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    <title>Escritura Social Reader</title>
    <link>https://escritura.social</link>
    <description>Read the latest posts from Escritura Social.</description>
    <pubDate>Wed, 29 Jul 2026 20:33:37 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>En la Taberna del Salmón Dorado</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/en-la-taberna-del-salmon-dorado</link>
      <description>&lt;![CDATA[En la Taberna del Salmón Dorado&#xA;&#xA;Eran diecisiete los osos que estaban tomando un refrigerio aquella tarde en la Taberna del Salmón Dorado, y se respiraba entre ellos, entre los diecisiete, un ambiente raro.&#xA;&#xA;Se acercaba la temporada de salmón y se rumoreaba que apenas se iba a poder pescar. Que si había pocos salmones, que si del valle subían negras noticias de ríos medio vacíos…&#xA;&#xA;Así, los diecisiete osos estaban cabizbajos cuando entró en la Taberna del Salmón Dorado un pequeño armadillo que llevaba en la mano un maletín. Al principio nadie se dio cuenta, pero cuando el armadillo pidió un vasito de vino y empezó a hablar con el tabernero, su voz aflautada resonó y rebotó por toda la taberna. Y lo que contaba hizo que los osos fueran levantando las miradas de las mesas, y que sus orejas se fueran poniendo en punta.&#xA;&#xA;—Un río vacío, ciertamente —aseguraba el armadillo—. Eso es lo que viene esta temporada. Y nadie sabe por qué. Pero el caso es que no va a haber salmón más que para unos pocos.&#xA;&#xA;Los osos se sintieron aún más apesadumbrados. El armadillo, que hablaba con mucho aplomo, continuó:&#xA;&#xA;—Claro que si uno sabe cómo hacer salir a los salmones del agua…&#xA;&#xA;Uno de los osos se acercó de un salto y le preguntó:&#xA;&#xA;—¿CÓMO?&#xA;&#xA;—Hombre, bueno —respondió el armadillo haciéndose el remolón—, yo es que soy vendedor de medicamentos, sabe usted, para las farmacias. Y yo creo que si uno es un poco astuto y pone una pizquita de un producto, concretamente en este caso de bencemato de politonelo en el agua, donde va a pescar, pues…&#xA;&#xA;En menos de tres segundos, el armadillo tenía a los diecisiete osos rodeándole. Los diecisiete osos querían saber qué pasaba si se ponía un poco de bencemato de politonelo en el agua.&#xA;&#xA;—Lo descubrí un día de casualidad —siguió el armadillo completamente rodeado por los osos—. Resulta que si tú pones un poco de bencemato de politonelo en el agua… ¡Alehop! ¡El salmón salta fuera del agua! &#xA;&#xA;Los osos saltaron también al oírlo. ¡El salmón saltaba fuera del agua! Uno de los osos preguntó con voz muy fuerte si el armadillo tenía bencemato de politonelo en su maletín. Quería comprárselo. Automáticamente, a muchos otros también les pareció una buena idea.&#xA;&#xA;—Aaaaaah no, no, lo siento, muy señores míos. No llevo bencemato de politonelo. Bueno sí, la verdad es que un poco sí que llevo, pero este material es para las farmacias…&#xA;&#xA;No pudo hacer mucho más. Enseguida todos los osos le quisieron comprar el bencemato de politonelo. Y se pusieron tan insistentes que al final, el armadillo casi se vio obligado a vendérselo.&#xA;&#xA;En pocos minutos, cada uno de los diecisiete osos tenía su cápsula de bencemato de politonelo en el bolsillo. Después de esto, el bar no tardó en quedarse vacío, mientras que la cartera del armadillo estaba llena, rebosante de billetes. Se pidió un segundo vinito y el tabernero, que era un tejón ya entrado en años, le miró con el ojo un poco torcido.&#xA;&#xA;El armadillo se bebió el vino tranquilamente y se marchó.&#xA;&#xA;Un par de días después comenzó la temporada de salmón y allá fueron los diecisiete osos con sus diecisiete cápsulas de bencemato de politinelo. Cada uno se colocó en su recoveco, su roca, su zona del río favorita para la pesca. Y esperaron. Y no tardaron en ver que, en efecto, por el río subían muy pocos salmones. Así que cada uno de los diecisiete osos sacó su cápsula de bencemato de politinelo y la colocó en el fondo del río. &#xA;&#xA;El río se llenó de espuma, de más y más espuma, porque las pastillas no eran otra cosa que detergente concentrado. ¡Vaya engañifa! ¡Y pobre río, como sufrió con tanta limpieza que no necesitaba! Por suerte, se le quitó pronto toda aquella espuma.&#xA;&#xA;Cuando los diecisiete osos comprendieron que habían sido timados, lanzaron ruidosos gruñidos hacia el cielo y dieron zarpazos de rabia al agua. Y enseguida fueron todos corriendo hasta la Taberna del Salmón Dorado.&#xA;&#xA;Nuestro amigo el armadillo, como podéis imaginar, estaba muy pero que MUY lejos de allí, y al tejón tabernero le dio un ataque de risa cuando le contaron lo que había pasado. En cambio, a los diecisiete osos todo aquello no les hacía ni pizca de gracia… &#xA;&#xA;Los diecisiete osos buscaron durante mucho tiempo al armadillo y a su maletín, pero nunca jamás lo volvieron a ver por aquellas tierras.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="en-la-taberna-del-salmón-dorado">En la Taberna del Salmón Dorado</h2>

<p>Eran diecisiete los osos que estaban tomando un refrigerio aquella tarde en la Taberna del Salmón Dorado, y se respiraba entre ellos, entre los diecisiete, un ambiente raro.</p>

<p>Se acercaba la temporada de salmón y se rumoreaba que apenas se iba a poder pescar. Que si había pocos salmones, que si del valle subían negras noticias de ríos medio vacíos…</p>

<p>Así, los diecisiete osos estaban cabizbajos cuando entró en la Taberna del Salmón Dorado un pequeño armadillo que llevaba en la mano un maletín. Al principio nadie se dio cuenta, pero cuando el armadillo pidió un vasito de vino y empezó a hablar con el tabernero, su voz aflautada resonó y rebotó por toda la taberna. Y lo que contaba hizo que los osos fueran levantando las miradas de las mesas, y que sus orejas se fueran poniendo en punta.</p>

<p>—Un río vacío, ciertamente —aseguraba el armadillo—. Eso es lo que viene esta temporada. Y nadie sabe por qué. Pero el caso es que no va a haber salmón más que para unos pocos.</p>

<p>Los osos se sintieron aún más apesadumbrados. El armadillo, que hablaba con mucho aplomo, continuó:</p>

<p>—Claro que si uno sabe cómo hacer salir a los salmones del agua…</p>

<p>Uno de los osos se acercó de un salto y le preguntó:</p>

<p>—¿CÓMO?</p>

<p>—Hombre, bueno —respondió el armadillo haciéndose el remolón—, yo es que soy vendedor de medicamentos, sabe usted, para las farmacias. Y yo creo que si uno es un poco astuto y pone una pizquita de un producto, concretamente en este caso de bencemato de politonelo en el agua, donde va a pescar, pues…</p>

<p>En menos de tres segundos, el armadillo tenía a los diecisiete osos rodeándole. Los diecisiete osos querían saber qué pasaba si se ponía un poco de bencemato de politonelo en el agua.</p>

<p>—Lo descubrí un día de casualidad —siguió el armadillo completamente rodeado por los osos—. Resulta que si tú pones un poco de bencemato de politonelo en el agua… ¡Alehop! ¡El salmón salta fuera del agua!</p>

<p>Los osos saltaron también al oírlo. ¡El salmón saltaba fuera del agua! Uno de los osos preguntó con voz muy fuerte si el armadillo tenía bencemato de politonelo en su maletín. Quería comprárselo. Automáticamente, a muchos otros también les pareció una buena idea.</p>

<p>—Aaaaaah no, no, lo siento, muy señores míos. No llevo bencemato de politonelo. Bueno sí, la verdad es que un poco sí que llevo, pero este material es para las farmacias…</p>

<p>No pudo hacer mucho más. Enseguida todos los osos le quisieron comprar el bencemato de politonelo. Y se pusieron tan insistentes que al final, el armadillo casi se vio obligado a vendérselo.</p>

<p>En pocos minutos, cada uno de los diecisiete osos tenía su cápsula de bencemato de politonelo en el bolsillo. Después de esto, el bar no tardó en quedarse vacío, mientras que la cartera del armadillo estaba llena, rebosante de billetes. Se pidió un segundo vinito y el tabernero, que era un tejón ya entrado en años, le miró con el ojo un poco torcido.</p>

<p>El armadillo se bebió el vino tranquilamente y se marchó.</p>

<p>Un par de días después comenzó la temporada de salmón y allá fueron los diecisiete osos con sus diecisiete cápsulas de bencemato de politinelo. Cada uno se colocó en su recoveco, su roca, su zona del río favorita para la pesca. Y esperaron. Y no tardaron en ver que, en efecto, por el río subían muy pocos salmones. Así que cada uno de los diecisiete osos sacó su cápsula de bencemato de politinelo y la colocó en el fondo del río.</p>

<p>El río se llenó de espuma, de más y más espuma, porque las pastillas no eran otra cosa que detergente concentrado. ¡Vaya engañifa! ¡Y pobre río, como sufrió con tanta limpieza que no necesitaba! Por suerte, se le quitó pronto toda aquella espuma.</p>

<p>Cuando los diecisiete osos comprendieron que habían sido timados, lanzaron ruidosos gruñidos hacia el cielo y dieron zarpazos de rabia al agua. Y enseguida fueron todos corriendo hasta la Taberna del Salmón Dorado.</p>

<p>Nuestro amigo el armadillo, como podéis imaginar, estaba muy pero que MUY lejos de allí, y al tejón tabernero le dio un ataque de risa cuando le contaron lo que había pasado. En cambio, a los diecisiete osos todo aquello no les hacía ni pizca de gracia…</p>

<p>Los diecisiete osos buscaron durante mucho tiempo al armadillo y a su maletín, pero nunca jamás lo volvieron a ver por aquellas tierras.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/0rutm3p0ab</guid>
      <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 13:38:30 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> El funcionamiento del cuerpo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/el-funcionamiento-del-cuerpo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Cuando me ocurre algo inesperado, súbito y grave, mi cuerpo bloquea las emociones, gran parte de las reacciones y se dedica a analizar la situación en un estado de tensión física y con la necesidad absoluta de focalizar. Es una respuesta no habitual, parece que me paraliza y sin embargo me permite calcular mis acciones posteriores con mucha frialdad, sin pasión y termino reaccionando con cero intervenciones sentimentales. &#xA;¿Es una buena estrategia? No lo sé. El cuerpo me funciona así. Lo que sé es que tiene consecuencias. El bloqueo lo que hace es remansar los sentimientos y cuando se quita aparecen todos de manera torrencial. Generalmente esa noche no duermo y a la mañana siguiente estoy profundamente deprimido. La sensación que me invade es la de no verle sentido a la vida. No aparecen ideaciones suicidas, simplemente incomprensión y pena.&#xA;Así reaccioné a la muerte de mis padres, primero mi madre y luego mi padre. Realmente entiendo que visto desde fuera parezco insensible. Lo que nadie ve es la digestión de todo eso, la que se produce días después a veces meses. &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando me ocurre algo inesperado, súbito y grave, mi cuerpo bloquea las emociones, gran parte de las reacciones y se dedica a analizar la situación en un estado de tensión física y con la necesidad absoluta de focalizar. Es una respuesta no habitual, parece que me paraliza y sin embargo me permite calcular mis acciones posteriores con mucha frialdad, sin pasión y termino reaccionando con cero intervenciones sentimentales.
¿Es una buena estrategia? No lo sé. El cuerpo me funciona así. Lo que sé es que tiene consecuencias. El bloqueo lo que hace es remansar los sentimientos y cuando se quita aparecen todos de manera torrencial. Generalmente esa noche no duermo y a la mañana siguiente estoy profundamente deprimido. La sensación que me invade es la de no verle sentido a la vida. No aparecen ideaciones suicidas, simplemente incomprensión y pena.
Así reaccioné a la muerte de mis padres, primero mi madre y luego mi padre. Realmente entiendo que visto desde fuera parezco insensible. Lo que nadie ve es la digestión de todo eso, la que se produce días después a veces meses.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/f11uob58um</guid>
      <pubDate>Thu, 23 Jul 2026 09:55:53 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Lee cuanto quieras</title>
      <link>https://escritura.social/freak-obijuan/lee-cuanto-quieras</link>
      <description>&lt;![CDATA[#libros #descarga #cultura #libre &#xA;&#xA;Llevo un tiempo pensando en escribir este artículo. El acceso a la cultura de manera gratuita debería ser un derecho humano porque la cultura nos hace más humanos. En cuanto a las retribuciones a les creadores, entiendo que el esfuerzo debe ser remunerado, pero habría que formular procesos alternativos al de la compra a distribuidores o a través de plataformas digitales. Estos intermediarios roban al creador y con la sociedad conectada que tenemos es muy fácil tender puentes entre creador y consumidor.&#xA;&#xA;Desde el momento en que comprar no es poseer, piratear no es robar&#xA;&#xA;Os podéis imaginar en que lado ando yo. También he de decir que pago por contenidos cuando quiero que eses creadores sigan trabajando o si estimo que su obra lo merece. Seguro que hay modelos que puedan venir bien a consumidores y creadores. Lo importante es dejar fuera de la ecuación a los GAFAM y similares.&#xA;&#xA;Vamos al lío.&#xA;&#xA;¿Cómo hace une amigue de otre amigue para descargar los libros que desee?&#xA;&#xA;Métodos por orden de preferencia:&#xA;&#xA;epublibre.org&#xA;&#xA;https://epublibre.org es la cara visible del Proyecto Scriptorium. Las dudas que os surjan las podéis resolver en sus FAQ&#39;s. Al acceder a esta pagina completamente segura, sin registro y sin publicidad, es probable que tengáis problemas al estar bloqueada por muchos proveedores de Internet. La solución al bloqueo pasa por utilizar la red Tor o una VPN de vuestra confianza.&#xA;&#xA;Las personas del Proyecto Scriptorium ponen un fondo bibliográfico impresionante en ePub, sobre todo en castellano, al servicio de los visitantes a modo de enlaces magnet. Para descargar los libros usando Tor Bowser basta con copiar la ruta del enlace, pegarla en tu cliente de BitTorrent favorito y disfrutar del contenido. Si estás accediendo a través una VPN y navegas con tu browser de referencia, simplemente haz click en el enlace magnet y deja que lo abra tu cliente BitTorrent.&#xA;&#xA;En esta página puedes encontrar miles de libros de cualquier pelaje: con derechos de autor, libres, descatalogados, ficción, no ficción.... Las maquetaciones son excelentes, hasta el punto haber comprado un libro digital y esperar a que esté disponible en epublibre para leerlo porque la maquetación de la editorial es pésima.&#xA;&#xA;Anna&#39;s Archive&#xA;&#xA;Anna&#39;s Archive es otra impresionante base de datos de contenido online. Contiene un buscador sin registro previo que permite descargar de manera directa: libros, artículos científicos y muchos mas recursos de manera gratuita.&#xA;&#xA;Os recomiendo buscar y filtrar por idioma porque la mayoría de su catálogo está en la lengua de Mordor.&#xA;&#xA;Si no podéis acceder al enlace que proporciono es que han bloqueado o han eliminado ese proxy. La solución es usar VPN, tor Browser o buscar &#34;annas archive&#34; en cualquier buscador de Internet, preferiblemente que no sea Google.&#xA;&#xA;Biblioteca secreta&#xA;&#xA;Este es el método más fácil y accesible. No lo recomiendo en primer lugar porque depende de Telegram y no nos gusta registrarnos obligatoriamente para acceder a contenidos y tampoco nos apetece acceder a través de una plataforma que además de ser privada, no es libre ni transparente.&#xA;&#xA;La Biblioteca Secreta  es un bot que permite descargar libros en PDF y ePub en castellano, catalán e inglés. Como podéis imaginar, los administradores cierran periódicamente todos esos bots pero siempre hay alguno disponible. Para encontrar una biblioteca secreta puedes hacerlo en su pagina web http://bibliotecasecreta.nl/ o buscando &#34;biblioteca secreta&#34; en el buscador de Telegram y accediendo al resultado que tenga una imagen parecida a esta:&#xA;&#xA;Logotipo de biblioteca secreta, un libro electrónico con parche en el ojo&#xA;&#xA;Una vez dentro del chat con el bot, buscad por título o por autor como si estuvieseis chateando con un bibliotecarie, navegad por los contenidos y descargad lo que estéis buscando.&#xA;&#xA;Como siempre,  si no podéis acceder a la página web utilizad Tor Browser o una VPN&#xA;&#xA;Epílogo&#xA;&#xA;Soy consciente de la existencia de más opciones a la hora de buscar libros, pero estas me parecen las mejores alternativas libres de peligro. Si tuvieseis otras fuentes que os gustaría que añadiera, o cualquier otra duda comunicádmela en  https://masto.es/@obijuan&#xA;&#xA;Sentíos libres para tomar esta guía y darle el uso que necesitéis. Sí que me gustaría saber dónde se ha utilizado, pero no es necesario.&#xA;&#xA;Leed, por favor.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>#libros #descarga #cultura #libre</p>

<p>Llevo un tiempo pensando en escribir este artículo. El acceso a la cultura de manera gratuita debería ser un derecho humano porque la cultura nos hace más humanos. En cuanto a las retribuciones a les creadores, entiendo que el esfuerzo debe ser remunerado, pero habría que formular procesos alternativos al de la compra a distribuidores o a través de plataformas digitales. Estos intermediarios roban al creador y con la sociedad conectada que tenemos es muy fácil tender puentes entre creador y consumidor.</p>

<h2 id="desde-el-momento-en-que-comprar-no-es-poseer-piratear-no-es-robar">Desde el momento en que comprar no es poseer, piratear no es robar</h2>

<p>Os podéis imaginar en que lado ando yo. También he de decir que pago por contenidos cuando quiero que eses creadores sigan trabajando o si estimo que su obra lo merece. Seguro que hay modelos que puedan venir bien a consumidores y creadores. Lo importante es dejar fuera de la ecuación a los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gigantes_tecnol%C3%B3gicos" rel="nofollow">GAFAM</a> y similares.</p>

<p>Vamos al lío.</p>

<h2 id="cómo-hace-une-amigue-de-otre-amigue-para-descargar-los-libros-que-desee">¿Cómo hace une amigue de otre amigue para descargar los libros que desee?</h2>

<p>Métodos por orden de preferencia:</p>

<h3 id="epublibre-org">epublibre.org</h3>

<p><a href="https://epublibre.org/" rel="nofollow">https://epublibre.org</a> es la cara visible del Proyecto Scriptorium. Las dudas que os surjan las podéis resolver en sus <a href="https://epublibre.org/manual/index/faq" rel="nofollow">FAQ&#39;s</a>. Al acceder a esta pagina completamente segura, sin registro y sin publicidad, es probable que tengáis problemas al estar bloqueada por muchos proveedores de Internet. La solución al bloqueo pasa por utilizar la <a href="https://www.torproject.org/es/" rel="nofollow">red Tor</a> o una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Red_privada_virtual" rel="nofollow">VPN</a> de vuestra confianza.</p>

<p>Las personas del Proyecto Scriptorium ponen un fondo bibliográfico impresionante en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/EPUB" rel="nofollow">ePub</a>, sobre todo en castellano, al servicio de los visitantes a modo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Magnet" rel="nofollow">enlaces magnet</a>. Para descargar los libros usando <a href="https://www.torproject.org/download/" rel="nofollow">Tor Bowser</a> basta con copiar la ruta del enlace, pegarla en tu cliente de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/BitTorrent" rel="nofollow">BitTorrent</a> favorito y disfrutar del contenido. Si estás accediendo a través una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Red_privada_virtual" rel="nofollow">VPN</a> y navegas con tu browser de referencia, simplemente haz click en el enlace <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Magnet" rel="nofollow">magnet</a> y deja que lo abra tu cliente BitTorrent.</p>

<p>En esta página puedes encontrar miles de libros de cualquier pelaje: con derechos de autor, libres, descatalogados, ficción, no ficción.... Las maquetaciones son excelentes, hasta el punto haber comprado un libro digital y esperar a que esté disponible en epublibre para leerlo porque la maquetación de la editorial es pésima.</p>

<h3 id="anna-s-archive">Anna&#39;s Archive</h3>

<p><a href="https://annas-archive.is/es" rel="nofollow">Anna&#39;s Archive</a> es otra impresionante base de datos de contenido online. Contiene un buscador sin registro previo que permite descargar de manera directa: libros, artículos científicos y muchos mas recursos de manera gratuita.</p>

<p>Os recomiendo buscar y filtrar por idioma porque la mayoría de su catálogo está en la lengua de Mordor.</p>

<p>Si no podéis acceder al enlace que proporciono es que han bloqueado o han eliminado ese proxy. La solución es usar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Red_privada_virtual" rel="nofollow">VPN</a>, tor Browser o buscar “annas archive” en cualquier buscador de Internet, preferiblemente que no sea Google.</p>

<h3 id="biblioteca-secreta">Biblioteca secreta</h3>

<p>Este es el método más fácil y accesible. No lo recomiendo en primer lugar porque depende de Telegram y no nos gusta registrarnos obligatoriamente para acceder a contenidos y tampoco nos apetece acceder a través de una plataforma que además de ser privada, no es libre ni transparente.</p>

<p>La Biblioteca Secreta  es un bot que permite descargar libros en PDF y ePub en castellano, catalán e inglés. Como podéis imaginar, los administradores cierran periódicamente todos esos bots pero siempre hay alguno disponible. Para encontrar una biblioteca secreta puedes hacerlo en su pagina web <a href="http://bibliotecasecreta.nl/" rel="nofollow">http://bibliotecasecreta.nl/</a> o buscando “biblioteca secreta” en el buscador de Telegram y accediendo al resultado que tenga una imagen parecida a esta:</p>

<p><img src="https://i.ibb.co/KcHhCNgW/biblio-secreta.jpg" alt="Logotipo de biblioteca secreta, un libro electrónico con parche en el ojo"></p>

<p>Una vez dentro del chat con el bot, buscad por título o por autor como si estuvieseis chateando con un bibliotecarie, navegad por los contenidos y descargad lo que estéis buscando.</p>

<p>Como siempre,  si no podéis acceder a la página web utilizad <a href="https://www.torproject.org/download/" rel="nofollow">Tor Browser</a> o una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Red_privada_virtual" rel="nofollow">VPN</a></p>

<h2 id="epílogo">Epílogo</h2>

<p>Soy consciente de la existencia de más opciones a la hora de buscar libros, pero estas me parecen las mejores alternativas libres de peligro. Si tuvieseis otras fuentes que os gustaría que añadiera, o cualquier otra duda comunicádmela en  <a href="https://masto.es/@obijuan" rel="nofollow">https://masto.es/@obijuan</a></p>

<p>Sentíos libres para tomar esta guía y darle el uso que necesitéis. Sí que me gustaría saber dónde se ha utilizado, pero no es necesario.</p>

<p><strong>Leed, por favor.</strong></p>
]]></content:encoded>
      <author>freak_obijuan</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/aoynclu4uz</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Jul 2026 15:51:51 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Fin del dilema: Por qué he subido Rocinante a Google Play</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/fin-del-dilema-por-que-he-subido-rocinante-a-google-play</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hace un tiempo planteé un dilema técnico y moral en este rincón: mantener el cliente de BookWyrm atrincherado en la pureza de F-Droid y ForjaLibre, o tragar arena y pasar por el aro de Google para evitar el bloqueo a las apps independientes.&#xA;&#xA;Ya he tomado una decisión. Rocinante ya se puede descargar oficialmente desde la Google Play Store.&#xA;&#xA;Pragmatismo para llegar a todo el mundo&#xA;&#xA;El motivo de esta claudicación es simple: quiero que la aplicación llegue a todo el mundo. &#xA;&#xA;Me paso el tiempo defendiendo la soberanía digital y huyendo de los monopolios, pero la realidad es tozuda. El 99% de los usuarios de Android no sabe qué es un repositorio, no va a instalar F-Droid y saldrá corriendo en cuanto el sistema operativo le suelte una advertencia de seguridad de 24 horas por intentar instalar un APK externo. &#xA;&#xA;Si el objetivo real de Rocinante es sacar a la gente de las garras de Amazon (Goodreads) para llevarlos a una red federada como BookWyrm, la barrera de entrada tiene que ser cero. Ponerle trabas técnicas al usuario medio en nombre de la pureza moral es pegarse un tiro en el pie. Había que eliminar la fricción, y eso pasaba por poner la app en el escaparate que todos usan por defecto.&#xA;&#xA;El código no se negocia&#xA;&#xA;Quiero dejar algo muy claro a quienes ya usaban la app: el canal de distribución se amplía, pero la filosofía sigue intacta.&#xA;&#xA;Rocinante es y siempre será software libre. &#xA;&#xA;Que la aplicación se pueda descargar desde los servidores de Mountain View no significa que haya vendido sus tripas. Sigue sin haber telemetría oculta, sin rastreadores, sin anuncios y sin dependencias privativas chupando datos en segundo plano. Es exactamente la misma aplicación limpia que se compila para los canales alternativos, empaquetada para que cualquiera pueda instalarla con un solo clic.&#xA;&#xA;El cuartel general no se mueve. El código fuente permanece abierto, auditable y alojado en forjalibre para quien prefiera revisarlo o compilarlo por su cuenta. A veces, para expandir el uso de herramientas libres, toca jugar en el campo del enemigo.&#xA;&#xA;👉 Descargar Rocinante en Google Play Store&#xA;&#xA;📦 Código fuente en ForjaLibre&#xA;&#xA;#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #Rocinante #Reflexiones&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hace un tiempo planteé un dilema técnico y moral en este rincón: mantener el cliente de BookWyrm atrincherado en la pureza de F-Droid y ForjaLibre, o tragar arena y pasar por el aro de Google para evitar el bloqueo a las apps independientes.</p>

<p>Ya he tomado una decisión. Rocinante ya se puede descargar oficialmente desde la Google Play Store.</p>

<h3 id="pragmatismo-para-llegar-a-todo-el-mundo">Pragmatismo para llegar a todo el mundo</h3>

<p>El motivo de esta claudicación es simple: quiero que la aplicación llegue a todo el mundo.</p>

<p>Me paso el tiempo defendiendo la soberanía digital y huyendo de los monopolios, pero la realidad es tozuda. El 99% de los usuarios de Android no sabe qué es un repositorio, no va a instalar F-Droid y saldrá corriendo en cuanto el sistema operativo le suelte una advertencia de seguridad de 24 horas por intentar instalar un APK externo.</p>

<p>Si el objetivo real de Rocinante es sacar a la gente de las garras de Amazon (Goodreads) para llevarlos a una red federada como BookWyrm, la barrera de entrada tiene que ser cero. Ponerle trabas técnicas al usuario medio en nombre de la pureza moral es pegarse un tiro en el pie. Había que eliminar la fricción, y eso pasaba por poner la app en el escaparate que todos usan por defecto.</p>

<h3 id="el-código-no-se-negocia">El código no se negocia</h3>

<p>Quiero dejar algo muy claro a quienes ya usaban la app: el canal de distribución se amplía, pero la filosofía sigue intacta.</p>

<p>Rocinante es y siempre será software libre.</p>

<p>Que la aplicación se pueda descargar desde los servidores de Mountain View no significa que haya vendido sus tripas. Sigue sin haber telemetría oculta, sin rastreadores, sin anuncios y sin dependencias privativas chupando datos en segundo plano. Es exactamente la misma aplicación limpia que se compila para los canales alternativos, empaquetada para que cualquiera pueda instalarla con un solo clic.</p>

<p>El cuartel general no se mueve. El código fuente permanece abierto, auditable y alojado en forjalibre para quien prefiera revisarlo o compilarlo por su cuenta. A veces, para expandir el uso de herramientas libres, toca jugar en el campo del enemigo.</p>

<p>👉 <strong><a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=com.ferlagod.rocinante" rel="nofollow">Descargar Rocinante en Google Play Store</a></strong></p>

<p>📦 <strong><a href="https://forjalibre.eu/ferlagod/rocinante_android" rel="nofollow">Código fuente en ForjaLibre</a></strong></p>

<p>#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #Rocinante #Reflexiones</p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/vmxm8mopkx</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Jul 2026 14:39:36 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Los Nariz y Media</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/los-nariz-y-media</link>
      <description>&lt;![CDATA[Los Nariz y Media&#xA;&#xA;Es colmado muy curioso&#xA;el de los Nariz y Media.&#xA;Pides uno y llevas dos,&#xA;quieres veinte y llevas treinta.&#xA;&#xA;Llámese de ultramarinos&#xA;o tienda de todo un poco,&#xA;lleva tu lista bien clara&#xA;que van a volverte loco.&#xA;&#xA;«Mire, señora, no olvide&#xA;probar estos pepinillos;&#xA;no diga que quiere quince,&#xA;que quiere usted veinticinco».&#xA;&#xA;«Oiga, señor Aniceto,&#xA;aquí está su coliflor.&#xA;¡Cómo le mira ese pavo!&#xA;Se lo pongo con arroz».&#xA;&#xA;Sumando, siempre sumando&#xA;hacen negocio estos vivos,&#xA;pero ya muchos clientes&#xA;lo comentan en corrillos:&#xA;&#xA;«Yo pedí cuatro melones&#xA;y me dieron dieciséis».&#xA;«Pues yo vine a por dos fresas&#xA;y me fui con un pastel».&#xA;&#xA;«Una lata de sardinas &#xA;buscaba para mi tía,&#xA;y salí con tres merluzas,&#xA;¡no entraban en la cocina!»&#xA;&#xA;Pues así es este colmado,&#xA;el de los Nariz y Media:&#xA;puedes pedir veinte olivas&#xA;y llevarte mil trescientas. &#xA;&#xA;(Si no te gusta, no vayas;&#xA;y si entras, pues te arriesgas.)]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="los-nariz-y-media">Los Nariz y Media</h2>

<p>Es colmado muy curioso
el de los Nariz y Media.
Pides uno y llevas dos,
quieres veinte y llevas treinta.</p>

<p>Llámese de ultramarinos
o tienda de todo un poco,
lleva tu lista bien clara
que van a volverte loco.</p>

<p>«Mire, señora, no olvide
probar estos pepinillos;
no diga que quiere quince,
que quiere usted veinticinco».</p>

<p>«Oiga, señor Aniceto,
aquí está su coliflor.
¡Cómo le mira ese pavo!
Se lo pongo con arroz».</p>

<p>Sumando, siempre sumando
hacen negocio estos vivos,
pero ya muchos clientes
lo comentan en corrillos:</p>

<p>«Yo pedí cuatro melones
y me dieron dieciséis».
«Pues yo vine a por dos fresas
y me fui con un pastel».</p>

<p>«Una lata de sardinas
buscaba para mi tía,
y salí con tres merluzas,
¡no entraban en la cocina!»</p>

<p>Pues así es este colmado,
el de los Nariz y Media:
puedes pedir veinte olivas
y llevarte mil trescientas.</p>

<p>(Si no te gusta, no vayas;
y si entras, pues te arriesgas.)</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/hz61bl92xe</guid>
      <pubDate>Sun, 19 Jul 2026 16:44:59 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El torneo</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/el-torneo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Los ecos de las revueltas mineras del norte empezaban a llegar a Colbridge &amp; Mills. El enfado de los obreros hervía en la fundición. Jasper Colbridge, el dueño, temía que una sola chispa pudiera hacerlo saltar todo por los aires. Cuando su capataz entró en el despacho, con la cara colorada y sudorosa, comprendió que la revolución había llegado a su fábrica.&#xA;&#xA;—Señor —empezó a hablar el capataz mientras recuperaba el aliento—, traigo malas noticias.&#xA;&#xA;Jasper no contestó. Se levantó y se sirvió una copa de licor. No necesitaba escuchar más; sabía lo que vendría a continuación.&#xA;&#xA;Los trabajadores se lanzaron a una huelga salvaje. Colbridge llamó a las autoridades y movió sus hilos para que actuaran con la mayor contundencia. El capataz preparaba listas de nombres y no le temblaba el pulso a la hora de despedirlos o entregarlos a la policía para que les dieran una lección.&#xA;&#xA;Sin embargo, la revuelta no se sofocó. Se propagó a las otras fábricas de la región y convirtieron Stratfield en un campo de batalla. Los obreros se llevaban la peor parte. Además de perder su sustento, muchos acababan heridos de gravedad. Los dueños de las fábricas tampoco tenían motivos de celebración. Cada día que se prolongaban las huelgas, perdían grandes cantidades de dinero y sus clientes se veían obligados a buscar nuevos proveedores.&#xA;&#xA;Los dueños de las fábricas tuvieron que aceptar que les salía más rentable llegar a algún tipo de acuerdo con los trabajadores que seguir prolongando la situación. Así pues, se reunieron con los cabecillas de la revuelta proletaria y acabaron cediendo un poco a sus demandas, lo suficiente para que volvieran al trabajo y la maquinaria se pusiera en marcha de nuevo.&#xA;&#xA;Los obreros estaban eufóricos. Habían ganado. Les habían mejorado los salarios y habían readmitido a la mayoría de los despedidos. Los fabricantes también estaban contentos. Volvían a producir. Podían proveer a sus clientes y ganar dinero de nuevo. Los márgenes eran un poco más ajustados, pero seguía siendo un negocio rentable.&#xA;&#xA;Sin embargo, la paz social puede ser efímera. Lo que un día se ve como un gran logro, deja de parecerlo al cabo de un tiempo. Además, con una guerra en ciernes, la economía se vuelve inestable y el coste de vida se dispara. Todo ello comportó que el malestar volviera a las fábricas.&#xA;&#xA;Un buen día, Jasper Colbridge regresó a su casa después del trabajo y se encontró a sus hijos mayores jugando con una pelota. Le daban patadas y se la iban pasando, no parecía más que eso. Se quedó un rato observándolos y vio que también la lanzaban contra un muro y ganaban puntos si la pelota rebotaba dentro de un cuadrado pintado con tiza.&#xA;&#xA;—¿A qué jugáis, chicos?&#xA;—No estamos jugando, padre. Estamos practicando —contestó el mayor de los dos.&#xA;—¿Y qué practicáis?&#xA;—Es un deporte nuevo al que jugamos al salir de la escuela, pero es por equipos. Como solo somos dos, practicamos así.&#xA;—¿Cómo se llama ese deporte?&#xA;—Lo llamamos balompié, porque le damos al balón con el pie.&#xA;—¿Y en qué consiste?&#xA;&#xA;Los chicos le explicaron la mecánica de ese deporte. Al parecer, estaba ganando popularidad entre los jóvenes de Stratfield. Era un poco violento para su gusto, pero parecía interesante. Además, era popular también entre los muchachos de las fábricas, puesto que lo único necesario para practicarlo era un balón.&#xA;&#xA;Al día siguiente, Jasper se reunió con algunos dueños de fábricas de la región para explicarles la idea que se le había ocurrido. Estos hablaron con otros empresarios y, en menos de una semana, la mayoría de los propietarios de la zona estaban de acuerdo en poner en práctica el experimento de Jasper.&#xA;&#xA;Hablaron con los trabajadores que ejercían un cierto liderazgo natural sobre sus compañeros para exponerles la nueva idea. Habían pensado que, para limar asperezas, podían organizar un torneo de balompié, ese deporte nuevo al que jugaba la juventud. Para hacerlo más interesante, habían pensado en un premio en metálico para el equipo vencedor.&#xA;&#xA;Los cabecillas de los obreros estaban un poco recelosos. Conocían el balompié. De hecho, más de uno lo practicaba. Lo comentaron entre ellos y llegaron a la conclusión de que no tenían nada que perder y, quien ganara, se llevaría un buen premio. Por lo tanto, aceptaron el desafío.&#xA;&#xA;A lo largo del mes siguiente, voluntarios de todas las fábricas se fueron apuntando al torneo. Viendo el éxito de convocatoria, acabaron montando un equipo por cada empresa, más uno combinado que representaba a los patrones. En total, la competición reunió a catorce contendientes.&#xA;&#xA;Los trabajadores estaban muy animados con el torneo. Se esforzaban más en sus tareas para poder salir a tiempo y prepararse para competir. Además, se reforzó el ambiente de camaradería entre los obreros.&#xA;&#xA;Cuando por fin llegó el día de iniciar el torneo, los trabajadores estaban pletóricos. Incluso los que no iban a jugar, acudían como espectadores para disfrutar del espectáculo. Al acabar los encuentros, los ganadores rebosaban de alegría y los perdedores casi siempre aceptaban la derrota con deportividad.&#xA;&#xA;Como eran tantos equipos, la competición duró cuatro días. Los dueños de las fábricas quedaron eliminados tras su primer encuentro, lo que produjo un gran alborozo entre todos los obreros. Los ganadores se hicieron con el premio prometido.&#xA;&#xA;Aunque solo uno de los equipos había logrado ganar el torneo, como estaba estipulado de antemano, los trabajadores de todas las fábricas lo vivieron con alegría. Los de abajo habían logrado vencer a los de arriba. La celebración de la victoria se prolongó durante bastantes días.&#xA;&#xA;Nadie pensaba en si los turnos eran demasiado largos, en si los salarios eran demasiado escasos ni en si las condiciones del trabajo eran demasiado peligrosas. Nadie pensaba en protestas ni en huelgas. Solo en cómo habían dado una lección a esos patrones explotadores. Por fin los habían puesto en su sitio.&#xA;&#xA;Por su parte, los dueños de las fábricas también estaban de celebración. El plan de Jasper había sido todo un éxito. Sin duda, habría que repetirlo. Es más, tendrían que convertirlo en tradición. Quizá celebrarlo cada año. Y espaciar los partidos en el tiempo para que la competición durara más. Lo que haga falta para tener la fiesta en paz.&#xA;&#xA;relato ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Los ecos de las revueltas mineras del norte empezaban a llegar a Colbridge &amp; Mills. El enfado de los obreros hervía en la fundición. Jasper Colbridge, el dueño, temía que una sola chispa pudiera hacerlo saltar todo por los aires. Cuando su capataz entró en el despacho, con la cara colorada y sudorosa, comprendió que la revolución había llegado a su fábrica.</p>

<p>—Señor —empezó a hablar el capataz mientras recuperaba el aliento—, traigo malas noticias.</p>

<p>Jasper no contestó. Se levantó y se sirvió una copa de licor. No necesitaba escuchar más; sabía lo que vendría a continuación.</p>

<p>Los trabajadores se lanzaron a una huelga salvaje. Colbridge llamó a las autoridades y movió sus hilos para que actuaran con la mayor contundencia. El capataz preparaba listas de nombres y no le temblaba el pulso a la hora de despedirlos o entregarlos a la policía para que les dieran una lección.</p>

<p>Sin embargo, la revuelta no se sofocó. Se propagó a las otras fábricas de la región y convirtieron Stratfield en un campo de batalla. Los obreros se llevaban la peor parte. Además de perder su sustento, muchos acababan heridos de gravedad. Los dueños de las fábricas tampoco tenían motivos de celebración. Cada día que se prolongaban las huelgas, perdían grandes cantidades de dinero y sus clientes se veían obligados a buscar nuevos proveedores.</p>

<p>Los dueños de las fábricas tuvieron que aceptar que les salía más rentable llegar a algún tipo de acuerdo con los trabajadores que seguir prolongando la situación. Así pues, se reunieron con los cabecillas de la revuelta proletaria y acabaron cediendo un poco a sus demandas, lo suficiente para que volvieran al trabajo y la maquinaria se pusiera en marcha de nuevo.</p>

<p>Los obreros estaban eufóricos. Habían ganado. Les habían mejorado los salarios y habían readmitido a la mayoría de los despedidos. Los fabricantes también estaban contentos. Volvían a producir. Podían proveer a sus clientes y ganar dinero de nuevo. Los márgenes eran un poco más ajustados, pero seguía siendo un negocio rentable.</p>

<p>Sin embargo, la paz social puede ser efímera. Lo que un día se ve como un gran logro, deja de parecerlo al cabo de un tiempo. Además, con una guerra en ciernes, la economía se vuelve inestable y el coste de vida se dispara. Todo ello comportó que el malestar volviera a las fábricas.</p>

<p>Un buen día, Jasper Colbridge regresó a su casa después del trabajo y se encontró a sus hijos mayores jugando con una pelota. Le daban patadas y se la iban pasando, no parecía más que eso. Se quedó un rato observándolos y vio que también la lanzaban contra un muro y ganaban puntos si la pelota rebotaba dentro de un cuadrado pintado con tiza.</p>

<p>—¿A qué jugáis, chicos?
—No estamos jugando, padre. Estamos practicando —contestó el mayor de los dos.
—¿Y qué practicáis?
—Es un deporte nuevo al que jugamos al salir de la escuela, pero es por equipos. Como solo somos dos, practicamos así.
—¿Cómo se llama ese deporte?
—Lo llamamos balompié, porque le damos al balón con el pie.
—¿Y en qué consiste?</p>

<p>Los chicos le explicaron la mecánica de ese deporte. Al parecer, estaba ganando popularidad entre los jóvenes de Stratfield. Era un poco violento para su gusto, pero parecía interesante. Además, era popular también entre los muchachos de las fábricas, puesto que lo único necesario para practicarlo era un balón.</p>

<p>Al día siguiente, Jasper se reunió con algunos dueños de fábricas de la región para explicarles la idea que se le había ocurrido. Estos hablaron con otros empresarios y, en menos de una semana, la mayoría de los propietarios de la zona estaban de acuerdo en poner en práctica el experimento de Jasper.</p>

<p>Hablaron con los trabajadores que ejercían un cierto liderazgo natural sobre sus compañeros para exponerles la nueva idea. Habían pensado que, para limar asperezas, podían organizar un torneo de balompié, ese deporte nuevo al que jugaba la juventud. Para hacerlo más interesante, habían pensado en un premio en metálico para el equipo vencedor.</p>

<p>Los cabecillas de los obreros estaban un poco recelosos. Conocían el balompié. De hecho, más de uno lo practicaba. Lo comentaron entre ellos y llegaron a la conclusión de que no tenían nada que perder y, quien ganara, se llevaría un buen premio. Por lo tanto, aceptaron el desafío.</p>

<p>A lo largo del mes siguiente, voluntarios de todas las fábricas se fueron apuntando al torneo. Viendo el éxito de convocatoria, acabaron montando un equipo por cada empresa, más uno combinado que representaba a los patrones. En total, la competición reunió a catorce contendientes.</p>

<p>Los trabajadores estaban muy animados con el torneo. Se esforzaban más en sus tareas para poder salir a tiempo y prepararse para competir. Además, se reforzó el ambiente de camaradería entre los obreros.</p>

<p>Cuando por fin llegó el día de iniciar el torneo, los trabajadores estaban pletóricos. Incluso los que no iban a jugar, acudían como espectadores para disfrutar del espectáculo. Al acabar los encuentros, los ganadores rebosaban de alegría y los perdedores casi siempre aceptaban la derrota con deportividad.</p>

<p>Como eran tantos equipos, la competición duró cuatro días. Los dueños de las fábricas quedaron eliminados tras su primer encuentro, lo que produjo un gran alborozo entre todos los obreros. Los ganadores se hicieron con el premio prometido.</p>

<p>Aunque solo uno de los equipos había logrado ganar el torneo, como estaba estipulado de antemano, los trabajadores de todas las fábricas lo vivieron con alegría. Los de abajo habían logrado vencer a los de arriba. La celebración de la victoria se prolongó durante bastantes días.</p>

<p>Nadie pensaba en si los turnos eran demasiado largos, en si los salarios eran demasiado escasos ni en si las condiciones del trabajo eran demasiado peligrosas. Nadie pensaba en protestas ni en huelgas. Solo en cómo habían dado una lección a esos patrones explotadores. Por fin los habían puesto en su sitio.</p>

<p>Por su parte, los dueños de las fábricas también estaban de celebración. El plan de Jasper había sido todo un éxito. Sin duda, habría que repetirlo. Es más, tendrían que convertirlo en tradición. Quizá celebrarlo cada año. Y espaciar los partidos en el tiempo para que la competición durara más. Lo que haga falta para tener la fiesta en paz.</p>

<p>#relato</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/x4ilk3q31y</guid>
      <pubDate>Fri, 17 Jul 2026 16:33:11 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Tiempo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/tiempo-1ct3</link>
      <description>&lt;![CDATA[Vengo a recordaros que el tiempo no es lineal, que no fluye como la experiencia nos parece demostrar y que los conceptos de pasado y futuro son construcciones humanas con poca o nula base científica.&#xA;Pero no vengo a explicaros cosas de física que no sé entender yo de una manera cabal. Vengo a hablaros de mi experiencia del tiempo y lo que es más interesante, de la vida y como transcurre esta en una especie de ciclos cortos que terminan componiendo un ciclo medio que acaba por ser un ciclo de  largo recorrido.&#xA;La vida no la siento como una flecha que va desde el nacimiento hasta la muerte, la siento como un muelle que en cada vuelta me aleja del principio pero me lleva a una situación similar a la de la vuelta anterior. Ligeramente parecida, ligeramente distinta y si me paro a pensar en ello soy capaz de encontrar cierto sentido en lo que pasa y si me encadeno a la actividad irreflexiva, diaria, me consume en un tedio repetitivo que me agota.&#xA;No espero que estas reflexiones de filósofo barato os ayuden mucho, más espero que me ayuden a mi a sobrellevar un cierto cansancio de vivir que se me hace cada vez más empinado.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Vengo a recordaros que el tiempo no es lineal, que no fluye como la experiencia nos parece demostrar y que los conceptos de pasado y futuro son construcciones humanas con poca o nula base científica.
Pero no vengo a explicaros cosas de física que no sé entender yo de una manera cabal. Vengo a hablaros de mi experiencia del tiempo y lo que es más interesante, de la vida y como transcurre esta en una especie de ciclos cortos que terminan componiendo un ciclo medio que acaba por ser un ciclo de  largo recorrido.
La vida no la siento como una flecha que va desde el nacimiento hasta la muerte, la siento como un muelle que en cada vuelta me aleja del principio pero me lleva a una situación similar a la de la vuelta anterior. Ligeramente parecida, ligeramente distinta y si me paro a pensar en ello soy capaz de encontrar cierto sentido en lo que pasa y si me encadeno a la actividad irreflexiva, diaria, me consume en un tedio repetitivo que me agota.
No espero que estas reflexiones de filósofo barato os ayuden mucho, más espero que me ayuden a mi a sobrellevar un cierto cansancio de vivir que se me hace cada vez más empinado.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/4izx1ds3qv</guid>
      <pubDate>Fri, 17 Jul 2026 07:30:09 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Una historia pucelana</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/una-historia-pucelana</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hace un día maravilloso para pasear por el Campo Grande. Los árboles empiezan a mudar sus colores y el parque se convierte en una fantástica paleta de verdes, ocres, amarillos y granates. El olor a resina y a tierra convive con el de los puestos de castañas asadas. Los transeúntes disfrutan del buen tiempo, ajenos a lo que sucede en el alfoz. Mencía, en cambio, no puede permitirse ese lujo. Por eso es le únique que camina con prisa.&#xA;&#xA;Llega a la Academia de Caballería, un imponente palacio que aloja las sedes de algunos comités de la ciudad, y recuerda cuánto le impactó la primera vez que lo vio. El revestimiento captador de CO2 es totalmente transparente y deja a la vista la construcción original del siglo XX. Es asombroso cómo supieron adaptar los edificios históricos para hacerlos ecoeficientes sin arrebatarles el encanto de su época. Ni siquiera el ascensor y la cúpula fotovoltaica, añadidos a finales del siglo XXI, rompen la estética.&#xA;&#xA;Vega y Pradillo le esperan en la sala del comité de Abastos. Aunque no hay una jerarquía formal y Pradillo es le más veterane, Mencía lidera el equipo.&#xA;&#xA;—He estado en los campos del oeste. Tenemos problemas —arranca Vega—. La plaga ha destruido los cultivos cercanos al estadio. 230 hectáreas entre Valladolid, Zaratán y Arroyo.&#xA;&#xA;—La buena noticia —añade Pradillo— es que los drones agrícolas han logrado exterminar la plaga y capturar varios especímenes para analizarlos y poder reaccionar antes la próxima vez.&#xA;&#xA;—La mala es que nos arriesgamos a vivir la mayor escasez de los últimos treinta años —acota Mencía—. Los silos tienen un ligero excedente, pero este revés nos va a obligar a racionar el cereal durante el invierno. ¿Hemos contactado con el comité de Consumo?&#xA;&#xA;—Claro, jefe. He llamado a Carlos Verdejo para concertar una reunión hoy mismo y elaborar un plan conjunto.&#xA;&#xA;—¡Buen trabajo, Vega! ¿A qué hora?&#xA;&#xA;—Dicen que cuando estemos listos. Nos esperan en el ayuntamiento.&#xA;&#xA;Para llegar a la casa consistorial, atraviesan la calle Santiago. Se trata del principal eje comercial de la ciudad y es un placer recorrerla. Las fachadas cubiertas por jardines verticales albergan multitud de pájaros cantores que amenizan el trayecto. Al final aparece la plaza Mayor y, justo enfrente, el ayuntamiento.&#xA;&#xA;Trabajar con Consumo suele ser fácil. A diferencia de otros organismos, no sienten ninguna necesidad de colgarse medallas. Se centran en optimizar el uso de los recursos para abastecer a la población y reducir los residuos. Por eso es agradable colaborar con ellos.&#xA;&#xA;Carlos Verdejo, posiblemente el hombre más elegante de Valladolid, les recibe acompañado de su equipo.&#xA;&#xA;—Parece que tenemos un pequeño problemilla de aprovisionamiento, ¿no es así?&#xA;&#xA;—Eso me temo —contesta Mencía—. Hemos perdido unas 250 toneladas de cereal.&#xA;&#xA;—Vaya —Verdejo tuerce el gesto—. Es más grave de lo que imaginábamos. El excedente de los silos no va a cubrir ni una cuarta parte, tendremos que buscar el modo de compensarlo.&#xA;&#xA;—Teniendo en cuenta que nos acercamos al invierno —indica Jaizkibel, mano derecha de Carlos, mientras consulta su tableta—, lo más sensato sería recurrir a otras fuentes de biomasa. Podríamos hacer una tala controlada en el pinar de Antequera.&#xA;&#xA;—No creo que a los de Espacios Naturales les haga mucha gracia —apostilla Pradillo—. Ya sabéis el empeño que ponen en mantener el equilibrio forestal.&#xA;&#xA;—Tampoco les gustará quedarse sin calefacción en enero —insiste Jaizkibel—, cuando el frío aprieta y la cencellada dura semanas.&#xA;&#xA;—Quizá deberíamos convocarles, y a los de Energía también —propone Vega—. Les llamo para ver cuándo tienen hueco.&#xA;&#xA;Fija una reunión esa misma tarde. Como va a ser larga, se citan en un bar del pasaje Gutiérrez. Falta casi una hora, pero prefieren acercarse ya y tomarse el primer vino. Van por la segunda ronda cuando llegan los dos comités restantes. Tras los saludos y una nueva comanda, se ponen al día y empiezan a buscar una solución adecuada para todas las partes.&#xA;&#xA;—Entonces, si lo he entendido bien, el problema no es tanto la alimentación como el suministro de electricidad, ¿verdad? —Carolina, cabecilla del comité de Energía, quiere asegurarse de comprender la situación.&#xA;&#xA;—Así es —aclara Verdejo, que se ha erigido en portavoz de Consumo y Abastos—. El cereal perdido habría servido para generar unos 150 ­­­000 litros de biofuel.&#xA;&#xA;—En ese caso os voy a dar una alegría. —Una amplia sonrisa llena el rostro de Carolina—. Hemos encontrado el modo de conservar el excedente de energía que generamos con el CO2 capturado en baterías de gel. Gracias a esta nueva tecnología de almacenamiento eléctrico, calculamos que vamos a necesitar muchísimo menos combustible. De hecho, según nuestras proyecciones, en unos años podríamos llegar a prescindir de él.&#xA;&#xA;—¡Eso es una excelente noticia! —grita Mencía, un poco achispade—. ¿Cómo es posible que no supiéramos nada?&#xA;&#xA;—Terminamos las últimas pruebas hace unas semanas. Está previsto anunciarlo en el pleno del martes. Creo que nos merecemos que nos invitéis a esta ronda, ¿no?&#xA;&#xA;—A las que queráis —sentencia Pradillo—. ¡Tenemos que celebrarlo!&#xA;&#xA;#relato #solarpunk &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hace un día maravilloso para pasear por el Campo Grande. Los árboles empiezan a mudar sus colores y el parque se convierte en una fantástica paleta de verdes, ocres, amarillos y granates. El olor a resina y a tierra convive con el de los puestos de castañas asadas. Los transeúntes disfrutan del buen tiempo, ajenos a lo que sucede en el alfoz. Mencía, en cambio, no puede permitirse ese lujo. Por eso es le únique que camina con prisa.</p>

<p>Llega a la Academia de Caballería, un imponente palacio que aloja las sedes de algunos comités de la ciudad, y recuerda cuánto le impactó la primera vez que lo vio. El revestimiento captador de CO2 es totalmente transparente y deja a la vista la construcción original del siglo XX. Es asombroso cómo supieron adaptar los edificios históricos para hacerlos ecoeficientes sin arrebatarles el encanto de su época. Ni siquiera el ascensor y la cúpula fotovoltaica, añadidos a finales del siglo XXI, rompen la estética.</p>

<p>Vega y Pradillo le esperan en la sala del comité de Abastos. Aunque no hay una jerarquía formal y Pradillo es le más veterane, Mencía lidera el equipo.</p>

<p>—He estado en los campos del oeste. Tenemos problemas —arranca Vega—. La plaga ha destruido los cultivos cercanos al estadio. 230 hectáreas entre Valladolid, Zaratán y Arroyo.</p>

<p>—La buena noticia —añade Pradillo— es que los drones agrícolas han logrado exterminar la plaga y capturar varios especímenes para analizarlos y poder reaccionar antes la próxima vez.</p>

<p>—La mala es que nos arriesgamos a vivir la mayor escasez de los últimos treinta años —acota Mencía—. Los silos tienen un ligero excedente, pero este revés nos va a obligar a racionar el cereal durante el invierno. ¿Hemos contactado con el comité de Consumo?</p>

<p>—Claro, jefe. He llamado a Carlos Verdejo para concertar una reunión hoy mismo y elaborar un plan conjunto.</p>

<p>—¡Buen trabajo, Vega! ¿A qué hora?</p>

<p>—Dicen que cuando estemos listos. Nos esperan en el ayuntamiento.</p>

<p>Para llegar a la casa consistorial, atraviesan la calle Santiago. Se trata del principal eje comercial de la ciudad y es un placer recorrerla. Las fachadas cubiertas por jardines verticales albergan multitud de pájaros cantores que amenizan el trayecto. Al final aparece la plaza Mayor y, justo enfrente, el ayuntamiento.</p>

<p>Trabajar con Consumo suele ser fácil. A diferencia de otros organismos, no sienten ninguna necesidad de colgarse medallas. Se centran en optimizar el uso de los recursos para abastecer a la población y reducir los residuos. Por eso es agradable colaborar con ellos.</p>

<p>Carlos Verdejo, posiblemente el hombre más elegante de Valladolid, les recibe acompañado de su equipo.</p>

<p>—Parece que tenemos un pequeño problemilla de aprovisionamiento, ¿no es así?</p>

<p>—Eso me temo —contesta Mencía—. Hemos perdido unas 250 toneladas de cereal.</p>

<p>—Vaya —Verdejo tuerce el gesto—. Es más grave de lo que imaginábamos. El excedente de los silos no va a cubrir ni una cuarta parte, tendremos que buscar el modo de compensarlo.</p>

<p>—Teniendo en cuenta que nos acercamos al invierno —indica Jaizkibel, mano derecha de Carlos, mientras consulta su tableta—, lo más sensato sería recurrir a otras fuentes de biomasa. Podríamos hacer una tala controlada en el pinar de Antequera.</p>

<p>—No creo que a los de Espacios Naturales les haga mucha gracia —apostilla Pradillo—. Ya sabéis el empeño que ponen en mantener el equilibrio forestal.</p>

<p>—Tampoco les gustará quedarse sin calefacción en enero —insiste Jaizkibel—, cuando el frío aprieta y la cencellada dura semanas.</p>

<p>—Quizá deberíamos convocarles, y a los de Energía también —propone Vega—. Les llamo para ver cuándo tienen hueco.</p>

<p>Fija una reunión esa misma tarde. Como va a ser larga, se citan en un bar del pasaje Gutiérrez. Falta casi una hora, pero prefieren acercarse ya y tomarse el primer vino. Van por la segunda ronda cuando llegan los dos comités restantes. Tras los saludos y una nueva comanda, se ponen al día y empiezan a buscar una solución adecuada para todas las partes.</p>

<p>—Entonces, si lo he entendido bien, el problema no es tanto la alimentación como el suministro de electricidad, ¿verdad? —Carolina, cabecilla del comité de Energía, quiere asegurarse de comprender la situación.</p>

<p>—Así es —aclara Verdejo, que se ha erigido en portavoz de Consumo y Abastos—. El cereal perdido habría servido para generar unos 150 ­­­000 litros de biofuel.</p>

<p>—En ese caso os voy a dar una alegría. —Una amplia sonrisa llena el rostro de Carolina—. Hemos encontrado el modo de conservar el excedente de energía que generamos con el CO2 capturado en baterías de gel. Gracias a esta nueva tecnología de almacenamiento eléctrico, calculamos que vamos a necesitar muchísimo menos combustible. De hecho, según nuestras proyecciones, en unos años podríamos llegar a prescindir de él.</p>

<p>—¡Eso es una excelente noticia! —grita Mencía, un poco achispade—. ¿Cómo es posible que no supiéramos nada?</p>

<p>—Terminamos las últimas pruebas hace unas semanas. Está previsto anunciarlo en el pleno del martes. Creo que nos merecemos que nos invitéis a esta ronda, ¿no?</p>

<p>—A las que queráis —sentencia Pradillo—. ¡Tenemos que celebrarlo!</p>

<p>#relato #solarpunk</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ax5by6ndf9</guid>
      <pubDate>Mon, 13 Jul 2026 18:21:07 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>David Pilgrim y el factor ingenio</title>
      <link>https://escritura.social/luiseme/david-pilgrim-y-el-factor-ingenio</link>
      <description>&lt;![CDATA[  &#34;Si algo he aprendido en esta vida, es que difícilmente puede uno escapar al funcionamiento propio de las cosas. Quiero decir que, si vives en Tokio, compartirás tu vagón de metro con once mil japoneses y, si lo haces en Oslo, raro será el día en que te libres del abrigo y la bufanda. Y yo, por aquel entonces, vivía en Londres.&#34;!--more--&#xA;&#xA;Fragmento de la portada de la película en la que se aprecia una calle residencial con viviendas de arquitectura típicamente británica y vehículos aparcados a ambos lados de la calle; y en la que asoma parte de un carro de supermercado lleno de trastos y, sobre éstos, un gallo. En la parte inferior de la imagen se puede leer el título de la película, &#34;El factor Pilgrim&#34;.&#xA;&#xA;Así da comienzo el &#34;El factor Pilgrim&#34;, la ópera prima de Alberto Rodríguez y Santi Amodeo. La sinopsis de la película bien podría sonar a chiste: &#34;un español (Alex O&#39;Dogherty), un italiano (Enrico Vecchi), un inglés (Simon Edwars) y un sueco (Jöns Pappila) sobreviven en el Londres de los noventa dedicándose al trapicheo de artículos de rastro cuando, por azares de la fortuna, cae en sus manos un objeto que podría cambiar la historia más reciente de la música y la de la banda más importante del panorama británico y mundial de los últimos tiempos, los Beatles.&#34; A partir de este momento lo que parece ser una historia propia de la novela picaresca da un giro y se convierte en un trepidante thriller sin dejar de lado el toque humorístico y absurdo que impregna la relación de estos cuatro personajes.&#xA;&#xA;Desde las primeras escenas se aprecia cómo el ingenio del equipo técnico suple el irrisorio presupuesto con el que contó la película que, por no tener, no tenían ni autorización para rodar en las calles de Londres. Un trabajo en el que esas carencias son salvadas por un guion más que acertado, un ritmo trepidante y un genial trabajo interpretativo.&#xA;&#xA;Para muchos, en esta película, la ciudad de Londres se convierte en un personaje más aunque, para mí, el gran protagonista que está presente durante toda la historia es la banda sonora: magistral. Ante la imposibilidad presupuestaria de afrontar los derechos de las canciones que querían incluir, recurrieron a Lavadora, una banda formada ex profeso por músicos de la escena underground sevillana para hacerse cargo del apartado musical de esta película y con vistas a ampliar el proyecto a futuras grabaciones, cosa que, con el tiempo, se llegó a confirmar.&#xA;&#xA;Cabe mencionar que en el año 2000, el año de su estreno, entre otros reconocimientos recibió una mención especial en el Festival de San Sebastián «por su hilarante frescura y energía». En palabras del propio jurado, «nos hemos sentido particularmente impresionados por el original concepto del film y la inventiva de sus diálogos».&#xA;&#xA;Mi relación con la película&#xA;&#xA;Hará más de veinticinco años, por motivos que no vienen al caso, me tuve que hacer a toda prisa con una videoteca en VHS a partir de una lista de títulos, algunos conocidos, otros no tanto y otros totalmente desconocidos. El listado consistía en una serie de folios grapados con tres columnas: número de índice, título de la película y género. Sin duda, entre los totalmente desconocidos se encontraba El factor Pilgrim.&#xA;&#xA;No sé cuánto tardé en verla por primera vez, supongo que antes vería otras más conocidas, pero desde ese primer visionado fueron muchas las veces que volví a verla. Algunas veces solo, pero otras tantas con amigos. A la mayoría de ellos, acostumbrados a un cine más comercial y a grandes producciones, no les atraía lo más mínimo o, directamente, nos mandaban (a la película y a mí) a la mierda; pero otros veían en ella una apuesta interesante, diferente y entretenida.&#xA;&#xA;Desde entonces conservé una copia en VHS aunque durante mucho tiempo también la estuve buscando en formato digital, lamentablemente, sin éxito alguno. También anduve buceando por páginas de descarga, pero no logré nada más allá de alguna copia de mala calidad a partir de un VHS o alguna versión sin el doblaje final (los actores grabaron entre inglés y español según el caso), con lo cual resultaba más caótica aún. Se dio el caso de que la pusieron en televisión alguna que otra vez, aunque siempre me enteraba tarde.&#xA;&#xA;Hasta que recientemente me dio por buscarla de nuevo y gratamente he visto que está en alguna plataforma digital y, ahora sí, a href=&#34;https://es.wikipedia.org/wiki/Peer-to-peer&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;peer to peer/a mediante, tenemos una buena versión disponible; basta pedírselo a tu a href=&#34;https://amule-org.github.io/es/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;mula favorita/a.&#xA;&#xA;Como colofón a este pequeño homenaje no puedo hacer otra cosa que recomendarla una y otra vez. Puede que ya la hayas visto, pero si no, no dejes de hacerlo. Tal vez te llegue como me llegó a mí entonces y, de una u otra forma, pase a representar algo especial para ti.&#xA;&#xA;centeriframe width=&#34;560&#34; height=&#34;315&#34; src=&#34;https://www.youtube.com/embed/DrYvUGhAvBc?si=hV_a3MqveQ-tcNCn&#34; title=&#34;YouTube video player&#34; frameborder=&#34;0&#34; allow=&#34;accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share&#34; referrerpolicy=&#34;strict-origin-when-cross-origin&#34; allowfullscreen/iframe/center&#xA;&#xA;br&#xA;Más entradas etiquetadas como #Cine, #Underground y #OperaPrima&#xA;br&#xA;hr]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>“Si algo he aprendido en esta vida, es que difícilmente puede uno escapar al funcionamiento propio de las cosas. Quiero decir que, si vives en Tokio, compartirás tu vagón de metro con once mil japoneses y, si lo haces en Oslo, raro será el día en que te libres del abrigo y la bufanda. Y yo, por aquel entonces, vivía en Londres.”</p></blockquote>

<p><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/luiseme/el-factor-pilgrim.jpeg" alt="Fragmento de la portada de la película en la que se aprecia una calle residencial con viviendas de arquitectura típicamente británica y vehículos aparcados a ambos lados de la calle; y en la que asoma parte de un carro de supermercado lleno de trastos y, sobre éstos, un gallo. En la parte inferior de la imagen se puede leer el título de la película, &#34;El factor Pilgrim&#34;."></p>

<p>Así da comienzo el <strong>“El factor Pilgrim”</strong>, la ópera prima de Alberto Rodríguez y Santi Amodeo. La sinopsis de la película bien podría sonar a chiste: “un español (Alex O&#39;Dogherty), un italiano (Enrico Vecchi), un inglés (Simon Edwars) y un sueco (Jöns Pappila) sobreviven en el Londres de los noventa dedicándose al trapicheo de artículos de rastro cuando, por azares de la fortuna, cae en sus manos un objeto que podría cambiar la historia más reciente de la música y la de la banda más importante del panorama británico y mundial de los últimos tiempos, los Beatles.” A partir de este momento lo que parece ser una historia propia de la novela picaresca da un giro y se convierte en un trepidante <em>thriller</em> sin dejar de lado el toque humorístico y absurdo que impregna la relación de estos cuatro personajes.</p>

<p>Desde las primeras escenas se aprecia cómo el ingenio del equipo técnico suple el irrisorio presupuesto con el que contó la película que, por no tener, no tenían ni autorización para rodar en las calles de Londres. Un trabajo en el que esas carencias son salvadas por un guion más que acertado, un ritmo trepidante y un genial trabajo interpretativo.</p>

<p>Para muchos, en esta película, la ciudad de Londres se convierte en un personaje más aunque, para mí, el gran protagonista que está presente durante toda la historia es la banda sonora: magistral. Ante la imposibilidad presupuestaria de afrontar los derechos de las canciones que querían incluir, recurrieron a <strong>Lavadora</strong>, una banda formada ex profeso por músicos de la escena <em>underground</em> sevillana para hacerse cargo del apartado musical de esta película y con vistas a ampliar el proyecto a futuras grabaciones, cosa que, con el tiempo, se llegó a confirmar.</p>

<p>Cabe mencionar que en el año 2000, el año de su estreno, entre otros reconocimientos recibió una mención especial en el Festival de San Sebastián «por su hilarante frescura y energía». En palabras del propio jurado, «<em>nos hemos sentido particularmente impresionados por el original concepto del film y la inventiva de sus diálogos</em>».</p>

<h3 id="mi-relación-con-la-película">Mi relación con la película</h3>

<p>Hará más de veinticinco años, por motivos que no vienen al caso, me tuve que hacer a toda prisa con una videoteca en VHS a partir de una lista de títulos, algunos conocidos, otros no tanto y otros totalmente desconocidos. El listado consistía en una serie de folios grapados con tres columnas: número de índice, título de la película y género. Sin duda, entre los totalmente desconocidos se encontraba <strong>El factor Pilgrim</strong>.</p>

<p>No sé cuánto tardé en verla por primera vez, supongo que antes vería otras más conocidas, pero desde ese primer visionado fueron muchas las veces que volví a verla. Algunas veces solo, pero otras tantas con amigos. A la mayoría de ellos, acostumbrados a un cine más comercial y a grandes producciones, no les atraía lo más mínimo o, directamente, nos mandaban (a la película y a mí) a la mierda; pero otros veían en ella una apuesta interesante, diferente y entretenida.</p>

<p>Desde entonces conservé una copia en VHS aunque durante mucho tiempo también la estuve buscando en formato digital, lamentablemente, sin éxito alguno. También anduve buceando por páginas de descarga, pero no logré nada más allá de alguna copia de mala calidad a partir de un VHS o alguna versión sin el doblaje final (los actores grabaron entre inglés y español según el caso), con lo cual resultaba más caótica aún. Se dio el caso de que la pusieron en televisión alguna que otra vez, aunque siempre me enteraba tarde.</p>

<p>Hasta que recientemente me dio por buscarla de nuevo y gratamente he visto que está en alguna plataforma digital y, ahora sí, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peer-to-peer" target="_blank" rel="nofollow noopener"><em>peer to peer</em></a> mediante, tenemos una buena versión disponible; basta pedírselo a tu <a href="https://amule-org.github.io/es/" target="_blank" rel="nofollow noopener">mula favorita</a>.</p>

<p>Como colofón a este pequeño homenaje no puedo hacer otra cosa que recomendarla una y otra vez. Puede que ya la hayas visto, pero si no, no dejes de hacerlo. Tal vez te llegue como me llegó a mí entonces y, de una u otra forma, pase a representar algo especial para ti.</p>

<p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/DrYvUGhAvBc?si=hV_a3MqveQ-tcNCn" title="YouTube video player" frameborder="0" allowfullscreen=""></iframe></p>

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]]></content:encoded>
      <author>Sé verlas al revés</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/pu01kjixgc</guid>
      <pubDate>Mon, 13 Jul 2026 16:01:12 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Camino del exprimidor</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/camino-del-exprimidor</link>
      <description>&lt;![CDATA[Camino del exprimidor &#xA;&#xA;Caminaba una naranja, triste y cabizbaja, camino del exprimidor. &#xA;&#xA;Caminaba escoltada por dos altos y serios plátanos, que bajo su casco negro miraban al frente y que hacían resonar su botas —clac, clac— sobre la repisa de la cocina. La repisa era larga y estaba llena de frutas, todas tristes, reunidas allí para despedir a la pobre naranja. Los más compungidos eran, claro está, los familiares: los Naránjez, los Pérez-Limón y la señá Marieta, una lima que iba toda vestida de negro como si aquello fuera ya el funeral.&#xA;&#xA;No faltaba nadie aquella mañana: estaba la cuadrilla de fresas, el elegante Don Melón, Cebollín y familia, también los Ruiz-Pepino. Incluso se contaba con la presencia de Johnny Puerro, flaco y melenudo rockero.&#xA;&#xA;Caminaba la naranja y cada vez estaba más cerca el exprimidor. El aparato esperaba, reluciente, plateado y siniestro, preparado para empezar a rugir. Sin decirlo, todo el mundo se preguntaba: «¿Por qué tiene que ocurrir este estropicio cada día?». De pronto, entre la muchedumbre alguien levantó la voz:&#xA;&#xA;—¡Hoy no queremos este crimen matutino! ¿Qué ha hecho esta pobre naranja?&#xA;&#xA;Le respondió raudo un guisante joven, pero con mente de viejo:&#xA;&#xA;—No es lo que haya hecho o dejado de hacer. Lo dice la Ley del Desayuno y la ley está para cumplir.&#xA;&#xA;—Pero ¿quién se inventó esa ley? ¡Cambiémosla! —gritó alguien levantando furioso su gorra.&#xA;&#xA;Se armó un gran revuelo, todo el mundo gritaba y quería hablar a la vez. Aunque no se entendía nada, el mensaje de todos era claro: nadie quería que la naranja fuese exprimida aquella mañana. Sobra decir que los menos interesados eran la propia naranja y su familia cítrica. Los más interesados: los dos plátanos altos, que llamaban al orden pero no conseguían nada. &#xA;&#xA;Entonces ocurrió algo inaudito: alguien (tal vez Johnny Puerro o algún escurridizo espárrago) corrió hasta el cable del exprimidor, estiró de él con todas sus fuerzas y consiguió desenchufarlo. &#xA;&#xA;Se hizo un silencio total. Los plátanos corrieron e intentaron volver a enchufarlo, pero tardaron demasiado en conseguirlo: para cuando se dieron la vuelta, la naranja se había escabullido y escondido entre la multitud. Los plátanos se pusieron a gritar y a tocar sus silbatos, pero allí no apareció naranja ninguna. Y por mucho que buscaron y buscaron, no consiguieron encontrarla por ninguna parte. ¿Qué paso entonces? Pues obvio, que aquella mañana alguien se quedó sin zumo en el desayuno…&#xA;&#xA;(Después de este episodio, el pueblo consiguió hablar con el Presidente de la República de las Frutas y Verduras y, tras algunas negociaciones, se dejó de aplicar aquella ley tan antigua y violenta. En su lugar, se redactó la Nueva Ley del Zumo en Tetrabrick, mucho más justa para todos y que, por lo que se ve, sigue aún vigente hoy en día.)]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="camino-del-exprimidor">Camino del exprimidor</h2>

<p>Caminaba una naranja, triste y cabizbaja, camino del exprimidor.</p>

<p>Caminaba escoltada por dos altos y serios plátanos, que bajo su casco negro miraban al frente y que hacían resonar su botas —clac, clac— sobre la repisa de la cocina. La repisa era larga y estaba llena de frutas, todas tristes, reunidas allí para despedir a la pobre naranja. Los más compungidos eran, claro está, los familiares: los Naránjez, los Pérez-Limón y la señá Marieta, una lima que iba toda vestida de negro como si aquello fuera ya el funeral.</p>

<p>No faltaba nadie aquella mañana: estaba la cuadrilla de fresas, el elegante Don Melón, Cebollín y familia, también los Ruiz-Pepino. Incluso se contaba con la presencia de Johnny Puerro, flaco y melenudo rockero.</p>

<p>Caminaba la naranja y cada vez estaba más cerca el exprimidor. El aparato esperaba, reluciente, plateado y siniestro, preparado para empezar a rugir. Sin decirlo, todo el mundo se preguntaba: «¿Por qué tiene que ocurrir este estropicio cada día?». De pronto, entre la muchedumbre alguien levantó la voz:</p>

<p>—¡Hoy no queremos este crimen matutino! ¿Qué ha hecho esta pobre naranja?</p>

<p>Le respondió raudo un guisante joven, pero con mente de viejo:</p>

<p>—No es lo que haya hecho o dejado de hacer. Lo dice la Ley del Desayuno y la ley está para cumplir.</p>

<p>—Pero ¿quién se inventó esa ley? ¡Cambiémosla! —gritó alguien levantando furioso su gorra.</p>

<p>Se armó un gran revuelo, todo el mundo gritaba y quería hablar a la vez. Aunque no se entendía nada, el mensaje de todos era claro: nadie quería que la naranja fuese exprimida aquella mañana. Sobra decir que los menos interesados eran la propia naranja y su familia cítrica. Los más interesados: los dos plátanos altos, que llamaban al orden pero no conseguían nada.</p>

<p>Entonces ocurrió algo inaudito: alguien (tal vez Johnny Puerro o algún escurridizo espárrago) corrió hasta el cable del exprimidor, estiró de él con todas sus fuerzas y consiguió desenchufarlo.</p>

