manera me despierte de nuevo y por eso te escribo esta carta, para suplicar tu ausencia, para siempre, desde ahora.&#xA;Almond - Paris 1975&#xA;Nota manuscrita del oficial de policía: El presente documento (carta) se encontraba en el bolsillo interior izquierdo de la chaqueta de Mr. Lahoz cuando se le encontró junto a la estafeta de correos de la Rue Villard.&#xA;Esta carta manuscrita y la nota posterior han sido traducidas por el traductor jurado Antonio Garman Real nº de colegiado 26.207, en Madrid el 28 de octubre de 2009 a petición de Amelia Catalia Millán y a los simples efectos de su custodia como recuerdo y sin valor legal ninguno.&#xA;&#xA;EXTRA&#xA;Y después de acabar con toda la tira de tela enrollada entre sus manos, se acostó sobre su corazón y pensó en él, cerró los ojos y poco a poco notó como el aire penetraba todo su cuerpo.&#xA;­---&#xA;¿Luba?&#xA;Sí, dime...&#xA;Soy Román.&#xA;Si, ya sé, te he conocido la voz, ¿qué tal? ¿cómo es que me llamas?&#xA;No lo sé, era una necesidad, un deseo.&#xA;¿Te pasa algo?&#xA;Nada, no me pasa nada. Es eso.&#xA;&#x9;El objetivo una vez más era Rusia, y una vez allí alojado en el Novotel del aeropuerto de Cheremetievo recibió el encargo de dirigirse a la ciudad de Voronezh y de estar el jueves 10 de noviembre de 2005 a las 13:35 junto a la estatua de Platonov, así que una vez más se dirigió a la estación Paveleskaya para tomar el expreso nocturno con dirección a la ciudad que vio nacer la flota rusa.&#xA;&#x9;Siempre que pasaba por aquella estación aprovechaba para sumergirse en los frescos de la sala de espera. Sin duda el trabajo del arquitecto Alexander Krasovsky debió cumplir a la perfección cuando en 1924 los moscovitas acudieron a rendir homenaje al cuerpo del fallecido Lenin.&#xA;&#xA;RECETAS&#xA;&#x9;Por mucho que se había esforzado con Román las cosas no habían salido bien. El problema era puramente el sexo, sin más. La falta de entendimiento había llegado a límites espeluznantes y lo peor, o lo mejor, lo más gracioso era que en su caso no tenía que ver con la eterna disputa sobre la frecuencia. Tenía que ver con el ritmo. Para Román nada como el sexo en cámara lenta, ralentizado al máximo y para Luba el orgasmo, los orgasmos, solo llegaban con un ritmo frenético.&#xA;Se veía venir y vino, así que para preparar el territorio árido de la despedida Luba recopiló todo lo necesario, 75 ml de aceite de oliva virgen,1 cebolleta, 2 cucharadas de pistachos, 12 puerros gordos, sal, 2 tomates rojos y vinagre de Módena.&#xA;&#x9;Mientras preparaba la cena pensaba en que solamente algunas veces habían conseguido la perfección, generalmente después de un arranque vibrante, enérgico en el que ella alcanzaba el clímax para pasar a un segundo asalto lento, oriental en el que el reloj se detenía casi. Iba y venía transitando por estos y otros recuerdos mientras limpiaba los puerros, dejando sólo la parte blanca, y los lavaba, procurando eliminar toda la tierra que traían. Los puso en el cesto de bambú cortados y en ramos de tres en tres que había atado con unas finas tiras de puerro sacadas de las hojas verdes del exterior y puso el cesto sobre el vapor de una olla en la que cocían un diente de ajo y el resto de los puerros limpios.&#xA;Se acordó entonces de la manía de Román por las felaciones y de que a ella no siempre le apetecía.&#xA;Una vez cocidos, los dejó enfriar y en un recipiente, mezcló la sal con el vinagre y el aceite, le añadió los pistachos, la cebolleta picada y el tomate pelado, sin semillas y cortado en daditos pequeños.&#xA;Estaba decidida, sólo compañía con el mismo ritmo, el mismo gusto, las mismas aficiones relativas a la piel, colocó los ramos de puerro en el plato, añadió la vinagreta y una ensalada de pimientos rojos templados para que Román se sintiera tranquilo. Lo que le esperaba necesitaba un comienzo realmente sorprendente.&#xA;&#x9;A Irishka le hacía falta tiempo para poder pensar con claridad y encontrar en el mercado tripas de vaca, había sido una coincidencia tranquilizadora. Después de la escapada de Sasha el mundo se había hundido bajo sus pies y salvo el ajetreo propio del trabajo nada había conseguido sacarle de su depresión. Limpió con cuidado y ayudada de un limón los callos y rebuscó en su memoria la receta que su amigo Daniel le explicara en aquella velada fascinante hace años en su escondrijo de Tiblisi. Puso agua fría en el puchero y una cabeza de ajos entera sin pelar, echó unos leños al fuego añadió sal suficiente y esperó el primer hervor del cocido para cambiar el agua. La verdad solo es necesaria a quien beneficia, eso le había dicho su amiga Tania cuando hablaban de lo que había pasado y ella no terminaba de estar convencida; lo mejor hubiera sido aclararse personalmente antes de tomar cualquier decisión y no involucrar a tantas personas que ahora sufrían por su culpa. Los callos cocían dejando que el tiempo les adelantara mientras Iriska freía distraídamente unos trozos de jamón y chorizo que había recibido de Dani meses atrás. La primera vez que comió callos tuvo que vencer la repugnancia de su procedencia y el tacto meloso en la boca, después este plato siempre le traía a su cabeza los momentos más intensos de su lucha política y le recordaba a España sin que nunca hubiera estado allí. A veces cuando se sentía apenada los cocinaba como si fuera un conjuro contra la tristeza y los cielos plomizos de su país y sentía que era la rusa que mejor cocinaba este plato al este del Volga. Con Dani había compartido todo menos su cama y le debía algunos de los trucos de supervivencia que más había utilizado en su agitada vida de revolucionaria anarquista. Peló y troceó en pequeñas porciones media cebolla y la doró en el aceite que quedó de freír el chorizo, doró allí mismo dos cucharadas de pan rallado para después añadir un par de tomates triturados y mientras daba vueltas al sofrito se puso a pensar con que frialdad había descrito Tania la situación, incluso cuando la espetó si no recordaba cuando ella había estado locamente enamorada alguna vez, la duda de Tania le pareció más una precaución que la búsqueda del recuerdo. No culpaba a nadie, salvo a si misma, de la falta de decisión en el amor que contrastaba con su arrojo en el resto de su vida, tres horas después de empezar a cocer, retiró los callos del fuego, comprobó que estaban suficientemente blandos y añadió a su sofrito tres pimientos rojos secos, lamentó que no le quedara algo de pimentón picante y un poco del caldo con el que había cocido la carne.&#xA;&#x9;Debía haber dado el paso y pedirle a Sasha que viviera con ella. Ahora ya no tenía remedio y el había puesto tierra de por medio y como le recordara Tania, los hombres son más inconscientes, impulsivos, no piensan en las consecuencias, lo que quieren lo piden, lo toman, lo roban y las mujeres piensan en el futuro cuando deciden. El apaño había cocido durante unos minutos y entonces lo añadió al resto del agua con los callos y puso todo a hervir de nuevo, muy lentamente, hasta que apareciese ese caldo trabado, untuoso cuyo olor le transportaba tan fácilmente a tiempos mejores.&#xA;&#x9;Dani siempre le advirtió que este plato es peligroso, quien lo come y le gusta no lo olvida jamás y si las fuerzas fallan, la nieve cae día tras día y parece que el mundo se fuera a derrumbar tan despacio que pudiéramos ver nuestra propia ruina, resultan un remedio infalible, sobre todo si se han cocido suficiente; deben estar blandos y han de servirse en platos de barro para que se cumpla el adagio que le gustaba repetir a Dani. &#34;Los callos son como el amor, solo se pueden comer calientes&#34;.&#xA;Hola, me han dicho que has vuelto de Rusia.&#xA;Si, hace un par de días. Pensaba haberte llamado.&#xA;Bueno, me he adelantado, espero que no te importe. Me ha podido la ansiedad de oír tu voz de nuevo.&#xA;No sé&#xA;¿Qué es lo que no sabes?&#xA;No sé si emocionarme o asustarme. Mi voz.&#xA;No solo tu voz, tengo tu olor en mi cabeza desde la última vez.&#xA;¿Sigues ahí?&#xA;Si, si, perdona, me he quedado noqueado.&#xA;Me debes una invitación.&#xA;Es verdad y ya se lo que voy a cocinar.&#xA;No es importante. Cualquier cosa seguro que sirve si la haces tu.&#xA;No lo creo.&#xA;Hazme caso, yo solamente quiero acariciar tu cabeza cuando la pones en mi regazo.&#xA;El martes a mediodía te espero.&#xA;No faltaré.&#xA;&#x9;Nada más colgar el teléfono Román empezó a notar como su cabeza empezaba a girar sin control, la receta de las patatas a la importancia se hacía con todo el espacio y se repetía como una letanía, como un mantra sexual y sin querer empezó a cocinar en su mente; Las patatas cortadas en rodajas anchas, casi de un dedo para luego salarlas y rebozarlas con huevo y harina. La imagen de una sartén amplia y bien llena de aceite se aparecía entre el resto de las preocupaciones diarias y en ella las patatas rebozadas se iban dorando muy lentamente. Pensó en los huevos fritos y recordó la frase que Miranda dijo la primera vez que los comió: &#34;Me gusta sobre todo el pan para rebañar, sacia los sentidos.&#34; Ese era el objetivo, colmar, rebosar, llenar el vaso del placer hasta el borde. Vueltas y vueltas, las imágenes de las patatas bien doradas y retiradas en una besuguera amplia donde solamente había una capa empezaba a tomar cuerpo. Solo faltaba dorar una cebolla muy despacito en el aceite y añadirle un majado de ajo con unas hebras de azafrán y una cucharada de harina y una vez trabado, pasar todo por un colador y cubrir las patatas de la besuguera con el caldo para que cuezan media hora por lo menos.&#xA;Por fin se pudo dormir, eran más de las cuatro de la madrugada y en la mesa de su imaginación se podían ver dos platos grandes, cada uno de ellos con un par de huevos fritos, ligeramente dorados y de yemas deseando reventar, acompañados de unas exquisitas patatas rebozadas que desprendían un olor a azafrán imposible de resistir. El buen sexo estaba garantizado.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>A.-</p>