<p>Se hizo un silencio total. Los plátanos corrieron e intentaron volver a enchufarlo, pero tardaron demasiado en conseguirlo: para cuando se dieron la vuelta, la naranja se había escabullido y escondido entre la multitud. Los plátanos se pusieron a gritar y a tocar sus silbatos, pero allí no apareció naranja ninguna. Y por mucho que buscaron y buscaron, no consiguieron encontrarla por ninguna parte. ¿Qué paso entonces? Pues obvio, que aquella mañana alguien se quedó sin zumo en el desayuno…</p>

<p>(Después de este episodio, el pueblo consiguió hablar con el Presidente de la República de las Frutas y Verduras y, tras algunas negociaciones, se dejó de aplicar aquella ley tan antigua y violenta. En su lugar, se redactó la Nueva Ley del Zumo en Tetrabrick, mucho más justa para todos y que, por lo que se ve, sigue aún vigente hoy en día.)</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ar5zw4oocl</guid>
      <pubDate>Sun, 12 Jul 2026 18:11:40 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>¡No se desmonte tanto, señor Leandro!</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/no-se-desmonte-tanto-senor-leandro</link>
      <description>&lt;![CDATA[¡No se desmonte tanto, señor Leandro!&#xA;&#xA;Lo que más hace el señor Leandro es estar sentado en su sofá, con la manta sobre las piernas y el pelo blanco despeinado. Siempre está viendo películas antiguas. Le encantan. A veces, tiene algún ataque de tos (esto le gusta menos).&#xA;&#xA;El señor Leandro vive solo y, cada dos o tres días, recibe la visita de su vecina Sara, que a veces viene con su hija Leyla, de ocho años. Al señor Leandro le gusta mucho que venga Leyla porque juega con ella y se hacen bromas, la una al otro y el otro a la una.&#xA;&#xA;(No sabemos apenas nada de las visitas de los hijos del señor Leandro, ni siquiera sabemos si tiene hijos.)&#xA;&#xA;Cuando no está viendo películas antiguas, al señor Leandro le gusta mirar por su ventana, que da al patio. Allá arriba ve un trozo de cielo y así pasa un poco el rato. Tiene mucho tiempo, el señor Leandro.&#xA;&#xA;Una tarde, el señor Leandro estaba viendo Los Goonies cuando le entró un ataque de tos. El ataque era de los buenos. De los buenos malos, se entiende. De los morrocotudos.&#xA;&#xA;Cof, cof. &#xA;&#xA;Y no podía parar de toser.&#xA;&#xA;Cof, cof, cof.&#xA;&#xA;Tosía tanto que hasta tuvo que parar la película.&#xA;&#xA;COF, COF, COF. &#xA;&#xA;El señor Leandro no podía detener aquel ataque de tos. Tosía tanto que por el patio no se oía otra cosa. No se oían las cumbias del primero, ni las conversaciones del tercero: solo las toses del señor Leandro.&#xA;&#xA;¡¡COF, COF, COF!!&#xA;&#xA;El señor Leandro sintió algo raro y vio cómo su pierna derecha se había separado de su cuerpo. Él seguía en el sofá y su pierna estaba caída en el suelo, pero no le dolía. «Vaya, ahora no podré ir muy lejos», pensó el señor Leandro en su sofá, pero la tos no paraba.&#xA;&#xA;¡¡COF, COF, COF!!&#xA;&#xA;Entonces vio cómo su brazo izquierdo también se caía al suelo. El señor Leandro lo miró pero tampoco se puede decir que se quedara perplejo. No había dolor, y lo de la pierna, al parecer, lo había preparado. «Al menos puedo seguir manejando los mandos de la tele y del vídeo», pensó el señor Leandro de forma bastante optimista. Y como la tos había remitido un poco, el señor Leandro volvió a la película. &#xA;&#xA;Vio Los Goonies una vez más —podía haberla visto casi cien veces en toda su vida— y no pasó nada (a este lado de la pantalla, claro).&#xA;&#xA;Ya era casi de noche y el señor Leandro intentó levantarse para ir a la cama. Pero no pudo. Es que no era fácil solo con una pierna y un brazo. Como era un abuelo de buen dormir, no se preocupó: se colocó bien la manta con una mano y se durmió en el sofá.&#xA;&#xA;Durante la noche, el señor Leandro soñó que era un pez y que el mar era un bello lugar donde vivir.&#xA;&#xA;Por la mañana, sonó el timbre. ¡Qué oportuna la visita! «¡Entre con sus llaves, querida vecina!», le gritó desde el sofá.&#xA;&#xA;—Pero señor Leandro, ¡no se desmonte tanto! —le dijo Sara cuando entró y vio el panorama, el brazo y la pierna por los suelos.&#xA;&#xA;—Ya ve, hija, la tos. Que cuando empiezo no puedo parar.&#xA;&#xA;Sara le ayudó a recolocarse la pierna y el brazo y entre los dos consiguieron que se pusiera de otra vez en pie. &#xA;&#xA;—¡Me encuentro como nuevo! —dijo el abuelo.&#xA;&#xA;Y para celebrarlo, el señor Leandro empezó a bailar, haciendo el gamberro. Sara se rio con ganas y su risa rebotó por todo el patio, arriba y abajo.&#xA;&#xA;En medio segundo, el señor Leandro pidió a Sara permiso para sacarla a bailar, y en dos segundos más ya estaban bailando juntos. Bailaban una bella y animada música imaginaria, y Sara sonreía mucho mientras pensaba que el señor Leandro era un gran bailarín.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="no-se-desmonte-tanto-señor-leandro">¡No se desmonte tanto, señor Leandro!</h2>

<p>Lo que más hace el señor Leandro es estar sentado en su sofá, con la manta sobre las piernas y el pelo blanco despeinado. Siempre está viendo películas antiguas. Le encantan. A veces, tiene algún ataque de tos (esto le gusta menos).</p>

<p>El señor Leandro vive solo y, cada dos o tres días, recibe la visita de su vecina Sara, que a veces viene con su hija Leyla, de ocho años. Al señor Leandro le gusta mucho que venga Leyla porque juega con ella y se hacen bromas, la una al otro y el otro a la una.</p>

<p>(No sabemos apenas nada de las visitas de los hijos del señor Leandro, ni siquiera sabemos si tiene hijos.)</p>

<p>Cuando no está viendo películas antiguas, al señor Leandro le gusta mirar por su ventana, que da al patio. Allá arriba ve un trozo de cielo y así pasa un poco el rato. Tiene mucho tiempo, el señor Leandro.</p>

<p>Una tarde, el señor Leandro estaba viendo Los Goonies cuando le entró un ataque de tos. El ataque era de los buenos. De los buenos malos, se entiende. De los morrocotudos.</p>

<p>Cof, cof.</p>

<p>Y no podía parar de toser.</p>

<p>Cof, cof, cof.</p>

<p>Tosía tanto que hasta tuvo que parar la película.</p>

<p>COF, COF, COF.</p>

<p>El señor Leandro no podía detener aquel ataque de tos. Tosía tanto que por el patio no se oía otra cosa. No se oían las cumbias del primero, ni las conversaciones del tercero: solo las toses del señor Leandro.</p>

<p>¡¡COF, COF, COF!!</p>

<p>El señor Leandro sintió algo raro y vio cómo su pierna derecha se había separado de su cuerpo. Él seguía en el sofá y su pierna estaba caída en el suelo, pero no le dolía. «Vaya, ahora no podré ir muy lejos», pensó el señor Leandro en su sofá, pero la tos no paraba.</p>

<p>¡¡COF, COF, COF!!</p>

<p>Entonces vio cómo su brazo izquierdo también se caía al suelo. El señor Leandro lo miró pero tampoco se puede decir que se quedara perplejo. No había dolor, y lo de la pierna, al parecer, lo había preparado. «Al menos puedo seguir manejando los mandos de la tele y del vídeo», pensó el señor Leandro de forma bastante optimista. Y como la tos había remitido un poco, el señor Leandro volvió a la película.</p>

<p>Vio Los Goonies una vez más —podía haberla visto casi cien veces en toda su vida— y no pasó nada (a este lado de la pantalla, claro).</p>

<p>Ya era casi de noche y el señor Leandro intentó levantarse para ir a la cama. Pero no pudo. Es que no era fácil solo con una pierna y un brazo. Como era un abuelo de buen dormir, no se preocupó: se colocó bien la manta con una mano y se durmió en el sofá.</p>

<p>Durante la noche, el señor Leandro soñó que era un pez y que el mar era un bello lugar donde vivir.</p>

<p>Por la mañana, sonó el timbre. ¡Qué oportuna la visita! «¡Entre con sus llaves, querida vecina!», le gritó desde el sofá.</p>

<p>—Pero señor Leandro, ¡no se desmonte tanto! —le dijo Sara cuando entró y vio el panorama, el brazo y la pierna por los suelos.</p>

<p>—Ya ve, hija, la tos. Que cuando empiezo no puedo parar.</p>

<p>Sara le ayudó a recolocarse la pierna y el brazo y entre los dos consiguieron que se pusiera de otra vez en pie.</p>

<p>—¡Me encuentro como nuevo! —dijo el abuelo.</p>

<p>Y para celebrarlo, el señor Leandro empezó a bailar, haciendo el gamberro. Sara se rio con ganas y su risa rebotó por todo el patio, arriba y abajo.</p>

<p>En medio segundo, el señor Leandro pidió a Sara permiso para sacarla a bailar, y en dos segundos más ya estaban bailando juntos. Bailaban una bella y animada música imaginaria, y Sara sonreía mucho mientras pensaba que el señor Leandro era un gran bailarín.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/017mbg0msy</guid>
      <pubDate>Sun, 12 Jul 2026 17:39:34 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Se busca dragón</title>
      <link>https://escritura.social/siete-lagartijas/se-busca-dragon</link>
      <description>&lt;![CDATA[Se busca dragón&#xA;&#xA;Se busca dragón.&#xA;Un dragón casero&#xA;que entre sin problemas&#xA;en una habitación.&#xA;Digamos doméstico,&#xA;pero no domesticado&#xA;y que sepa convivir&#xA;como un buen ciudadano.&#xA;&#xA;Se busca dragón.&#xA;Un dragón dragonero&#xA;que ejerza de mi amigo&#xA;(tengo cinco años y medio).&#xA;Será, pues, un dragón abierto,&#xA;experto en jugar,&#xA;y que tenga título &#xA;de charlatán.&#xA;&#xA;Se busca dragón.&#xA;Un dragón bombero&#xA;que use su cola&#xA;para apagar fuegos.&#xA;Se le presta casco&#xA;y uniforme entero.&#xA;Pero mejor... jugamos sin fuego.&#xA;&#xA;Se busca dragón,&#xA;un dragón que acompañe.&#xA;Por la mañana al cole&#xA;y después al parque.&#xA;Que acompañe también&#xA;a inglés y a baile.&#xA;Y que en la ducha &#xA;no se resbale.&#xA;&#xA;Se busca dragón.&#xA;Un dragón majareta&#xA;que cante fatal,&#xA;y que le guste hablar&#xA;con las estrellas.&#xA;Y que en las noches de luna llena&#xA;me cuente mil cuentos&#xA;hasta que me duerma.&#xA;&#xA;Se busca dragón.&#xA;Un dragón dormilón&#xA;que a las ocho y media&#xA;ya esté preparado&#xA;con su pijama&#xA;y los dientes lavados.&#xA;Y con dos bostezos,&#xA;uno en cada mano.&#xA;Un dragón que ronque&#xA;cuando todos duermen&#xA;y que cada mañana&#xA;me despierte,&#xA;a la hora de siempre,&#xA;con una sonrisa &#xA;de trescientos dientes.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="se-busca-dragón">Se busca dragón</h2>

<p>Se busca dragón.
Un dragón casero
que entre sin problemas
en una habitación.
Digamos doméstico,
pero no domesticado
y que sepa convivir
como un buen ciudadano.</p>

<p>Se busca dragón.
Un dragón dragonero
que ejerza de mi amigo
(tengo cinco años y medio).
Será, pues, un dragón abierto,
experto en jugar,
y que tenga título
de charlatán.</p>

<p>Se busca dragón.
Un dragón bombero
que use su cola
para apagar fuegos.
Se le presta casco
y uniforme entero.
Pero mejor... jugamos sin fuego.</p>

<p>Se busca dragón,
un dragón que acompañe.
Por la mañana al cole
y después al parque.
Que acompañe también
a inglés y a baile.
Y que en la ducha
no se resbale.</p>

<p>Se busca dragón.
Un dragón majareta
que cante fatal,
y que le guste hablar
con las estrellas.
Y que en las noches de luna llena
me cuente mil cuentos
hasta que me duerma.</p>

<p>Se busca dragón.
Un dragón dormilón
que a las ocho y media
ya esté preparado
con su pijama
y los dientes lavados.
Y con dos bostezos,
uno en cada mano.
Un dragón que ronque
cuando todos duermen
y que cada mañana
me despierte,
a la hora de siempre,
con una sonrisa
de trescientos dientes.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Siete lagartijas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/58psp0sznv</guid>
      <pubDate>Sun, 12 Jul 2026 17:31:50 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Incierto</title>
      <link>https://escritura.social/hector-os/incierto</link>
      <description>&lt;![CDATA[Una pequeña piedra cae y apenas toca la ventana. Dentro de la casa se escuchan sus pisadas, sus palmoteos, sus reclamos. Exige un espacio, pretende ocuparlo. Percibimos que su único afán es diluir nuestras fronteras. El día es breve; la vigilia eterna. No sabemos si volverá a su habitación aletargado o encontrará un lugar sin ocuparlo todo, sin destruir nuestras almenas. O si se actualizará el desenlace monstruoso que no tenemos calculado.  ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Una pequeña piedra cae y apenas toca la ventana. Dentro de la casa se escuchan sus pisadas, sus palmoteos, sus reclamos. Exige un espacio, pretende ocuparlo. Percibimos que su único afán es diluir nuestras fronteras. El día es breve; la vigilia eterna. No sabemos si volverá a su habitación aletargado o encontrará un lugar sin ocuparlo todo, sin destruir nuestras almenas. O si se actualizará el desenlace monstruoso que no tenemos calculado.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas sueltas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/o7sgpi0ku8</guid>
      <pubDate>Sat, 11 Jul 2026 15:24:11 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Intranquilidad</title>
      <link>https://escritura.social/hector-os/intranquilidad</link>
      <description>&lt;![CDATA[Apenas oigo los trinos de los pájaros. Han vuelto o ya se van, no lo sé. Debo regresar antes de que suene la alarma. Busco con la mirada el viejo cuadro, que regalé dos semanas atrás. La distracción tensa mis cadenas. La alarma suena. Se acabo el espacio donde sólo suenan los pájaros, que ya se fueron. &#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Apenas oigo los trinos de los pájaros. Han vuelto o ya se van, no lo sé. Debo regresar antes de que suene la alarma. Busco con la mirada el viejo cuadro, que regalé dos semanas atrás. La distracción tensa mis cadenas. La alarma suena. Se acabo el espacio donde sólo suenan los pájaros, que ya se fueron.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas sueltas</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/gpfblmre3x</guid>
      <pubDate>Thu, 09 Jul 2026 10:49:04 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Leotupoema</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/leotupoema</link>
      <description>&lt;![CDATA[Con este hastag hemos empezado en Mastodon a poner poemas que luego son leídos por la gente.&#xA;Se trata de ver cómo la poesía adquiere altura cuando el poema se regala y cada une la interpreta. Las voces, la composición, los acentos, las pausas y la comprensión de cómo se debe leer un poema son particulares, en cierta forma íntimas y cuando le autore las oye comprende como su trabajo se ha ensanchado, el tajo se ha hecho más profundo y ha llegado al hueso, ahí donde todes les poetes queremos llegar, donde se siente que la palabra tiene sentido, produce un temblor, hace rodar la lágrima, evoca, sana, lo explica todo, si es que algo tiene explicación.&#xA;Este es el resumen de lo que terminó saliendo.&#xA;&#xA;Autore: @SrMoshuelo@masto.es&#xA;&#xA;sois lo que se ve&#xA;abajo al otro lado a plena luz&#xA;oculto en el hacer sinvergüenza&#xA;ayudadme a no incrustar&#xA;mi deseo en este panorama&#xA;milimétrico de edificios&#xA;y emociones sometidas&#xA;sois sin saberlo el brote&#xA;en lo más alto de la atalaya&#xA;en vuestra voz y vuestros gestos&#xA;me reconozco&#xA;me detengo&#xA;me permito el alivio y la esperanza&#xA;&#xA;Así lo lee @fmolinero@neopaquita.es&#xA;Así lo lee @gabrielTandil@rebel.ar&#xA;Así lo lee @bettie@masto.es&#xA;Así lo lee @jpuntoavi@masto.es&#xA;Así lo lee @aguedapoesia@masto.es&#xA;Así lo lee @cienfrasesMP@mastodon.social&#xA;Así lo lee @Hirundo_sylvatica@masto.es&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Con este hastag hemos empezado en Mastodon a poner poemas que luego son leídos por la gente.
Se trata de ver cómo la poesía adquiere altura cuando el poema se regala y cada une la interpreta. Las voces, la composición, los acentos, las pausas y la comprensión de cómo se debe leer un poema son particulares, en cierta forma íntimas y cuando le autore las oye comprende como su trabajo se ha ensanchado, el tajo se ha hecho más profundo y ha llegado al hueso, ahí donde todes les poetes queremos llegar, donde se siente que la palabra tiene sentido, produce un temblor, hace rodar la lágrima, evoca, sana, lo explica todo, si es que algo tiene explicación.
Este es el resumen de lo que terminó saliendo.</p>

<p>Autore: @SrMoshuelo@masto.es</p>

<p>sois lo que se ve
abajo al otro lado a plena luz
oculto en el hacer sinvergüenza
ayudadme a no incrustar
mi deseo en este panorama
milimétrico de edificios
y emociones sometidas
sois sin saberlo el brote
en lo más alto de la atalaya
en vuestra voz y vuestros gestos
me reconozco
me detengo
me permito el alivio y la esperanza</p>

<p><a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/7d3e639b-f42b-476d-aca7-c390877cde39" rel="nofollow">Así lo lee @fmolinero@neopaquita.es</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/048e3da4-37c7-4edf-b86b-5cf9158d0422" rel="nofollow">Así lo lee @gabrielTandil@rebel.ar</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/e48d8a36-e900-4806-af74-a9cac5e18558" rel="nofollow">Así lo lee @bettie@masto.es</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/59d5d398-d99b-4b6b-8cbb-124c227f8dd5" rel="nofollow">Así lo lee @jpuntoavi@masto.es</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/bbec5e39-ffe5-42df-9385-4f016f2ee051" rel="nofollow">Así lo lee @aguedapoesia@masto.es</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/62003526-18b0-421d-842e-fcd5e48b00a7" rel="nofollow">Así lo lee @cienfrasesMP@mastodon.social</a>
<a href="https://kdrive.infomaniak.com/app/share/1527404/a5a6ee32-e65f-4953-a8a0-af3af9a9392e" rel="nofollow">Así lo lee @Hirundo_sylvatica@masto.es</a></p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/xjansj5ks3</guid>
      <pubDate>Tue, 07 Jul 2026 11:40:45 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El pacto</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/el-pacto</link>
      <description>&lt;![CDATA[Cuando el sol desaparecía detrás de las murallas, el mar dejaba de ser un lugar conocido. Las olas cambiaban de color; el azul habitual se volvía profundo, denso, como si una sombra antigua yaciera bajo la superficie.&#xA;&#xA;Guillem lo observaba desde pequeño. Mientras los otros marineros regresaban al puerto hablando de redes y vientos, él escuchaba el silencio que se mecía entre las olas. Para él, el mar no era solo agua, sino un ente vivo que respiraba con parsimonia.&#xA;&#xA;«Los niños que vienen al mundo durante una tormenta no pertenecen del todo a tierra firme», solía decir su padre. La noche del nacimiento de Guillem, truenos y relámpagos rasgaron el cielo y el viento sacudió las barcas como si pretendiera arrancarlas del puerto. El primer grito del recién nacido se mezcló con el rugido del océano, que parecía el de una enorme bestia herida.&#xA;&#xA;Guillem siempre creyó que su padre se dejaba arrastrar por sus fantasías de viejo marinero. Hasta el día en que, años más tarde, sintió la llamada del mar. Esa noche había salido solo en su barca mientras el pueblo dormía. Hacía semanas que los pescadores regresaban a puerto con las manos vacías; en las tabernas se extendía el rumor de que el mar estaba cambiando.&#xA;&#xA;Cuando Guillem lanzó su red, el viento viró de golpe. Las olas crecieron con una fuerza antinatural. Una embestida le hizo caer y la oscuridad lo engulló. Luchó por respirar, pero el agua le colmaba la boca y se abría paso hacia sus pulmones. Cuando apenas le quedaba un hilo de energía, sintió un contacto extraño, suave y firme a la vez, como si el mar lo sostuviera en sus brazos.&#xA;&#xA;Entonces, escuchó una voz. No provenía de fuera, sino de su propio interior: «Hijo de la tormenta, te esperamos».&#xA;&#xA;No se ahogó. Las olas lo depositaron con suavidad en la arena, como si fuera un objeto frágil que temieran romper. Permaneció tumbado boca arriba, con el corazón desbocado, mientras el mar recobraba su calma aparente.&#xA;&#xA;Al amanecer, despertó en la cala más oculta de la costa. A su lado, aguardaba una mujer de edad indescifrable. Tenía los cabellos blancos como la sal y los ojos del color del cielo antes de una tempestad.&#xA;&#xA;—Debes tomar una decisión —dijo.&#xA;—¿A qué te refieres? —preguntó Guillem.&#xA;—Hace mucho tiempo —retomó la dama misteriosa—, la tierra y el agua sellaron un pacto. Los hombres respetarían el mar y, a cambio, este les colmaría de vida. Años más tarde, el acuerdo se rompió. Tombau, un dragón tan antiguo como la costa, fue capturado y encadenado debajo de esa enorme roca que mira a la bahía.&#xA;&#xA;Guillem había crecido escuchando leyendas como esa. Sin embargo, por primera vez, sintió que no eran tan solo cuentos que los padres contaban a sus hijos, sino una profunda herida, un desgarro.&#xA;&#xA;—Si el dragón muere, también lo hará el mar —culminó la mujer.&#xA;&#xA;Al caer la noche, el pescador tomó una barca y se dirigió al imponente peñón, impulsado por un viento que parecía conocer el camino mejor que él. La nave atracó casi sin necesidad de maniobrar. Guillem saltó a la arena y amarró la embarcación a un tronco cercano.&#xA;&#xA;Ante él se encontraba la boca de una cueva. Se adentró en ella y avanzó a tientas en la penumbra. Alcanzó una cámara enorme, iluminada por multitud de cristales que reflejaban la luz de la luna llena que se filtraba a través de mil rendijas. En el centro, amarrado con una cadena de hierro y piedra, yacía Tombau. El dragón marino era una serpiente colosal, cubierta de escamas de distintos tonos de azul y verde. Sus ojos encerraban una tristeza tan grande que podría engullir el océano.&#xA;&#xA;—Has venido. —La voz de la criatura resonó imponente.&#xA;—Me llamaste —respondió Guillem.&#xA;—Debes tomar una decisión, hijo de la tormenta. Si me liberas, el mar se desbocará como un animal. Será libre, imprevisible, peligroso. Los marineros arriesgarán sus vidas cuando faenen. Si me mantienes encadenado, en cambio, se consumirá poco a poco hasta desvanecerse como un recuerdo lejano.&#xA;&#xA;Guillem pensó en el pueblo, en los pescadores y sus barcas amarradas en el puerto. Tomó la piedra más grande que pudo sostener y golpeó con dureza las cadenas que retenían a Tombau. Un espasmo descomunal sacudió la cueva. El dragón saludó al marinero con la cabeza antes de escurrirse entre las rocas.&#xA;&#xA;Al día siguiente, el mar había cambiado. Las olas golpeaban las embarcaciones con violencia, pero las redes regresaban llenas de pescado. Los vecinos celebraban el retorno a la vida de antaño sin comprender el precio que habían pagado por ella.&#xA;&#xA;A veces, en noches de luna llena, un rugido lejano atravesaba el horizonte. En esos momentos, Guillem paseaba hasta la muralla y contemplaba el vasto mar. Ya no era tan solo un pescador, se había convertido en un puente entre la tierra y el agua. Mientras alguien recordara lo que el mar había sido, el mundo no se sumiría en el silencio más profundo.&#xA;&#xA;relato &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando el sol desaparecía detrás de las murallas, el mar dejaba de ser un lugar conocido. Las olas cambiaban de color; el azul habitual se volvía profundo, denso, como si una sombra antigua yaciera bajo la superficie.</p>

<p>Guillem lo observaba desde pequeño. Mientras los otros marineros regresaban al puerto hablando de redes y vientos, él escuchaba el silencio que se mecía entre las olas. Para él, el mar no era solo agua, sino un ente vivo que respiraba con parsimonia.</p>

<p>«Los niños que vienen al mundo durante una tormenta no pertenecen del todo a tierra firme», solía decir su padre. La noche del nacimiento de Guillem, truenos y relámpagos rasgaron el cielo y el viento sacudió las barcas como si pretendiera arrancarlas del puerto. El primer grito del recién nacido se mezcló con el rugido del océano, que parecía el de una enorme bestia herida.</p>

<p>Guillem siempre creyó que su padre se dejaba arrastrar por sus fantasías de viejo marinero. Hasta el día en que, años más tarde, sintió la llamada del mar. Esa noche había salido solo en su barca mientras el pueblo dormía. Hacía semanas que los pescadores regresaban a puerto con las manos vacías; en las tabernas se extendía el rumor de que el mar estaba cambiando.</p>

<p>Cuando Guillem lanzó su red, el viento viró de golpe. Las olas crecieron con una fuerza antinatural. Una embestida le hizo caer y la oscuridad lo engulló. Luchó por respirar, pero el agua le colmaba la boca y se abría paso hacia sus pulmones. Cuando apenas le quedaba un hilo de energía, sintió un contacto extraño, suave y firme a la vez, como si el mar lo sostuviera en sus brazos.</p>

<p>Entonces, escuchó una voz. No provenía de fuera, sino de su propio interior: «Hijo de la tormenta, te esperamos».</p>

<p>No se ahogó. Las olas lo depositaron con suavidad en la arena, como si fuera un objeto frágil que temieran romper. Permaneció tumbado boca arriba, con el corazón desbocado, mientras el mar recobraba su calma aparente.</p>

<p>Al amanecer, despertó en la cala más oculta de la costa. A su lado, aguardaba una mujer de edad indescifrable. Tenía los cabellos blancos como la sal y los ojos del color del cielo antes de una tempestad.</p>

<p>—Debes tomar una decisión —dijo.
—¿A qué te refieres? —preguntó Guillem.
—Hace mucho tiempo —retomó la dama misteriosa—, la tierra y el agua sellaron un pacto. Los hombres respetarían el mar y, a cambio, este les colmaría de vida. Años más tarde, el acuerdo se rompió. Tombau, un dragón tan antiguo como la costa, fue capturado y encadenado debajo de esa enorme roca que mira a la bahía.</p>

<p>Guillem había crecido escuchando leyendas como esa. Sin embargo, por primera vez, sintió que no eran tan solo cuentos que los padres contaban a sus hijos, sino una profunda herida, un desgarro.</p>

<p>—Si el dragón muere, también lo hará el mar —culminó la mujer.</p>

<p>Al caer la noche, el pescador tomó una barca y se dirigió al imponente peñón, impulsado por un viento que parecía conocer el camino mejor que él. La nave atracó casi sin necesidad de maniobrar. Guillem saltó a la arena y amarró la embarcación a un tronco cercano.</p>

<p>Ante él se encontraba la boca de una cueva. Se adentró en ella y avanzó a tientas en la penumbra. Alcanzó una cámara enorme, iluminada por multitud de cristales que reflejaban la luz de la luna llena que se filtraba a través de mil rendijas. En el centro, amarrado con una cadena de hierro y piedra, yacía Tombau. El dragón marino era una serpiente colosal, cubierta de escamas de distintos tonos de azul y verde. Sus ojos encerraban una tristeza tan grande que podría engullir el océano.</p>

<p>—Has venido. —La voz de la criatura resonó imponente.
—Me llamaste —respondió Guillem.
—Debes tomar una decisión, hijo de la tormenta. Si me liberas, el mar se desbocará como un animal. Será libre, imprevisible, peligroso. Los marineros arriesgarán sus vidas cuando faenen. Si me mantienes encadenado, en cambio, se consumirá poco a poco hasta desvanecerse como un recuerdo lejano.</p>

<p>Guillem pensó en el pueblo, en los pescadores y sus barcas amarradas en el puerto. Tomó la piedra más grande que pudo sostener y golpeó con dureza las cadenas que retenían a Tombau. Un espasmo descomunal sacudió la cueva. El dragón saludó al marinero con la cabeza antes de escurrirse entre las rocas.</p>

<p>Al día siguiente, el mar había cambiado. Las olas golpeaban las embarcaciones con violencia, pero las redes regresaban llenas de pescado. Los vecinos celebraban el retorno a la vida de antaño sin comprender el precio que habían pagado por ella.</p>

<p>A veces, en noches de luna llena, un rugido lejano atravesaba el horizonte. En esos momentos, Guillem paseaba hasta la muralla y contemplaba el vasto mar. Ya no era tan solo un pescador, se había convertido en un puente entre la tierra y el agua. Mientras alguien recordara lo que el mar había sido, el mundo no se sumiría en el silencio más profundo.</p>

<p>#relato</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/rcb0ite2fd</guid>
      <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 19:23:05 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La disonancia de la perfección</title>
      <link>https://escritura.social/santillanrh/la-disonancia-de-la-perfeccion</link>
      <description>&lt;![CDATA[—Te escucho y pienso en la Francia del siglo XIX —dijo, sin mostrar condescendencia, sino una sincera admiración.&#xA;&#xA;—¿Qué es lo que escuchas? —preguntó el intérprete, con gran escepticismo.&#xA;&#xA;—A William Bouguereau. Muestras un estilo perfecto, resonando una belleza fácil de percibir.&#xA;&#xA;—¿Es eso bueno? Porque no quiero ser de entendimiento simple —preguntó el intérprete, casi ofendido al ser comparado con pinceladas fotográficas.&#xA;&#xA;—Lo es. Tienes una exactitud que muy pocos logran, pero ahora es el momento idóneo de mostrar lo que sientes ante esa sonoridad impecable. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>—Te escucho y pienso en la Francia del siglo XIX —dijo, sin mostrar condescendencia, sino una sincera admiración.</p>

<p>—¿Qué es lo que escuchas? —preguntó el intérprete, con gran escepticismo.</p>

<p>—A William Bouguereau. Muestras un estilo perfecto, resonando una belleza fácil de percibir.</p>

<p>—¿Es eso bueno? Porque no quiero ser de entendimiento simple —preguntó el intérprete, casi ofendido al ser comparado con pinceladas fotográficas.</p>

<p>—Lo es. Tienes una exactitud que muy pocos logran, pero ahora es el momento idóneo de mostrar lo que sientes ante esa sonoridad impecable.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Apuntes de Rob</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/bcwwpagi4v</guid>
      <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 04:37:21 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi amigo</title>
      <link>https://escritura.social/santillanrh/mi-amigo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Él ahora se dedicaba simplemente a mirar alrededor; ya no sentía a su compañero con quien compartía el mismo propósito. Los días pasaron sin sentirlo, sin encontrarle sentido a su existencia. Decidió cerrar los ojos para tratar de olvidar, pero, repentinamente, percibió a su compañero, quien le pedía ayuda para volver a juntar sus almas y dar vida a las vibraciones que embellecen el pasar del tiempo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Él ahora se dedicaba simplemente a mirar alrededor; ya no sentía a su compañero con quien compartía el mismo propósito. Los días pasaron sin sentirlo, sin encontrarle sentido a su existencia. Decidió cerrar los ojos para tratar de olvidar, pero, repentinamente, percibió a su compañero, quien le pedía ayuda para volver a juntar sus almas y dar vida a las vibraciones que embellecen el pasar del tiempo.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Apuntes de Rob</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/2xnwklw39b</guid>
      <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 04:32:07 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mis lecturas en junio de 2026</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/mis-lecturas-en-junio-de-2026</link>
      <description>&lt;![CDATA[Aunque odio el calor, junio es uno de mis meses favoritos porque me pillo mis dos semanas de vacaciones de verano. Así que he leído un poquito más y más tranquilo que los meses anteriores, aunque sigue siendo menos de lo que me gustaría pero he gastado mucho tiempo en entrenar, escribir (de esto a ver si pronto hago una entrada) y ponerme al día con un par de videojuegos de las últimas rebajas. &#xA;&#xA;El resumen de lecturas es el siguiente: 1 poemario, 21 números de cómics americanos (en distintos formatos)&#xA;&#xA;Semiótica nuclear&#xA;&#xA;Un poemario obra de Ben Clark que publicó el mes pasado y que me leí de cara a la presentación que haría a principios de mes. Es muy corto pero intenso. Me causó un desasosiego tremendo su lectura por el paisaje desolador que nos presenta, aunque con pequeños momentos de luz en algunos de sus versos. &#xA;&#xA;Una lectura muy recomendable. &#xA;&#xA;Spiderman Noir: Crepúsculo en Babilonia&#xA;&#xA;Tomo en tapa blanda que contiene 5 números americanos.&#xA;&#xA;Mini serie de Spiderman Noir que recupera al personaje después de los acontecimientos del evento arácnido Spidergedón donde encontró su aparente fin. En esta aventura, aunque empieza en Nueva York, nos iremos a viajar por el mundo cual Indiana Jones para acabar en una excavación arqueológica. &#xA;&#xA;Aunque mola ver al personaje fuera de su ambiente habitual debo decir que la serie es un poco más floja que las dos mini series que encontrábamos en el omnibus que leí el mes pasado. Y, además, he tenido cierto problema con los diálogos de la Doctora Huma con su coletilla (que imagino es cosa de la versión original pero no sé si la traducción hace más insoportable esa coletilla o era así también en inglés). &#xA;&#xA;En cualquier caso muy entretenida y ojalá más mini series así en el futuro.&#xA;&#xA;Marvel Pride 2026&#xA;&#xA;Grapa con cuatro historias cortas que viene a tener la longitud de dos grapas normales americanas.&#xA;&#xA;Se trata del típico número especial para apoyar a la causa que toque en ese momento y que en junio es al orgullo. Como suele pasar en estos especiales el mensaje que transmiten es importante y potente pero las historias bastante flojas. Eso sí a nivel de dibujo creo que todas están muy bien. &#xA;&#xA;Mi historia favorita sin duda ha sido “Buenas noches, rosa azul”. Y es que Raven (mística) es un personaje al que le tengo mucho cariño y me gusta verla siendo feliz. “La que huye” es a nivel de acción la más potente y la segunda que más me ha gustado (aunque reconozco que no sabía de las relaciones de la Gata Negra más allá de la esporádica con Peter). Además, en esta segunda historia ver en acción a un personaje como Sera que solo conocía por el videojuego de Marvel Snap ha sido un aliciente muy interesante (y ahora tengo curiosidad por buscar en que colecciones han salido Sera y Ángela juntas para leer algo más de ellas). &#xA;&#xA;Los nuevos vengadores 3&#xA;&#xA;Grapa lomo con cuatro grapas americanas&#xA;&#xA;Tal y como comenté el mes pasado que imaginaba, este es el último número de la colección. Solo una etapa de 10 números para este nuevo “volumen” de los nuevos vengadores. Ya no sé si Marvel los lanza con esta intención de duración o de verdad intenta hacer series abiertas que al no funcionar cancela. &#xA;&#xA;La historia la verdad es que ha sido muy floja, los villanos patéticos, la traición de un miembro y los motivos cogidos por los pelos y cuando se ha resuelto que todo viene de la muerte de un villano en el evento un “Mundo bajo Muerte” más como han vencido, he soltado hasta un resoplido de lo patético que ha sido. &#xA;&#xA;Como ya dije lo compré porque intento coleccionar donde sale X-23 pero a partir de ahora me lo voy a pensar mucho antes de comprar algo que no sea de este personaje en solitario (a ver si tras el evento del salto temporal vuelven a darle serie a Laura)&#xA;&#xA;The Ultimates 7&#xA;&#xA;Grapa lomo con tres grapas americanas&#xA;&#xA;Los tres números que tenemos en esta grapa-lomo empiezan un poco antes de Endgame 2 y luego tras ese número del evento de cierre del Universo Ultimate. &#xA;&#xA;Como viene siendo habitual en esta serie tenemos números centrados en un solo personaje junto a otros centrados en los equipos. En el primer número conocemos porque la avispa hizo lo que hizo y quien estaba detrás de sus acciones (con un giro de lo más interesante). &#xA;&#xA;El segundo número de esta grapa sigue donde lo deja el anterior aunque se vuelve más grupal a la vez que nos cuenta el origen de otra versión de un personaje Ultimate (que, además, es Canon con el origen de un personaje que cambiaron después de la continuidad. Además explica que pasó con un héroe que perdimos de vista hace bastantes números de la colección.&#xA;&#xA;En el tercer número vemos victorias de los Ultimates a la vez que intentos de contraataques de sus enemigos y, como suele ser habitual con los villanos estos se traicionan entre ellos o son dejados atrás en cuanto fracasan. &#xA;&#xA;Ultimate Endgame 3&#xA;&#xA;Grapa individual&#xA;&#xA;Continua la serie que nos llevará al fin del Universo Ultimate con poca pinta de que esto vaya a cerrar satisfactoriamente. &#xA;&#xA;Tenemos la aparición de un personaje que vimos en Invasión (la serie que lo inició todo) aunque no dura demasiado tiempo. Por supuesto, todo lleno de charlas cargantes de las que en verdad no revelan nada interesante. Además, tenemos una muerte importante que no tengo claro que sea real y es solo para crear el cliffhanger de este número. &#xA;&#xA;Una cosita a destacar es la aparición de las Ultimate X-men dibujadas por alguien que no es Momoko y al verlas así dibujadas me da rabia porque creo que esa colección la habría disfrutado más solo con el guion de Momoko y con el dibujo de otro artista. Ellas junto a Killmonger han llegado al exterior de la Cúpula conectando por fin esas dos series con el resto del Universo Ultimate e imagino que se unirán a la batalla dentro de la Cúpula.&#xA;&#xA;La Bruja Escarlata 2: Buscahechizos&#xA;&#xA;Tomo tapa blanda con 6 números americanos&#xA;&#xA;Continua la serie de Orlando al frente de la colección de la Bruja Escarlata. Con este tomo dos de la saga de Wanda con la puerta por la que llegan los que no tienen nada más. Una serie que creo solo es correcta aunque el caso de la semana suele resultar entretenido. Lo que echo de menos es que todo sea un poquito más oscuro y adulto, como en la serie que tuvimos guionizada por Robinson entre 2016 y 2017 (18 números que tengo en tres tomos 100% marvel y que me suena que Panini recopiló en tapa dura hace relativamente poco)&#xA;&#xA;Después de este tomo, que se podría decir cierra este volumen de la Bruja, viene una mini serie en la que veremos a Wanda y Mercurio juntos que va antes de los tres tomos que ya tengo comprados de Wanda sin leer (dos sin numeración por parte de panini del personaje en solitario y otro con Visión que en mayor o menos medida entiendo son continuaciones uno de otros porque todos los guioniza Orlando).&#xA;&#xA;-------------—&#xA;&#xA;Qué estoy leyendo o voy a leer en Julio&#xA;&#xA;Voy a empezar con las lecturas fijas de las novedades de cómics del mes que, por suerte, cada vez son menos conforme finaliza el nuevo Universo Ultimate: Nova Centurión 1 (tomo de 6 números surgido tras el evento Imperial), Patrulla-X Unida 1 (grapa mensual donde participa X-23) y Ultimate Endgame 4 (penúltimo número con mucho todavía por cerrar).&#xA;&#xA;Voy a volver a mencionar a It, que dejé aparcada su relectura por lo voluminoso del libro físico y que me pasé a leer en el kindle. Pues bien, precisamente por pasarme a leerlo en el libro electrónico se acabó quedando relegado al olvido pero para el viaje de trabajo de junio lo retomé y, maldita sea, que bien ha envejecido este libro y que diferente es leer de adulto con respecto a cuando lo hice de adolescente. A ver si sigo avanzando con él y puedo acabarlo poco a poco en este año. &#xA;&#xA;Voy a leer cuatro tomos de La Bruja Escarlata entre este mes y principios de agosto para estar al día de sus colecciones en solitario y sus mini series en equipo porque el 20 de agosto llega en español la colección de Wanda como hechicera suprema de la Tierra (sigue Orlando a la cabeza así que entiendo que respetará todo lo que él mismo ha escrito). &#xA;&#xA;Me quedan rematar unos pocos relatos del libro Cortarse el cabello el libro de club de lectura para julio.&#xA;&#xA;Y de rol estoy leyendo el manual básico de Blade Runner que quiero empezar a dirigirlo para la segunda mitad de agosto (o principios de septiembre si cuesta lograr quedar con la gente por el veranito)]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Aunque odio el calor, junio es uno de mis meses favoritos porque me pillo mis dos semanas de vacaciones de verano. Así que he leído un poquito más y más tranquilo que los meses anteriores, aunque sigue siendo menos de lo que me gustaría pero he gastado mucho tiempo en entrenar, escribir (de esto a ver si pronto hago una entrada) y ponerme al día con un par de videojuegos de las últimas rebajas.</p>

<p>El resumen de lecturas es el siguiente: 1 poemario, 21 números de cómics americanos (en distintos formatos)</p>

<h2 id="semiótica-nuclear">Semiótica nuclear</h2>

<p>Un poemario obra de Ben Clark que publicó el mes pasado y que me leí de cara a la presentación que haría a principios de mes. Es muy corto pero intenso. Me causó un desasosiego tremendo su lectura por el paisaje desolador que nos presenta, aunque con pequeños momentos de luz en algunos de sus versos.</p>

<p>Una lectura muy recomendable.</p>

<h2 id="spiderman-noir-crepúsculo-en-babilonia">Spiderman Noir: Crepúsculo en Babilonia</h2>

<p><em>Tomo en tapa blanda que contiene 5 números americanos.</em></p>

<p>Mini serie de Spiderman Noir que recupera al personaje después de los acontecimientos del evento arácnido Spidergedón donde encontró su aparente fin. En esta aventura, aunque empieza en Nueva York, nos iremos a viajar por el mundo cual Indiana Jones para acabar en una excavación arqueológica.</p>

<p>Aunque mola ver al personaje fuera de su ambiente habitual debo decir que la serie es un poco más floja que las dos mini series que encontrábamos en el omnibus que leí el mes pasado. Y, además, he tenido cierto problema con los diálogos de la Doctora Huma con su coletilla (que imagino es cosa de la versión original pero no sé si la traducción hace más insoportable esa coletilla o era así también en inglés).</p>

<p>En cualquier caso muy entretenida y ojalá más mini series así en el futuro.</p>

<h2 id="marvel-pride-2026">Marvel Pride 2026</h2>

<p><em>Grapa con cuatro historias cortas que viene a tener la longitud de dos grapas normales americanas.</em></p>

<p>Se trata del típico número especial para apoyar a la causa que toque en ese momento y que en junio es al orgullo. Como suele pasar en estos especiales el mensaje que transmiten es importante y potente pero las historias bastante flojas. Eso sí a nivel de dibujo creo que todas están muy bien.</p>

<p>Mi historia favorita sin duda ha sido “Buenas noches, rosa azul”. Y es que Raven (mística) es un personaje al que le tengo mucho cariño y me gusta verla siendo feliz. “La que huye” es a nivel de acción la más potente y la segunda que más me ha gustado (aunque reconozco que no sabía de las relaciones de la Gata Negra más allá de la esporádica con Peter). Además, en esta segunda historia ver en acción a un personaje como Sera que solo conocía por el videojuego de Marvel Snap ha sido un aliciente muy interesante (y ahora tengo curiosidad por buscar en que colecciones han salido Sera y Ángela juntas para leer algo más de ellas).</p>

<h2 id="los-nuevos-vengadores-3">Los nuevos vengadores 3</h2>

<p><em>Grapa lomo con cuatro grapas americanas</em></p>

<p>Tal y como comenté el mes pasado que imaginaba, este es el último número de la colección. Solo una etapa de 10 números para este nuevo “volumen” de los nuevos vengadores. Ya no sé si Marvel los lanza con esta intención de duración o de verdad intenta hacer series abiertas que al no funcionar cancela.</p>

<p>La historia la verdad es que ha sido muy floja, los villanos patéticos, la traición de un miembro y los motivos cogidos por los pelos y cuando se ha resuelto que todo viene de la muerte de un villano en el evento un “Mundo bajo Muerte” más como han vencido, he soltado hasta un resoplido de lo patético que ha sido.</p>

<p>Como ya dije lo compré porque intento coleccionar donde sale X-23 pero a partir de ahora me lo voy a pensar mucho antes de comprar algo que no sea de este personaje en solitario (a ver si tras el evento del salto temporal vuelven a darle serie a Laura)</p>

<h2 id="the-ultimates-7">The Ultimates 7</h2>

<p><em>Grapa lomo con tres grapas americanas</em></p>

<p>Los tres números que tenemos en esta grapa-lomo empiezan un poco antes de Endgame 2 y luego tras ese número del evento de cierre del Universo Ultimate.</p>

<p>Como viene siendo habitual en esta serie tenemos números centrados en un solo personaje junto a otros centrados en los equipos. En el primer número conocemos porque la avispa hizo lo que hizo y quien estaba detrás de sus acciones (con un giro de lo más interesante).</p>

<p>El segundo número de esta grapa sigue donde lo deja el anterior aunque se vuelve más grupal a la vez que nos cuenta el origen de otra versión de un personaje Ultimate (que, además, es Canon con el origen de un personaje que cambiaron después de la continuidad. Además explica que pasó con un héroe que perdimos de vista hace bastantes números de la colección.</p>

<p>En el tercer número vemos victorias de los Ultimates a la vez que intentos de contraataques de sus enemigos y, como suele ser habitual con los villanos estos se traicionan entre ellos o son dejados atrás en cuanto fracasan.</p>

<h2 id="ultimate-endgame-3">Ultimate Endgame 3</h2>

<p><em>Grapa individual</em></p>

<p>Continua la serie que nos llevará al fin del Universo Ultimate con poca pinta de que esto vaya a cerrar satisfactoriamente.</p>

<p>Tenemos la aparición de un personaje que vimos en Invasión (la serie que lo inició todo) aunque no dura demasiado tiempo. Por supuesto, todo lleno de charlas cargantes de las que en verdad no revelan nada interesante. Además, tenemos una muerte importante que no tengo claro que sea real y es solo para crear el cliffhanger de este número.</p>

<p>Una cosita a destacar es la aparición de las Ultimate X-men dibujadas por alguien que no es Momoko y al verlas así dibujadas me da rabia porque creo que esa colección la habría disfrutado más solo con el guion de Momoko y con el dibujo de otro artista. Ellas junto a Killmonger han llegado al exterior de la Cúpula conectando por fin esas dos series con el resto del Universo Ultimate e imagino que se unirán a la batalla dentro de la Cúpula.</p>

<h2 id="la-bruja-escarlata-2-buscahechizos">La Bruja Escarlata 2: Buscahechizos</h2>

<p><em>Tomo tapa blanda con 6 números americanos</em></p>

<p>Continua la serie de Orlando al frente de la colección de la Bruja Escarlata. Con este tomo dos de la saga de Wanda con la puerta por la que llegan los que no tienen nada más. Una serie que creo solo es correcta aunque el caso de la semana suele resultar entretenido. Lo que echo de menos es que todo sea un poquito más oscuro y adulto, como en la serie que tuvimos guionizada por Robinson entre 2016 y 2017 (18 números que tengo en tres tomos 100% marvel y que me suena que Panini recopiló en tapa dura hace relativamente poco)</p>

<p>Después de este tomo, que se podría decir cierra este volumen de la Bruja, viene una mini serie en la que veremos a Wanda y Mercurio juntos que va antes de los tres tomos que ya tengo comprados de Wanda sin leer (dos sin numeración por parte de panini del personaje en solitario y otro con Visión que en mayor o menos medida entiendo son continuaciones uno de otros porque todos los guioniza Orlando).</p>

<p>——————-—</p>

<h3 id="qué-estoy-leyendo-o-voy-a-leer-en-julio">Qué estoy leyendo o voy a leer en Julio</h3>

<p>Voy a empezar con las lecturas fijas de las novedades de cómics del mes que, por suerte, cada vez son menos conforme finaliza el nuevo Universo Ultimate: Nova Centurión 1 (tomo de 6 números surgido tras el evento Imperial), Patrulla-X Unida 1 (grapa mensual donde participa X-23) y Ultimate Endgame 4 (penúltimo número con mucho todavía por cerrar).</p>

<p>Voy a volver a mencionar a <strong>It</strong>, que dejé aparcada su relectura por lo voluminoso del libro físico y que me pasé a leer en el kindle. Pues bien, precisamente por pasarme a leerlo en el libro electrónico se acabó quedando relegado al olvido pero para el viaje de trabajo de junio lo retomé y, maldita sea, que bien ha envejecido este libro y que diferente es leer de adulto con respecto a cuando lo hice de adolescente. A ver si sigo avanzando con él y puedo acabarlo poco a poco en este año.</p>

<p>Voy a leer cuatro tomos de <strong>La Bruja Escarlata</strong> entre este mes y principios de agosto para estar al día de sus colecciones en solitario y sus mini series en equipo porque el 20 de agosto llega en español la colección de Wanda como hechicera suprema de la Tierra (sigue Orlando a la cabeza así que entiendo que respetará todo lo que él mismo ha escrito).</p>

<p>Me quedan rematar unos pocos relatos del libro <strong>Cortarse el cabello</strong> el libro de club de lectura para julio.</p>

<p>Y de rol estoy leyendo el manual básico de Blade Runner que quiero empezar a dirigirlo para la segunda mitad de agosto (o principios de septiembre si cuesta lograr quedar con la gente por el veranito)</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/v0p15gv62s</guid>
      <pubDate>Thu, 02 Jul 2026 07:10:41 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Memoria</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/memoria</link>
      <description>&lt;![CDATA[Los sábados, Alicia visitaba a su madre en la residencia. La encontró sentada en el jardín, con aire ausente, como si estuviera concentrada pensando en sus cosas.&#xA;&#xA;—Hola, mamá —la saludó y le dio dos besos.&#xA;&#xA;Paquita, su madre, la miró fijamente y tardó unos segundos en reaccionar.&#xA;&#xA;—Ay, hola, hija. ¡Qué bien que hayas venido! Hacía mucho que no sabía nada de ti.&#xA;—Vengo todas las semanas, mamá. Hablamos ayer por teléfono.&#xA;—Bueno, bueno. Ya será menos.&#xA;&#xA;La sonrisa de la anciana transmitía una enorme felicidad. Se apoyó en su hija para levantarse del banco y le pidió que la llevara a pasear un poco, que le convenía moverse.&#xA;&#xA;—Qué bien que hayas venido. Necesito que me ayudes con una cosa, que tu padre nunca me hace caso.&#xA;&#xA;Alicia contuvo las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos. Su madre no se percató.&#xA;&#xA;—Claro, mamá. Pero demos una vuelta primero, que hace muy buen día.&#xA;—Es verdad. Además, me han dicho que me conviene moverme.&#xA;&#xA;Mientras paseaban, Paquita siempre agarrada del brazo de su hija, Alicia se interesaba por el día a día de su madre.&#xA;&#xA;—¿Qué tal estás? Tienes muy buena cara.&#xA;—Estoy estupenda. Dice el doctor que tengo una salud de hierro.&#xA;—Qué bien. ¿Y qué has comido hoy?&#xA;—Es pronto. Aún no nos han llamado.&#xA;—Pero si son las cinco de la tarde.&#xA;—Ay, es verdad —corroboró la anciana tras mirar su reloj—. A veces me despisto un poco.&#xA;—No pasa nada, mamá. Es normal. Creo que hoy teníais pescado —insistió.&#xA;—Puede ser, hija. Aquí todos los días son iguales; es difícil distinguir lo de hoy de lo de ayer.&#xA;&#xA;Paquita señaló con un gesto de cabeza a un anciano que estaba mordisqueando una galleta en un banco.&#xA;&#xA;—Mira a Lucio, pobre. No sabe ni en qué día vive. Si me quedo así, me pones algo en la comida; que me acueste y no despierte.&#xA;—¡Mamá! Menudas ideas tienes.&#xA;—Ya ves. Cosas que pensamos las viejas. Lo último que quiero es ser un estorbo. ¿De qué me sirve estar viva si no me entero de nada?&#xA;—No digas tonterías, mamá. Anda, sigamos con el paseo.&#xA;&#xA;El momento de la despedida era el más difícil. Se pasaría la semana entera pensando en su madre. La llamaba casi todos los días, pero Paquita no era muy entusiasta del teléfono y colgaba pronto.&#xA;&#xA;—Ay, hija. ¿Ya te vas? No has visto a tu padre. No sé dónde se ha metido este hombre. Debe de estar al caer.&#xA;—Tengo que salir ya, mamá. Se ha hecho tarde. Otro día le veo.&#xA;&#xA;relato &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Los sábados, Alicia visitaba a su madre en la residencia. La encontró sentada en el jardín, con aire ausente, como si estuviera concentrada pensando en sus cosas.</p>

<p>—Hola, mamá —la saludó y le dio dos besos.</p>

<p>Paquita, su madre, la miró fijamente y tardó unos segundos en reaccionar.</p>

<p>—Ay, hola, hija. ¡Qué bien que hayas venido! Hacía mucho que no sabía nada de ti.
—Vengo todas las semanas, mamá. Hablamos ayer por teléfono.
—Bueno, bueno. Ya será menos.</p>

<p>La sonrisa de la anciana transmitía una enorme felicidad. Se apoyó en su hija para levantarse del banco y le pidió que la llevara a pasear un poco, que le convenía moverse.</p>

<p>—Qué bien que hayas venido. Necesito que me ayudes con una cosa, que tu padre nunca me hace caso.</p>

<p>Alicia contuvo las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos. Su madre no se percató.</p>

<p>—Claro, mamá. Pero demos una vuelta primero, que hace muy buen día.
—Es verdad. Además, me han dicho que me conviene moverme.</p>

<p>Mientras paseaban, Paquita siempre agarrada del brazo de su hija, Alicia se interesaba por el día a día de su madre.</p>

<p>—¿Qué tal estás? Tienes muy buena cara.
—Estoy estupenda. Dice el doctor que tengo una salud de hierro.
—Qué bien. ¿Y qué has comido hoy?
—Es pronto. Aún no nos han llamado.
—Pero si son las cinco de la tarde.
—Ay, es verdad —corroboró la anciana tras mirar su reloj—. A veces me despisto un poco.
—No pasa nada, mamá. Es normal. Creo que hoy teníais pescado —insistió.
—Puede ser, hija. Aquí todos los días son iguales; es difícil distinguir lo de hoy de lo de ayer.</p>

<p>Paquita señaló con un gesto de cabeza a un anciano que estaba mordisqueando una galleta en un banco.</p>

<p>—Mira a Lucio, pobre. No sabe ni en qué día vive. Si me quedo así, me pones algo en la comida; que me acueste y no despierte.
—¡Mamá! Menudas ideas tienes.
—Ya ves. Cosas que pensamos las viejas. Lo último que quiero es ser un estorbo. ¿De qué me sirve estar viva si no me entero de nada?
—No digas tonterías, mamá. Anda, sigamos con el paseo.</p>

<p>El momento de la despedida era el más difícil. Se pasaría la semana entera pensando en su madre. La llamaba casi todos los días, pero Paquita no era muy entusiasta del teléfono y colgaba pronto.</p>

<p>—Ay, hija. ¿Ya te vas? No has visto a tu padre. No sé dónde se ha metido este hombre. Debe de estar al caer.
—Tengo que salir ya, mamá. Se ha hecho tarde. Otro día le veo.</p>

<p>#relato</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/8qh8n7wdy7</guid>
      <pubDate>Wed, 01 Jul 2026 20:10:48 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El callejón sin salida de Android: ¿Trago con Google Play o dejo a Rocinante en F-Droid?</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/el-callejon-sin-salida-de-android-trago-con-google-play-o-dejo-a-rocinante-en</link>
      <description>&lt;![CDATA[Llevo días dándole vueltas a una decisión técnica con Rocinante. Es el clásico escenario donde te obligan a elegir susto o muerte. La duda es sencilla de plantear, pero difícil de tragar: ¿Subo la app a la Play Store o la mantengo exclusiva en F-Droid?&#xA;&#xA;Hasta hace poco, la respuesta era evidente: trinchera libre y soberanía digital. Pero el panorama va a cambiar radicalmente, y los desarrolladores independientes estamos en la diana.&#xA;&#xA;El cerco de Google en septiembre de 2026&#xA;&#xA;A partir del 30 de septiembre de 2026, Google va a empezar a desplegar un sistema de verificación de desarrolladores que bloquea la instalación normal de aplicaciones no registradas. Básicamente, si no pasas por su aro, pagas su cuota y les entregas tu identificación, tu app pasa a ser bloqueada por defecto.&#xA;&#xA;Para saltarse este bloqueo, el usuario tendrá que usar un &#34;flujo avanzado&#34; absurdo: activar el modo desarrollador, reiniciar el móvil, tragarse varias pantallas de advertencia y esperar 24 horas de castigo antes de poder instalar el APK. Es un mecanismo diseñado puramente para generar fricción y ahuyentar a la gente.&#xA;&#xA;El problema con F-Droid&#xA;&#xA;Aquí es donde mi plan original hace aguas. Yo puedo firmar mis propios paquetes y certificarlos para que os los descarguéis directamente por Obtainium. Pero la filosofía de F-Droid es que ellos cogen mi código fuente, lo compilan en sus servidores y lo firman con sus propias claves. &#xA;&#xA;Esto significa que las apps distribuidas por F-Droid se van a dar de bruces contra la nueva pared de Google, ya que no pueden cumplir con el sistema de verificación de identidad propietario. &#xA;&#xA;No quiero ver a usuarios que no tienen una ROM personalizada se adentre en  un laberinto de 24 horas y advertencias de seguridad solo por querer utilizar apps fuera de la PlayStore. No es justo para ellos.&#xA;&#xA;El muro de los  testers&#xA;&#xA;La alternativa lógica para evitar esta fricción es claudicar y subir Rocinante a la Play Store. Pero solo de pensarlo me da pena. &#xA;&#xA;Como ya sufrí en mis propias carnes, el peaje de entrada para las cuentas independientes en Google es encontrar a probadores (testers) que se instalen tu app y la mantengan durante 14 días seguidos. Buscar a personas dispuestas a hacer de cobayas para una app de nicho es un suplicio absoluto. Es una burocracia pensada para exprimirnos, no para quienes programamos software libre.&#xA;&#xA;La encrucijada&#xA;&#xA;Si me quedo solo en F-Droid, defiendo la pureza del código, pero condeno a los usuarios a un proceso de instalación infumable dictado por Google. Si me voy a la Play Store, le facilito la vida a la gente, pero me toca arrastrarme durante semanas mendigando testers y cediendo a Google.&#xA;&#xA;Aún no he tomado una decisión en firme. De momento, sigo sopesando si vale la pena el desgaste de pelear en busca de testers o si, por pura practicidad, toca mancharse las manos. &#xA;&#xA;¿Qué haríais vosotros en mi lugar?.&#xA;&#xA;#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #Reflexiones]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Llevo días dándole vueltas a una decisión técnica con <strong>Rocinante</strong>. Es el clásico escenario donde te obligan a elegir susto o muerte. La duda es sencilla de plantear, pero difícil de tragar: ¿Subo la app a la Play Store o la mantengo exclusiva en F-Droid?</p>

<p>Hasta hace poco, la respuesta era evidente: trinchera libre y soberanía digital. Pero el panorama va a cambiar radicalmente, y los desarrolladores independientes estamos en la diana.</p>

<h3 id="el-cerco-de-google-en-septiembre-de-2026">El cerco de Google en septiembre de 2026</h3>

<p>A partir del 30 de septiembre de 2026, Google va a empezar a desplegar un sistema de verificación de desarrolladores que bloquea la instalación normal de aplicaciones no registradas. Básicamente, si no pasas por su aro, pagas su cuota y les entregas tu identificación, tu app pasa a ser bloqueada por defecto.</p>

<p>Para saltarse este bloqueo, el usuario tendrá que usar un “flujo avanzado” absurdo: activar el modo desarrollador, reiniciar el móvil, tragarse varias pantallas de advertencia y esperar <strong>24 horas</strong> de castigo antes de poder instalar el APK. Es un mecanismo diseñado puramente para generar fricción y ahuyentar a la gente.</p>

<h3 id="el-problema-con-f-droid">El problema con F-Droid</h3>

<p>Aquí es donde mi plan original hace aguas. Yo puedo firmar mis propios paquetes y certificarlos para que os los descarguéis directamente por <strong>Obtainium</strong>. Pero la filosofía de <strong>F-Droid</strong> es que ellos cogen mi código fuente, lo compilan en sus servidores y lo firman con sus propias claves.</p>

<p>Esto significa que las apps distribuidas por F-Droid se van a dar de bruces contra la nueva pared de Google, ya que no pueden cumplir con el sistema de verificación de identidad propietario.</p>

<p>No quiero ver a usuarios que no tienen una ROM personalizada se adentre en  un laberinto de 24 horas y advertencias de seguridad solo por querer utilizar apps fuera de la PlayStore. No es justo para ellos.</p>

<h3 id="el-muro-de-los-testers">El muro de los  testers</h3>

<p>La alternativa lógica para evitar esta fricción es claudicar y subir Rocinante a la <strong>Play Store</strong>. Pero solo de pensarlo me da pena.</p>

<p>Como ya sufrí en mis propias carnes, el peaje de entrada para las cuentas independientes en Google es encontrar a <strong>probadores</strong> (testers) que se instalen tu app y la mantengan durante 14 días seguidos. Buscar a personas dispuestas a hacer de cobayas para una app de nicho es un suplicio absoluto. Es una burocracia pensada para exprimirnos, no para quienes programamos software libre.</p>

<h3 id="la-encrucijada">La encrucijada</h3>

<p>Si me quedo solo en F-Droid, defiendo la pureza del código, pero condeno a los usuarios a un proceso de instalación infumable dictado por Google. Si me voy a la Play Store, le facilito la vida a la gente, pero me toca arrastrarme durante semanas mendigando testers y cediendo a Google.</p>

<p>Aún no he tomado una decisión en firme. De momento, sigo sopesando si vale la pena el desgaste de pelear en busca de testers o si, por pura practicidad, toca mancharse las manos.</p>

<p>¿Qué haríais vosotros en mi lugar?.</p>

<p>#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #Reflexiones</p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/laselomawu</guid>
      <pubDate>Sun, 28 Jun 2026 14:25:38 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>I ❤️ Benidorm</title>
      <link>https://escritura.social/ibnussabel/i-benidorm</link>
      <description>&lt;![CDATA[El Margarita’s no tenía el brunch mejor valorado de Benidorm, pero era el favorito de José Antonio. A quince minutos de su apartamento y con vistas a la playa de Levante, era un lugar perfecto para tomarse unos huevos Benedict y un bagel de salmón con aguacate. La sonrisa de Paul, el camarero, también contribuía a mejorar el ambiente del lugar.&#xA;&#xA;Un señor de edad avanzada entró en el restaurante y llamó la atención de José Antonio. Tenía algo que le resultaba familiar, pero no acababa de ubicarlo. ¿Dónde le había visto antes?&#xA;&#xA;—Hola, Caniche —saludó—. ¿Te acuerdas de mí?&#xA;&#xA;Se quedó paralizado. De repente, recordó quién era ese hombre. Conrad. Aunque no era su nombre real. Habían pasado muchos años. Podría decirse que toda una vida.&#xA;&#xA;—Veo que sí —repuso el recién llegado mientras tomaba asiento—. Me alegro.&#xA;—Hola, Conrad. ¿Qué quieres? —Esa visita inesperada le había amargado el brunch.&#xA;—Pasaba por aquí y quise aprovechar para ver a un viejo amigo.&#xA;—Corta el rollo. Ya no tengo edad para andar perdiendo el tiempo en tonterías.&#xA;—Necesito un pequeño favor.&#xA;—Estoy retirado, y no te debo nada.&#xA;—Vamos, hombre —insistió—. No te comportes como un viejo amargado. Te vendrá bien un poco de acción. Además, sabes que soy generoso.&#xA;&#xA;La negociación se prolongó más de una hora. La capacidad de persuasión de Conrad, potenciada por su poder de manipular las mentes, fue derribando las reticencias de José Antonio hasta que, al final, logró convencerle.&#xA;&#xA;Unas semanas más tarde, Caniche estaba en París con otros tres secuaces; listo para llevar a cabo el plan más descabellado de toda su carrera criminal. Sus compinches iban a acceder al Louvre disfrazados de operarios y robarían una serie de joyas de la galería de Apolo. Mientras, él llevaría a cabo el golpe de verdad.&#xA;&#xA;Accedió al museo desde la entrada de la plaza del Carrusel. En el baño, se convirtió en una niebla densa y se filtró por los conductos de ventilación. Había repasado el trazado más de cien veces, pero le costó dar con la sala que buscaba. No se trataba de ninguna de las abiertas al público, sino de un almacén restringido a personal autorizado.&#xA;&#xA;Ante él se erigía una enorme puerta de seguridad que daba paso a una habitación semiestanca. Para franquearla, era necesario introducir un código de acceso y superar un reconocimiento de iris. Esa doble comprobación parecía una buena medida contra los intrusos, pero se mostró inútil ante un ser hecho de gas. Para Caniche, resultó tan endeble como una cortina.&#xA;&#xA;Una vez dentro, recobró su forma corpórea. Si los ladrones de joyas habían hecho bien su trabajo, las cámaras habrían dejado de grabar. Disponía de poco más de cuatro minutos de oxígeno, así que debía apresurarse. Por suerte, Conrad lo había previsto todo y le había indicado con precisión dónde estaba lo que buscaba y cómo recuperarlo.&#xA;&#xA;En la cuarta sección a la izquierda, segunda columna, compartimento 0824. Un sencillo hechizo de apertura fue suficiente para forzar la cerradura sin dejar rastros. Dentro, un modesto maletín de piel marrón custodiaba la documentación que tanto ansiaba su empleador.&#xA;&#xA;Le costó volver a transformarse en niebla. Los años no pasaban en balde, y cuanta más materia adicional tenía que convertir, más energía necesitaba. Además, el viaje de ida había sido más largo de lo anticipado. Pese a todo, logró escabullirse hasta los conductos de ventilación.&#xA;&#xA;Durante el trayecto, le fallaron las fuerzas. Se vio obligado a retomar su forma corpórea y terminar el recorrido reptando. En su juventud, le habría parecido un problema menor. A sus setenta años, se le antojó una odisea.&#xA;&#xA;Mal que bien, logró llegar hasta un baño. No era el que estaba previsto, pero tendría que servir. Mientras recuperaba el aliento y la compostura, las alarmas empezaron a sonar. Regresó al museo como un turista más y en seguida se vio arrastrado por una multitud de visitantes que eran conducidos a la salida por el personal de seguridad.&#xA;&#xA; Tras abandonar el Louvre, cogió el metro para ir al punto de encuentro acordado. Cuando llegó, Conrad le esperaba impaciente.&#xA;&#xA;—¡Por fin! —exclamó al reunirse con Caniche—. Pensaba que te había pasado algo.&#xA;—He tenido algunos contratiempos, pero imagino que no hace falta que te los cuente —respondió el mercenario.&#xA;—No pasa nada. —El gesto de Conrad se fue relajando. Volvía a ser el tipo impasible de siempre—. Lo importante es que ha acabado bien.&#xA;—Hablando de finales felices; creo que esto te pertenece —dijo Caniche mientras le entregaba el maletín—. Y tú debes de tener algo para mí.&#xA;—Muchas gracias, siempre es un placer trabajar con profesionales. —Conrad le dio un boleto de La Primitiva—. Está premiado. La persona que lo compró nunca recordará haberlo hecho. Es tuyo. 1,8 millones de euros limpios de polvo y paja. Que los disfrutes.&#xA;&#xA;Y lo hizo. Ya lo creo. Caniche pasó a la historia. José Antonio vivió una jubilación dorada en su amada Benidorm.&#xA;&#xA;#relato #canicheverso &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El <em>Margarita’s</em> no tenía el <em>brunch</em> mejor valorado de Benidorm, pero era el favorito de José Antonio. A quince minutos de su apartamento y con vistas a la playa de Levante, era un lugar perfecto para tomarse unos huevos Benedict y un <em>bagel</em> de salmón con aguacate. La sonrisa de Paul, el camarero, también contribuía a mejorar el ambiente del lugar.</p>

<p>Un señor de edad avanzada entró en el restaurante y llamó la atención de José Antonio. Tenía algo que le resultaba familiar, pero no acababa de ubicarlo. ¿Dónde le había visto antes?</p>

<p>—Hola, Caniche —saludó—. ¿Te acuerdas de mí?</p>

<p>Se quedó paralizado. De repente, recordó quién era ese hombre. Conrad. Aunque no era su nombre real. Habían pasado muchos años. Podría decirse que toda una vida.</p>

<p>—Veo que sí —repuso el recién llegado mientras tomaba asiento—. Me alegro.
—Hola, Conrad. ¿Qué quieres? —Esa visita inesperada le había amargado el <em>brunch.</em>
—Pasaba por aquí y quise aprovechar para ver a un viejo amigo.
—Corta el rollo. Ya no tengo edad para andar perdiendo el tiempo en tonterías.
—Necesito un pequeño favor.
—Estoy retirado, y no te debo nada.
—Vamos, hombre —insistió—. No te comportes como un viejo amargado. Te vendrá bien un poco de acción. Además, sabes que soy generoso.</p>

<p>La negociación se prolongó más de una hora. La capacidad de persuasión de Conrad, potenciada por su poder de manipular las mentes, fue derribando las reticencias de José Antonio hasta que, al final, logró convencerle.</p>

<p>Unas semanas más tarde, Caniche estaba en París con otros tres secuaces; listo para llevar a cabo el plan más descabellado de toda su carrera criminal. Sus compinches iban a acceder al Louvre disfrazados de operarios y robarían una serie de joyas de la galería de Apolo. Mientras, él llevaría a cabo el golpe de verdad.</p>

<p>Accedió al museo desde la entrada de la plaza del Carrusel. En el baño, se convirtió en una niebla densa y se filtró por los conductos de ventilación. Había repasado el trazado más de cien veces, pero le costó dar con la sala que buscaba. No se trataba de ninguna de las abiertas al público, sino de un almacén restringido a personal autorizado.</p>

<p>Ante él se erigía una enorme puerta de seguridad que daba paso a una habitación semiestanca. Para franquearla, era necesario introducir un código de acceso y superar un reconocimiento de iris. Esa doble comprobación parecía una buena medida contra los intrusos, pero se mostró inútil ante un ser hecho de gas. Para Caniche, resultó tan endeble como una cortina.</p>

<p>Una vez dentro, recobró su forma corpórea. Si los ladrones de joyas habían hecho bien su trabajo, las cámaras habrían dejado de grabar. Disponía de poco más de cuatro minutos de oxígeno, así que debía apresurarse. Por suerte, Conrad lo había previsto todo y le había indicado con precisión dónde estaba lo que buscaba y cómo recuperarlo.</p>

<p>En la cuarta sección a la izquierda, segunda columna, compartimento 0824. Un sencillo hechizo de apertura fue suficiente para forzar la cerradura sin dejar rastros. Dentro, un modesto maletín de piel marrón custodiaba la documentación que tanto ansiaba su empleador.</p>

<p>Le costó volver a transformarse en niebla. Los años no pasaban en balde, y cuanta más materia adicional tenía que convertir, más energía necesitaba. Además, el viaje de ida había sido más largo de lo anticipado. Pese a todo, logró escabullirse hasta los conductos de ventilación.</p>

<p>Durante el trayecto, le fallaron las fuerzas. Se vio obligado a retomar su forma corpórea y terminar el recorrido reptando. En su juventud, le habría parecido un problema menor. A sus setenta años, se le antojó una odisea.</p>

<p>Mal que bien, logró llegar hasta un baño. No era el que estaba previsto, pero tendría que servir. Mientras recuperaba el aliento y la compostura, las alarmas empezaron a sonar. Regresó al museo como un turista más y en seguida se vio arrastrado por una multitud de visitantes que eran conducidos a la salida por el personal de seguridad.</p>

<p> Tras abandonar el Louvre, cogió el metro para ir al punto de encuentro acordado. Cuando llegó, Conrad le esperaba impaciente.</p>

<p>—¡Por fin! —exclamó al reunirse con Caniche—. Pensaba que te había pasado algo.
—He tenido algunos contratiempos, pero imagino que no hace falta que te los cuente —respondió el mercenario.
—No pasa nada. —El gesto de Conrad se fue relajando. Volvía a ser el tipo impasible de siempre—. Lo importante es que ha acabado bien.
—Hablando de finales felices; creo que esto te pertenece —dijo Caniche mientras le entregaba el maletín—. Y tú debes de tener algo para mí.
—Muchas gracias, siempre es un placer trabajar con profesionales. —Conrad le dio un boleto de La Primitiva—. Está premiado. La persona que lo compró nunca recordará haberlo hecho. Es tuyo. 1,8 millones de euros limpios de polvo y paja. Que los disfrutes.</p>

<p>Y lo hizo. Ya lo creo. Caniche pasó a la historia. José Antonio vivió una jubilación dorada en su amada Benidorm.</p>

<p>#relato #canicheverso</p>
]]></content:encoded>
      <author>Los relatos de Ibnussabel</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/lhg64z9qer</guid>
      <pubDate>Thu, 25 Jun 2026 19:24:58 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Una de libros, orden y software libre</title>
      <link>https://escritura.social/luiseme/una-de-libros-orden-y-software-libre</link>
      <description>&lt;![CDATA[Antecedentes&#xA;&#xA;Una cosa que me gusta tanto como leer son los propios libros. Reconozco cierto fetichismo en mi relación con ellos; con el objeto. No tengo muchos, pero poco a poco voy construyendo una colección más o menos a mi gusto.&#xA;&#xA;No sé si tanto como los libros (o leer) me gusta el orden. Soy una persona bastante ordenada. Aunque sin llegar a un extremo patológico, cierto es que algún que otro quebradero de cabeza me ha traído esta afición a tenerlo todo ordenado; normal cuando convives con personas con un concepto del orden diferente al de uno mismo. Muy diferente.!--more--&#xA;&#xA;Recientemente he decidido ordenar mi biblioteca con cierto criterio más allá de agrupar los libros por autores. Una vez conseguido, a ver cuánto dura.&#xA;&#xA;img width=&#34;640&#34; src=&#34;https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b1/Austria-G%C3%B6ttweigAbbey-2052.jpg/960px-Austria-G%C3%B6ttweigAbbey-2052.jpg&#34; alt=&#34;Interior de la biblioteca de la Abadía de Göttweig (Austria) - 2015. Por Jorge Royán. La imagen muestra parte del interior de una biblioteca, desde un nivel superior, cuyas paredes están repletas de libros en estanterías de madera. Se ve a un joven en el nivel inferior, ataviado con lo que parece ser una sotana negra, leyendo sentado. La escena resulta muy luminosa gracias a la luz que entra por grandes ventanales.&#34;figcaptionInterior de la biblioteca de la Abadía de Göttweig, Austria. © Jorge Royan&amp;nbsp;/&amp;nbsp;a rel=&#34;nofollow&#34; class=&#34;external text&#34; href=&#34;http://www.royan.com.ar&#34;www.royan.com.ar/a/figcaption&#xA;&#xA;Sobre el software&#xA;&#xA;Después de una somera búsqueda de un software dedicado a este propósito y dado que uso el entorno de escritorio KDE, me decido por a href=&#34;https://tellico-project.org/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;Tellico/a, un software de organización de colecciones muy completo. Por defecto viene con plantillas preconfiguradas para colecciones de libros, bibliografías, cómics, vídeos, música, monedas, sellos, tarjetas, vinos, videojuegos, juegos de mesa o archivos. Ahí es nada.&#xA;&#xA;La interfaz es muy KDE, quizás algo sosa (algunos veréis aquí una perogrullada), pero muy efectiva. Además de permitir la introducción de datos a pinrel, ofrece la conexión a diversas bases de datos de internet para la descarga automática de información.&#xA;&#xA;En mi caso he simplificado mucho los datos que he relacionado ya que mi objetivo es tener ordenados y localizados los libros. Con título, autor, año de publicación, género, subgénero y localización, tengo información suficiente para cubrir mis necesidades. Además he introducido algo de información complementaria como es la editorial y si forma parte de una colección.&#xA;&#xA;Qué leo&#xA;&#xA;Como en mi a href=&#34;https://escritura.social/luiseme/una-de-podcasts-y-software-libre&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;entrada anterior/a, en la que compartí el fichero con mis suscripciones a podcasts, pensaba hacer lo mismo compartiendo un archivo HTML o CSV exportado directamente desde Tellico, pero como en mi biblioteca no sólo hay libros míos, sino que también están los del resto de la familia, no termina de ser un fiel reflejo de mis gustos literarios así que, si te interesa, te invito a seguir mis lecturas en @luiseme@lectura.social, espero mantenerla al día. Eso sí, tras organizar mi biblioteca he descubierto libros que leí hace mucho y quiero volver a leer, junto con otros tantos que aún no he leído, por lo que me he propuesto darles una oportunidad antes de seguir aumentando la colección. &#xA;&#xA;  Nota mental: ¿se podrá exportar mi colección directamente (o con algún apaño) desde Tellico a BookWyrm?&#xA;&#xA;br&#xA;Más entradas etiquetadas como #Libros, #SoftwareLibre y #GNULinux&#xA;br&#xA;hr]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="antecedentes">Antecedentes</h2>

<p>Una cosa que me gusta tanto como leer son los propios libros. Reconozco cierto fetichismo en mi relación con ellos; con el objeto. No tengo muchos, pero poco a poco voy construyendo una colección más o menos a mi gusto.</p>

<p>No sé si tanto como los libros (o leer) me gusta el orden. Soy una persona bastante ordenada. Aunque sin llegar a un extremo patológico, cierto es que algún que otro quebradero de cabeza me ha traído esta <em>afición</em> a tenerlo todo ordenado; normal cuando convives con personas con un concepto del orden diferente al de uno mismo. Muy diferente.</p>

<p>Recientemente he decidido ordenar mi biblioteca con cierto criterio más allá de agrupar los libros por autores. Una vez conseguido, a ver cuánto dura.</p>

<p><img width="640" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b1/Austria_-_G%C3%B6ttweig_Abbey_-_2052.jpg/960px-Austria_-_G%C3%B6ttweig_Abbey_-_2052.jpg" alt="Interior de la biblioteca de la Abadía de Göttweig (Austria) - 2015. Por Jorge Royán. La imagen muestra parte del interior de una biblioteca, desde un nivel superior, cuyas paredes están repletas de libros en estanterías de madera. Se ve a un joven en el nivel inferior, ataviado con lo que parece ser una sotana negra, leyendo sentado. La escena resulta muy luminosa gracias a la luz que entra por grandes ventanales."><figcaption>Interior de la biblioteca de la Abadía de Göttweig, Austria. © Jorge Royan / <a class="external text" href="http://www.royan.com.ar" rel="nofollow">www.royan.com.ar</a></figcaption></p>

<h2 id="sobre-el-software">Sobre el software</h2>

<p>Después de una somera búsqueda de un software dedicado a este propósito y dado que uso el entorno de escritorio KDE, me decido por <a href="https://tellico-project.org/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><strong>Tellico</strong></a>, un software de organización de colecciones muy completo. Por defecto viene con plantillas preconfiguradas para colecciones de libros, bibliografías, cómics, vídeos, música, monedas, sellos, tarjetas, vinos, videojuegos, juegos de mesa o archivos. Ahí es nada.</p>

<p>La interfaz es <em>muy KDE</em>, quizás algo sosa (algunos veréis aquí una perogrullada), pero muy efectiva. Además de permitir la introducción de datos <em>a pinrel</em>, ofrece la conexión a diversas bases de datos de internet para la descarga automática de información.</p>

<p>En mi caso he simplificado mucho los datos que he relacionado ya que mi objetivo es tener ordenados y localizados los libros. Con título, autor, año de publicación, género, subgénero y localización, tengo información suficiente para cubrir mis necesidades. Además he introducido algo de información complementaria como es la editorial y si forma parte de una colección.</p>

<h2 id="qué-leo">Qué leo</h2>

<p>Como en mi <a href="https://escritura.social/luiseme/una-de-podcasts-y-software-libre" target="_blank" rel="nofollow noopener">entrada anterior</a>, en la que compartí el fichero con mis suscripciones a podcasts, pensaba hacer lo mismo compartiendo un archivo HTML o CSV exportado directamente desde Tellico, pero como en mi biblioteca no sólo hay libros míos, sino que también están los del resto de la familia, no termina de ser un fiel reflejo de mis gustos literarios así que, si te interesa, te invito a seguir mis lecturas en <strong>@luiseme@lectura.social</strong>, espero mantenerla al día. Eso sí, tras organizar mi biblioteca he descubierto libros que leí hace mucho y quiero volver a leer, junto con otros tantos que aún no he leído, por lo que me he propuesto darles una oportunidad antes de seguir aumentando la colección.</p>

<blockquote><p><em><strong>Nota mental</strong>: ¿se podrá exportar mi colección directamente (o con algún apaño) desde Tellico a BookWyrm?</em></p></blockquote>

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Más entradas etiquetadas como <strong>#Libros</strong>, <strong>#SoftwareLibre</strong> y <strong>#GNULinux</strong>
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]]></content:encoded>
      <author>Sé verlas al revés</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/hf5329je0g</guid>
      <pubDate>Tue, 23 Jun 2026 07:42:37 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Clásicos en galego: Ulises de James Joyce</title>
      <link>https://escritura.social/marcostaracido/clasicos-en-galego-ulises-de-james-joyce</link>
      <description>&lt;![CDATA[Terceira entrega da serie Clásicos en galego, dedicada á novela de James Joyce Ulises. Podedes ler o texto na revista Biosbardia: Un Bloomsday en galego.&#xA;&#xA;E a versión en podcast, aquí: Clásicos en galego: Ulises de James Joyce.&#xA;&#xA;Aviso de que abandonei iVoox e Spotify e publicarei os podcast en archive.org. Este é o feed rss.&#xA;&#xA;Vale.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Terceira entrega da serie <em>Clásicos en galego</em>, dedicada á novela de James Joyce <em>Ulises</em>. Podedes ler o texto na revista Biosbardia: <a href="https://biosbardia.org/un-bloomsday-en-galego/" rel="nofollow">Un Bloomsday en galego</a>.</p>

<p>E a versión en podcast, aquí: <a href="https://archive.org/download/ocorvogralla/OCG-Ulises.mp3" rel="nofollow">Clásicos en galego: Ulises de James Joyce</a>.</p>

<p>Aviso de que abandonei iVoox e Spotify e publicarei os podcast en <a href="https://archive.org/details/ocorvogralla" rel="nofollow">archive.org</a>. Este é o <a href="https://codeberg.org/marcostaracido/OCGRSS/raw/branch/main/feed.xml" rel="nofollow">feed rss</a>.</p>

<p>Vale.</p>
]]></content:encoded>
      <author>O corvo gralla</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/921n2xyx0j</guid>
      <pubDate>Tue, 23 Jun 2026 06:28:58 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El café y la ruleta rusa</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/el-cafe-y-la-ruleta-rusa</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tengo un problema. Y hoy no tiene nada que ver con la ansiedad y la depresión, que esas ya se llevan a menudo su buena dosis de palabras mal escritas. El caso es que me gusta el café bueno. Y esto puede tener muchas lecturas.&#xA;&#xA;Por un lado, desde un contexto sociológico y temporal, puede parecer que no soy más que el siguiente snob en la fila que ha sucumbido a la moda de los cafés de especialidad. De hecho, me resta mucha credibilidad el hecho de que me gusten los gin-tonics, los vinilos, las gildas y algún que otro revival más. Joder, si parece que van decidiendo las modas pensando en mis gustos.&#xA;&#xA;Reconozco que voy a algún sitio de estos donde te preparan con ceremonias más o menos complicadas una buena dosis de ese maná negro que me tiene obsesionado. Y es verdad que los precios desprenden cierto tufillo a clasismo. Aunque me he fabricado algún argumento para plantear mi defensa ante el jurado popular.&#xA;&#xA;En primer lugar, la diferencia abismal de precio no suele afectar tanto a los que nos gusta mucho el café. Y recalco lo de &#34;suele&#34;. Aquí en mi ciudad, conozco un sitio donde tuestan su propio café y un expresso vale lo mismo que en cualquier cafetería del montón. La clave está en lo del tipo de café, y es que creo que donde las franquicias consagradas sacan el mayor margen de beneficio es en esas bebidas derivadas llenas de leche, nata y colorines.&#xA;&#xA;Pero a mí me gusta el café. Negro. Amargo. Y llevo tantos años tomando cosas sin azúcar que creo tener las papilas gustativas preparadas para distinguir un buen café de uno malo. Para mí, uno bueno es aquel que no me destruye el estómago, el intestino, y de paso se me lleva la alegría y las ganas de vivir. Ya se ve donde tengo puesto el listón.&#xA;&#xA;El caso es que, siendo aficionado a lo amargo, uno es más propenso a sufrir atentados, pues no hay leche, nata o sobre de azúcar que se interponga, cual héroe de película de acción, entre el asco y mi persona. Así que, cuando me la juego, me la juego de verdad. &#xA;&#xA;Puedo entender que a mucha gente, aquellas personas a las que les gusta tomar medios litros de cosas dulces y purpurina, ese dos por ciento (con suerte) de petróleo escondido en el fondo de su vaso gigante no les aporte o quite nada. Me alegro por elles. Pero no deja de hacerme gracia cuando alguna de ellas dice que le gusta más el café de un sitio que el de al lado. &#xA;&#xA;Entiendo que el sustantivo se ha traspapelado, y que la palabra café ha devenido en el cóctel completo. Pero no puedo menos que sentirme triste al pensar en el pobre expresso que ha sido abandonado en el camino. Él nunca lo haría. &#xA;&#xA;Esto es una lucha perdida de antemano, pues los bebedores de posos somos poquitos, y además gente con graves taras mentales  —como se puede desprender de todas las palabras anteriores. Así que no somos interesantes para el negocio. El tiempo pasará, los cafés de especialidad serán sustituidos por otra moda (que será, será) y nosotros nos quedaremos en casa, con el gotero del café inyectado en vena, graduando la dosis con cuidado, no vaya a ser que se nos descontrole la ansiedad y nos dé por escribir una entrada como esta en un diario. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tengo un problema. Y hoy no tiene nada que ver con la ansiedad y la depresión, que esas ya se llevan a menudo su buena dosis de palabras mal escritas. El caso es que me gusta el café bueno. Y esto puede tener muchas lecturas.</p>

<p>Por un lado, desde un contexto sociológico y temporal, puede parecer que no soy más que el siguiente <em>snob</em> en la fila que ha sucumbido a la moda de los cafés de especialidad. De hecho, me resta mucha credibilidad el hecho de que me gusten los <em>gin-tonics</em>, los vinilos, las gildas y algún que otro <em>revival</em> más. Joder, si parece que van decidiendo las modas pensando en mis gustos.</p>

<p>Reconozco que voy a algún sitio de estos donde te preparan con ceremonias más o menos complicadas una buena dosis de ese maná negro que me tiene obsesionado. Y es verdad que los precios desprenden cierto tufillo a clasismo. Aunque me he fabricado algún argumento para plantear mi defensa ante el jurado popular.</p>

<p>En primer lugar, la diferencia abismal de precio no suele afectar tanto a los que nos gusta mucho el café. Y recalco lo de “suele”. Aquí en mi ciudad, conozco un sitio donde tuestan su propio café y un <em>expresso</em> vale lo mismo que en cualquier cafetería del montón. La clave está en lo del tipo de café, y es que creo que donde las franquicias consagradas sacan el mayor margen de beneficio es en esas bebidas derivadas llenas de leche, nata y colorines.</p>

<p>Pero a mí me gusta el café. Negro. Amargo. Y llevo tantos años tomando cosas sin azúcar que creo tener las papilas gustativas preparadas para distinguir un buen café de uno malo. Para mí, uno bueno es aquel que no me destruye el estómago, el intestino, y de paso se me lleva la alegría y las ganas de vivir. Ya se ve donde tengo puesto el listón.</p>

<p>El caso es que, siendo aficionado a lo amargo, uno es más propenso a sufrir atentados, pues no hay leche, nata o sobre de azúcar que se interponga, cual héroe de película de acción, entre el asco y mi persona. Así que, cuando me la juego, me la juego de verdad.</p>

<p>Puedo entender que a mucha gente, aquellas personas a las que les gusta tomar medios litros de cosas dulces y purpurina, ese dos por ciento (con suerte) de petróleo escondido en el fondo de su vaso gigante no les aporte o quite nada. Me alegro por elles. Pero no deja de hacerme gracia cuando alguna de ellas dice que le gusta más el café de un sitio que el de al lado.</p>

<p>Entiendo que el sustantivo se ha traspapelado, y que la palabra café ha devenido en el cóctel completo. Pero no puedo menos que sentirme triste al pensar en el pobre <em>expresso</em> que ha sido abandonado en el camino. Él nunca lo haría.</p>

<p>Esto es una lucha perdida de antemano, pues los bebedores de posos somos poquitos, y además gente con graves taras mentales  —como se puede desprender de todas las palabras anteriores. Así que no somos interesantes para el negocio. El tiempo pasará, los cafés de especialidad serán sustituidos por otra moda (que será, será) y nosotros nos quedaremos en casa, con el gotero del café inyectado en vena, graduando la dosis con cuidado, no vaya a ser que se nos descontrole la ansiedad y nos dé por escribir una entrada como esta en un diario.</p>
]]></content:encoded>
      <author>keyeoh</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/4whebeb3iw</guid>
      <pubDate>Sun, 21 Jun 2026 17:23:42 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>F-Droid frente a Google Play: La odisea de publicar</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/f-droid-frente-a-google-play-la-odisea-de-publicar</link>
      <description>&lt;![CDATA[Publicar una aplicación en Android hoy en día es como tener que elegir entre pasar por el aro de una corporación que te trata como a un número, o someterte al escrutinio espartano de una comunidad de puristas. Como últimamente he estado lidiando con subir Rocinante y Mis Curas a ambas plataformas, os voy a contar cómo es darse de bruces con las dos realidades. &#xA;&#xA;Y ya os hago el spoiler: me sigo quedando con F-Droid de calle. Pero no es un camino de rosas.&#xA;&#xA;GeminiGeneratedImage_e7fmcde7fmcde7fm&#xA;&#xA;Google Play: Los 12 probadores&#xA;&#xA;En el ecosistema de Google, lo que menos importa es tu código. El verdadero muro es puramente administrativo. Resulta que, si tienes una cuenta de desarrollador nueva, Google te exige un peaje absurdo: tienes que conseguir a 12 testers (probadores) que se instalen tu aplicación y no la borren durante 14 días seguidos. &#xA;&#xA;Si haces un juego chorra, igual engañas a tus amigos y familiares. Pero cuando desarrollas software de nicho, la cosa cambia. Mis Curas es una herramienta clínica para recomendar apósitos en las curas. ¿De dónde saco yo a 12 personas que quieran probar una app de heridas durante dos semanas enteras? Es un suplicio. Una barrera de entrada artificial diseñada, en mi opinión, para ahuyentar a los desarrolladores independientes y quedarse solo con los grandes estudios.&#xA;&#xA;Eso sí, al César lo que es del César. Una vez que tragas saliva, pasas este bautismo de fuego y te aprueban la aplicación, la maquinaria va como un tiro. Para las siguientes actualizaciones solo tienes que subir la versión y, en un par de horas, la tienes revisada y online.&#xA;&#xA;F-Droid: Rigor, pureza y paciencia &#xA;&#xA;El repositorio del software libre es otro mundo. Aquí a nadie le importa cuántos colegas tienes para probar tu app. Lo que les obsesiona es que tu código esté limpio. Son más estrictos que la supervisora de planta en un turno. Si hay un solo rastro de telemetría, dependencias privativas de Google Play Services o licencias raras, estás fuera.&#xA;&#xA;El proceso de publicación en F-Droid es soberanía digital en estado puro, pero tienes que remangarte:&#xA;&#xA;El Fork: Nada de subir un archivo APK y a correr. Tienes que clonar su repositorio principal (fdroiddata) en GitLab.&#xA;La Receta: Tienes que crear un archivo de metadatos (en formato YML). Básicamente, es un manual de instrucciones donde les dices dónde está tu código en ForjaLibre y qué comandos exactos hay que ejecutar para compilarlo.&#xA;El Escrutinio Automático: Abres el Merge Request y su sistema automático (lint) te revisa hasta las comas buscando bibliotecas que no sean de código abierto.&#xA;La Revisión Humana: Si pasas la máquina, un voluntario revisa el tema de las licencias a mano.&#xA;La Compilación Soberana: Y esta es la magia. F-Droid no confía en el instalador que tú les des. Ellos cogen tu código fuente y lo compilan de cero en sus propios servidores. Así garantizan al usuario que la app que se instalan es exactamente la que ven en el código, sin trampa ni cartón.&#xA;&#xA;¿El problema? Los tiempos de espera. Todo este proceso requiere una paciencia infinita. Puedes tirarte dias enteros en la cola esperando a que sus servidores compilen tu app y la liberen. &#xA;&#xA;Mi veredicto&#xA;&#xA;La burocracia comercial de Google genera un desgaste innecesario y te hace sentir que trabajas para ellos. F-Droid es lento, pero el proceso es transparente, ético y te garantiza un ecosistema limpio.&#xA;&#xA;A veces hay que mancharse las manos publicando en la Play Store para llegar a los compañeros que no saben salir de la tienda por defecto de su móvil. Pero mi cuartel general y mi apuesta a largo plazo será F-Droid. Prefiero esperar dias en la trinchera del software libre que andar mendigando probadores para engordar el monopolio.&#xA;&#xA;#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #FDroid #Reflexiones]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Publicar una aplicación en Android hoy en día es como tener que elegir entre pasar por el aro de una corporación que te trata como a un número, o someterte al escrutinio espartano de una comunidad de puristas. Como últimamente he estado lidiando con subir <em>Rocinante</em> y <em>Mis Curas</em> a ambas plataformas, os voy a contar cómo es darse de bruces con las dos realidades.</p>

<p>Y ya os hago el spoiler: me sigo quedando con F-Droid de calle. Pero no es un camino de rosas.</p>

<p><img src="https://mataroa.blog/images/62c4a2b2.png" alt="Gemini_Generated_Image_e7fmcde7fmcde7fm"></p>

<h3 id="google-play-los-12-probadores">Google Play: Los 12 probadores</h3>

<p>En el ecosistema de Google, lo que menos importa es tu código. El verdadero muro es puramente administrativo. Resulta que, si tienes una cuenta de desarrollador nueva, Google te exige un peaje absurdo: tienes que conseguir a 12 <em>testers</em> (probadores) que se instalen tu aplicación y no la borren durante 14 días seguidos.</p>

<p>Si haces un juego chorra, igual engañas a tus amigos y familiares. Pero cuando desarrollas software de nicho, la cosa cambia. <em>Mis Curas</em> es una herramienta clínica para recomendar apósitos en las curas. ¿De dónde saco yo a 12 personas que quieran probar una app de heridas durante dos semanas enteras? Es un suplicio. Una barrera de entrada artificial diseñada, en mi opinión, para ahuyentar a los desarrolladores independientes y quedarse solo con los grandes estudios.</p>

<p>Eso sí, al César lo que es del César. Una vez que tragas saliva, pasas este bautismo de fuego y te aprueban la aplicación, la maquinaria va como un tiro. Para las siguientes actualizaciones solo tienes que subir la versión y, en un par de horas, la tienes revisada y online.</p>

<h3 id="f-droid-rigor-pureza-y-paciencia">F-Droid: Rigor, pureza y paciencia</h3>

<p>El repositorio del software libre es otro mundo. Aquí a nadie le importa cuántos colegas tienes para probar tu app. Lo que les obsesiona es que tu código esté limpio. Son más estrictos que la supervisora de planta en un turno. Si hay un solo rastro de telemetría, dependencias privativas de Google Play Services o licencias raras, estás fuera.</p>

<p>El proceso de publicación en F-Droid es soberanía digital en estado puro, pero tienes que remangarte:</p>
<ol><li><strong>El Fork:</strong> Nada de subir un archivo APK y a correr. Tienes que clonar su repositorio principal (<code>fdroiddata</code>) en GitLab.</li>
<li><strong>La Receta:</strong> Tienes que crear un archivo de metadatos (en formato YML). Básicamente, es un manual de instrucciones donde les dices dónde está tu código en ForjaLibre y qué comandos exactos hay que ejecutar para compilarlo.</li>
<li><strong>El Escrutinio Automático:</strong> Abres el <em>Merge Request</em> y su sistema automático (<em>lint</em>) te revisa hasta las comas buscando bibliotecas que no sean de código abierto.</li>
<li><strong>La Revisión Humana:</strong> Si pasas la máquina, un voluntario revisa el tema de las licencias a mano.</li>
<li><strong>La Compilación Soberana:</strong> Y esta es la magia. F-Droid no confía en el instalador que tú les des. Ellos cogen tu código fuente y lo compilan de cero en sus propios servidores. Así garantizan al usuario que la app que se instalan es exactamente la que ven en el código, sin trampa ni cartón.</li></ol>

<p>¿El problema? Los tiempos de espera. Todo este proceso requiere una paciencia infinita. Puedes tirarte dias enteros en la cola esperando a que sus servidores compilen tu app y la liberen.</p>

<h3 id="mi-veredicto">Mi veredicto</h3>

<p>La burocracia comercial de Google genera un desgaste innecesario y te hace sentir que trabajas para ellos. F-Droid es lento, pero el proceso es transparente, ético y te garantiza un ecosistema limpio.</p>

<p>A veces hay que mancharse las manos publicando en la Play Store para llegar a los compañeros que no saben salir de la tienda por defecto de su móvil. Pero mi cuartel general y mi apuesta a largo plazo será F-Droid. Prefiero esperar dias en la trinchera del software libre que andar mendigando probadores para engordar el monopolio.</p>

<p>#Tecnología #Desarrollo #Android #SoftwareLibre #FDroid #Reflexiones</p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/4vdi1tvrq7</guid>
      <pubDate>Sun, 21 Jun 2026 16:22:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Danza</title>
      <link>https://escritura.social/vmpds/danza</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hace unas semanas, pasé por un bazar a comprar algunas cosas que me faltaban para un proyecto del trabajo. Sorprendentemente grande, plagado de estanterías y abarrotado como lo estaría un templo en honor al horror vacui, en él me recibe una persona que leo como china, con las dos manos reposando detrás de las caderas, que sostienen una postura impecablemente recta. Tras preguntarle si me puede ayudar, se dispone a acompañarme al pasillo 1B. Se dirige hacia allí girando sus hombros casi ciento ochenta grados, apoyándose en su pie derecho. Cuando llega a la altura del pasillo donde está el alambre que necesito, lo rebasa un par de pasos más para después volver a girarse como si tuviera un resorte dentro, y me señala el producto con la mano izquierda. En su particular coreografía, la mano derecha no se separa de su cuerpo en ningún momento.&#xA;   Mientras me entretengo en evaluar qué tipo de alambre me viene mejor, él espera paciente. No escudriña mi proceso de decisión, pero tampoco aparta la mirada hacia otro sitio. Tras mirar un par, me doy cuenta de que no tengo un criterio formado respecto a la elección de alambres, y vuelvo al primero. Cojo un par de rollos y le miro esperando alguna reacción. Él, sin cambiar la expresión, dice de manera solemne «Este es el mejor». Emprende la marcha de vuelta a la caja. A estas alturas, no puedo evitar fijarme. En sus pies, unos zapatos blancos impolutos, con algún detalle en azul marino y marrón piel. Viste unos pantalones vaqueros cortos con el camal doblado, que dejan ver unas piernas claras y sin pelos. Arriba, una camisa a cuadros, bien remetida en los pantalones. No hay ni una sola línea que no esté completamente equilibrada respecto al resto. &#xA;   Atraviesa el mostrador, que todavía conserva el metacralito de la pandemia, ahora ya ajado y repleto de pegatinas de cromos de fútbol. «Perdona, ¿me puedes hacer factura de esto?», a lo que contesta afirmativamente mientras se escucha el ruido de las teclas, al que le sucede el de una pequeña impresora. En el lado derecho del mostrador, entre la torre del ordenador y una pila de cajas de plástico, hay una serie de libretas con el lomo apuntando hacia el techo. El chico, con un movimiento lento, pasa la mano por encima, comenzando por la izquierda. Los dedos de la mano sobrevuelan las libretas como sobrevuelan las gaviotas el mar, generando una ilusión de quietud. En el momento justo, caen con precisión, afectadas de nuevo por la gravedad. Dirigiéndose hacia mí, coge la libreta con ambas manos, sosteniendo los lados entre los dedos índice y pulgar, ayudándose del corazón. Mientras descienden a la superficie, los dedos índice alzan de nuevo el vuelo y quedan apuntando a mí; mientras tanto, los otros dos ejercen una pequeña presión combando ligeramente la libreta. Ésta es la primera parte que toca el mostrador, e inmediatamente los dedos corazón se elevan para dejar lugar al resto. Tiene una tapa de cartón donde se lee claramente «FACTURAS». La abre pasando por el lado corto superior.&#xA;   Arranca el ticket y lo trae. Amansando con dos dedos su plegarse rebelde, comienza a pasar los datos: número de factura, artículo, precio. Al terminar, me ofrece la libreta junto a un «Por favor» que adquiere sentido cuando veo el resto de datos sin completar. Es mi turno. Mientras pongo el CIF de la empresa y la dirección, no puedo dejar de mirar de reojo los movimientos del chico. Arranca una bolsa pequeña y la sacude en un movimiento firme, llenándola de aire. Mete los rollos en ella y la deja cerca mía, haciéndola aterrizar tan suavemente que me parece que el tiempo se dilata tanto más cuanto se acerca la bolsa al mostrador. Acabo con los datos y no hace falta que se lo diga: en algún momento ha cogido el sello y está listo para estamparlo en la factura. Procede. Deja el sello. Ahora, con minuciosa atención, dibuja una recta con los dedos aplicando presión sobre la línea de puntos. Nada más acabar, hay un cambio brusco en el ritmo. Arranca las hojas con un movimento rápido y seco; de manera casi impercetible, lo acaba con un pequeño chasquido en los dedos que separa la copia de carbón del original. Deja la libreta en el mostrador y me ofrece mi parte.&#xA;   Tardo un par de segundos en reaccionar, pero cojo la hoja. Él cierra la libreta y, entonces, posa en ella todos los dedos de la mano excepto los meñiques. Hay una pausa que clama silencio. Un artesano respeta a sus herramientas y las trata con cariño. Con la mano derecha, repasa la libreta para que la superficie quede uniforme, y la lleva de nuevo al hueco de donde proviene. En ese momento, mientras está levantando la mirada, oigo un «Gracias». Lo pienso ahora y no estoy seguro de si se dirigía a mí o era la palabra que concluía el ritual. &#xA;   «Gracias» es mi respuesta. Pero mi palabra no quiere ser de conclusión. Estoy de alguna manera hipnotizado por sus ordenados movimientos y aún ni he cogido la bolsa. Por primera vez, noto un desajuste, una pequeña vacilación. Se produce cuando ya ha vuelto al lugar en que estaba cuando entré a la tienda, de nuevo con las manos tras la espalda baja. Hay una mínima intención de inclinarse hacia delante que es rápidamente neutralizada, como una vieja costumbre que todavía pervive correción tras corrección. Noto que detrás mía hay otra persona que ha entrado a la tienda. Se saludan y le pregunta por una bombilla. Él se dirige al pasillo 2A. Yo le sigo con la mirada, pero ya no está bailando para mí.&#xA;&#xA;   &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hace unas semanas, pasé por un bazar a comprar algunas cosas que me faltaban para un proyecto del trabajo. Sorprendentemente grande, plagado de estanterías y abarrotado como lo estaría un templo en honor al <em>horror vacui</em>, en él me recibe una persona que leo como china, con las dos manos reposando detrás de las caderas, que sostienen una postura impecablemente recta. Tras preguntarle si me puede ayudar, se dispone a acompañarme al pasillo 1B. Se dirige hacia allí girando sus hombros casi ciento ochenta grados, apoyándose en su pie derecho. Cuando llega a la altura del pasillo donde está el alambre que necesito, lo rebasa un par de pasos más para después volver a girarse como si tuviera un resorte dentro, y me señala el producto con la mano izquierda. En su particular coreografía, la mano derecha no se separa de su cuerpo en ningún momento.
   Mientras me entretengo en evaluar qué tipo de alambre me viene mejor, él espera paciente. No escudriña mi proceso de decisión, pero tampoco aparta la mirada hacia otro sitio. Tras mirar un par, me doy cuenta de que no tengo un criterio formado respecto a la elección de alambres, y vuelvo al primero. Cojo un par de rollos y le miro esperando alguna reacción. Él, sin cambiar la expresión, dice de manera solemne «Este es el mejor». Emprende la marcha de vuelta a la caja. A estas alturas, no puedo evitar fijarme. En sus pies, unos zapatos blancos impolutos, con algún detalle en azul marino y marrón piel. Viste unos pantalones vaqueros cortos con el camal doblado, que dejan ver unas piernas claras y sin pelos. Arriba, una camisa a cuadros, bien remetida en los pantalones. No hay ni una sola línea que no esté completamente equilibrada respecto al resto.
   Atraviesa el mostrador, que todavía conserva el metacralito de la pandemia, ahora ya ajado y repleto de pegatinas de cromos de fútbol. «Perdona, ¿me puedes hacer factura de esto?», a lo que contesta afirmativamente mientras se escucha el ruido de las teclas, al que le sucede el de una pequeña impresora. En el lado derecho del mostrador, entre la torre del ordenador y una pila de cajas de plástico, hay una serie de libretas con el lomo apuntando hacia el techo. El chico, con un movimiento lento, pasa la mano por encima, comenzando por la izquierda. Los dedos de la mano sobrevuelan las libretas como sobrevuelan las gaviotas el mar, generando una ilusión de quietud. En el momento justo, caen con precisión, afectadas de nuevo por la gravedad. Dirigiéndose hacia mí, coge la libreta con ambas manos, sosteniendo los lados entre los dedos índice y pulgar, ayudándose del corazón. Mientras descienden a la superficie, los dedos índice alzan de nuevo el vuelo y quedan apuntando a mí; mientras tanto, los otros dos ejercen una pequeña presión combando ligeramente la libreta. Ésta es la primera parte que toca el mostrador, e inmediatamente los dedos corazón se elevan para dejar lugar al resto. Tiene una tapa de cartón donde se lee claramente «FACTURAS». La abre pasando por el lado corto superior.
   Arranca el ticket y lo trae. Amansando con dos dedos su plegarse rebelde, comienza a pasar los datos: número de factura, artículo, precio. Al terminar, me ofrece la libreta junto a un «Por favor» que adquiere sentido cuando veo el resto de datos sin completar. Es mi turno. Mientras pongo el CIF de la empresa y la dirección, no puedo dejar de mirar de reojo los movimientos del chico. Arranca una bolsa pequeña y la sacude en un movimiento firme, llenándola de aire. Mete los rollos en ella y la deja cerca mía, haciéndola aterrizar tan suavemente que me parece que el tiempo se dilata tanto más cuanto se acerca la bolsa al mostrador. Acabo con los datos y no hace falta que se lo diga: en algún momento ha cogido el sello y está listo para estamparlo en la factura. Procede. Deja el sello. Ahora, con minuciosa atención, dibuja una recta con los dedos aplicando presión sobre la línea de puntos. Nada más acabar, hay un cambio brusco en el ritmo. Arranca las hojas con un movimento rápido y seco; de manera casi impercetible, lo acaba con un pequeño chasquido en los dedos que separa la copia de carbón del original. Deja la libreta en el mostrador y me ofrece mi parte.
   Tardo un par de segundos en reaccionar, pero cojo la hoja. Él cierra la libreta y, entonces, posa en ella todos los dedos de la mano excepto los meñiques. Hay una pausa que clama silencio. Un artesano respeta a sus herramientas y las trata con cariño. Con la mano derecha, repasa la libreta para que la superficie quede uniforme, y la lleva de nuevo al hueco de donde proviene. En ese momento, mientras está levantando la mirada, oigo un «Gracias». Lo pienso ahora y no estoy seguro de si se dirigía a mí o era la palabra que concluía el ritual.
   «Gracias» es mi respuesta. Pero mi palabra no quiere ser de conclusión. Estoy de alguna manera hipnotizado por sus ordenados movimientos y aún ni he cogido la bolsa. Por primera vez, noto un desajuste, una pequeña vacilación. Se produce cuando ya ha vuelto al lugar en que estaba cuando entré a la tienda, de nuevo con las manos tras la espalda baja. Hay una mínima intención de inclinarse hacia delante que es rápidamente neutralizada, como una vieja costumbre que todavía pervive correción tras corrección. Noto que detrás mía hay otra persona que ha entrado a la tienda. Se saludan y le pregunta por una bombilla. Él se dirige al pasillo 2A. Yo le sigo con la mirada, pero ya no está bailando para mí.</p>
]]></content:encoded>
      <author>A crit pelat</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/17dxgh8r54</guid>
      <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 17:39:49 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Una de podcasts y software libre</title>
      <link>https://escritura.social/luiseme/una-de-podcasts-y-software-libre</link>
      <description>&lt;![CDATA[Desde que tengo uso de razón siempre ha habido una radio ahí, aunque fuera de fondo, aunque no siempre la escuchara. Seguramente este hecho explique el gusto que le tengo al formato podcast. Y no es que sea un &#34;consumidor&#34; de podcasts fuera de lo normal, si es que hay una norma para ello, pero me sale la media a más de un programa diario. !--more--&#xA;&#x9;&#xA;img src=&#34;https://imagenes.escritura.social/uploads/luiseme/20180627175733!InaugurationofthePalestineBroadcastingService.March30-1(936).Engineercontrollingbroadcasting(Ramallah)LOCmatpc.16776.jpg&#34; alt=&#34;Imagen del positivado de un negativo en el que se ve a un ingeniero encargado de la radiodifusión durante la inauguración del Servicio de Radiodifusión de Palestina (30 de marzo de 1936) en Ramala. Colección fotográfica de G. Eric y Edith Matson.&#34; /figcaptionIngeniero encargado de la radiodifusión durante la inauguración del Servicio de Radiodifusión de Palestina (30 de marzo de 1936) en Ramala. | Dominio Público./figcaption&#xA;&#xA;Sobre el software&#xA;&#xA;Para la escucha, principalmente desde el móvil, recurro al que para mí es el mejor agregador de podcasts que conozco, a href=&#34;https://antennapod.org/es/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;AntennaPod/a, que, claro está, es software libre. Este programa, además de mantener al día mis suscripciones, notificarme, gestionar las descargas, etc., sincroniza perfectamente con otros dispositivos. En mi caso, la sincronización la consigo gracias al servicio web de a href=&#34;https://gpodder.net/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;gpodder.net/a.&#xA;&#xA;Por otro lado, en el entorno de &#34;escritorio&#34;, aunque durante mucho tiempo he utilizado el programa a href=&#34;https://gpodder.github.io/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;gPodder/a (no confundir con el servicio web antes mencionado), hoy en día lo hago a través de a href=&#34;https://apps.kde.org/es/kasts/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;Kasts/a; ambos programas permiten igualmente la sincronización, pero la interfaz de Kasts me resulta mucho más sencilla y amigable.&#xA;&#xA;Qué escucho&#xA;&#xA;Depende del momento me da por una cosa u otra, aunque hay algunos fijos diarios que no fallan, como son los programas que tocan la actualidad pero desde un punto de vista diferente al que podamos encontrar en noticiarios al uso o con una profundidad que va mucho más allá del titular. También me gusta mucho la fórmula del documental y, por supuesto, las buenas ficciones.&#xA;&#xA;Os dejo un enlace al a href=&#34;https://cloud.disroot.org/public.php/dav/files/tL6cqPBwi3Sd2CE/&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;resumen html/a que genera el propio AntennaPod y también al a href=&#34;https://cloud.disroot.org/public.php/dav/files/oSCJsQZexPKan5q&#34; target=&#34;blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;archivo OPML/a por si lo quieres abrir directamente en tu agregador de podcasts favorito. Como verás, no es una lista muy extensa, por lo que te invito a que si sigues algún podcast en especial que pienses que merece la pena, siéntete libre de compartirlo.&#xA;&#xA;br&#xA;Más entradas etiquetadas como #Podcasts, #SoftwareLibre y #GNULinux&#xA;br&#xA;hr]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Desde que tengo uso de razón siempre ha habido una radio ahí, aunque fuera de fondo, aunque no siempre la escuchara. Seguramente este hecho explique el gusto que le tengo al formato <em>podcast</em>. Y no es que sea un “consumidor” de podcasts fuera de lo normal, si es que hay una norma para ello, pero me sale la media a más de un programa diario. </p>

<p><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/luiseme/20180627175733!Inauguration_of_the_Palestine_Broadcasting_Service._March_30_-1(936)._Engineer_controlling_broadcasting_(Ramallah)_LOC_matpc.16776.jpg" alt="Imagen del positivado de un negativo en el que se ve a un ingeniero encargado de la radiodifusión durante la inauguración del Servicio de Radiodifusión de Palestina (30 de marzo de 1936) en Ramala. Colección fotográfica de G. Eric y Edith Matson."/><figcaption>Ingeniero encargado de la radiodifusión durante la inauguración del Servicio de Radiodifusión de Palestina (30 de marzo de 1936) en Ramala. | Dominio Público.</figcaption></p>

<h2 id="sobre-el-software">Sobre el software</h2>

<p>Para la escucha, principalmente desde el móvil, recurro al que para mí es el mejor agregador de podcasts que conozco, <a href="https://antennapod.org/es/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><strong>AntennaPod</strong></a>, que, claro está, es software libre. Este programa, además de mantener al día mis suscripciones, notificarme, gestionar las descargas, etc., sincroniza perfectamente con otros dispositivos. En mi caso, la sincronización la consigo gracias al servicio web de <a href="https://gpodder.net/" target="_blank" rel="nofollow noopener">gpodder.net</a>.</p>

<p>Por otro lado, en el entorno de “escritorio”, aunque durante mucho tiempo he utilizado el programa <a href="https://gpodder.github.io/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><strong>gPodder</strong></a> (no confundir con el servicio web antes mencionado), hoy en día lo hago a través de <a href="https://apps.kde.org/es/kasts/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><strong>Kasts</strong></a>; ambos programas permiten igualmente la sincronización, pero la interfaz de Kasts me resulta mucho más sencilla y amigable.</p>

<h2 id="qué-escucho">Qué escucho</h2>

<p>Depende del momento me da por una cosa u otra, aunque hay algunos <em>fijos diarios</em> que no fallan, como son los programas que tocan la actualidad pero desde un punto de vista diferente al que podamos encontrar en noticiarios al uso o con una profundidad que va mucho más allá del titular. También me gusta mucho la fórmula del <em>documental</em> y, por supuesto, las buenas ficciones.</p>

<p>Os dejo un enlace al <a href="https://cloud.disroot.org/public.php/dav/files/tL6cqPBwi3Sd2CE/" target="_blank" rel="nofollow noopener">resumen html</a> que genera el propio AntennaPod y también al <a href="https://cloud.disroot.org/public.php/dav/files/oSCJsQZexPKan5q" target="_blank" rel="nofollow noopener">archivo OPML</a> por si lo quieres abrir directamente en tu agregador de podcasts favorito. Como verás, no es una lista muy extensa, por lo que te invito a que si sigues algún podcast en especial que pienses que merece la pena, siéntete libre de compartirlo.</p>

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Más entradas etiquetadas como <strong>#Podcasts</strong>, <strong>#SoftwareLibre</strong> y <strong>#GNULinux</strong>
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<hr></p>
]]></content:encoded>
      <author>Sé verlas al revés</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/bwrc7sqeue</guid>
      <pubDate>Fri, 19 Jun 2026 10:07:10 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Reto 1 like 1 dato</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/reto-1-like-1-dato</link>
      <description>&lt;![CDATA[Ayer me apunté a este reto y aunque no conseguí terminarle creo que salieron algunas historias interesantes que alguien me animó a llevar al blog para que no se pierdan. Aquí van:&#xA;&#xA;1.- En mi casa había tres habitaciones y vivíamos mis padres, mi hermana, mi abuela y yo. Me quedé sin habitación, así que dormía en la terraza que mis padres acristalaron, en un sofá cama que cada noche había que montar. ¡Me encantaba! era rojo y tenía una luz en el cabecero.&#xA;&#xA;2.- Charlando con une amigue pensamos que podríamos hacer un servidor con UNIX que permitiera a la gente enviarse mensajes unes a otres. Usamos la red Videotex y montamos una empresa que se llamó Correo Telemático, Fracasamos estrepitosamente a pesar de alojar la página del parlamento europeo. Ni era el momento, ni era el país.&#xA;&#xA;3.- Íbamos paseando por un parque mi novia (hoy mi mujer) y otra pareja de amigos cuando un coche Seat 1500 sale de la carretera, nos corta el paso y de él se bajan dos individuos muy mal encarados. Sacan las carteras y se identifican como policías. Nos detienen y nos llevan a la comisaría de Los Cármenes donde permanecemos detenidos durante horas sin saber por qué. Descubren que somos menores y que se han equivocado, nosotros no habíamos robado ninguna moto. A las 12 de la noche llaman a nuestros padres que nos sacan de allí. ACAB.&#xA;&#xA;4.-Éramos jóvenes y escribíamos poesía. No era fácil abrirse camino entonces (ahora tampoco) y decidimos hacer una revista de poesía que hoy sería un fanzine. La llamamos La Alcayata y la vendíamos en la Cuesta de Moyano junto a las casetas de libros antiguos. La enviábamos por correo a la gente que nos la pedía. Un editor se apiadó de nosotres y nos publicó un libro que tituló Poetas Universitarios.&#xA;&#xA;5.- Durante el servicio militar pasé una temporada en el hospital militar de Ceuta internado. En el jardín de delante de mi habitación crecían unas hermosas amapolas blancas que mis conocimientos de botánica me decían que eran las amapolas del opio. Cogí varias cápsulas y cuando me liberaron del secuestro las traje a Europa.&#xA;¡No veas las risas cuando me paró la policía militar en Algeciras!!!&#xA;&#xA;6.- Aprendí a nadar tirándome de una roca en el Cabo de Palos en Cartagena. Mi padre en vez de estar abajo por si me ahogaba, lo grabó todo en su nueva cámara de Super8. Hay constancia.&#xA;&#xA;7.-Éramos jóvenes y nos parecía que no teníamos barreras. Nos propusimos construir un kart. Compramos tubos de acero, los doblamos, los cortamos, los soldamos, un motor de un seat 600, frenos, cables, ruedas... y el kart arrancó. Un más que previsible accidente hizo que el bidón donde llevábamos la gasolina en la parte posterior se derramara incendiando el vehículo y poniendo en peligro la vida del conductor que con los años se hizo ingeniero y diseño algunas de las partes del que fue el primer minisatélite español lanzado al espacio.&#xA;&#xA;8.-Estudiaba segundo de medicina. No había entonces numerus clausus y mi grupo era enorme. Llegó una muchacha rubia, americana, sobresaliente para todos aquellos gañanes que andábamos hasta arriba de hormonas y se incorporó a los estudios. &#xA;La histología era jodida, el examen consistía en que te ponían en un microscopio, te daban una muestra y tenías que identificar el tejido del que se trataba, el tipo de células y responder a las preguntas de alguno de los profesores, todos del opus, que a los que teníamos largas greñas nos decían en voz baja: &#34;con esos pelos no pensarás aprobar?! La americana aprobaba siempre. &#xA;Ese verano me subí a Cangas de Onís a ver el descenso de las piraguas y allí me la encontré, en íntima conexión con el sinvergüenza del catedrático de histología.&#xA;&#xA;9.-Acabo de ser elegido concejal en mi pueblo. Apenas nadie me conoce y denuncio que Gran Hermano se está rodando sin los correspondientes permisos a cambio de mordidas al grupo de gobierno. El tema se enciende y yo voy andando por la plaza de camino al ayuntamiento. Reconozco al dueño de la finca donde se rodaba que está hablando con otra persona. Alcanzo a oír que le dice muy enfadado al otro: &#34;ha sido el hijo de puta del comunista, si le pillo le mato&#34;. Fueron días, semanas duras. Gran Hermando dejó de hacerse en mi pueblo, hubo un juicio en el que estuve de testigo y aprendí qué es lo que se siente cuando te llaman al teléfono para decirte que tu familia peligra.&#xA;&#xA;11.- Es mi primer día en el ayuntamiento y me presento al secretario con mis credenciales para que se me pueda nombrar oficialmente concejal. Fernando, que así se llamaba me dice: &#34;eres el Francisco Molinero que has escrito en un libro que se llama Poetas Universitarios&#34;. Sí, contesto algo sorprendido. Saca del cajón un ejemplar, me lo entrega y me pide: &#34;lo puedes firmar para mi mujer que es muy fan tuya&#34;.&#xA;Y así es como firmé mi primer libro de poesía.&#xA;&#xA;12.- He llegado a Voronezh después de una larga noche en tren desde Moscú. En el andén de la estación me espera Irina Kruskih que será mi intérprete durante mi estancia en la central nuclear. En el mismo tren viaja un grupo de tres japoneses que se embarcan con nosotres en el pequeño minibus que nos llevará hasta Novovoronezh. No son demasiados kilómetros pero la carretera no es especialmente buena, hace calor y estoy cansado. Irina y yo charlamos cuando el conductor nos indica algo en ruso. Irina me traduce que debemos parar porque hay un paso a nivel. Bajamos del vehículo y pasan los minutos sin que se adivine ningún tren, hasta que de pronto una enorme locomotora se acerca tirando de un larguísimo convoy con decenas de tanques y piezas de artillería en los vagones. Une de les japoneses saca la cámara y empieza a hacer fotos. El conductor grita, gesticula e intenta parar la acción. Es tarde. Los militares que están custodiando el paso se nos acercan corriendo. Irina sale al encuentro e intenta mediar. La situación es tensa y los japos están con cara de no entender nada, supongo que pálidos pero su tez no me permite saberlo. Termina el parlamento e Irina me dice que nos requisan los pasaportes y que nos tenemos que presentar en la comisaría del pueblo para saber que van a hacer con nosotros. El jefe del grupo de japoneses les echa una bronca que aunque no entiendo lo que dice es monumental. El fotógrafo y el otro están con la cabeza agachada aguantando el chaparrón. Se vuelven hacia mi, se arrodillan y me piden perdón, o al menos yo entiendo eso. El asunto se resuelve en el pueblo sin grandes problemas. Se decide que no somos espías si no más bien tontos de baba por hacer fotos de un convoy militar, se requisa la cámara y un susto pasad&#xA;&#xA;13.- Me casé en los juzgados de la Calle de María de Molina en Madrid. Entonces no había un salón específico para las bodas por lo criminal, como decía mi tío y se celebraban en un salón con cierta prestancia y mucha madera. El juez es un hombre amable y teniendo en cuenta que la familia y amigues hemos estado más de media hora en las escaleras esperando turno, intenta acelerar, pero con toda la solemnidad que puede. Nos lee los correspondientes artículos del código civil que han de regir nuestra vida en común y apostilla: &#34;estáis obligados, que no condenados, a vivir juntos&#34; Risas entre les invitades.&#xA;&#xA;14.- Me han asignado otra central nuclear que visitar en Rusia. No la conozco. El pueblo parece llamarse Leninskaya o al menos eso reza en el visado que el consulado ha expedido para mi viaje. En aquellos tiempos el visado en Rusia exigía el lugar o lugares de destino y había que presentarlo ante las autoridades locales cuando se llegaba. En los hoteles de las centrales nucleares la presentación del visado ante la recepción suplía el requisito de ir a la comisaría.&#xA;Me recogen en el aeropuerto de Cheremetievo en un Lada enorme y me llevan a la central. El viaje es un horror que ya conozco con un conductor muy charlatán, en ruso. Llego al hotel, presento mi visa y la mujer que me atiende pone cara de que la cosa no va bien. Me señala el nombre que pone en mi visado y me dice que ese pueblo ya no existe. ¿Cómo? esto no es Leninskaya? Niet, con la caída del muro muchos enclaves con nombres de antiguos dirigentes comunistas han cambiado y en concreto el de ese pueblo es uno de ellos. Vaaale, le digo en inglés ooook, pero es un pequeño error del consulado en Madrid que no tiene importancia. La cara de la mujer se tuerce un poco más y mira alrededor por ver si hay alguien escuchando. Mi visado no vale. Estoy ilegalmente en el país, me dice. Llamo a mi contacto en España, habla con el jefe de la central y me transmiten que no se puede hacer nada, que me dejan dormir en el hotel pero me tengo que marchar al día siguiente de madrugada. El mismo conductor charlatán me recogerá y me llevará al aeropuerto. Vale, me iré a dar una vuelta por el pueblo. Las malas caras se multiplican. Consigo que me expliquen. La zona está muy cerca de Chechenia y yo, querides, tengo una cara de checheno que no puedo con ella, según me dicen. Me aconsejan no salir y tentar a la suerte con la policía. No hice caso.&#xA;&#xA;15.- Si pudiera calcular creo que he pasado más horas solo que en compañía de alguien.&#xA;&#xA;16.- Quise ser maquinista de tren o al menos conducir un gran camión una vez. No lo descarto&#xA;&#xA;17.- Mi mujer y yo llevamos dos años separados, el divorcio es complicado y solamente hemos ido al notario a hacer separación de bienes. Decido volver a pirineos donde siempre había sido feliz y me encaro a subir al Possets en solitario. Varias horas de caminata y lo consigo, corono mi primer 3.000 pero a la bajada me lesiono en una rodilla y paso unas cuantas horas solo en la montaña cojeando y tratando de llegar al refugio. Cuando lo consigo recibo la bronca de todos les montañeres por ir solo. Duermo y a la mañana siguiente me bajo al pueblo, llamo a Raquel y le digo que la quiero mucho, ella se coje un tren y me rescata de mi mismo. Hasta ahora.&#xA;&#xA;18.- Tuve una orquesta e íbamos por los pueblos en fiestas. Yo conducía el camión y protegía a la cantante en los intermedios.&#xA;&#xA;19.- La última huelga general me pilló en Barcelona. Iba con mi cámara y me metí con los fotógrafos en la parte de delante. Nos gasearon, nos lanzaron pelotas de goma, cargaron y les tuvimos que lanzar unas cuantas jardineras que atrancamos hasta hacerles retroceder. Viví la inconsciencia del peligro refugiado detrás de una cámara.&#xA;&#xA;20.- Junto con dos amigues montanos una empresa de instalaciones solares. No había casi nadie que hiciese eso y estábamos segures de triunfar. Luego M.Rajoy hizo una ley para acabar con la fotovoltaica y nos arruinó. Mal momento, mal país otra vez.&#xA;&#xA;21.- Nunca he tenido ni me he puesto un pantalón vaquero.&#xA;&#xA;22.- Quisimos montar una comuna. Compramos un terreno y yo me fui a la escuela de cunicultura a aprender la cría del conejo. Construimos la nave y cuando estaba a medio hacer un vendaval la derribó. Marcial fue el único que aguantó, fue cabrero durante años y así se jubiló hace poco.&#xA;&#xA;23.- Mi abuela era modista y me enseñó a coser. Mi mayor éxito fue hacerme una camisa&#xA;&#xA;24.- La habitación de mi hija tuvo todos los muebles hechos por mí.&#xA;&#xA;25.- Soy una persona triste pero lo disimulo perfectamente.&#xA;&#xA;26.- Una vez me dejaron pilotar un avión sobre el Po en Italia y fueron minutos inolvidables.&#xA;&#xA;27.- Trabajé de pinche de cocina en un hotel en la costa.&#xA;&#xA;28.- Tocaba el bombo leguero en un grupo que hacíamos música andina. Y se llamaba Tiahuanaco.Hoy sería de una apropiación cultural que daría vergüenza, pero entonces nos parecía un tributo a los pueblos originarios. Mea culpa,&#xA;&#xA;29.- Un día me rompí o me rompieron y desde entonces lloro con facilidad.&#xA;&#xA;30.- En el aeropuerto de Cheremetievo en Moscú estaba esperando que anunciaran mi vuelo. Hasta que no lo hacían no se podía pasar el control y eso te exponía al peligro de ser retenido por la policía y posteriormente extorsionado. Se me acercó una mujer de unos 35 años. Hablaba inglés perfectamente y me dijo que si la podía atender unos instantes.uy rápidamente me explicó que deseaba que una carta que ella me la iba a dar fuera echada al buzón en España, porque si la echaba en Rusia nunca llegaría. Me dio la carta que estaba abierta y me pidió que la leyera para asegurarme de que no era nada ilegal. Estaba dirigida a una empresa española que se dedicaba a buscar hombres para casarse con rusas y así sacarlas del país. Tenía dos carreras, hablaba tres idiomas y tocaba el piano. Traje su carta y la eché en el buzón. La vida era muy difícil entonces en aquél país.&#xA;&#xA;31.- He visto muchos muertos y ha muerto gente en mis brazos.&#xA;&#xA;32.- La empresa me encargó un estudio estadístico sobre las bajas laborales, sus causas y tendencia. Entre otras conclusiones escribí en mi informe que las mujeres tenían un índice menor de días de baja que los hombres. El jefe de departamento me llamó para decirme que estaba equivocado, que posiblemente no había contado las bajas por maternidad (entonces solo eran derecho para las mujeres). Le demostré que no era cierto lo que decía. El párrafo nunca apareció en el informe&#xA;&#xA;33.- Años 70, no se llevaban los grafittis en España. Un grupo de amigos decidimos pintar un gran mural en el túnel que cruzaba la autovía de la N5 a su paso por el barrio. Era una imagen del barrio que se levantaba por una esquina como si fuera un papel y al estilo de la piel del agua de Dalí y donde aparecía la naturaleza. Nacho terminó siendo catedrático de arte en la universidad, mostraba maneras.&#xA;&#xA;34.- Me gusta hablar con la gente que no conozco.&#xA;&#xA;35.-Mi amigo de juventud se veía que iba a prosperar en la vida, aunque tenía una relación tormentosa con sus padres que hacía que le tuviera yo que cubrir en muchas ocasiones. Ha terminado siendo un alto ejecutivo de uno de los dos mayores bancos de este país. El secreto de sus salidas nocturnas travestido de mujer queda en mi memoria.&#xA;&#xA;36.- ETA-pm acababa de disolverse constituyendo el partido Euskadiko Ezkerra. Yo militaba en la agrupación Mingorria de Madrid y teníamos un problema con una persona a la que no habían dejado entrar por Barajas. El asunto involucraba a los Tamiles y a alguien de Euskadi. Un grupo fuimos a Bilbao a discutir lo que nos había parecido una mala gestión del partido. Nuestra sorpresa fue cuando nos digeron que el mencionado solo merecía un tiro bien dao. Costaba deshacerse de las armas y de las costumbres.&#xA;&#xA;37.-Conocí a Gloria Fuertes en persona, pasé una tarde en su casa haciendo una entrevista para nuestra revista La Alcayata. Yo quería ser poeta como ella.&#xA;&#xA;38.- Mi primer trabajo serio fue de electricista, colocando ICP en las casas para que la gente tuviese que contratar más potencia. Cuando has trabajado para el diablo sabes cómo huele el azufre&#xA;&#xA;39.- La primera vez que salí de España fui a París. Me enamoré de la ciudad y del museo Rodin.&#xA;&#xA;40.-1987 salgo del aeropuerto Jomo Keniata en Nairobi con dirección a Nakuru, al Congreso Mundial de las Girl Guides. He alquilado un coche pero no he sido precavido y no he seguido las instrucciones de cambiar mi dinero en moneda local. Apenas a 1Km me encuentro una patrulla militar, o algo parecido. Son dos chavales con traje de campaña y armados con sendos fusiles automáticos. Me paran, bajo la ventanilla y el que está por mi lado me encañona. El muchacho sonríe mientras me va interrogando, de dónde vengo, a dónde voy. dónde está España.....Entiendo que lo que quieren es dinero. Me dice que no es razonable salir a esas horas solo por la carretera. Le explico que me ESTÁN ESPERANDO en Nakuru y el se ríe. Me pide el pasaporte y yo aprovecho para meter un billete de mil pesetas entre las hojas. Lo abre, se sonríe y deja ed encañonarme. Se lo enseña al compañero y se encoje de hombros. ¿Cuántos dólares son? me pregunta. Estoy rápido y el contesto que algo menos de 1.000 dólares, depende. Se le encienden los ojillos, me da una palmada y me desea un feliz viaje.&#xA;&#xA;41.- Trabajaba en una de construcción.  Su propietario era un individuo malvado y abusón que ejercía su jefatura con mano de hierro y corazón con pelos. &#xA;&#xA;En la parte de construcción éramos unes cuarenta trabajadores a los que en un momento dado me dediqué a convencer de que deberíamos sindicarnos y luchar por nuestros derechos. El 100% de la plantilla nos afiliamos a las CC.OO. y planteamos una huelga indefinida para cobrar los salarios que nos debía desde meses y que se negaba a pagar. &#xA;La cuestión es que después de parar y no conseguir nuestros derechos nos propusimos crear un piquete que evitara la salida de camiones del recinto de la empresa.&#xA;El piquete informativo se apostó a primera hora de esa mañana en las cocheras. Frente a nosotros la hilera de camiones, furgonetas y compañeros que nos increpaban. El jefe llamó a la policía que se presentó e intentó mediar en el conflicto. El policía a cargo del operativo me preguntó por las intenciones. Le dije que allí no se movía nadie hasta que nos prometiera el pago de lo adeudado y en un momento, Félix, que así se llamaba el mal nacido, se subió al camión que estaba frente a nosotros, arrancó y se tiró contra la primera fila del piquete.&#xA;Todo sucedió en un instante, los compañeros que estaban en primera línea conmigo saltaron para librarse y yo me quedé solo ante el camión.&#xA;&#xA;De pronto vi en mi cara la imagen del pegaso que lucía el camión en la rejilla delantera y oí el soplido de los frenos al activarse para parar justo delante de mi.&#xA;Me quedé petrificado. No fue un acto heroico como así pareció entonces. Simplemente me quedé helado y quieto. Es verdad que no pestañee, ni grité, ni hice aspavientos, simplemente me quedé ahí de pie delante de la mole cargada de materiales para las obras.&#xA;El policía que había venido a mediar se dio cuenta de lo que estaba pasando, saltó a la cabina y arrastró fuera de ella a mi jefe para después detenerlo. Mis compañeros volvieron a la formación, me felicitaron y se recompusieron.&#xA;&#xA;42.- Tengo la mecha muy corta. He mejorado, pero tengo muy mal carácter.&#xA;&#xA;43.- He salido en TV varias veces actuando, he pisado las tablas de un teatro, he actuado en una peli de Almodovar  y durante un tiempo de mi vida que estuve en paro casi dos años, pensé ganarme la vida como Papa Nöel en los grandes almacenes.&#xA;&#xA;44.- Una tarde se presentó una mujer en mi puerta:  &#34;¿es usted Francisco Molinero?&#34; mmm, pues depende pa qué. Soy fulanita de tal, abogada y le comunico que tiene usted una herencia esperando a que la cobre.... y la cobré.&#xA;&#xA;45.-En un viaje de la empresa, la persona que compraba los billetes de avión se equivocó de aeropuerto y me mandó a 150 km de mi destino. Los taxis en Alemania son caros para esas distancias.&#xA;&#xA;46.- Mi hijo llevaba dos años en Canadá y nos fuimos a pasar el verano con él. Alquilé una enorme autocaravana e hice la reserva de todos los sitios donde debíamos parar para conocer las montañas de la Columbia Británica con la suficiente antelación. Me gustan las cosas bien planificadas. Al día siguiente de llegar a Vancouver llamé a la agencia para que me dieran las instrucciones para recoger la autocaravana y fue entonces cuando me informaron que la reserva que yo había hecho era para el año siguiente. Parece un desastre, pero posiblemente este despiste salvó la vida de mi mujer.&#xA;&#xA;47.- A mi padre le tocó la lotería y nos regaló a cada une de la familia una cosa. A mí me regaló un órgano electrónico.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Ayer me apunté a este reto y aunque no conseguí terminarle creo que salieron algunas historias interesantes que alguien me animó a llevar al blog para que no se pierdan. Aquí van:</p>

<p>1.– En mi casa había tres habitaciones y vivíamos mis padres, mi hermana, mi abuela y yo. Me quedé sin habitación, así que dormía en la terraza que mis padres acristalaron, en un sofá cama que cada noche había que montar. ¡Me encantaba! era rojo y tenía una luz en el cabecero.</p>

<p>2.– Charlando con une amigue pensamos que podríamos hacer un servidor con UNIX que permitiera a la gente enviarse mensajes unes a otres. Usamos la red Videotex y montamos una empresa que se llamó Correo Telemático, Fracasamos estrepitosamente a pesar de alojar la página del parlamento europeo. Ni era el momento, ni era el país.</p>

<p>3.– Íbamos paseando por un parque mi novia (hoy mi mujer) y otra pareja de amigos cuando un coche Seat 1500 sale de la carretera, nos corta el paso y de él se bajan dos individuos muy mal encarados. Sacan las carteras y se identifican como policías. Nos detienen y nos llevan a la comisaría de Los Cármenes donde permanecemos detenidos durante horas sin saber por qué. Descubren que somos menores y que se han equivocado, nosotros no habíamos robado ninguna moto. A las 12 de la noche llaman a nuestros padres que nos sacan de allí. ACAB.</p>

<p>4.-Éramos jóvenes y escribíamos poesía. No era fácil abrirse camino entonces (ahora tampoco) y decidimos hacer una revista de poesía que hoy sería un fanzine. La llamamos La Alcayata y la vendíamos en la Cuesta de Moyano junto a las casetas de libros antiguos. La enviábamos por correo a la gente que nos la pedía. Un editor se apiadó de nosotres y nos publicó un libro que tituló Poetas Universitarios.</p>

<p>5.– Durante el servicio militar pasé una temporada en el hospital militar de Ceuta internado. En el jardín de delante de mi habitación crecían unas hermosas amapolas blancas que mis conocimientos de botánica me decían que eran las amapolas del opio. Cogí varias cápsulas y cuando me liberaron del secuestro las traje a Europa.
¡No veas las risas cuando me paró la policía militar en Algeciras!!!</p>

<p>6.– Aprendí a nadar tirándome de una roca en el Cabo de Palos en Cartagena. Mi padre en vez de estar abajo por si me ahogaba, lo grabó todo en su nueva cámara de Super8. Hay constancia.</p>

<p>7.-Éramos jóvenes y nos parecía que no teníamos barreras. Nos propusimos construir un kart. Compramos tubos de acero, los doblamos, los cortamos, los soldamos, un motor de un seat 600, frenos, cables, ruedas... y el kart arrancó. Un más que previsible accidente hizo que el bidón donde llevábamos la gasolina en la parte posterior se derramara incendiando el vehículo y poniendo en peligro la vida del conductor que con los años se hizo ingeniero y diseño algunas de las partes del que fue el primer minisatélite español lanzado al espacio.</p>

<p>8.-Estudiaba segundo de medicina. No había entonces numerus clausus y mi grupo era enorme. Llegó una muchacha rubia, americana, sobresaliente para todos aquellos gañanes que andábamos hasta arriba de hormonas y se incorporó a los estudios.
La histología era jodida, el examen consistía en que te ponían en un microscopio, te daban una muestra y tenías que identificar el tejido del que se trataba, el tipo de células y responder a las preguntas de alguno de los profesores, todos del opus, que a los que teníamos largas greñas nos decían en voz baja: “con esos pelos no pensarás aprobar?! La americana aprobaba siempre.
Ese verano me subí a Cangas de Onís a ver el descenso de las piraguas y allí me la encontré, en íntima conexión con el sinvergüenza del catedrático de histología.</p>

<p>9.-Acabo de ser elegido concejal en mi pueblo. Apenas nadie me conoce y denuncio que Gran Hermano se está rodando sin los correspondientes permisos a cambio de mordidas al grupo de gobierno. El tema se enciende y yo voy andando por la plaza de camino al ayuntamiento. Reconozco al dueño de la finca donde se rodaba que está hablando con otra persona. Alcanzo a oír que le dice muy enfadado al otro: “ha sido el hijo de puta del comunista, si le pillo le mato”. Fueron días, semanas duras. Gran Hermando dejó de hacerse en mi pueblo, hubo un juicio en el que estuve de testigo y aprendí qué es lo que se siente cuando te llaman al teléfono para decirte que tu familia peligra.</p>

<p>11.– Es mi primer día en el ayuntamiento y me presento al secretario con mis credenciales para que se me pueda nombrar oficialmente concejal. Fernando, que así se llamaba me dice: “eres el Francisco Molinero que has escrito en un libro que se llama Poetas Universitarios”. Sí, contesto algo sorprendido. Saca del cajón un ejemplar, me lo entrega y me pide: “lo puedes firmar para mi mujer que es muy fan tuya”.
Y así es como firmé mi primer libro de poesía.</p>

<p>12.– He llegado a Voronezh después de una larga noche en tren desde Moscú. En el andén de la estación me espera Irina Kruskih que será mi intérprete durante mi estancia en la central nuclear. En el mismo tren viaja un grupo de tres japoneses que se embarcan con nosotres en el pequeño minibus que nos llevará hasta Novovoronezh. No son demasiados kilómetros pero la carretera no es especialmente buena, hace calor y estoy cansado. Irina y yo charlamos cuando el conductor nos indica algo en ruso. Irina me traduce que debemos parar porque hay un paso a nivel. Bajamos del vehículo y pasan los minutos sin que se adivine ningún tren, hasta que de pronto una enorme locomotora se acerca tirando de un larguísimo convoy con decenas de tanques y piezas de artillería en los vagones. Une de les japoneses saca la cámara y empieza a hacer fotos. El conductor grita, gesticula e intenta parar la acción. Es tarde. Los militares que están custodiando el paso se nos acercan corriendo. Irina sale al encuentro e intenta mediar. La situación es tensa y los japos están con cara de no entender nada, supongo que pálidos pero su tez no me permite saberlo. Termina el parlamento e Irina me dice que nos requisan los pasaportes y que nos tenemos que presentar en la comisaría del pueblo para saber que van a hacer con nosotros. El jefe del grupo de japoneses les echa una bronca que aunque no entiendo lo que dice es monumental. El fotógrafo y el otro están con la cabeza agachada aguantando el chaparrón. Se vuelven hacia mi, se arrodillan y me piden perdón, o al menos yo entiendo eso. El asunto se resuelve en el pueblo sin grandes problemas. Se decide que no somos espías si no más bien tontos de baba por hacer fotos de un convoy militar, se requisa la cámara y un susto pasad</p>

<p>13.– Me casé en los juzgados de la Calle de María de Molina en Madrid. Entonces no había un salón específico para las bodas por lo criminal, como decía mi tío y se celebraban en un salón con cierta prestancia y mucha madera. El juez es un hombre amable y teniendo en cuenta que la familia y amigues hemos estado más de media hora en las escaleras esperando turno, intenta acelerar, pero con toda la solemnidad que puede. Nos lee los correspondientes artículos del código civil que han de regir nuestra vida en común y apostilla: “estáis obligados, que no condenados, a vivir juntos” Risas entre les invitades.</p>

<p>14.– Me han asignado otra central nuclear que visitar en Rusia. No la conozco. El pueblo parece llamarse Leninskaya o al menos eso reza en el visado que el consulado ha expedido para mi viaje. En aquellos tiempos el visado en Rusia exigía el lugar o lugares de destino y había que presentarlo ante las autoridades locales cuando se llegaba. En los hoteles de las centrales nucleares la presentación del visado ante la recepción suplía el requisito de ir a la comisaría.
Me recogen en el aeropuerto de Cheremetievo en un Lada enorme y me llevan a la central. El viaje es un horror que ya conozco con un conductor muy charlatán, en ruso. Llego al hotel, presento mi visa y la mujer que me atiende pone cara de que la cosa no va bien. Me señala el nombre que pone en mi visado y me dice que ese pueblo ya no existe. ¿Cómo? esto no es Leninskaya? Niet, con la caída del muro muchos enclaves con nombres de antiguos dirigentes comunistas han cambiado y en concreto el de ese pueblo es uno de ellos. Vaaale, le digo en inglés ooook, pero es un pequeño error del consulado en Madrid que no tiene importancia. La cara de la mujer se tuerce un poco más y mira alrededor por ver si hay alguien escuchando. Mi visado no vale. Estoy ilegalmente en el país, me dice. Llamo a mi contacto en España, habla con el jefe de la central y me transmiten que no se puede hacer nada, que me dejan dormir en el hotel pero me tengo que marchar al día siguiente de madrugada. El mismo conductor charlatán me recogerá y me llevará al aeropuerto. Vale, me iré a dar una vuelta por el pueblo. Las malas caras se multiplican. Consigo que me expliquen. La zona está muy cerca de Chechenia y yo, querides, tengo una cara de checheno que no puedo con ella, según me dicen. Me aconsejan no salir y tentar a la suerte con la policía. No hice caso.</p>

<p>15.– Si pudiera calcular creo que he pasado más horas solo que en compañía de alguien.</p>

<p>16.– Quise ser maquinista de tren o al menos conducir un gran camión una vez. No lo descarto</p>

<p>17.– Mi mujer y yo llevamos dos años separados, el divorcio es complicado y solamente hemos ido al notario a hacer separación de bienes. Decido volver a pirineos donde siempre había sido feliz y me encaro a subir al Possets en solitario. Varias horas de caminata y lo consigo, corono mi primer 3.000 pero a la bajada me lesiono en una rodilla y paso unas cuantas horas solo en la montaña cojeando y tratando de llegar al refugio. Cuando lo consigo recibo la bronca de todos les montañeres por ir solo. Duermo y a la mañana siguiente me bajo al pueblo, llamo a Raquel y le digo que la quiero mucho, ella se coje un tren y me rescata de mi mismo. Hasta ahora.</p>

<p>18.– Tuve una orquesta e íbamos por los pueblos en fiestas. Yo conducía el camión y protegía a la cantante en los intermedios.</p>

<p>19.– La última huelga general me pilló en Barcelona. Iba con mi cámara y me metí con los fotógrafos en la parte de delante. Nos gasearon, nos lanzaron pelotas de goma, cargaron y les tuvimos que lanzar unas cuantas jardineras que atrancamos hasta hacerles retroceder. Viví la inconsciencia del peligro refugiado detrás de una cámara.</p>

<p>20.– Junto con dos amigues montanos una empresa de instalaciones solares. No había casi nadie que hiciese eso y estábamos segures de triunfar. Luego M.Rajoy hizo una ley para acabar con la fotovoltaica y nos arruinó. Mal momento, mal país otra vez.</p>

<p>21.– Nunca he tenido ni me he puesto un pantalón vaquero.</p>

<p>22.– Quisimos montar una comuna. Compramos un terreno y yo me fui a la escuela de cunicultura a aprender la cría del conejo. Construimos la nave y cuando estaba a medio hacer un vendaval la derribó. Marcial fue el único que aguantó, fue cabrero durante años y así se jubiló hace poco.</p>

<p>23.– Mi abuela era modista y me enseñó a coser. Mi mayor éxito fue hacerme una camisa</p>

<p>24.– La habitación de mi hija tuvo todos los muebles hechos por mí.</p>

<p>25.– Soy una persona triste pero lo disimulo perfectamente.</p>

<p>26.– Una vez me dejaron pilotar un avión sobre el Po en Italia y fueron minutos inolvidables.</p>

<p>27.– Trabajé de pinche de cocina en un hotel en la costa.</p>

<p>28.– Tocaba el bombo leguero en un grupo que hacíamos música andina. Y se llamaba Tiahuanaco.Hoy sería de una apropiación cultural que daría vergüenza, pero entonces nos parecía un tributo a los pueblos originarios. Mea culpa,</p>

<p>29.– Un día me rompí o me rompieron y desde entonces lloro con facilidad.</p>

<p>30.– En el aeropuerto de Cheremetievo en Moscú estaba esperando que anunciaran mi vuelo. Hasta que no lo hacían no se podía pasar el control y eso te exponía al peligro de ser retenido por la policía y posteriormente extorsionado. Se me acercó una mujer de unos 35 años. Hablaba inglés perfectamente y me dijo que si la podía atender unos instantes.uy rápidamente me explicó que deseaba que una carta que ella me la iba a dar fuera echada al buzón en España, porque si la echaba en Rusia nunca llegaría. Me dio la carta que estaba abierta y me pidió que la leyera para asegurarme de que no era nada ilegal. Estaba dirigida a una empresa española que se dedicaba a buscar hombres para casarse con rusas y así sacarlas del país. Tenía dos carreras, hablaba tres idiomas y tocaba el piano. Traje su carta y la eché en el buzón. La vida era muy difícil entonces en aquél país.</p>