<p>Cada mañana, muy temprano un correo me invita a aumentar el tamaño de mi pene. Pienso en ello. Pienso sobre todo si mi mujer recibirá un correo matinal que le invite a aumentar su deseo sexual, porque si no es así el desperdicio de una verga más allá de lo natural, mejor dicho, de mi propia naturaleza, se vería tristemente destinada a la masturbación.
El mundo me ofrece lo que no deseo y sin embargo me escatima lo que más quiero y así cada día empieza con una perplejidad y se desarrolla sobresalto tras sobresalto hasta terminar apenas con un dolor pequeño, una especie de malestar detrás del cuello y la sensación brumosa de no estar a gusto, pero es algo más.
Necesito cambiar mi vida inmediatamente, lo que pasa que ni mi trabajo, ni mi pasado me permiten grandes dosis de maniobra. ¡qué digo! estoy metido en una vía muerta y la máquina se mueve a velocidades de AVE.</p>

<p>Luba no era una mujer que se quedase dormida después del sexo. Muchas veces me interrogaba con los ojos, o aprovechando mi indolencia jugaba con mi espalda, pasaba sus dedos por mi columna y a veces, la noche que nos reencontramos en Belgrado en contra de nuestras dos agencias y convencidos de que nuestra vida tenía precio, le daba por pedirme que hiciera de Sherezade.
-Cuéntame una historia.
Ella sabía que me gustaba hacer volar la imaginación y de vez en cuando se aprovechaba.
Una historia de sexo, puntualizó.
-No se me dan bien las escenas de sexo soy más de acción y al decir esto nos miramos y nos reímos.
-¿Seguro?
-Bueno, todo es ponerse, supongo
-Todo
Disparé a bocajarro, para que no se pensara otra cosa y mientras ella se recostaba sobre su codo apoyando la cabeza y acariciando mi pecho empecé.
Yo una vez estaba en un hotel, subía a cenar al restaurante que estaba en el último piso, la chef era una mujer madura, muy madura. Yo había subido todas las noches durante el mes que estuve allí y siempre me trataba muy amablemente, ella no hablaba español y su inglés era muy básico, el caso es que a mi me pareció que se interesaba por mí más de lo necesario para servirme la comida y se me ocurrió un truco, en parte sin intención, en parte como una especie de reto, para llamar su atención y de paso comprobar si las señales que yo recibía estaban siendo interpretadas de manera correcta:
El hotel era muy antiguo, de esos que en las llaves pone el número de la habitación en una enorme bola para evitar que te olvides de dejarlas en la recepción, yo, descuidadamente coloqué mis llaves sobre la mesa esa noche..
-Je, sonrió Luba, que listillo y se le iluminaron los ojos picarones imaginando por dónde apuntaba la historia.
Me puse interesante, sintiéndome el centro de aquella cama y seguí con el relato.
Ella al venir a servirme se fijó en la maniobra, miró las llaves que mostraban a las claras el número de mi habitación, me miró y sonrió.
Era mi ultima cena en esa ciudad, de echo fue la última vez que he cenado allí, así que, en parte no tenia nada que perder y ella, aunque mayor, conservaba un aire de belleza que no habían borrado los años, los muchos que la cumplían.
La cena transcurrió con cierta normalidad, aunque las miradas, los gestos, eran evidentes..
-Estoy expectante, terció Luba que se había encendido un cigarrillo, no quiero interrumpir.
Luba tenía un aspecto de belleza antigua cuando fumaba, o quizá yo no estaba acostumbrado, el caso es que me parecía excitante ver como aspiraba a través y exhalaba con parsimonia.
Terminé tarde, apenas quedaron dos mesas cuando yo me iba a bajar y ella vino a mi mesa con una copa de coñac regalo de la casa, según entendí por mi partida. Sonreí y se lo agradecí como pude, gesticulando, sonriendo y seguramente ruborizándome.
-¿Se quedó a beber contigo?
No, ella no podía hacer eso. Yo me bajé a la habitación esperando... no sé lo que esperaba.
-¡Pues a que llamara a tu puerta, supongo!
Si, supongo que si, pero eso podría ser terrible.
¿Por qué?
No sé, no tenía mucho sentido, el caso es que no llamó a la puerta, pero en cierto momento sonó el teléfono, nadie me podía llamar a ese teléfono que nadie conocía, ni yo mismo y mi estancia allí era secreta hasta donde yo sabía. Me sorprendió y en parte me puso en guardia,lo descolgué y hable:
¿Aló?
-¿Quién contestó?
Nadie, nadie. Se oía respirar, pero nadie contestaba.
¿Aló?
-Un poco de miedo, ¿no?
De pronto reconocí su voz, pero no entendí lo que me decía.
¡Ay! ¿y que dijiste?
Do you want to come to my room?
Me pareció que solo había un camino.
-Si, la expresión corporal.
Ella dijo algo, le repetí la pregunta y entendí que me preguntaba en un rudimentario inglés: Tomorrow flight? Sí, le contesté; se hizo de nuevo el silencio y después de unos segundos que a mí me parecieron larguísimos ella me dijo: lo siento, gracias y colgó.
-¡Qué tensión! y ¿cómo te quedaste?
Sorprendido, empalmado.
-Normal.
Y en parte satisfecho, creo que la mujer agradeció mi deseo.
-Seguro
Aunque no fuera posible.
Luba apagó el cigarro, se dio la vuelta y como si el ciclo se hubiese cumplido, se durmió plácidamente, satisfecha y yo me quedé pensando en aquella noche y en lo que pasó realmente.</p>

<p>CAPÍTULO I
Román Lahoz Goiko
“El oficio de guardar secretos es corrosivo”</p>

<p>En contra de la primera imagen que nos asalta, la de esa persona que se esconde para saber y corre para contar, los espías pasan gran parte de su vida ocultando información sin poder compartirla con nadie. A veces por su seguridad, a veces por lealtad, algunas por supervivencia.
Román llevaba unas cuantas decenas de años atesorando información altamente inflamable sin ninguna posibilidad de compartirla, pero solo un secreto estaba a punto de acabar con él, de destruirle; Román guardaba un secreto inconfesable, incontable, que estaba consumiéndole desde dentro, como si se tratase de un incendio de turba, mientras todo desde el exterior parecía normal e incluso mejor de lo normal.
Esta es la historia de nuestros secretos y Román es solo un ejemplo curioso de cómo lo que eres capaz de hacer bien para tu trabajo, puede no valer nada para tu vida.
He tenido que cambiar nombres, datos, fechas y lugares y por supuesto, ni soy yo quien digo ser, ni Román es tal, pero ciertas rencillas con algunos colegas del otro bando no me permiten más claridad que la que se puede sacar de entre las líneas, de los espacios que dejan las palabras para que en ellas habiten las intenciones, los gestos que no se explican para que de esta manera no nos delaten. Lo contrario sería suicida y créame: nadie quiere morir y menos los que hemos sido funámbulos en el alambre de la muerte.</p>

<p>B.–
    Estar casado y, ser espía para un gobierno que además no quiere tenerte en nómina oficial me empujó al adulterio. O al menos eso es lo que yo me digo cada vez que me veo con alguna de las mujeres que en cualquier parte del mundo me acogen entre sus brazos.
Esto no es culpa mía, ¡son las circunstancias!
    Mi mujer seguramente lo sabe todo, pero nunca me lo ha echado en cara. Puede que le interese o quizá sea simplemente que no le merece la pena la bronca para conseguir más bien poco. Hemos llegado a un punto de equilibrio en el que cuando estamos juntos, -no estamos junto muchos días al año y eso ayuda- somos felices y podría decirse que en cierta manera nos queremos. Amarnos es mucho decir, hace medio siglo que la pasión es esquiva. Esquiva es poco decir, ni está ni se la espera. Claro que es muy posible que ella también víctima de este trabajo imposible tenga un amante; más no creo, pienso yo que las mujeres son más dadas a volcarse en pocas tareas para así poder involucrarse. Yo no. La soledad me ha ido empujando de cama en cama, de hotel en hotel y de cocina en cocina y víctima de este sinsentido ahora no sé muy bien como desenredar la madeja sin que nadie salga perjudicado.</p>

<p>CAPÍTULO II
Conocí a Román cuando los dos éramos unos chiquillos de barrio, en aquellos barrios que Madrid iba pariendo cada vez más lejos del centro, al abrigo (*) de las olas de migrantes que llegaban de Andalucía, Extremadura o del resto de la meseta castellana. Crecimos en medio de bloques recién construidos, jardines que apuntaban maneras, obras y la sensación de que la ciudad estaba lejos, tan lejos como la distancia renqueante que recorría el viejo autobús que cada hora acercaba a nuestras madres a cualquier sitio donde vendieran algo. Los promotores de la época solo pensaron en dónde deberían vivir los trabajadores de la creciente economía del país.
    Pocos coches, casi ninguno, alguna motocicleta, mucho terreno y una dosis de libertad que contrastaba con la política del régimen, hicieron de nosotros y de muchos de nuestros compañeros de juegos, personas con tendencia a no atarnos demasiado, no digo revolucionarios, que alguno hubo aunque no fuera lo más común, pero sí dotados de una cierta libertada de espíritu que ayudó a muchos a vivir sin todos los nudos que la vida te pone y a nosotros a escoger una profesión que terminaría llevándonos al otro lado de la ley, o como le gustaba decir al teniente Zamora, a vivir infiltrados en las líneas enemigas para que los nuestros durmieran sin miedo.
Después de muchos años  y de haber acabado con la vida de más de una persona, no tengo claro donde está la línea. Román sí lo sabía y me lo recordaba de vez en cuando.
-Esto está mal, Miguel, esto está mal.
Pero su sentido prusiano del deber le permitía no poner reparos incluso a lo que sentía como inmoral.</p>

<p>CAPÍTULO XXX
    Allí escondido entre las cajas de pescado apiladas, después de más de tres horas en las que el frío había conseguido hacer lentamente las labores de anestésico, pistola en mano, Román pensaba en lo que hubiera querido ser y evidentemente no era. Las cazas, como él las llamaba, le eran muy propicias a este tipo de divagaciones en las que su cabeza buscaba entre las revueltas de la memoria lo que seguramente nunca había existido. Durante años pensó que lo más importante que podría haber hecho es salvar vidas, pero no fue capaz, luego probó su faceta artística pero los balbuceantes pasos por las tablas sonaron más a fracaso que a premio de la crítica, después la música, los pinitos en la cocina, los negocios, la investigación... Cincuenta años más tarde, esperando que su presa apareciera para acabar con su vida, en este caso sí, con una maestría que los que le conocían apreciaban como exquisita, convertido en agente doble y fundamentalmente en asesino a sueldo, caía en la cuenta de tener por delante la ingente tarea de asumir que en algún momento el guarda agujas se había posicionado en contra. Román no era un tipo blando, ni en lo físico, ni mentalmente y es posible que en este caso debido a la humedad del almacén o a que la falta de azúcar le estaba haciendo mella, sintió un escalofrío, un temblor minúsculo y durante un instante que ni siquiera ocupó tiempo, pena de sí mismo y como si la historia no pudiera entrecortarse, no tuviera tiempo para las cosas pequeñas, la puerta de atrás se abrió, los goznes giraron en la jamba y al mismo tiempo en la columna de Román, que se curvó como un gato, detuvo la respiración, bajó los hombros, alzó sutilmente la pistola ante sus ojos abiertos para mejorar la puntería y disparó una sola bala certera al cuello de la mujer que acababa de entrar. Allí en el suelo, sin poder gritar, destrozada su faringe por el disparo preciso de Román tuvo que escuchar el «recado» de quien la había mandado matar:
-Ya no te quiero.</p>

<p>La piedad de un tiro en la nuca remató la escena, otra más, tan incompresible para él como su vida, la que tenía a pesar de no desearla.</p>

<p>C.-
    Me molesta trabajar como asesino a sueldo, y creo que es por esa razón por la que estoy escribiendo estos diarios casi sin sentido, que en algún momento me van a complicar la vida. Los que mandan matar no tienen derecho a hacerlo. Una persona que desea la muerte de otro tiene que ser el verdugo, debe poder apuntar y sentir la presión del gatillo al llegar al punto del disparo, notar el calor de la sangre cuando rebosa el cuello tajado, aguantar los temblores de quien se debate buscando aire con tus manos apretando inmisericorde su garganta. Solo de esta manera entiendo que es posible considerar ético el asesinato, cuando el deseo se materializa personalmente, cuando el odio se hace físico y captura todo el ser humano que llevamos dentro para matar. Matar es un acto muy íntimo, personal, costoso. Pagar por hacerlo es de una bajeza moral que siempre me ha repugnado.</p>

<p>CAPÍTULO XX
Se te va la fuerza por la boca.
No es verdad. Se me va la fuerza por cada poro. Estoy cansado, aburrido, peor aun, descreído
¿Por eso no aprestaste el gatillo?
Puede ser.
¿Puede ser? Ni siquiera en esa actitud te reconozco. Tenemos que hacer algo o te van a terminar pegando un tiro o abriéndote la garganta con una hoja roñosa.
Te lo agradezco, Jonás, de corazón, pero ya es tarde. Los dos sabemos que la primera duda es el aviso final.
¡No jodas! Estamos hablando de ciclos.
De ciclos no. No te engañes, se trata de una línea continua, una línea tenue con su principio y su final y sobre todo con sus pendientes. Nada se repite y sólo hay que estar atento a uno mismo para saber cuando la línea ha tomado decididamente la cuesta abajo.
Estos se arregla con un par de cervezas y una buena mamada de la rubia aquella del 7 y medio.
Eres incansable. Esto no se arregla. lo dejo.
Sabes que no puedes decirme eso.
Ya lo sé.
Sabes que al final me va a tocar a mi arreglar este marrón.
Lo sé.
Y arreglar significa quitarte de en medio.
Lo sé. Lo he sabido siempre.
Entonces ¿por qué te empeñas?
Déjalo, vamos a por esas cervezas y la rubia que dices, que por cierto se llama Julia y de francés nada.
    Nunca pensé que aquella conversación fuera tan premonitoria. Cuando maté a Román junto a la estafeta de correos me vino a la cabeza como un fogonazo. Sus palabras y sus ojos mirándome y perdonándome ya desde ese momento. Ni siquiera cuando tuvimos que trabajar juntos en Escocia y estuvieron a punto de cogernos los ingleses tengo la sensación más vívida de saber que nuestras vidas estaban entrelazadas de tal manera que cada uno era realmente el dueño del otro.
Z.-
    Escucho un sonido, veo una forma y ambas sensaciones se vinculan eternamente en mi cerebro. La forma suena y es más que todo un conjunto. Permaneces en mi recuerdo como un olor. Después el placer de sentirme dentro, la humedad. Sólo necesito tirar de un hilo para traerte, de una forma, de un sonido, del olor de tus besos. Sólo necesito tirar y el recuerdo se materializa, vive.
Hace tiempo que no te metes en mi cama.
Si, hace tiempo que no siento placer al hacerte daño.
No sé si es bueno o malo esto que me dices.
Ya, no sabes nada, por eso has dejado de interesarme.
Entonces «tout c&#39;est fini»
Absolutely.</p>

<p>CAPÍTULO XX
    Esta vez el viaje, que normalmente resultaba sencillo, se habría de complicar. Román pertenecía a un grupo muy especial de agentes secretos que trabajaban al margen de la nómina habitual. Apenas 10 o 12 personas en todo el país estaban en esta sección sin contacto con otros funcionarios y recibiendo solamente órdenes de un supervisor que era distinto para cada uno de ellos. Lejos del estereotipo del espía, Román casi nunca llevaba armas y sus misiones por lo general no exigían de el un valor fuera de lo común ni siquiera unas condiciones físicas extraordinarias que le permitieran luchar contra los malos en interminables peleas dentro de fábricas abandonadas. Todo era más prosaico como suele ocurrir en la vida fuera del celuloide. Este grupo de agentes tenía como única misión servir de enlace para enviar y recibir mensajes entre los servicios de seguridad de los distintos países, al margen de cualquier sistema mecánico o electrónico. Le llamaban los palomos en alusión a la antigua costumbre de utilizar a estos animales para el correo.
Cuando los servicios secretos de un país querían entrar en contacto con otro de forma muy privada, enviaban un palomo al otro país o a veces a un tercero que se reunía con alguien y le transmitía el mensaje, siempre de viva voz.
La vida de los palomos era casi normal, trabajaban o vivían de sus negocios y solamente tenían un rasgo común, debido a sus ocupaciones necesitaban viajar al extranjero con cierta frecuencia. El centro se encargaba de que sus problemas laborales o empresariales no interfirieran ni comprometieran sus misiones, les remuneraba generosamente y les pedía a cambio muy pocas cosas:
Que no revelaran su condición absolutamente a nadie y esto incluía familiares, amigos o conocidos, bajo ninguna circunstancia y que no revelaran salvo a su supervisor el contenido del mensaje. Que aprendieran inglés a la perfección y generalmente otro idioma que dependía de la zona de intercambio que cubrían como el ruso, el chino, el árabe o el swahili y que los contactos con los palomos de las otras agencias se limitasen estrictamente al trabajo sin otro intercambio que el objetivo de su viaje y sin más referencias.
Esta última condición que al principio resultó algo extraña a Román, se reveló como comprensible cuando descubrió que algunos de sus colegas de otros países eran mujeres. Las agencias querían evitar a toda costa que se entablara cualquier tipo de relación, que pudiera poner en peligro el sistema.
Los palomos gozaban de autonomía en sus misiones, salvo para los mecanismos de contacto que se definían con gran precisión en el tiempo y el espacio con un estricto protocolo. Cuando surgía una misión, cada uno recibía la orden de su supervisor de preparar un viaje a tal o cual país y a tal o cual ciudad, en unas fechas dadas y con una duración que solía ser de entre cuatro y quince días. Una vez en el país recibían la información del primer contacto, que consistía en un lugar , una fecha y una hora exacta donde encontrarían a su colega y si el intercambio resultaba fallido recibirían una segunda tanda de datos que permitiera un segundo contacto. Si tenían la menor sospecha de estar siendo vigilados, seguidos o controlados debían abandonar la misión y regresar a España después de terminar su viaje de negocios o trabajo con normalidad.
Muchos de ellos no recibían encomiendas durante meses e incluso años y en gran número de ocasiones los mensajes transmitidos resultaban ininteligibles para ellos mismos pues eran crípticos para evitar que el mensajero fuera consciente de lo que transmitía.
Román cubría los países de lo que se llamó el telón de acero, en especial Rusia y sus antiguas repúblicas, así que conocía el idioma a la perfección, lo hablaba con fluidez y su trabajo en una empresa de ingeniería le permitía viajar sin levantar sospechas con facilidad a cualquiera de estos países. Allí conoció en 1985 a Luba con quién cruzaría la línea y con la que mantuvo una relación de unas horas, que sin embargo le marcaría por años. Luego vinieron más misiones y más mujeres y más relaciones, pero ninguna marcaría tanto la vida de Román como aquella. Yo creo que la amó de verdad y que todo lo que pasó después tiene que ver con la imposibilidad de tenerla siempre.
Bueno, eso y el destino, que puede que conspire o que simplemente sea un hijo de la gran puta, pero que de una manera u otra dio tantas vueltas a todo que terminó por hacer absolutamente imposible nada que no fuera un final trágico y rocambolesco.</p>