<p>31.– He visto muchos muertos y ha muerto gente en mis brazos.</p>

<p>32.– La empresa me encargó un estudio estadístico sobre las bajas laborales, sus causas y tendencia. Entre otras conclusiones escribí en mi informe que las mujeres tenían un índice menor de días de baja que los hombres. El jefe de departamento me llamó para decirme que estaba equivocado, que posiblemente no había contado las bajas por maternidad (entonces solo eran derecho para las mujeres). Le demostré que no era cierto lo que decía. El párrafo nunca apareció en el informe</p>

<p>33.– Años 70, no se llevaban los grafittis en España. Un grupo de amigos decidimos pintar un gran mural en el túnel que cruzaba la autovía de la N5 a su paso por el barrio. Era una imagen del barrio que se levantaba por una esquina como si fuera un papel y al estilo de la piel del agua de Dalí y donde aparecía la naturaleza. Nacho terminó siendo catedrático de arte en la universidad, mostraba maneras.</p>

<p>34.– Me gusta hablar con la gente que no conozco.</p>

<p>35.-Mi amigo de juventud se veía que iba a prosperar en la vida, aunque tenía una relación tormentosa con sus padres que hacía que le tuviera yo que cubrir en muchas ocasiones. Ha terminado siendo un alto ejecutivo de uno de los dos mayores bancos de este país. El secreto de sus salidas nocturnas travestido de mujer queda en mi memoria.</p>

<p>36.– ETA-pm acababa de disolverse constituyendo el partido Euskadiko Ezkerra. Yo militaba en la agrupación Mingorria de Madrid y teníamos un problema con una persona a la que no habían dejado entrar por Barajas. El asunto involucraba a los Tamiles y a alguien de Euskadi. Un grupo fuimos a Bilbao a discutir lo que nos había parecido una mala gestión del partido. Nuestra sorpresa fue cuando nos digeron que el mencionado solo merecía un tiro bien dao. Costaba deshacerse de las armas y de las costumbres.</p>

<p>37.-Conocí a Gloria Fuertes en persona, pasé una tarde en su casa haciendo una entrevista para nuestra revista La Alcayata. Yo quería ser poeta como ella.</p>

<p>38.– Mi primer trabajo serio fue de electricista, colocando ICP en las casas para que la gente tuviese que contratar más potencia. Cuando has trabajado para el diablo sabes cómo huele el azufre</p>

<p>39.– La primera vez que salí de España fui a París. Me enamoré de la ciudad y del museo Rodin.</p>

<p>40.-1987 salgo del aeropuerto Jomo Keniata en Nairobi con dirección a Nakuru, al Congreso Mundial de las Girl Guides. He alquilado un coche pero no he sido precavido y no he seguido las instrucciones de cambiar mi dinero en moneda local. Apenas a 1Km me encuentro una patrulla militar, o algo parecido. Son dos chavales con traje de campaña y armados con sendos fusiles automáticos. Me paran, bajo la ventanilla y el que está por mi lado me encañona. El muchacho sonríe mientras me va interrogando, de dónde vengo, a dónde voy. dónde está España.....Entiendo que lo que quieren es dinero. Me dice que no es razonable salir a esas horas solo por la carretera. Le explico que me ESTÁN ESPERANDO en Nakuru y el se ríe. Me pide el pasaporte y yo aprovecho para meter un billete de mil pesetas entre las hojas. Lo abre, se sonríe y deja ed encañonarme. Se lo enseña al compañero y se encoje de hombros. ¿Cuántos dólares son? me pregunta. Estoy rápido y el contesto que algo menos de 1.000 dólares, depende. Se le encienden los ojillos, me da una palmada y me desea un feliz viaje.</p>

<p>41.– Trabajaba en una de construcción.  Su propietario era un individuo malvado y abusón que ejercía su jefatura con mano de hierro y corazón con pelos.</p>

<p>En la parte de construcción éramos unes cuarenta trabajadores a los que en un momento dado me dediqué a convencer de que deberíamos sindicarnos y luchar por nuestros derechos. El 100% de la plantilla nos afiliamos a las CC.OO. y planteamos una huelga indefinida para cobrar los salarios que nos debía desde meses y que se negaba a pagar.
La cuestión es que después de parar y no conseguir nuestros derechos nos propusimos crear un piquete que evitara la salida de camiones del recinto de la empresa.
El piquete informativo se apostó a primera hora de esa mañana en las cocheras. Frente a nosotros la hilera de camiones, furgonetas y compañeros que nos increpaban. El jefe llamó a la policía que se presentó e intentó mediar en el conflicto. El policía a cargo del operativo me preguntó por las intenciones. Le dije que allí no se movía nadie hasta que nos prometiera el pago de lo adeudado y en un momento, Félix, que así se llamaba el mal nacido, se subió al camión que estaba frente a nosotros, arrancó y se tiró contra la primera fila del piquete.
Todo sucedió en un instante, los compañeros que estaban en primera línea conmigo saltaron para librarse y yo me quedé solo ante el camión.</p>

<p>De pronto vi en mi cara la imagen del pegaso que lucía el camión en la rejilla delantera y oí el soplido de los frenos al activarse para parar justo delante de mi.
Me quedé petrificado. No fue un acto heroico como así pareció entonces. Simplemente me quedé helado y quieto. Es verdad que no pestañee, ni grité, ni hice aspavientos, simplemente me quedé ahí de pie delante de la mole cargada de materiales para las obras.
El policía que había venido a mediar se dio cuenta de lo que estaba pasando, saltó a la cabina y arrastró fuera de ella a mi jefe para después detenerlo. Mis compañeros volvieron a la formación, me felicitaron y se recompusieron.</p>

<p>42.– Tengo la mecha muy corta. He mejorado, pero tengo muy mal carácter.</p>

<p>43.– He salido en TV varias veces actuando, he pisado las tablas de un teatro, he actuado en una peli de Almodovar  y durante un tiempo de mi vida que estuve en paro casi dos años, pensé ganarme la vida como Papa Nöel en los grandes almacenes.</p>

<p>44.– Una tarde se presentó una mujer en mi puerta:  “¿es usted Francisco Molinero?” mmm, pues depende pa qué. Soy fulanita de tal, abogada y le comunico que tiene usted una herencia esperando a que la cobre.... y la cobré.</p>

<p>45.-En un viaje de la empresa, la persona que compraba los billetes de avión se equivocó de aeropuerto y me mandó a 150 km de mi destino. Los taxis en Alemania son caros para esas distancias.</p>

<p>46.– Mi hijo llevaba dos años en Canadá y nos fuimos a pasar el verano con él. Alquilé una enorme autocaravana e hice la reserva de todos los sitios donde debíamos parar para conocer las montañas de la Columbia Británica con la suficiente antelación. Me gustan las cosas bien planificadas. Al día siguiente de llegar a Vancouver llamé a la agencia para que me dieran las instrucciones para recoger la autocaravana y fue entonces cuando me informaron que la reserva que yo había hecho era para el año siguiente. Parece un desastre, pero posiblemente este despiste salvó la vida de mi mujer.</p>

<p>47.– A mi padre le tocó la lotería y nos regaló a cada une de la familia una cosa. A mí me regaló un órgano electrónico.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/87fuz3megp</guid>
      <pubDate>Fri, 19 Jun 2026 09:54:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>&#34;Tres modelos normativos de democracia&#34;, J. Habermas</title>
      <link>https://escritura.social/vmpds/tres-modelos-normativos-de-democracia-j</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tras leer el texto, no puedo pensar sino con dificultad que exista una sociedad civil que constituya una &#34;base social de una esfera pública autónoma&#34;. El poder del Estado y el poder del Mercado parecen atosigar hasta tal punto a la ciudananía que un espacio libre para que la sociedad autónoma actúe como contrapartida a estas dos lógicas, es decir, que constituya un espacio no sistémico, no dominado ora por la lógica estrátegica, ora por la lógica administrativa de reproducción del poder (en el caso de que en algún momento pudieramos separarlas) parece algo difícil de distinguir si uno no pone un gran empeño en hacerlo.&#xA;   Por otro lado, &#34;el proceso de formación de la opinión y voluntad públicas&#34; parece claramente secuestrado por la producción de subjetividad de las redes sociales. El &#34;mundo de la vida&#34; al que se refiere al final del texto transmite la sensación de quietud que expresa la mirada perdida de un sujeto lobotomizado que, cuando se mueve, lo hace como un zombie. Las &#34;iniciativas de asociaciones conformadoras de opinión&#34; parecen más bien iniciativas de asociaciones privadas de formación de opinión, que dan la sensación de constituirla y regenerarla espontáneamente, pero que, en un movimiento paradójico, la hilvanan finamente a través de impactantes afectos negativos canalizados mediante un algoritmo híper-customizado, generando realidades sociales completamente depredadoras entre ellas. No parece que estos recursos del mundo de la vida sean &#34;difícilmente accesibles a los intentos de intervención y dirección&#34;; quizá sí a una intervención política pero definitivamente no a una intervención privada.&#xA;   Finalmente, las exclusas que deberían ser la institucionalización de los procedimientos y presupuestos comunicativos que dan presunción de racionalidad a la voluntad y opinión democráticas están siendo continuamente derribadas por procedimientos de mercantilización y privatización; el filtro que hace potable el agua social se está vendiendo al mejor postor, que filtrará e infiltrará lo que dicte la lógica estratégica de mercado. No soy de los que creen que la transparencia deba ser una cualidad del agua social, pero sí debería serlo la potabilidad. Sin embargo, ni la transparencia ni la potabilidad son cualidades que impiden su potencial de energía hidráulica, sin la cual nada, ni Estado ni Mercado, se mueve. Hacia dónde es lo que queda por ver.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tras leer el texto, no puedo pensar sino con dificultad que exista una sociedad civil que constituya una “base social de una esfera pública autónoma”. El poder del Estado y el poder del Mercado parecen atosigar hasta tal punto a la ciudananía que un espacio libre para que la sociedad autónoma actúe como contrapartida a estas dos lógicas, es decir, que constituya un espacio no sistémico, no dominado ora por la lógica estrátegica, ora por la lógica administrativa de reproducción del poder (en el caso de que en algún momento pudieramos separarlas) parece algo difícil de distinguir si uno no pone un gran empeño en hacerlo.
   Por otro lado, “el proceso de formación de la opinión y voluntad públicas” parece claramente secuestrado por la producción de subjetividad de las redes sociales. El “mundo de la vida” al que se refiere al final del texto transmite la sensación de quietud que expresa la mirada perdida de un sujeto lobotomizado que, cuando se mueve, lo hace como un zombie. Las “iniciativas de asociaciones conformadoras de opinión” parecen más bien iniciativas de asociaciones privadas de formación de opinión, que dan la sensación de constituirla y regenerarla espontáneamente, pero que, en un movimiento paradójico, la hilvanan finamente a través de impactantes afectos negativos canalizados mediante un algoritmo híper-customizado, generando realidades sociales completamente depredadoras entre ellas. No parece que estos recursos del mundo de la vida sean “difícilmente accesibles a los intentos de intervención y dirección”; quizá sí a una intervención política pero definitivamente no a una intervención privada.
   Finalmente, las exclusas que deberían ser la institucionalización de los procedimientos y presupuestos comunicativos que dan presunción de racionalidad a la voluntad y opinión democráticas están siendo continuamente derribadas por procedimientos de mercantilización y privatización; el filtro que hace potable el agua social se está vendiendo al mejor postor, que filtrará e infiltrará lo que dicte la lógica estratégica de mercado. No soy de los que creen que la transparencia deba ser una cualidad del agua social, pero sí debería serlo la potabilidad. Sin embargo, ni la transparencia ni la potabilidad son cualidades que impiden su potencial de energía hidráulica, sin la cual nada, ni Estado ni Mercado, se mueve. Hacia dónde es lo que queda por ver.</p>
]]></content:encoded>
      <author>A crit pelat</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/puxp13xy53</guid>
      <pubDate>Thu, 18 Jun 2026 22:12:57 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Los vampiros liberales</title>
      <link>https://escritura.social/vmpds/los-vampiros-liberales</link>
      <description>&lt;![CDATA[«Nos consideramos vegetarianos», le dice mientras intenta hacerse el interesante con una adolescente norteamericana de diecisiete años. Tras más de cien años viviendo en la piel de un joven, parece ser que las hormonas han afectado más de lo esperado a este anciano no tan anciano. Pero no me interesa ahora explayarme sobre la flagrante historia de pedofilia que tenemos delante, ni sobre lo mal que te puede llegar a caer Bella (¿lo han hecho adrede?). Lo que me interesa es el tema de vegetarianismo. Nos encontramos ante una familia de vampiros liberales que ha encontrado en la convivencia con los seres humanos un sentimiento de pertenencia; una pertenencia con sus evidentes fronteras y límites, pero pertenencia. Y claro, qué mejor para convivir con los humanos que respetar sus derechos. Entonces, de este modo, los vampiros liberales no se alimentan de humanos, sino de animales. Esta idea me fascina.&#xA;   Como antes, eludo el tema de que se denominen vegetarianos precisamente por comer animales. Lo que me parece atractivo es el hecho de que el cabeza de familia, Carlisle Cullen, decide ignorar completamente su condición de superioridad en la cadena trófica de seres que habitan el planeta Tierra para... ponerse al nivel de los humanos. ¿Qué otro artefacto, sino el liberalismo, sería capaz de operar tal cambio? De nuevo, completamente imbuido en su capacidad de ignorar que las relaciones humanas son relaciones antagónicas que encierran relaciones y estructuras de poder; imbuido de un universalismo que ha cautivado a nada menos que a un vampiro, haciendo que éste esté dispuesto a pagar el precio de ignorar la propia naturaleza para integrarse en una comunidad de ciudadanos. &#xA;   Este vampiro liberal, que decide ignorar la relación de poder que constituye su manera de habitar el planeta, no ignora otras relaciones de poder. Curiosamente, tras vivir más de cuatrocientos años, ha elegido ayudar a sus queridos humanos mediante la práctica de la medicina; es decir, ha decidido ayudarlos uno a uno, en bata. Y pensando que la historia se sitúa en los Estados Unidos, tras un velo de dólares. Ha elegido también formar parte del grupo de selectos vampiros heterosexuales con una familia canónica con descendencia «adoptada» a quienes ha convencido de los valores liberales de no matar a humanos; de no dominarlos mediante la fuerza, pero sí quizá mediante el trabajo u otras estructuras sociales menos esotéricas. &#xA;   En fin, una historia de ancianos pederastas, adolescentes sosas y vampiros liberales. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>«Nos consideramos vegetarianos», le dice mientras intenta hacerse el interesante con una adolescente norteamericana de diecisiete años. Tras más de cien años viviendo en la piel de un joven, parece ser que las hormonas han afectado más de lo esperado a este anciano no tan anciano. Pero no me interesa ahora explayarme sobre la flagrante historia de pedofilia que tenemos delante, ni sobre lo mal que te puede llegar a caer Bella (¿lo han hecho adrede?). Lo que me interesa es el tema de vegetarianismo. Nos encontramos ante una familia de vampiros liberales que ha encontrado en la convivencia con los seres humanos un sentimiento de pertenencia; una pertenencia con sus evidentes fronteras y límites, pero pertenencia. Y claro, qué mejor para convivir con los humanos que respetar sus derechos. Entonces, de este modo, los vampiros liberales no se alimentan de humanos, sino de animales. Esta idea me fascina.
   Como antes, eludo el tema de que se denominen vegetarianos precisamente por comer animales. Lo que me parece atractivo es el hecho de que el cabeza de familia, Carlisle Cullen, decide ignorar completamente su condición de superioridad en la cadena trófica de seres que habitan el planeta Tierra para... ponerse al nivel de los humanos. ¿Qué otro artefacto, sino el liberalismo, sería capaz de operar tal cambio? De nuevo, completamente imbuido en su capacidad de ignorar que las relaciones humanas son relaciones antagónicas que encierran relaciones y estructuras de poder; imbuido de un universalismo que ha cautivado a nada menos que a un vampiro, haciendo que éste esté dispuesto a pagar el precio de ignorar la propia naturaleza para integrarse en una comunidad de ciudadanos.
   Este vampiro liberal, que decide ignorar la relación de poder que constituye su manera de habitar el planeta, no ignora otras relaciones de poder. Curiosamente, tras vivir más de cuatrocientos años, ha elegido ayudar a sus queridos humanos mediante la práctica de la medicina; es decir, ha decidido ayudarlos uno a uno, en bata. Y pensando que la historia se sitúa en los Estados Unidos, tras un velo de dólares. Ha elegido también formar parte del grupo de selectos vampiros heterosexuales con una familia canónica con descendencia «adoptada» a quienes ha convencido de los valores liberales de no matar a humanos; de no dominarlos mediante la fuerza, pero sí quizá mediante el trabajo u otras estructuras sociales menos esotéricas.
   En fin, una historia de ancianos pederastas, adolescentes sosas y vampiros liberales.</p>
]]></content:encoded>
      <author>A crit pelat</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/mudzabssv4</guid>
      <pubDate>Thu, 18 Jun 2026 13:35:04 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La trampa del purismo: ¿GitHub?</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/la-trampa-del-purismo-github</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hoy me ha pasado algo que me ha dejado dándole vueltas a la cabeza. Un usuario ha aportado unos cambios estupendos para Rocinante. Todo perfecto, el software libre funcionando como debe. Salvo por un detalle: esta persona ha tenido que crearse una cuenta de cero en mi instancia de ForjaLibre.eu exclusiva y únicamente para mandar ese parche.&#xA;&#xA;Y aquí viene mi duda existencial. &#xA;&#xA;Me paso los días defendiendo la soberanía digital. Pago mi VPS, configuro Nginx, mantengo Forgejo actualizado y sin depender de las Big Techs ni de las políticas de Estados Unidos. Pero, siendo crudos y realistas, el 99% de los desarrolladores ya tienen su sesión de GitHub abierta en la pestaña de al lado.&#xA;&#xA;Pedirle a la gente que se registre en un servidor privado perdido en internet para aportar tres líneas de código es meterles una fricción enorme. Básicamente, es ponerle puertas al campo en nombre de la &#34;pureza&#34; del código abierto.&#xA;&#xA;¿De qué me sirve tener un repositorio libre, ético y soberano si la barrera de entrada ahuyenta a los que quieren echar una mano? &#xA;&#xA;Me estoy planteando muy seriamente mudar los repositorios públicos de las apps a GitHub. Me jode el orgullo, lo admito. Pierdo esa soberanía total por la que tanto he dado la turra. Pero a cambio, elimino la barrera de entrada. Si alguien ve un fallo y quiere arreglarlo, hace un fork en dos clics y listo. Sin registros absurdos.&#xA;&#xA;Todavía no he tomado la decisión, pero la mosca ya está detrás de la oreja. A veces hay que elegir entre ser un purista aislado en una torre de marfil o mancharse las manos usando la plataforma comercial de siempre para que el proyecto respire y crezca.&#xA;&#xA;¿Vosotros qué haríais? ¿Mantenemos la trinchera en ForjaLibre caiga quien caiga, o bajamos al barro de GitHub para facilitar que la comunidad aporte? Os leo en Mastodon.&#xA;&#xA;#Tecnología #Desarrollo #SoftwareLibre #Reflexiones]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hoy me ha pasado algo que me ha dejado dándole vueltas a la cabeza. Un usuario ha aportado unos cambios estupendos para Rocinante. Todo perfecto, el software libre funcionando como debe. Salvo por un detalle: esta persona ha tenido que crearse una cuenta de cero en mi instancia de ForjaLibre.eu exclusiva y únicamente para mandar ese parche.</p>

<p>Y aquí viene mi duda existencial.</p>

<p>Me paso los días defendiendo la soberanía digital. Pago mi VPS, configuro Nginx, mantengo Forgejo actualizado y sin depender de las Big Techs ni de las políticas de Estados Unidos. Pero, siendo crudos y realistas, el 99% de los desarrolladores ya tienen su sesión de GitHub abierta en la pestaña de al lado.</p>

<p>Pedirle a la gente que se registre en un servidor privado perdido en internet para aportar tres líneas de código es meterles una fricción enorme. Básicamente, es ponerle puertas al campo en nombre de la “pureza” del código abierto.</p>

<p>¿De qué me sirve tener un repositorio libre, ético y soberano si la barrera de entrada ahuyenta a los que quieren echar una mano?</p>

<p>Me estoy planteando muy seriamente mudar los repositorios públicos de las apps a GitHub. Me jode el orgullo, lo admito. Pierdo esa soberanía total por la que tanto he dado la turra. Pero a cambio, elimino la barrera de entrada. Si alguien ve un fallo y quiere arreglarlo, hace un <em>fork</em> en dos clics y listo. Sin registros absurdos.</p>

<p>Todavía no he tomado la decisión, pero la mosca ya está detrás de la oreja. A veces hay que elegir entre ser un purista aislado en una torre de marfil o mancharse las manos usando la plataforma comercial de siempre para que el proyecto respire y crezca.</p>

<p>¿Vosotros qué haríais? ¿Mantenemos la trinchera en ForjaLibre caiga quien caiga, o bajamos al barro de GitHub para facilitar que la comunidad aporte? Os leo en Mastodon.</p>

<p>#Tecnología #Desarrollo #SoftwareLibre #Reflexiones</p>
]]></content:encoded>
      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/6uaop0gru5</guid>
      <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 15:36:39 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Hablando de Life is Strange Double Exposure y Reunion. </title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/analisis-life-is-strange-double-exposure-y-reunion</link>
      <description>&lt;![CDATA[He querido traer unos comentarios de las dos secuelas del primer Life is Strange juntas ya que, además de haberlos jugados seguidos, los juegos se continúan. &#xA;&#xA;Life is Strange Double Exposure&#xA;&#xA;Atención: habrá destripes (spoilers) del Life is Strange original&#xA;&#xA;Antes de empezar esta reseña debo decir que no soy para nada imparcial con estos dos juegos. Su primera entrega me marcó de una forma que no os podéis imaginar. De terminar capítulos con lágrimas en los ojos, de llorar a mares cuando tuve que elegir entre salvar a Chloe o Arcadia Bay. Y mira que elegí primero a Chloe pero luego cargué y salvé a Arcadia Bay y volví a llorar en el funeral aunque para mí el final canónico era en el que acaban juntas.&#xA;&#xA;Luego me leí los tomos que salieron continuando la historia de Life is Strange y me alegré de que allí el final canónico fuera el que elegí yo. Y ahora sí, vamos a aproximarnos a lo que nos proponen Double Exposure y Reunion. &#xA;&#xA;Han pasado unos años desde la tormenta de Arcadia Bay y Max es ahora profesora de fotografía en la prestigiosa universidad de Caledon. Lleva sin usar sus poderes desde entonces. Pronto descubriremos que no sigue con Chloe (te dejan elegir si fueron novias o si sigue viva o no), canónicamente para mi en este punto es que está muerta porque si no en mi cabeza no entra que no siguieran juntas. &#xA;&#xA;Comenzamos el juego con Max y su gran amiga Safi explorando en una bolera abandonada. Aquí nos van a explicar las mecánicas del juego, muy sencillas y tal como han sido siempre. Moverte por el escenario y ver con que puedes interactuar, teniendo de dos a cuatro acciones para esas interacciones. Lo mismo con los diálogos que nos darán varias opciones para elegir (o solo dos en los casos de las que producen el mítico cartel de “XXX lo recordará” o “Esto tendrá consecuencias”). &#xA;&#xA;Más tarde ese misma noche saldrán a tomar unas copas viendo una lluvia de estrellas fugases con su amigo el astrónomo Moses. Esa noche Safi morirá de un disparo y cuando Max es capaz de levantarse de llorar, intenta retroceder en el tiempo (por unas voces que escucha) y en su lugar abrirá un acceso a un mundo paralelo donde Safi sigue viva. &#xA;&#xA;Y esta es la mecánica de poderes que tenemos aquí. Iremos cambiando entre “mundo muerte” y “mundo vida” para resolver puzzles y obtener información sobre quien es el asesino de Safi. Debo decir que esta mecánica me ha parecido tan chula como la de retroceder en el tiempo de la primera entrega, de hecho da bastante juego. &#xA;&#xA;Ha habido momentos duros en el juego, pero por desgracia solo vinculados a los recuerdos de Chloe (porque habrá momentos en que escuchemos su voz o la veamos en recuerdos y fotografías). No he llegado a empatizar con Sofi o Moses de la forma en que lo hice con Chloe o incluso Kate. &#xA;&#xA;Aún así la historia la he disfrutado mucho y si te gustó el primer juego este creo que lo vas a disfrutar igualmente. &#xA;&#xA;Life is Strange Reunion&#xA;&#xA;Atención: habrá un leve destripe (spoiler) de Life is Strange Double Exposure&#xA;&#xA;Los sentimientos con este juego han estado a flor de piel todo el tiempo. No os hacéis una idea del agobio de que el juego pudiera acabar mal para Max y Chloe. &#xA;&#xA;A nivel jugable enseguida vemos que vamos a controlar tanto a Max como Chloe, que es algo que lo mismo se sabía pero como llegué sin haber visto gameplay, leer sinopsis o análisis pensaba que solo manejaría a Max. &#xA;&#xA;Volvemos a tener los mismos poderes de retroceder en el tiempo que en la primera entrega con Max mientras que Chloe tiene un mini juego de ganar conversaciones que no se explota demasiado. &#xA;&#xA;Si algo debo echarle en cara al juego es que quizás el tema rebobinar el tiempo, al ser una mecánica que vuelve, se ha sentido menos interesante que lo de ir cambiando entre realidades de Double Exposure. &#xA;&#xA;Por otro lado, el quitar la red social del anterior juego y dejar solo los sms me ha parecido una buena idea. Y otra cosa que han quitado es el formato episódico y eso no me ha gustado, más aún porque ha habido escenas donde perfectamente podían cortar para un episodio. No sé si al ser algo más corto que los otros juegos (apenas ha superado las 8 horas) no han querido hacer algo de solo 3-4 episodios.&#xA;&#xA;De PNJs regresan casi todos los de la primera entrega (salvo Diamond o la profesora que expulsaban). Moses sigue siendo un osito achuchable y Safi empieza siendo bastante insoportable aunque durante la trama vamos a entender sus razones y me alegra las decisiones que tomé para ella (porque ya os adelante que el juego da absoluta libertad para lo que le puede pasar a este PNJ)&#xA;&#xA;Por cierto, da igual con quien hicieras o no romance en Double Exposure que aquí rompen esa relación antes de empezar el juego debido a que todos olvidan lo que ocurrió durante la tormenta y Max se siente culpable de no poder contarle la verdad a su interés romántico del anterior juego. &#xA;&#xA;No voy a entrar más en la trama ni como va el reencuentro de Max y Chloe o como acaban, aunque si os digo que me ha gustado mucho como lo han llevado y cual ha sido su final pues podréis suponer como ha ido en mi partida. También me ha gustado que la supervivencia de muchos PNJs está en juego, cosa que en Double Exposure no es así, y de hecho a mí me han muerto tres secundarios (“por suerte” de ellos dos no me importaban nada y el otro me caía mal). &#xA;&#xA;Conclusiones&#xA;&#xA;Debo ser sincero con vosotros, creo que Double Exposure y especialmente Reunion solo te parecerán maravillosos, como a mí, si vienes del primer Life is Strange y lograste una conexión emocional con Max y Chloe que años después no se ha reducido ni un ápice. En caso contrario, si te gustan este tipo de aventuras narrativas se pueden disfrutar pero no te acordarás de ellos en tu “ranking anual”, como sí voy a hacer yo. &#xA;&#xA;Creo que Square debería dejar ya en paz a Max y Chloe tras este título porque creo que su historia cierra perfectamente (al menos en mi final), y ya que tras el epílogo vemos escenas de toda la saga parece que es lo que tienen pensado hacer. &#xA;&#xA;Y si quieren volver a la franquicia Life is Strange deben darle una buena pensada a nivel de historia, personajes y poderes que le quieren dar a una nueva o nuevo protagonista ya que pienso que hasta ahora los del 2 y el 3 no han estado a la altura de Max a nivel de crear vínculo e interés (prueba de sobra es de que el primer Life is Strange tiene una precuela y dos secuelas)]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>He querido traer unos comentarios de las dos secuelas del primer Life is Strange juntas ya que, además de haberlos jugados seguidos, los juegos se continúan.</p>

<h3 id="life-is-strange-double-exposure">Life is Strange Double Exposure</h3>

<p><strong><em>Atención: habrá destripes (spoilers) del Life is Strange original</em></strong></p>

<p>Antes de empezar esta reseña debo decir que no soy para nada imparcial con estos dos juegos. Su primera entrega me marcó de una forma que no os podéis imaginar. De terminar capítulos con lágrimas en los ojos, de llorar a mares cuando tuve que elegir entre salvar a Chloe o Arcadia Bay. Y mira que elegí primero a Chloe pero luego cargué y salvé a Arcadia Bay y volví a llorar en el funeral aunque para mí el final canónico era en el que acaban juntas.</p>

<p>Luego me leí los tomos que salieron continuando la historia de Life is Strange y me alegré de que allí el final canónico fuera el que elegí yo. Y ahora sí, vamos a aproximarnos a lo que nos proponen Double Exposure y Reunion.</p>

<p>Han pasado unos años desde la tormenta de Arcadia Bay y Max es ahora profesora de fotografía en la prestigiosa universidad de Caledon. Lleva sin usar sus poderes desde entonces. Pronto descubriremos que no sigue con Chloe (te dejan elegir si fueron novias o si sigue viva o no), canónicamente para mi en este punto es que está muerta porque si no en mi cabeza no entra que no siguieran juntas.</p>

<p>Comenzamos el juego con Max y su gran amiga Safi explorando en una bolera abandonada. Aquí nos van a explicar las mecánicas del juego, muy sencillas y tal como han sido siempre. Moverte por el escenario y ver con que puedes interactuar, teniendo de dos a cuatro acciones para esas interacciones. Lo mismo con los diálogos que nos darán varias opciones para elegir (o solo dos en los casos de las que producen el mítico cartel de “XXX lo recordará” o “Esto tendrá consecuencias”).</p>

<p>Más tarde ese misma noche saldrán a tomar unas copas viendo una lluvia de estrellas fugases con su amigo el astrónomo Moses. Esa noche Safi morirá de un disparo y cuando Max es capaz de levantarse de llorar, intenta retroceder en el tiempo (por unas voces que escucha) y en su lugar abrirá un acceso a un mundo paralelo donde Safi sigue viva.</p>

<p>Y esta es la mecánica de poderes que tenemos aquí. Iremos cambiando entre “mundo muerte” y “mundo vida” para resolver puzzles y obtener información sobre quien es el asesino de Safi. Debo decir que esta mecánica me ha parecido tan chula como la de retroceder en el tiempo de la primera entrega, de hecho da bastante juego.</p>

<p>Ha habido momentos duros en el juego, pero por desgracia solo vinculados a los recuerdos de Chloe (porque habrá momentos en que escuchemos su voz o la veamos en recuerdos y fotografías). No he llegado a empatizar con Sofi o Moses de la forma en que lo hice con Chloe o incluso Kate.</p>

<p>Aún así la historia la he disfrutado mucho y si te gustó el primer juego este creo que lo vas a disfrutar igualmente.</p>

<h3 id="life-is-strange-reunion">Life is Strange Reunion</h3>

<p><strong><em>Atención: habrá un leve destripe (spoiler) de Life is Strange Double Exposure</em></strong></p>

<p>Los sentimientos con este juego han estado a flor de piel todo el tiempo. No os hacéis una idea del agobio de que el juego pudiera acabar mal para Max y Chloe.</p>

<p>A nivel jugable enseguida vemos que vamos a controlar tanto a Max como Chloe, que es algo que lo mismo se sabía pero como llegué sin haber visto gameplay, leer sinopsis o análisis pensaba que solo manejaría a Max.</p>

<p>Volvemos a tener los mismos poderes de retroceder en el tiempo que en la primera entrega con Max mientras que Chloe tiene un mini juego de ganar conversaciones que no se explota demasiado.</p>

<p>Si algo debo echarle en cara al juego es que quizás el tema rebobinar el tiempo, al ser una mecánica que vuelve, se ha sentido menos interesante que lo de ir cambiando entre realidades de Double Exposure.</p>

<p>Por otro lado, el quitar la red social del anterior juego y dejar solo los sms me ha parecido una buena idea. Y otra cosa que han quitado es el formato episódico y eso no me ha gustado, más aún porque ha habido escenas donde perfectamente podían cortar para un episodio. No sé si al ser algo más corto que los otros juegos (apenas ha superado las 8 horas) no han querido hacer algo de solo 3-4 episodios.</p>

<p>De PNJs regresan casi todos los de la primera entrega (salvo Diamond o la profesora que expulsaban). Moses sigue siendo un osito achuchable y Safi empieza siendo bastante insoportable aunque durante la trama vamos a entender sus razones y me alegra las decisiones que tomé para ella (porque ya os adelante que el juego da absoluta libertad para lo que le puede pasar a este PNJ)</p>

<p>Por cierto, da igual con quien hicieras o no romance en Double Exposure que aquí rompen esa relación antes de empezar el juego debido a que todos olvidan lo que ocurrió durante la tormenta y Max se siente culpable de no poder contarle la verdad a su interés romántico del anterior juego.</p>

<p>No voy a entrar más en la trama ni como va el reencuentro de Max y Chloe o como acaban, aunque si os digo que me ha gustado mucho como lo han llevado y cual ha sido su final pues podréis suponer como ha ido en mi partida. También me ha gustado que la supervivencia de muchos PNJs está en juego, cosa que en Double Exposure no es así, y de hecho a mí me han muerto tres secundarios (“por suerte” de ellos dos no me importaban nada y el otro me caía mal).</p>

<h3 id="conclusiones">Conclusiones</h3>

<p>Debo ser sincero con vosotros, creo que Double Exposure y especialmente Reunion solo te parecerán maravillosos, como a mí, si vienes del primer Life is Strange y lograste una conexión emocional con Max y Chloe que años después no se ha reducido ni un ápice. En caso contrario, si te gustan este tipo de aventuras narrativas se pueden disfrutar pero no te acordarás de ellos en tu “ranking anual”, como sí voy a hacer yo.</p>

<p>Creo que Square debería dejar ya en paz a Max y Chloe tras este título porque creo que su historia cierra perfectamente (al menos en mi final), y ya que tras el epílogo vemos escenas de toda la saga parece que es lo que tienen pensado hacer.</p>

<p>Y si quieren volver a la franquicia Life is Strange deben darle una buena pensada a nivel de historia, personajes y poderes que le quieren dar a una nueva o nuevo protagonista ya que pienso que hasta ahora los del 2 y el 3 no han estado a la altura de Max a nivel de crear vínculo e interés (prueba de sobra es de que el primer Life is Strange tiene una precuela y dos secuelas)</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/znluuj1g4m</guid>
      <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 18:58:39 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Llamadme Luis M.</title>
      <link>https://escritura.social/luiseme/llamadme-luis-m</link>
      <description>&lt;![CDATA[Y no, no siempre sé verlas al revés; a veces hasta las que vienen por derecho se me escapan. Simplemente me gustan los a href=&#34;https://es.wiktionary.org/wiki/pal%C3%ADndromo&#34; target=&#34;_blank&#34; rel=&#34;noopener noreferrer&#34;palíndromos/a. !--more--&#xA;&#xA;A falta de una presentación formal y sin entrar en detalles, esto que estás leyendo no es el comienzo del primer blog que intento llevar adelante, para nada; pero esta vez no quiero defraudar a nadie, mucho menos a mí, por lo que desde este preciso momento me comprometo a no comprometerme a nada.&#xA;&#xA;La línea temporal de este proyecto ha comenzado a trazarse. Te espero en el siguiente hito.&#xA;br&#xA;hr]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Y no, no siempre <em>sé verlas al revés</em>; a veces hasta las que vienen por derecho se me escapan. Simplemente me gustan los <a href="https://es.wiktionary.org/wiki/pal%C3%ADndromo" target="_blank" rel="nofollow noopener">palíndromos</a>. </p>

<p>A falta de una presentación formal y sin entrar en detalles, esto que estás leyendo no es el comienzo del primer blog que intento llevar adelante, para nada; pero esta vez no quiero defraudar a nadie, mucho menos a mí, por lo que desde este preciso momento <strong>me comprometo a no comprometerme a nada</strong>.</p>

<p>La línea temporal de este proyecto ha comenzado a trazarse. Te espero en el siguiente hito.
<br>
<hr></p>
]]></content:encoded>
      <author>Sé verlas al revés</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/9rfujttaxd</guid>
      <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 08:18:32 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title> Sobre el tiempo</title>
      <link>https://escritura.social/fmolinero/sobre-el-tiempo-vzk3</link>
      <description>&lt;![CDATA[En el año 1995 me presenté en la candidatura de IU a las elecciones locales en Soto del Real y salí elegido. 331 votos consiguió la candidatura. El pleno constaba de 11 concejales y además de mi presencia había un concejal del PSOE, José Luís Izquierdo. El resto eran del PP y de una candidatura local tan de derechas como el PP. José Luís ya tenía experiencia como concejal pues había estado en la legislatura anterior y aunque solo fuera por afinidad ideológica terminamos haciendo amistad aunque las estrategias en la oposición fueron muy distintas. La agrupación local del PSOE en Soto estaba compuesta fundamentalmente por inmigrantes e hijos de inmigrantes procedentes de Extremadura que en los años 50 y 60 habían viajado a Madrid en busca de trabajo. Trabajadores de la construcción ellos, limpiadoras y cuidadoras ellas. En IU sin embargo la militancia estaba más ligada a la pequeña migración de jóvenes que habíamos sido expulsados de la capital por los precios de la vivienda. Profesionales independientes, generalmente con estudios y poca militancia obrerista.&#xA;Fueron años interesantes y duros. Él ya estaba más curtido y tenía un grupo detrás que le respaldaba, yo era un novato y mi grupo de apoyo se disolvió como un azucarillo a las primeras de cambio. Sufrí la soledad, las amenazas, tener que ir a los juzgados... pero no quería hablar de mí sino de José Luís.&#xA;Con el paso de los años y tras bastantes avatares políticos el PSOE se hizo con el gobierno local. Yo ya no era concejal entonces y fueron pasando los años y la falta de trato hizo que la distancia se ampliara entre nosotros.&#xA;José Luís era cerrajero y en aquellos primeros años me hizo un par de trabajos para la casa que entonces acabábamos de construir y que aun le faltaban muchas cosas. Barandillas para la escalera, puertas para el horno y la barbacoa del jardín, cosas de ese jaez.&#xA;En la casa que entonces era de mis padres ahora vive mi hija y tantos años después de la construcción de la vivienda necesita algunas mejoras y reparaciones. El caso es que volviendo a mi costumbre de antaño le propuse construir el mueble donde apoyar la pileta del lavabo nosotros mismos. Un sencillo mueble de hierro cuadrado con tablero de madera y algunas baldas. Para la estructura metálica y a pesar de que en su momento hice mis pinitos soldando hierro con arco, me acordé de José Luís y le llamé. Sabía por un breve encuentro que tuve el día de la votación en las últimas elecciones locales que no andaba bien de salud, así que hechas las presentaciones en la llamada le pregunté por su salud.&#xA;Me dijo que estaba en casa con oxígeno. Apenas podía salir y menos trabajar. Uno de los pulmones estaba bastante colapsado a causa de la enfermedad causada por los asbestos que aspiró en sus trabajos de juventud.&#xA;Este pueblo le debe a José Luís, mejor dicho a su perseverancia, no estar bajo el yugo de la derecha y sí, sé lo que es el PSOE y lo he discutido tantas veces con él que no necesito lecciones. Hemos coincidido y discrepado, le he visto pelear y oponerse con tanta convicción como falta de teoría política. No me uní a ellos cuando me lo ofrecieron porque yo creía en otros modelos, pero su capacidad de no abandonar es para mi, admirable.&#xA;En la política local hay parámetros que se miden con otra regla. Ahora está muy enfermo y yo creo que se merece que no digamos que todos los políticos son iguales, porque es una mentira infecta.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En el año 1995 me presenté en la candidatura de IU a las elecciones locales en Soto del Real y salí elegido. 331 votos consiguió la candidatura. El pleno constaba de 11 concejales y además de mi presencia había un concejal del PSOE, José Luís Izquierdo. El resto eran del PP y de una candidatura local tan de derechas como el PP. José Luís ya tenía experiencia como concejal pues había estado en la legislatura anterior y aunque solo fuera por afinidad ideológica terminamos haciendo amistad aunque las estrategias en la oposición fueron muy distintas. La agrupación local del PSOE en Soto estaba compuesta fundamentalmente por inmigrantes e hijos de inmigrantes procedentes de Extremadura que en los años 50 y 60 habían viajado a Madrid en busca de trabajo. Trabajadores de la construcción ellos, limpiadoras y cuidadoras ellas. En IU sin embargo la militancia estaba más ligada a la pequeña migración de jóvenes que habíamos sido expulsados de la capital por los precios de la vivienda. Profesionales independientes, generalmente con estudios y poca militancia obrerista.
Fueron años interesantes y duros. Él ya estaba más curtido y tenía un grupo detrás que le respaldaba, yo era un novato y mi grupo de apoyo se disolvió como un azucarillo a las primeras de cambio. Sufrí la soledad, las amenazas, tener que ir a los juzgados... pero no quería hablar de mí sino de José Luís.
Con el paso de los años y tras bastantes avatares políticos el PSOE se hizo con el gobierno local. Yo ya no era concejal entonces y fueron pasando los años y la falta de trato hizo que la distancia se ampliara entre nosotros.
José Luís era cerrajero y en aquellos primeros años me hizo un par de trabajos para la casa que entonces acabábamos de construir y que aun le faltaban muchas cosas. Barandillas para la escalera, puertas para el horno y la barbacoa del jardín, cosas de ese jaez.
En la casa que entonces era de mis padres ahora vive mi hija y tantos años después de la construcción de la vivienda necesita algunas mejoras y reparaciones. El caso es que volviendo a mi costumbre de antaño le propuse construir el mueble donde apoyar la pileta del lavabo nosotros mismos. Un sencillo mueble de hierro cuadrado con tablero de madera y algunas baldas. Para la estructura metálica y a pesar de que en su momento hice mis pinitos soldando hierro con arco, me acordé de José Luís y le llamé. Sabía por un breve encuentro que tuve el día de la votación en las últimas elecciones locales que no andaba bien de salud, así que hechas las presentaciones en la llamada le pregunté por su salud.
Me dijo que estaba en casa con oxígeno. Apenas podía salir y menos trabajar. Uno de los pulmones estaba bastante colapsado a causa de la enfermedad causada por los asbestos que aspiró en sus trabajos de juventud.
Este pueblo le debe a José Luís, mejor dicho a su perseverancia, no estar bajo el yugo de la derecha y sí, sé lo que es el PSOE y lo he discutido tantas veces con él que no necesito lecciones. Hemos coincidido y discrepado, le he visto pelear y oponerse con tanta convicción como falta de teoría política. No me uní a ellos cuando me lo ofrecieron porque yo creía en otros modelos, pero su capacidad de no abandonar es para mi, admirable.
En la política local hay parámetros que se miden con otra regla. Ahora está muy enfermo y yo creo que se merece que no digamos que todos los políticos son iguales, porque es una mentira infecta.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Francisco Molinero</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/r26r2rt1zn</guid>
      <pubDate>Thu, 11 Jun 2026 06:49:59 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Trabajos de mierda</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/trabajos-de-mierda</link>
      <description>&lt;![CDATA[Conozco a una persona que tiene un trabajo de mierda. No, no me he sentado a escribir de mala leche. Es que me acordé de la definición que daba David Graeber de tal concepto.&#xA;&#xA;  &#34;Un trabajo de mierda es un empleo tan carente de sentido,&#xA;tan innecesario o tan pernicioso que ni siquiera el propio trabajador es capaz de justificar su existencia, a pesar de que, como parte de las condiciones de empleo, dicho trabajador se siente obligado a fingir que no es así.&#34;&#xA;&#xA;La primera palabra clave nos observa desde la anterior definición. Sentido. La ausencia del mismo es condición indispensable para poder considerar a un trabajo como de mierda. Mi amiga, de la que hablaba en el primer párrafo de esta entrada, está parcialmente alienada en su misión. Por momentos cree que todo lo que hace tiene una finalidad.&#xA;&#xA;Sin embargo, cuando la observo desde la barrera, lo único que puedo ver es un ciclo sin fin en el cual la misma tarea se repite una y otra vez. Diferentes matices o requisitos, pero siempre el mismo tipo de tarea. Y por supuesto con un extra de presión temporal, no vaya a ser que se duerma en los laureles y no llegue a la fecha de entrega alucinada por un grupo de mandos intermedios drogados.&#xA;&#xA;El trabajo de mi amiga no surge de la nada. Alguien lo ha pedido. Y el objetivo final está claro que es ganar dinero. Ni yo mismo soy tan ingenuo. Pero, ¿era necesario? Cuando en una de las entradas anteriores de este blog hablaba de la permacomputación, uno de sus principios nos impelía a reflexionar sobre la necesidad de todo proyecto que estuviéramos valorando. Antes de empezar, claro está.&#xA;&#xA;¿Es necesario el trabajo de nuestros profesionales de la salud? ¿El de los docentes? Por supuesto. Y el de otros tantos grupos de personas que sustentan nuestra sociedad. ¿Lo es el de mi amiga? Aquí me inclino por la duda. No puedo hablar con mi amiga sin pensar en Sísifo, empujando su carga hacia la cima de la montaña. Tiene mucho trabajo, pero dudo mucho que la sociedad lo haya demandado, o que lo fuéramos a echar de menos en caso de colapso completo. &#xA;&#xA;En caso de apocalipsis zombi, necesitaremos todos los albañiles y electricistas que podamos. ¿Científicos o ingenieros de datos? ¿Analistas financieros? Como no sea para usarlos de cebo...&#xA;&#xA;Y llego con esto a una parte importante de la definición de Graeber: que el trabajo sea pernicioso. Creo que hay trabajos donde, a pesar de que el objetivo final de la empresa sea el de amasar billetes, se puede hacer algo el bien aunque sea a pequeña escala. Formar gente, ayudar a los demás, crear comunidad, etc. Sin embargo, hay empresas cuya actividad está ligada de forma directa al mal. Empresas altamente contaminantes, fabricantes de tecnología militar, o que ayudan o colaboran con aquellos que se dedican a la especulación inmobiliaria. Mi amiga tiene que suspender su incredulidad a diario para olvidar a qué se dedica su empresa.&#xA;&#xA;Además, y como corolario cruel a todo lo anterior, los salarios y los valores suelen estar correlacionados de forma inversa. Es decir, si quieres que tu labor diaria tenga algo de sentido, vete ajustando tus miras, pues te espera un completo abanico de carencias. Mientras tanto, aquellos que están dispuestos a abandonar cualquier atisbo de moralidad a cambio de dineros se van a encontrar muchas puertas abiertas. Extraño comportamiento desde el punto de vista sociológico, el premiar a aquellos que trabajan contra la sociedad y no para ella.&#xA;&#xA;En fin, mi amiga, si quiere dormir tranquila, tiene que aprender a mirar hacia otro lado. A taparse la nariz y activar a tope el generador de distopías que todos tenemos en nuestras cabezas. La droga más natural que existe. La anestesia estoica que persigue el capital. La indefensión aprehendida que nosotros, como monos que somos, hemos llegado a interiorizar de una manera terrorífica. Y así, sin más misterios, es como mi querida amiga, y muchos de nosotros, nos hemos visto atrapados alguna vez en trabajos de mierda.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Conozco a una persona que tiene un trabajo de mierda. No, no me he sentado a escribir de mala leche. Es que me acordé de la definición que daba <a href="https://web.archive.org/web/20190906050523/http://www.strike.coop/bullshit-jobs/" rel="nofollow">David Graeber</a> de tal concepto.</p>

<blockquote><p>“Un trabajo de mierda es un empleo tan carente de sentido,
tan innecesario o tan pernicioso que ni siquiera el propio trabajador es capaz de justificar su existencia, a pesar de que, como parte de las condiciones de empleo, dicho trabajador se siente obligado a fingir que no es así.”</p></blockquote>

<p>La primera palabra clave nos observa desde la anterior definición. <strong>Sentido</strong>. La ausencia del mismo es condición indispensable para poder considerar a un trabajo como de mierda. Mi amiga, de la que hablaba en el primer párrafo de esta entrada, está parcialmente alienada en su misión. Por momentos cree que todo lo que hace tiene una finalidad.</p>

<p>Sin embargo, cuando la observo desde la barrera, lo único que puedo ver es un ciclo sin fin en el cual la misma tarea se repite una y otra vez. Diferentes matices o requisitos, pero siempre el mismo tipo de tarea. Y por supuesto con un extra de presión temporal, no vaya a ser que se duerma en los laureles y no llegue a la fecha de entrega alucinada por un grupo de mandos intermedios drogados.</p>

<p>El trabajo de mi amiga no surge de la nada. Alguien lo ha pedido. Y el objetivo final está claro que es ganar dinero. Ni yo mismo soy tan ingenuo. Pero, ¿era <strong>necesario</strong>? Cuando en una de las entradas anteriores de este blog hablaba de la <a href="https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion-ii" rel="nofollow">permacomputación</a>, uno de sus principios nos impelía a reflexionar sobre la necesidad de todo proyecto que estuviéramos valorando. Antes de empezar, claro está.</p>

<p>¿Es necesario el trabajo de nuestros profesionales de la salud? ¿El de los docentes? Por supuesto. Y el de otros tantos grupos de personas que sustentan nuestra sociedad. ¿Lo es el de mi amiga? Aquí me inclino por la duda. No puedo hablar con mi amiga sin pensar en Sísifo, empujando su carga hacia la cima de la montaña. Tiene mucho trabajo, pero dudo mucho que la sociedad lo haya demandado, o que lo fuéramos a echar de menos en caso de colapso completo.</p>

<p>En caso de apocalipsis zombi, necesitaremos todos los albañiles y electricistas que podamos. ¿Científicos o ingenieros de datos? ¿Analistas financieros? Como no sea para usarlos de cebo...</p>

<p>Y llego con esto a una parte importante de la definición de Graeber: que el trabajo sea <strong>pernicioso</strong>. Creo que hay trabajos donde, a pesar de que el objetivo final de la empresa sea el de amasar billetes, se puede hacer algo el bien aunque sea a pequeña escala. Formar gente, ayudar a los demás, crear comunidad, etc. Sin embargo, hay empresas cuya actividad está ligada de forma directa al mal. Empresas altamente contaminantes, fabricantes de tecnología militar, o que ayudan o colaboran con aquellos que se dedican a la especulación inmobiliaria. Mi amiga tiene que suspender su incredulidad a diario para olvidar a qué se dedica su empresa.</p>

<p>Además, y como corolario cruel a todo lo anterior, los salarios y los valores suelen estar correlacionados de forma inversa. Es decir, si quieres que tu labor diaria tenga algo de sentido, vete ajustando tus miras, pues te espera un completo abanico de carencias. Mientras tanto, aquellos que están dispuestos a abandonar cualquier atisbo de moralidad a cambio de dineros se van a encontrar muchas puertas abiertas. Extraño comportamiento desde el punto de vista sociológico, el premiar a aquellos que trabajan contra la sociedad y no para ella.</p>

<p>En fin, mi amiga, si quiere dormir tranquila, tiene que aprender a mirar hacia otro lado. A taparse la nariz y activar a tope el generador de distopías que todos tenemos en nuestras cabezas. La droga más natural que existe. La anestesia estoica que persigue el capital. La indefensión aprehendida que nosotros, como monos que somos, hemos llegado a interiorizar de una manera terrorífica. Y así, sin más misterios, es como mi querida amiga, y muchos de nosotros, nos hemos visto atrapados alguna vez en trabajos de mierda.</p>
]]></content:encoded>
      <author>keyeoh</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/k215z608yn</guid>
      <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 11:55:49 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Escribir</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/escribir</link>
      <description>&lt;![CDATA[Al pasar la pluma por el papel encuentro un refugio donde puedo volcar el caos que habita en mi mente, darle orden y silenciar el ruido interior. Me ayuda a encontrar un camino que la vida no dibujó para mí. &#xA;&#xA;--------------&#xA;&#xA;Llevé ese pequeño texto al cierre del taller de escritura que tuvimos el lunes 8 de junio de 2026 en la Librería Luces. Nos reunimos casi todos los miembros de los siete grupos a los que da clase la maravillosa Laura Santiago. Aunque aún nos quedan dos clases normales y un día de escritura en el campo antes de despedirnos hasta septiembre, porque por supuesto estaré en el taller el próximo curso]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Al pasar la pluma por el papel encuentro un refugio donde puedo volcar el caos que habita en mi mente, darle orden y silenciar el ruido interior. Me ayuda a encontrar un camino que la vida no dibujó para mí.</p>

<hr>

<p><em>Llevé ese pequeño texto al cierre del taller de escritura que tuvimos el lunes 8 de junio de 2026 en la Librería Luces. Nos reunimos casi todos los miembros de los siete grupos a los que da clase la maravillosa Laura Santiago. Aunque aún nos quedan dos clases normales y un día de escritura en el campo antes de despedirnos hasta septiembre, porque por supuesto estaré en el taller el próximo curso</em></p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/jbpmo18pox</guid>
      <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 19:53:33 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Ayuntamiento salvaje</title>
      <link>https://escritura.social/freak-obijuan/ayuntamiento-salvaje</link>
      <description>&lt;![CDATA[#terrazas #madrid #indignacion&#xA;&#xA;Hoy he tenido que volver al interior de la M-30 en Madrid y he visto cosas que detesto. Las terrazas, casi todo el tiempo vacías, están ocupando un espacio que debiera ser de los ciudadanos. En Manuel Becerra, como se ve en la foto de abajo, hay unos pocos bancos a la sombra, pero la mayor parte de la sombra la tienen ocupada terrazas que impiden a los vecinos pararse en esa plaza. La gente camina apresuradamente por la zona de sol, que es una torradera ya a las 13:00.&#xA;&#xA;Terrazas en la plaza de Manuel Becerra&#xA;&#xA;Esta otra foto es del comienzo de la Avenida Daroca, desde la calle Alcalá, en el lado obrero de la M-30. Esa acera es tremendamente ancha y se ve una terraza que ocupará, más o menos, el 70% de la superficie disponible. Ahora con las obras deja escaso sitio para pasar. Los días en los que matan animales por diversión y otros sádicos miran mientras tanto, no se puede caminar por ahí. Para colmo de males, al hacer la foto ha venido corriendo el encargado y me ha preguntado qué iba a hacer con la imagen. Es brutal, en cualquier otro sitio no importa, pero ahí sí. Le he explicado que sacaba ea foto para denunciar que no dejaban paso suficiente, me ha replicado que es legal, que pagan su permiso y yo le he recordado que lo legal no tiene por qué ser justo. Pues como el que oye llover. Por lo menos no he tenido que discutir.&#xA;&#xA;Terrazas en el comienzo de la Avenida Daroca&#xA;&#xA;Privatizan el espacio público, lo segregan, ponen aspersores, mamparas y sombrillas para que quede bien claro que si quieres parar en un sitio confortable tienes que pagar. No deberíamos permitírselo. Animo a todo el mundo a reunirse con un grupo bien nutrido de personas y ocuparles toda la terraza sin consumir.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>#terrazas #madrid #indignacion</p>

<p>Hoy he tenido que volver al interior de la M-30 en Madrid y he visto cosas que detesto. Las terrazas, casi todo el tiempo vacías, están ocupando un espacio que debiera ser de los ciudadanos. En Manuel Becerra, como se ve en la foto de abajo, hay unos pocos bancos a la sombra, pero la mayor parte de la sombra la tienen ocupada terrazas que impiden a los vecinos pararse en esa plaza. La gente camina apresuradamente por la zona de sol, que es una torradera ya a las 13:00.</p>

<p><img src="https://i.ibb.co/N6DCrhD1/mad-bar-2.jpg" alt="Terrazas en la plaza de Manuel Becerra"></p>

<p>Esta otra foto es del comienzo de la Avenida Daroca, desde la calle Alcalá, en el lado obrero de la M-30. Esa acera es tremendamente ancha y se ve una terraza que ocupará, más o menos, el 70% de la superficie disponible. Ahora con las obras deja escaso sitio para pasar. Los días en los que matan animales por diversión y otros sádicos miran mientras tanto, no se puede caminar por ahí. Para colmo de males, al hacer la foto ha venido corriendo el encargado y me ha preguntado qué iba a hacer con la imagen. Es brutal, en cualquier otro sitio no importa, pero ahí sí. Le he explicado que sacaba ea foto para denunciar que no dejaban paso suficiente, me ha replicado que es legal, que pagan su permiso y yo le he recordado que lo legal no tiene por qué ser justo. Pues como el que oye llover. Por lo menos no he tenido que discutir.</p>

<p><img src="https://i.ibb.co/q3ghbCh9/mad-bar-1.jpg" alt="Terrazas en el comienzo de la Avenida Daroca"></p>

<p>Privatizan el espacio público, lo segregan, ponen aspersores, mamparas y sombrillas para que quede bien claro que si quieres parar en un sitio confortable tienes que pagar. No deberíamos permitírselo. Animo a todo el mundo a reunirse con un grupo bien nutrido de personas y ocuparles toda la terraza sin consumir.</p>
]]></content:encoded>
      <author>freak_obijuan</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ni1l60g1a5</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Jun 2026 15:12:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Resumen del prospecto de salida a bolsa de SpaceX</title>
      <link>https://escritura.social/sgimeno/resumen-del-prospecto-de-salida-a-bolsa-de-spacex</link>
      <description>&lt;![CDATA[Resumen del prospecto de salida a bolsa de SpaceX&#xA;&#xA;Estos días la noticia del año en bolsa y temas económicos es la gigantesca salida a bolsa de SpaceX, la empresa de Elon Musk que engloba SpaceX(la empresa de lanzamientos espaciales), X(antes denominada Twitter), xAI(Grok para entendernos) y la empresa de conexión vía satélite Starlink.&#xA;&#xA;Quitando que Musk nos pueda caer mejor o peor(a mí personalmente bastante mal desde que compró Twitter y la llenó de ultraderechistas, bots e IA), hay que mirar las cifras del prospecto de salida a bolsa.&#xA;&#xA;Mi consejo de amigo es que no invirtáis en nada que no entendáis. Y SpaceX es una empresa compleja con negocios muy diferentes, que unos van bien(la conexión por satélite) y otros muy mal(la inteligencia artificial), por mucho que el folleto que todos se interrelacionan y mejoran los unos con los otros.&#xA;&#xA;Mi predicción es que SpaceX se dividirá en dos, por un lado SpaceX y Starlink y por otro X y xAI. El tiempo dirá si me equivoco o no. &#xA;&#xA;Vamos con la chicha:&#xA;&#xA;El negocio de SpaceX se divide en 3:&#xA;-Espacio&#xA;-Conectividad por satélite&#xA;-Inteligencia artificial&#xA;&#xA;La valoración de las acciones: -1,69$ y 1,27$ de pérdidas por acción.&#xA;&#xA;-No pretenden dar dividendos&#xA;-El consejo será controlado por Elon Musk, que tiene la mayoría de voto.&#xA;-El ticker sera &#34;SPCX&#34;&#xA;&#xA;-4.276.000.000$ de pérdidas en 2026 en el primer trimestre y 4.937.000.000$ de pérdidas en 2025.&#xA;&#xA;Los gastos de capital por cada negocio en 2025 han sido:&#xA;-Espacio: 3.832 millones de €&#xA;-Conectividad por satélite: 4.178 millones de €&#xA;-Inteligencia Artificial: 12.727 millones de €&#xA;&#xA;El balance en 2025 fue:&#xA;-Dinero y equivalentes: 24.747 millones de €&#xA;-Propiedades, plantas y equipamientos: 42.602 millones de €&#xA;-Total de bienes: 92.079 millones de €&#xA;-Deuda: 928 millones de €&#xA;-Total de pasivo: 50.754 millones de €&#xA;&#xA;-Pérdidas de la división de IA en 2025: 6.355 millones de €&#xA;-Pérdidas de la división de IA en el primer trimestre de 2026: 2.469 millones de €&#xA;&#xA;Hay muchos más datos en el prospecto como los sueldos y las stock options de los mandamases pero son más cotilleo que otra cosa. Los datos reales de la empresa de Musk que va a cambiar el mundo y la bolsa tal y como la conocemos.&#xA;&#xA;Nos vemos en Mastodon.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Resumen del prospecto de salida a bolsa de SpaceX</p>

<p>Estos días la noticia del año en bolsa y temas económicos es la gigantesca salida a bolsa de SpaceX, la empresa de Elon Musk que engloba SpaceX(la empresa de lanzamientos espaciales), X(antes denominada Twitter), xAI(Grok para entendernos) y la empresa de conexión vía satélite Starlink.</p>

<p>Quitando que Musk nos pueda caer mejor o peor(a mí personalmente bastante mal desde que compró Twitter y la llenó de ultraderechistas, bots e IA), hay que mirar las cifras del prospecto de salida a bolsa.</p>

<p>Mi consejo de amigo es que no invirtáis en nada que no entendáis. Y SpaceX es una empresa compleja con negocios muy diferentes, que unos van bien(la conexión por satélite) y otros muy mal(la inteligencia artificial), por mucho que el folleto que todos se interrelacionan y mejoran los unos con los otros.</p>

<p>Mi predicción es que SpaceX se dividirá en dos, por un lado SpaceX y Starlink y por otro X y xAI. El tiempo dirá si me equivoco o no.</p>

<p>Vamos con la chicha:</p>

<p>El negocio de SpaceX se divide en 3:
-Espacio
-Conectividad por satélite
-Inteligencia artificial</p>

<p>La valoración de las acciones: -1,69$ y 1,27$ de pérdidas por acción.</p>

<p>-No pretenden dar dividendos
-El consejo será controlado por Elon Musk, que tiene la mayoría de voto.
-El ticker sera “SPCX”</p>

<p>-4.276.000.000$ de pérdidas en 2026 en el primer trimestre y 4.937.000.000$ de pérdidas en 2025.</p>

<p>Los gastos de capital por cada negocio en 2025 han sido:
-Espacio: 3.832 millones de €
-Conectividad por satélite: 4.178 millones de €
-Inteligencia Artificial: 12.727 millones de €</p>

<p>El balance en 2025 fue:
-Dinero y equivalentes: 24.747 millones de €
-Propiedades, plantas y equipamientos: 42.602 millones de €
-Total de bienes: 92.079 millones de €
-Deuda: 928 millones de €
-Total de pasivo: 50.754 millones de €</p>

<p>-Pérdidas de la división de IA en 2025: 6.355 millones de €
-Pérdidas de la división de IA en el primer trimestre de 2026: 2.469 millones de €</p>

<p>Hay muchos más datos en el prospecto como los sueldos y las stock options de los mandamases pero son más cotilleo que otra cosa. Los datos reales de la empresa de Musk que va a cambiar el mundo y la bolsa tal y como la conocemos.</p>

<p>Nos vemos en Mastodon.</p>
]]></content:encoded>
      <author>sgimeno</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/p0o3u4wydp</guid>
      <pubDate>Sun, 07 Jun 2026 11:50:38 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Encajar</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/encajar</link>
      <description>&lt;![CDATA[Sospecho&#xA;que la puerta&#xA;no encaja bien.&#xA;Esa puerta que te da&#xA;acceso a mis pasillos.&#xA;&#xA;Goznes que lloran.&#xA;Madera que sobra&#xA;y te impide poner&#xA;un pie donde habito.&#xA;&#xA;He buscado alivio&#xA;en manos de comerciantes de pararrayos.&#xA;Traficantes de lágrimas &#xA;o bocanadas de amigo.&#xA;Nunca en la carpintería.&#xA;&#xA;He pulido el tiempo&#xA;y redondeado sus astilladas esquinas.&#xA;Todavía loco, me resigno y admiro&#xA;de este dilema la ironía.&#xA;&#xA;Ni voy&#xA;ni vengo. Estoy&#xA;condenado a ser espectador&#xA;perplejo.&#xA;&#xA;No tengo,&#xA;ni voy &#xA;a tener ganas de hacer el amor&#xA;con mi reflejo.&#xA;&#xA;Esa puerta&#xA;sigue sin encajar bien.&#xA;A veces chirría e incomoda.&#xA;&#xA;Y tú te quedas con las ganas&#xA;de entrar&#xA;y arrancarme de las sombras.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Sospecho
que la puerta
no encaja bien.
Esa puerta que te da
acceso a mis pasillos.</p>

<p>Goznes que lloran.
Madera que sobra
y te impide poner
un pie donde habito.</p>

<p>He buscado alivio
en manos de comerciantes de pararrayos.
Traficantes de lágrimas
o bocanadas de amigo.
Nunca en la carpintería.</p>

<p>He pulido el tiempo
y redondeado sus astilladas esquinas.
Todavía loco, me resigno y admiro
de este dilema la ironía.</p>

<p>Ni voy
ni vengo. Estoy
condenado a ser espectador
perplejo.</p>

<p>No tengo,
ni voy
a tener ganas de hacer el amor
con mi reflejo.</p>

<p>Esa puerta
sigue sin encajar bien.
A veces chirría e incomoda.</p>

<p>Y tú te quedas con las ganas
de entrar
y arrancarme de las sombras.</p>
]]></content:encoded>
      <author>keyeoh</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/tv1wjma9uf</guid>
      <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 08:49:00 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La vida en pausa</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/la-vida-en-pausa</link>
      <description>&lt;![CDATA[No sé si hay gente al otro lado del cordel con el que hemos unido nuestros vasos de plástico. Este es un rincón muy pequeño del mundo. Un nicho dentro de un nicho. Un pequeño parque público, fresco y tranquilo, donde poder sentarse y olvidar. Lejos del lodazal de ruido y la velocidad estúpida que adornan estos tiempos interesantes en los que vivimos.&#xA;&#xA;Veo las estadísticas de este cuaderno y compruebo que hay gente que me lee. Me ilusiona, no lo voy a negar, pues no suelo pensar que haya algo interesante entre mis palabras, más paja que grano por lo general. Me gusta pensar en elles (vosotres, si estás leyendo esto) como gente afín, amigues sin obligaciones, viajeres relajades que deciden pararse y descansar en mi diminuto parque. &#xA;&#xA;Llevo más de dos semanas sin escribir aquí. Me gustaría decir que ha sido por estar ocupado, porque estoy embarcado en un proyecto genial o algo por el estilo. Pero no. Me ha dado la bajona de nuevo y he dejado de escribir. &#34;Total, ¿para qué?&#34;  —es la frase que más se repite en mi cabeza cuando me veo sumergido en una de estas etapas de nubes negras y días oscuros.&#xA;&#xA;En algún sitio leí que el estrés era consecuencia de combinar la ausencia de control con la presencia de responsabilidades. Temas laborales aparte —no por menos importantes— la sentencia anterior despierta en mí ecos de una crisis relacionada con la edad. Con la abundancia de edad, en concreto. Y, sobre todo, con la incapacidad que esto acarrea a la hora de virar en redondo. Cuando uno cumple años, más que virar, traslucha. Y siempre corre el riesgo de que una botavara juguetona le reviente la cabeza.&#xA;&#xA;Perdón por el vocabulario náutico. Dicho de otro modo, a cierta edad uno tiene menos cintura que un defensa central cojo ante el extremo brasileño de moda. Uno percibe los errores, idealiza los caminos nunca recorridos y fantasea con mudar el caparazón. Nos bombardean además con bonitas historias de cambios de vida y superación desde mil frentes, alimentando así nuestra insatisfacción y nuestras ansias de anestesia en forma de cómodos plazos de consumismo atragantado.&#xA;&#xA;Todo esto para decir que estoy de bajonazo. Y cuando estoy así, dejo de hacer cosas. Me bloqueo. En el sitio. Con la mitad de mi alma llorando por el tiempo perdido, y la otra mitad amarrando mi voluntad cual señoro embutido en cuero en una sesión de sadomasoquismo. Nada tiene atractivo. Nada tiene futuro. Escribir no me va a dar de comer ni pagar la universidad de mis hijos. Ser feliz es prescindible.&#xA;&#xA;Total, ¿para qué? ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>No sé si hay gente al otro lado del cordel con el que hemos unido nuestros vasos de plástico. Este es un rincón muy pequeño del mundo. Un nicho dentro de un nicho. Un pequeño parque público, fresco y tranquilo, donde poder sentarse y olvidar. Lejos del lodazal de ruido y la velocidad estúpida que adornan estos tiempos interesantes en los que vivimos.</p>

<p>Veo las estadísticas de este cuaderno y compruebo que hay gente que me lee. Me ilusiona, no lo voy a negar, pues no suelo pensar que haya algo interesante entre mis palabras, más paja que grano por lo general. Me gusta pensar en elles (vosotres, si estás leyendo esto) como gente afín, amigues sin obligaciones, viajeres relajades que deciden pararse y descansar en mi diminuto parque.</p>

<p>Llevo más de dos semanas sin escribir aquí. Me gustaría decir que ha sido por estar ocupado, porque estoy embarcado en un proyecto genial o algo por el estilo. Pero no. Me ha dado la bajona de nuevo y he dejado de escribir. “Total, ¿para qué?”  —es la frase que más se repite en mi cabeza cuando me veo sumergido en una de estas etapas de nubes negras y días oscuros.</p>

<p>En algún sitio leí que el estrés era consecuencia de combinar la ausencia de control con la presencia de responsabilidades. Temas laborales aparte —no por menos importantes— la sentencia anterior despierta en mí ecos de una crisis relacionada con la edad. Con la abundancia de edad, en concreto. Y, sobre todo, con la incapacidad que esto acarrea a la hora de virar en redondo. Cuando uno cumple años, más que virar, traslucha. Y siempre corre el riesgo de que una botavara juguetona le reviente la cabeza.</p>

<p>Perdón por el vocabulario náutico. Dicho de otro modo, a cierta edad uno tiene menos cintura que un defensa central cojo ante el extremo brasileño de moda. Uno percibe los errores, idealiza los caminos nunca recorridos y fantasea con mudar el caparazón. Nos bombardean además con bonitas historias de cambios de vida y superación desde mil frentes, alimentando así nuestra insatisfacción y nuestras ansias de anestesia en forma de cómodos plazos de consumismo atragantado.</p>

<p>Todo esto para decir que estoy de bajonazo. Y cuando estoy así, dejo de hacer cosas. Me bloqueo. En el sitio. Con la mitad de mi alma llorando por el tiempo perdido, y la otra mitad amarrando mi voluntad cual señoro embutido en cuero en una sesión de sadomasoquismo. Nada tiene atractivo. Nada tiene futuro. Escribir no me va a dar de comer ni pagar la universidad de mis hijos. Ser feliz es prescindible.</p>

<p>Total, ¿para qué?</p>
]]></content:encoded>
      <author>keyeoh</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/738nezabnd</guid>
      <pubDate>Wed, 03 Jun 2026 12:37:17 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Reseña literaria: Beloved</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/resena-literaria-beloved</link>
      <description>&lt;![CDATA[Para escribir esta magnífica historia, merecedora del Premio Pulitzer, Toni Morrison se inspiró en la vida real de una esclava afroamericana, Margaret Garner, que en 1856 escapó de una plantación en Kentucky y consiguió llegar al estado libre de Ohio. A punto de ser recapturada, Margaret tomó la trágica decisión de sacrificar a su hija para salvarla de una vida en cautiverio.&#xA;&#xA;En estas páginas, Sethe es la esclava prófuga que vendió su cuerpo para grabar el nombre de su hija muerta en la lápida: diez minutos por «Beloved», veinte por «Querida Beloved». Muchos años después, Sethe vive en Ohio con Denver, su hija adolescente, y Paul D., un viejo amigo que también fue esclavo. Todos intentan prosperar y olvidar el pasado, hasta que un día aparece una joven que dice llamarse Beloved. Tiene la edad que tendría su hija si viviese y sabe ciertas cosas que sugieren que podría serlo.&#xA;&#xA;Beloved de Toni Morrison ha sido el libro del club de lectura de Librería Luces para este mes de junio de 2026. En esta novela vamos a conocer como personajes principales a Sethe y su hija Denver, junto a otros como Beloved y Paul D, aunque todo girará alrededor de madre e hija. &#xA;&#xA;Vamos a conocer la vida presente de las protagonistas, así como la vida en esclavitud de Sethe, Paul D y las personas que ya no están con ellos. También conoceremos bastante a Baby Sugg, la suegra de Sethe, para mí el personaje más especial. &#xA;&#xA;La autora tiene una narrativa impresionante que a me mantuvo enganchado de tal forma que me la leí sus caso 400 páginas en tres sesiones de lectura. Eso sí, aunque no pudiera soltar el libro, la lectura se hace dura en todas las partes donde nos cuentan los horribles sufrimientos que el hombre blanco causó a la gente de color. &#xA;&#xA;Eso sí, no vengáis aquí buscando una novela histórica porque no lo es. Ya desde las primeras páginas podemos ver que hay un componente sobrenatural formando parte muy importante de la historia. &#xA;&#xA;Sobre la narración debo decir que cada capítulo siempre está narrado desde el punto de vista de un personaje y casi siempre en tercera persona del pasado. Aún así hay momentos que la narración cambia a primera persona del pasado e incluso a primera persona del presente. Estos cambios en los tiempos de narración me parecen magistrales porque quedan muy bien metidos en lo que se está contando, no es un artificio caprichoso porque sí. &#xA;&#xA;Debo decir que ha habido momentos que me han llevado a pensar en Crisálida por la crudeza de lo que se cuenta y estar mezclado con algo sobrenatural, aunque es cierto que en el libro de Fernando Navarro toda esta parte mágica podríamos llegar a pensar que es solo mental. &#xA;&#xA;Conclusión&#xA;&#xA;Beloved ha sido una lectura maravillosa a pesar de su dureza. Me atrevo a recomendarla sin dudar y probablemente le regale una copia a mi hermana este año por Navidades. Fijaos que ahora mismo lo tengo en mi Top 1 de lecturas de lo que llevamos de 2026 y con lo que a día de hoy sé que va a salir no sé si algún lectura podrá destronarlo antes de fin de año.&#xA;&#xA;Libros como este es una de las cosas que más agradezco de estar apuntado en el club de lectura de Librería Luces. El club me ha permitido descubrir auténticas joyas que voluntariamente no habría leído, al centrarme yo solo en leer mis géneros favoritos. Y gracias a las buenas elecciones de Rodri, nuestro organizador, he descubierto maravillas como este Beloved, Sinsonte, Crisálida, La mala costumbre o la mujer de la arena. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>Para escribir esta magnífica historia, merecedora del Premio Pulitzer, Toni Morrison se inspiró en la vida real de una esclava afroamericana, Margaret Garner, que en 1856 escapó de una plantación en Kentucky y consiguió llegar al estado libre de Ohio. A punto de ser recapturada, Margaret tomó la trágica decisión de sacrificar a su hija para salvarla de una vida en cautiverio.</em></p>