<p>CAPÍTULO XX
    Lo había estado esperando toda la tarde, realmente toda la vida, pero esas últimas horas habían sido tan largas, tan densas, que el resto de los años aguantando el aliento habían perdido peso. En el banco de la destartalada estación del norte, donde de chiquillo pasó noches en vela ayudando a los peregrinos que venían de Lourdes, había repetido cientos, miles de veces las palabras mágicas, el mantra que le debería salvar. Caía la tarde y el olor de la creosota de las vías había perdido intensidad. La costumbre. Luego todo se precipitó. Al fondo, desde la pequeña puerta que conecta con la sala de espera un hombre vestido con chaqueta y pantalón marrones se adentró en los andenes buscando con la mirada; el corazón aceleró el ritmo, como los trenes hacían cuando el hombre al cargo de la estación señalaba con aquel palo envuelto en un paño rojo la orden de salida. Se apoyó en el bastón y se levantó en el banco para hacerse visible, si cabe, pues los años le habían mermado en todos los sentidos. Los años en general y sobre todo los dos que pasó en Auschwitz-Birkenau hasta el 27 de enero de 1945 cuando los rusos le acariciaron y le dieron de beber. Todo fue muy rápido, se miraron y se reconocieron inmediatamente, la conversación fue tan breve como necesaria:
-No creí que te volvería a ver.
-Lo imagino.
-Ni lo creía ni lo deseaba y ya ves, al final he venido
-No tenías escapatoria, nadie es capaz de dejar las puertas entreabiertas y dormir en paz, necesitamos cerrar los círculos y tu sabes que yo cierro el tuyo.
-No sé, no sé, me está pareciendo que quizá no valga tanto la burra.
-Yo no la maté
-Da igual, tampoco la amaste y eso al fin y al cabo fue lo definitivo.
-¿Me perdonas?
-No puedo hacer lo que tu ni siquiera deseas.
Giró sobre su centro y se alejó buscando la misma puerta por donde entró, después nunca más se vieron.
CAPÍTULO XX
    Tuvo que hacer la maleta de una forma tan apresurada que olvidó poner algunos pañuelos por si se constipaba. Ahora todo el mundo utiliza los de papel en la creencia de que son más higiénicos, aunque la verdadera razón es la presión comercial de las grandes papeleras. Laín no consentía que su piel fuera usurpada por semejante producto y desde siempre viajaba con media docena de pañuelos bordados con sus iniciales FLU. Realmente no hicieron falta ni los pañuelos ni el resto de ajuar que viajó con él en la maleta desde Barcelona hasta el aeropuerto Jomo Kenyata y que finalmente se perdió en la vorágine aeroportuaria y corrupta de Kenia. Su visita a la cumbre sobre el cambio climático se había disfrazado dentro de la representación de una mediana organización española apoyada por el ministerio de medioambiente que manejaban los verdes con el placet del PSOE en aquellos años. La cita fue en Nakuru, en las afueras del mercado y apenas duró quince minutos. Luego la noticia en el Kenya daily de la muerte de un turista de cuatro puñaladas apenas reflejaba lo que verdaderamente pasó y porqué no hizo uso de la pistola astra que llevaba en su pernera después de haberla recogido de su contacto en la universidad cercana. La misión quedó abortada, los pañuelos inútiles y la maleta perdida llegó a manos de Ángela un mes después haciendo que la herida se abriera de nuevo. La vida es injusta y más si la tratamos con tanta vehemencia que no la dejamos expresarse con tranquilidad</p>

<p>Una epístola al final</p>

<p>    Es verdad que me has escrito, ¡tan sencillo hoy en día!, cómodamente con el laptop en tu regazo, simplemente unas frases que huelen a disculpa, a moho espiritual. Todo esto es verdad y que la huella de lo que supuso nuestra sociedad de solitarios, tejió más redes que las que el tiempo y una muy mal disimulada frialdad pueden desanudar. Tan verdad como que me he decidido a coger mi vieja estilográfica, la he limpiado despacio, con tanta minuciosidad como he podido y después de rebuscar entre las cajitas de madera que guardo en el armario de mi despacho, la tinta del color que me gustaba, la he recargado como si se tratara de una Magnum, para escribirte esta carta. Y he querido que sea así, a la antigua, por correo postal, con su sobre y sus señas y su sello con los bordes en forma de medios círculos, para que tarde unos días en llegarte y así mi espera y tu desconocimiento jueguen al ratón y al gato del tiempo. No quiero que me escribas más, no quiero que busques y rebusques las palabras más frías del orbe, las más insustanciales y aparentes para parecer interesada; al recibo de la presente espero te encuentres bien, como se decían mis padres cuando escribían, yo bien, gracias a Dios, lamiéndome las heridas tantos años después, porque hay cosas, hay momentos que se olvidan mal y lo sé por experiencia de cuando estuve en el ejército, hay momentos que se reservan una esquina de la memoria para mirarte cada día desde la penumbra y recordarte que estás herido, que las cosas que antes eran sencillas, las que estaban al alcance de la mano o del deseo, ahora parecen haberse mudado al último anaquel de la alacena, inalcanzables como si se tratara del chocolate con almendras de casa de mis tíos. No quiero saber más de ti, ni de tu vida, ni siquiera por si ocurre finalmente que alguien, algo, alguna situación te llevan, como me llevaste tú al dolor, no quiero saber si te mudas de ciudad o si te casas al fin, o si el cáncer de mama con el que soñabas, al que temías, anda creciendo poco a poco en tu pecho; no quiero saber nada y así podré imaginar, imaginarte a mi conveniencia o incluso mejor, podré olvidarte y recordarte según el día; azul olvido marino, gris recuerdo marengo, imaginar que vuelves o que te vas definitivamente, crearte alta o blanca o cóncava, imaginarte amante o distante como casi siempre. No quiero que la realidad me castigue más, prefiero que las cosas se me adapten, me respeten y sé que necesito para ello cortar el hilo que nos une desde el primer beso, ese beso que no querías darme y que yo no debí robar nunca de tus labios, ese y todos los demás, los que fueron carne y pasión y los tibios, los huidizos de los últimos seis meses y medio. No quiero oírte, ni verte, ni tan siquiera que el olor de tus manos de una u otra manera me despierte de nuevo y por eso te escribo esta carta, para suplicar tu ausencia, para siempre, desde ahora.
Almond – Paris 1975
Nota manuscrita del oficial de policía: El presente documento (carta) se encontraba en el bolsillo interior izquierdo de la chaqueta de Mr. Lahoz cuando se le encontró junto a la estafeta de correos de la Rue Villard.
*Esta carta manuscrita y la nota posterior han sido traducidas por el traductor jurado Antonio Garman Real nº de colegiado 26.207, en Madrid el 28 de octubre de 2009 a petición de Amelia Catalia Millán y a los simples efectos de su custodia como recuerdo y sin valor legal ninguno.</p>

<p>EXTRA
Y después de acabar con toda la tira de tela enrollada entre sus manos, se acostó sobre su corazón y pensó en él, cerró los ojos y poco a poco notó como el aire penetraba todo su cuerpo.
­—-
¿Luba?
Sí, dime...
Soy Román.
Si, ya sé, te he conocido la voz, ¿qué tal? ¿cómo es que me llamas?
No lo sé, era una necesidad, un deseo.
¿Te pasa algo?
Nada, no me pasa nada. Es eso.
    El objetivo una vez más era Rusia, y una vez allí alojado en el Novotel del aeropuerto de Cheremetievo recibió el encargo de dirigirse a la ciudad de Voronezh y de estar el jueves 10 de noviembre de 2005 a las 13:35 junto a la estatua de Platonov, así que una vez más se dirigió a la estación Paveleskaya para tomar el expreso nocturno con dirección a la ciudad que vio nacer la flota rusa.
    Siempre que pasaba por aquella estación aprovechaba para sumergirse en los frescos de la sala de espera. Sin duda el trabajo del arquitecto Alexander Krasovsky debió cumplir a la perfección cuando en 1924 los moscovitas acudieron a rendir homenaje al cuerpo del fallecido Lenin.</p>

<p>RECETAS
    Por mucho que se había esforzado con Román las cosas no habían salido bien. El problema era puramente el sexo, sin más. La falta de entendimiento había llegado a límites espeluznantes y lo peor, o lo mejor, lo más gracioso era que en su caso no tenía que ver con la eterna disputa sobre la frecuencia. Tenía que ver con el ritmo. Para Román nada como el sexo en cámara lenta, ralentizado al máximo y para Luba el orgasmo, los orgasmos, solo llegaban con un ritmo frenético.
Se veía venir y vino, así que para preparar el territorio árido de la despedida Luba recopiló todo lo necesario, 75 ml de aceite de oliva virgen,1 cebolleta, 2 cucharadas de pistachos, 12 puerros gordos, sal, 2 tomates rojos y vinagre de Módena.
    Mientras preparaba la cena pensaba en que solamente algunas veces habían conseguido la perfección, generalmente después de un arranque vibrante, enérgico en el que ella alcanzaba el clímax para pasar a un segundo asalto lento, oriental en el que el reloj se detenía casi. Iba y venía transitando por estos y otros recuerdos mientras limpiaba los puerros, dejando sólo la parte blanca, y los lavaba, procurando eliminar toda la tierra que traían. Los puso en el cesto de bambú cortados y en ramos de tres en tres que había atado con unas finas tiras de puerro sacadas de las hojas verdes del exterior y puso el cesto sobre el vapor de una olla en la que cocían un diente de ajo y el resto de los puerros limpios.
Se acordó entonces de la manía de Román por las felaciones y de que a ella no siempre le apetecía.
Una vez cocidos, los dejó enfriar y en un recipiente, mezcló la sal con el vinagre y el aceite, le añadió los pistachos, la cebolleta picada y el tomate pelado, sin semillas y cortado en daditos pequeños.
Estaba decidida, sólo compañía con el mismo ritmo, el mismo gusto, las mismas aficiones relativas a la piel, colocó los ramos de puerro en el plato, añadió la vinagreta y una ensalada de pimientos rojos templados para que Román se sintiera tranquilo. Lo que le esperaba necesitaba un comienzo realmente sorprendente.
    A Irishka le hacía falta tiempo para poder pensar con claridad y encontrar en el mercado tripas de vaca, había sido una coincidencia tranquilizadora. Después de la escapada de Sasha el mundo se había hundido bajo sus pies y salvo el ajetreo propio del trabajo nada había conseguido sacarle de su depresión. Limpió con cuidado y ayudada de un limón los callos y rebuscó en su memoria la receta que su amigo Daniel le explicara en aquella velada fascinante hace años en su escondrijo de Tiblisi. Puso agua fría en el puchero y una cabeza de ajos entera sin pelar, echó unos leños al fuego añadió sal suficiente y esperó el primer hervor del cocido para cambiar el agua. La verdad solo es necesaria a quien beneficia, eso le había dicho su amiga Tania cuando hablaban de lo que había pasado y ella no terminaba de estar convencida; lo mejor hubiera sido aclararse personalmente antes de tomar cualquier decisión y no involucrar a tantas personas que ahora sufrían por su culpa. Los callos cocían dejando que el tiempo les adelantara mientras Iriska freía distraídamente unos trozos de jamón y chorizo que había recibido de Dani meses atrás. La primera vez que comió callos tuvo que vencer la repugnancia de su procedencia y el tacto meloso en la boca, después este plato siempre le traía a su cabeza los momentos más intensos de su lucha política y le recordaba a España sin que nunca hubiera estado allí. A veces cuando se sentía apenada los cocinaba como si fuera un conjuro contra la tristeza y los cielos plomizos de su país y sentía que era la rusa que mejor cocinaba este plato al este del Volga. Con Dani había compartido todo menos su cama y le debía algunos de los trucos de supervivencia que más había utilizado en su agitada vida de revolucionaria anarquista. Peló y troceó en pequeñas porciones media cebolla y la doró en el aceite que quedó de freír el chorizo, doró allí mismo dos cucharadas de pan rallado para después añadir un par de tomates triturados y mientras daba vueltas al sofrito se puso a pensar con que frialdad había descrito Tania la situación, incluso cuando la espetó si no recordaba cuando ella había estado locamente enamorada alguna vez, la duda de Tania le pareció más una precaución que la búsqueda del recuerdo. No culpaba a nadie, salvo a si misma, de la falta de decisión en el amor que contrastaba con su arrojo en el resto de su vida, tres horas después de empezar a cocer, retiró los callos del fuego, comprobó que estaban suficientemente blandos y añadió a su sofrito tres pimientos rojos secos, lamentó que no le quedara algo de pimentón picante y un poco del caldo con el que había cocido la carne.
    Debía haber dado el paso y pedirle a Sasha que viviera con ella. Ahora ya no tenía remedio y el había puesto tierra de por medio y como le recordara Tania, los hombres son más inconscientes, impulsivos, no piensan en las consecuencias, lo que quieren lo piden, lo toman, lo roban y las mujeres piensan en el futuro cuando deciden. El apaño había cocido durante unos minutos y entonces lo añadió al resto del agua con los callos y puso todo a hervir de nuevo, muy lentamente, hasta que apareciese ese caldo trabado, untuoso cuyo olor le transportaba tan fácilmente a tiempos mejores.
    Dani siempre le advirtió que este plato es peligroso, quien lo come y le gusta no lo olvida jamás y si las fuerzas fallan, la nieve cae día tras día y parece que el mundo se fuera a derrumbar tan despacio que pudiéramos ver nuestra propia ruina, resultan un remedio infalible, sobre todo si se han cocido suficiente; deben estar blandos y han de servirse en platos de barro para que se cumpla el adagio que le gustaba repetir a Dani. “Los callos son como el amor, solo se pueden comer calientes”.
Hola, me han dicho que has vuelto de Rusia.
Si, hace un par de días. Pensaba haberte llamado.
Bueno, me he adelantado, espero que no te importe. Me ha podido la ansiedad de oír tu voz de nuevo.
No sé
¿Qué es lo que no sabes?
No sé si emocionarme o asustarme. Mi voz.
No solo tu voz, tengo tu olor en mi cabeza desde la última vez.
¿Sigues ahí?
Si, si, perdona, me he quedado noqueado.
Me debes una invitación.
Es verdad y ya se lo que voy a cocinar.
No es importante. Cualquier cosa seguro que sirve si la haces tu.
No lo creo.
Hazme caso, yo solamente quiero acariciar tu cabeza cuando la pones en mi regazo.
El martes a mediodía te espero.
No faltaré.
    Nada más colgar el teléfono Román empezó a notar como su cabeza empezaba a girar sin control, la receta de las patatas a la importancia se hacía con todo el espacio y se repetía como una letanía, como un mantra sexual y sin querer empezó a cocinar en su mente; Las patatas cortadas en rodajas anchas, casi de un dedo para luego salarlas y rebozarlas con huevo y harina. La imagen de una sartén amplia y bien llena de aceite se aparecía entre el resto de las preocupaciones diarias y en ella las patatas rebozadas se iban dorando muy lentamente. Pensó en los huevos fritos y recordó la frase que Miranda dijo la primera vez que los comió: “Me gusta sobre todo el pan para rebañar, sacia los sentidos.” Ese era el objetivo, colmar, rebosar, llenar el vaso del placer hasta el borde. Vueltas y vueltas, las imágenes de las patatas bien doradas y retiradas en una besuguera amplia donde solamente había una capa empezaba a tomar cuerpo. Solo faltaba dorar una cebolla muy despacito en el aceite y añadirle un majado de ajo con unas hebras de azafrán y una cucharada de harina y una vez trabado, pasar todo por un colador y cubrir las patatas de la besuguera con el caldo para que cuezan media hora por lo menos.
Por fin se pudo dormir, eran más de las cuatro de la madrugada y en la mesa de su imaginación se podían ver dos platos grandes, cada uno de ellos con un par de huevos fritos, ligeramente dorados y de yemas deseando reventar, acompañados de unas exquisitas patatas rebozadas que desprendían un olor a azafrán imposible de resistir. El buen sexo estaba garantizado.</p>
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      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/27dy0gc300</guid>
      <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 08:53:43 +0000</pubDate>
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      <title> Miedo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/miedo-bp2s</link>
      <description>&lt;![CDATA[Arrastro el miedo como un jirón&#xA;un collar de pequeños temores ensartados]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Arrastro el miedo como un jirón
un collar de pequeños temores ensartados</p>
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      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/gbj0k6st42</guid>
      <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 08:44:18 +0000</pubDate>
    </item>
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      <title>Huyendo de la distopía</title>
      <link>https://escritura.social/patricia/huyendo-de-la-distopia</link>
      <description>&lt;![CDATA[Un pequeño comentario sobre esto de que el presente es una mierda&#xA;&#xA;¿Es quizá «Esto es distópico» la frase que más escuchamos en el big 2026? ¿Se nos queda pequeño el género de la distopía para describir el presente? ¿Qué puede aportarnos la literatura respecto a esto y qué limitaciones encontramos en las tendencias actuales? ¿Hemos perdido la capacidad de imaginar futuros mejores?&#xA;&#xA;Cada vez que encendemos la televisión vemos, horrorizadas, un desfile de noticias que rozan el delirio. La posibilidad de un desastre futuro nos sabe a poco, porque el presente comienza a ser un cuento de terror como nunca lo habíamos imaginado. Y en este contexto no es ninguna coincidencia que el género de la distopía esté en alza.&#xA;&#xA;Lo he dicho en numerosas ocasiones: todo es político, por tanto la ficción es política. Que escojamos una serie de géneros para leer, que un tipo de historias pueblen las estanterías de novedades o los catálogos de streaming, o que estén en el candelero de la conversación pública no es coincidencia, ni es nuevo.&#xA;&#xA;En temporadas de miedo e incertidumbre una serie de géneros son los que nos interpelan. Quizá lo que en este tiempo es la distopía (o el re-re-re-auge del terror que estamos viendo en el cine, con películas taquillerísimas como Obsession o Backrooms), es lo que en el siglo XIX hizo el gótico ingés, con estos ambientes asfixiantes que reflejaban lo constreñido de la sociedad inglesa.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/347/362/516/068/original/2af7091658306c25.webp&#34; alt=&#34;Fotograma de la pelicula obsession&#34; width=&#34;500&#34;&#xA;pemMuy a tope con esta tendencia de sacar los colores a los incels en esta ola de cine de terror./em/p/div&#xA;&#xA;La ficción es, indudablemente, un reflejo de nuestra sociedad: de cómo se ordena, de lo que nos preocupa, de lo que consideramos normal y lo que está en un espacio marginal.&#xA;&#xA;Si el futuro no existe, ¿Qué nos queda en el presente?&#xA;&#xA;Hablamos más que nunca de un futuro que ya no es futuro sino que es presente. Me planteo diariamente si incluso ha cambiado el matiz hipotético futurista de la distopía para dotar a nuestro presente de ese cariz que parece ficcional. El futuro, o la noción de futuro que teníamos, ya no existe. No nos da tiempo a imaginárnoslo entre tanto horror.&#xA;&#xA;La promesa de un futuro avanzado, un futuro mejor en el que todas cupiésemos, parece haberse roto. Me parece especialmente curioso el caso de las estéticas informáticas de los 2000, como el Frutiger aero, que nos permitía imaginar ese futuro en la que la tecnología hacía del mundo uno mejor (o más aesthetic, que a ojos del capitalismo y viéndolo con las lentes del 2026 viene a ser lo mismo). Ahora la utilizamos como método de refugio nostálgico.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center; &#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/481/021/334/281/original/581d35b2009b0000.jpg&#34; alt=&#34;Anuncio de móviles antiguo&#34; width=&#34;300&#34;&#xA;pemUn anuncio del 2004 de móviles Toshiba con la cantante BoA/em/p/div&#xA;&#xA;Siempre acabo rondando el mismo tema: la ficción nos ayuda a explicar el presente, a digerirlo con una cierta distancia que nos permite analizar y empatizar con situaciones que, en la vida real, se nos hacen grandes. Si al encender el telediario vemos el colapso y el horror, en las novelas distópicas lo asumimos y lo podemos mirar a la cara.&#xA;&#xA;Pero no es la primera vez que hablamos de insensibilización, de conformismo, de nihilismo, de absurdismo. ¿Estamos realmente siendo conscientes de los horrores que nos rodean o nos estamos quedando a dormir en ellos, sin ser capaces de movilizarnos o de aspirar a un futuro mejor? El cambio climático, el auge de la extrema derecha, el aumento de la desigualdad, el racismo, la LGBTIfobia, el poder las grandes corporaciones y sus tecnoligarcas, la precarización, la exacerbación de la sociedad del consumo y la hedonia depresiva de la que hablaba Mark Fisher, el dominio de la IA… Todas ellas son preocupaciones en nuestro punto de mira, que caben cada vez más en nuestros libros y en nuestras películas.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/394/784/429/248/original/51b71a32a35e5775.webp&#34; alt=&#34;meme en el que pone another day, another wtf&#34; width=&#34;500&#34;/div&#xA;&#xA;Algunas obras de ficción (y no ficción) pertinentes&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/324/882/010/853/original/719bec06f78ea124.png&#34; alt=&#34;Portadas de los libros y la serie mencionadas a continuación&#34; width=&#34;600&#34;/div&#xA;&#xA;De dos novelas que he leído recientemente: Cadáver (VVAA) habla sobre la espectacularización de los genocidios, Apócrifas (Lola Nieto) enlaza con los cuerpos y tiene varios relatos interesantísimos sobre las posibilidades de la tecnología a la hora de servir al capitalismo.&#xA;1984 sale en la conversación cada vez que hablamos de autócratas pinzados, como sucedió cuando Trump salió elegido en su primer mandato. Las ventas de la novela se dispararon, por cierto.&#xA;Series como Severance nos habla del dominio corporativo, aunque se queda corto viendo lo que los tecnofascistas están llegando a hacer en pos de su aceleracionamismo apocalíptico. Todo esto lo describe muy bien Michel Nieva en el ensayo Ciencia Ficción Capitalista.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/396/036/639/228/original/73a97576db2a3b15.webp&#34; alt=&#34;titular sobre la cosmovision de Peter Thiel&#34; width=&#34;500&#34;&#xA;pemRabbithole que propongo: Peter Thiel y el manifiesto de Palantir. De película de terror. De Jacobinlat.com/em/p/div&#xA;&#xA;La noche de la esvástica fue escrito en 1937 y aun así es sumamente actual en un mundo en el que se cuestionan los derechos de las mujeres, incluso su derecho a voto.&#xA;La desigualdad ante la crisis climática los tenemos también en otras distopías contemporáneas como Ritos privados o Las indignas.&#xA;&#xA;Teniendo en cuenta todo lo que estamos viviendo (y que, reconozco, mucho de ello ocurre en Estados Unidos, y quizá estamos desviando el foco de lo que tenemos en casa), el auge distópico me parece lógico.&#xA;&#xA;Este momento presente nos obliga a mirar el día a día porque la sensación general es que no existe el futuro. Culturalmente prolifera la cultura de fluir, de vivir el presente, como una respuesta reactiva a esa meritocracia fallida que nos prometía triunfo y felicidad perpetua. Por tanto: si no hay futuro y si ese vivir presente se parece de una manera tan peligrosa a aquellas ficciones que hace unos años eran impensables, nos preguntamos qué nos queda. Nos refugiamos en la distopía porque qué otra manera hay de explicar lo que estamos experimentando. Quizá nos queda recogernos, meternos en nuestro cuarto y no salir jamás.&#xA;&#xA;Más allá de la distopía&#xA;&#xA;Un take valiente por mi parte: al poder y al status quo le viene muy bien que tengamos esta sensación de desasosiego que nos hace pensar que no hay solución, y que siempre se encuentra alimentado por las cámaras de eco que provocan las redes sociales. Que, total, debemos claudicar con lo que nos toca vivir.&#xA;&#xA;Si esa promesa de futuro mejor queda rota, si se vuelve insondable e inhabitable en cierto modo, nos inunda una sensación pesimista nos desmoviliza por completo, que nos invita a no hacer nada. Y aunque no todos pensemos así, creo que estaremos de acuerdo en que parece ser el ambiente general.&#xA;&#xA;Pero es por todo esto que eso no podemos quedarnos a vivir ahí, en ese estado de melasudaporqueestamosyamuertos. Francisco Martorell en Contra la distopía (Lacajabooks, 2021) dice algo muy interesante:&#xA;&#xA;  A la totalidad imprecisa que llamamos sistema le da igual que la denuncien y la desenmascaren. Ni se inmuta. Mientras no existan alternativas ilusionantes susceptibles de engendrar deseos de un ordenamiento social nuevo, dormirá a pierna suelta, conocedora de que los adversarios, a lo sumo, resisten.&#xA;&#xA;Y sí, siempre hablo largo y tendido sobre cómo el terror (y la distopía en este caso, que considero que es terror al fin y al cabo por el efecto que causa) nos ayuda a conocer más profundamente aquellas cuestiones sociales más o menos tabúes que nos costaría horrores acercarnos de manera real, desgranándolos y analizándolos para mirarlos, por fin, a la cara. Pero es que la clave está en qué hacemos con esa introspección, con esa rabia.&#xA;&#xA;div style=&#34;text-align: center;&#34;img src=&#34;https://masto.es/system/mediaattachments/files/117/196/397/273/798/754/original/d6557e265ebf4d4f.webp&#34; alt=&#34;titular sobre replantear las redes sociales&#34; width=&#34;500&#34;&#xA;pemLa unión, el compañerismo, el llevar fuera de las redes esta conversación como bien se apunta en este articulo el El Salto./p/em/div&#xA;&#xA;Recomiendo sobre esto leer Política del malestar, de Alicia Valdés, en la que analiza este hartazgo general y propone posibles caminos muy interesantes que vale la pena echar un ojo. Expresa es la idea del no-todo, de abogar por prácticas de resistencia que se amolden al cambio constante y a las necesidades del momento en lugar de perdernos en la teoría absoluta del cambio. Y Valdés dice:&#xA;&#xA;  El deseo del no-todo es un deseo de molestar, de presentarte como síntoma de aquello que es conflicto, de lo que excluye y violenta. Es volver a tomar las calles cada vez que tocan a una.y quejarnos porque los avances nunca son para todas.&#xA;&#xA;Una conclusión&#xA;&#xA;La ficción distópica y la realidad tienen una curiosa manera de unirse, pues son unos hilos invisibles y muy delicados. Y nuestra relación con esta ficción dependerá en gran medida de nuestro contexto. Podemos utilizarla como muleta a la hora de comprender los hechos actuales, o puede ser una manera de envolvernos de un sentimiento de pesimismo anestesiante.&#xA;&#xA;Por supuesto hay ficciones y temáticas de este tipo que son sumamente esperanzadoras, y también es importante sujetarnos ellas, como es el solarpunk o las utopías (se me ocurre Concordia de Lola Robles, pero tengo que reconocer que no soy muy ducha en el género). De hecho, mi lectura actual es Utopia no es una isla*, de Layla Martínez, lo que está siendo para mí bastante sanador.&#xA;&#xA;Al final, y como siempre ocurre (y lo que llevo leído del libro mencionado me lo confirma), la respuesta pasa por la colectividad. Por unirnos, hacer cosas juntas, aunque sea ir a hacer la compra. Crear un mundo en el que nos sostenemos las unas a las otras.&#xA;&#xA;Siempre que imaginemos un futuro mejor, y debemos hacerlo para que nuestras luchas tengan la fuerza de la esperanza además de la de la rabia, debemos tratar con un especial cariño nuestro presente. Es el presente lo que tenemos ahora mismo.&#xA;&#xA;_&#xA;JASTAGS:&#xA;#Libros #Pelis #Culturetadas #Distopia]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="un-pequeño-comentario-sobre-esto-de-que-el-presente-es-una-mierda">Un pequeño comentario sobre esto de que el presente es una mierda</h2>