<p><em>En estas páginas, Sethe es la esclava prófuga que vendió su cuerpo para grabar el nombre de su hija muerta en la lápida: diez minutos por «Beloved», veinte por «Querida Beloved». Muchos años después, Sethe vive en Ohio con Denver, su hija adolescente, y Paul D., un viejo amigo que también fue esclavo. Todos intentan prosperar y olvidar el pasado, hasta que un día aparece una joven que dice llamarse Beloved. Tiene la edad que tendría su hija si viviese y sabe ciertas cosas que sugieren que podría serlo.</em></p>

<p>Beloved de Toni Morrison ha sido el libro del club de lectura de Librería Luces para este mes de junio de 2026. En esta novela vamos a conocer como personajes principales a Sethe y su hija Denver, junto a otros como Beloved y Paul D, aunque todo girará alrededor de madre e hija.</p>

<p>Vamos a conocer la vida presente de las protagonistas, así como la vida en esclavitud de Sethe, Paul D y las personas que ya no están con ellos. También conoceremos bastante a Baby Sugg, la suegra de Sethe, para mí el personaje más especial.</p>

<p>La autora tiene una narrativa impresionante que a me mantuvo enganchado de tal forma que me la leí sus caso 400 páginas en tres sesiones de lectura. Eso sí, aunque no pudiera soltar el libro, la lectura se hace dura en todas las partes donde nos cuentan los horribles sufrimientos que el hombre blanco causó a la gente de color.</p>

<p>Eso sí, no vengáis aquí buscando una novela histórica porque no lo es. Ya desde las primeras páginas podemos ver que hay un componente sobrenatural formando parte muy importante de la historia.</p>

<p>Sobre la narración debo decir que cada capítulo siempre está narrado desde el punto de vista de un personaje y casi siempre en tercera persona del pasado. Aún así hay momentos que la narración cambia a primera persona del pasado e incluso a primera persona del presente. Estos cambios en los tiempos de narración me parecen magistrales porque quedan muy bien metidos en lo que se está contando, no es un artificio caprichoso porque sí.</p>

<p>Debo decir que ha habido momentos que me han llevado a pensar en Crisálida por la crudeza de lo que se cuenta y estar mezclado con algo sobrenatural, aunque es cierto que en el libro de Fernando Navarro toda esta parte mágica podríamos llegar a pensar que es solo mental.</p>

<h3 id="conclusión">Conclusión</h3>

<p>Beloved ha sido una lectura maravillosa a pesar de su dureza. Me atrevo a recomendarla sin dudar y probablemente le regale una copia a mi hermana este año por Navidades. Fijaos que ahora mismo lo tengo en mi Top 1 de lecturas de lo que llevamos de 2026 y con lo que a día de hoy sé que va a salir no sé si algún lectura podrá destronarlo antes de fin de año.</p>

<p>Libros como este es una de las cosas que más agradezco de estar apuntado en el club de lectura de Librería Luces. El club me ha permitido descubrir auténticas joyas que voluntariamente no habría leído, al centrarme yo solo en leer mis géneros favoritos. Y gracias a las buenas elecciones de Rodri, nuestro organizador, he descubierto maravillas como este Beloved, Sinsonte, Crisálida, La mala costumbre o la mujer de la arena.</p>
]]></content:encoded>
      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/cqwkd50o56</guid>
      <pubDate>Tue, 02 Jun 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mis lecturas en mayo de 2026</title>
      <link>https://escritura.social/mcallus/mis-lecturas-en-mayo-de-2026</link>
      <description>&lt;![CDATA[Este mes he empezado 2 novelas pero solo he terminado 1 de ellas y 20 grapas de cómic USA (en distintos formatos)&#xA;&#xA;El pan que como&#xA;&#xA;El libro del club de lectura de Librería Luces para el mes de mayo, obra de Paloma Díaz-Mas. &#xA;&#xA;Creo que soy muy injusto con este libro, pero leyéndolo sentía que quería hacerme perder el tiempo. Fue la misma sensación que con Orbital (el otro libro del club de lectura que también abandoné antes de la página 50). &#xA;&#xA;Reconozco que está muy bien escrito, la autora tiene una prosa de la que no creo que se pueda decir nada malo. Aún así he sentido hostilidad hacia el libro desde la primera página hasta donde decidí abandonarlo. Por ahora no creo que me vuelva a acercar a él pero tal vez le vuelva a dar una oportunidad cuando no tenga tanto conflicto con la comida (que pienso que de aquí puede venir parte del problema)&#xA;&#xA;Ultimate X-Men 8&#xA;&#xA;Grapa-lomo de tres números americanos. Este mes tenemos el cierre de la tercera serie que sirvió de inauguración para el nuevo Universo Ultimate. Para mí de todas las series que series que se abrieron en este relanzamiento (cinco en total) es la única fallida. &#xA;&#xA;La historia ha sido floja, los personajes poco carismáticos y el dibujo de no ha ayudado nada. A mí me ha resultado hasta molesto el estilo de Momoko y me jodía ver las portadas alternativas porque con un estilo diferente probablemente la serie me hubiera entrado mejor, aunque fuera solo por los ojos. &#xA;&#xA;Y no debí ser el único en pensar que esta Patrulla-X no funcionaba porque desde Marvel lanzaron una serie, Ultimate Wolverine, que sí nos daba una serie de mutantes potente y disfrutable. &#xA;&#xA;La serie cierra el arco principal pero deja completamente abierto el final para continuar, como pasó en Spiderman y Black Panther, pero hasta donde sé tampoco tiene futuro tras Endgame. &#xA;&#xA;Ultimate Endgame 2&#xA;&#xA;Grapa individual. Segundo número, de cinco, de la miniserie que nos va a cerrar el nuevo Universo Ultimate. &#xA;&#xA;Al igual que la miniserie que abrió el universo, Invasión, es una serie un poco densa en cuanto a diálogos, teorías del viaje en el tiempo y cosas que nos explican lo justo. Tiene pinta que al igual que pasó con invasión una vez publicada completa necesitará una lectura de seguido y no solo mes a mes. &#xA;&#xA;Aún no tengo claro que final quieren darle porque por ahora todo sigue bastante abierto (aunque creo que se van a apoyar mucho en The Ultimates para ayudar a cerrar muchos de los temas pendientes). &#xA;&#xA;Spiderman’94&#xA;&#xA;Grapa-lomo de cinco números americanos. Esta mini serie es una continuación de la serie de animación que tuvimos de Spiderman en los años 90/00 (en España emitida por Antena 3)&#xA;&#xA;Y es cierto que la continúa, pero con trampas. Si recordáis durante la serie Mary Jane desparecía a través de un portal para acabar regresando de forma misteriosa. Peter y ella se casaron y fueron felices durante un tiempo, para descubrirse en un momento dado que era un clon que murió (no recuerdo muy bien si por ser defectuoso o qué). Luego Peter tuvo alguna aventura más como la que cerraba la serie del multiverso arácnido. &#xA;&#xA;Al final de la serie Madame Web le ofrecía a Peter ir a recuperar a la auténtica Mary Jane. Pues bien este cómic no nos cuenta esa búsqueda/rescate, nos sitúa justo después de regresar Peter y Mary Jane a su universo (nos dejan en un pequeño bocadillo de que quizás algún día cuenten esa historia). &#xA;&#xA;La historia que nos cuentan aquí está cargada de nostalgia por varios frentes: volver a ver los diseños y colores de la serie animada, la recuperación de algún villano de esa serie así como reinventar un arco mítico del trepamuros de Straczynski. &#xA;&#xA;Este tomito cerrado es apto tanto si disfrutasteis de esta serie en vuestra infancia o queréis una buena aventura autocontenida de Spiderman (de esas aventuras que ya no es capaz de ofrecer Asombroso Spiderman). &#xA;&#xA;Beloved&#xA;&#xA;Este es el libro del club de lectura para junio. Una novela de Toni Morrison que ha sido toda una experiencia. Nos cuenta principalmente la historia de Sethe y Denver, pero en sus página veremos también la historia de muchos otros personajes. &#xA;&#xA;Veremos la crueldad de la que eran los hombres blanco sobre los esclavos (y sobre esas mismas personas aunque ya fueran libres). También nos cuenta las extremas medidas que tomaron algunos por sobrevivir y otros para evitar volver a la esclavitud. &#xA;&#xA;Todo esta dura realidad está regada con lo sobrenatural desde las primeras páginas. Y es una mezcla que funciona a la perfección. Uno de esos libros que me atrevo a recomendar sin dudar. Difícil será que no esté en el top 3 de este año (ahora mismo está en el top 1). &#xA;&#xA;Le he dedicado una reseña más larga aquí&#xA;&#xA;Spiderman Noir: La colección completa&#xA;&#xA;Tomo tapa dura con 11 grapas. El primer Omnibus de Spiderman Noir que contiene sus dos primeras mini series así como sus oneshots de Spiderverse y Spidergedon. Los oneshots del evento murtiversal no valen demasiado pero las dos mini series son oro puro. En la primera vemos el origen de la variante del trepamuros más interesante que existe. &#xA;&#xA;En la segunda aventura le vemos ya como un Spiderman más consolidado teniendo que hacer frente a una amenaza más brutal aún que en la primera aventura y con unas consecuencias devastadoras para dos personajes de su entorno más cercano. &#xA;&#xA;Leer a este Peter más cínico y unos villanos reinventados, aunque perfectamente reconocibles, ha sido de lo más placentero de Spiderman en mucho tiempo (ya os digo que no le hacen justicia al personaje sus apariciones en las series multiversales de Spiderman). &#xA;&#xA;Las lecturas para junio&#xA;&#xA;Junio debería ser, por fin, un mes más tranquilo en mi vida. Quiero retomar con fuerza la escritura que los últimos meses ha sido horrible lograr sacar tiempo para escribir (y para ocio en general), y por supuesto también tiempo para leer. Voy a contaros que lecturas tengo sobre la mesa: &#xA;&#xA;Tengo un poemario, creo que no leía poesía desde que leí el de una compañera. Se trata de Semiótica Nuclear de Ben Clark. Lo llevo ya por la mitad cuando publico esta entrada por lo que seguro que lo he acabado para mañana o pasado. &#xA;&#xA;También he empezado, aunque solo con una veintena de páginas, el que es el libro del club de lectura para julio. Sé que es con mucho adelanto pero es que la sinopsis me enamoró y como ya había acabado el que toca en junio… Se trata de Cortarse el Cabello de Rosario Villajos. Tiene pinta de que lo voy a disfrutar mucho.&#xA;&#xA;En cuanto cómics junio es un mes muy tranquilo, de hecho cada mes lo va a ser más porque con la cercanía del fin del Universo Ultimate y el cierre de sus series cada vez es menos lo que tengo que comprar al mes, aunque tengo en la pila de pendientes montones así que seguirá habiendo lecturas comiqueras todos los meses. Con decir que me estoy leyendo un tomo más de Spiderman Noir, Crepúsculo en Babilonia, que llevaba en mis pendientes desde que salió (no recuerdo fecha pero más de un año seguro). &#xA;&#xA;Y de novedades de cómics tendré: The Ultimates 7 (que no estoy seguro pero probablemente es su último número), Ultimate Endgame 3 (de 5) y Los nuevos vengadores 3 (serie que en cualquier momento vendrá en el spoton que está cancelada porque no suelen durar mucho estas series). &#xA;&#xA;Este mes también me gustaría poder leerme el trasfondo del manual básico de Warmonger así como de su primer suplemento y el ampliado de todas sus bandas. Todo esto último gracias a estar en el Patreon de Bad Roll Games. Es con la idea de empezar a escribir trasfondo oficial para el juego, que me corresponde también por ser miembro del patreon.&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Este mes he empezado 2 novelas pero solo he terminado 1 de ellas y 20 grapas de cómic USA (en distintos formatos)</p>

<h3 id="el-pan-que-como">El pan que como</h3>

<p>El libro del club de lectura de Librería Luces para el mes de mayo, obra de Paloma Díaz-Mas.</p>

<p>Creo que soy muy injusto con este libro, pero leyéndolo sentía que quería hacerme perder el tiempo. Fue la misma sensación que con Orbital (el otro libro del club de lectura que también abandoné antes de la página 50).</p>

<p>Reconozco que está muy bien escrito, la autora tiene una prosa de la que no creo que se pueda decir nada malo. Aún así he sentido hostilidad hacia el libro desde la primera página hasta donde decidí abandonarlo. Por ahora no creo que me vuelva a acercar a él pero tal vez le vuelva a dar una oportunidad cuando no tenga tanto conflicto con la comida (que pienso que de aquí puede venir parte del problema)</p>

<h3 id="ultimate-x-men-8">Ultimate X-Men 8</h3>

<p>Grapa-lomo de tres números americanos. Este mes tenemos el cierre de la tercera serie que sirvió de inauguración para el nuevo Universo Ultimate. Para mí de todas las series que series que se abrieron en este relanzamiento (cinco en total) es la única fallida.</p>

<p>La historia ha sido floja, los personajes poco carismáticos y el dibujo de no ha ayudado nada. A mí me ha resultado hasta molesto el estilo de Momoko y me jodía ver las portadas alternativas porque con un estilo diferente probablemente la serie me hubiera entrado mejor, aunque fuera solo por los ojos.</p>

<p>Y no debí ser el único en pensar que esta Patrulla-X no funcionaba porque desde Marvel lanzaron una serie, Ultimate Wolverine, que sí nos daba una serie de mutantes potente y disfrutable.</p>

<p>La serie cierra el arco principal pero deja completamente abierto el final para continuar, como pasó en Spiderman y Black Panther, pero hasta donde sé tampoco tiene futuro tras Endgame.</p>

<h3 id="ultimate-endgame-2">Ultimate Endgame 2</h3>

<p>Grapa individual. Segundo número, de cinco, de la miniserie que nos va a cerrar el nuevo Universo Ultimate.</p>

<p>Al igual que la miniserie que abrió el universo, Invasión, es una serie un poco densa en cuanto a diálogos, teorías del viaje en el tiempo y cosas que nos explican lo justo. Tiene pinta que al igual que pasó con invasión una vez publicada completa necesitará una lectura de seguido y no solo mes a mes.</p>

<p>Aún no tengo claro que final quieren darle porque por ahora todo sigue bastante abierto (aunque creo que se van a apoyar mucho en The Ultimates para ayudar a cerrar muchos de los temas pendientes).</p>

<h3 id="spiderman-94">Spiderman’94</h3>

<p>Grapa-lomo de cinco números americanos. Esta mini serie es una continuación de la serie de animación que tuvimos de Spiderman en los años 90/00 (en España emitida por Antena 3)</p>

<p>Y es cierto que la continúa, pero con trampas. Si recordáis durante la serie Mary Jane desparecía a través de un portal para acabar regresando de forma misteriosa. Peter y ella se casaron y fueron felices durante un tiempo, para descubrirse en un momento dado que era un clon que murió (no recuerdo muy bien si por ser defectuoso o qué). Luego Peter tuvo alguna aventura más como la que cerraba la serie del multiverso arácnido.</p>

<p>Al final de la serie Madame Web le ofrecía a Peter ir a recuperar a la auténtica Mary Jane. Pues bien este cómic no nos cuenta esa búsqueda/rescate, nos sitúa justo después de regresar Peter y Mary Jane a su universo (nos dejan en un pequeño bocadillo de que quizás algún día cuenten esa historia).</p>

<p>La historia que nos cuentan aquí está cargada de nostalgia por varios frentes: volver a ver los diseños y colores de la serie animada, la recuperación de algún villano de esa serie así como reinventar un arco mítico del trepamuros de Straczynski.</p>

<p>Este tomito cerrado es apto tanto si disfrutasteis de esta serie en vuestra infancia o queréis una buena aventura autocontenida de Spiderman (de esas aventuras que ya no es capaz de ofrecer Asombroso Spiderman).</p>

<h3 id="beloved">Beloved</h3>

<p>Este es el libro del club de lectura para junio. Una novela de Toni Morrison que ha sido toda una experiencia. Nos cuenta principalmente la historia de Sethe y Denver, pero en sus página veremos también la historia de muchos otros personajes.</p>

<p>Veremos la crueldad de la que eran los hombres blanco sobre los esclavos (y sobre esas mismas personas aunque ya fueran libres). También nos cuenta las extremas medidas que tomaron algunos por sobrevivir y otros para evitar volver a la esclavitud.</p>

<p>Todo esta dura realidad está regada con lo sobrenatural desde las primeras páginas. Y es una mezcla que funciona a la perfección. Uno de esos libros que me atrevo a recomendar sin dudar. Difícil será que no esté en el top 3 de este año (ahora mismo está en el top 1).</p>

<p>Le he dedicado una reseña más larga <a href="https://escritura.social/mcallus/resena-literaria-beloved" rel="nofollow">aquí</a></p>

<h3 id="spiderman-noir-la-colección-completa">Spiderman Noir: La colección completa</h3>

<p>Tomo tapa dura con 11 grapas. El primer Omnibus de Spiderman Noir que contiene sus dos primeras mini series así como sus oneshots de Spiderverse y Spidergedon. Los oneshots del evento murtiversal no valen demasiado pero las dos mini series son oro puro. En la primera vemos el origen de la variante del trepamuros más interesante que existe.</p>

<p>En la segunda aventura le vemos ya como un Spiderman más consolidado teniendo que hacer frente a una amenaza más brutal aún que en la primera aventura y con unas consecuencias devastadoras para dos personajes de su entorno más cercano.</p>

<p>Leer a este Peter más cínico y unos villanos reinventados, aunque perfectamente reconocibles, ha sido de lo más placentero de Spiderman en mucho tiempo (ya os digo que no le hacen justicia al personaje sus apariciones en las series multiversales de Spiderman).</p>

<h3 id="las-lecturas-para-junio">Las lecturas para junio</h3>

<p>Junio debería ser, por fin, un mes más tranquilo en mi vida. Quiero retomar con fuerza la escritura que los últimos meses ha sido horrible lograr sacar tiempo para escribir (y para ocio en general), y por supuesto también tiempo para leer. Voy a contaros que lecturas tengo sobre la mesa:</p>

<p>Tengo un poemario, creo que no leía poesía desde que leí el de una compañera. Se trata de <strong>Semiótica Nuclear</strong> de <strong>Ben Clark</strong>. Lo llevo ya por la mitad cuando publico esta entrada por lo que seguro que lo he acabado para mañana o pasado.</p>

<p>También he empezado, aunque solo con una veintena de páginas, el que es el libro del club de lectura para julio. Sé que es con mucho adelanto pero es que la sinopsis me enamoró y como ya había acabado el que toca en junio… Se trata de <strong>Cortarse el Cabello</strong> de <strong>Rosario Villajos</strong>. Tiene pinta de que lo voy a disfrutar mucho.</p>

<p>En cuanto cómics junio es un mes muy tranquilo, de hecho cada mes lo va a ser más porque con la cercanía del fin del Universo Ultimate y el cierre de sus series cada vez es menos lo que tengo que comprar al mes, aunque tengo en la pila de pendientes montones así que seguirá habiendo lecturas comiqueras todos los meses. Con decir que me estoy leyendo un tomo más de Spiderman Noir, <strong>Crepúsculo en Babilonia</strong>, que llevaba en mis pendientes desde que salió (no recuerdo fecha pero más de un año seguro).</p>

<p>Y de novedades de cómics tendré: <strong>The Ultimates 7</strong> (que no estoy seguro pero probablemente es su último número), <strong>Ultimate Endgame 3</strong> (de 5) y <strong>Los nuevos vengadores 3</strong> (serie que en cualquier momento vendrá en el spoton que está cancelada porque no suelen durar mucho estas series).</p>

<p>Este mes también me gustaría poder leerme el trasfondo del manual básico de <strong>Warmonger</strong> así como de su primer suplemento y el ampliado de todas sus bandas. Todo esto último gracias a estar en el Patreon de <a href="https://patreon.com/badrollgames" title="Patreon de Bad Roll Games" rel="nofollow">Bad Roll Games</a>. Es con la idea de empezar a escribir trasfondo oficial para el juego, que me corresponde también por ser miembro del patreon.</p>
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      <author>El escritorio de McAllus</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/q3qkaqryba</guid>
      <pubDate>Mon, 01 Jun 2026 19:26:33 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Separando espacios: El nacimiento de blog.forjalibre.eu</title>
      <link>https://escritura.social/ferlagod/separando-espacios-el-nacimiento-de-blog-forjalibre-eu</link>
      <description>&lt;![CDATA[He creado un blog con Mataroa solamente para publicar todos los temas de la instancia de Forgejo, forjalibre.eu. Este blog se llama blog.forjalibre.eu. &#xA;&#xA;¿Por qué? Para no mezclar temas personales que estarán en este blog con los temas de apps que se están creando.&#xA;&#xA;Orden en el desarrollo y minimalismo&#xA;&#xA;El uso de la plataforma Mataroa responde a la necesidad de buscar un entorno de escritura ligero, rápido y sin distracciones. Es el lugar adecuado para registrar las notas de lanzamiento de aplicaciones como BiblioHouse o Rocinante, sin saturar de código o tecnicismos el espacio de lectura habitual.&#xA;&#xA;De esta forma, la organización del contenido queda dividida con lógica:&#xA;&#xA;Escritura.social: Espacio reservado para reseñas, opinión, actualidad tecnológica y temas de carácter general.&#xA;blog.forjalibre.eu: Canal de comunicación exclusivo para las actualizaciones de los repositorios, manuales de instalación y estado del servidor.&#xA;&#xA;Cada proyecto necesita su propio contexto. A partir de ahora, todo lo relacionado con la forja tiene su ubicación independiente.&#xA;&#xA;#Tecnología #Proyectos #ForjaLibre #Mataroa&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>He creado un blog con Mataroa solamente para publicar todos los temas de la instancia de Forgejo, forjalibre.eu. Este blog se llama <strong>blog.forjalibre.eu</strong>.</p>

<p>¿Por qué? Para no mezclar temas personales que estarán en este blog con los temas de apps que se están creando.</p>

<h3 id="orden-en-el-desarrollo-y-minimalismo">Orden en el desarrollo y minimalismo</h3>

<p>El uso de la plataforma Mataroa responde a la necesidad de buscar un entorno de escritura ligero, rápido y sin distracciones. Es el lugar adecuado para registrar las notas de lanzamiento de aplicaciones como BiblioHouse o Rocinante, sin saturar de código o tecnicismos el espacio de lectura habitual.</p>

<p>De esta forma, la organización del contenido queda dividida con lógica:</p>
<ul><li><strong>Escritura.social:</strong> Espacio reservado para reseñas, opinión, actualidad tecnológica y temas de carácter general.</li>
<li><strong>blog.forjalibre.eu:</strong> Canal de comunicación exclusivo para las actualizaciones de los repositorios, manuales de instalación y estado del servidor.</li></ul>

<p>Cada proyecto necesita su propio contexto. A partir de ahora, todo lo relacionado con la forja tiene su ubicación independiente.</p>

<p>#Tecnología #Proyectos #ForjaLibre #Mataroa</p>
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      <author>El rincón de ferlagod </author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/3h6eokfzt4</guid>
      <pubDate>Sun, 31 May 2026 20:46:36 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Programas en escritorios virtuales</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/programas-en-escritorios-virtuales</link>
      <description>&lt;![CDATA[El otro día compartió @victorhck@mastodon.social una entrada antigua de su blog, donde hablaba sobre como él tenía configurados sus escritorios virtuales en KDE Plasma (esta es la entrada para que podáis leerla). Yo utilizo Linux Mint con Cinnamon y tengo 4 escritorios virtuales para diferentes programas, pero los tengo que abrir a mano, algo que Victorhck ha automatizado. Al no utilizar KDE Plasma no he podido seguir el tutorial de Victorhck, pero es muy fácil tener una configuración similar en Cinnamon.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;En Linux Mint, los escritorios virtuales (que reciben el nombre de áreas de trabajo) vienen activadas por defecto. Las áreas de trabajo se pueden ver en la barra de menú y desde ahí se pueden activar todas las que se necesiten (en mi caso tengo suficiente con 4).&#xA;&#xA;El siguiente paso es activar los atajos de teclado, para poder cambiar rápidamente de área de trabajo. Esto no viene configurado por defecto y hay que hacerlo en teclado (lo podéis buscar desde el menú). Dentro de teclado tenéis que ir a &#34;atajos de teclado&#34;     &#34;Áreas de trabajo&#34;     &#34;Navegación directa&#34; y añadís un atajo de teclado para cada una de las áreas en las que queráis trabajar. La combinación de cmd + número la uso para abrir los accesos directos de la barra de menú, así que yo configuré alt + número para cambiar entre áreas de trabajo (también podéis utilizar ctrl+alt+izquierda, o derecha, para cambiar de uno a otro, que está configurada de manera predeterminada, pero a mí me gusta menos).&#xA;&#xA;Y ahora viene la parte que acabo de descubrir gracias a Victorhck, automatizar la apertura automática de los programas en áreas de trabajo predeterminadas. En el menú buscamos extensiones y, en la pestaña de descargar, buscamos y descargamos &#34;Auto Move Windows&#34;. En la pestaña de gestionar la activamos (la seleccionamos y pulsamos al botón + de la parte inferior de la ventana). Una vez hecho esto, ya podemos pulsar en los engranajes y podremos incluir las aplicaciones que queramos. Simplemente, hay que pulsar en el botón &#34;Add&#34;, se abrirá una nueva ventana y podremos incluir la aplicación a abrir.  &#xA;&#xA;Ventana de Auto Move Windows con las opciones descritas debajo&#xA;&#xA;En WMCLASS/Title se añade el nombre del programa, por ejemplo, Firefox. En Match By se selecciona title y en Workspace el área de trabajo donde queráis que se abra el programa (0 es la primera área de trabajo, 1 es la segunda y así sucesivamente). Podéis jugar con las opciones de Position y tamaño, para configurar en que parte de la pantalla se abre y con qué tamaño. También podéis utilizar las opciones Maximized y Maximize vertically para abrir las ventanas maximizadas. First Instance Only la he activado, porque solo quiero que se abra el programa en un área de trabajo determinada la primera vez que lo abro (puedo querer tener Firefox abierto en una segunda área para buscar algo concreto, por ejemplo). Por último se aceptan los cambios y se cierra. Ahora, cuando abráis los programas concretos que habéis introducido se abrirán automáticamente en las áreas de trabajo que hayáis definido. En mi caso, por ejemplo, Firefox se abre en la primera área de trabajo y Obsidian en la segunda.&#xA;&#xA;Espero que este pequeño tutorial os resulte útil si utilizáis Cinnamon (o Gnome, porque Auto Move Windows_ también funciona en ese entorno de escritorio) y abrís los programas en distintos espacios de trabajo.&#xA;&#xA;Y para concluir, un último agradecimiento a Victorhck por su tutorial y su blog, que os recomiendo seguir.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;#software #LinuxMint]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El otro día compartió @victorhck@mastodon.social una entrada antigua de su blog, donde hablaba sobre como él tenía configurados sus escritorios virtuales en KDE Plasma (<a href="https://victorhckinthefreeworld.com/2023/05/29/asi-uso-yo-los-escritorios-virtuales-en-kde-plasma/" rel="nofollow">esta es la entrada para que podáis leerla</a>). Yo utilizo Linux Mint con Cinnamon y tengo 4 escritorios virtuales para diferentes programas, pero los tengo que abrir a mano, algo que Victorhck ha automatizado. Al no utilizar KDE Plasma no he podido seguir el tutorial de Victorhck, pero es muy fácil tener una configuración similar en Cinnamon.</p>



<p>En Linux Mint, los escritorios virtuales (que reciben el nombre de áreas de trabajo) vienen activadas por defecto. Las áreas de trabajo se pueden ver en la barra de menú y desde ahí se pueden activar todas las que se necesiten (en mi caso tengo suficiente con 4).</p>

<p>El siguiente paso es activar los atajos de teclado, para poder cambiar rápidamente de área de trabajo. Esto no viene configurado por defecto y hay que hacerlo en teclado (lo podéis buscar desde el menú). Dentro de teclado tenéis que ir a “atajos de teclado” &gt;&gt; “Áreas de trabajo” &gt;&gt; “Navegación directa” y añadís un atajo de teclado para cada una de las áreas en las que queráis trabajar. La combinación de <em>cmd + número</em> la uso para abrir los accesos directos de la barra de menú, así que yo configuré <em>alt + número</em> para cambiar entre áreas de trabajo (también podéis utilizar <em>ctrl+alt+izquierda</em>, o derecha, para cambiar de uno a otro, que está configurada de manera predeterminada, pero a mí me gusta menos).</p>

<p>Y ahora viene la parte que acabo de descubrir gracias a Victorhck, automatizar la apertura automática de los programas en áreas de trabajo predeterminadas. En el menú buscamos extensiones y, en la pestaña de descargar, buscamos y descargamos “<em>Auto Move Windows</em>”. En la pestaña de gestionar la activamos (la seleccionamos y pulsamos al botón + de la parte inferior de la ventana). Una vez hecho esto, ya podemos pulsar en los engranajes y podremos incluir las aplicaciones que queramos. Simplemente, hay que pulsar en el botón “<em>Add</em>”, se abrirá una nueva ventana y podremos incluir la aplicación a abrir.</p>

<p><img src="https://imagenes.escritura.social/uploads/doclomieu/VentanaAutoMoveWindow.png" alt="Ventana de Auto Move Windows con las opciones descritas debajo"></p>

<p>En <em>WM</em>CLASS/Title_ se añade el nombre del programa, por ejemplo, Firefox. En <em>Match By</em> se selecciona <em>title</em> y en <em>Workspace</em> el área de trabajo donde queráis que se abra el programa (0 es la primera área de trabajo, 1 es la segunda y así sucesivamente). Podéis jugar con las opciones de <em>Position</em> y tamaño, para configurar en que parte de la pantalla se abre y con qué tamaño. También podéis utilizar las opciones <em>Maximized</em> y <em>Maximize vertically</em> para abrir las ventanas maximizadas. <em>First Instance Only</em> la he activado, porque solo quiero que se abra el programa en un área de trabajo determinada la primera vez que lo abro (puedo querer tener Firefox abierto en una segunda área para buscar algo concreto, por ejemplo). Por último se aceptan los cambios y se cierra. Ahora, cuando abráis los programas concretos que habéis introducido se abrirán automáticamente en las áreas de trabajo que hayáis definido. En mi caso, por ejemplo, Firefox se abre en la primera área de trabajo y Obsidian en la segunda.</p>

<p>Espero que este pequeño tutorial os resulte útil si utilizáis Cinnamon (o Gnome, porque <em>Auto Move Windows</em> también funciona en ese entorno de escritorio) y abrís los programas en distintos espacios de trabajo.</p>

<p>Y para concluir, un último agradecimiento a Victorhck por su tutorial y su blog, que os recomiendo seguir.</p>

<hr>

<p>#software #LinuxMint</p>
]]></content:encoded>
      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/01gi9v6zhk</guid>
      <pubDate>Sat, 30 May 2026 10:50:10 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Día 1</title>
      <link>https://escritura.social/freak-obijuan/fermin-dia-1</link>
      <description>&lt;![CDATA[#rol #thewretched #fermin&#xA;&#xA;[Fermín Albadalejo] [Ingeniero de vuelo de 2ª clase] [23 de Enero de 2153 - 08:03:01 GMT+0] [Bitácora del Calíope - Crucero de Salvamento clase Atlas-3]&#xA;&#xA;Todos los demás miembros de la tripulación están muertos y los motores están parados. Sin embargo, la nave no ha visto comprometida su integridad y los sistemas de soporte vital están operativos. Conseguí expulsar al organismo intruso por la esclusa de aire, pero creo que sigue vivo. Oigo cómo intenta acceder desde el exterior del casco. Con suerte podré reparar la baliza de socorro para que alguien pueda encontrarme.&#xA;&#xA;Aquí, Fermín Albadalejo, último superviviente del Calíope.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>#rol #thewretched #fermin</p>

<p>[Fermín Albadalejo] [Ingeniero de vuelo de 2ª clase] [23 de Enero de 2153 – 08:03:01 GMT+0] [Bitácora del Calíope – Crucero de Salvamento clase Atlas-3]</p>

<p>Todos los demás miembros de la tripulación están muertos y los motores están parados. Sin embargo, la nave no ha visto comprometida su integridad y los sistemas de soporte vital están operativos. Conseguí expulsar al organismo intruso por la esclusa de aire, pero creo que sigue vivo. Oigo cómo intenta acceder desde el exterior del casco. Con suerte podré reparar la baliza de socorro para que alguien pueda encontrarme.</p>

<p>Aquí, Fermín Albadalejo, último superviviente del Calíope.</p>
]]></content:encoded>
      <author>freak_obijuan</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/afwot7deg5</guid>
      <pubDate>Thu, 28 May 2026 17:40:18 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Me despido con un beso, si consigo escribirlo</title>
      <link>https://escritura.social/chuck/me-despido-con-un-beso-si-consigo-escribirlo</link>
      <description>&lt;![CDATA[  ✍️ Está sin mirar ni corregir. El ejercicio va de escribir algo sobre alguien que escribe, así que me he ido a escribir sobre mi escribiendo el relato anterior. La idea es de @Mojarrison que la ofreció libremente cuando dije que se la robaba.&#xA;&#xA;«Al final, sí le dieron las fuerzas, aunque hubo un momento…» &#xA;—¿Un momento que qué? —pregunta el tuerto sensiblemente malhumorado al gato que duerme feliz frente a la ventana. —Eso, ni se inmute su majestad. Claro, como no eres tú quien tiene que entregar este cuento. &#xA;Ante el silencio felino, suelta el boli y camina sin rumbo por la casa. Pasillo arriba, pasillo abajo, a la cocina ver qué hay en la nevera, al cuarto a ver si la aspiradora está conectada, a revisar que las redes de las ventanas estén bien colocadas, a casi cualquier cosa que se le pase por la cabeza ya que no puede escribir.&#xA;&#xA;Me levanto de la mesa y emulo a mi protagonista, vaya tela, autor y personaje en la misma tesitura. Debería comprobar esas cosas que ha hecho el tuerto, pero sin mucho empeño, que a la criatura tampoco parece haberle funcionado. Desde que recuerdo siempre me ha pasado a así: tardo tanto en ponerme a hacer las cosas que cuando lo consigo son las mil y estoy ya cansado de este juego de querer y resistirse. ¿Quién me mandaría a meterme a escribir? ¿A escribir, qué? ¿Es que no tenía suficiente con los dibujos que no hago y con los juegos a los que no juego? ¿Que sí, que a veces sí, pero muchas menos de las que me gustaría? Miro el reloj para comprobar si son las 23:54 o las 23:55. Las y 55, verás tú mañana cuando me despierte medio zombie para la reunión de primera hora. Al menos en la ficción ese «zombie» es, digamos, gratis.&#xA;&#xA;Se levanta desorientado y maldiciendo mientras el gato, con la victoria y el maullido en la boca, le dirige al salón, donde está el comedero, para que no se pierda, porque «estos humanos no saben». Con los ojos entornados por los maullidos incrustados en el cerebro, el tuerto pesa la comida rellena el maldito comedero. &#xA;—Anda, también algún día me podrías organizar la comida tú a mi— piensa en alto. &#xA;Resignado se dirige al despacho pensando que con la poca carga de trabajo seguro que puede arañar unas horas y ver qué pasa con  «la pareja», todavía no sabe si el ser va a revivir a su amante o si va a destruir el planeta. «Destruir el planeta», piensa con una sonrisa maliciosa acompañada de un gesto de asentimiento. Las líneas de anoche no se han movido, sigue sin saber si ha terminado la carta o qué. «¿Quién me mandaría a meterme a escribir?», piensa frunciendo el ceño. Se le ocurre usar una ia generativa de esas para que le ofrezca una opción, algo a lo que agarrarse, porque en unas 10h debería estar terminado.&#xA;&#xA;Hum, igual la idea del tuerto no es tan mala. A ver, estoy súper en contra, pero, por otra parte, estoy seco de ideas, motivación y energías. Bah, no se puede tener todo, ¿no?, quemamos un bosque pequeño y probamos. Necesito un buen prompt de esos. &#xA;Tengo una historia sobre un ser extraterrestre indeterminado (podría ser un dios) y un humano que se enamoran. Presas del miedo y los prejuicios, son atacados por los vecinos del humano y el ser pierde su objeto de poder, un «ojo». Necesito una escena corta en un momento futuro en el que el humano ha muerto de avanzada edad y el ser lo acaba de enterrar en el jardín. Vuelve a casa y se encuentra una carta con la última voluntad del humano en formato de carta. Quiero dos párrafos cortos, uno en primera persona desde el punto de vista del ser y otro el comienzo de la carta (tras un “Mi amor:”).&#xA;La pantalla permanece en blanco unos segundos y aparece el texto: «Con la tierra del jardín aún en mis manos tras enterrarlo, cruzo el umbral de nuestra casa vacía. El silencio me oprime, pero mi única pupila basta para distinguir el sobre aguardándome sobre la mesa.&#xA;&#xA;Mi amor:&#xA;No te dejes consumir por la tristeza ni por el rencor hacia quienes nos atacaron aquella noche. Envejecer a tu lado ha valido cada cicatriz. Mi última voluntad es que abandones estas sombras y recuperes el ojo que perdiste por salvarme.» &#xA;—Estúpida máquina, qué sabrá ella.— Me siento y pongo al tuerto a escribir.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>✍️ Está sin mirar ni corregir. El ejercicio va de escribir algo sobre alguien que escribe, así que me he ido a escribir sobre mi escribiendo el relato anterior. La idea es de <a href="https://techhub.social/@Mojarrison" rel="nofollow">@Mojarrison</a> que la ofreció libremente cuando dije que se la robaba.</p></blockquote>

<p>«Al final, sí le dieron las fuerzas, aunque hubo un momento…» 
—¿Un momento que qué? —pregunta el tuerto sensiblemente malhumorado al gato que duerme feliz frente a la ventana. —Eso, ni se inmute su majestad. Claro, como no eres tú quien tiene que entregar este cuento. 
Ante el silencio felino, suelta el boli y camina sin rumbo por la casa. Pasillo arriba, pasillo abajo, a la cocina ver qué hay en la nevera, al cuarto a ver si la aspiradora está conectada, a revisar que las redes de las ventanas estén bien colocadas, a casi cualquier cosa que se le pase por la cabeza ya que no puede escribir.</p>

<p>Me levanto de la mesa y emulo a mi protagonista, vaya tela, autor y personaje en la misma tesitura. Debería comprobar esas cosas que ha hecho el tuerto, pero sin mucho empeño, que a la criatura tampoco parece haberle funcionado. Desde que recuerdo siempre me ha pasado a así: tardo tanto en ponerme a hacer las cosas que cuando lo consigo son las mil y estoy ya cansado de este juego de querer y resistirse. ¿Quién me mandaría a meterme a escribir? ¿A escribir, qué? ¿Es que no tenía suficiente con los dibujos que no hago y con los juegos a los que no juego? ¿Que sí, que a veces sí, pero muchas menos de las que me gustaría? Miro el reloj para comprobar si son las 23:54 o las 23:55. Las y 55, verás tú mañana cuando me despierte medio zombie para la reunión de primera hora. Al menos en la ficción ese «zombie» es, digamos, gratis.</p>

<p>Se levanta desorientado y maldiciendo mientras el gato, con la victoria y el maullido en la boca, le dirige al salón, donde está el comedero, para que no se pierda, porque «estos humanos no saben». Con los ojos entornados por los maullidos incrustados en el cerebro, el tuerto pesa la comida rellena el maldito comedero. 
—Anda, también algún día me podrías organizar la comida tú a mi— piensa en alto. 
Resignado se dirige al despacho pensando que con la poca carga de trabajo seguro que puede arañar unas horas y ver qué pasa con  «la pareja», todavía no sabe si el ser va a revivir a su amante o si va a destruir el planeta. «Destruir el planeta», piensa con una sonrisa maliciosa acompañada de un gesto de asentimiento. Las líneas de anoche no se han movido, sigue sin saber si ha terminado la carta o qué. «¿Quién me mandaría a meterme a escribir?», piensa frunciendo el ceño. Se le ocurre usar una ia generativa de esas para que le ofrezca una opción, algo a lo que agarrarse, porque en unas 10h debería estar terminado.</p>

<p>Hum, igual la idea del tuerto no es tan mala. A ver, estoy súper en contra, pero, por otra parte, estoy seco de ideas, motivación y energías. Bah, no se puede tener todo, ¿no?, quemamos un bosque pequeño y probamos. Necesito un buen prompt de esos. 
<em>Tengo una historia sobre un ser extraterrestre indeterminado (podría ser un dios) y un humano que se enamoran. Presas del miedo y los prejuicios, son atacados por los vecinos del humano y el ser pierde su objeto de poder, un «ojo». Necesito una escena corta en un momento futuro en el que el humano ha muerto de avanzada edad y el ser lo acaba de enterrar en el jardín. Vuelve a casa y se encuentra una carta con la última voluntad del humano en formato de carta. Quiero dos párrafos cortos, uno en primera persona desde el punto de vista del ser y otro el comienzo de la carta (tras un “Mi amor:”).</em>
La pantalla permanece en blanco unos segundos y aparece el texto: «Con la tierra del jardín aún en mis manos tras enterrarlo, cruzo el umbral de nuestra casa vacía. El silencio me oprime, pero mi única pupila basta para distinguir el sobre aguardándome sobre la mesa.</p>

<p>Mi amor:
No te dejes consumir por la tristeza ni por el rencor hacia quienes nos atacaron aquella noche. Envejecer a tu lado ha valido cada cicatriz. Mi última voluntad es que abandones estas sombras y recuperes el ojo que perdiste por salvarme.» 
—Estúpida máquina, qué sabrá ella.— Me siento y pongo al tuerto a escribir.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Cuaderno de un solo ojo</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/kn5jkjvsmo</guid>
      <pubDate>Tue, 26 May 2026 15:54:09 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Presentación actualizada a mayo 2026</title>
      <link>https://escritura.social/sgimeno/presentacion-actualizada-a-mayo-2026</link>
      <description>&lt;![CDATA[Presentación actualizada a mayo 2026&#xA;&#xA;Soy Samuel Gimeno Artigas. Soy administrador de sistemas y diseñador de UX. Actualmente trabajo como técnico especialista de informática en el SICUZ de la Universidad de Zaragoza.&#xA;&#xA;Estoy interesado en el software libre y en el conocimiento libre, y por eso me interesa el fediverso y todo lo relacionado con él. Tengo cuenta en Mastodon, en Pixelfed y este blog en el fediverso gracias a @editora. Soy sgimeno@mastodon.social.&#xA;&#xA;Mi nick en el mundo hacker es enver555. Actualmente sigue siendo mi nick en Telegram y en XMPP: enver555@conversations.im.&#xA;&#xA;Uso GNU/Linux y macOS, me gusta Lubuntu y es la que uso en mi Chuwi Ubox y en mi ordenador del trabajo. Como ordenador personal tengo un Macbook Neo y como ordenador de escritorio un Chuwi Ubox. En macOS uso casi todo software libre, desde brew, pasando por VLC, GIMP, Inkscape, Filezilla, LibreOffice, VS Code y otras.&#xA;&#xA;Uso un iPad Air que lo uso básicamente para escribir,dibujar y mirar contenido a través de las apps de las distintas plataformas que tengo y las apps de las corporaciones públicas que me gustan como RTVE, EITB o 3CAT o de la app de Movistar+.&#xA;&#xA;Me gusta leer y suelo leer un libro o dos al mes, suelo leer un poco de todo pero sobre todo ensayo y política. Mi autor favorito es George Orwell y si tuviera que elegir un libro suyo sería &#34;Sin blanca en París y Londres&#34;. Tengo un Boox Note Air 5C que uso para leer, anotar y usar de cuaderno electrónico.&#xA;&#xA;También me gusta el cómic y el manga, cómic suelo leer cómic underground, de DC y Marvel de los 60-70 y de humor, manga me encanta el gekiga aunque también lea algo de shonen, mis autores favoritos son Steve Ditko, George Pérez, Mauro Entrialgo, Akira Toriyama, Yoshihiro Tatsumi y Yoshiharu Tsuge.&#xA;&#xA;Me gustan los ordenadores y los videojuegos antiguos, lo que ahora se denomina &#34;retro&#34;. Mi primera consola fue una Game Gear que me regalaron en la comunión, después una Game Boy Color y una Game Boy Advance SP. Ya posteriormente vendrían una Xbox clásica, una Wii, una PSP y ya una PS Vita, una Switch y una Xbox One S. También he tenido todo tipo de consolas emuladoras desde la RS-97, a la RG-350, a la FC3000, a la RG-351MP o la Miyoo Mini y Miyoo Mini Plus. Actualmente mi consola emuladora es una Retroid Pocket G2.&#xA;&#xA;Mi ordenador favorito de 8 bits es el MSX y el Apple II y de 16 bits es el Amiga. Mi consola favorita es la Game Gear y la Game Boy, yo he sido siempre de consolas portátiles, más que de salón. Actualmente tengo una Switch Lite y una Switch 2.&#xA;&#xA;Actualmente estoy metido en el mundo FPGA, gracias al cual puedo recrear muchos de los ordenadores y consolas que me gustan, empecé con el unAmiga y el ZX-Uno, luego con Mister y Sidi, hace poco compré una Mist con puertos Midi para completar la colección.&#xA;&#xA;Si tuviera que elegir mi videojuego favorito lo tendría difícil entre el Tetris, el Pacman y el Space Invaders. Soy más de Sonic, que de Mario. Si tengo que elegir un videojuego moderno, elegiría la saga Dead or Alive y los Final Fantasy.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Presentación actualizada a mayo 2026</p>

<p>Soy Samuel Gimeno Artigas. Soy administrador de sistemas y diseñador de UX. Actualmente trabajo como técnico especialista de informática en el SICUZ de la Universidad de Zaragoza.</p>

<p>Estoy interesado en el software libre y en el conocimiento libre, y por eso me interesa el fediverso y todo lo relacionado con él. Tengo cuenta en Mastodon, en Pixelfed y este blog en el fediverso gracias a @editora. Soy sgimeno@mastodon.social.</p>

<p>Mi nick en el mundo hacker es enver555. Actualmente sigue siendo mi nick en Telegram y en XMPP: enver555@conversations.im.</p>

<p>Uso GNU/Linux y macOS, me gusta Lubuntu y es la que uso en mi Chuwi Ubox y en mi ordenador del trabajo. Como ordenador personal tengo un Macbook Neo y como ordenador de escritorio un Chuwi Ubox. En macOS uso casi todo software libre, desde brew, pasando por VLC, GIMP, Inkscape, Filezilla, LibreOffice, VS Code y otras.</p>

<p>Uso un iPad Air que lo uso básicamente para escribir,dibujar y mirar contenido a través de las apps de las distintas plataformas que tengo y las apps de las corporaciones públicas que me gustan como RTVE, EITB o 3CAT o de la app de Movistar+.</p>

<p>Me gusta leer y suelo leer un libro o dos al mes, suelo leer un poco de todo pero sobre todo ensayo y política. Mi autor favorito es George Orwell y si tuviera que elegir un libro suyo sería “Sin blanca en París y Londres”. Tengo un Boox Note Air 5C que uso para leer, anotar y usar de cuaderno electrónico.</p>

<p>También me gusta el cómic y el manga, cómic suelo leer cómic underground, de DC y Marvel de los 60-70 y de humor, manga me encanta el gekiga aunque también lea algo de shonen, mis autores favoritos son Steve Ditko, George Pérez, Mauro Entrialgo, Akira Toriyama, Yoshihiro Tatsumi y Yoshiharu Tsuge.</p>

<p>Me gustan los ordenadores y los videojuegos antiguos, lo que ahora se denomina “retro”. Mi primera consola fue una Game Gear que me regalaron en la comunión, después una Game Boy Color y una Game Boy Advance SP. Ya posteriormente vendrían una Xbox clásica, una Wii, una PSP y ya una PS Vita, una Switch y una Xbox One S. También he tenido todo tipo de consolas emuladoras desde la RS-97, a la RG-350, a la FC3000, a la RG-351MP o la Miyoo Mini y Miyoo Mini Plus. Actualmente mi consola emuladora es una Retroid Pocket G2.</p>

<p>Mi ordenador favorito de 8 bits es el MSX y el Apple II y de 16 bits es el Amiga. Mi consola favorita es la Game Gear y la Game Boy, yo he sido siempre de consolas portátiles, más que de salón. Actualmente tengo una Switch Lite y una Switch 2.</p>

<p>Actualmente estoy metido en el mundo FPGA, gracias al cual puedo recrear muchos de los ordenadores y consolas que me gustan, empecé con el unAmiga y el ZX-Uno, luego con Mister y Sidi, hace poco compré una Mist con puertos Midi para completar la colección.</p>

<p>Si tuviera que elegir mi videojuego favorito lo tendría difícil entre el Tetris, el Pacman y el Space Invaders. Soy más de Sonic, que de Mario. Si tengo que elegir un videojuego moderno, elegiría la saga Dead or Alive y los Final Fantasy.</p>
]]></content:encoded>
      <author>sgimeno</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ep7im8510o</guid>
      <pubDate>Tue, 26 May 2026 09:47:53 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Instalando PHREEQC en Linux</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/instalando-phreeqc-en-linux</link>
      <description>&lt;![CDATA[Un programa que utilizo habitualmente durante el desarrollo de mi investigación es PHREEQC. Sirve para hacer modelado hidrogeoquímico para el estudio de aguas naturales o para el estudio de soluciones en laboratorio. Yo la he utilizado principalmente para preparar soluciones con unas sobresaturaciones concretas, para estudiar la evolución de formulaciones de fertilización foliar con diferentes concentraciones minerales y para estudiar la evolución de una solución en contacto con el CO2 atmosférico, por mencionar solo algunos ejemplos. Pero el software es mucho más potente y yo solo sé utilizar una pequeña parte (poco más que la punta del iceberg que es este programa). En Windows hay dos versiones, la versión con una bonita interfaz gráfica (que no me gusta) y la versión integrada en Notepad++ (que es la que he utilizado siempre). La versión de Notepad++ me permite tener un flujo de trabajo que me resulta muy cómodo, el código aparece con un código de colores para su fácil identificación y, además, tiene la función de autocompletar con el tabulador. ¿Y en Linux, qué opciones tenemos? PHREEQC no ofrece una interfaz gráfica como en Windows, pero he encontrado un modo de tener algo similar.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Instalar PHREEQC&#xA;&#xA;Seguro que hay un modo mucho más elegante de instalar PHREEQC en Linux (en Arch se encuentra disponible en su repositorio oficial), pero yo he utilizado este método para instalarlo en Linux Mint.&#xA;&#xA;Lo primero que tenemos que hacer es descargar la última versión para Linux desde github. Descomprimimos el archivo y abrimos una terminal en esa carpeta. Ejecutamos lo siguiente:&#xA;&#xA;./configure&#xA;make&#xA;sudo make install&#xA;&#xA;Ya está instalado. Podemos ejecutarlo desde la terminal escribiendo &#xA;Emacs&#xA;&#xA;Para poder tener el código de phreeqc marcado podemos utilizar Emacs. Para ello, descargamos el fichero .el del repositorio de Arch. Lo guardamos en la carpeta de configuración de Emacs, en mi caso, [Carpeta Personal]/.emacs.d/lisp. Posteriormente, en el fichero init.el añadimos el siguiente código:&#xA;&#xA;(add-to-list &#39;load-path (expand-file-name &#34;~/.emacs.d/lisp&#34;))&#xA;(setq phreeqc-compile-command &#34;/usr/local/bin/phreeqc&#34;)&#xA;(setq phreeqc-database &#34;/usr/local/share/doc/phreeqc/database/phreeqc.dat&#34;)&#xA;(setq phreeqc-manual-fn &#34;/usr/local/share/doc/phreeqc/Phreeqc32013_manual.pdf&#34;)&#xA;(autoload &#39;phreeqc-mode &#34;phreeqc&#34; &#34;PhreeqC editing mode&#34; t)&#xA;(setq auto-mode-alist (append &#39;((&#34;\\.\\(phrq\\|pqi\\|phr\\)$&#34; . phreeqc-mode)) auto-mode-alist))&#xA;&#xA;He tenido que añadir las líneas 2 a 4 porque los directorios donde se alojan los datos de phreeqc varían en Arch y Linux Mint. También he modificado la última línea con respecto a lo indicado en el fichero .el de phreeqc, para poder abrir también los ficheros phr (creo que no tengo ningún fichero pqi, porque es de la versión con interfaz gráfica de Windows).&#xA;&#xA;Una vez añadido el código al fichero init, pulsamos escape+x y escribimos eval-buffer. &#xA;&#xA;Para ejecutar phreeqc solo hay que pulsar control+c y, de nuevo, control+c. Por defecto, phreeqc utilizará la base de datos que hayamos especificado en &#xA;Para visualizar el fichero de salida hay que pulsar control+c seguido de control+v.&#xA;&#xA;También se puede ejecutar phreeqc como si lo hiciésemos desde la terminal con escape+mayúsculas+1 y escribiendo &#xA;De nuevo, seguro que hay muchos más modos de tener phreeqc con el código marcado. Y seguro que hay algún modo de hacer que Emacs, además de marcar el código, haga sugerencias de como terminar de escribir (tal y como hace notepad++ para phreeqc). Pero tengo que seguir investigando como hacerlo.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;#software #phreeqc]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Un programa que utilizo habitualmente durante el desarrollo de mi investigación es <a href="https://www.usgs.gov/software/phreeqc-version-3" rel="nofollow">PHREEQC</a>. Sirve para hacer modelado hidrogeoquímico para el estudio de aguas naturales o para el estudio de soluciones en laboratorio. Yo la he utilizado principalmente para preparar soluciones con unas sobresaturaciones concretas, para estudiar la evolución de formulaciones de fertilización foliar con diferentes concentraciones minerales y para estudiar la evolución de una solución en contacto con el CO2 atmosférico, por mencionar solo algunos ejemplos. Pero el software es mucho más potente y yo solo sé utilizar una pequeña parte (poco más que la punta del iceberg que es este programa). En Windows hay dos versiones, la versión con una bonita interfaz gráfica (que no me gusta) y la versión integrada en Notepad++ (que es la que he utilizado siempre). La versión de Notepad++ me permite tener un flujo de trabajo que me resulta muy cómodo, el código aparece con un código de colores para su fácil identificación y, además, tiene la función de autocompletar con el tabulador. ¿Y en Linux, qué opciones tenemos? PHREEQC no ofrece una interfaz gráfica como en Windows, pero he encontrado un modo de tener algo similar.</p>



<h2 id="instalar-phreeqc">Instalar PHREEQC</h2>

<p>Seguro que hay un modo mucho más elegante de instalar PHREEQC en Linux (en Arch se encuentra disponible en su repositorio oficial), pero yo he utilizado este método para instalarlo en Linux Mint.</p>

<p>Lo primero que tenemos que hacer es descargar la última versión para Linux desde <a href="https://github.com/phreeqc-dev/phreeqc3/releases" rel="nofollow">github</a>. Descomprimimos el archivo y abrimos una terminal en esa carpeta. Ejecutamos lo siguiente:</p>

<pre><code>./configure
make
sudo make install
</code></pre>

<p>Ya está instalado. Podemos ejecutarlo desde la terminal escribiendo <code>phreeqc NOMBRE_ARCHIVO</code>. Para que phreeqc se pueda ejecutar de este modo, el fichero .dat, de la base de datos que se quiere utilizar, tiene que estar en la misma carpeta donde tenemos guardado el archivo de entrada. El archivo de salida se guarda en el mismo directorio. De este modo, podemos utilizar cualquier editor de texto para crear y modificar los ficheros de entrada y para leer los ficheros de salida. Sin embargo, el código de phreeqc no aparece marcado, algo que dificulta la lectura e interpretación del fichero de entrada.</p>

<h2 id="emacs">Emacs</h2>

<p>Para poder tener el código de phreeqc marcado podemos utilizar Emacs. Para ello, descargamos el <a href="https://aur.archlinux.org/cgit/aur.git/tree/phreeqc.el?h=phreeqc" rel="nofollow">fichero .el del repositorio de Arch</a>. Lo guardamos en la carpeta de configuración de Emacs, en mi caso, [Carpeta Personal]/.emacs.d/lisp. Posteriormente, en el fichero init.el añadimos el siguiente código:</p>

<pre><code>(add-to-list &#39;load-path (expand-file-name &#34;~/.emacs.d/lisp&#34;))
(setq phreeqc-compile-command &#34;/usr/local/bin/phreeqc&#34;)
(setq phreeqc-database &#34;/usr/local/share/doc/phreeqc/database/phreeqc.dat&#34;)
(setq phreeqc-manual-fn &#34;/usr/local/share/doc/phreeqc/Phreeqc_3_2013_manual.pdf&#34;)
(autoload &#39;phreeqc-mode &#34;phreeqc&#34; &#34;PhreeqC editing mode&#34; t)
(setq auto-mode-alist (append &#39;((&#34;\\.\\(phrq\\|pqi\\|phr\\)$&#34; . phreeqc-mode)) auto-mode-alist))
</code></pre>

<p>He tenido que añadir las líneas 2 a 4 porque los directorios donde se alojan los datos de phreeqc varían en Arch y Linux Mint. También he modificado la última línea con respecto a lo indicado en el fichero .el de phreeqc, para poder abrir también los ficheros phr (creo que no tengo ningún fichero pqi, porque es de la versión con interfaz gráfica de Windows).</p>

<p>Una vez añadido el código al fichero init, pulsamos escape+x y escribimos eval-buffer.</p>

<p>Para ejecutar phreeqc solo hay que pulsar control+c y, de nuevo, control+c. Por defecto, phreeqc utilizará la base de datos que hayamos especificado en <code>(setq phreeqc-database &#34;/usr/local/share/doc/phreeqc/database/phreeqc.dat&#34;)</code>. Si queremos utilizar una base de datos diferente, se puede añadir como primera línea del fichero .phr, <code>DATABASE /usr/local/share/doc/phreeqc/database/BASE_DE_DATOS_ESPECIFICA.dat</code>. Al ejecutar de nuevo phreeqc leerá la nueva base de datos.</p>

<p>Para visualizar el fichero de salida hay que pulsar control+c seguido de control+v.</p>

<p>También se puede ejecutar phreeqc como si lo hiciésemos desde la terminal con escape+mayúsculas+1 y escribiendo <code>phreeqc NOMBRE_ARCHIVO</code>. En ese caso tenemos que seguir incluyendo el archivo de la base de datos en el directorio donde tenemos guardado el fichero de entrada.</p>

<p>De nuevo, seguro que hay muchos más modos de tener phreeqc con el código marcado. Y seguro que hay algún modo de hacer que Emacs, además de marcar el código, haga sugerencias de como terminar de escribir (tal y como hace notepad++ para phreeqc). Pero tengo que seguir investigando como hacerlo.</p>

<hr>

<p>#software #phreeqc</p>
]]></content:encoded>
      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/tdmo46inli</guid>
      <pubDate>Fri, 22 May 2026 17:47:49 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi historia con Linux</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/mi-historia-con-linux</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tras unos años sin utilizar Linux, he vuelto con un portátil con Linux Mint y muchas ganas de cacharrear. El otro día, hablando con mi pareja, le contaba como entré yo en este mundillo y he pensado escribir esa historia aquí también.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Empecé la carrera en el año 2006 y ese mismo año me uní al Seminario de Ciencias Planetarias (refundado posteriormente como Grupo de Ciencias Planetarias y extinto actualmente, pero esa es otra historia). En ese grupo conocí a unas estudiantes de físicas y empezaron a meterme ideas raras en la cabeza, no tenía suficiente con las ciencias planetarias. Empezaron a hablarme de software libre y de sistemas operativos libres y gratuitos. En aquella época, la recomendación fue, por supuesto, Ubuntu. En casa, busqué en internet información hasta que me animé a descargar e instalar Ubuntu en mi ordenador. Creo que fue en las Navidades de 2006 cuando ya tenía corriendo en mi ordenador de sobremesa Ubuntu 6.10. Y reconozco que me gustó.&#xA;&#xA;Durante esos tiempos en el Seminario de Ciencias Planetarias, otros colegas me recomendaron nuevas distribuciones: &#34;prueba Arch&#34;, &#34;Ubuntu es el mal, usa Debian&#34;, &#34;únete a Fedora&#34;, etc. Como me gustaba tanto eso de los sistemas operativos libres decidí probar otras distribuciones (lo que ahora he descubierto que llaman distrohopping). No recuerdo cuantas ni cuáles probé durante el verano de 2007. OpenSuse seguro, aunque solo logré instalarla y no pude hacer nada más (la cambié cuando me harté de ser incapaz de configurar internet o alguna cosa así). Fedora y Arch creo que fui incapaz de instalarlas. Debian no recuerdo si la instalé o no, pero al final decidí quedarme con Ubuntu y, como era el ordenador de la familia, convivía en alegre sintonía con Windows en el mismo disco duro.&#xA;&#xA;En 2008 o 2009 me compré un Notebook con Windows hasta que se le acabó la garantía (momento en el que fue formateado y le instalé también Ubuntu). Fue el ordenador que me acompaño toda la carrera, el máster, la tesis y mi breve periplo en la universidad privada (un Notebook con 1 núcleo con turbo a 1,8 GHz, 1 GB de RAM y arquitectura de 32 bits). Estuve con Ubuntu hasta que se hizo demasiado pesado para el pobre Notebook y decidí cambiar a Lubuntu, que tiene un escritorio más ligero. En 2019 me compraron un portátil en el trabajo (con Windows) y el Notebook se quedó para un ocio más ligero, aunque de vez en cuando seguía utilizándolo para trabajar. Hasta que en enero de 2022, durante mi mudanza a las infames tierras francófonas, decidí que era hora de jubilarlo. No sé podía navegar ya por internet con él y hacer casi cualquier cosa lo llevaba al límite.&#xA;&#xA;En 2022 fue, por tanto, el último año que use una distribución de Linux de manera habitual... hasta hace unos meses, cuando me regalaron un MacBookAir de 2015 de tercera mano. Según lo recibí lo primero que hice fue instalarle Linux Mint. Y ahora es mi ordenador principal en casa. Tengo que probar si algunos de los programas de Windows del trabajo, que hace años no funcionaban en Linux con wine, ahora funcionan y si funcionan algunos videojuegos. Si todo funciona, creo que el portátil de casa lo formatearé para instalarle Linux (aunque quizás haga un poco de distrohopping y pruebe con Fedora u OpenSuse, que me gusta el escritorio de Plasma, o con Arch, que he visto que tiene PHREEQC en sus repositorios).&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;¿Esta entrada es #VidaCotidiana o #software? Bueno, dejo los dos hashtags.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tras unos años sin utilizar Linux, he vuelto con un portátil con Linux Mint y muchas ganas de cacharrear. El otro día, hablando con mi pareja, le contaba como entré yo en este mundillo y he pensado escribir esa historia aquí también.</p>



<p>Empecé la carrera en el año 2006 y ese mismo año me uní al <em>Seminario de Ciencias Planetarias</em> (refundado posteriormente como <em>Grupo de Ciencias Planetarias</em> y extinto actualmente, pero esa es otra historia). En ese grupo conocí a unas estudiantes de físicas y empezaron a meterme ideas raras en la cabeza, no tenía suficiente con las ciencias planetarias. Empezaron a hablarme de software libre y de sistemas operativos libres y gratuitos. En aquella época, la recomendación fue, por supuesto, Ubuntu. En casa, busqué en internet información hasta que me animé a descargar e instalar Ubuntu en mi ordenador. Creo que fue en las Navidades de 2006 cuando ya tenía corriendo en mi ordenador de sobremesa Ubuntu 6.10. Y reconozco que me gustó.</p>

<p>Durante esos tiempos en el <em>Seminario de Ciencias Planetarias</em>, otros colegas me recomendaron nuevas distribuciones: “prueba Arch”, “Ubuntu es el mal, usa Debian”, “únete a Fedora”, etc. Como me gustaba tanto eso de los sistemas operativos libres decidí probar otras distribuciones (lo que ahora he descubierto que llaman <em>distrohopping</em>). No recuerdo cuantas ni cuáles probé durante el verano de 2007. OpenSuse seguro, aunque solo logré instalarla y no pude hacer nada más (la cambié cuando me harté de ser incapaz de configurar internet o alguna cosa así). Fedora y Arch creo que fui incapaz de instalarlas. Debian no recuerdo si la instalé o no, pero al final decidí quedarme con Ubuntu y, como era el ordenador de la familia, convivía en alegre sintonía con Windows en el mismo disco duro.</p>

<p>En 2008 o 2009 me compré un Notebook con Windows hasta que se le acabó la garantía (momento en el que fue formateado y le instalé también Ubuntu). Fue el ordenador que me acompaño toda la carrera, el máster, la tesis y mi breve periplo en la universidad privada (un Notebook con 1 núcleo con turbo a 1,8 GHz, 1 GB de RAM y arquitectura de 32 bits). Estuve con Ubuntu hasta que se hizo demasiado pesado para el pobre Notebook y decidí cambiar a Lubuntu, que tiene un escritorio más ligero. En 2019 me compraron un portátil en el trabajo (con Windows) y el Notebook se quedó para un ocio más ligero, aunque de vez en cuando seguía utilizándolo para trabajar. Hasta que en enero de 2022, durante mi mudanza a las infames tierras francófonas, decidí que era hora de jubilarlo. No sé podía navegar ya por internet con él y hacer casi cualquier cosa lo llevaba al límite.</p>

<p>En 2022 fue, por tanto, el último año que use una distribución de Linux de manera habitual... hasta hace unos meses, cuando me regalaron un MacBookAir de 2015 de tercera mano. Según lo recibí lo primero que hice fue instalarle Linux Mint. Y ahora es mi ordenador principal en casa. Tengo que probar si algunos de los programas de Windows del trabajo, que hace años no funcionaban en Linux con wine, ahora funcionan y si funcionan algunos videojuegos. Si todo funciona, creo que el portátil de casa lo formatearé para instalarle Linux (aunque quizás haga un poco de <em>distrohopping</em> y pruebe con Fedora u OpenSuse, que me gusta el escritorio de Plasma, o con Arch, que he visto que tiene PHREEQC en sus repositorios).</p>

<hr>

<p>¿Esta entrada es #VidaCotidiana o #software? Bueno, dejo los dos hashtags.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/9by0d2qlyh</guid>
      <pubDate>Fri, 22 May 2026 08:50:10 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Clásicos en galego: Cumes torboentos</title>
      <link>https://escritura.social/marcostaracido/clasicos-en-galego-cumes-torboentos</link>
      <description>&lt;![CDATA[Segunda entrega da serie Clásicos en galego, dedicada á novela de Emily Brontë Cumes torboentos. Podedes ler o texto na revista Biosbardia: &#39;Cumes torboentos&#39;, a creación dun mundo desolado.&#xA;&#xA;E a versión en podcast, aquí: Clásicos en galego: Cumes torboentos.&#xA;&#xA;Aviso de que abandonei iVoox e Spotify e publicarei os podcast en archive.org. Este é o feed rss.&#xA;&#xA;Vale.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Segunda entrega da serie <em>Clásicos en galego</em>, dedicada á novela de Emily Brontë <em>Cumes torboentos</em>. Podedes ler o texto na revista Biosbardia: <a href="https://biosbardia.org/cumes-torboentos-a-creacion-dun-mundo-desolado/" rel="nofollow">&#39;Cumes torboentos&#39;, a creación dun mundo desolado</a>.</p>

<p>E a versión en podcast, aquí: <a href="https://archive.org/download/ocorvogralla/07-OCG-cumestorboentos.mp3" rel="nofollow">Clásicos en galego: Cumes torboentos</a>.</p>

<p>Aviso de que abandonei iVoox e Spotify e publicarei os podcast en <a href="https://archive.org/details/ocorvogralla" rel="nofollow">archive.org</a>. Este é o <a href="https://codeberg.org/marcostaracido/OCGRSS/raw/branch/main/feed.xml" rel="nofollow">feed rss</a>.</p>

<p>Vale.</p>
]]></content:encoded>
      <author>O corvo gralla</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/1w48sy624r</guid>
      <pubDate>Fri, 22 May 2026 08:49:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Me despido con un beso, si todavía lo quieres</title>
      <link>https://escritura.social/chuck/me-despido-con-un-beso-si-todavia-lo-quieres</link>
      <description>&lt;![CDATA[  🛸 Lo dejo aquí antes de la corrección, porque hecho está. La historia me gusta, pero lo he escrito por un poco de obligación, porque ahora soy el que nunca escribe de la clase y realmente me apetecía cero, pero si quería escribir, y no ha sido hasta bien entradas las horas que empezó a gustarme. El motivo del ejercicio era ocultar algo y su protagonista, como yo, toma muy malas decisiones en la vida.&#xA;&#xA;Con su último aliento me besa mientras le juro que volveré a por él. Cruzo sus brazos sobre el pecho medio enterrado, y termino de cubrir la fosa; el jardín se ocupará de protegerle. Los pasos hasta la casa se me hacen interminables y sonrío porque tiempo es lo único que tengo ahora. En la mesa del salón ha dejado perfectamente colocadas una serie de cosas, «su despedida», en caso de que no pueda volver. Me hizo prometer que no las tocaría hasta ahora. Está nuestro álbum de fotos, el último gorro de punto que me hizo, una cajita que ocultaba en el fondo del armario y la carta que escribió anoche. Al final sí le dieron las fuerzas, aunque hubo un momento, ya tarde, en el que también yo pensé que no lo conseguiría, pero cuando se le metía algo en esa cabeza. Es como lo de la muerte, en mil ocasiones le aseguré que este no sería el final, que cuando recuperase el ojo volveríamos a estar juntos; estos humanos son bien tercos. Sonrío de nuevo, eso me gustaba de él. Vago por la casa evitando el salón, evitando la carta. ¿Qué podría contarme que no me haya dicho en estos años? ¿Qué? Me giro y, en mi mente, le veo apoyado en el marco de la puerta, con esa media sonrisa.&#xA;—Solo hay una manera de saberlo. —Su voz recorre el espacio que ha dejado vacío.&#xA;Le devuelvo la media sonrisa a la nada y me decido a leerla.&#xA;&#xA;Mi amor:&#xA;Deja que empiece agradeciéndote estos años juntos ahora que me siento con fuerzas, pues quizás no tenga oportunidad más adelante. Siempre recordaré esos ojos amarillos que me observaban desde el otro lado del pantano. Curiosos, ansiosos y vivos. Nunca había visto a alguien como tú. Nunca nadie había visto a alguien como tú. Quizá fuese por la juventud que vencimos ese primer miedo y todos los que vinieron después. Bueno, no todos, pero casi todos. Habernos encontrado ha sido la experiencia de mi vida. Ya, no me arquees la ceja, sé que no siempre ha sido fácil, tras aquellos primeros meses conociéndonos, ocultos a la mirada de la aldea, nos descubrieron y señalaron. Nunca tuvimos una oportunidad. Creo que con tiempo, con mucho tiempo, igual podrían haberte aceptado, quizás incluso a los dos, pero cuando vieron lo que podías hacer con aquel ojo tuyo, aquello ya fue demasiado. El miedo prendió un fuego que no creo que supiesen ni que tenían dentro. Todavía me despierto con los gritos, bien lo sabes, de aquella noche. Recuerdo el crujido de la madera de la puerta de casa, las miradas del pasillo de vecinos, la sangre, tu sangre, y los pedazos de tu cuerpo. Recuerdo querer morir yo también, y gritar, y esa rabia que se apoderó de mí. Recuerdo sus ojos, ahora ellos eran los asustados. De alguna manera agarré tu cabeza, algunas partes más que tenía a mano, y huí. Huimos. Supe que el pantano nos protegería, igual que supe que aquello no era tu final, ni el nuestro. Aquellos meses en el interior, mientras ibas creciendo y uniéndote, están como cubiertos con una niebla, como en un sueño. A veces creía escuchar a mis padres, llamándome, otras, a los animales, hablándonos. Otras veces no paso de la oscuridad y el frío. Con tu recuperación se desvaneció la bruma y volví a sentir el sol en la piel. Esa misma noche regresamos a la aldea a recuperar lo que era nuestro, tuyo… Ya no había nadie allí. Yo me hubiese rendido, ya lo sabes, sin embargo, tú siempre fuiste todo el valor que me faltaba. Con casi lo puesto salimos en su busca. Localizarlos nos ha llevado una vida, juntos, casi siempre, cada uno en una punta del planeta en otras ocasiones. Siempre sentí como que algo se había roto dentro de mí. No, cambia esa cara, nunca me he arrepentido de lo que les hicimos, eran culpables y lo perdimos todo, es solo añorar el camino que jamás pudimos tomar, ¿sabes? No siempre me despierto con pesadillas, hay días en que veo retazos de esa otra vida, una en la que nos aceptan y cuidan. Una vida de comunidad y crecimiento. Una en la que quizás podrías haber compartido tu mundo con el nuestro, y quién sabe a dónde… no, no, nunca pasó y tampoco hubo oportunidad de que sucediese, tienes razón, mi amor. Igual dar el ojo por perdido no solo fue la única opción que nos quedó; igual fue el regalo que no tuvimos. Sé que aquí no nos vamos a poner de acuerdo; aún así, déjame ser un poco egoísta, ¿sí?, y poner en valor este último tiempo de paz, de disfrutar de nosotros, de viajar sin miedo, sin violencia, solo nosotros, recorriendo nuestro precioso mundo. Esta sí se ha parecido a la vida que me imaginé para nosotros. Ya, ya lo sé, con tu ojo el tiempo no sería una limitación para mí y me enseñarías también tu mundo, y esos otros mundos de los que siempre presumes, ya, pero, mi amor, tus días y los míos no son comparables, el reloj nunca se detendrá para ti, sin embargo, para mí estaban contados desde el principio. Por favor, entiéndeme, y perdona a este pobre viejo, que solo quiso ser feliz. A estas horas, mañana, ya habrás llegado al final de esta carta, de este testimonio, y sabrás lo que hay en la cajita y, por favor, mi vida, no me juzgues muy duramente por agarrarme a mis años contigo con todas mis fuerzas.&#xA;&#xA;Me despido con un beso, si todavía lo quieres.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>🛸 Lo dejo aquí antes de la corrección, porque hecho está. La historia me gusta, pero lo he escrito por un poco de obligación, porque ahora soy el que nunca escribe de la clase y realmente me apetecía cero, pero si quería escribir, y no ha sido hasta bien entradas las horas que empezó a gustarme. El motivo del ejercicio era ocultar algo y su protagonista, como yo, toma muy malas decisiones en la vida.</p></blockquote>