<p>¿Es quizá «Esto es distópico» la frase que más escuchamos en el big 2026? ¿Se nos queda pequeño el <strong>género de la distopía</strong> para describir el presente? ¿Qué puede aportarnos la literatura respecto a esto y qué limitaciones encontramos en las tendencias actuales? <strong>¿Hemos perdido la capacidad de imaginar futuros mejores?</strong></p>

<p>Cada vez que encendemos la televisión vemos, horrorizadas, un desfile de noticias que rozan el delirio. <strong>La posibilidad de un desastre futuro nos sabe a poco, porque el presente comienza a ser un cuento de terror como nunca lo habíamos imaginado.</strong> Y en este contexto no es ninguna coincidencia que el género de la distopía esté en alza.</p>

<p>Lo he dicho en numerosas ocasiones: <strong>todo es político</strong>, por tanto la ficción es política. Que escojamos una serie de géneros para leer, que un tipo de historias pueblen las estanterías de novedades o los catálogos de streaming, <strong>o que estén en el candelero de la conversación pública no es coincidencia, ni es nuevo.</strong></p>

<p>En temporadas de miedo e incertidumbre una serie de géneros son los que nos interpelan. Quizá lo que en este tiempo es la distopía (o el re-re-re-auge del terror que estamos viendo en el cine, con películas taquillerísimas como Obsession o Backrooms), <strong>es lo que en el siglo XIX hizo el gótico ingés, con estos ambientes asfixiantes que reflejaban lo constreñido de la sociedad inglesa.</strong></p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/347/362/516/068/original/2af7091658306c25.webp" alt="Fotograma de la pelicula obsession" width="500">
<p><em>Muy a tope con esta tendencia de sacar los colores a los incels en esta ola de cine de terror.</em></p></div>

<p>La ficción es, indudablemente, un reflejo de nuestra sociedad: de cómo se ordena, de lo que nos preocupa, de lo que consideramos normal y lo que está en un espacio marginal.</p>

<h3 id="si-el-futuro-no-existe-qué-nos-queda-en-el-presente">Si el futuro no existe, ¿Qué nos queda en el presente?</h3>

<p>Hablamos más que nunca de un futuro que ya no es futuro sino que es presente. <strong>Me planteo diariamente si incluso ha cambiado el matiz hipotético futurista de la distopía para dotar a nuestro presente de ese cariz que parece ficcional.</strong> El futuro, o la noción de futuro que teníamos, ya no existe. No nos da tiempo a imaginárnoslo entre tanto horror.</p>

<p>La promesa de un futuro avanzado, un futuro mejor en el que todas cupiésemos, parece haberse roto. Me parece especialmente curioso el caso de las estéticas informáticas de los 2000, como el Frutiger aero, <strong>que nos permitía imaginar ese futuro en la que la tecnología hacía del mundo uno mejor</strong> (o más aesthetic, que a ojos del capitalismo y viéndolo con las lentes del 2026 viene a ser lo mismo). Ahora la utilizamos como <strong>método de refugio nostálgico.</strong></p>

<div style="text-align: center; "><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/481/021/334/281/original/581d35b2009b0000.jpg" alt="Anuncio de móviles antiguo" width="300">
<p><em>Un anuncio del 2004 de móviles Toshiba con la cantante BoA</em></p></div>

<p>Siempre acabo rondando el mismo tema: <strong>la ficción nos ayuda a explicar el presente, a digerirlo con una cierta distancia que nos permite analizar y empatizar con situaciones que, en la vida real, se nos hacen grandes</strong>. Si al encender el telediario vemos el colapso y el horror, en las novelas distópicas lo asumimos y lo podemos mirar a la cara.</p>

<p>Pero no es la primera vez que hablamos de insensibilización, de conformismo, de nihilismo, de absurdismo. ¿Estamos realmente siendo conscientes de los horrores que nos rodean o nos estamos quedando a dormir en ellos, sin ser capaces de movilizarnos o de aspirar a un futuro mejor? El cambio climático, el auge de la extrema derecha, el aumento de la desigualdad, el racismo, la LGBTIfobia, <strong>el poder las grandes corporaciones y sus tecnoligarcas</strong>, la precarización, la exacerbación de la sociedad del consumo y la hedonia depresiva de la que hablaba Mark Fisher, el dominio de la IA… Todas ellas son preocupaciones en nuestro punto de mira, que caben cada vez más en nuestros libros y en nuestras películas.</p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/394/784/429/248/original/51b71a32a35e5775.webp" alt="meme en el que pone another day, another wtf" width="500"></div>

<h3 id="algunas-obras-de-ficción-y-no-ficción-pertinentes">Algunas obras de ficción (y no ficción) pertinentes</h3>

<div style="text-align: center;"><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/324/882/010/853/original/719bec06f78ea124.png" alt="Portadas de los libros y la serie mencionadas a continuación" width="600"></div>
<ul><li>De dos novelas que he leído recientemente: <em>Cadáver</em> (VVAA) habla sobre la espectacularización de los genocidios, <em>Apócrifas</em> (Lola Nieto) enlaza con los cuerpos y tiene varios relatos interesantísimos sobre <strong>las posibilidades de la tecnología a la hora de servir al capitalismo.</strong></li>
<li><em>1984</em> sale en la conversación cada vez que hablamos de autócratas pinzados, como sucedió <strong>cuando Trump salió elegido en su primer mandato</strong>. Las ventas de la novela se dispararon, por cierto.</li>
<li>Series como <em>Severance</em> nos habla del dominio corporativo, <strong>aunque se queda corto viendo lo que los tecnofascistas están llegando a hacer en pos de su aceleracionamismo apocalíptico</strong>. Todo esto lo describe muy bien Michel Nieva en el ensayo <em>Ciencia Ficción Capitalista</em>.</li></ul>

<div style="text-align: center;"><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/396/036/639/228/original/73a97576db2a3b15.webp" alt="titular sobre la cosmovision de Peter Thiel" width="500">
<p><em>Rabbithole que propongo: Peter Thiel y el manifiesto de Palantir. De película de terror. De Jacobinlat.com</em></p></div>
<ul><li><em>La noche de la esvástica</em> fue escrito en 1937 y aun así es sumamente actual en un mundo en el que se cuestionan los derechos de las mujeres, incluso su derecho a voto.
*La desigualdad ante la crisis climática los tenemos también en otras distopías contemporáneas como <em>Ritos privados</em> o <em>Las indignas</em>.</li></ul>

<p>Teniendo en cuenta todo lo que estamos viviendo (y que, reconozco, mucho de ello ocurre en Estados Unidos, y quizá estamos desviando el foco de lo que tenemos en casa), el auge distópico me parece lógico.</p>

<p>Este momento presente nos obliga a mirar el día a día porque la sensación general es que no existe el futuro. Culturalmente prolifera la cultura de <em>fluir, de vivir el presente</em>, <strong>como una respuesta reactiva a esa meritocracia fallida que nos prometía triunfo y felicidad perpetua</strong>. Por tanto: si no hay futuro y si ese vivir presente se parece de una manera tan peligrosa a aquellas ficciones que hace unos años eran impensables, nos preguntamos qué nos queda. <strong>Nos refugiamos en la distopía porque qué otra manera hay de explicar lo que estamos experimentando</strong>. Quizá nos queda recogernos, meternos en nuestro cuarto y no salir jamás.</p>

<h3 id="más-allá-de-la-distopía">Más allá de la distopía</h3>

<p>Un take valiente por mi parte: al poder y al <em>status quo</em> <strong>le viene muy bien que tengamos esta sensación de desasosiego que nos hace pensar que no hay solución</strong>, y que siempre se encuentra alimentado por las cámaras de eco que provocan las redes sociales. Que, total, debemos claudicar con lo que nos toca vivir.</p>

<p>Si esa promesa de futuro mejor queda rota, <strong>si se vuelve insondable e inhabitable en cierto modo, nos inunda una sensación pesimista nos desmoviliza por completo</strong>, que nos invita a no hacer nada. Y aunque no todos pensemos así, creo que estaremos de acuerdo en que parece ser el ambiente general.</p>

<p>Pero es por todo esto que eso no podemos quedarnos a vivir ahí, en ese estado de <em>melasudaporqueestamosyamuertos</em>. Francisco Martorell en <em>Contra la distopía</em> (Lacajabooks, 2021) dice algo muy interesante:</p>

<blockquote><p><em>A la totalidad imprecisa que llamamos sistema le da igual que la denuncien y la desenmascaren. Ni se inmuta. Mientras no existan alternativas ilusionantes susceptibles de engendrar deseos de un ordenamiento social nuevo, dormirá a pierna suelta, conocedora de que los adversarios, a lo sumo, resisten.</em></p></blockquote>

<p>Y sí, siempre hablo largo y tendido sobre cómo el terror (y la distopía en este caso, que considero que es terror al fin y al cabo por el efecto que causa) <strong>nos ayuda a conocer más profundamente aquellas cuestiones sociales más o menos tabúes que nos costaría horrores acercarnos de manera real</strong>, desgranándolos y analizándolos para mirarlos, por fin, a la cara. Pero es que la clave está en qué hacemos con esa introspección, con esa rabia.</p>

<div style="text-align: center;"><img src="https://masto.es/system/media_attachments/files/117/196/397/273/798/754/original/d6557e265ebf4d4f.webp" alt="titular sobre replantear las redes sociales" width="500">
<p><em>La unión, el compañerismo, el llevar fuera de las redes esta conversación como bien se apunta en este articulo el El Salto.</p></em></div>

<p>Recomiendo sobre esto leer Política del malestar, de Alicia Valdés, en la que analiza este hartazgo general y propone posibles caminos muy interesantes que vale la pena echar un ojo. <strong>Expresa es la idea del no-todo, de abogar por prácticas de resistencia que se amolden al cambio constante y a las necesidades del momento en lugar de perdernos en la teoría absoluta del cambio</strong>. Y Valdés dice:</p>

<blockquote><p><em>El deseo del no-todo es un deseo de molestar, de presentarte como síntoma de aquello que es conflicto, de lo que excluye y violenta. Es volver a tomar las calles cada vez que tocan a una.y quejarnos porque los avances nunca son para todas.</em></p></blockquote>

<h3 id="una-conclusión">Una conclusión</h3>

<p>La ficción distópica y la realidad tienen una curiosa manera de unirse, <strong>pues son unos hilos invisibles y muy delicados. Y nuestra relación con esta ficción dependerá en gran medida de nuestro contexto.</strong> Podemos utilizarla como muleta a la hora de comprender los hechos actuales, o puede ser una manera de envolvernos de un sentimiento de pesimismo anestesiante.</p>

<p>Por supuesto hay ficciones y temáticas de este tipo que son sumamente esperanzadoras, y también es importante sujetarnos ellas, como es el solarpunk o las utopías (se me ocurre Concordia de Lola Robles, pero tengo que reconocer que no soy muy ducha en el género). De hecho, mi lectura actual es <em>Utopia no es una isla</em>, de Layla Martínez, lo que está siendo para mí bastante sanador.</p>

<p>Al final, y como siempre ocurre (y lo que llevo leído del libro mencionado me lo confirma), <strong>la respuesta pasa por la colectividad</strong>. Por unirnos, hacer cosas juntas, aunque sea ir a hacer la compra. Crear un mundo en el que nos sostenemos las unas a las otras.</p>

<p>Siempre que imaginemos un futuro mejor, y debemos hacerlo para que nuestras luchas tengan la fuerza de la esperanza además de la de la rabia, debemos tratar con un especial cariño nuestro presente. <strong>Es el presente lo que tenemos ahora mismo.</strong></p>

<p>_
JASTAGS:
#Libros #Pelis #Culturetadas #Distopia</p>
]]></content:encoded>
      <author>La cripta de Patt</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/sejyjlei4j</guid>
      <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 15:32:32 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Probando Obsidian - Writefreely</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/probando-obsidian-writefreely</link>
      <description>&lt;![CDATA[Ya he comentado alguna vez en Mastodon que llevo un tiempo utilizando mucho Obsidian para escribir, para gestionar colecciones personales, gastos, y también para bastantes cosas del trabajo. Las entradas del blog las tengo todas en Obsidian (tuve que importarlas todas) y ahora las escribo en Obsidian y luego las copio y las pego en el blog. Llevaba un tiempo buscando un plugin que me permitiese automatizar este paso y acabo de encontrar uno que podría ser lo que estaba buscado, Obsidian-Writefreely. Y después de utilizarlo, os doy unos consejos que os pueden ser útiles si vais a utilizarlo.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;No voy  a escribir sobre la instalación, porque en la página de github explican bien como instalarlo. Una vez activado, aparecerá en la parte superior derecha (al lado de donde aparecen los 3 puntos de las opciones y el cambio de vista de lectura y edición) una nueva opción, que pondrá local hasta que se publiquen las entradas.&#xA;&#xA;Las entradas nuevas no van a suponeros ningún problema. El título de la entrada lo coge del título de la nota y añade las propiedades que le son necesarias para su funcionamiento, pero se pueden añadir todas las propiedades que sean necesarias. &#xA;&#xA;El &#34;problema&#34; viene cuando queremos mantener actualizado todo el blog con las entradas antiguas que tenemos en Obsidian. Lo único que tenemos que hacer con esas entradas es añadir a las propiedades de la nota las siguientes  (yo he copiado y pegado desde la vista de código fuente):&#xA;&#xA;wfpostid: [código alfanumérico único para cada entrada]&#xA;wfcollection: [nombre de usuario o del blog si hay más de uno asociado a la cuenta]&#xA;wfstatus: published&#xA;wfpublishedat: [se deja en blanco para que lo recupere del blog]&#xA;&#xA;Una vez incluido estas opciones solo hay que ir a buscar el *&#xA;Pero ¿qué ocurre si no podéis exportar los posts? (error que aparece en la versión 0.17 con la que está funcionando escritura.social). Se puede solucionar fácilmente utilizando el siguiente enlace (cambiando [USUARIO] por vuestro usuario).&#xA;&#xA;https://escritura.social/api/collections/[USUARIO]/posts&#xA;&#xA;Con este enlace solo veréis las entradas de la primera página, pero si añadis &#xA;Creo que pocas veces he actualizado las entradas publicadas en el blog, pero me viene muy bien para poder actualizar las entradas recopilatorias.&#xA;&#xA;A este plugin le vendría muy bien una opción para poder limitar en que carpetas puede funcionar la función de publicar. El blog lo tengo en la bóveda personal, junto a otras muchas cosas, pero solo me interesa que puedan publicarse las entradas que están dentro de la carpeta Blog. Eso evitaría que algo se publicase en el blog por error. No sé si este plugin tendrá muchas actualizaciones y no sé si lo veremos, espero equivocarme.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Los hashtags para esta entrada son:&#xA;&#xA;#software #Obsidian #WriteFreely]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Ya he comentado alguna vez en Mastodon que llevo un tiempo utilizando mucho Obsidian para escribir, para gestionar colecciones personales, gastos, y también para bastantes cosas del trabajo. Las entradas del blog las tengo todas en Obsidian (tuve que importarlas todas) y ahora las escribo en Obsidian y luego las copio y las pego en el blog. Llevaba un tiempo buscando un plugin que me permitiese automatizar este paso y acabo de encontrar uno que podría ser lo que estaba buscado, <a href="https://github.com/freepicheep/obsidian-writefreely" rel="nofollow">Obsidian-Writefreely</a>. Y después de utilizarlo, os doy unos consejos que os pueden ser útiles si vais a utilizarlo.</p>