<p>Con su último aliento me besa mientras le juro que volveré a por él. Cruzo sus brazos sobre el pecho medio enterrado, y termino de cubrir la fosa; el jardín se ocupará de protegerle. Los pasos hasta la casa se me hacen interminables y sonrío porque tiempo es lo único que tengo ahora. En la mesa del salón ha dejado perfectamente colocadas una serie de cosas, «su despedida», en caso de que no pueda volver. Me hizo prometer que no las tocaría hasta ahora. Está nuestro álbum de fotos, el último gorro de punto que me hizo, una cajita que ocultaba en el fondo del armario y la carta que escribió anoche. Al final sí le dieron las fuerzas, aunque hubo un momento, ya tarde, en el que también yo pensé que no lo conseguiría, pero cuando se le metía algo en esa cabeza. Es como lo de la muerte, en mil ocasiones le aseguré que este no sería el final, que cuando recuperase el ojo volveríamos a estar juntos; estos humanos son bien tercos. Sonrío de nuevo, eso me gustaba de él. Vago por la casa evitando el salón, evitando la carta. ¿Qué podría contarme que no me haya dicho en estos años? ¿Qué? Me giro y, en mi mente, le veo apoyado en el marco de la puerta, con esa media sonrisa.
—Solo hay una manera de saberlo. —Su voz recorre el espacio que ha dejado vacío.
Le devuelvo la media sonrisa a la nada y me decido a leerla.</p>

<p>Mi amor:
Deja que empiece agradeciéndote estos años juntos ahora que me siento con fuerzas, pues quizás no tenga oportunidad más adelante. Siempre recordaré esos ojos amarillos que me observaban desde el otro lado del pantano. Curiosos, ansiosos y vivos. Nunca había visto a alguien como tú. Nunca nadie había visto a alguien como tú. Quizá fuese por la juventud que vencimos ese primer miedo y todos los que vinieron después. Bueno, no todos, pero casi todos. Habernos encontrado ha sido la experiencia de mi vida. Ya, no me arquees la ceja, sé que no siempre ha sido fácil, tras aquellos primeros meses conociéndonos, ocultos a la mirada de la aldea, nos descubrieron y señalaron. Nunca tuvimos una oportunidad. Creo que con tiempo, con mucho tiempo, igual podrían haberte aceptado, quizás incluso a los dos, pero cuando vieron lo que podías hacer con aquel ojo tuyo, aquello ya fue demasiado. El miedo prendió un fuego que no creo que supiesen ni que tenían dentro. Todavía me despierto con los gritos, bien lo sabes, de aquella noche. Recuerdo el crujido de la madera de la puerta de casa, las miradas del pasillo de vecinos, la sangre, tu sangre, y los pedazos de tu cuerpo. Recuerdo querer morir yo también, y gritar, y esa rabia que se apoderó de mí. Recuerdo sus ojos, ahora ellos eran los asustados. De alguna manera agarré tu cabeza, algunas partes más que tenía a mano, y huí. Huimos. Supe que el pantano nos protegería, igual que supe que aquello no era tu final, ni el nuestro. Aquellos meses en el interior, mientras ibas creciendo y uniéndote, están como cubiertos con una niebla, como en un sueño. A veces creía escuchar a mis padres, llamándome, otras, a los animales, hablándonos. Otras veces no paso de la oscuridad y el frío. Con tu recuperación se desvaneció la bruma y volví a sentir el sol en la piel. Esa misma noche regresamos a la aldea a recuperar lo que era nuestro, tuyo… Ya no había nadie allí. Yo me hubiese rendido, ya lo sabes, sin embargo, tú siempre fuiste todo el valor que me faltaba. Con casi lo puesto salimos en su busca. Localizarlos nos ha llevado una vida, juntos, casi siempre, cada uno en una punta del planeta en otras ocasiones. Siempre sentí como que algo se había roto dentro de mí. No, cambia esa cara, nunca me he arrepentido de lo que les hicimos, eran culpables y lo perdimos todo, es solo añorar el camino que jamás pudimos tomar, ¿sabes? No siempre me despierto con pesadillas, hay días en que veo retazos de esa otra vida, una en la que nos aceptan y cuidan. Una vida de comunidad y crecimiento. Una en la que quizás podrías haber compartido tu mundo con el nuestro, y quién sabe a dónde… no, no, nunca pasó y tampoco hubo oportunidad de que sucediese, tienes razón, mi amor. Igual dar el ojo por perdido no solo fue la única opción que nos quedó; igual fue el regalo que no tuvimos. Sé que aquí no nos vamos a poner de acuerdo; aún así, déjame ser un poco egoísta, ¿sí?, y poner en valor este último tiempo de paz, de disfrutar de nosotros, de viajar sin miedo, sin violencia, solo nosotros, recorriendo nuestro precioso mundo. Esta sí se ha parecido a la vida que me imaginé para nosotros. Ya, ya lo sé, con tu ojo el tiempo no sería una limitación para mí y me enseñarías también tu mundo, y esos otros mundos de los que siempre presumes, ya, pero, mi amor, tus días y los míos no son comparables, el reloj nunca se detendrá para ti, sin embargo, para mí estaban contados desde el principio. Por favor, entiéndeme, y perdona a este pobre viejo, que solo quiso ser feliz. A estas horas, mañana, ya habrás llegado al final de esta carta, de este testimonio, y sabrás lo que hay en la cajita y, por favor, mi vida, no me juzgues muy duramente por agarrarme a mis años contigo con todas mis fuerzas.</p>

<p>Me despido con un beso, si todavía lo quieres.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Cuaderno de un solo ojo</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ha3mcq12t2</guid>
      <pubDate>Tue, 19 May 2026 15:40:02 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El software que utilizo</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/uses</link>
      <description>&lt;![CDATA[He visto que es bastante común en la blogosfera compartir el software que se utiliza habitualmente en una página con el enlace &#34;uses&#34;. Voy a copiar la idea y compartir aquí el software que utilizo habitualmente. Es cierto que en &#34;uses&#34; también se comparte el hardware, pero es algo que me da más pereza y, de momento, no lo voy a hacer. Esta entrada la iré actualizando de vez en cuando, para incluir, modificar o eliminar programas.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Para evitar ser muy repetitivo, únicamente indicaré el software privativo, por ser muchos menos en la lista.&#xA;&#xA;En lo personal&#xA;Aunque algunos de los programas que indico aquí también los uso en lo profesional.&#xA;&#xA;Multiplataforma&#xA;&#xA;Firefox: como navegador principal tanto en el ordenador como en el móvil. Siempre con el plugin de UBlock Origin y el filtro de Magnolia.&#xA;Obsidian: para gestionar el blog, gastos, aficiones, como para gestionar parte de mi investigación e inventarios en la universidad. Es privativo.&#xA;Delta Chat: por supuesto que sigo utilizando WhatsApp, pero he logrado convencer a mis NibPals para utilizar Delta Chat. Espero convencer a algún colega más.&#xA;&#xA;Portátil&#xA;En uno tengo Linux Mint y en el otro Windows. Hace años que acabé con el distrohopping, pero tengo ganas de probar Fedora.&#xA;&#xA;FreeFileSync: para hacer copias de seguridad.&#xA;Ghostwriter: editor de markdown.&#xA;LibreOffice: paquete de ofimática (editor de textos, hoja de cálculo, presentaciones...)&#xA;NewsFlash: lector de rss compatible con FreshRSS (una de las ventajas de pertenecer a LecturaSocial).&#xA;Okular: visualizador de pdf.&#xA;Syncthing: para sincronizar algunas carpetas predeterminadas entre los portátiles y el móvil.&#xA;Variety: para cambiar el fondo de escritorio en Mint.&#xA;VLC: reproductor de vídeos.&#xA;&#xA;Móvil&#xA;&#xA;AIMP: reproductor de música. Solo tiene una pega, no es software libre.&#xA;AntennaPod: reproductor de podcast.&#xA;Audire: la versión libre de shazam.&#xA;Collabora Office: paquete de office, basado en libreoffice, para el móvil. Le falta mucho trabajo para ser una alternativa viable a Microsoft Office en el móvil.&#xA;CoMaps: navegador de mapas.&#xA;Monocles Chat: cliente de xmpp.&#xA;OLauncher: lanzador minimalista para Android.&#xA;OSS Document Scanner: escáner para el móvil.&#xA;StreetComplete: aplicación que gamifica colaborar en OpenStreetMap.&#xA;Syncthing-Fork: cliente de syncthing para el móvil.&#xA;Zoo for Zotero: aunque ahora ya hay una aplicación oficial de Zotero para Android, esta me resulta mucho más cómoda, porque la descarga de los artículos es por demanda y así no me ocupan espacio en el móvil.&#xA;&#xA;En lo profesional&#xA;&#xA;Zotero: gestor de referencias libre y multiplataforma. Es el que utilizo para gestionar mi biblioteca de artículos y libros científicos, con sus subrayados y sus notas. Indispensable en mi trabajo.&#xA;PHREEQC: software para hacer cálculos de geoquímica en condiciones acuosas. Preparando esta entrada he descubierto que, además de ser un software muy potente que me encanta, es software libre&#xA;VESTA: software de representación de estructuras cristalinas. Desgraciadamente, no es software libre, pero sí es gratuito.&#xA;Overleaf: editor de LaTeX online. Imprescindible para poder colaborar con los colegas en la elaboración de los manuscritos de los artículos. Es software libre que se puede autoalojar, aunque yo utilizo la versión online con una cuenta premium.&#xA;Origin: en resumen, una hoja de cálculo hipervitaminada. Es privativo. Hay un programa libre similar, SciDavis, pero cuando lo utilicé tenía ciertas limitaciones que me impedían utilizarlo en mi investigación.&#xA;XPowder: análisis de difractogramas. Es privativo, pero permite utilizar bases de datos abiertas. Una alternativa abierta es Profex, pero la identificación de fases es lentísima y en este momento no es una alternativa viable.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Última actualización: 16 de mayo de 2026&#xA;&#xA;software]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>He visto que es bastante común en la blogosfera compartir el software que se utiliza habitualmente en una página con el enlace “uses”. Voy a copiar la idea y compartir aquí el software que utilizo habitualmente. Es cierto que en “uses” también se comparte el hardware, pero es algo que me da más pereza y, de momento, no lo voy a hacer. Esta entrada la iré actualizando de vez en cuando, para incluir, modificar o eliminar programas.</p>



<p>Para evitar ser muy repetitivo, únicamente indicaré el software privativo, por ser muchos menos en la lista.</p>

<h3 id="en-lo-personal">En lo personal</h3>

<p>Aunque algunos de los programas que indico aquí también los uso en lo profesional.</p>

<h4 id="multiplataforma">Multiplataforma</h4>
<ul><li><a href="https://www.firefox.com/es-ES/" rel="nofollow">Firefox</a>: como navegador principal tanto en el ordenador como en el móvil. Siempre con el plugin de <a href="https://ublockorigin.com/es" rel="nofollow">UBlock Origin</a> y el filtro de Magnolia.</li>
<li><a href="https://obsidian.md/" rel="nofollow">Obsidian</a>: para gestionar el blog, gastos, aficiones, como para gestionar parte de mi investigación e inventarios en la universidad. Es privativo.</li>
<li><a href="https://delta.chat/es/" rel="nofollow">Delta Chat</a>: por supuesto que sigo utilizando WhatsApp, pero he logrado convencer a mis NibPals para utilizar Delta Chat. Espero convencer a algún colega más.</li></ul>

<h4 id="portátil">Portátil</h4>

<p>En uno tengo Linux Mint y en el otro Windows. Hace años que acabé con el <em>distrohopping</em>, pero tengo ganas de probar Fedora.</p>
<ul><li><a href="https://freefilesync.org/" rel="nofollow">FreeFileSync</a>: para hacer copias de seguridad.</li>
<li><a href="https://ghostwriter.kde.org/es/" rel="nofollow">Ghostwriter</a>: editor de markdown.</li>
<li><a href="https://es.libreoffice.org/" rel="nofollow">LibreOffice</a>: paquete de ofimática (editor de textos, hoja de cálculo, presentaciones...)</li>
<li><a href="https://apps.gnome.org/es/NewsFlash/" rel="nofollow">NewsFlash</a>: lector de rss compatible con FreshRSS (una de las ventajas de pertenecer a LecturaSocial).</li>
<li><a href="https://okular.kde.org/es/" rel="nofollow">Okular</a>: visualizador de pdf.</li>
<li><a href="https://syncthing.net/" rel="nofollow">Syncthing</a>: para sincronizar algunas carpetas predeterminadas entre los portátiles y el móvil.</li>
<li><a href="https://github.com/varietywalls/variety" rel="nofollow">Variety</a>: para cambiar el fondo de escritorio en Mint.</li>
<li><a href="https://images.videolan.org/vlc/index.es.html" rel="nofollow">VLC</a>: reproductor de vídeos.</li></ul>

<h4 id="móvil">Móvil</h4>
<ul><li><a href="https://aimp.ru/" rel="nofollow">AIMP</a>: reproductor de música. Solo tiene una pega, no es software libre.</li>
<li><a href="https://antennapod.org/es/" rel="nofollow">AntennaPod</a>: reproductor de podcast.</li>
<li><a href="https://github.com/alexmercerind/audire" rel="nofollow">Audire</a>: la versión libre de shazam.</li>
<li><a href="https://www.collaboraonline.com/es/collabora-office/" rel="nofollow">Collabora Office</a>: paquete de office, basado en libreoffice, para el móvil. Le falta mucho trabajo para ser una alternativa viable a Microsoft Office en el móvil.</li>
<li><a href="https://www.comaps.app/es/" rel="nofollow">CoMaps</a>: navegador de mapas.</li>
<li><a href="https://codeberg.org/monocles/monocles_chat" rel="nofollow">Monocles Chat</a>: cliente de xmpp.</li>
<li><a href="https://github.com/tanujnotes/olauncher" rel="nofollow">OLauncher</a>: lanzador minimalista para Android.</li>
<li><a href="https://ossdocumentscanner.akylas.fr/" rel="nofollow">OSS Document Scanner</a>: escáner para el móvil.</li>
<li><a href="https://streetcomplete.app/?lang=es" rel="nofollow">StreetComplete</a>: aplicación que gamifica colaborar en OpenStreetMap.</li>
<li><a href="https://github.com/researchxxl/syncthing-android" rel="nofollow">Syncthing-Fork</a>: cliente de syncthing para el móvil.</li>
<li><a href="https://github.com/mickstar/Zoo-For-Zotero" rel="nofollow">Zoo for Zotero</a>: aunque ahora ya hay una aplicación oficial de Zotero para Android, esta me resulta mucho más cómoda, porque la descarga de los artículos es por demanda y así no me ocupan espacio en el móvil.</li></ul>

<h3 id="en-lo-profesional">En lo profesional</h3>
<ul><li><a href="https://www.zotero.org/" rel="nofollow">Zotero</a>: gestor de referencias libre y multiplataforma. Es el que utilizo para gestionar mi biblioteca de artículos y libros científicos, con sus subrayados y sus notas. Indispensable en mi trabajo.</li>
<li><a href="https://www.hydrochemistry.eu/downl.html" rel="nofollow">PHREEQC</a>: software para hacer cálculos de geoquímica en condiciones acuosas. Preparando esta entrada he descubierto que, además de ser un software muy potente que me encanta, es software libre</li>
<li><a href="https://jp-minerals.org/vesta/en/" rel="nofollow">VESTA</a>: software de representación de estructuras cristalinas. Desgraciadamente, no es software libre, pero sí es gratuito.</li>
<li><a href="https://es.overleaf.com/" rel="nofollow">Overleaf</a>: editor de LaTeX online. Imprescindible para poder colaborar con los colegas en la elaboración de los manuscritos de los artículos. Es software libre que se puede autoalojar, aunque yo utilizo la versión online con una cuenta premium.</li>
<li><a href="https://www.originlab.com/" rel="nofollow">Origin</a>: en resumen, una hoja de cálculo hipervitaminada. Es privativo. Hay un programa libre similar, <a href="https://scidavis.org/" rel="nofollow">SciDavis</a>, pero cuando lo utilicé tenía ciertas limitaciones que me impedían utilizarlo en mi investigación.</li>
<li><a href="https://www.xpowder.com/" rel="nofollow">XPowder</a>: análisis de difractogramas. Es privativo, pero permite utilizar bases de datos abiertas. Una alternativa abierta es <a href="https://www.profex-xrd.org/" rel="nofollow">Profex</a>, pero la identificación de fases es lentísima y en este momento no es una alternativa viable.</li></ul>

<hr>

<p>Última actualización: 16 de mayo de 2026</p>

<p>#software</p>
]]></content:encoded>
      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/oz5nb8uon2</guid>
      <pubDate>Thu, 14 May 2026 18:20:29 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Permacomputación (II)</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion-ii</link>
      <description>&lt;![CDATA[En la entrada anterior, intenté concretar un poco el concepto, bastante abstracto, de la permacomputación. O, por lo menos, mi interpretación del mismo. Es más un grito al aire, una llamada a la colaboración, que una operación engrasada y coordinada. Unas bases o planos para intentar construir un futuro mejor, por lo menos en lo que a la tecnología se refiere.&#xA;&#xA;De acuerdo con la estructura del wiki principal, la permacomputación se estructura en torno a una serie de principios. Me gustaría resumir un poco cada uno de ellos, en parte para organizar mis propias ideas. Si, además, este texto le puede servir luego a alguien, pues esa felicidad que nos llevamos.&#xA;&#xA;Venga. Sin más dilación, aquí van los diez principios de la permacomputación, traducidos, adaptados y resumidos de la fuente original:&#xA;&#xA;1\. Espera lo mejor. Prepárate para lo peor.&#xA;&#xA;Es importante que pensemos en todo lo que puede ir mal a cualquier escala. ¿Quiere esto decir que debemos convertirnos en pesimistas profesionales? Nada más lejos de la realidad. La permacomputación plantea el pesimismo como un ejercicio práctico, una forma de diseñar soluciones que tengan en cuenta los límites y restricciones impuestos por la realidad.&#xA;&#xA;La creatividad y las ideas geniales surgen de las limitaciones. Si desarrollamos proyectos tecnológicos en un contexto teórico perfecto, generaremos soluciones frágiles que sólo pueden sobrevivir cuando todo lo que las rodea es estable. Por otro lado, si pensamos en todo lo que puede ir mal, idearemos mecanismos defensivos y técnicas que, además de mejorar la resiliencia de nuestro proyecto, permitirán en ocasiones descubrir nuevos escenarios que no habían sido tenidos en cuenta previamente.&#xA;&#xA;2\. Cuida todo el hardware. Especialmente los chips.&#xA;&#xA;Todos los dispositivos tecnológicos que usamos proceden del conjunto finito de recursos que hay en nuestro planeta. Y suelen acabar su vida convertidos en basura electrónica. La producción de nuevo hardware es un proceso que consume muchos de esos recursos, así como cantidades ingentes de energía. La fabricación de microchips, en concreto, es un claro ejemplo de tal derroche. &#xA;&#xA;Uno de los principios centrales de la permacultura (inspiración, recordemos, para la permacomputación) es el de no producir residuos. Sin embargo, cuando hablamos de tecnología digital, esto es claramente imposible. Para mitigar esta situación, lo que sí podemos hacer es apartarnos del modelo capitalista que postula ciclos eternos de crecimiento y consumo. Para ello, debemos reconocer el valor inherente de todos los dispositivos y materiales que ya tenemos. Alargar la esperanza de vida de nuestra tecnología es clave si pretendemos reducir el impacto medioambiental y construir una cultura digital sostenible.&#xA;&#xA;3\. Observa primero.&#xA;&#xA;Antes de lanzarnos a desarrollar cualquier proyecto, es importante observar a nuestro alrededor. ¿Qué se necesita? ¿Qué problema estamos tratando resolver? ¿Cuál es su valor? ¿Se trata de algo social? ¿De verdad requiere una solución tecnológica? Si no necesita tecnología, existe otro de los principios que nos sugiere no hacer nada. En caso contrario, tendremos que preguntarnos por el propósito y por los posibles beneficiados.&#xA;&#xA;La permacomputación implica la observación cuidadosa de un problema o una situación durante un período de tiempo, con el fin de evaluar qué necesita hacerse y cómo. La observación puede ser un fin en sí misma, fortaleciendo nuestra relación con nuestros ecosistemas a través de redes de sensores. La obtención de datos sobre la calidad del aire o del agua, sobre la biodiversidad o temperatura, puede ayudar a los ciudadanos a generar evidencia sobre la que reclamar un entorno más saludable y equilibrado para todes les habitantes de este planeta.&#xA;&#xA;4\. No hacer.&#xA;&#xA;Nuestra capacidad para decir no, o no hacer nada, es esencial para decrecer y desacelerar el consumo desmedido de tecnología. Debemos rechazar el concepto de la inevitabilidad tecnológica, recuperar las riendas de nuestro destino y considerar futuros alternativos que no tienen por qué coincidir con los dictados por otros.&#xA;&#xA;La historia de la computación ha estado siempre muy relacionada con el capitalismo (automatización del trabajo) y lo militar (estrategia geopolítica). Un ejemplo actual puede ser el de la construcción de una cantidad ingente de centros de datos para soportar la infraestructura de los modelos de IA generativa. La eficiencia de los modelos aumenta a diario, es cierto, pero el neto de los recursos totales empleados aumenta debido al incremento del uso de estos modelos. Esto se conoce como la Paradoja de Jevons.&#xA;&#xA;Frenar la demanda mediante el rechazo (no hacer) es una forma efectiva de reducir el daño tecnológico sobre el planeta y las personas. Antes de acometer un proyecto tecnológico deberíamos preguntarnos si es necesario, a quién beneficia y, sobre todo, a quién perjudica. &#xA;&#xA;5\. Expón las costuras.&#xA;&#xA;Un software sin costuras es un software cerrado. La ilusión de continuidad en su interfaz suele esconder en realidad aquellos procesos que de verdad nos interesan. En múltiples ocasiones, el desarrollo de soluciones transparentes para el usuario se convierte en un obstáculo a la hora de entender cómo este funciona, o de criticar las decisiones empleadas. A veces de forma intencional.&#xA;&#xA;Cuando podemos ver las entrañas de la tecnología, ésta se convierte en algo tangible, lo que nos permite criticar y aprender. ¿Por qué se ha hecho así? ¿Cuánta energía usa? ¿Qué procesos se ejecutan de fondo? Mostrar las costuras es necesario para ejercer el control sobre nuestros datos. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que esta transparencia no se aplica a la información personal, lo que podría ser peligroso para activistas o colectivos minoritarios.&#xA;&#xA;6\. Considera con cuidado la interacción entre Simplicidad, Complejidad y Escala.&#xA;&#xA;Crear sistemas simples redunda en una mayor accesibilidad y sostenibilidad, al tiempo que gastamos menos en energía y mantenimiento. En algunos contextos (lenguajes de programación, por ejemplo), algo simple en apariencia puede llegar a ser ineficiente. Tampoco podemos perder de vista la escala. Muchos sistemas simples interconectados pueden llegar a convertirse en algo muy complejo.&#xA;&#xA;No existe una bala de plata. A veces, la simplicidad no es posible. En esos casos, merece la pena reformular el problema y considerar posibles soluciones parciales, o incompletas, sin automatizar, y que representen un compromiso común para los posibles usuarios. Lo que no tiene sentido es la sobre-ingeniería como desafío, ni el placer de crecer por crecer.&#xA;&#xA;7\. Mantenlo flexible.&#xA;&#xA;Este principio existe como contrapeso del anterior, ya que un excesivo foco en la simplicidad puede dar lugar a soluciones rígidas y poco adaptables. Nuestro objetivo debería ser siempre un equilibrio entre simplicidad y flexibilidad.&#xA;&#xA;Los sistemas de computación deberían adaptarse a cambios en el entorno, sobre todo en lo relacionado con la energía y el calor. No se deberían de requerir una total disponibilidad (uptime) ni unos umbrales mínimos de rendimiento. &#xA;&#xA;Si podemos imaginar todos los posibles casos de uso, es señal de que nuestro diseño puede ser demasiado simple. Un ejemplo lo tenemos en las herramientas de línea de comandos de Unix, donde la flexibilidad se obtiene mediante la combinación de múltiples herramientas simples (en el sentido de que hacen una única cosa).&#xA;&#xA;8\. Construye sobre terreno firme.&#xA;&#xA;Si queremos que nuestras soluciones sean duraderas, debemos considerar seriamente la infraestructura o stack sobre la que vamos a desplegarlas. Muchos sistemas computacionales se basan en plataformas o lenguajes que cambian constantemente y que pueden quedar obsoletos en cualquier momento.&#xA;&#xA;Nuestro objetivo debe ser minimizar la obsolescencia y el mantenimiento superfluo, y una posible solución puede ser la de usar tecnologías maduras y métodos contrastados. Así mismo, el software que usa estándares abiertos y bien documentados garantiza una mayor supervivencia a la larga de los datos y del conocimiento del problema. &#xA;&#xA;9\. (Casi) Todo tiene su lugar.&#xA;&#xA;Nada se queda obsoleto o se convierte en irrelevante. Aunque se pierda su significado original, la mayoría de soluciones tecnológicas pueden ser re-adaptadas para acometer tareas para las que no fueron diseñadas originalmente.&#xA;&#xA;En la práctica, la tecnología hunde sus raíces en lo militar. Esto hace que su principal propósito sea el de reproducir y reforzar las estructuras de poder actuales, así como ayudar al crecimiento económico. La cultura computacional de hoy sigue dominada por una forma concreta de entender la comunicación entre una persona y una máquina; una forma diseñada y controlada por una minoría que comparte pasado, prioridades y valores. Es por eso que debemos abandonar parte de nuestras ideas previas y sesgadas, y abrir nuestra mente a nuevas formas de computación que representen mejor las necesidades y deseos locales.&#xA;&#xA;10\. Integra recursos Biológicos y Renovables.&#xA;&#xA;La permacomputación insiste en las prácticas sostenibles y regenerativas, pero no podemos obviar que la industria electrónica está basada en el uso de materiales artificiales, y se asienta sobre procesos extractivos complejos y altamente explotadores. Quizás las soluciones pasen por reemplazar algunos componentes por materiales más sostenibles. ¿Cómo podemos incentivar esto? ¿Es posible, o un simple brindis al sol?&#xA;&#xA;Todo lo que podamos hacer para trabajar con recursos biológicos y renovables es bueno para minimizar el impacto ecológico de nuestros proyectos tecnológicos. Acercarnos a la naturaleza de nuevo nos permite reflexionar sobre las condiciones, recursos, el acceso a los mismos, el reciclaje de los materiales, etc. Construir con métodos más básicos, hacer las cosas por nosotros mismos, puede cambiar nuestra cultura computacional.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En <a href="https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion" rel="nofollow">la entrada anterior</a>, intenté concretar un poco el concepto, bastante abstracto, de la permacomputación. O, por lo menos, mi interpretación del mismo. Es más un grito al aire, una llamada a la colaboración, que una operación engrasada y coordinada. Unas bases o planos para intentar construir un futuro mejor, por lo menos en lo que a la tecnología se refiere.</p>

<p>De acuerdo con la estructura del <a href="https://permacomputing.net/principles/" rel="nofollow">wiki principal</a>, la permacomputación se estructura en torno a una serie de principios. Me gustaría resumir un poco cada uno de ellos, en parte para organizar mis propias ideas. Si, además, este texto le puede servir luego a alguien, pues esa felicidad que nos llevamos.</p>

<p>Venga. Sin más dilación, aquí van los diez principios de la permacomputación, traducidos, adaptados y resumidos de la fuente original:</p>

<p><strong>1. Espera lo mejor. Prepárate para lo peor.</strong></p>

<p>Es importante que pensemos en todo lo que puede ir mal a cualquier escala. ¿Quiere esto decir que debemos convertirnos en pesimistas profesionales? Nada más lejos de la realidad. La permacomputación plantea el pesimismo como un ejercicio práctico, una forma de diseñar <strong>soluciones que tengan en cuenta los límites y restricciones impuestos por la realidad</strong>.</p>

<p>La creatividad y las ideas geniales surgen de las limitaciones. Si desarrollamos proyectos tecnológicos en un contexto teórico perfecto, generaremos soluciones frágiles que sólo pueden sobrevivir cuando todo lo que las rodea es estable. Por otro lado, si pensamos en todo lo que puede ir mal, idearemos <strong>mecanismos defensivos</strong> y técnicas que, además de mejorar la resiliencia de nuestro proyecto, permitirán en ocasiones descubrir nuevos escenarios que no habían sido tenidos en cuenta previamente.</p>

<p><strong>2. Cuida todo el hardware. Especialmente los chips.</strong></p>

<p>Todos los dispositivos tecnológicos que usamos proceden del conjunto finito de recursos que hay en nuestro planeta. Y suelen acabar su vida convertidos en basura electrónica. La producción de nuevo <em>hardware</em> es un proceso que consume muchos de esos recursos, así como cantidades ingentes de energía. La fabricación de microchips, en concreto, es un claro ejemplo de tal derroche.</p>

<p>Uno de los principios centrales de la permacultura (inspiración, recordemos, para la permacomputación) es el de no producir residuos. Sin embargo, cuando hablamos de tecnología digital, esto es claramente imposible. Para mitigar esta situación, lo que sí podemos hacer es apartarnos del modelo capitalista que postula ciclos eternos de crecimiento y consumo. Para ello, debemos reconocer el valor inherente de todos los dispositivos y materiales que ya tenemos. <strong>Alargar la esperanza de vida</strong> de nuestra tecnología es clave si pretendemos reducir el impacto medioambiental y construir una cultura digital sostenible.</p>

<p><strong>3. Observa primero.</strong></p>

<p>Antes de lanzarnos a desarrollar cualquier proyecto, es importante observar a nuestro alrededor. ¿Qué se necesita? ¿Qué problema estamos tratando resolver? ¿Cuál es su valor? ¿Se trata de algo social? ¿De verdad requiere una solución tecnológica? Si no necesita tecnología, existe otro de los principios que nos sugiere no hacer nada. En caso contrario, tendremos que preguntarnos por el propósito y por los posibles beneficiados.</p>

<p>La permacomputación implica la <strong>observación cuidadosa de un problema o una situación durante un período de tiempo</strong>, con el fin de evaluar qué necesita hacerse y cómo. La observación puede ser un fin en sí misma, fortaleciendo nuestra relación con nuestros ecosistemas a través de redes de sensores. La obtención de datos sobre la calidad del aire o del agua, sobre la biodiversidad o temperatura, puede ayudar a los ciudadanos a generar evidencia sobre la que reclamar un entorno más saludable y equilibrado para todes les habitantes de este planeta.</p>

<p><strong>4. No hacer.</strong></p>

<p>Nuestra capacidad para decir no, o no hacer nada, es esencial para decrecer y desacelerar el consumo desmedido de tecnología. Debemos rechazar el concepto de la inevitabilidad tecnológica, recuperar las riendas de nuestro destino y considerar futuros alternativos que no tienen por qué coincidir con los dictados por otros.</p>

<p>La historia de la computación ha estado siempre muy relacionada con el capitalismo (automatización del trabajo) y lo militar (estrategia geopolítica). Un ejemplo actual puede ser el de la construcción de una cantidad ingente de centros de datos para soportar la infraestructura de los modelos de IA generativa. La eficiencia de los modelos aumenta a diario, es cierto, pero el neto de los recursos totales empleados aumenta debido al incremento del uso de estos modelos. Esto se conoce como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Jevons" rel="nofollow">Paradoja de Jevons</a>.</p>

<p>Frenar la demanda mediante el rechazo (no hacer) es una forma efectiva de <strong>reducir el daño tecnológico sobre el planeta y las personas</strong>. Antes de acometer un proyecto tecnológico deberíamos preguntarnos si es necesario, a quién beneficia y, sobre todo, a quién perjudica.</p>

<p><strong>5. Expón las costuras.</strong></p>

<p>Un software sin costuras es un software cerrado. La ilusión de continuidad en su interfaz suele esconder en realidad aquellos procesos que de verdad nos interesan. En múltiples ocasiones, el desarrollo de soluciones <em>transparentes</em> para el usuario se convierte en un obstáculo a la hora de entender cómo este funciona, o de criticar las decisiones empleadas. A veces de forma intencional.</p>

<p>Cuando podemos ver las entrañas de la tecnología, ésta se convierte en algo tangible, lo que nos permite criticar y aprender. ¿Por qué se ha hecho así? ¿Cuánta energía usa? ¿Qué procesos se ejecutan de fondo? Mostrar las costuras es necesario para ejercer el control sobre nuestros datos. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que esta transparencia <strong>no se aplica a la información personal</strong>, lo que podría ser peligroso para activistas o colectivos minoritarios.</p>

<p><strong>6. Considera con cuidado la interacción entre Simplicidad, Complejidad y Escala.</strong></p>

<p>Crear sistemas simples redunda en una mayor accesibilidad y sostenibilidad, al tiempo que gastamos menos en energía y mantenimiento. En algunos contextos (lenguajes de programación, por ejemplo), algo simple en apariencia puede llegar a ser ineficiente. Tampoco podemos perder de vista la escala. <strong>Muchos sistemas simples interconectados pueden llegar a convertirse en algo muy complejo</strong>.</p>

<p>No existe una bala de plata. <strong>A veces, la simplicidad no es posible</strong>. En esos casos, merece la pena reformular el problema y considerar posibles soluciones parciales, o incompletas, sin automatizar, y que representen un compromiso común para los posibles usuarios. Lo que no tiene sentido es la sobre-ingeniería como desafío, ni el placer de crecer por crecer.</p>

<p><strong>7. Mantenlo flexible.</strong></p>

<p>Este principio existe como contrapeso del anterior, ya que un excesivo foco en la simplicidad puede dar lugar a soluciones rígidas y poco adaptables. Nuestro objetivo debería ser siempre un <strong>equilibrio entre simplicidad y flexibilidad</strong>.</p>

<p>Los sistemas de computación deberían adaptarse a <strong>cambios en el entorno</strong>, sobre todo en lo relacionado con la energía y el calor. No se deberían de requerir una total disponibilidad (<em>uptime</em>) ni unos umbrales mínimos de rendimiento.</p>

<p>Si podemos imaginar todos los posibles casos de uso, es señal de que nuestro diseño puede ser demasiado simple. Un ejemplo lo tenemos en las herramientas de línea de comandos de Unix, donde la flexibilidad se obtiene mediante la combinación de múltiples herramientas simples (en el sentido de que hacen una única cosa).</p>

<p><strong>8. Construye sobre terreno firme.</strong></p>

<p>Si queremos que nuestras soluciones sean duraderas, debemos considerar seriamente la infraestructura o <em>stack</em> sobre la que vamos a desplegarlas. Muchos sistemas computacionales se basan en plataformas o lenguajes que cambian constantemente y que pueden quedar obsoletos en cualquier momento.</p>

<p>Nuestro objetivo debe ser <strong>minimizar la obsolescencia y el mantenimiento superfluo</strong>, y una posible solución puede ser la de usar tecnologías maduras y métodos contrastados. Así mismo, el <em>software</em> que usa <strong>estándares abiertos</strong> y bien documentados garantiza una mayor supervivencia a la larga de los datos y del conocimiento del problema.</p>

<p><strong>9. (Casi) Todo tiene su lugar.</strong></p>

<p><strong>Nada se queda obsoleto</strong> o se convierte en irrelevante. Aunque se pierda su significado original, la mayoría de soluciones tecnológicas pueden ser re-adaptadas para acometer tareas para las que no fueron diseñadas originalmente.</p>

<p>En la práctica, la tecnología hunde sus raíces en lo militar. Esto hace que su principal propósito sea el de reproducir y reforzar las estructuras de poder actuales, así como ayudar al crecimiento económico. La cultura computacional de hoy sigue dominada por una forma concreta de entender la comunicación entre una persona y una máquina; una forma diseñada y controlada por una minoría que comparte pasado, prioridades y valores. Es por eso que debemos <strong>abandonar parte de nuestras ideas previas</strong> y sesgadas, y abrir nuestra mente a nuevas formas de computación que representen mejor las necesidades y deseos locales.</p>

<p><strong>10. Integra recursos Biológicos y Renovables.</strong></p>

<p>La permacomputación insiste en las prácticas sostenibles y regenerativas, pero no podemos obviar que la industria electrónica está basada en el uso de materiales artificiales, y se asienta sobre procesos extractivos complejos y altamente explotadores. Quizás las soluciones pasen por <strong>reemplazar algunos componentes por materiales más sostenibles</strong>. ¿Cómo podemos incentivar esto? ¿Es posible, o un simple brindis al sol?</p>

<p>Todo lo que podamos hacer para trabajar con recursos biológicos y renovables es bueno para minimizar el impacto ecológico de nuestros proyectos tecnológicos. <strong>Acercarnos a la naturaleza</strong> de nuevo nos permite reflexionar sobre las condiciones, recursos, el acceso a los mismos, el reciclaje de los materiales, etc. Construir con métodos más básicos, hacer las cosas por nosotros mismos, puede <strong>cambiar nuestra cultura computacional</strong>.</p>
]]></content:encoded>
      <author>keyeoh</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/sbmxfc052i</guid>
      <pubDate>Tue, 12 May 2026 19:02:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>08-05-2026 Variety</title>
      <link>https://escritura.social/doclomieu/8-05-2026-variety</link>
      <description>&lt;![CDATA[Cuaderno de #Bitácora&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Hace un tiempo descubrí Variety, un pequeño programa para Linux que cambia el fondo de escritorio cada cierto tiempo con imágenes sacadas de diversas fuentes de internet. Tiene otras muchas utilidades, como reloj incrustado en el escritorio o frases célebres, pero yo solo la utilizo para que cambie el fondo de escritorio y así tener las imágenes del día de la NASA, de National Geographic o de Bing. También se pueden seleccionar imágenes propias, pero como yo nunca cambio los fondos de escritorio, el poder utilizar fuentes online hace que cada día tenga un escritorio diferente.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>Cuaderno de #Bitácora</em></p>



<p>Hace un tiempo descubrí <a href="https://github.com/varietywalls/variety" rel="nofollow">Variety</a>, un pequeño programa para Linux que cambia el fondo de escritorio cada cierto tiempo con imágenes sacadas de diversas fuentes de internet. Tiene otras muchas utilidades, como reloj incrustado en el escritorio o frases célebres, pero yo solo la utilizo para que cambie el fondo de escritorio y así tener las imágenes del día de la NASA, de National Geographic o de Bing. También se pueden seleccionar imágenes propias, pero como yo nunca cambio los fondos de escritorio, el poder utilizar fuentes online hace que cada día tenga un escritorio diferente.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Reflexiones desde el Keuper</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/0r15p8xohd</guid>
      <pubDate>Fri, 08 May 2026 16:25:54 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Clásicos en galego: George Orwell</title>
      <link>https://escritura.social/marcostaracido/clasicos-en-galego-george-orwell</link>
      <description>&lt;![CDATA[Inicio unha serie de artigos coa intención de falar de clásicos da literatura traducidos ao galego. Estes artigos apareceran na revista Biosbardia en torno ao día 15 de cada mes, e días despois ligarei aquí coa versión podcast dos mesmos.&#xA;&#xA;O primeiro, dedicado a dúas novelas de George Orwell, podedes lelo aquí: George Orwell, o visionario.&#xA;&#xA;E a versión en podcast, aquí: Clásicos en galego: George Orwell.&#xA;&#xA;Aproveito para avisar de que abandono iVoox e Spotify e publicarei os podcast en archive.org. Este é o feed rss.&#xA;&#xA;Vale.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Inicio unha serie de artigos coa intención de falar de clásicos da literatura traducidos ao galego. Estes artigos apareceran na <a href="https://biosbardia.org/" rel="nofollow">revista Biosbardia</a> en torno ao día 15 de cada mes, e días despois ligarei aquí coa versión podcast dos mesmos.</p>

<p>O primeiro, dedicado a dúas novelas de George Orwell, podedes lelo aquí: <a href="https://biosbardia.org/george-orwell-o-visionario/" rel="nofollow">George Orwell, o visionario</a>.</p>

<p>E a versión en podcast, aquí: <a href="https://archive.org/download/ocorvogralla/06-OCG-orwell.mp3" rel="nofollow">Clásicos en galego: George Orwell</a>.</p>

<p>Aproveito para avisar de que abandono iVoox e Spotify e publicarei os podcast en <a href="https://archive.org/details/ocorvogralla" rel="nofollow">archive.org</a>. Este é o <a href="https://codeberg.org/marcostaracido/OCGRSS/raw/branch/main/feed.xml" rel="nofollow">feed rss</a>.</p>

<p>Vale.</p>
]]></content:encoded>
      <author>O corvo gralla</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/h3uc70mody</guid>
      <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 17:48:24 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La culpa de no producir</title>
      <link>https://escritura.social/notasalmargen/la-culpa-de-no-producir</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hay una culpa que aparece sin avisar. Ese momento en que estoy frente a la pantalla, con el control de la consola en las manos. Llega esa culpa sorda, esa sensación de que no estoy haciendo nada. Miro mi laptop a un lado, la tablet a lo lejos. Los pensamientos se van a otro lado y me olvido del juego que estaba jugando. Aparece ese pensamiento: debería estar trabajando en esos proyectos. Estoy perdiendo el tiempo.&#xA;&#xA;Y así nos volvemos esclavos de nosotros mismos. Esclavos de la productividad. Necesitamos estar produciendo constantemente. Y así el mercado nos llena de gurús que quieren que te levantes a las 3:00 am y que todo tu día exista solo para producir. Una vida sin descanso, sin pausa, sin respiro.&#xA;&#xA;Me dan risa esos gurús que te dicen que no te esfuerzas lo suficiente. Que no trabajas lo suficiente. Esos tipejos viven en su burbuja, sin ver la cantidad de gente que debe levantarse muy temprano para llegar a su trabajo. Dicen que la gente es perezosa y no quiere trabajar. ¿Y entonces cómo es que todos los servicios y comercios siguen funcionando?&#xA;&#xA;El mundo lo mueven los trabajadores. Trabajadores que meten muchísimas horas y que, en muchos casos, están explotados. Y con todo esto llega ese pensamiento mágico de tener que producir todo el tiempo.&#xA;&#xA;Una presión que, por cierto, la mismísima ONU reconoce que no debería existir. No es capricho, es un derecho. Pero esos gurús no tienen idea de nada de eso, encerrados en su mundo perfecto.&#xA;&#xA;El descanso no es un lujo; debería ser parte de nuestra vida. Además, y aquí está el dato que te quieren esconder, los trabajadores que caen en burnout tienen un 60% menos de capacidad para concentrarse y son un 32% menos productivos que quienes sí descansan. O sea que toda esa cultura de &#34;trabaja más, duerme menos&#34; no solo te destruye por dentro, sino que encima ni funciona.&#xA;&#xA;La productividad excesiva tiene nombre: hustle culture, y está probado que genera culpa, ansiedad, burnout y depresión. Literalmente te rompe para nada.&#xA;&#xA;Pero también llega la realidad. Si yo me quejo desde la comodidad de mi casa, sintiendo miedo de no ser productivo, la realidad de muchos otros no es la mía. Muchos no tienen opción. Mucha gente trabaja de más por necesidad, no por gusto. Con los precios de renta, gasolina y todo lo demás por las nubes, es obvio que no pueden parar.&#xA;&#xA;El sistema te obliga a correr sin parar si quieres vivir con algo de comodidad.&#xA;&#xA;Así que no me sirve de nada decirte simplemente &#34;suéltate de ese pensamiento productivista&#34; cuando la realidad de muchos es que no hay de otra. La realidad no cambia solo con cambiar tu forma de pensar, especialmente si el mundo no te lo permite. El verdadero cambio está en el sistema: sueldos que te dejen vivir con dignidad, acceso real a una vivienda, condiciones que te permitan descansar sin sentir que te caes al vacío.&#xA;&#xA;Pero aun así: descansa cuando puedas. Siéntate, mira la tele, juega videojuegos. No estás perdiendo el tiempo. Es vital.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hay una culpa que aparece sin avisar. Ese momento en que estoy frente a la pantalla, con el control de la consola en las manos. Llega esa culpa sorda, esa sensación de que no estoy haciendo nada. Miro mi laptop a un lado, la tablet a lo lejos. Los pensamientos se van a otro lado y me olvido del juego que estaba jugando. Aparece ese pensamiento: debería estar trabajando en esos proyectos. Estoy perdiendo el tiempo.</p>

<p>Y así nos volvemos esclavos de nosotros mismos. Esclavos de la productividad. Necesitamos estar produciendo constantemente. Y así el mercado nos llena de gurús que quieren que te levantes a las 3:00 am y que todo tu día exista solo para producir. Una vida sin descanso, sin pausa, sin respiro.</p>

<p>Me dan risa esos gurús que te dicen que no te esfuerzas lo suficiente. Que no trabajas lo suficiente. Esos tipejos viven en su burbuja, sin ver la cantidad de gente que debe levantarse muy temprano para llegar a su trabajo. Dicen que la gente es perezosa y no quiere trabajar. ¿Y entonces cómo es que todos los servicios y comercios siguen funcionando?</p>

<p>El mundo lo mueven los trabajadores. Trabajadores que meten muchísimas horas y que, en muchos casos, están explotados. Y con todo esto llega ese pensamiento mágico de tener que producir todo el tiempo.</p>

<p>Una presión que, por cierto, la mismísima ONU reconoce que no debería existir. No es capricho, es un derecho. Pero esos gurús no tienen idea de nada de eso, encerrados en su mundo perfecto.</p>

<p>El descanso no es un lujo; debería ser parte de nuestra vida. Además, y aquí está el dato que te quieren esconder, los trabajadores que caen en burnout tienen un 60% menos de capacidad para concentrarse y son un 32% menos productivos que quienes sí descansan. O sea que toda esa cultura de “trabaja más, duerme menos” no solo te destruye por dentro, sino que encima ni funciona.</p>

<p>La productividad excesiva tiene nombre: hustle culture, y está probado que genera culpa, ansiedad, burnout y depresión. Literalmente te rompe para nada.</p>

<p>Pero también llega la realidad. Si yo me quejo desde la comodidad de mi casa, sintiendo miedo de no ser productivo, la realidad de muchos otros no es la mía. Muchos no tienen opción. Mucha gente trabaja de más por necesidad, no por gusto. Con los precios de renta, gasolina y todo lo demás por las nubes, es obvio que no pueden parar.</p>

<p>El sistema te obliga a correr sin parar si quieres vivir con algo de comodidad.</p>

<p>Así que no me sirve de nada decirte simplemente “suéltate de ese pensamiento productivista” cuando la realidad de muchos es que no hay de otra. La realidad no cambia solo con cambiar tu forma de pensar, especialmente si el mundo no te lo permite. El verdadero cambio está en el sistema: sueldos que te dejen vivir con dignidad, acceso real a una vivienda, condiciones que te permitan descansar sin sentir que te caes al vacío.</p>

<p>Pero aun así: descansa cuando puedas. Siéntate, mira la tele, juega videojuegos. No estás perdiendo el tiempo. Es vital.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas al margen</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/yd43q2top1</guid>
      <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 02:06:35 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Notas sobre Pai</title>
      <link>https://escritura.social/marcostaracido/notas-sobre-pai</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Pai, Miguel Louzao Outeiro, Xerais, 2026&#xA;&#xA;O primeiro que pensei cando estaba a ler o poemario foi que estaba ante un cancioneiro, coa súa estrutura de descuberta, conquista e mantemento do amor, sen a parte do desamor e o conflicto porque no amor filial iso non existe. 44 poemas que trazan a crónica sentimental dos primeiros cinco anos que un pai comparte con seu fillo.&#xA;&#xA;A perspectiva é a dun novo xeito de exercer a paternidade, dunha nova masculinidade consciente do papel secundario que a natureza otorga ao home e de como esa asunción axuda a tentar superar paso a paso séculos de desigualdade.&#xA;&#xA;É un poemario aberto, máis interrogativo que conclusivo, máis de establecer dúbidas que de asentar certezas...&#xA;&#xA;.... un traballo de nudez, unha exposición dunha intimidade pouco &#34;masculina&#34;, unha descripción da fraxilidade que supón enfrontarse conscientemente á paternidade.&#xA;&#xA;Unha reflexión que poucas veces se fai, unha ollada ao acto de crear unha vida e deterse en aspectos que case sempre obviamos.&#xA;&#xA;Hai un poema no que lembra unha vaca da súa infancia, lembra como paría... Digamos que o nacemento que se produce no poemario é o contrario ao natural, o contrario ao da vaca, por consciente, por pensado, por pautado e proxectado, e no entanto devén na mesma naturalidade o neno que o xato pola incertidume e a natureza indefiníbel do amor.&#xA;&#xA;Nalgún poema faise demasiado obvia a mensaxe, demasiado plana, prosaica de máis, seguramente en interese dunha claridade que permea todo o poemario.&#xA;&#xA;En paralelo á conquista, devagar, do mundo sensíbel, por parte do pai e do fillo exploradores, tamén está a conquista da lingua, que medra no cativo impregnada co orgullo de séculos de ignominia.&#xA;&#xA;Os poemas constrúense co diálogo entre voces, a do pai, a do fillo e unha terceira voz á que o autor non quere renunciar e que vén do pasado: os devanceiros, o rural, a lingua propia.&#xA;&#xA;  *Elos&#xA;&#xA;  Ela vén ao paso de boi&#xA;da Baixa Idade Media.&#xA;Vén coas mans cheas de terra,&#xA;regos e esperanza.&#xA;&#xA;  Ti apareciches&#xA;case sen querer,&#xA;entre aparellos tecnolóxicos.&#xA;Vés rachando con todo,&#xA;a berros e sorrisos,&#xA;coma a revolución.&#xA;&#xA;  Entre ela e ti&#xA;hai&#xA;oitenta e sete anos.&#xA;&#xA;  Aínda non sabedes&#xA;que este é o amor&#xA;que vén do fondo&#xA;dos séculos.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><em>Pai</em>, Miguel Louzao Outeiro, Xerais, 2026</p></blockquote>

<p>O primeiro que pensei cando estaba a ler o poemario foi que estaba ante un cancioneiro, coa súa estrutura de descuberta, conquista e mantemento do amor, sen a parte do desamor e o conflicto porque no amor filial iso non existe. 44 poemas que trazan a crónica sentimental dos primeiros cinco anos que un pai comparte con seu fillo.</p>

<p>A perspectiva é a dun novo xeito de exercer a paternidade, dunha nova masculinidade consciente do papel secundario que a natureza otorga ao home e de como esa asunción axuda a tentar superar paso a paso séculos de desigualdade.</p>

<p>É un poemario aberto, máis interrogativo que conclusivo, máis de establecer dúbidas que de asentar certezas...</p>

<p>.... un traballo de nudez, unha exposición dunha intimidade pouco “masculina”, unha descripción da fraxilidade que supón enfrontarse conscientemente á paternidade.</p>

<p>Unha reflexión que poucas veces se fai, unha ollada ao acto de crear unha vida e deterse en aspectos que case sempre obviamos.</p>

<p>Hai un poema no que lembra unha vaca da súa infancia, lembra como paría... Digamos que o nacemento que se produce no poemario é o contrario ao natural, o contrario ao da vaca, por consciente, por pensado, por pautado e proxectado, e no entanto devén na mesma naturalidade o neno que o xato pola incertidume e a natureza indefiníbel do amor.</p>

<p>Nalgún poema faise demasiado obvia a mensaxe, demasiado plana, prosaica de máis, seguramente en interese dunha claridade que permea todo o poemario.</p>

<p>En paralelo á conquista, devagar, do mundo sensíbel, por parte do pai e do fillo exploradores, tamén está a conquista da lingua, que medra no cativo impregnada co orgullo de séculos de ignominia.</p>

<p>Os poemas constrúense co diálogo entre voces, a do pai, a do fillo e unha terceira voz á que o autor non quere renunciar e que vén do pasado: os devanceiros, o rural, a lingua propia.</p>

<blockquote><p>*Elos</p>

<p>Ela vén ao paso de boi
da Baixa Idade Media.
Vén coas mans cheas de terra,
regos e esperanza.</p>

<p>Ti apareciches
case sen querer,
entre aparellos tecnolóxicos.
Vés rachando con todo,
a berros e sorrisos,
coma a revolución.</p>

<p>Entre ela e ti
hai
oitenta e sete anos.</p>

<p>Aínda non sabedes
que este é o amor
que vén do fondo
dos séculos.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
      <author>O corvo gralla</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/fue625z16x</guid>
      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 14:42:13 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi sombra paterna</title>
      <link>https://escritura.social/selu/mi-sombra-paterna</link>
      <description>&lt;![CDATA[Estoy empezando a entender las consecuencias de mi frágil salud mental desde que hace más de diez años tuve mi primera crisis de ansiedad. Por resumirlo en uno e ir al grano: pérdida de confianza en mí mismo. Estuve rápido tras estos peros episodios, y pronto deduje -sin entenderlo del todo- que necesitaba algo nuevo para renconciliarme conmigo mismo. La apuesta fue el teatro, y salió ganadora. Del casal de la juventud con 23 años a hacerme autónomo y estrenar mi primera obra profesional con 29. Mucha formación, mucha mierda en salas a menudo vacías, mucho teatro de las oprimidas y mucha impro en una corta y emocionante trayectoria. El escenario era mi sitio seguro, y Momo y Lea eran mis anclas. Como Diciendo Teatro fue mi hogar, un lugar donde expandirme, disfrutar, aprender y ponerme a prueba constantemente. Entonces llegó un embarazo ilusionante que transformó mi cabeza y me conectó de nuevo con la falta de confianza en mí mismo. Mis cimientos no eran sólidos y el edificio se derrumbó antes incluso de ser, de facto, padre. Pero la idea de ser padre es también poderosa, y los miedos afloraron en mí a partir del tercer trimestre de embarazo de mi pareja. Soy un artista precario, impostor, irresponsable. Necesito ser otra cosa, mi familia necesita que sea otra cosa. Esos pensamientos son el caballo de Troya para la ansiedad.&#xA;&#xA;Tras estrenar este primer montaje profesional, y con el nacimiento de mi hijo al caer, una llamada lo cambia todo: ¿quieres trabajar a media jornada como auxiliar de bibliotecas en la universidad? Emoción y dudas, pero yo había aprobado ese proceso y era un trabajo estable con el niño a punto de llegar. Sí, quiero. &#xA;&#xA;La sombra se cernió sobre mi, implacable. Ya era padre, y no estaba preparado para ello. Nadie lo está. Solo me preocupaba ser el padre que decidí ser: presente y cariñoso. Pero no tuve en cuenta que no sabía cómo hacerlo. No lo había visto, no tenía un modelo. La sombra. Deseos y heridas que chocan constantemente y que hacen que te cuestiones día tras día. Un juicio que no cesa, en el que llevo ya inmerso más de cuatro años. Y en camino, unas costas altísimas derivadas de la falta de amor propio y confianza: pérdida de amistades, abandono de actividades, aislamiento silencioso y paulatino… He renunciado durante mucho tiempo a ser yo mismo por miedo. Me he sentido insuficiente durante mucho tiempo. Cuánto dolor. Años en los que estar bien era un estado transitorio. Estos últimos meses, coincidiendo con crecimiento de mi hija pequeña, me he dado cuenta de que con pacientes y trabajo, poco a poco, vuelvo a sentirme iluminado. El foco me apunta a mí. Aún es un cenital bien cerrado, duro. Pero es mi marca, me muevo ahí. El momento de soliloquio. Vuelvo a verme. Voy entendiendo mi sombra, el miedo a mirarla directamente ya no es tan grande.&#xA;&#xA;Hoy, puedo decir con benevolencia que no soy el padre que aspiraba a ser, pero tampoco el que temía. Y me abrazó a eso para seguir haciendo crecer mi propia voz. Empieza, de nuevo, el seluloquio.&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Estoy empezando a entender las consecuencias de mi frágil salud mental desde que hace más de diez años tuve mi primera crisis de ansiedad. Por resumirlo en uno e ir al grano: pérdida de confianza en mí mismo. Estuve rápido tras estos peros episodios, y pronto deduje -sin entenderlo del todo- que necesitaba algo nuevo para renconciliarme conmigo mismo. La apuesta fue el teatro, y salió ganadora. Del casal de la juventud con 23 años a hacerme autónomo y estrenar mi primera obra profesional con 29. Mucha formación, mucha mierda en salas a menudo vacías, mucho teatro de las oprimidas y mucha impro en una corta y emocionante trayectoria. El escenario era mi sitio seguro, y Momo y Lea eran mis anclas. Como Diciendo Teatro fue mi hogar, un lugar donde expandirme, disfrutar, aprender y ponerme a prueba constantemente. Entonces llegó un embarazo ilusionante que transformó mi cabeza y me conectó de nuevo con la falta de confianza en mí mismo. Mis cimientos no eran sólidos y el edificio se derrumbó antes incluso de ser, de facto, padre. Pero la idea de ser padre es también poderosa, y los miedos afloraron en mí a partir del tercer trimestre de embarazo de mi pareja. Soy un artista precario, impostor, irresponsable. Necesito ser otra cosa, mi familia necesita que sea otra cosa. Esos pensamientos son el caballo de Troya para la ansiedad.</p>

<p>Tras estrenar este primer montaje profesional, y con el nacimiento de mi hijo al caer, una llamada lo cambia todo: ¿quieres trabajar a media jornada como auxiliar de bibliotecas en la universidad? Emoción y dudas, pero yo había aprobado ese proceso y era un trabajo estable con el niño a punto de llegar. Sí, quiero.</p>

<p>La sombra se cernió sobre mi, implacable. Ya era padre, y no estaba preparado para ello. Nadie lo está. Solo me preocupaba ser el padre que decidí ser: presente y cariñoso. Pero no tuve en cuenta que no sabía cómo hacerlo. No lo había visto, no tenía un modelo. La sombra. Deseos y heridas que chocan constantemente y que hacen que te cuestiones día tras día. Un juicio que no cesa, en el que llevo ya inmerso más de cuatro años. Y en camino, unas costas altísimas derivadas de la falta de amor propio y confianza: pérdida de amistades, abandono de actividades, aislamiento silencioso y paulatino… He renunciado durante mucho tiempo a ser yo mismo por miedo. Me he sentido insuficiente durante mucho tiempo. Cuánto dolor. Años en los que estar bien era un estado transitorio. Estos últimos meses, coincidiendo con crecimiento de mi hija pequeña, me he dado cuenta de que con pacientes y trabajo, poco a poco, vuelvo a sentirme iluminado. El foco me apunta a mí. Aún es un cenital bien cerrado, duro. Pero es mi marca, me muevo ahí. El momento de soliloquio. Vuelvo a verme. Voy entendiendo mi sombra, el miedo a mirarla directamente ya no es tan grande.</p>

<p>Hoy, puedo decir con benevolencia que no soy el padre que aspiraba a ser, pero tampoco el que temía. Y me abrazó a eso para seguir haciendo crecer mi propia voz. Empieza, de nuevo, el seluloquio.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Seluloquio</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/f28n5bl9ax</guid>
      <pubDate>Wed, 25 Mar 2026 22:32:14 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Macbook Neo</title>
      <link>https://escritura.social/sgimeno/huei-mestimo-describir-un-post-sobre-o-nuevo-portatil-dapple-o-macbook-neo</link>
      <description>&lt;![CDATA[Macbook Neo&#xA;&#xA;Huei m&#39;estimo d&#39;escribir un post sobre o nuevo portatil d&#39;Apple o Macbook Neo, o portatil de baixo coste u barato d&#39;Apple.&#xA;&#xA;Miraba un nuevo portatil ta cambiar o mio Macbook Air M1 qui ya teneba un zarpau d&#39;ans y caleba esviellar-lo. Bi heba rumors d&#39;un nuevo Macbook barato y cuan plegó o momento d&#39;a presentacion lo merqué sin garra dubda.&#xA;&#xA;Dimpués de tener-lo unos dias de prueba, he de decir qui la crompa ha siu tot un acierto. O portatil rinde muito bien. Muita chen deciba en as retes socials qui s&#39;hi os ocho chigas de RAM no bi heban suficients y totas ixas cosas. Dimpués de probar-lo y probar-lo bien he de decir qui ye un portatil sobrebueno ta un uso normal-meyo. &#xA;&#xA;Yo viengo d&#39;un Macbook Air M1 d&#39;ocho chigas de RAM una machina pareixida a o Neo. He de decir qui o Neo ye millor, con un script qui calcula primos sale que o Neo calcula un millon de primos por minuto. Yo uso o portatil con muitas pestanyas(una quincena con tota mena de retz socials), VS Code, Libre Office, antimás d&#39;o Logseq o Good Notes. Pues con toz y con ixo a RAM en uso yera de 7 GB, con uno libre.&#xA;&#xA;Yo creigo qui iste portatil se va mercar como pan calient, especialment ta chen que tiene iPhone o usa lo portatil ta un uso normal.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Macbook Neo</p>

<p>Huei m&#39;estimo d&#39;escribir un post sobre o nuevo portatil d&#39;Apple o Macbook Neo, o portatil de baixo coste u barato d&#39;Apple.</p>

<p>Miraba un nuevo portatil ta cambiar o mio Macbook Air M1 qui ya teneba un zarpau d&#39;ans y caleba esviellar-lo. Bi heba rumors d&#39;un nuevo Macbook barato y cuan plegó o momento d&#39;a presentacion lo merqué sin garra dubda.</p>

<p>Dimpués de tener-lo unos dias de prueba, he de decir qui la crompa ha siu tot un acierto. O portatil rinde muito bien. Muita chen deciba en as retes socials qui s&#39;hi os ocho chigas de RAM no bi heban suficients y totas ixas cosas. Dimpués de probar-lo y probar-lo bien he de decir qui ye un portatil sobrebueno ta un uso normal-meyo.</p>

<p>Yo viengo d&#39;un Macbook Air M1 d&#39;ocho chigas de RAM una machina pareixida a o Neo. He de decir qui o Neo ye millor, con un script qui calcula primos sale que o Neo calcula un millon de primos por minuto. Yo uso o portatil con muitas pestanyas(una quincena con tota mena de retz socials), VS Code, Libre Office, antimás d&#39;o Logseq o Good Notes. Pues con toz y con ixo a RAM en uso yera de 7 GB, con uno libre.</p>

<p>Yo creigo qui iste portatil se va mercar como pan calient, especialment ta chen que tiene iPhone o usa lo portatil ta un uso normal.</p>
]]></content:encoded>
      <author>sgimeno</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/6cbilb1ioq</guid>
      <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 19:21:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Moverme, hacer, es la forma que encuentro de sentir que tengo cierto control...</title>
      <link>https://escritura.social/mduritz/moverme-hacer-es-la-forma-que-encuentro-de-sentir-que-tengo-cierto-control</link>
      <description>&lt;![CDATA[Moverme, hacer, es la forma que encuentro de sentir que tengo cierto control sobre un entorno que me resulta doloroso. Hacer podría conseguir que cambie algo, o quizás no. No hacer es la garantía de que nada cambiará. Hasta llegar a mis límites, seguiré haciendo. No quiero sentir que no hice todo lo que pude, que no lo intenté todo, hasta el último aliento, botón, camino, agujero. Cuando me detengo, por imposibilidad o extremo cansancio, es como si me contemplara cayendo al vacío, siendo alcanzada por un futuro que no deseo y del que intento huir a toda la velocidad que me permiten mis manos. Parar me llena de angustia. Sólo me alivia el hacer. Pero la certeza de que soy alguien más allá de esta persona en continua carrera hacia ninguna parte poco a poco se desdibuja.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Moverme, <em>hacer</em>, es la forma que encuentro de sentir que tengo cierto control sobre un entorno que me resulta doloroso. <em>Hacer</em> podría conseguir que cambie algo, o quizás no. <em>No hacer</em> es la garantía de que nada cambiará. Hasta llegar a mis límites, seguiré haciendo. No quiero sentir que no hice todo lo que pude, que no lo intenté todo, hasta el último aliento, botón, camino, agujero. Cuando me detengo, por imposibilidad o extremo cansancio, es como si me contemplara cayendo al vacío, siendo alcanzada por un futuro que no deseo y del que intento huir a toda la velocidad que me permiten mis manos. Parar me llena de angustia. Sólo me alivia el <em>hacer</em>. Pero la certeza de que soy alguien más allá de esta persona en continua carrera hacia ninguna parte poco a poco se desdibuja.</p>
]]></content:encoded>
      <author>FURBY FUCSIA FUMADOR</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/72eyobtisc</guid>
      <pubDate>Sat, 07 Mar 2026 17:45:31 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Programar no es mi hobby</title>
      <link>https://escritura.social/notasalmargen/programar-no-es-mi-hobby</link>
      <description>&lt;![CDATA[No puedo programar.&#xA;&#xA;Bueno, sí puedo. Pero no puedo hacerlo en casa. No puedo hacerlo como hobby.&#xA;&#xA;Por más que lo he intentado, me aburro. Me canso. Y lo dejo.&#xA;&#xA;Pero no sé por qué lo sigo intentando.&#xA;&#xA;Pensé en juegos, en apps. Pero al final todo queda en la idea, en un proyecto a medio coser. Y así, poco a poco, fui dejando un montón de cadáveres en mi GitHub.&#xA;&#xA;Tengo amigos que lo disfrutan. Que pueden dedicarse a esto y aun así seguir con sus proyectos personales. Pero yo, por más que lo intento, no lo puedo separar.&#xA;&#xA;Para mí es trabajo.&#xA;&#xA;Algo que hago para ganarme la vida.&#xA;&#xA;He tenido momentos en los que lo he odiado. Otros en los que lo he amado. Pero, ante todo, sigue siendo trabajo. No un hobby. Quizás en los primeros años fue así, pero cuando me dediqué a esto dejó de serlo.&#xA;&#xA;Y cuando llego a casa, lo último que quiero es trabajar.&#xA;&#xA;A veces siento la obligación de hacerlo. Como si tuviera alguna obligación de crear.&#xA;&#xA;Y creo que debo dejar de intentarlo.&#xA;&#xA;Porque al final no me lleva a ningún lado. Solo a más proyectos muertos. A más ideas que nunca terminan.&#xA;&#xA;Así que hoy dejo todo.&#xA;&#xA;No más proyectos muertos.&#xA;No más intentos vanos.&#xA;No más repositorios abandonados.&#xA;&#xA;Por fin me he dado cuenta de algo simple: no puedo convertir mi trabajo en un hobby. Me es imposible.&#xA;&#xA;Seguiré programando mientras sea mi trabajo.&#xA;&#xA;Pero el día que deje de serlo, será también el último día que escriba una línea de código.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>No puedo programar.</p>

<p>Bueno, sí puedo. Pero no puedo hacerlo en casa. No puedo hacerlo como hobby.</p>

<p>Por más que lo he intentado, me aburro. Me canso. Y lo dejo.</p>

<p>Pero no sé por qué lo sigo intentando.</p>

<p>Pensé en juegos, en apps. Pero al final todo queda en la idea, en un proyecto a medio coser. Y así, poco a poco, fui dejando un montón de cadáveres en mi GitHub.</p>

<p>Tengo amigos que lo disfrutan. Que pueden dedicarse a esto y aun así seguir con sus proyectos personales. Pero yo, por más que lo intento, no lo puedo separar.</p>

<p>Para mí es trabajo.</p>

<p>Algo que hago para ganarme la vida.</p>

<p>He tenido momentos en los que lo he odiado. Otros en los que lo he amado. Pero, ante todo, sigue siendo trabajo. No un hobby. Quizás en los primeros años fue así, pero cuando me dediqué a esto dejó de serlo.</p>

<p>Y cuando llego a casa, lo último que quiero es trabajar.</p>

<p>A veces siento la obligación de hacerlo. Como si tuviera alguna obligación de crear.</p>

<p>Y creo que debo dejar de intentarlo.</p>

<p>Porque al final no me lleva a ningún lado. Solo a más proyectos muertos. A más ideas que nunca terminan.</p>

<p>Así que hoy dejo todo.</p>

<p>No más proyectos muertos.
No más intentos vanos.
No más repositorios abandonados.</p>

<p>Por fin me he dado cuenta de algo simple: no puedo convertir mi trabajo en un hobby. Me es imposible.</p>

<p>Seguiré programando mientras sea mi trabajo.</p>

<p>Pero el día que deje de serlo, será también el último día que escriba una línea de código.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas al margen</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/q9sooabp3v</guid>
      <pubDate>Thu, 05 Mar 2026 19:41:38 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Soledad</title>
      <link>https://escritura.social/notasalmargen/soledad</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Tengo algunos posts en el tintero y, mientras se van cocinando, me he puesto a trabajar un poco en un microcuento.&#xA;&#xA;Abro los ojos en medio del océano, quieto hasta el horizonte. Cada cien metros, una barca como la mía. Exactamente como la mía. Un patrón infinito. Rostros distintos; la misma distancia. Nadie se acerca. Nadie rema. Nos vemos, pero no nos alcanzamos. Uno salta. El mar lo traga. Yo no.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Tengo algunos posts en el tintero y, mientras se van cocinando, me he puesto a trabajar un poco en un microcuento.</p></blockquote>

<p>Abro los ojos en medio del océano, quieto hasta el horizonte. Cada cien metros, una barca como la mía. Exactamente como la mía. Un patrón infinito. Rostros distintos; la misma distancia. Nadie se acerca. Nadie rema. Nos vemos, pero no nos alcanzamos. Uno salta. El mar lo traga. Yo no.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas al margen</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/95igfnjqt4</guid>
      <pubDate>Mon, 23 Feb 2026 17:25:35 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Dragones, cuevas y lamparas.</title>
      <link>https://escritura.social/sacronte/dragones-cuevas-y-lamparas</link>
      <description>&lt;![CDATA[Dragones, cuevas y lamparas.&#xA;&#xA;Leía en la app de agregación de videojuegos Stash que un chico habia terminado el Animal Well pero que, parafraseo &#34;Tienes que estar enfermo para conseguirte to los huevos&#34;. Alguna vez he pensado en meterme en el pozo de Animal Well (jeje) porque viendo gameplays en YouTube rebosa ese aire de complejidad e infinitud en los puzzles que te lleva a tener que buscar y rebuscar en cada rincón algo que interactué con otro algo, una pieza que encaje u otra conexión insospechada y te crea una familiaridad con el entorno de tanto recorrerlo cuando al mismo tiempo esa familiaridad te puede hacer perder la claridad de que tienes que buscar sus secretos y que pueden estar delante de tus narices.&#xA;&#xA;Pero ya me hago mayor y he perdido esa capacidad y paciencia de la infancia y la adolescencia de explotar cada juego hasta la saciedad, principalmente por dos razones. La primera, que antes tenía la imaginación suficiente para fantasear sobre lo que podría haber más allá de los propios límites del videojuego programado, visto de forma infantil por supuesto. Y la segunda porque vivíamos con la pensión de mi abuela y una tiendecita de &#34;20 duros&#34; que tenía mi madre junto a una compañera y apenas le daba ni para pagar el autónomo; si veía dos juegos al año me podía dar con un canto en los dientes. &#xA;&#xA;Fue en esos años —creo que en la navidad del 99— que mi madre, imagino que con gran esfuerzo, apareció con una PlayStation y el Spyro 2. Conseguí agenciarme ese día la única televisión del piso, coloqué el disco y me puse a jugar. El primer mapa era una pradera llena de gemas y con una especie de templete, posteriormente entrabas en una cueva en la que había más gemas en una elevación, un puente y unas lamparas que colgaban del techo y por último una zona circular con un potenciador de vuelo para una misión que consistía en encender otro puñado de lamparas con fuego para recibir una recompensa. Terminé la zona y seguí jugando hasta donde pude pero claro, cuando fui a guardar la partida me di cuenta que era imposible, necesitaba otro dispositivo, una memory card, que dado el desconocimiento de mi madre en el aspecto videojueguil pues ni siquiera pensaría en su existencia y en que fuese a hacerme falta. Por suerte un primo me dio una a los tres o cuatro meses pero hasta entonces tuve que empezar el juego cada día y llegar hasta donde llegase para luego apagar la consola y volver a empezar. &#xA;&#xA;wmyx63uu7ghzxgmor8oj-3951038699.jpg&#xA;&#xA;En esa repetición eterna buscaba sacar todo lo posible del juego, otras veces probaba hasta donde era capaz de llegar en una sola sesión y claro, como no solía conseguir las habilidades necesarias para acceder a los lugares donde se encontraban los tesoros pues intentaba presionar al juego de alguna manera. Y fue en esa cueva del primer mapa donde mas lo intenté, haciendo algo que ahora evidentemente con mi mentalidad de adulto y mi tiempo de adulto no se me ocurriría repetir indefinidamente: Usar el potenciador de vuelo, entrar en la cueva y encender las lamparas para conseguir el orbe de premio. Era imposible, el juego no estaba diseñado para eso y en el momento que accedía a la cueva, el temporizador de la mejora de vuelo se aceleraba y aunque conseguía encender unas cuantas siempre quedaban dos o tres después de terminarse. Era imposible y creo que aun sabiéndolo intentaba arañar milésimas de segundo, hacer un quiebro entrando por los arcos de acceso a la cueva, lanzar la bocanada de fuego desde un angulo imposible, ir casi rozando el techo para en el último momento de planeo poder avanzar unos metros más. Y nada, obviamente nunca lo logré hasta que no conseguí la habilidad correspondiente. Eso si, seguí jugando como un autentico enfermo, ya con memory card, al único juego que tenia, rebuscando en sus entrañas algo nuevo que hacer, me dejara o no el diseñador. Porque era jugar por jugar, por divertirse y por explorar, no era uno más en la lista a pasarse porque tienes diez más esperándote en el disco duro para fichar, reseñar, puntuar y olvidar. &#xA;&#xA;Cuanto echo de menos disfrutar los videojuegos de esa manera...&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="dragones-cuevas-y-lamparas">Dragones, cuevas y lamparas.</h2>

<p>Leía en la app de agregación de videojuegos Stash que un chico habia terminado el Animal Well pero que, parafraseo <em>“Tienes que estar enfermo para conseguirte to los huevos”</em>. Alguna vez he pensado en meterme en el pozo de Animal Well (jeje) porque viendo gameplays en YouTube rebosa ese aire de complejidad e infinitud en los puzzles que te lleva a tener que buscar y rebuscar en cada rincón algo que interactué con otro algo, una pieza que encaje u otra conexión insospechada y te crea una familiaridad con el entorno de tanto recorrerlo cuando al mismo tiempo esa familiaridad te puede hacer perder la claridad de que tienes que buscar sus secretos y que pueden estar delante de tus narices.</p>

<p>Pero ya me hago mayor y he perdido esa capacidad y paciencia de la infancia y la adolescencia de explotar cada juego hasta la saciedad, principalmente por dos razones. La primera, que antes tenía la imaginación suficiente para fantasear sobre lo que podría haber más allá de los propios límites del videojuego programado, visto de forma infantil por supuesto. Y la segunda porque vivíamos con la pensión de mi abuela y una tiendecita de “20 duros” que tenía mi madre junto a una compañera y apenas le daba ni para pagar el autónomo; si veía dos juegos al año me podía dar con un canto en los dientes.</p>

<p>Fue en esos años —creo que en la navidad del 99— que mi madre, imagino que con gran esfuerzo, apareció con una PlayStation y el Spyro 2. Conseguí agenciarme ese día la única televisión del piso, coloqué el disco y me puse a jugar. El primer mapa era una pradera llena de gemas y con una especie de templete, posteriormente entrabas en una cueva en la que había más gemas en una elevación, un puente y unas lamparas que colgaban del techo y por último una zona circular con un potenciador de vuelo para una misión que consistía en encender otro puñado de lamparas con fuego para recibir una recompensa. Terminé la zona y seguí jugando hasta donde pude pero claro, cuando fui a guardar la partida me di cuenta que era imposible, necesitaba otro dispositivo, una memory card, que dado el desconocimiento de mi madre en el aspecto videojueguil pues ni siquiera pensaría en su existencia y en que fuese a hacerme falta. Por suerte un primo me dio una a los tres o cuatro meses pero hasta entonces tuve que empezar el juego cada día y llegar hasta donde llegase para luego apagar la consola y volver a empezar.</p>

<p><a href="https://postimg.cc/xJKn6F4t" rel="nofollow"><img src="https://i.postimg.cc/k4HGX0F3/wmyx63uu7ghzxgmor8oj-3951038699.jpg" alt="wmyx63uu7ghzxgmor8oj-3951038699.jpg"></a></p>

<p>En esa repetición eterna buscaba sacar todo lo posible del juego, otras veces probaba hasta donde era capaz de llegar en una sola sesión y claro, como no solía conseguir las habilidades necesarias para acceder a los lugares donde se encontraban los tesoros pues intentaba presionar al juego de alguna manera. Y fue en esa cueva del primer mapa donde mas lo intenté, haciendo algo que ahora evidentemente con mi mentalidad de adulto y mi tiempo de adulto no se me ocurriría repetir indefinidamente: Usar el potenciador de vuelo, entrar en la cueva y encender las lamparas para conseguir el orbe de premio. <strong>Era imposible</strong>, el juego no estaba diseñado para eso y en el momento que accedía a la cueva, el temporizador de la mejora de vuelo se aceleraba y aunque conseguía encender unas cuantas siempre quedaban dos o tres después de terminarse. Era imposible y creo que aun sabiéndolo intentaba arañar milésimas de segundo, hacer un quiebro entrando por los arcos de acceso a la cueva, lanzar la bocanada de fuego desde un angulo imposible, ir casi rozando el techo para en el último momento de planeo poder avanzar unos metros más. Y nada, obviamente nunca lo logré hasta que no conseguí la habilidad correspondiente. Eso si, seguí jugando como un autentico enfermo, ya con memory card, al único juego que tenia, rebuscando en sus entrañas algo nuevo que hacer, me dejara o no el diseñador. Porque era jugar por jugar, por divertirse y por explorar, no era uno más en la lista a pasarse porque tienes diez más esperándote en el disco duro para fichar, reseñar, puntuar y olvidar.</p>

<p>Cuanto echo de menos disfrutar los videojuegos de esa manera...</p>
]]></content:encoded>
      <author>Sacronte</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/8o44vtoiew</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Feb 2026 19:36:26 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Quiero volver a escribir</title>
      <link>https://escritura.social/notasalmargen/quiero-volver-a-escribir</link>
      <description>&lt;![CDATA[Ha pasado un año desde que dejé de escribir. Ha pasado tiempo desde que abandoné esa primera novela que no sé cuántas veces inicié. Esos diarios que dejé a un lado.&#xA;&#xA;No sé cuántos blogs he abandonado, en los que perdí más tiempo pensando en cómo se veían, dejando de lado lo más importante: escribir. Por eso ahora he abierto este blog, aquí, para volver a escribir. Siento que será difícil, pero ahora estoy más animado.&#xA;&#xA;Y creo que ha sido gracias a dejar a un lado las redes sociales privativas. Se siente raro decir que ya no he abierto TikTok, que eliminé hace semanas Twitter —ahora conocido como una letra horrible como X—, e Instagram sigue ahí. He llegado a entrar, pero solo la abro para volverla a cerrar.&#xA;&#xA;Y así he comenzado mi camino en el fediverso. Aunque hace mucho que me había hecho cuentas en diferentes instancias, siempre quedaron abandonadas. Pero hace como un año, un amigo y yo montamos nuestra propia instancia. Y ahora la he convertido en mi casa.&#xA;&#xA;Y aunque estar lejos de esas redes me aleja de tener mayor visibilidad, me da igual. Porque al final todo está hecho para priorizar ciertos posts, ciertos videos… así que, ¿qué más da? Prefiero ser visto por pocos sin estar atado a un algoritmo.&#xA;&#xA;Así que sí, quiero volver a escribir.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Ha pasado un año desde que dejé de escribir. Ha pasado tiempo desde que abandoné esa primera novela que no sé cuántas veces inicié. Esos diarios que dejé a un lado.</p>

<p>No sé cuántos blogs he abandonado, en los que perdí más tiempo pensando en cómo se veían, dejando de lado lo más importante: escribir. Por eso ahora he abierto este blog, aquí, para volver a escribir. Siento que será difícil, pero ahora estoy más animado.</p>

<p>Y creo que ha sido gracias a dejar a un lado las redes sociales privativas. Se siente raro decir que ya no he abierto TikTok, que eliminé hace semanas Twitter —ahora conocido como una letra horrible como X—, e Instagram sigue ahí. He llegado a entrar, pero solo la abro para volverla a cerrar.</p>

<p>Y así he comenzado mi camino en el fediverso. Aunque hace mucho que me había hecho cuentas en diferentes instancias, siempre quedaron abandonadas. Pero hace como un año, un amigo y yo montamos nuestra propia instancia. Y ahora la he convertido en mi casa.</p>

<p>Y aunque estar lejos de esas redes me aleja de tener mayor visibilidad, me da igual. Porque al final todo está hecho para priorizar ciertos posts, ciertos videos… así que, ¿qué más da? Prefiero ser visto por pocos sin estar atado a un algoritmo.</p>

<p>Así que sí, quiero volver a escribir.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Notas al margen</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/pzp67q19ms</guid>
      <pubDate>Sun, 08 Feb 2026 02:04:44 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>.padre</title>
      <link>https://escritura.social/heyazorin/padre</link>
      <description>&lt;![CDATA[¿Qué ocurrirá con nuestros recuerdos cuando nuestros familiares estén muertos?&#xA;&#xA;Hay tantas cosas que desconocemos de los nuestros que esta pregunta me asaltó directamente: ¿sabrías decirme cómo fue la infancia de tus abuelos? Tienes pinceladas pero, si todavía los conservas, se abre ante ti un abismo de conocimiento sobre tu propia familia: visítalos, habla con ellos, pregúntales sobre sus recuerdos porque también forman parte de tu historia. &#xA;&#xA;Sobre estos pensamientos navegaba cuando decidí embarcar a mi padre en su propio documental. Quería que contara su historia, conocerla y poder tenerla para revisitarla. Que él trazara su propia línea de importancia de las cosas. &#xA; &#xA;Y este es el resultado: la historia de su vida. &#xA;Contada por él. &#xA;&#xA;iframe width=&#34;650&#34; height=&#34;315&#34; src=&#34;https://www.youtube.com/embed/8v5Wos9Hg6k?si=tuljLL8B7FM5RhGD&#34; title=&#34;YouTube video player&#34; frameborder=&#34;0&#34; allow=&#34;accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share&#34; referrerpolicy=&#34;strict-origin-when-cross-origin&#34; allowfullscreen/iframe]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>¿Qué ocurrirá con nuestros recuerdos cuando nuestros familiares estén muertos?</p>

<p>Hay tantas cosas que desconocemos de los nuestros que esta pregunta me asaltó directamente: ¿sabrías decirme cómo fue la infancia de tus abuelos? Tienes pinceladas pero, si todavía los conservas, se abre ante ti un abismo de conocimiento sobre tu propia familia: visítalos, habla con ellos, pregúntales sobre sus recuerdos porque también forman parte de tu historia.</p>

<p>Sobre estos pensamientos navegaba cuando decidí embarcar a mi padre en su propio <em>documental</em>. Quería que contara su historia, conocerla y poder tenerla para revisitarla. Que él trazara <strong>su propia línea de importancia de las cosas</strong>.</p>

<p>Y este es el resultado: la historia de su vida.
Contada por él.</p>

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]]></content:encoded>
      <author>heyazorin</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/l0k6702p8c</guid>
      <pubDate>Fri, 23 Jan 2026 10:33:01 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El gatito de la ventana</title>
      <link>https://escritura.social/chuck/el-gatito-de-la-ventana</link>
      <description>&lt;![CDATA[—¿Qué le pasa al gatito de la ventana? —interrumpo a papá mientras me pone los patines.&#xA;Papá dice que está malito. O que está viejito. O las dos. Yo creo que no es eso. Tiene cortes como los que salen en mis tebeos. Creo que el gatito debe ser un caballero, o un pirata, porque le falta un ojo y a todos los piratas les falta un ojo. Pienso que se pasa los días peleando y robando, y riendo muy fuerte. Cuando lo veo en la ventana siempre está muy serio; seguro que pensando en su siguiente aventura. Debe ser estupendo ser gatito pirata.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>—¿Qué le pasa al gatito de la ventana? —interrumpo a papá mientras me pone los patines.
Papá dice que está malito. O que está viejito. O las dos. Yo creo que no es eso. Tiene cortes como los que salen en mis tebeos. Creo que el gatito debe ser un caballero, o un pirata, porque le falta un ojo y a todos los piratas les falta un ojo. Pienso que se pasa los días peleando y robando, y riendo muy fuerte. Cuando lo veo en la ventana siempre está muy serio; seguro que pensando en su siguiente aventura. Debe ser estupendo ser gatito pirata.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Cuaderno de un solo ojo</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/x9f9esy2it</guid>
      <pubDate>Tue, 20 Jan 2026 21:41:37 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Reflexiones de burnout (agosto de 2025)</title>
      <link>https://escritura.social/ampilee/reflexiones-de-burnout-agosto-de-2025</link>
      <description>&lt;![CDATA[Pensamientos&#xA;&#xA;Si solamente voy a hacer una cosa en esta extraña vida que se me ha dado, que sea ser consciente de que soy fascinante.&#xA;Un trocito muy especial del universo que se levanta, que se alza y sabe que es un trocito especial del universo. Que sus átomos fueron parte de estrellas, polvo estelar de los confines del cosmos.&#xA;Y hoy, aquí, ahora, lo sabe.&#xA;LO SABE.&#xA;Lo sabe y ha visto estrellas, mar y nieve.&#xA;Ha visto mundo extraños e increíbles con ojos que no son ojos.&#xA;¿Dónde está mi principio y dónde está mi fin?&#xA;¿Dónde está el principio de mi conciencia y dónde está su fin?&#xA;No hay principio. No hay fin.&#xA;Aquí. Ahora. Eternamente.&#xA;La compasión como cuestión de vida o muerte. Porque lo es.&#xA;El sistema causa sufrimiento y el sufrimiento causa la compasión para resistir. Y, si me equivoco, reparar.&#xA;¿Cómo de lento lo puedo hacer?&#xA;¿Cómo de imperfecto lo puedo hacer?&#xA;¿Cómo, después de toda una vida persiguiendo rapidez y perfección?&#xA;Ya no corro más.&#xA;Se acabó la expectativa retorcida. Se acabó correr. Se acabó huir hacia delante.&#xA;Estoy bien aquí. Estoy bien así.&#xA;No quiero más. NO QUIERO MÁS.&#xA;Mi libertad, decir que no al trozo de comida que no quiero.&#xA;RESPETARME, POR FIN.&#xA;Ya no me trago más mentiras. &#xA;Les digo que NO.&#xA;Trazaré los surcos, trazaré los caminos. Para que sea cada vez más sencillo seguirlos. Eso es lo que anhelo.&#xA;Simpleza. Belleza.&#xA;Lo bello es simple a la vista y complejo ante el cosmos.&#xA;¡Qué belleza soy, capaz de generar belleza!&#xA;¿Pero cómo puedes estar quemándote y seguir escribiendo?&#xA;Ésta es mi meditación, ésta es mi plegaria.&#xA;La canción que no sé escribir.&#xA;Lo que sale de mí porque pasa a través de mí.&#xA;¿Alguien lo entiende?&#xA;Ni lo sé, ni me importa.&#xA;Es un susurro en el viento, por si más tarde lo quiero oír. O no.&#xA;Siempre pensé que escribiría una gran historia.&#xA;Ahora sé que soy una gran historia.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>#Pensamientos</p>

<p>Si solamente voy a hacer una cosa en esta extraña vida que se me ha dado, que sea ser consciente de que soy <strong>fascinante</strong>.
Un trocito muy especial del universo que se levanta, que se alza y sabe que es un trocito especial del universo. Que sus átomos fueron parte de estrellas, polvo estelar de los confines del cosmos.
Y hoy, aquí, ahora, lo sabe.
LO SABE.
Lo sabe y ha visto estrellas, mar y nieve.
Ha visto mundo extraños e increíbles con ojos que no son ojos.
¿Dónde está mi principio y dónde está mi fin?
¿Dónde está el principio de mi conciencia y dónde está su fin?
No hay principio. No hay fin.
Aquí. Ahora. Eternamente.
La compasión como cuestión de vida o muerte. Porque lo es.
El sistema causa sufrimiento y el sufrimiento causa la compasión para resistir. Y, si me equivoco, reparar.
¿Cómo de lento lo puedo hacer?
¿Cómo de imperfecto lo puedo hacer?
¿Cómo, después de toda una vida persiguiendo rapidez y perfección?
Ya no corro más.
Se acabó la expectativa retorcida. Se acabó correr. Se acabó huir hacia delante.
Estoy bien aquí. Estoy bien así.
No quiero más. NO QUIERO MÁS.
Mi libertad, decir que no al trozo de comida que no quiero.
RESPETARME, POR FIN.
Ya no me trago más mentiras.
Les digo que NO.
Trazaré los surcos, trazaré los caminos. Para que sea cada vez más sencillo seguirlos. Eso es lo que anhelo.
Simpleza. Belleza.
Lo bello es simple a la vista y complejo ante el cosmos.
¡Qué belleza soy, capaz de generar belleza!
¿Pero cómo puedes estar quemándote y seguir escribiendo?
Ésta es mi meditación, ésta es mi plegaria.
La canción que no sé escribir.
Lo que sale de mí porque pasa a través de mí.
¿Alguien lo entiende?
Ni lo sé, ni me importa.
Es un susurro en el viento, por si más tarde lo quiero oír. O no.
Siempre pensé que escribiría una gran historia.
Ahora sé que soy una gran historia.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Páramo Imperfecto</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ysohlybrdu</guid>
      <pubDate>Tue, 13 Jan 2026 19:55:24 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Nada que decir</title>
      <link>https://escritura.social/fvillanueva/nada-que-decir</link>
      <description>&lt;![CDATA[Miro las anteriores entradas del (quasi)blog y veo que han pasado prácticamente dos años. Mucho tiempo como para retomar nada. Sin embargo, hoy me encuentro con ganas de escribir. No obstante, lo que me cuesta a menudo es encontrar algo que decir. Entre todo el inmenso ruido que sufrimos, no creo que lo que vaya a comunicar aporte absolutamente nada. De hecho, creo que uno de los problemas que tenemos, como sociedad, es que todo el mundo está diciendo cosas continuamente: por chat, en redes sociales de diverso tipo, en vídeo..., ¡incluso por teléfono! Sin embargo, frente a esta democratización de la expresión constante y sin filtro, tampoco creo que el anterior modelo, en el que solo unos pocos podían hablar y gozar de una cierta difusión para su mensaje, fuera mejor. Además, se daba también frecuentemente el mismo fenómeno: mucho hablar para poco que aportar (simplemente lo hacía menos gente, únicamente aquella que contaba con el privilegio de poder hacerlo). Tampoco me engaño: la difusión de un mensaje a gran escala hoy día sigue obedeciendo a lógicas de poder.&#xA;&#xA;En la música –y en las artes, en la literatura, en las ciencias...– pasa algo similar: seguimos teniendo mucha producción que no va más allá de repetir lo que ya ha sido dicho (a veces, incluso por el mismo emisor) hasta la náusea. Quizá sea algo necesario para que, entre tanta cosa, aparezca de tanto en tanto algo que merezca la pena, pero es algo que tiene efectos perversos bastante claros. Por ejemplo, el gasto de recursos (tiempo, esfuerzo, atención...) en cosas que, siendo honestos, no lo merecerían.&#xA;&#xA;En Mastodon, donde tengo una actividad lectora más o menos frecuente, escribo pocas veces. Sin embargo, la cantidad de veces que comienzo a escribir un toot para, incluso una vez terminado, borrarlo es considerable. ¿Por qué? Depende. En ocasiones, porque me doy cuenta de que estoy contando cosas que no me apetece que sean públicas. Otras veces porque, una vez leído el toot, me parece que lo único que aporta es ruido. Y no quiero colaborar a la generación de más ruido (aunque soy consciente de que casi siempre, cuando acabo publicando un toot, es lo que hago). Por eso, desde siempre, mi producción de mensajes en distintos ámbitos es bastante escasa: en casa hablo poco; compongo poco y solo cuando tengo algo que probar que me interesa; genero pocos mensajes en chats y redes sociales; etc. En fin, que me expreso con poca frecuencia y, a veces, cuando no me queda más remedio. Probablemente estoy haciendo de la necesidad virtud y toda mi opinión sobre el asunto tenga que ver con una cuestión de carácter, un carácter condicionado por una infancia y una educación que me dejaron claro que era mejor no expresarse mucho, no te fuera a caer una hostia, real o figurada. Quién sabe. O quizá, sencillamente, es que realmente no tengo nada que decir, nada que comunicar, y soy una especie de cáscara vacía.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Miro las anteriores entradas del (quasi)blog y veo que han pasado prácticamente dos años. Mucho tiempo como para retomar nada. Sin embargo, hoy me encuentro con ganas de escribir. No obstante, lo que me cuesta a menudo es encontrar algo que decir. Entre todo el inmenso ruido que sufrimos, no creo que lo que vaya a comunicar aporte absolutamente nada. De hecho, creo que uno de los problemas que tenemos, como sociedad, es que todo el mundo está diciendo cosas continuamente: por chat, en redes sociales de diverso tipo, en vídeo..., ¡incluso por teléfono! Sin embargo, frente a esta democratización de la expresión constante y sin filtro, tampoco creo que el anterior modelo, en el que solo unos pocos podían hablar y gozar de una cierta difusión para su mensaje, fuera mejor. Además, se daba también frecuentemente el mismo fenómeno: mucho hablar para poco que aportar (simplemente lo hacía menos gente, únicamente aquella que contaba con el privilegio de poder hacerlo). Tampoco me engaño: la difusión de un mensaje a gran escala hoy día sigue obedeciendo a lógicas de poder.</p>

<p>En la música –y en las artes, en la literatura, en las ciencias...– pasa algo similar: seguimos teniendo mucha producción que no va más allá de repetir lo que ya ha sido dicho (a veces, incluso por el mismo emisor) hasta la náusea. Quizá sea algo necesario para que, entre tanta cosa, aparezca de tanto en tanto algo que merezca la pena, pero es algo que tiene efectos perversos bastante claros. Por ejemplo, el gasto de recursos (tiempo, esfuerzo, atención...) en cosas que, siendo honestos, no lo merecerían.</p>

<p>En Mastodon, donde tengo una actividad lectora más o menos frecuente, escribo pocas veces. Sin embargo, la cantidad de veces que comienzo a escribir un toot para, incluso una vez terminado, borrarlo es considerable. ¿Por qué? Depende. En ocasiones, porque me doy cuenta de que estoy contando cosas que no me apetece que sean públicas. Otras veces porque, una vez leído el toot, me parece que lo único que aporta es ruido. Y no quiero colaborar a la generación de más ruido (aunque soy consciente de que casi siempre, cuando acabo publicando un toot, es lo que hago). Por eso, desde siempre, mi producción de mensajes en distintos ámbitos es bastante escasa: en casa hablo poco; compongo poco y solo cuando tengo algo que probar que me interesa; genero pocos mensajes en chats y redes sociales; etc. En fin, que me expreso con poca frecuencia y, a veces, cuando no me queda más remedio. Probablemente estoy haciendo de la necesidad virtud y toda mi opinión sobre el asunto tenga que ver con una cuestión de carácter, un carácter condicionado por una infancia y una educación que me dejaron claro que era mejor no expresarse mucho, no te fuera a caer una hostia, real o figurada. Quién sabe. O quizá, sencillamente, es que realmente no tengo nada que decir, nada que comunicar, y soy una especie de cáscara vacía.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Fernando Villanueva</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/vchtesrf3x</guid>
      <pubDate>Sat, 10 Jan 2026 09:21:01 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El ruido en mi mente</title>
      <link>https://escritura.social/santillanrh/el-ruido-en-mi-mente</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hoy escuché un debate informal entre un músico (flautista y director de orquesta), otro músico pero de rock y una actriz de cabaret, el moderador fue un periodista. El debate giraba sobre la música electrónica y los DJ&#39;s, sobre si se puede disfrutar un concierto de música electrónica: el músico de rock y la actriz asintieron sobre los beneficios hasta terapéuticos de asistir a un concierto de música electrónica, hasta se dijo que los mexicanos somos ruidosos y disfrutamos la música a alto volumen debido a que esa música se disfruta únicamente de esa manera. El músico clásico no asintió del todo, pues defendió que la música a alto volumen puede dañar la salud y no es entendible, a lo que el músico de rock respondió diciendo que la novena de Beethoven se disfruta a alto volumen. &#xA;&#xA;A todo esto me vino a la mente lo que pienso sobre el alto volumen, pues además de los daños fisiológicos, los daños mentales tanto personales y sociales son evidentes y quiero enfocarme en lo siguiente:&#xA;&#xA;La música clásica siempre se escucha sin amplificación:&#xA;&#xA;Aunque hay conciertos de música clásica al aire libre o espacios demasiado grandes que necesitan amplificación electrónica, esta se disfruta plenamente en una sala diseñada acústicamente para no amplificar el sonido. Qué pena sería asistir a un concierto de música clásica al aire libre y que me toque cerca de una gran bocina, quedaría sordo y no entendería nada. &#xA;&#xA;Las dinámicas musicales se disfrutan en un concierto sin amplificar y en una sala adecuada, pues generalmente cuando en un concierto se amplifica el sonido, se utilizan compresores y limitadores, lo que altera el sonido original y no se puede disfrutar un momento musical suave (piano) y cómo este puede ir creciendo gradualmente hasta llegar a un momento fuerte (forte) y mucho menos escuchar la destreza de las y los músicos para controlar estas dinámicas. Este es un problema cuando se amplifica el sonido mediante la electrónica y la ingeniería de audio, se escucha este problema en las transmisiones en línea y en grabaciones: es difícil escuchar transmisiones y grabaciones que tengan bien medidas las técnicas de ingeniería de audio y no distorsionen las dinámicas. &#xA;&#xA;La música no clásica puede no necesitar amplificación:&#xA;&#xA;Los conciertos de rock, pop y otros géneros conocidos masivamente, son electrónicos por naturaleza y necesitan amplificación electrónica. Son para ser compartidos en masa y puedo decir que están diseñados para la masa. Pero ¿Qué pasaría si cambiamos los instrumentos a instrumentos acústicos y que requieran poca amplificación y hasta evitar la amplificación en algunos instrumentos? Sería más disfrutable y el virtuosismo de los músicos puede valorarse mejor. Seguro hay conciertos (no para las masas) de este tipo y estoy seguro que es otro mundo.&#xA;&#xA;La música grabada a todo volumen:&#xA;&#xA;Además de los daños fisiológicos de la música a todo volumen, ya sea con o sin audífonos, los daños al otro pueden ser peor. Disfrutar la música a todo volumen puede &#34;cartártico&#34; (como ir a la feria de juegos mecánicos y gritar, o ir a una manifestación y gritar en contra del Estado), pero puede dañar a otros (incluso a los animales). Algunos aseguran el valor terapéutico de esta música a todo volumen, pero es una terapia fácil, de autoayuda, una terapia de televisión. Sería lo mismo que buscar la meditación por medio de la religión.&#xA;&#xA;El debate no pudo ir más allá, el músico clásico no pudo defender del todo su postura y los otros defendieron su postura sin ceder. Pude notar que sus posiciones de privilegio social no permiten la crítica al tipo de música al que están acostumbrados (y sé muy bien que hay mucho que criticar a la música clásica por su elitismo), es difícil concebir que lo que haces tiene repercusiones, porque pierdes privilegios o pone en duda tu posición de privilegio. La mesa de debate era por personajes de clase media (acomodada) y desde mi perspectiva esto limita el debate (no debería, pero sucedió).&#xA;&#xA;Además...&#xA;&#xA;La novena de Beethoven no se escucha a todo volumen. Para disfrutar la novena y cualquier otra obra sinfónica (que son las que pueden llegar a decibles altos), se disfrutan en vivo y en una sala de conciertos sin amplificar de ninguna manera, pues los momentos fortes pueden ser ensordecedores, pero gracias a la vida que no son muy largos y que siempre hay momentos suaves. &#xA;&#xA;La música sinfónica al aire libre, amplificada y con público masivo, es eso, para las masas. Son intentos de masificar la música clásica, de convertirlos en show para &#34;evangelizar&#34; al público &#34;inculto&#34;. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hoy escuché un debate informal entre un músico (flautista y director de orquesta), otro músico pero de rock y una actriz de cabaret, el moderador fue un periodista. El debate giraba sobre la música electrónica y los DJ&#39;s, sobre si se puede disfrutar un concierto de música electrónica: el músico de rock y la actriz asintieron sobre los beneficios hasta terapéuticos de asistir a un concierto de música electrónica, hasta se dijo que los mexicanos somos ruidosos y disfrutamos la música a alto volumen debido a que esa música se disfruta únicamente de esa manera. El músico clásico no asintió del todo, pues defendió que la música a alto volumen puede dañar la salud y no es entendible, a lo que el músico de rock respondió diciendo que la novena de Beethoven se disfruta a alto volumen.</p>

<p>A todo esto me vino a la mente lo que pienso sobre el alto volumen, pues además de los daños fisiológicos, los daños mentales tanto personales y sociales son evidentes y quiero enfocarme en lo siguiente:</p>

<h3 id="la-música-clásica-siempre-se-escucha-sin-amplificación">La música clásica siempre se escucha sin amplificación:</h3>

<p>Aunque hay conciertos de música clásica al aire libre o espacios demasiado grandes que necesitan amplificación electrónica, esta se disfruta plenamente en una sala diseñada acústicamente para no amplificar el sonido. Qué pena sería asistir a un concierto de música clásica al aire libre y que me toque cerca de una gran bocina, quedaría sordo y no entendería nada.</p>

<p>Las dinámicas musicales se disfrutan en un concierto sin amplificar y en una sala adecuada, pues generalmente cuando en un concierto se amplifica el sonido, se utilizan compresores y limitadores, lo que altera el sonido original y no se puede disfrutar un momento musical suave (piano) y cómo este puede ir creciendo gradualmente hasta llegar a un momento fuerte (forte) y mucho menos escuchar la destreza de las y los músicos para controlar estas dinámicas. Este es un problema cuando se amplifica el sonido mediante la electrónica y la ingeniería de audio, se escucha este problema en las transmisiones en línea y en grabaciones: es difícil escuchar transmisiones y grabaciones que tengan bien medidas las técnicas de ingeniería de audio y no distorsionen las dinámicas.</p>

<h3 id="la-música-no-clásica-puede-no-necesitar-amplificación">La música no clásica puede no necesitar amplificación:</h3>

<p>Los conciertos de rock, pop y otros géneros conocidos masivamente, son electrónicos por naturaleza y necesitan amplificación electrónica. Son para ser compartidos en masa y puedo decir que están diseñados para la masa. Pero ¿Qué pasaría si cambiamos los instrumentos a instrumentos acústicos y que requieran poca amplificación y hasta evitar la amplificación en algunos instrumentos? Sería más disfrutable y el virtuosismo de los músicos puede valorarse mejor. Seguro hay conciertos (no para las masas) de este tipo y estoy seguro que es otro mundo.</p>

<h3 id="la-música-grabada-a-todo-volumen">La música grabada a todo volumen:</h3>

<p>Además de los daños fisiológicos de la música a todo volumen, ya sea con o sin audífonos, los daños al otro pueden ser peor. Disfrutar la música a todo volumen puede “cartártico” (como ir a la feria de juegos mecánicos y gritar, o ir a una manifestación y gritar en contra del Estado), pero puede dañar a otros (incluso a los animales). Algunos aseguran el valor terapéutico de esta música a todo volumen, pero es una terapia fácil, de autoayuda, una terapia de televisión. Sería lo mismo que buscar la meditación por medio de la religión.</p>

<p>El debate no pudo ir más allá, el músico clásico no pudo defender del todo su postura y los otros defendieron su postura sin ceder. Pude notar que sus posiciones de privilegio social no permiten la crítica al tipo de música al que están acostumbrados (y sé muy bien que hay mucho que criticar a la música clásica por su elitismo), es difícil concebir que lo que haces tiene repercusiones, porque pierdes privilegios o pone en duda tu posición de privilegio. La mesa de debate era por personajes de clase media (acomodada) y desde mi perspectiva esto limita el debate (no debería, pero sucedió).</p>

<p>Además...</p>

<p>La novena de Beethoven no se escucha a todo volumen. Para disfrutar la novena y cualquier otra obra sinfónica (que son las que pueden llegar a decibles altos), se disfrutan en vivo y en una sala de conciertos sin amplificar de ninguna manera, pues los momentos fortes pueden ser ensordecedores, pero gracias a la vida que no son muy largos y que siempre hay momentos suaves.</p>

<p>La música sinfónica al aire libre, amplificada y con público masivo, es eso, para las masas. Son intentos de masificar la música clásica, de convertirlos en show para “evangelizar” al público “inculto”.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Apuntes de Rob</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/l2us4qtrnr</guid>
      <pubDate>Sat, 03 Jan 2026 04:44:59 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Chico roble</title>
      <link>https://escritura.social/akane/chico-roble</link>
      <description>&lt;![CDATA[Chico roblebr /&#xA;Lo encontré en un claro del bosque. Destacaba, sólido y cálido, como un roble centenario.br /&#xA;Parecía haber cobijado innumerables criaturas, como si dar sombra y cuidar fueran algo natural en él. br /&#xA;Le hablé, me sonrió, y me dormí en la hierba cerca de sus raíces, rayos de sol tamizados acariciándome la cara. Cuando desperté, ya al atardecer, un manto de hojas me cubría y me calentaba. br /&#xA;Me marché a casa ya entrada la noche, arropada con el recuerdo –sólido y cálido– del chico roble centenario.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Chico roble</strong><br/>
Lo encontré en un claro del bosque. Destacaba, sólido y cálido, como un roble centenario.<br/>
Parecía haber cobijado innumerables criaturas, como si dar sombra y cuidar fueran algo natural en él. <br/>
Le hablé, me sonrió, y me dormí en la hierba cerca de sus raíces, rayos de sol tamizados acariciándome la cara. Cuando desperté, ya al atardecer, un manto de hojas me cubría y me calentaba. <br/>
Me marché a casa ya entrada la noche, arropada con el recuerdo –sólido y cálido– del chico roble centenario.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Enredada</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/s33ovxigj0</guid>
      <pubDate>Wed, 17 Dec 2025 00:14:10 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Ponerse al día</title>
      <link>https://escritura.social/editora/ponerse-al-dia</link>
      <description>&lt;![CDATA[Hoy me ha llamado mi amiga Bea. Hemos estado 59 minutos y 27 segundos hablando (lo dice mi Blackberry). Ella estaba cocinando y se acordaba de mí mientras picaba la cebolla porque estaba preparando empanada, con la receta que le dio mi madre una vez que hace años se encontraron en el Eroski. Fue en aquella temporada (su último piso de estudiante) en la que podríamos haber sido vecinas pero no, porque yo ya me había ido de Vitoria. &#xA;&#xA;Nos hemos puesto al día también, claro, un poco. Me ha contado que su pareja lleva de baja desde septiembre, desde que la llamó ingresado de urgencia en el hospital cuando ella estaba en la peluquería y se fue con el pelo a medio cortar y sin pagar del susto que se llevó. Eso fue la última vez que hablamos, yo me quedé en que le habían dado el alta del hospital y que iba estando mejor.&#xA;&#xA;Por supuesto, hemos hablado de lavaderos, de que ya me he puesto a leer su manuscrito, de cómo pondremos los pies de página y dónde irán las fotos. De simplificar por un lado y de añadir unas grabaciones nuevas que ha encontrado.&#xA;&#xA;Nos hemos reído porque de repente sin darme cuenta le he hablado en catalán (siempre que hablo sobre mi guapa salta un resorte en mi cerebro y cambio al catalán sin pensar) y eso ha servido para confesarle que hay palabras casi imposibles de pronunciar para mí a pesar de que son tan esenciales como &#34;lata de atún&#34; (&#34;llauna de toninya&#34;) —insértese aquí el recuerdo, la complicidad, de todas esas noches de conversación en su piso de estudiantes cuando nos quedábamos hasta las tantas y yo era feliz con mi &#34;latita de atún&#34;—.&#xA;&#xA;También he puesto en voz alta el cansancio que llevo acumulado, diez años para acabar un proyecto son muchos años y ahora que ya casi está todo, que solo falta amueblar para que @casatiajulia@pixelfed.social empiece su nueva vida, es justo cuando me fallan las fuerzas. No es fácil reconocer este desánimo repentino (ya pasará).&#xA;&#xA;Nunca tuve un grupo de amigas como tal con las que hacer cosas. Amigas con las que se supone que compartes la vida, esto es, compartes actividades. Siempre fui una niña rara que no acababa de encajar porque me gustaba leer y estar en mi mundo. &#xA;&#xA;Lo más parecido a alguien con quien &#34;hacer cosas&#34; era la Mari Trini, que vivía enfrente de casa de mi abuela en el pueblo y a quien veía todos los veranos. Tenía dos años más que yo y era un poco &#34;cabra loca&#34; así que aprovechaba esa diferencia de edad para arrastrarme a aventuras como escalar el castillo por el lado más difícil o meternos en cuevas en las que nos prohibían entrar. Una vez, cuando aún había autobús en el pueblo, cogimos &#34;el coche&#34; de Zaragoza, que pasaba lunes, jueves y sábados y nos fuimos a Canfranc un jueves para volver el sábado, aunque finalmente acabamos durmiendo en Huesca capital en casa de una compañera mía de universidad. Con el tiempo la Mari Trini &#34;sentó cabeza&#34;, se casó y tuvo dos hijos, quién lo iba a decir. &#xA;&#xA;Pero en Vitoria, en mi día a día, mientras el resto de adolescentes quedaban para salir de fiesta, de excursión o de lo que fuera, yo me quedaba en casa, sola y sintiéndome diferente.&#xA;&#xA;Conocer en Inglaterra, gracias a una beca, a las que hoy, 30 años después, aún son mis amigas («amistad: Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato» -RAE) para mí lo cambió todo. Pero no porque pudiera compartir montones de actividades con ellas, para nada. Ellas, de vuelta a Vitoria, seguían con sus cuadrillas y con su grupos y su vida. Yo empezaba la universidad, en otra ciudad, y también iba a lo mío. &#xA;&#xA;Lo importante, lo sustancial, es que encontré personas que me entendían, que me daban otros puntos de vista, en las que podía confiar, que de repente me miraban no como &#34;la rara&#34; sino como &#34;la interesante&#34;. Personas con las que hablar a corazón abierto y a las que, sí, también podía contarles mi vida y ellas a mí la suya.&#xA;&#xA;«Ya no compartimos la vida, nos la resumimos» dice este artículo. Resumir en vez de contar. «Si pudiéramos hablar bien con toda la gente que queremos, tal como queremos, con tiempo para disfrutar de ello en un plazo narrativo, en una pausa segura para ser escuchados y escuchar, quizá no escribiríamos», dice Carmen Martín Gaite, y continúa: «En el momento en el que hay alguien con quien puedes hablar, para mí que se quiten el cine, el teatro, los viajes...» (ver en Literatube)&#xA;&#xA;Quizás el problema no sea el «contarnos la vida» en vez de compartirla. Quizás la cuestión está en los tiempos, en los plazos en los que se dan esas conversaciones. Por suerte mis amigas siguen siendo para mí, precisamente, esa «pausa segura para ser escuchada y escuchar». &#xA;&#xA;Ojalá más tiempo para pausas, más tiempo para la amistad.&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hoy me ha llamado mi amiga Bea. Hemos estado 59 minutos y 27 segundos hablando (lo dice mi Blackberry). Ella estaba cocinando y se acordaba de mí mientras picaba la cebolla porque estaba preparando empanada, con la receta que le dio mi madre una vez que hace años se encontraron en el Eroski. Fue en aquella temporada (su último piso de estudiante) en la que podríamos haber sido vecinas pero no, porque yo ya me había ido de Vitoria.</p>

<p>Nos hemos puesto al día también, claro, un poco. Me ha contado que su pareja lleva de baja desde septiembre, desde que la llamó ingresado de urgencia en el hospital cuando ella estaba en la peluquería y se fue con el pelo a medio cortar y sin pagar del susto que se llevó. Eso fue la última vez que hablamos, yo me quedé en que le habían dado el alta del hospital y que iba estando mejor.</p>

<p>Por supuesto, hemos hablado de lavaderos, de que ya me he puesto a leer su manuscrito, de cómo pondremos los pies de página y dónde irán las fotos. De simplificar por un lado y de añadir unas grabaciones nuevas que ha encontrado.</p>

<p>Nos hemos reído porque de repente sin darme cuenta le he hablado en catalán (siempre que hablo sobre mi guapa salta un resorte en mi cerebro y cambio al catalán sin pensar) y eso ha servido para confesarle que hay palabras casi imposibles de pronunciar para mí a pesar de que son tan esenciales como “lata de atún” (“llauna de toninya”) —insértese aquí el recuerdo, la complicidad, de todas esas noches de conversación en su piso de estudiantes cuando nos quedábamos hasta las tantas y yo era feliz con mi “latita de atún”—.</p>

<p>También he puesto en voz alta el cansancio que llevo acumulado, diez años para acabar un proyecto son muchos años y ahora que ya casi está todo, que solo falta amueblar para que @casatiajulia@pixelfed.social empiece su nueva vida, es justo cuando me fallan las fuerzas. No es fácil reconocer este desánimo repentino (ya pasará).</p>

<p>Nunca tuve un grupo de amigas como tal con las que hacer cosas. Amigas con las que se supone que compartes la vida, esto es, compartes actividades. Siempre fui una niña rara que no acababa de encajar porque me gustaba leer y estar en mi mundo.</p>

<p>Lo más parecido a alguien con quien “hacer cosas” era la Mari Trini, que vivía enfrente de casa de mi abuela en el pueblo y a quien veía todos los veranos. Tenía dos años más que yo y era un poco “cabra loca” así que aprovechaba esa diferencia de edad para arrastrarme a aventuras como escalar el castillo por el lado más difícil o meternos en cuevas en las que nos prohibían entrar. Una vez, cuando aún había autobús en el pueblo, cogimos “el coche” de Zaragoza, que pasaba lunes, jueves y sábados y nos fuimos a Canfranc un jueves para volver el sábado, aunque finalmente acabamos durmiendo en Huesca capital en casa de una compañera mía de universidad. Con el tiempo la Mari Trini “sentó cabeza”, se casó y tuvo dos hijos, quién lo iba a decir.</p>

<p>Pero en Vitoria, en mi día a día, mientras el resto de adolescentes quedaban para salir de fiesta, de excursión o de lo que fuera, yo me quedaba en casa, sola y sintiéndome diferente.</p>

<p>Conocer en Inglaterra, gracias a una beca, a las que hoy, 30 años después, aún son mis amigas («amistad: Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato» -RAE) para mí lo cambió todo. Pero no porque pudiera compartir montones de actividades con ellas, para nada. Ellas, de vuelta a Vitoria, seguían con sus cuadrillas y con su grupos y su vida. Yo empezaba la universidad, en otra ciudad, y también iba a lo mío.</p>

<p>Lo importante, lo sustancial, es que encontré personas que me entendían, que me daban otros puntos de vista, en las que podía confiar, que de repente me miraban no como “la rara” sino como “la interesante”. Personas con las que hablar a corazón abierto y a las que, sí, también podía contarles mi vida y ellas a mí la suya.</p>

<p>«Ya no compartimos la vida, nos la resumimos» dice <a href="https://archive.is/hEDVg" rel="nofollow">este artículo</a>. Resumir en vez de contar. «Si pudiéramos hablar bien con toda la gente que queremos, tal como queremos, con tiempo para disfrutar de ello en un plazo narrativo, en una pausa segura para ser escuchados y escuchar, quizá no escribiríamos», dice Carmen Martín Gaite, y continúa: «En el momento en el que hay alguien con quien puedes hablar, para mí que se quiten el cine, el teatro, los viajes...» (<em>ver en <a href="https://literatube.com/w/vPx1XopAY853vVgScVNFgV" rel="nofollow">Literatube</a></em>)</p>

<p>Quizás el problema no sea el «contarnos la vida» en vez de compartirla. Quizás la cuestión está en los tiempos, en los plazos en los que se dan esas conversaciones. Por suerte mis amigas siguen siendo para mí, precisamente, esa «pausa segura para ser escuchada y escuchar».</p>

<p>Ojalá más tiempo para pausas, más tiempo para la amistad.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Retales, por @editora</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/9f6vzon6w2</guid>
      <pubDate>Sat, 06 Dec 2025 14:48:48 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Me duele mucho</title>
      <link>https://escritura.social/akane/me-duele-muchobr</link>
      <description>&lt;![CDATA[Me duele muchobr /&#xA;cuando la gente se acerca br /&#xA;y luego sale corriendo. br /&#xA;Maldito mundo br /&#xA;de ventanas emergentes br /&#xA;scroll infinito br /&#xA;y atención dispersa. br /&#xA;El silencio br /&#xA;es un castigo br /&#xA;y el ghosting br /&#xA;son mis lágrimas br /&#xA;a la noche.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Me duele mucho<br/>
cuando la gente se acerca <br/>
y luego sale corriendo. <br/>
Maldito mundo <br/>
de ventanas emergentes <br/>
scroll infinito <br/>
y atención dispersa. <br/>
El silencio <br/>
es un castigo <br/>
y el ghosting <br/>
son mis lágrimas <br/>
a la noche.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Enredada</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/6lhb9xug0q</guid>
      <pubDate>Wed, 03 Dec 2025 01:32:47 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Arcano</title>
      <link>https://escritura.social/akane/arcano</link>
      <description>&lt;![CDATA[Arcano&#xA;br /Me gusta mucho el olor de la ropa de invierno cuando la sacas del fondo del armario al empezar el frío, huele así como arcano.&#xA;br / Huele un poco al armario de las chaquetas antiguas de mi madre, las que se ponía de joven pero se le quedaron estrechas y nunca donó, porque ella echaba de menos entrar en esa ropa y deshacerse ellas era como admitir que ese tiempo nunca volvería.&#xA;br / Huele un poco al armario de la casa de mi abuela, con toda la ropa de mi tía, la que se marchó del pueblo exiliada porque fue madre soltera en los 90, y eso era tal vergüenza que no volvimos a saber de ella hasta que el niño tuvo 10 años.&#xA;br / Huele un poco a tiempos pasados, que no fueron mejores porque ellas lo tenían todo más difícil, pero que de algún modo extraño me evocan cierta ternura, porque ellas me criaron, porque me convirtieron en la mujer que soy hoy.&#xA;br / Mi armario es relativamente nuevo —es sólo mi segundo invierno post-transición— pero me da mucha alegría que ya tenga ese olor a las mujeres que me precedieron, a sus historias, a sus secretos, a arcano.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Arcano</strong>
<br/>Me gusta mucho el olor de la ropa de invierno cuando la sacas del fondo del armario al empezar el frío, huele así como arcano.
<br/> Huele un poco al armario de las chaquetas antiguas de mi madre, las que se ponía de joven pero se le quedaron estrechas y nunca donó, porque ella echaba de menos entrar en esa ropa y deshacerse ellas era como admitir que ese tiempo nunca volvería.
<br/> Huele un poco al armario de la casa de mi abuela, con toda la ropa de mi tía, la que se marchó del pueblo exiliada porque fue madre soltera en los 90, y eso era tal vergüenza que no volvimos a saber de ella hasta que el niño tuvo 10 años.
<br/> Huele un poco a tiempos pasados, que no fueron mejores porque ellas lo tenían todo más difícil, pero que de algún modo extraño me evocan cierta ternura, porque ellas me criaron, porque me convirtieron en la mujer que soy hoy.
<br/> Mi armario es relativamente nuevo —es sólo mi segundo invierno post-transición— pero me da mucha alegría que ya tenga ese olor a las mujeres que me precedieron, a sus historias, a sus secretos, a arcano.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Enredada</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/zvykgwczrn</guid>
      <pubDate>Wed, 19 Nov 2025 00:59:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Vuelvo al sur</title>
      <link>https://escritura.social/akane/vuelvo-al-sur</link>
      <description>&lt;![CDATA[Vuelvo al surbr /&#xA;Nunca llega una a abandonar del todo un lugar que habitó. br /&#xA;Lo de volver al sitio donde creciste tiene un punto de nostalgia, por todo lo que dejas atrás —voluntaria o involuntariamente— y una parte de ilusión, por todas las cosas nuevas pero de alguna forma familiares que encuentras cuando regresas. br /&#xA;Yo siempre digo que dejé mi tierra para irme al exilio solo medio en broma. Y hago esfuerzos conscientes para no romantizar el pasado, porque tuvo sus luces y sus sombras, pero cuesta no hacerlo cuando vengo por unos días y acabo con el corazón partido en dos trozos iguales. Porque por una parte quiero volver a casa —al exilio— pero por otra me duele irme lejos de la gente que tantos años fue parte de mi vida y los lugares que tanto me marcaron. br /&#xA;Las caras nuevas en viejos espacios calan igual que las conocidas en los rincones que han cambiado. No encuentro forma buena de habitar el retorno, no consigo apartarme de la sensación de que es todo un poco onírico, de que no tengo derecho a vivirlo cono mío, de que no dejo de ser más que una invitada a la fiesta que en algún momento, indefectiblemente, acabará. br /&#xA;El último día del viaje tiene siempre un sabor agridulce. No sé si eso se cura, pero después de diez años yo no termino de acostumbrarme. br /&#xA;Nunca llega una a olvidar del todo las redes que tejió.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Vuelvo al sur</strong><br/>
Nunca llega una a abandonar del todo un lugar que habitó. <br/>
Lo de volver al sitio donde creciste tiene un punto de nostalgia, por todo lo que dejas atrás —voluntaria o involuntariamente— y una parte de ilusión, por todas las cosas nuevas pero de alguna forma familiares que encuentras cuando regresas. <br/>
Yo siempre digo que dejé mi tierra para irme al exilio solo medio en broma. Y hago esfuerzos conscientes para no romantizar el pasado, porque tuvo sus luces y sus sombras, pero cuesta no hacerlo cuando vengo por unos días y acabo con el corazón partido en dos trozos iguales. Porque por una parte quiero volver a casa —al exilio— pero por otra me duele irme lejos de la gente que tantos años fue parte de mi vida y los lugares que tanto me marcaron. <br/>
Las caras nuevas en viejos espacios calan igual que las conocidas en los rincones que han cambiado. No encuentro forma buena de habitar el retorno, no consigo apartarme de la sensación de que es todo un poco onírico, de que no tengo derecho a vivirlo cono mío, de que no dejo de ser más que una invitada a la fiesta que en algún momento, indefectiblemente, acabará. <br/>
El último día del viaje tiene siempre un sabor agridulce. No sé si eso se cura, pero después de diez años yo no termino de acostumbrarme. <br/>
Nunca llega una a olvidar del todo las redes que tejió.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Enredada</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/rh37o2b5o3</guid>
      <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 19:42:05 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Qué hace una chica como yo en un sitio como este</title>
      <link>https://escritura.social/akane/que-hace-una-chica-como-yo-en-un-sitio-como-este</link>
      <description>&lt;![CDATA[Qué hace una chica como yo en un sitio como estebr /&#xA;Aterrizo aquí después de un tiempo dándole vueltas a cómo canalizar toda esa energía que encuentro para hacer activismo de redes. Se oye mucho que la rabia es un importante factor de movilización hoy en día, y lo he podido comprobar porque yo siento mucha contra las redes privativas. Sin embargo, creo que como motor de cambio la ilusión es mucho más práctica, mucho más constructiva, y nos lleva a sitios mucho más bellos. No es que sea yo socióloga ni nada de eso, pero al menos a mi entorno y a mí siempre nos ha funcionado mejor.br /&#xA;Empiezo a escribir después de haber despertado del sueño profundo al que nos tienen sometidas las redes privativas. Lo que empezó hace 10 o 15 años siendo la promesa de la reconexión, la explosión de la socialización global, terminó siendo una pesadilla de tiempo secuestrado, cabezas bajas en el metro y falsa sensación de cercanía. Cuando abres los ojos ves muy claro que no es el enésimo vídeo de gatitos, ni la receta de brownies número 42 que enviamos lo que nos acerca a nuestros seres queridos; es esa llamada, ese audio, ese mensaje de texto para saber cómo estamos, cómo va la abuela, cómo está el tema ese de la casa. Y cuando lo vi —tras lo cual, como se dice comúnmente, ya no lo puedes desver—, decidí que quería hacer algo al respecto.br/&#xA;Estamos en un punto de inflexión, me parece. Cada vez oigo a más gente —no necesariamente cercana a la militancia del software libre— decir que está cansada de la dinámica en la que llevamos atrapadas estos años. No hay necesariamente una hoja de ruta ni una alternativa clara, pero sí hay un hartazgo generalizado de estar horas dándole al dedito para ver un montón de cosas solo tangencialmente interesantes pero altamente adictivas. El algoritmo nos conoce bien, pero no hay remedio contra el cansancio, o churn, como lo llaman en Silicon Valley.br /&#xA;Yo aquí he venido a dar brochazos de realidad a la gente cansada, y un hilito de esperanza a quienes decidan salir de la espiral. No solo hay vida después de Instagram o Tiktok, si no que además hay una tremenda sensación de libertad, de haber roto las cadenas, y de verte más cerca de tu gente —a pesar de que no te estén mandando tres reels cada día. Porque las redes no son Instagram, Mark Zuckerberg ni ningún tecnobró de Silicon Valley. Parafraseando el título del libro de Marta G. Franco, las redes somos nosotras. Las redes somos tú y yo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Qué hace una chica como yo en un sitio como este</strong><br/>
Aterrizo aquí después de un tiempo dándole vueltas a cómo canalizar toda esa energía que encuentro para hacer activismo de redes. Se oye mucho que la rabia es un importante factor de movilización hoy en día, y lo he podido comprobar porque yo siento mucha contra las redes privativas. Sin embargo, creo que como motor de cambio la ilusión es mucho más práctica, mucho más constructiva, y nos lleva a sitios mucho más bellos. No es que sea yo socióloga ni nada de eso, pero al menos a mi entorno y a mí siempre nos ha funcionado mejor.<br/>
Empiezo a escribir después de haber despertado del sueño profundo al que nos tienen sometidas las redes privativas. Lo que empezó hace 10 o 15 años siendo la promesa de la reconexión, la explosión de la socialización global, terminó siendo una pesadilla de tiempo secuestrado, cabezas bajas en el metro y falsa sensación de cercanía. Cuando abres los ojos ves muy claro que no es el enésimo vídeo de gatitos, ni la receta de brownies número 42 que enviamos lo que nos acerca a nuestros seres queridos; es esa llamada, ese audio, ese mensaje de texto para saber cómo estamos, cómo va la abuela, cómo está el tema ese de la casa. Y cuando lo vi —tras lo cual, como se dice comúnmente, ya no lo puedes desver—, decidí que quería hacer algo al respecto.<br/>
Estamos en un punto de inflexión, me parece. Cada vez oigo a más gente —no necesariamente cercana a la militancia del software libre— decir que está cansada de la dinámica en la que llevamos atrapadas estos años. No hay necesariamente una hoja de ruta ni una alternativa clara, pero sí hay un hartazgo generalizado de estar horas dándole al dedito para ver un montón de cosas solo tangencialmente interesantes pero altamente adictivas. El algoritmo nos conoce bien, pero no hay remedio contra el cansancio, o <em>churn</em>, como lo llaman en Silicon Valley.<br/>
Yo aquí he venido a dar brochazos de realidad a la gente cansada, y un hilito de esperanza a quienes decidan salir de la espiral. No solo hay vida después de Instagram o Tiktok, si no que además hay una tremenda sensación de libertad, de haber roto las cadenas, y de verte más cerca de tu gente —a pesar de que no te estén mandando tres <em>reels</em> cada día. Porque las redes no son Instagram, Mark Zuckerberg ni ningún <em>tecnobró</em> de Silicon Valley. Parafraseando el título del libro de <a href="https://hortensia.social/@teclista" rel="nofollow">Marta G. Franco</a>, las redes somos nosotras. Las redes somos tú y yo.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Enredada</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/xczsm4w6si</guid>
      <pubDate>Wed, 12 Nov 2025 08:47:36 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Al final del día</title>
      <link>https://escritura.social/chuck/al-final-del-dia</link>
      <description>&lt;![CDATA[  🗡️ Escena sobre dos personajes del croquis, en tercera persona, corregida.&#xA;  He elegido a la guerrera y al «oso», también de forma aleatoria, pero me gustó la idea de mostrar que, de alguna manera, se sienten igual de solos. &#xA;&#xA;—Cada vez hay más. —Interrumpe K mirando barranco abajo.&#xA;—Sí. Siempre caen…  —gruñe Oso sentado al borde.&#xA;—¿Te importa? —Señala con intención de sentarse a su lado—. Las mejores puestas de sol son siempre aquí.&#xA;—Sí.&#xA;El sol baja en silencio y solo les acompaña una dulce brisa. Oso y K cruzan alguna mirada y sonríen. K es la única que no le tiene miedo y Oso jamás ha temido a nadie. Se saben los más fuertes, y esto les hace responsables del resto. Ninguno dice nada, aunque alguna vez lo han pensado: su enfrentamiento sería épico. Sentirían latir sus corazones y hervir su sangre. Sus gritos y gruñidos se escucharían durante días y nadie volvería a dormir en paz. Hasta el poderoso dragón correría a su montaña asustado. No tienen claro el resultado exacto salvo que destruirían el bosque y, entonces, ¿qué sería del resto? K nunca esquiva la terrible mirada de Oso. ¿Lo vería como un signo de debilidad? Oso siente como K le mira con respeto. ¿Qué pasará cuando solo sea un animal viejo?&#xA;Los últimos rayos de sol caen sobre el infinito del mar de cuerpos y el momento termina.&#xA;—Comida… —gime Oso, alzando el morro.&#xA;—Vaya olfato que tienes, compañero. Estamos en la otra punta —dice K, incorporándose.&#xA;—¿Ayuda? —bufa Oso y mira en dirección a la aldea de K.&#xA;—No te preocupes, sabré volver —sonríe K socarrona—. ¿Qué? ¿Te vienes? Mis hermanas deben estar cocinando algo realmente bueno.&#xA;—No lucha…  —gruñe Oso mirando las garras de una de sus patas.&#xA;K sonríe sujetando el mango de su espada.&#xA;—Que se atrevan.&#xA;&#xA;ElBosqueTenebrosoDeMiMente]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>🗡️ Escena sobre dos personajes del croquis, en tercera persona, corregida.
He elegido a la guerrera y al «oso», también de forma aleatoria, pero me gustó la idea de mostrar que, de alguna manera, se sienten igual de solos.</p></blockquote>

<p>—Cada vez hay más. —Interrumpe K mirando barranco abajo.
—Sí. Siempre caen…  —gruñe Oso sentado al borde.
—¿Te importa? —Señala con intención de sentarse a su lado—. Las mejores puestas de sol son siempre aquí.
—Sí.
El sol baja en silencio y solo les acompaña una dulce brisa. Oso y K cruzan alguna mirada y sonríen. K es la única que no le tiene miedo y Oso jamás ha temido a nadie. Se saben los más fuertes, y esto les hace responsables del resto. Ninguno dice nada, aunque alguna vez lo han pensado: su enfrentamiento sería épico. Sentirían latir sus corazones y hervir su sangre. Sus gritos y gruñidos se escucharían durante días y nadie volvería a dormir en paz. Hasta el poderoso dragón correría a su montaña asustado. No tienen claro el resultado exacto salvo que destruirían el bosque y, entonces, ¿qué sería del resto? K nunca esquiva la terrible mirada de Oso. ¿Lo vería como un signo de debilidad? Oso siente como K le mira con respeto. ¿Qué pasará cuando solo sea un animal viejo?
Los últimos rayos de sol caen sobre el infinito del mar de cuerpos y el momento termina.
—Comida… —gime Oso, alzando el morro.
—Vaya olfato que tienes, compañero. Estamos en la otra punta —dice K, incorporándose.
—¿Ayuda? —bufa Oso y mira en dirección a la aldea de K.
—No te preocupes, sabré volver —sonríe K socarrona—. ¿Qué? ¿Te vienes? Mis hermanas deben estar cocinando algo realmente bueno.
—No lucha…  —gruñe Oso mirando las garras de una de sus patas.
K sonríe sujetando el mango de su espada.
—Que se atrevan.</p>

<p>#ElBosqueTenebrosoDeMiMente</p>
]]></content:encoded>
      <author>Cuaderno de un solo ojo</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/237adfuacd</guid>
      <pubDate>Mon, 10 Nov 2025 15:08:55 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El hambre</title>
      <link>https://escritura.social/chuck/el-hambre</link>
      <description>&lt;![CDATA[  #Chucktober #Chucktober11&#xA;  https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober&#xA;&#xA;Cuentan las guerreras que una vez se extendió el hambre por el Bosque. Cuentan, mientras me giran para que se dore mi carne, que el sufrimiento y el miedo se enquistaron hasta en las raíces. Cuentan, mientras me sazonan y riegan con mi propia grasa, que la caza prendió sus corazones. Cuentan, mientras me rajan y sirven, que juraron no volver a pasar hambre.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>#Chucktober #Chucktober11
<a href="https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober" rel="nofollow">https://sidiostedalimones.com/blog/2025/chucktober</a></p></blockquote>

<p>Cuentan las guerreras que una vez se extendió el hambre por el Bosque. Cuentan, mientras me giran para que se dore mi carne, que el sufrimiento y el miedo se enquistaron hasta en las raíces. Cuentan, mientras me sazonan y riegan con mi propia grasa, que la caza prendió sus corazones. Cuentan, mientras me rajan y sirven, que juraron no volver a pasar hambre.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Cuaderno de un solo ojo</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/rem3xe1klu</guid>
      <pubDate>Mon, 10 Nov 2025 12:09:22 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>A erudición da sensibilidade</title>
      <link>https://escritura.social/marcostaracido/a-erudicion-da-sensibilidade</link>
      <description>&lt;![CDATA[Como semella que eu non atopo o intre para porme a escribir para este blog, a pesar de ter varios textos comezados, vouvos regalar un de Pessoa, do seu Livro do desassossego. Hai tempo que estou a lelo, e vou deixando en Mastodon os fragmentos que máis me gustan. O caso é que cheguei a este, longo de máis para a rede social, e demasiado bo para fragmentalo. É puro Pessoa, e toca un dos leitmotivs do livro: os sentidos como unha outra intelixencia, moi afastada da intelectual; o poder da imaxinación para superar as distancias.&#xA;&#xA;O texto está tirado da edición dixital de Luso Livros; eu estou a lelo na edición de Tinta de China; na primeira o texto está en partes distintas do livro e desde &#34;A renúncia é a libertação&#34; até o final é un fragmento anterior; optei por poñelo tal e como aparece na edición de Tinta de China a cargo de Jeronimo Pizarro.&#xA;&#xA;«Há uma erudição do conhecimento, que é propriamente o que se chama erudição, e há uma erudição do entendimento, que é o que se chama cultura. Mas há também uma erudição da sensibilidade.&#xA;&#xA;A erudição da sensibilidade nada tem a ver com a experiência da vida. A experiência da vida nada ensina, como a história nada informa. A verdadeira experiência consiste em restringir o contacto com a realidade e aumentar a análise desse contacto. Assim a sensibilidade se alarga e aprofunda, porque em nós está tudo; basta que o procuremos e o saibamos procurar.&#xA;&#xA;Que é viajar, e para que serve viajar? Qualquer poente é o poente; não é mister ir vê-lo a Constantinopla. A sensação de libertação, que nasce das viagens? Posso tê-la saindo de Lisboa até Benfica, e tê-la mais intensamente do que quem vá de Lisboa à China, porque se a libertação não está em mim, não está, para mim, em parte alguma. &#34;Qualquer estrada&#34;, disse Carlylé, &#34;até esta estrada de Entepfuhl, te leva até ao fim do mundo.&#34; Mas a estrada de Entepfuhl, se for seguida toda, e até ao fim, volta a Entepfuhl; de modo que o Entepfuhl, onde já estávamos, é aquele mesmo fim do mundo que íamos a buscar.&#xA;&#xA;Condillac começa o seu livro célebre, &#34;Por mais alto que subamos e mais baixo que desçamos, nunca saímos das nossas sensações&#34;. Nunca desembarcamos de nós. Nunca chegamos a outrem, senão outrando-nos pela imaginação sensível de nós mesmos. As verdadeiras paisagens são as que nós mesmos criamos, porque assim, sendo deuses delas, as vemos como elas verdadeiramente são, que é como foram criadas. Não é nenhuma das sete partidas do mundo aquela que me interessa e posso verdadeiramente ver; a oitava partida é a que percorro e é minha.&#xA;&#xA;Quem cruzou todos os mares cruzou somente a monotonia de si mesmo. Já cruzei mais mares do que todos. Já vi mais montanhas que as que há na terra. Passei já por cidades mais que as existentes, e os grandes rios de nenhuns mundos fluíram, absolutos, sob os meus olhos contemplativos.&#xA;&#xA;Se viajasse, encontraria a cópia débil do que já vira sem viajar.&#xA;&#xA;Nos países que os outros visitam, visitam-nos anónimos e peregrinos. Nos países que tenho visitado, tenho sido, não só o prazer escondido do viajante incógnito, mas a majestade do Rei que ali reina, e o povo cujo uso ali habita, e a história inteira daquela nação e das outras. As mesmas paisagens, as mesmas casas eu as vi porque as fui, feitas em Deus com a substância da minha imaginação.&#xA;&#xA;A renúncia é a libertação. Não querer é poder.&#xA;&#xA;Que me pode dar a China que a minha alma me não tenha já dado? E, se a minha alma mo não pode dar, como mo dará a China, se é com a minha alma que verei a China, se a vir? Poderei ir buscar riqueza ao Oriente, mas não riqueza de alma, porque a riqueza da minha alma sou eu, e eu estou onde estou, sem Oriente ou com ele.&#xA;&#xA;Compreendo que viaje quem é incapaz de sentir. Por isso são tão pobres sempre como livros de experiência os livros de viagens, valendo somente pela imaginação de quem os escreve. E se quem os escreve tem imaginação, tanto nos pode encantar com a descrição minuciosa, fotográfica a estandartes, de paisagens que imaginou, como com a descrição, forçosamente menos minuciosa, das paisagens que supôs ver.&#xA;&#xA;Somos todos míopes, exceto para dentro. Só o sonho vê com o olhar.&#xA;&#xA;No fundo, há na nossa experiência da terra duas coisas só — o universal e o particular. Descrever o universal é descrever o que é comum a toda a alma humana e a toda a experiência humana — o céu vasto, com o dia e a noite que acontecem dele e nele; o correr dos rios — todos da mesma água sororal e fresca; os mares, montanhas tremulamente extensas, guardando a majestade da altura no segredo da profundeza; os campos, as estações, as casas, as caras, os gestos; o traje e os sorrisos; o amor e as guerras; os deuses, finitos e infinitos; a Noite sem forma, mãe da origem do mundo; o Fado, o monstro intelectual que é tudo... Descrevendo isto, ou qualquer coisa universal como isto, falo com a alma a linguagem primitiva e divina, o idioma adâmico que todos entendem. Mas que linguagem estilhaçada e babélica falaria eu quando descrevesse o Elevador de Santa Justa, a Catedral de Reims, os calções dos zuavos, a maneira como o português se pronuncia em Trás-os-Montes? Estas coisas são acidentes da superfície; podem sentir-se com o andar mas não com o sentir. O que no Elevador de Santa Justa é universal é a mecânica facilitando o mundo. O que na Catedral de Reims é verdade não é a Catedral nem o Reims, mas a majestade religiosa dos edifícios consagrados ao conhecimento da profundeza da alma humana. O que nos calções dos zuavos é eterno é a ficção colorida dos trajes, linguagem humana, criando uma simplicidade social que é no seu modo uma nova nudez. O que nas pronúncias locais é universal é o timbre caseiro das vozes de gente que vive espontânea, a diversidade dos seres juntos, a sucessão multicolor das maneiras, as diferenças dos povos, e a vasta variedade das nações.&#xA;&#xA;Transeuntes eternos por nós mesmos, não há paisagem senão o que somos.&#xA;&#xA;Nada possuímos, porque nem a nós possuímos. Nada temos porque nada somos. Que mãos estenderei para que universo? O universo não é meu: sou eu.»]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Como semella que eu non atopo o intre para porme a escribir para este blog, a pesar de ter varios textos comezados, vouvos regalar un de Pessoa, do seu <em>Livro do desassossego</em>. Hai tempo que estou a lelo, e <a href="https://mastodon.gal/@marcostaracido/112497874226835671" rel="nofollow">vou deixando en Mastodon os fragmentos que máis me gustan</a>. O caso é que cheguei a este, longo de máis para a rede social, e demasiado bo para fragmentalo. É puro Pessoa, e toca un dos <em>leitmotivs</em> do <em>livro</em>: os sentidos como unha outra intelixencia, moi afastada da intelectual; o poder da imaxinación para superar as distancias.</p>

<p>O texto está tirado da edición dixital de Luso Livros; eu estou a lelo na edición de Tinta de China; na primeira o texto está en partes distintas do livro e desde “A renúncia é a libertação” até o final é un fragmento anterior; optei por poñelo tal e como aparece na edición de Tinta de China a cargo de Jeronimo Pizarro.</p>

<p>«Há uma erudição do conhecimento, que é propriamente o que se chama erudição, e há uma erudição do entendimento, que é o que se chama cultura. Mas há também uma erudição da sensibilidade.</p>

<p>A erudição da sensibilidade nada tem a ver com a experiência da vida. A experiência da vida nada ensina, como a história nada informa. A verdadeira experiência consiste em restringir o contacto com a realidade e aumentar a análise desse contacto. Assim a sensibilidade se alarga e aprofunda, porque em nós está tudo; basta que o procuremos e o saibamos procurar.</p>

<p>Que é viajar, e para que serve viajar? Qualquer poente é o poente; não é mister ir vê-lo a Constantinopla. A sensação de libertação, que nasce das viagens? Posso tê-la saindo de Lisboa até Benfica, e tê-la mais intensamente do que quem vá de Lisboa à China, porque se a libertação não está em mim, não está, para mim, em parte alguma. “Qualquer estrada”, disse Carlylé, “até esta estrada de Entepfuhl, te leva até ao fim do mundo.” Mas a estrada de Entepfuhl, se for seguida toda, e até ao fim, volta a Entepfuhl; de modo que o Entepfuhl, onde já estávamos, é aquele mesmo fim do mundo que íamos a buscar.</p>

<p>Condillac começa o seu livro célebre, “Por mais alto que subamos e mais baixo que desçamos, nunca saímos das nossas sensações”. Nunca desembarcamos de nós. Nunca chegamos a outrem, senão outrando-nos pela imaginação sensível de nós mesmos. As verdadeiras paisagens são as que nós mesmos criamos, porque assim, sendo deuses delas, as vemos como elas verdadeiramente são, que é como foram criadas. Não é nenhuma das sete partidas do mundo aquela que me interessa e posso verdadeiramente ver; a oitava partida é a que percorro e é minha.</p>

<p>Quem cruzou todos os mares cruzou somente a monotonia de si mesmo. Já cruzei mais mares do que todos. Já vi mais montanhas que as que há na terra. Passei já por cidades mais que as existentes, e os grandes rios de nenhuns mundos fluíram, absolutos, sob os meus olhos contemplativos.</p>

<p>Se viajasse, encontraria a cópia débil do que já vira sem viajar.</p>

<p>Nos países que os outros visitam, visitam-nos anónimos e peregrinos. Nos países que tenho visitado, tenho sido, não só o prazer escondido do viajante incógnito, mas a majestade do Rei que ali reina, e o povo cujo uso ali habita, e a história inteira daquela nação e das outras. As mesmas paisagens, as mesmas casas eu as vi porque as fui, feitas em Deus com a substância da minha imaginação.</p>

<p>A renúncia é a libertação. Não querer é poder.</p>

<p>Que me pode dar a China que a minha alma me não tenha já dado? E, se a minha alma mo não pode dar, como mo dará a China, se é com a minha alma que verei a China, se a vir? Poderei ir buscar riqueza ao Oriente, mas não riqueza de alma, porque a riqueza da minha alma sou eu, e eu estou onde estou, sem Oriente ou com ele.</p>

<p>Compreendo que viaje quem é incapaz de sentir. Por isso são tão pobres sempre como livros de experiência os livros de viagens, valendo somente pela imaginação de quem os escreve. E se quem os escreve tem imaginação, tanto nos pode encantar com a descrição minuciosa, fotográfica a estandartes, de paisagens que imaginou, como com a descrição, forçosamente menos minuciosa, das paisagens que supôs ver.</p>

<p>Somos todos míopes, exceto para dentro. Só o sonho vê com o olhar.</p>

<p>No fundo, há na nossa experiência da terra duas coisas só — o universal e o particular. Descrever o universal é descrever o que é comum a toda a alma humana e a toda a experiência humana — o céu vasto, com o dia e a noite que acontecem dele e nele; o correr dos rios — todos da mesma água sororal e fresca; os mares, montanhas tremulamente extensas, guardando a majestade da altura no segredo da profundeza; os campos, as estações, as casas, as caras, os gestos; o traje e os sorrisos; o amor e as guerras; os deuses, finitos e infinitos; a Noite sem forma, mãe da origem do mundo; o Fado, o monstro intelectual que é tudo... Descrevendo isto, ou qualquer coisa universal como isto, falo com a alma a linguagem primitiva e divina, o idioma adâmico que todos entendem. Mas que linguagem estilhaçada e babélica falaria eu quando descrevesse o Elevador de Santa Justa, a Catedral de Reims, os calções dos zuavos, a maneira como o português se pronuncia em Trás-os-Montes? Estas coisas são acidentes da superfície; podem sentir-se com o andar mas não com o sentir. O que no Elevador de Santa Justa é universal é a mecânica facilitando o mundo. O que na Catedral de Reims é verdade não é a Catedral nem o Reims, mas a majestade religiosa dos edifícios consagrados ao conhecimento da profundeza da alma humana. O que nos calções dos zuavos é eterno é a ficção colorida dos trajes, linguagem humana, criando uma simplicidade social que é no seu modo uma nova nudez. O que nas pronúncias locais é universal é o timbre caseiro das vozes de gente que vive espontânea, a diversidade dos seres juntos, a sucessão multicolor das maneiras, as diferenças dos povos, e a vasta variedade das nações.</p>