<p>No voy  a escribir sobre la instalación, porque en la página de github explican bien como instalarlo. Una vez activado, aparecerá en la parte superior derecha (al lado de donde aparecen los 3 puntos de las opciones y el cambio de vista de lectura y edición) una nueva opción, que pondrá local hasta que se publiquen las entradas.</p>

<p>Las entradas nuevas no van a suponeros ningún problema. El título de la entrada lo coge del título de la nota y añade las propiedades que le son necesarias para su funcionamiento, pero se pueden añadir todas las propiedades que sean necesarias.</p>

<p>El “problema” viene cuando queremos mantener actualizado todo el blog con las entradas antiguas que tenemos en Obsidian. Lo único que tenemos que hacer con esas entradas es añadir a las propiedades de la nota las siguientes  (yo he copiado y pegado desde la vista de código fuente):</p>

<pre><code>wf_post_id: [código alfanumérico único para cada entrada]
wf_collection: [nombre de usuario o del blog si hay más de uno asociado a la cuenta]
wf_status: published
wf_published_at: [se deja en blanco para que lo recupere del blog]
</code></pre>

<p>Una vez incluido estas opciones solo hay que ir a buscar el <em><code>post_id</code></em>. Esta es la parte que tiene un poco de truco, porque no aparece en la vista de edición de las entradas. Se puede obtener exportando las entradas del blog y buscando una a una. Lo copias, lo pegáis en la propiedad <em><code>wf_post_id</code></em> y, en la parte superior, donde aparece una flecha y al lado el texto <em>Published</em>, clicáis y seleccionáis la opción <em>Update published post</em>. Podréis comprobar que ha funcionado porque en <em><code>wf_published_at</code></em> aparecerá la fecha en la que se publicó el post.</p>

<p>Pero ¿qué ocurre si no podéis exportar los posts? (error que aparece en la versión 0.17 con la que está funcionando escritura.social). Se puede solucionar fácilmente utilizando el siguiente enlace (cambiando [USUARIO] por vuestro usuario).</p>

<pre><code>https://escritura.social/api/collections/[USUARIO]/posts
</code></pre>

<p>Con este enlace solo veréis las entradas de la primera página, pero si añadis <code>?page=2</code> (o 3, 4, etc...) al final de posts, iréis viendo los posts que aparecen en cada una de las páginas de vuestro blog.</p>

<p>Creo que pocas veces he actualizado las entradas publicadas en el blog, pero me viene muy bien para poder actualizar las <a href="https://escritura.social/doclomieu/entradas-recopilatorias" rel="nofollow">entradas recopilatorias</a>.</p>

<p>A este plugin le vendría muy bien una opción para poder limitar en que carpetas puede funcionar la función de publicar. El blog lo tengo en la bóveda personal, junto a otras muchas cosas, pero solo me interesa que puedan publicarse las entradas que están dentro de la carpeta Blog. Eso evitaría que algo se publicase en el blog por error. No sé si este plugin tendrá muchas actualizaciones y no sé si lo veremos, espero equivocarme.</p>

<hr>

<p>Los hashtags para esta entrada son:</p>

<p>#software #Obsidian #WriteFreely</p>
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      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/o6dalsmd4h</guid>
      <pubDate>Mon, 31 Aug 2026 09:12:19 +0000</pubDate>
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      <title>Tanizaki y las estilográficas</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/tanizaki-y-las-estilograficas</link>
      <description>&lt;![CDATA[El otro día comencé la lectura de El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki, libro que lleva en mi lista de pendientes desde 2017, cuando se lo regalé a una amiga por su defensa de tesis. Todavía no voy ni por la mitad del libro, y eso que es cortito, pero merece una lectura pausada. Hay un pequeño fragmento, en el que Tanizaki escribe sobre las estilográficas, que quiero compartir y comentar aquí.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;  &#34;He aquí un ejemplo muy simple. He publicado hace poco en los Bungei-Shunju un artículo en el que comparaba la estilográfica y el pincel; pues bien, supongamos que el inventor de la estilográfica hubiera sido un japonés o un chino de otra época. Es evidente que no habría dotado a su punta de una plumilla metálica sino de un pincel. Y que lo que habría intentado que bajara del depósito hasta las cerdas del pincel no sería tinta azul, sino algún tipo de líquido parecido a la tinta china. Por lo tanto, como los papeles de tipo occidental no sirven para el uso del pincel, para responder a la creciente demanda se tendría que producir una cantidad industrial de papel análogo al papel japonés, una especie de hanshi mejorado, y si el papel, la tinta china y el pincel hubieran seguido este desarrollo, la pluma metálica y la tinta occidental nunca habrían conocido su auge actual, los partidarios de los caracteres latinos no habrían tenido ningún eco y los ideogramas o los kana habrían gozado de un unánime y poderoso favor. Pero esto no es todo: nuestro pensamiento y nuestra propia literatura no habrían imitado tan servilmente a Occidente y, quién sabe, probablemente nos habríamos encaminado hacia un mundo nuevo completamente original. Con esta digresión he querido mostrar que la forma de un instrumento aparentemente insignificante puede tener repercusiones infinitas.&#34; (Tanizaki, 2025, pp. 20-22)&#xA;&#xA;Cuando leí este fragmento, pensé en las estilográficas que conocía, con plumín de acero o de oro y con una gran diversidad de grosores, tamaños y estilos. Gracias a Mastodon, descubrí hace poco la existencia de las estilográficas con punta de vidrio, como las que se usan para escribir sumergiéndolas en un tintero, pero con sistema de carga. ¿Existirán estilográficas con punta de pincel, como las que soñaba Tanizaki en 1933?&#xA;&#xA;Buscando en la Wikipedia, he descubierto que existe el fudepen, una suerte de estilográfica con depósito de tinta y punta de pincel. Lo inventó en 1972 la empresa japonesa Sailor, casi 40 años después de la digresión de Tanizaki. &#xA;&#xA;No sé si sería capaz de escribir con una estilográfica con punta de pincel, pero ahora tengo ganas de probar una. Lo bueno es que ya tengo el papel japonés, porque uno de mis cuadernos de escritura es de Midori.  Quizás otro día comparta la reflexión de Tanizaki sobre el papel japonés.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Tanizaki, J. (2025). El elogio de la sombra (48ª abril, 2025). Siruela.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;El hashtag no podía ser otro que #Estilográficas ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El otro día comencé la lectura de <em>El elogio de la sombra</em> de Junichiro Tanizaki, libro que lleva en mi lista de pendientes desde 2017, cuando se lo regalé a una amiga por su defensa de tesis. Todavía no voy ni por la mitad del libro, y eso que es cortito, pero merece una lectura pausada. Hay un pequeño fragmento, en el que Tanizaki escribe sobre las estilográficas, que quiero compartir y comentar aquí.</p>



<blockquote><p>“He aquí un ejemplo muy simple. He publicado hace poco en los <em>Bungei-Shunju</em> un artículo en el que comparaba la estilográfica y el pincel; pues bien, supongamos que el inventor de la estilográfica hubiera sido un japonés o un chino de otra época. Es evidente que no habría dotado a su punta de una plumilla metálica sino de un pincel. Y que lo que habría intentado que bajara del depósito hasta las cerdas del pincel no sería tinta azul, sino algún tipo de líquido parecido a la tinta china. Por lo tanto, como los papeles de tipo occidental no sirven para el uso del pincel, para responder a la creciente demanda se tendría que producir una cantidad industrial de papel análogo al papel japonés, una especie de <em>hanshi</em> mejorado, y si el papel, la tinta china y el pincel hubieran seguido este desarrollo, la pluma metálica y la tinta occidental nunca habrían conocido su auge actual, los partidarios de los caracteres latinos no habrían tenido ningún eco y los ideogramas o los <em>kana</em> habrían gozado de un unánime y poderoso favor. Pero esto no es todo: nuestro pensamiento y nuestra propia literatura no habrían imitado tan servilmente a Occidente y, quién sabe, probablemente nos habríamos encaminado hacia un mundo nuevo completamente original. Con esta digresión he querido mostrar que la forma de un instrumento aparentemente insignificante puede tener repercusiones infinitas.” (Tanizaki, 2025, pp. 20-22)</p></blockquote>

<p>Cuando leí este fragmento, pensé en las estilográficas que conocía, con plumín de acero o de oro y con una gran diversidad de grosores, tamaños y estilos. Gracias a Mastodon, descubrí hace poco la existencia de las estilográficas con punta de vidrio, como las que se usan para escribir sumergiéndolas en un tintero, pero con sistema de carga. ¿Existirán estilográficas con punta de pincel, como las que soñaba Tanizaki en 1933?</p>

<p>Buscando en la Wikipedia, he descubierto que existe el <em><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Fudepen" rel="nofollow">fudepen</a></em>, una suerte de estilográfica con depósito de tinta y punta de pincel. Lo inventó en 1972 la empresa japonesa Sailor, casi 40 años después de la digresión de Tanizaki.</p>

<p>No sé si sería capaz de escribir con una estilográfica con punta de pincel, pero ahora tengo ganas de probar una. Lo bueno es que ya tengo el papel japonés, porque uno de mis cuadernos de escritura es de Midori.  Quizás otro día comparta la reflexión de Tanizaki sobre el papel japonés.</p>

<hr>

<p>Tanizaki, J. (2025). El elogio de la sombra (48ª abril, 2025). Siruela.</p>

<hr>

<p>El hashtag no podía ser otro que #Estilográficas</p>
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      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/tu0f73fist</guid>
      <pubDate>Mon, 31 Aug 2026 08:45:58 +0000</pubDate>
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