<p>Transeuntes eternos por nós mesmos, não há paisagem senão o que somos.</p>

<p>Nada possuímos, porque nem a nós possuímos. Nada temos porque nada somos. Que mãos estenderei para que universo? O universo não é meu: sou eu.»</p>
]]></content:encoded>
      <author>O corvo gralla</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/d1xah8mdgh</guid>
      <pubDate>Sat, 01 Nov 2025 17:55:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Reventarlo desde dentro (o como la crisis de los cribados se convierte en una oportunidad para la sanidad privada)</title>
      <link>https://escritura.social/selu/reventarlo-desde-dentro-o-como-la-crisis-de-los-cribados-se-convierte-en-una</link>
      <description>&lt;![CDATA[Esta mañana iba a trabajar en mi coche después de dejar a mis hijes en casa de su abuela. Llevan más de una semana enfermes, concatenando diferentes virus, y nos ha tocado hace varias visitas a centros de salud/hospitales públicos para asegurarnos de que no había nada potencialmente peligroso en sus organismos. Les han atendido bien algunas veces, regular otras. Eso sí, siempre en la pública, porque en esta casa creemos en ella y la defendemos (y no tenemos seguro privado). &#xA;&#xA;En el trayecto el trabajo iba detrás de un autobús que tenía publicidad de un seguro de salud privado impresa en la parte trasera y laterales del vehículo. Cómo hace dos días me enteré con algo más de detalle del tema de los cribados del cáncer de mama, automáticamente me han asaltado diversos pensamientos al respecto que han acabado convergiendo en una idea perversa y desalentadora que necesito compartir con vosotres. Quiero dejar claro que mi intención no es arrastraros conmigo al pozo de la desesperanza, sino construir a partir de esta subjetiva lectura de la situación. Empezaré dando el titular:&#xA;&#xA;La derecha va a ser la gran beneficiada de la mala gestión en la crisis de los cribados de cáncer de mama&#xA;&#xA;En todo este esperpento, del que no voy ha hacer ahora una crónica ni resumen porque ya se ha hablado mucho, al final el mayor rédito político lo va a sacar la derecha. Igual a corto plazo cae algún nombre medianamente importante, aunque no lo creo. Pero estoy seguro que a medio plazo los beneficios van a ser incalculables. Desgastar la sanidad pública es un punto estratégico en el modus operandi de la derecha ultraliberal multienmascarada que habita nuestras instituciones públicas. Sus ideólogos están a años luz de nuestra mermada y constreñida capacidad profundización informativa, fruto de la enmierdificación y sobreinformación a la que estamos expuestes. Ellos (utilizo el masculino aquí intencionadamente) ya tienen una planificación de daños y beneficios de cualquier crisis pública que creen o favorezcan, y poco les importa que al final caigan un par de caciques si con ello se cumple su objetivo mayor. Pueden permitirse renunciar hasta a una posible reelección, a cederlo por cuatro u ocho años, porque saben que mientras la alternativa sea los que se disfrazan de socialistas (masc. int.), no habrá suficiente blindaje público para detener el tsunami ultraliberal que está arrasando nuestro planeta. &#xA;&#xA;Mientras se suceden las crisis, una tras otra, la izquierda política y mediática poco a poco va asumiendo el marco, sin apenar darse cuenta, y denuncia con vehemencia la mala gestión del Moreno de turno. Una vehemencia que se transforma en ocasiones en inocencia, y que acaba generando la idea perversa que me abordó esta mañana en el coche, viendo el anuncio del seguro privado de salud. ¿Por qué tanta gente de izquierdas ya tiene contratado un seguro privado? Porque contra el superultraneoliberalismo no se puede luchar con sus mismas lógicas: la comunicación de masas es un modelo creado al servicio de los poderes fácticos. Así, mientras te metes de un salto a bucear en este diario o en aquel medio público para leer sobre la crisis de los cribados en la sanidad pública, el enfado y la necesidad de cambio afloran; pero también lo hace otro sentimiento, el del miedo a que te suceda a ti, a tus amigues o a tu familia. Y en el marco de instantaneidad en el que vivimos, en el que el individuo siempre va por delante, puedes llegar a pensar: &#34;que mierda, esos impresentables tienen que caer y se tiene que blindar el sistema público de salud&#34;. ¿Pero qué haces con ese miedo? ¿La sociedad cansada y desprotegida en la que vivimos está preparada para mirarlo a la cara, enfrentarlo y convertirlo en la energía movilizadora para exigir cambios? ¿Y si no podemos con todo? ¿Y si la vivienda, Palestina, las DANAS, las cuotas de autónomos, la ecoansiedad y la sanidad pública son demasiado para nosotres? ¿Y si pagando ese seguro de salud al menos estamos tranquiles de que a nosotres no nos va a pasar?&#xA;&#xA;Estas preguntas muestran que cualquier salida es moralmente válida. Hacemos lo que podemos con lo que tenemos. Pero creo que sí que es obligatorio plantearse cómo los medios e informadores independientes, incluso nosotres, debemos plantearnos como producimos, amplificamos o difundimos las informaciones. Porque cada político de derechas que llega al poder se pone el extremo de un grillete al tobillo y, al otro extremo, ata los servicios públicos esenciales que (todavía) garantizan cierta igualdad y bienestar a la clase obrera. Y cuando caen el gobierno de turno, siempre se lleva por delante un cachito de algo que era de todes. ¿Podemos hacer algo para revertir estas dinámicas? Por supuesto que sí. Lo más importante, sin lugar a dudas, es que hablemos de la desprotección informativa que sufrimos, que lo pongamos en común y nos tomemos nuestro tiempo para debatir las estrategias que podemos aplicar individual y colectivamente para luchar contra esta lógica. Yo propongo una: que cualquier tema relacionado con la mala gestión de los recursos públicos venga acompañado de un fuerte argumentario en contra de la empresa privada correspondiente. Para ser justo, me consta que ya se hace en algunos medios, pero luego siempre se acaban reproduciendo la dinámica de la inmediatez para mantenerse en el torbellino informativo, en la pesca de arrastre del clic. Ninguna información política sin su ataque a la empresa carroñera de turno. Parece radical, lo sé. Sin duda, es lo que necesitamos. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Esta mañana iba a trabajar en mi coche después de dejar a mis hijes en casa de su abuela. Llevan más de una semana enfermes, concatenando diferentes virus, y nos ha tocado hace varias visitas a centros de salud/hospitales públicos para asegurarnos de que no había nada potencialmente peligroso en sus organismos. Les han atendido bien algunas veces, regular otras. Eso sí, siempre en la pública, porque en esta casa creemos en ella y la defendemos (y no tenemos seguro privado).</p>

<p>En el trayecto el trabajo iba detrás de un autobús que tenía publicidad de un seguro de salud privado impresa en la parte trasera y laterales del vehículo. Cómo hace dos días me enteré con algo más de detalle del tema de los cribados del cáncer de mama, automáticamente me han asaltado diversos pensamientos al respecto que han acabado convergiendo en una idea perversa y desalentadora que necesito compartir con vosotres. Quiero dejar claro que mi intención no es arrastraros conmigo al pozo de la desesperanza, sino construir a partir de esta subjetiva lectura de la situación. Empezaré dando el titular:</p>

<p><strong>La derecha va a ser la gran beneficiada de la mala gestión en la crisis de los cribados de cáncer de mama</strong></p>

<p>En todo este esperpento, del que no voy ha hacer ahora una crónica ni resumen porque ya se ha hablado mucho, al final el mayor rédito político lo va a sacar la derecha. Igual a corto plazo cae algún nombre medianamente importante, aunque no lo creo. Pero estoy seguro que a medio plazo los beneficios van a ser incalculables. Desgastar la sanidad pública es un punto estratégico en el modus operandi de la derecha ultraliberal multienmascarada que habita nuestras instituciones públicas. Sus ideólogos están a años luz de nuestra mermada y constreñida capacidad profundización informativa, fruto de la enmierdificación y sobreinformación a la que estamos expuestes. Ellos (utilizo el masculino aquí intencionadamente) ya tienen una planificación de daños y beneficios de cualquier crisis pública que creen o favorezcan, y poco les importa que al final caigan un par de caciques si con ello se cumple su objetivo mayor. Pueden permitirse renunciar hasta a una posible reelección, a cederlo por cuatro u ocho años, porque saben que mientras la alternativa sea los que se disfrazan de socialistas (masc. int.), no habrá suficiente blindaje público para detener el tsunami ultraliberal que está arrasando nuestro planeta.</p>

<p>Mientras se suceden las crisis, una tras otra, la izquierda política y mediática poco a poco va asumiendo el marco, sin apenar darse cuenta, y denuncia con vehemencia la mala gestión del Moreno de turno. Una vehemencia que se transforma en ocasiones en inocencia, y que acaba generando la idea perversa que me abordó esta mañana en el coche, viendo el anuncio del seguro privado de salud. ¿Por qué tanta gente de izquierdas ya tiene contratado un seguro privado? Porque contra el <em>superultraneoliberalismo</em> no se puede luchar con sus mismas lógicas: la comunicación de masas es un modelo creado al servicio de los poderes fácticos. Así, <em>mientras te metes de un salto a bucear en este diario o en aquel medio público</em> para leer sobre la crisis de los cribados en la sanidad pública, el enfado y la necesidad de cambio afloran; pero también lo hace otro sentimiento, el del miedo a que te suceda a ti, a tus amigues o a tu familia. Y en el marco de instantaneidad en el que vivimos, en el que el individuo siempre va por delante, puedes llegar a pensar: “que mierda, esos impresentables tienen que caer y se tiene que blindar el sistema público de salud”. ¿Pero qué haces con ese miedo? ¿La sociedad cansada y desprotegida en la que vivimos está preparada para mirarlo a la cara, enfrentarlo y convertirlo en la energía movilizadora para exigir cambios? ¿Y si no podemos con todo? ¿Y si la vivienda, Palestina, las DANAS, las cuotas de autónomos, la ecoansiedad y la sanidad pública son demasiado para nosotres? ¿Y si pagando ese seguro de salud al menos estamos tranquiles de que a nosotres no nos va a pasar?</p>

<p>Estas preguntas muestran que cualquier salida es moralmente válida. Hacemos lo que podemos con lo que tenemos. Pero creo que sí que es obligatorio plantearse cómo los medios e informadores independientes, incluso nosotres, debemos plantearnos como producimos, amplificamos o difundimos las informaciones. Porque cada político de derechas que llega al poder se pone el extremo de un grillete al tobillo y, al otro extremo, ata los servicios públicos esenciales que (todavía) garantizan cierta igualdad y bienestar a la clase obrera. Y cuando caen el gobierno de turno, siempre se lleva por delante un cachito de algo que era de todes. ¿Podemos hacer algo para revertir estas dinámicas? Por supuesto que sí. Lo más importante, sin lugar a dudas, es que hablemos de la desprotección informativa que sufrimos, que lo pongamos en común y nos tomemos nuestro tiempo para debatir las estrategias que podemos aplicar individual y colectivamente para luchar contra esta lógica. Yo propongo una: que cualquier tema relacionado con la mala gestión de los recursos públicos venga acompañado de un fuerte argumentario en contra de la empresa privada correspondiente. Para ser justo, me consta que ya se hace en algunos medios, pero luego siempre se acaban reproduciendo la dinámica de la inmediatez para mantenerse en el torbellino informativo, en la pesca de arrastre del clic. Ninguna información política sin su ataque a la empresa carroñera de turno. Parece radical, lo sé. Sin duda, es lo que necesitamos.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Seluloquio</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/oeuprvgn8t</guid>
      <pubDate>Fri, 24 Oct 2025 07:44:51 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El destino: un dragón agazapándose en un túnel.</title>
      <link>https://escritura.social/mduritz/el-destino-un-dragon-agazapandose-en-un-tunel</link>
      <description>&lt;![CDATA[El destino: un dragón agazapándose en un túnel. Se resguarda del frío que todavía no está, pero ya viene. Aún no ha llegado el invierno, y eso significa que seguimos esperando la noche, que aún ni si quiera podemos presagiar el día que vendrá después, la primavera. La esperanza de sol es incluso más dulce que el sol, siempre será más perfecto lo que adivinamos que lo que vemos. Y este otoño a treinta grados, de aire pegajoso y mañanas oscuras, me arranca el privilegio de soñar con el deshielo. El verano caducó y ahora sólo veo el túnel. Habrá que entrar. Agazapada, escucho el sonido del viento como un arrullo envenenado. Espero, solamente espero a que me cubra la noche. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El destino: un dragón agazapándose en un túnel. Se resguarda del frío que todavía no está, pero ya viene. Aún no ha llegado el invierno, y eso significa que seguimos esperando la noche, que aún ni si quiera podemos presagiar el día que vendrá después, la primavera. La esperanza de sol es incluso más dulce que el sol, siempre será más perfecto lo que adivinamos que lo que vemos. Y este otoño a treinta grados, de aire pegajoso y mañanas oscuras, me arranca el privilegio de soñar con el deshielo. El verano caducó y ahora sólo veo el túnel. Habrá que entrar. Agazapada, escucho el sonido del viento como un arrullo envenenado. Espero, solamente espero a que me cubra la noche.</p>
]]></content:encoded>
      <author>FURBY FUCSIA FUMADOR</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/j3q3eedw6j</guid>
      <pubDate>Thu, 23 Oct 2025 16:17:42 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Sopicaldos</title>
      <link>https://escritura.social/shichimi/sopicaldos</link>
      <description>&lt;![CDATA[Sopicaldos&#xA;&#xA;No se me había pasado por la cabeza que esto fuera a ser un blog de recetas pero tampoco me parece mal. Estaba haciendo un concentrado para caldo y por qué no ponerlo por escrito y si a alguien le vale pues mira que bien.&#xA;&#xA;La verdad es que es curioso porque no soy especialmente sopera pero cuando vi esta forma de preparar concentrado no me pude resistir y también se puede usar para cocinar otros platos y añadir sabor, no solo para sopicaldos (me encanta esa palabra).&#xA;&#xA;La primera receta la encontré en un blog creo que canadiense que ya no existe. Pero en esa receta los ingredientes eran todo hierbas silvestres. En realidad da lo mismo, mientras mantengas la proporción de sal puedes hacerlo con lo que quieras y tengas a mano.&#xA;&#xA;Dura infinito en la nevera, lleva tanta sal que se conserva perfectamente. Eso sí, tienes que tenerlo en cuenta cuando cocines, apenas hay que añadir sal o incluso nada.&#xA;&#xA;Vamos a ello, yo he puesto apio, zanahoria, cebolla, ajo, apionabo, chirivía y la sal.&#xA;Se pone todo en la batidora con vaso triturador, en tandas para que sea más fácil y quepa todo y se va triturando. Cuando está todo bien triturado y mezclado se vierte en botes y se guarda en la nevera, ya digo que dura meses y meses.&#xA;&#xA;La proporción es por cada 500 g de verdura, 175 g de sal.&#xA;&#xA;A la hora de usarlo con una cuchara de café rasa es suficiente para una sopa individual aunque mejor comprobar si es suficiente.&#xA;&#xA;Los ingredientes son los que he usado esta vez pero admite cualquier hierba o verdura, otras veces he puesto perejil o tomates secos, cualquier vegetal es bienvenido.&#xA;&#xA;Ojalá le sirva a alguien. &#xA;¡Buen sopicaldo!]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Sopicaldos</strong></p>

<p>No se me había pasado por la cabeza que esto fuera a ser un blog de recetas pero tampoco me parece mal. Estaba haciendo un concentrado para caldo y por qué no ponerlo por escrito y si a alguien le vale pues mira que bien.</p>

<p>La verdad es que es curioso porque no soy especialmente sopera pero cuando vi esta forma de preparar concentrado no me pude resistir y también se puede usar para cocinar otros platos y añadir sabor, no solo para sopicaldos (me encanta esa palabra).</p>

<p>La primera receta la encontré en un blog creo que canadiense que ya no existe. Pero en esa receta los ingredientes eran todo hierbas silvestres. En realidad da lo mismo, mientras mantengas la proporción de sal puedes hacerlo con lo que quieras y tengas a mano.</p>

<p>Dura infinito en la nevera, lleva tanta sal que se conserva perfectamente. Eso sí, tienes que tenerlo en cuenta cuando cocines, apenas hay que añadir sal o incluso nada.</p>

<p>Vamos a ello, yo he puesto apio, zanahoria, cebolla, ajo, apionabo, chirivía y la sal.
Se pone todo en la batidora con vaso triturador, en tandas para que sea más fácil y quepa todo y se va triturando. Cuando está todo bien triturado y mezclado se vierte en botes y se guarda en la nevera, ya digo que dura meses y meses.</p>

<p>La proporción es por cada 500 g de verdura, 175 g de sal.</p>

<p>A la hora de usarlo con una cuchara de café rasa es suficiente para una sopa individual aunque mejor comprobar si es suficiente.</p>

<p>Los ingredientes son los que he usado esta vez pero admite cualquier hierba o verdura, otras veces he puesto perejil o tomates secos, cualquier vegetal es bienvenido.</p>

<p>Ojalá le sirva a alguien.
¡Buen sopicaldo!</p>
]]></content:encoded>
      <author>una vida flotante</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/xi81jbp2vm</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Oct 2025 16:53:51 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Días otoñales</title>
      <link>https://escritura.social/shichimi/dias-otonales</link>
      <description>&lt;![CDATA[Días otoñales&#xA;&#xA;Me encanta cocinar en el horno de la estufa de leña. &#xA;&#xA;Hoy amaneció nublado y lluvioso y, aunque no hace mucho frío, decidí que iba a encender y hacer una coliflor asada. Es una receta que no sé muy bien de dónde saqué&#xA;y probablemente ya la he modificado.&#xA;&#xA;Se corta la coliflor en rodajas y se ponen sobre una bandeja de horno con un poco de aceite, ajo en láminas, la mezcla de especias que se quiera (yo he puesto hinojo, ají, semillas de coriandro y pimienta rosa) sal y un chorro de aceite por encima.&#xA;Se pone al horno pero no sé cuánto tiempo, voy pinchando y dando la vuelta según veo, asar en una estufa de leña hace los tiempos un poco inciertos y muy diferentes a los de un horno eléctrico.&#xA;&#xA;El otoño avanza, aún tengo la mesa del patio puesta pero creo que no va a durar mucho.&#xA;Los árboles amarillean aunque hay algunos que mantienen las hojas verdes, me sorprende que haya fresnos amarillos y perdiendo hojas y otros se mantengan verdes.&#xA;Aún me como alguna mora y ya he visto algún pedo de lobo. &#xA;&#xA;Cuando voy con la bici ya huele a leña.&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Días otoñales</p>

<p>Me encanta cocinar en el horno de la estufa de leña.</p>

<p>Hoy amaneció nublado y lluvioso y, aunque no hace mucho frío, decidí que iba a encender y hacer una coliflor asada. Es una receta que no sé muy bien de dónde saqué
y probablemente ya la he modificado.</p>

<p>Se corta la coliflor en rodajas y se ponen sobre una bandeja de horno con un poco de aceite, ajo en láminas, la mezcla de especias que se quiera (yo he puesto hinojo, ají, semillas de coriandro y pimienta rosa) sal y un chorro de aceite por encima.
Se pone al horno pero no sé cuánto tiempo, voy pinchando y dando la vuelta según veo, asar en una estufa de leña hace los tiempos un poco inciertos y muy diferentes a los de un horno eléctrico.</p>

<p>El otoño avanza, aún tengo la mesa del patio puesta pero creo que no va a durar mucho.
Los árboles amarillean aunque hay algunos que mantienen las hojas verdes, me sorprende que haya fresnos amarillos y perdiendo hojas y otros se mantengan verdes.
Aún me como alguna mora y ya he visto algún pedo de lobo.</p>

<p>Cuando voy con la bici ya huele a leña.</p>
]]></content:encoded>
      <author>una vida flotante</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/etrjvawxed</guid>
      <pubDate>Sun, 19 Oct 2025 11:30:17 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>De momento</title>
      <link>https://escritura.social/mduritz/de-momento</link>
      <description>&lt;![CDATA[De momento&#xA;La vida pasa de momento&#xA;De momento...&#xA;Aquí todo es de momento&#xA;&#xA;Yo sé bien&#xA;que tengo que luchar para sobrevivir&#xA;que nadie será el dueño de mi porvenir&#xA;tan sólo yo puedo saber qué quiero ser&#xA;y proceder&#xA;&#xA;Puede ser&#xA;que viva de ilusiones que yo fabriqué&#xA;que tenga en los bolsillos solo arena y fe&#xA;pero del aire no me puedo alimentar,&#xA;y esa es la verdad&#xA;&#xA;Y aquí estoy&#xA;jodida por este camino que escogí&#xA;pero vale la pena llegar hasta el fin...&#xA;&#xA;de momento - los aslándticos&#xA;La lluvia ha mojado todo el confeti. Los globos se deshinchan desparramados por la calle, la pista de baile se mancha de barro y las palabras que volaban en el aire caen al suelo por su propio peso. Puedo ver cómo se hunden en los charcos.&#xA;&#xA;Vuelve a ser octubre. Vuelvo a ver el cielo abrirse y volcarse en cascada. Se inundan los caminos y el agua corre como la sangre de una herida que no se cierra. ¿Todavía estamos así? Sí, todavía. Todavía. No se puede ir a mi pueblo en tren. No tengo trabajo. No llueve tanto como el año pasado, y, de todas formas, aunque lo hiciera vamos sobre aviso. Cierran los parques a tiempo. Tenemos miedo.&#xA;&#xA;Esta vez no he salido corriendo del evento que se celebra en octubre. No he llorado en el metro. No he querido morirme (sólo un rato, dos días después. Como la resaca de una droga sintética). Puedo considerarlo un triunfo en sí mismo, o eso le diré a mi psicóloga la semana que viene y ella lo confirmará. Pero la fecha que cuelga sobre mi cabeza, afilada e indefinida, sigue amenazando la paz y amarga la dulce sensación de victoria. &#xA;&#xA;¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Cuándo dejo de intentarlo? ¿Cuánto es demasiado tiempo?  Evito hacerme estas preguntas, las sorteo como escollos en un mar en el que me ahogo, porque tengo que seguir nadando, seguir, seguir hacia adelante, el único camino es hacia adelante. ¿Hasta cuándo? No se sabe. De momento.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>De momento</em>
<em>La vida pasa de momento</em>
<em>De momento...</em>
<em>Aquí todo es de momento</em></p>

<p><em>Yo sé bien</em>
<em>que tengo que luchar para sobrevivir</em>
<em>que nadie será el dueño de mi porvenir</em>
<em>tan sólo yo puedo saber qué quiero ser</em>
<em>y proceder</em></p>

<p><em>Puede ser</em>
<em>que viva de ilusiones que yo fabriqué</em>
<em>que tenga en los bolsillos solo arena y fe</em>
<em>pero del aire no me puedo alimentar,</em>
<em>y esa es la verdad</em></p>

<p><em>Y aquí estoy</em>
<em>jodida por este camino que escogí</em>
<em>pero vale la pena llegar hasta el fin...</em></p>

<p>de momento – los aslándticos
*</p>

<p>La lluvia ha mojado todo el confeti. Los globos se deshinchan desparramados por la calle, la pista de baile se mancha de barro y las palabras que volaban en el aire caen al suelo por su propio peso. Puedo ver cómo se hunden en los charcos.</p>

<p>Vuelve a ser octubre. Vuelvo a ver el cielo abrirse y volcarse en cascada. Se inundan los caminos y el agua corre como la sangre de una herida que no se cierra. ¿Todavía estamos así? Sí, todavía. Todavía. No se puede ir a mi pueblo en tren. No tengo trabajo. No llueve tanto como el año pasado, y, de todas formas, aunque lo hiciera vamos sobre aviso. Cierran los parques a tiempo. Tenemos miedo.</p>

<p>Esta vez no he salido corriendo del evento que se celebra en octubre. No he llorado en el metro. No he querido morirme (sólo un rato, dos días después. Como la resaca de una droga sintética). Puedo considerarlo un triunfo en sí mismo, o eso le diré a mi psicóloga la semana que viene y ella lo confirmará. Pero la fecha que cuelga sobre mi cabeza, afilada e indefinida, sigue amenazando la paz y amarga la dulce sensación de victoria.</p>

<p>¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Cuándo dejo de intentarlo? ¿Cuánto es demasiado tiempo?  Evito hacerme estas preguntas, las sorteo como escollos en un mar en el que me ahogo, porque tengo que seguir nadando, seguir, seguir hacia adelante, el único camino es hacia adelante. ¿Hasta cuándo? No se sabe. De momento.</p>
]]></content:encoded>
      <author>FURBY FUCSIA FUMADOR</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/5jjlo79t8r</guid>
      <pubDate>Fri, 10 Oct 2025 13:37:26 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi perra vida temporada 2025, episodio 40.</title>
      <link>https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-40</link>
      <description>&lt;![CDATA[Relato – Experiencia de uso | Poema - Bagatela – José Emilio Pacheco | Reseña - La viralidad del mal – Proyecto una | Frase Robada – Alma Delia Murillo | Bonus track&#xA; &#xA;Experiencia de uso&#xA;&#xA;(secuencia del relato Efectos Adversos)&#xA;La pantalla del teléfono de Jacobo se iluminó con las tres notifciaciones (la del reloj, el anillo y los audífonos inteligentes) que indicaban ausencia de información vital. Tres advertencias que le pedían confirmar si se había retirado sus dispositivos digitales, o en noventa segundos se le avisaría a sus contactos asignados para emergencias médicas. Jacobo continuaba tirado en el piso mientras la cuenta regresiva persistía, los colores cambiaban, del verde al amarillo, vaticinando la llegada del color rojo para detonar las alarmas.&#xA; &#xA;... &#xA; &#xA;Años atrás cuando la OCDE promovió la doble jornada laboral para trabajos remotos, bajo el argumento de que la IA podía multiplicar la capacidad de análisis y respuesta humanas, Jacobo fue de los primeros en solicitar la “oportunidad”, para lo cual se debía aprobar una exhaustiva evaluación de su desempeño previo, así como una serie de exámenes con los cuales determinaban el monto que le sería pagado, nunca se supo de alguien que recibiera más del cincuenta por ciento del sueldo que correspondía a la persona que previamente realizaba dicha labor. Pero cuando en la pantalla de la computadora apareció una advertencia indicando que su solicitud había sido aprobada, y se le había autorizado el treinta y ocho por ciento de incremento en su salario mensual, Jacobo sintió alivio, las deudas ya lo tenían muy apretado, comenzó a limitar las interacciones físicas con su reducido grupo de amistades, ya que acudir a algún establecimiento atendido por seres humanos era incosteable, y dado el limitado espacio de los departamentos, donde con dificultades cabrían tres personas, las interacciones se limitaban al entorno digital.&#xA;&#xA;En su jornada laboral, algo de tiempo le daba para intercambiar mensajes y alguna videollamada ocasional con sus amigos. Ahora con este ingreso adicional pensó que, al menos una vez al mes podría ver en persona a sus camaradas, aunque no estaba tan seguro; el chat de salidas, tenía meses sin actualizarse. Pero apenas dos semanas después de la autorización de la doble jornada, el dar respuesta a sus dos jefes de silicio, ya queJacobo no tenía un superior humano eso se reservaba para algunos puestos de la alta dirección, le estaba consumiendo todo el tiempo durante las ocho horas laborales, e incluso tenía que extender sus actividades un par de horas más y algunas pocas el fin de semana.&#xA;&#xA;En el limitado tiempo que le quedaba, deseaba descansar y jugar en su consola hiperrealista, por lo que ver cientos de mensajes de sus amigos sin leer le generaba pereza y fastidio, pero más fastidioso fue que le suspendieran el servicio de agua potable por falta de pago. La nueva carga de trabajo le hizo olvidar los trámites administrativos domésticos. Mientras realizaba el pago, le llegó una de las múltiples promociones a la pantalla del teléfono, invitándolo a usar una IA a la cual se le daba autorización legal para realizar trámites, pagos, y para sorpresa de Jacobo si ademas se le daba acceso a las aplicaciones de mensajería y redes sociales, podía interactuar con amigos y familiares, prometiendo ser el alma de su círculo de amistades y un ciudadano ejemplar, al cumplir con todas las responsabilidades establecidas por la sociedad. Dubitativo, Jacobo aceptó la prueba gratuita de cuatro horas, tiempo en el que la IA lo puso al corriente con sus pagos, detectó servicios que seguía pagando pero no usaba, y lo mejor fue el resumen de los chats familiares y amistosos que le narró directamente en sus audífonos. En cuestión de minutos todos los pendientes de su vida estaban al corriente.&#xA;&#xA;Convencido de la utilidad de la IA procedió a la suscripción del servicio premium, que le permitiría actuar en todas sus instancias digitales, al darle acceso pluripotencial a todas las aplicaciones de su teléfono y con las cuatro horas en las cuales la IA consumió toda la información disponible de Jacobo, prometía crear un doble digital con 99.999% de precisión en el actuar digital cotidiano. Se preocupó de que su doble de silicio fuera demasiado entusiasta con sus amigos y se delatara la ausencia de interacción real, así que en la configuración pidió aumentar el grado de privacidad y reserva social.&#xA;&#xA;Al paso de los días Jacobo estaba fascinado, ya que siempre terminaba con el cerebro frito después de diez horas continuas de trabajo, la IA le contaba lo ocurrido con su vida social, le divertía ver como en una película lo que transcurría con sus amigos, familia y el doble digital. No más de siete minutos había configurado como la duración máxima del resumen cotidiano, así que tuvo tiempo para reposar un poco y pensar en mejores estrategias para su videojuego. Ni siquiera tenía que preocuparse por su alimentación o enseres de uso común, la IA hacía las compras por él, siguiendo sus gustos y preferencias de comida rápida, shampoo y hasta alguna prenda íntima que la IA calculaba era momento de cambiar. Sólo tenía que salir a la puerta, recoger los paquetes que dejaban los drones y del mismo modo dejar las cajas y envases usados para que otro dron los recogiera y enviara al centro de reciclaje, lo cual le daba puntos y beneficios sociales en el portal de la municipalidad y otras instituciones.&#xA; &#xA;... &#xA; &#xA;La pantalla del teléfono parpadeaba con más intensidad en color rojo, al iniciar la cuenta regresiva a partir del número diez, comenzó a sonar un pitido agudo e intenso. Cuando quedaban tres segundos para realizar las llamadas de emergencia se desactivaron las tres advertencias, mismas que solicitaron una segunda confirmación de que los dispositivos habían sido retirados del usuario y que ya no era necesario llamar a sus contactos. Se confirmó la información y antes de apagarse la pantalla, las tres aplicaciones sugerían no dejar de usar los dispositivos inteligentes, para poder ofrecer una mejor experiencia de uso.&#xA;&#xA;Bagatela – José Emilio Pacheco&#xA;&#xA;Para quien no haya visto cuanto yo vi&#xA;parecerá mentira lo que pasó.&#xA;El mundo es diferente. Todo cambió.&#xA;No volverá a ser mío lo que perdí.&#xA;¿Dónde estará el pasado que terminó?&#xA;¿Cuál camino transita quien antes fui?&#xA;Para quien no haya visto cuanto yo vi&#xA;parecerá mentira lo que pasó.&#xA;&#xA;La viralidad del mal – Proyecto una&#xA;&#xA;Existe una tendencia entre varios grupos y movimientos no hegemónicos que demuestran preocupación por las condiciones sociales y antropológicas que estamos viviendo. Zygmunt Bauman o Javier Sicilia entre otras y otros también han abordado ese tema, pero La viralidad del mal esta desarrollado por un colectivo menos representado y mas disruptivo del norte global, aunque no niega su origen.&#xA;&#xA;En este caso la premisa básica es la relación entre los medios masivos de cómputo y el sistema económico, este contubernio por definición degenera y genera dominación. En cinco capítulos muestra cómo la promesa de que la tecnología basada en silicio sería una fuerza que liberaría o al menos emanciparía a la sociedad de sus cadenas no se cumplió, se transformó en su verdugo. Por supuesto para ello hay que echar mano de lo obvio, las grandes tecnológicas y sus modelos de negocio, que esto último desde mi perspectiva, es lo más peligroso para la humanidad. En el pasado, la esclavitud ocurría lejos de quienes se beneficiaban, y hoy aunque también el sur global sigue siendo el más afectado, esta maldad esta embebida en todas las aristas del ser humano y prácticamente en todas las regiones del globo.&#xA;&#xA;El ensayo es reaccionario, suficientemente duro y adecuadamente sustentado, al igual que trabajos intelectuales similares se encuentra en una fase contemplativa, pero es  el momento histórico que vivimos. Un gran punto a favor es que está pensado y escrito para lectores comunes, que no necesitamos un doctorado en filosofía o sociología para entenderlo, y está lleno de referencias bibliográficas para quien quiera profundizar.&#xA;&#xA;¡Una lectura por demás recomendable!&#xA;&#xA;Frase robada – Alma Delia Murillo&#xA;&#xA;  El error es no tomarse las intuiciones en serio. Lo sé, siempre lo he sabido.&#xA;&#xA;Bonus track&#xA;iframe data-testid=&#34;embed-iframe&#34; style=&#34;border-radius:12px&#34; src=&#34;https://open.spotify.com/embed/episode/52SiwDDJ1BJzI65LdtZRQd?utm_source=generator&#34; width=&#34;100%&#34; height=&#34;352&#34; frameBorder=&#34;0&#34; allowfullscreen=&#34;&#34; allow=&#34;autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture&#34; loading=&#34;lazy&#34;/iframe&#xA;&#xA;#podcast #literaverso #literadon #literatura #libros #poesia #español #mexico #cultura&#xA;#reseñas #cuentos&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="relato-experiencia-de-uso-poema-bagatela-josé-emilio-pacheco-reseña-la-viralidad-del-mal-proyecto-una-frase-robada-alma-delia-murillo-bonus-track">Relato – Experiencia de uso | Poema – Bagatela – José Emilio Pacheco | Reseña – La viralidad del mal – Proyecto una | Frase Robada – Alma Delia Murillo | Bonus track</h2>

<h3 id="experiencia-de-uso">Experiencia de uso</h3>

<p>(secuencia del relato <a href="https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-39" rel="nofollow">Efectos Adversos</a>)
La pantalla del teléfono de Jacobo se iluminó con las tres notifciaciones (la del reloj, el anillo y los audífonos inteligentes) que indicaban ausencia de información vital. Tres advertencias que le pedían confirmar si se había retirado sus dispositivos digitales, o en noventa segundos se le avisaría a sus contactos asignados para emergencias médicas. Jacobo continuaba tirado en el piso mientras la cuenta regresiva persistía, los colores cambiaban, del verde al amarillo, vaticinando la llegada del color rojo para detonar las alarmas.</p>

<p>...</p>

<p>Años atrás cuando la OCDE promovió la doble jornada laboral para trabajos remotos, bajo el argumento de que la IA podía multiplicar la capacidad de análisis y respuesta humanas, Jacobo fue de los primeros en solicitar la “oportunidad”, para lo cual se debía aprobar una exhaustiva evaluación de su desempeño previo, así como una serie de exámenes con los cuales determinaban el monto que le sería pagado, nunca se supo de alguien que recibiera más del cincuenta por ciento del sueldo que correspondía a la persona que previamente realizaba dicha labor. Pero cuando en la pantalla de la computadora apareció una advertencia indicando que su solicitud había sido aprobada, y se le había autorizado el treinta y ocho por ciento de incremento en su salario mensual, Jacobo sintió alivio, las deudas ya lo tenían muy apretado, comenzó a limitar las interacciones físicas con su reducido grupo de amistades, ya que acudir a algún establecimiento atendido por seres humanos era incosteable, y dado el limitado espacio de los departamentos, donde con dificultades cabrían tres personas, las interacciones se limitaban al entorno digital.</p>

<p>En su jornada laboral, algo de tiempo le daba para intercambiar mensajes y alguna videollamada ocasional con sus amigos. Ahora con este ingreso adicional pensó que, al menos una vez al mes podría ver en persona a sus camaradas, aunque no estaba tan seguro; el chat de salidas, tenía meses sin actualizarse. Pero apenas dos semanas después de la autorización de la doble jornada, el dar respuesta a sus dos jefes de silicio, ya queJacobo no tenía un superior humano eso se reservaba para algunos puestos de la alta dirección, le estaba consumiendo todo el tiempo durante las ocho horas laborales, e incluso tenía que extender sus actividades un par de horas más y algunas pocas el fin de semana.</p>

<p>En el limitado tiempo que le quedaba, deseaba descansar y jugar en su consola hiperrealista, por lo que ver cientos de mensajes de sus amigos sin leer le generaba pereza y fastidio, pero más fastidioso fue que le suspendieran el servicio de agua potable por falta de pago. La nueva carga de trabajo le hizo olvidar los trámites administrativos domésticos. Mientras realizaba el pago, le llegó una de las múltiples promociones a la pantalla del teléfono, invitándolo a usar una IA a la cual se le daba autorización legal para realizar trámites, pagos, y para sorpresa de Jacobo si ademas se le daba acceso a las aplicaciones de mensajería y redes sociales, podía interactuar con amigos y familiares, prometiendo ser el alma de su círculo de amistades y un ciudadano ejemplar, al cumplir con todas las responsabilidades establecidas por la sociedad. Dubitativo, Jacobo aceptó la prueba gratuita de cuatro horas, tiempo en el que la IA lo puso al corriente con sus pagos, detectó servicios que seguía pagando pero no usaba, y lo mejor fue el resumen de los chats familiares y amistosos que le narró directamente en sus audífonos. En cuestión de minutos todos los pendientes de su vida estaban al corriente.</p>

<p>Convencido de la utilidad de la IA procedió a la suscripción del servicio premium, que le permitiría actuar en todas sus instancias digitales, al darle acceso pluripotencial a todas las aplicaciones de su teléfono y con las cuatro horas en las cuales la IA consumió toda la información disponible de Jacobo, prometía crear un doble digital con 99.999% de precisión en el actuar digital cotidiano. Se preocupó de que su doble de silicio fuera demasiado entusiasta con sus amigos y se delatara la ausencia de interacción real, así que en la configuración pidió aumentar el grado de privacidad y reserva social.</p>

<p>Al paso de los días Jacobo estaba fascinado, ya que siempre terminaba con el cerebro frito después de diez horas continuas de trabajo, la IA le contaba lo ocurrido con su vida social, le divertía ver como en una película lo que transcurría con sus amigos, familia y el doble digital. No más de siete minutos había configurado como la duración máxima del resumen cotidiano, así que tuvo tiempo para reposar un poco y pensar en mejores estrategias para su videojuego. Ni siquiera tenía que preocuparse por su alimentación o enseres de uso común, la IA hacía las compras por él, siguiendo sus gustos y preferencias de comida rápida, shampoo y hasta alguna prenda íntima que la IA calculaba era momento de cambiar. Sólo tenía que salir a la puerta, recoger los paquetes que dejaban los drones y del mismo modo dejar las cajas y envases usados para que otro dron los recogiera y enviara al centro de reciclaje, lo cual le daba puntos y beneficios sociales en el portal de la municipalidad y otras instituciones.</p>

<p>...</p>

<p>La pantalla del teléfono parpadeaba con más intensidad en color rojo, al iniciar la cuenta regresiva a partir del número diez, comenzó a sonar un pitido agudo e intenso. Cuando quedaban tres segundos para realizar las llamadas de emergencia se desactivaron las tres advertencias, mismas que solicitaron una segunda confirmación de que los dispositivos habían sido retirados del usuario y que ya no era necesario llamar a sus contactos. Se confirmó la información y antes de apagarse la pantalla, las tres aplicaciones sugerían no dejar de usar los dispositivos inteligentes, para poder ofrecer una mejor experiencia de uso.</p>

<h3 id="bagatela-josé-emilio-pacheco">Bagatela – José Emilio Pacheco</h3>

<p>Para quien no haya visto cuanto yo vi
parecerá mentira lo que pasó.
El mundo es diferente. Todo cambió.
No volverá a ser mío lo que perdí.
¿Dónde estará el pasado que terminó?
¿Cuál camino transita quien antes fui?
Para quien no haya visto cuanto yo vi
parecerá mentira lo que pasó.</p>

<h3 id="la-viralidad-del-mal-proyecto-una">La viralidad del mal – Proyecto una</h3>

<p>Existe una tendencia entre varios grupos y movimientos no hegemónicos que demuestran preocupación por las condiciones sociales y antropológicas que estamos viviendo. Zygmunt Bauman o Javier Sicilia entre otras y otros también han abordado ese tema, pero La viralidad del mal esta desarrollado por un colectivo menos representado y mas disruptivo del norte global, aunque no niega su origen.</p>

<p>En este caso la premisa básica es la relación entre los medios masivos de cómputo y el sistema económico, este contubernio por definición degenera y genera dominación. En cinco capítulos muestra cómo la promesa de que la tecnología basada en silicio sería una fuerza que liberaría o al menos emanciparía a la sociedad de sus cadenas no se cumplió, se transformó en su verdugo. Por supuesto para ello hay que echar mano de lo obvio, las grandes tecnológicas y sus modelos de negocio, que esto último desde mi perspectiva, es lo más peligroso para la humanidad. En el pasado, la esclavitud ocurría lejos de quienes se beneficiaban, y hoy aunque también el sur global sigue siendo el más afectado, esta maldad esta embebida en todas las aristas del ser humano y prácticamente en todas las regiones del globo.</p>

<p>El ensayo es reaccionario, suficientemente duro y adecuadamente sustentado, al igual que trabajos intelectuales similares se encuentra en una fase contemplativa, pero es  el momento histórico que vivimos. Un gran punto a favor es que está pensado y escrito para lectores comunes, que no necesitamos un doctorado en filosofía o sociología para entenderlo, y está lleno de referencias bibliográficas para quien quiera profundizar.</p>

<p><em>¡Una lectura por demás recomendable!</em></p>

<h3 id="frase-robada-alma-delia-murillo">Frase robada – Alma Delia Murillo</h3>

<blockquote><p>El error es no tomarse las intuiciones en serio. Lo sé, siempre lo he sabido.</p></blockquote>

<h3 id="bonus-track">Bonus track</h3>

<iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/52SiwDDJ1BJzI65LdtZRQd?utm_source=generator" height="352" frameborder="0" allowfullscreen=""></iframe>

<p>#podcast #literaverso #literadon #literatura #libros #poesia #español #mexico #cultura
#reseñas #cuentos</p>
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      <author>Mi perra vida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/ci3fzewlvz</guid>
      <pubDate>Wed, 01 Oct 2025 03:33:44 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Por qué teleco</title>
      <link>https://escritura.social/jartigag/por-que-teleco</link>
      <description>&lt;![CDATA[1. Me atraían los ordenadores&#xA;&#xA;Empecé a programar con un libro de la biblio de Soria. Usaba el ordenador viejo que mis padres le compraron a un compañero suyo de las ambulancias. Recuerdo que una cuidadora en verano se sorprendió de que fuera capaz de programar siendo yo &#34;tan pequeño&#34; (tendría 8-10 años).&#xA;&#xA;2. Informática bien, pero no sólo eso&#xA;&#xA;En bachillerato, me daba cuenta de que me había formado sobre todo en música, inglés e informática. Un amigo más mayor me contó que iba a estudiar Ing. de Telecoms. en Zaragoza. Me gustó lo que me explicaba, me gustó la ciudad y me gustó el Colegio Mayor que me enseñó. Yo tenía interés y facilidad con las matemáticas. También valoraba positivamente que existía una especialización en imagen y sonido (ya dentro de la carrera me enteré de que realmente nunca se había impartido).&#xA;&#xA;En los primeros cursos encontré muy interesante el modelado de la realidad en sistemas y ecuaciones . Las asignaturas en las que mejor me desenvolvía eran las de programación.&#xA;&#xA;3. Especialidad telemática&#xA;&#xA;En la UPNA me llamaron mucho la atención áreas como la teoría de la información, redes informáticas, señales... Me decidí por la especialización en telemática porque me di cuenta de que esa era en la que más tiempo podía pasar sin cansarme ni perder el interés.&#xA;&#xA;En todos estos años, el nexo que relaciona todo lo que me resultaba interesante en la carrera es la capacidad de establecer vías de comunicación entre personas.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="1-me-atraían-los-ordenadores">1. Me atraían los ordenadores</h2>

<p>Empecé a programar con <a href="https://mastodon.social/@jartigag/101375316761132349" rel="nofollow">un libro de la biblio</a> de Soria. Usaba el ordenador viejo que mis padres le compraron a un compañero suyo de las ambulancias. Recuerdo que una cuidadora en verano se sorprendió de que fuera capaz de programar siendo yo “tan pequeño” (tendría 8-10 años).</p>

<h2 id="2-informática-bien-pero-no-sólo-eso">2. Informática bien, pero no sólo eso</h2>

<p>En bachillerato, me daba cuenta de que me había formado sobre todo en música, inglés e informática. Un amigo más mayor me contó que iba a estudiar <a href="https://es.slideshare.net/slideshow/grado-en-ingeniera-de-telecomunicaciones-en-la-eina/32532564" rel="nofollow">Ing. de Telecoms. en Zaragoza</a>. Me gustó lo que me explicaba, me gustó la ciudad y me gustó el Colegio Mayor que me enseñó. Yo tenía interés y facilidad con las matemáticas. También valoraba positivamente que existía una especialización en imagen y sonido (ya dentro de la carrera me enteré de que realmente nunca se había impartido).</p>

<p>En los primeros cursos encontré muy interesante el <a href="https://jartigag.blog/pensar-en-sistemas" rel="nofollow">modelado de la realidad en sistemas y ecuaciones </a>. Las asignaturas en las que mejor me desenvolvía eran las de programación.</p>

<h2 id="3-especialidad-telemática">3. Especialidad telemática</h2>

<p>En la UPNA me llamaron mucho la atención áreas como la teoría de la información, redes informáticas, señales... Me decidí por la especialización en telemática porque me di cuenta de que esa era en la que más tiempo podía pasar sin cansarme ni perder el interés.</p>

<p>En todos estos años, el nexo que relaciona todo lo que me resultaba interesante en la carrera es la capacidad de <strong>establecer vías de comunicación entre personas</strong>.</p>
]]></content:encoded>
      <author>jartigag</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/bo90e2ixcn</guid>
      <pubDate>Thu, 25 Sep 2025 09:57:07 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi perra vida temporada 2025, episodio 39.</title>
      <link>https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-39</link>
      <description>&lt;![CDATA[Relato — Efectos adversos | Poema — Lo que quedó de los noventas — Sofía Ochola Chávez | Reseña — Trampa 22 –Joseph Heller | Frase Robada –Yoda | Bonus track&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;Efectos adversos&#xA;A pesar de sus dos empleos como asalariado en dos corporaciones de logística y algunos pequeños pero constantes trabajos que realizaba como autónomo, no le alcanzó el presupuesto para pagar el sobreprecio y adelantar una consulta médica anacrónica, como llamaban ahora a las consultas con médicos de carne y hueso. El saturado sistema programaba la cita más próxima entre cinco a seis meses, a menos claro que tuvieras el seguro médico premium o pagaras un recargo, para sacar de la lista a alguien con una póliza más limitada y te dieran su lugar.&#xA;&#xA;Las cuentas no le salían a Jacobo, así que se tuvo que conformar con usar el servicio gratuito incluido en su póliza llamado consulta advance, nombre con el que designaban a una app (en su versión más básica) movida con la IA más avanzada del momento, que prometía reducir en noventa por ciento el número de consultas al médico de atención primaria y mas de la mitad para el caso de citas con el especialista.&#xA;&#xA;Abrió la app, y lo primero que le pidió fue crear el perfil del médico que lo atendería. Entre decenas de opciones se decantó por una mujer blanca, de aspecto asiático, delgada, cabello negro, que hablara español con acento de Buenos Aires, una combinación ecléctica, que por cierto era la más solicitada gracias a la última serie creada por IA que versaba sobre caballeres y dragones, donde siendo la heroína robaba todos los suspiros. Ya estaba habituado a que en la pantalla fuera indistinguible la apariencia de estas entidades digitales con un ser humano de carne y hueso, agradeció haber instalado la app en su tableta digital para ver mejor a su sensual doctora, aunque deseaba que en su minúsculo departamento cupiera una pantalla plana de las que se empotran en la pared, pero aún así ella se veía radiante. Jacobo eligió que el entorno fuera la sala oval de la casa blanca, pero pudo haber seleccionado desde entornos submarinos, hasta estaciones espaciales.&#xA;&#xA;La doctora de silicio era amable, escuchaba con atención las molestias que le refería Jacobo, no se distraía con la pantalla del teléfono celular o una computadora. Le pidió acceso a sus dispositivos de monitorización inteligentes, reloj, anillo, audífonos; y que instalara una actualización de la app que permitía ampliar las capacidades de la videocámara, para determinar decenas de mediciones de laboratorio, con una precisión cercana al cien por ciento, comparado con las molestas y dolorosas evaluaciones en sangre. Una vez autorizado el pago, el cual tuvo que reconsiderar para saber qué otro servicio podría cancelar y no afectar sus finanzas, la doctora de sus sueños determinó que el colesterol, triglicéridos que estaban elevados, así como la presión arterial descontrolada, eran los motivos que lo tenían con esos dolores de cabeza y una fatiga terrible que le estaba afectando en sus trabajos.&#xA;&#xA;Le sugirió una aplicación para que cuidara su alimentación, las cuales por supuesto incluían un costosísimo menú personalizado, entregado por drones todos los días hasta la puerta de su casa; otra app de ejercicio con los mejores entrenadores virtuales en más de setenta y cinco disciplinas, que podían incluir acceso premium a los gimnasios físicos más modernos. Le respondió que lo pensaría, mintió, sabía que su economía no se lo permitiría, pero por un momento pensó que la doctora sabía que mentía, ya que tenía muchísima información personal corriendo por los miles de procesadores que la animaban, pero dado que no se inmutó, consideró que le había engañado.&#xA;&#xA;Finalmente le preguntó sus preferencias sobre el tipo de tratamiento que deseaba recibir. Le ofreció una solución basada en nanotecnología, que se administraba una vez al año, en gotas para los ojos, el líquido instilado liberaba en su sistema nervioso miles de bioprocesadores visibles únicamente con potentes microscopios, que modificaban en tiempo real y sin efectos adversos la producción de hormonas, el funcionamiento de venas, arterias y otros órganos, era en realidad un tratamiento neurotecnológico y no farmacológico.&#xA;&#xA;Jacobo se emocionó al escuchar ese cambio de paradigma en el tratamiento de las enfermedades, era un fanático de todos los avances de la ciencia. Tal entusiasmo le hizo olvidar su situación financiera, así que presionó el botón de aceptar en la pantalla de la tableta y cuando le llegó una notificación confirmando el precio del tratamiento, tuvo que declinar el ofrecimiento, ni destinando todos sus ingresos al tratamiento le alcanzaría para pagarlo. Por primera vez en toda la consulta, la doctora mostró un seño de desaprobación, él intentó mentirle diciendo que se sentía más cómodo con los fármacos tradicionales, y también estaba seguro de que mejoraría sus hábitos y bajaría de peso, no sería necesario un tratamiento tan sofisticado y de tan larga duración.&#xA;&#xA;Tras ese pequeño error de programación, la mujer en la pantalla volvió a la empatía de antes, y procedió a explicarle cómo debía tomar los tres medicamentos que le entregaría un dron en su casa apenas terminara la sesión. Luego tomó varios minutos para describir los efectos adversos: sed, deseo de orinar frecuente, dolor de cabeza, estreñimiento, diarrea, vómito, tristeza, euforia y un largo etcétera. Seguramente la doctora detectó que sus signos vitales se alteraron con la letanía de eventualidades que experimentaría, porque le dijo que no se preocupara, que podía ofrecerle una pequeña actualización a su paquete básico, para que contara con consultas ilimitadas las veinticuatro horas, para así comentar su seguimiento y manejo de las molestias relacionadas con la terapia farmacológica. En esta ocasión no quiso mentirle y le respondió que no era necesario. En la pantalla apareció una notificación que le pedía confirmar que entendía los efectos adversos y que no deseaba incrementar su plan de atención médica digital. La doctora in silico se despidió programando su siguiente cita en ocho semanas, que era lo que su plan incluía. La “ intuición” de la doctora le hizo saber con precisión milimétrica que no aceptaría un plan adicional de consultas a demanda, así que desistió y terminó la consulta.&#xA;&#xA;Jacobo se levantó de la mesa y fue a la cocina por un poco de agua, cuando le llegó la notificación de que el medicamento había sido entregado. Abrió la puerta y un par de cajas estaban a sus pies.&#xA;&#xA;Desde el principio, el diurético se llevó mal con su próstata, y no paraba de ir al baño a orinar con muchas dificultades y frecuencia, día y noche. Afortunadamente todo su trabajo era desde casa, así que no tenía problemas, pero le estaba afectando el sueño. Al paso de los días el monitoreo de sus dispositivos inteligentes indicaba que no se encontraba en metas de presión arterial, y todas las amenazas que eso implicaba para su salud, también lo invitaba a contratar la app de nutrición y ejercicio, al menos en el plan básico, para así lograr los objetivos. Él sabía que no podía pagarlo, así que tuvo que quitarle tiempo a su videojuego hiperrealista, al que destinaba su escaso tiempo libre y buscó en su red social videos para hacer ejercicio en casa sin comprar ningún equipo especial. Le costó bastantes horas, ya que los videos que le aparecían normalmente estaban relacionados con la venta de algún producto o servicio, pero persistió y encontró un par que consideró serían suficientes para iniciar.&#xA;&#xA;La primera y única sesión fue una tortura, se sentía peor que con los diuréticos, sudó como si saliera a pasear en verano, lo que le hizo recordar que hacía meses que no salía a la calle, y no estaba seguro de qué estación del año era. A pesar de la fatiga, la playera empapada de sudor y la voluntad devastada, terminó diez minutos de burpees, desplantes y otras torturas. Se tuvo que detener porque todo indicaba que a su aparato digestivo no le gustaba tanto brinco, y un cólico acompañado de una inminente sensación de ir al sanitario lo forzaron a detener su sacrificio.&#xA;&#xA;Una vez que las necesidades del colon y la vejiga fueron satisfechas, se levantó a lavarse las manos y sintió un mareo que lo obligó a detenerse del lavabo, vio su cara en el espejo, pálido casi trasparente, había dejado el teléfono celular en la cocina, pero alcanzó a escuchar varias notificaciones insistentes, que no pudo leer y le indicaban que su presión arterial había bajado a niveles peligrosos, intentó abrir el grifo para enjuagarse la cara, pero todo oscureció a su alrededor.&#xA;&#xA;Las piernas dejaron de responderle y se desvaneció, golpeando la nuca en el toallero de metal que tenía a sus espaldas. Jacobo estaba inerte tirado en el suelo del baño.&#xA;&#xA;(continuación)&#xA;...&#xA;&#xA;Lo que quedó de los noventas — Sofía Ochola Chávez&#xA;&#xA;Bob Ross&#xA;pinta en mi cara un paisaje&#xA;de árboles magullados&#xA;envueltos en una perfección pétrea.&#xA;Mandela fue elegido presidente,&#xA;una y otra vez,&#xA;hasta que se hizo un monstruo,&#xA;una dictadura autodenominada como mandelista,&#xA;pero eso solamente fue un mal sueño de Colosio,&#xA;justo antes de morir.&#xA;Bob Ross decía que era sencillo,&#xA;con esa voz en español súper-puesto,&#xA;y ese afro que podía haber sido una vagina.&#xA;Mi cara seguía fresca,&#xA;obedecí a un impulso incomprensible,&#xA;encendí un cigarrillo y busqué mis nervios,&#xA;mi estrés y estreñimiento,&#xA;en un tipo de depresión generacional,&#xA;inconexa en internet.&#xA;Terminé refugiada,&#xA;en una luz azul neón,&#xA;con cigarros y cervezas,&#xA;buscando a Ren y Stimpy,&#xA;recordando cuando niña,&#xA;me masturbaba mirando&#xA;algún capítulo al azar.&#xA;¿Por qué Ren y Stimpy me provocaban?&#xA;Quizás lo grotesco,&#xA;quizás las groserías aisladas,&#xA;quizás el poder revitalizante&#xA;de ser una caricatura&#xA;que podía hacerte sentir&#xA;el aroma de la pestilencia&#xA;y la ineptitud de unos brutos.&#xA;Me tiré la cerveza encima&#xA;y Bob Ross entendió&#xA;que los paisajes perfectos&#xA;eran lo más triste del mundo.&#xA;Ofreció, sin duda alguna,&#xA;hacer una pinturita de Minnie Mouse,&#xA;a lo que uno se niega, por pura dignidad.&#xA;Tomé la última botella llorando fuerte&#xA;con conversaciones sin sentido, pero&#xA;con una pequeña sonrisa de satisfacción&#xA;pasando entre mi generación&#xA;— el lugar más solo para llorar&#xA;o llevar a cuestas tus problemas — .&#xA;Mis pasos se van quebrando&#xA;y sigo diciendo que tengo un sueño,&#xA;algún sueño en algún lado.&#xA;Muevo la toga, y aviento el birrete&#xA;entre toda mi generación,&#xA;en la ciudad de los sueños rotos,&#xA;en lo que quedó de los noventas.&#xA;&#xA;Prefiero ser un chicle de clorofila&#xA;en el hocico de cualquier vago.&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;Trampa 22 –Joseph Heller&#xA;Antes de comenzar debo decir que, normalmente me genera repelús un libro con la etiqueta “best seller”, aunado a que el autor es originario de los Estados Unidos de Norteamérica y para rematar la portada está escrita completamente con mayúsculas. Una vez expresados mis prejuicios, prosigo. Trampa 22 fue escrita en 1953 y publicada en 1961, en el entorno de la guerra entre Vietnam y los sempiternos “defensores” del orden y la paz mundial, por lo que vale la pena contextualizar adecuadamente la obra.&#xA;&#xA;De manera simplista la novela representa un mundo absurdo, irracional, ilógico en medio de la guerra, es decir una perogrullada. La extensión del libro es notable, por lo que se requiere paciencia ya que, desde su arranque te adentra en este universo delirante, que desubica, ya que no se esperan tales personajes y comportamiento en una novela de guerra. Conforme se avanza dejas de pensar que es un episodio de El Chavo del Ocho para darte cuenta de que, es la estética a través de la cual Jopeph Heller desea expresar su desacuerdo. Este disentimiento lo llevó a ser un libro de culto entre los adolescentes de la época. Pero si comparamos esta manifestación de desaprobación, en comparación con todas las protestas contra la guerra realizadas en el país vecino, Trampa 22 podría considerarse un capítulo de Los Simpson, casi un precedente al meme como forma de protesta. Aunque debemos darle la concesión de que es una de las primeras manifestaciones antibelicista.&#xA;&#xA;¿Porqué considero que es un best seller que envejeció mal? En un mundo con más conciencia social, con una alteridad mas presente, y por supuesto, cuando un bufón plutócrata esta liderando el caos mundial, ante este escenario, la obra se percibe insulsa, nimia. Los sinsabores ocultan el ingenio de Heller que, utiliza recursos literarios y estilísticos que son lo único que me tuvo pegado a las páginas.&#xA;&#xA;En un mundo donde sólo hace falta ver los titulares para saber que estamos viviendo una época de horror injusto e irracional, no hace falta una novela cómica para subrayarlo. Pero si lees esos periódicos, ves esas noticias y no percibes el dolor ni el sufrimiento de los oprimidos, entonces sin duda este libro es obligado, para que a través de sus seiscientas páginas confirmes que la guerra es una rotunda estupidez, sin importar sus supuestas justificaciones.&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;Frase robada — Yoda&#xA;  El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento.&#xA;&#xA;Bonus track&#xA;&#xA;iframe data-testid=&#34;embed-iframe&#34; style=&#34;border-radius:12px&#34; src=&#34;https://open.spotify.com/embed/episode/1rUjuX9e7uBdyPPYWFfBqS?utm_source=generator&#34; width=&#34;100%&#34; height=&#34;352&#34; frameBorder=&#34;0&#34; allowfullscreen=&#34;&#34; allow=&#34;autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture&#34; loading=&#34;lazy&#34;/iframe&#xA;&#xA;#literatura #literaverso #literadon #cultura #podcast #cuento #relato #libros #librodon #poesia #poesía #español]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="relato-efectos-adversos-poema-lo-que-quedó-de-los-noventas-sofía-ochola-chávez-reseña-trampa-22-joseph-heller-frase-robada-yoda-bonus-track">Relato — Efectos adversos | Poema — Lo que quedó de los noventas — Sofía Ochola Chávez | Reseña — Trampa 22 –Joseph Heller | Frase Robada –Yoda | Bonus track</h2>

<p>...</p>

<h3 id="efectos-adversos">Efectos adversos</h3>

<p>A pesar de sus dos empleos como asalariado en dos corporaciones de logística y algunos pequeños pero constantes trabajos que realizaba como autónomo, no le alcanzó el presupuesto para pagar el sobreprecio y adelantar una consulta médica anacrónica, como llamaban ahora a las consultas con médicos de carne y hueso. El saturado sistema programaba la cita más próxima entre cinco a seis meses, a menos claro que tuvieras el seguro médico <em>premium</em> o pagaras un recargo, para sacar de la lista a alguien con una póliza más limitada y te dieran su lugar.</p>

<p>Las cuentas no le salían a Jacobo, así que se tuvo que conformar con usar el servicio gratuito incluido en su póliza llamado consulta <em>advance</em>, nombre con el que designaban a una app (en su versión más básica) movida con la IA más avanzada del momento, que prometía reducir en noventa por ciento el número de consultas al médico de atención primaria y mas de la mitad para el caso de citas con el especialista.</p>

<p>Abrió la app, y lo primero que le pidió fue crear el perfil del médico que lo atendería. Entre decenas de opciones se decantó por una mujer blanca, de aspecto asiático, delgada, cabello negro, que hablara español con acento de Buenos Aires, una combinación ecléctica, que por cierto era la más solicitada gracias a la última serie creada por IA que versaba sobre caballeres y dragones, donde siendo la heroína robaba todos los suspiros. Ya estaba habituado a que en la pantalla fuera indistinguible la apariencia de estas entidades digitales con un ser humano de carne y hueso, agradeció haber instalado la app en su tableta digital para ver mejor a su sensual doctora, aunque deseaba que en su minúsculo departamento cupiera una pantalla plana de las que se empotran en la pared, pero aún así ella se veía radiante. Jacobo eligió que el entorno fuera la sala oval de la casa blanca, pero pudo haber seleccionado desde entornos submarinos, hasta estaciones espaciales.</p>

<p>La doctora de silicio era amable, escuchaba con atención las molestias que le refería Jacobo, no se distraía con la pantalla del teléfono celular o una computadora. Le pidió acceso a sus dispositivos de monitorización inteligentes, reloj, anillo, audífonos; y que instalara una actualización de la app que permitía ampliar las capacidades de la videocámara, para determinar decenas de mediciones de laboratorio, con una precisión cercana al cien por ciento, comparado con las molestas y dolorosas evaluaciones en sangre. Una vez autorizado el pago, el cual tuvo que reconsiderar para saber qué otro servicio podría cancelar y no afectar sus finanzas, la doctora de sus sueños determinó que el colesterol, triglicéridos que estaban elevados, así como la presión arterial descontrolada, eran los motivos que lo tenían con esos dolores de cabeza y una fatiga terrible que le estaba afectando en sus trabajos.</p>

<p>Le sugirió una aplicación para que cuidara su alimentación, las cuales por supuesto incluían un costosísimo menú personalizado, entregado por drones todos los días hasta la puerta de su casa; otra app de ejercicio con los mejores entrenadores virtuales en más de setenta y cinco disciplinas, que podían incluir acceso <em>premium</em> a los gimnasios físicos más modernos. Le respondió que lo pensaría, mintió, sabía que su economía no se lo permitiría, pero por un momento pensó que la doctora sabía que mentía, ya que tenía muchísima información personal corriendo por los miles de procesadores que la animaban, pero dado que no se inmutó, consideró que le había engañado.</p>

<p>Finalmente le preguntó sus preferencias sobre el tipo de tratamiento que deseaba recibir. Le ofreció una solución basada en nanotecnología, que se administraba una vez al año, en gotas para los ojos, el líquido instilado liberaba en su sistema nervioso miles de bioprocesadores visibles únicamente con potentes microscopios, que modificaban en tiempo real y sin efectos adversos la producción de hormonas, el funcionamiento de venas, arterias y otros órganos, era en realidad un tratamiento neurotecnológico y no farmacológico.</p>

<p>Jacobo se emocionó al escuchar ese cambio de paradigma en el tratamiento de las enfermedades, era un fanático de todos los avances de la ciencia. Tal entusiasmo le hizo olvidar su situación financiera, así que presionó el botón de aceptar en la pantalla de la tableta y cuando le llegó una notificación confirmando el precio del tratamiento, tuvo que declinar el ofrecimiento, ni destinando todos sus ingresos al tratamiento le alcanzaría para pagarlo. Por primera vez en toda la consulta, la doctora mostró un seño de desaprobación, él intentó mentirle diciendo que se sentía más cómodo con los fármacos tradicionales, y también estaba seguro de que mejoraría sus hábitos y bajaría de peso, no sería necesario un tratamiento tan sofisticado y de tan larga duración.</p>

<p>Tras ese pequeño error de programación, la mujer en la pantalla volvió a la empatía de antes, y procedió a explicarle cómo debía tomar los tres medicamentos que le entregaría un dron en su casa apenas terminara la sesión. Luego tomó varios minutos para describir los efectos adversos: sed, deseo de orinar frecuente, dolor de cabeza, estreñimiento, diarrea, vómito, tristeza, euforia y un largo etcétera. Seguramente la doctora detectó que sus signos vitales se alteraron con la letanía de eventualidades que experimentaría, porque le dijo que no se preocupara, que podía ofrecerle una pequeña actualización a su paquete básico, para que contara con consultas ilimitadas las veinticuatro horas, para así comentar su seguimiento y manejo de las molestias relacionadas con la terapia farmacológica. En esta ocasión no quiso mentirle y le respondió que no era necesario. En la pantalla apareció una notificación que le pedía confirmar que entendía los efectos adversos y que no deseaba incrementar su plan de atención médica digital. La doctora <em>in silico</em> se despidió programando su siguiente cita en ocho semanas, que era lo que su plan incluía. La “ intuición” de la doctora le hizo saber con precisión milimétrica que no aceptaría un plan adicional de consultas a demanda, así que desistió y terminó la consulta.</p>

<p>Jacobo se levantó de la mesa y fue a la cocina por un poco de agua, cuando le llegó la notificación de que el medicamento había sido entregado. Abrió la puerta y un par de cajas estaban a sus pies.</p>

<p>Desde el principio, el diurético se llevó mal con su próstata, y no paraba de ir al baño a orinar con muchas dificultades y frecuencia, día y noche. Afortunadamente todo su trabajo era desde casa, así que no tenía problemas, pero le estaba afectando el sueño. Al paso de los días el monitoreo de sus dispositivos inteligentes indicaba que no se encontraba en metas de presión arterial, y todas las amenazas que eso implicaba para su salud, también lo invitaba a contratar la app de nutrición y ejercicio, al menos en el plan básico, para así lograr los objetivos. Él sabía que no podía pagarlo, así que tuvo que quitarle tiempo a su videojuego hiperrealista, al que destinaba su escaso tiempo libre y buscó en su red social videos para hacer ejercicio en casa sin comprar ningún equipo especial. Le costó bastantes horas, ya que los videos que le aparecían normalmente estaban relacionados con la venta de algún producto o servicio, pero persistió y encontró un par que consideró serían suficientes para iniciar.</p>

<p>La primera y única sesión fue una tortura, se sentía peor que con los diuréticos, sudó como si saliera a pasear en verano, lo que le hizo recordar que hacía meses que no salía a la calle, y no estaba seguro de qué estación del año era. A pesar de la fatiga, la playera empapada de sudor y la voluntad devastada, terminó diez minutos de burpees, desplantes y otras torturas. Se tuvo que detener porque todo indicaba que a su aparato digestivo no le gustaba tanto brinco, y un cólico acompañado de una inminente sensación de ir al sanitario lo forzaron a detener su sacrificio.</p>

<p>Una vez que las necesidades del colon y la vejiga fueron satisfechas, se levantó a lavarse las manos y sintió un mareo que lo obligó a detenerse del lavabo, vio su cara en el espejo, pálido casi trasparente, había dejado el teléfono celular en la cocina, pero alcanzó a escuchar varias notificaciones insistentes, que no pudo leer y le indicaban que su presión arterial había bajado a niveles peligrosos, intentó abrir el grifo para enjuagarse la cara, pero todo oscureció a su alrededor.</p>

<p>Las piernas dejaron de responderle y se desvaneció, golpeando la nuca en el toallero de metal que tenía a sus espaldas. Jacobo estaba inerte tirado en el suelo del baño.</p>

<p>(<a href="https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-40" rel="nofollow">continuación</a>)
...</p>

<h3 id="lo-que-quedó-de-los-noventas-sofía-ochola-chávez">Lo que quedó de los noventas — Sofía Ochola Chávez</h3>

<p>Bob Ross
pinta en mi cara un paisaje
de árboles magullados
envueltos en una perfección pétrea.
Mandela fue elegido presidente,
una y otra vez,
hasta que se hizo un monstruo,
una dictadura autodenominada como mandelista,
pero eso solamente fue un mal sueño de Colosio,
justo antes de morir.
Bob Ross decía que era sencillo,
con esa voz en español súper-puesto,
y ese afro que podía haber sido una vagina.
Mi cara seguía fresca,
obedecí a un impulso incomprensible,
encendí un cigarrillo y busqué mis nervios,
mi estrés y estreñimiento,
en un tipo de depresión generacional,
inconexa en internet.
Terminé refugiada,
en una luz azul neón,
con cigarros y cervezas,
buscando a Ren y Stimpy,
recordando cuando niña,
me masturbaba mirando
algún capítulo al azar.
¿Por qué Ren y Stimpy me provocaban?
Quizás lo grotesco,
quizás las groserías aisladas,
quizás el poder revitalizante
de ser una caricatura
que podía hacerte sentir
el aroma de la pestilencia
y la ineptitud de unos brutos.
Me tiré la cerveza encima
y Bob Ross entendió
que los paisajes perfectos
eran lo más triste del mundo.
Ofreció, sin duda alguna,
hacer una pinturita de Minnie Mouse,
a lo que uno se niega, por pura dignidad.
Tomé la última botella llorando fuerte
con conversaciones sin sentido, pero
con una pequeña sonrisa de satisfacción
pasando entre mi generación
— el lugar más solo para llorar
o llevar a cuestas tus problemas — .
Mis pasos se van quebrando
y sigo diciendo que tengo un sueño,
algún sueño en algún lado.
Muevo la toga, y aviento el birrete
entre toda mi generación,
en la ciudad de los sueños rotos,
en lo que quedó de los noventas.</p>

<p>*</p>

<p>Prefiero ser un chicle de clorofila
en el hocico de cualquier vago.</p>

<p>...</p>

<h3 id="trampa-22-joseph-heller">Trampa 22 –Joseph Heller</h3>

<p>Antes de comenzar debo decir que, normalmente me genera repelús un libro con la etiqueta <em>“best seller”</em>, aunado a que el autor es originario de los Estados Unidos de Norteamérica y para rematar la portada está escrita completamente con mayúsculas. Una vez expresados mis prejuicios, prosigo. Trampa 22 fue escrita en 1953 y publicada en 1961, en el entorno de la guerra entre Vietnam y los sempiternos “defensores” del orden y la paz mundial, por lo que vale la pena contextualizar adecuadamente la obra.</p>

<p>De manera simplista la novela representa un mundo absurdo, irracional, ilógico en medio de la guerra, es decir una perogrullada. La extensión del libro es notable, por lo que se requiere paciencia ya que, desde su arranque te adentra en este universo delirante, que desubica, ya que no se esperan tales personajes y comportamiento en una novela de guerra. Conforme se avanza dejas de pensar que es un episodio de El Chavo del Ocho para darte cuenta de que, es la estética a través de la cual Jopeph Heller desea expresar su desacuerdo. Este disentimiento lo llevó a ser un libro de culto entre los adolescentes de la época. Pero si comparamos esta manifestación de desaprobación, en comparación con todas las protestas contra la guerra realizadas en el país vecino, Trampa 22 podría considerarse un capítulo de Los Simpson, casi un precedente al meme como forma de protesta. Aunque debemos darle la concesión de que es una de las primeras manifestaciones antibelicista.</p>

<p>¿Porqué considero que es un <em>best seller</em> que envejeció mal? En un mundo con más conciencia social, con una alteridad mas presente, y por supuesto, cuando un bufón plutócrata esta liderando el caos mundial, ante este escenario, la obra se percibe insulsa, nimia. Los sinsabores ocultan el ingenio de Heller que, utiliza recursos literarios y estilísticos que son lo único que me tuvo pegado a las páginas.</p>

<p>En un mundo donde sólo hace falta ver los titulares para saber que estamos viviendo una época de horror injusto e irracional, no hace falta una novela cómica para subrayarlo. Pero si lees esos periódicos, ves esas noticias y no percibes el dolor ni el sufrimiento de los oprimidos, entonces sin duda este libro es obligado, para que a través de sus seiscientas páginas confirmes que la guerra es una rotunda estupidez, sin importar sus supuestas justificaciones.</p>

<p>...</p>

<h3 id="frase-robada-yoda">Frase robada — Yoda</h3>

<blockquote><p>El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento.</p></blockquote>

<h3 id="bonus-track">Bonus track</h3>

<iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/1rUjuX9e7uBdyPPYWFfBqS?utm_source=generator" height="352" frameborder="0" allowfullscreen=""></iframe>

<p>#literatura #literaverso #literadon #cultura #podcast #cuento #relato #libros #librodon #poesia #poesía #español</p>
]]></content:encoded>
      <author>Mi perra vida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/bmtex5uj0w</guid>
      <pubDate>Wed, 24 Sep 2025 17:30:16 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>En mis turbulentas fantasías (que quizás nunca lleguen a plasmarse en el mundo...</title>
      <link>https://escritura.social/mduritz/en-mis-turbulentas-fantasias-que-quizas-nunca-lleguen-a-plasmarse-en-el-mundo</link>
      <description>&lt;![CDATA[En mis turbulentas fantasías (que quizás nunca lleguen a plasmarse en el mundo real), ellos (siempre ellos aunque a veces ellas) nos miran con desprecio, asco y un ligero aburrimiento, como quien detecta gusanos vivos en un paquete de arroz; dicen: «joder, ahora me tocará tirarlo y comprar otro nuevo», porque este paquete de arroz en concreto es totalmente prescindible, hay otros doscientos solamente en una balda del súper que les quede más cerca. En esas mismas fantasías, creo que están convencidos de que no queremos trabajar, de que nuestro objetivo final es que todo esto se vaya a pique, y con eso en mente hablan entre sí de nosotras (aunque, en el fondo, sé que probablemente no estén hablando de nosotras, que ni si quiera piensen en nosotras aunque nosotras nos pasemos la vida pensando en ellos). Y pese a que en el fondo es cierto, si definimos trabajar como ser sumergidas previo acuerdo para extaernos el almidón y después escurridas, hervidas, aliñadas y machacadas por sus malditos dientes, pero no tan cierto si definimos trabajar como existir en el mundo aportando nuestro granito de arena a un proyecto común, sea cual sea... Yo me descubro más enamorada que nunca del oficio que afilo, y si amas algo deseas que no se termine nunca la relación que os une, el vínculo que os mantiene funcionando en simbiosis, pese a todo. Pero por encima del pese a todo, amar, o la definición de amar en la que creo, significa cuidar el uno del otro y currárselo para que la vida sea compatible con la relación. ¿Creéis que si no me importara, si quisiera que todo esto se vaya a la mierda, me pasaría la vida intentando que sea mejor? Los que no amáis este oficio, dejadme que os diga, sois vosotros.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En mis turbulentas fantasías (que quizás nunca lleguen a plasmarse en el mundo real), ellos (siempre ellos aunque a veces ellas) nos miran con desprecio, asco y un ligero aburrimiento, como quien detecta gusanos vivos en un paquete de arroz; dicen: «joder, ahora me tocará tirarlo y comprar otro nuevo», porque este paquete de arroz en concreto es totalmente prescindible, hay otros doscientos solamente en una balda del súper que les quede más cerca. En esas mismas fantasías, creo que están convencidos de que no queremos trabajar, de que nuestro objetivo final es que todo esto se vaya a pique, y con eso en mente hablan entre sí de nosotras (aunque, en el fondo, sé que probablemente no estén hablando de nosotras, que ni si quiera piensen en nosotras aunque nosotras nos pasemos la vida pensando en ellos). Y pese a que en el fondo es cierto, si definimos trabajar como ser sumergidas previo acuerdo para extaernos el almidón y después escurridas, hervidas, aliñadas y machacadas por sus malditos dientes, pero no tan cierto si definimos trabajar como existir en el mundo aportando nuestro granito de arena a un proyecto común, sea cual sea... Yo me descubro más enamorada que nunca del oficio que afilo, y si amas algo deseas que no se termine nunca la relación que os une, el vínculo que os mantiene funcionando en simbiosis, <em>pese a todo</em>. Pero por encima del <em>pese a todo</em>, amar, o la definición de amar en la que creo, significa cuidar el uno del otro y currárselo para que la vida sea compatible con la relación. ¿Creéis que si no me importara, si quisiera que todo esto se vaya a la mierda, me pasaría la vida intentando que sea mejor? Los que no amáis este oficio, dejadme que os diga, <strong>sois vosotros</strong>.</p>
]]></content:encoded>
      <author>FURBY FUCSIA FUMADOR</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/gt00lmsqk3</guid>
      <pubDate>Wed, 24 Sep 2025 16:29:24 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Sobre la internet muerta</title>
      <link>https://escritura.social/santillanrh/sobre-la-internet-muerta</link>
      <description>&lt;![CDATA[Sobre la internet muerta&#xA;&#xA;Mis hábitos de navegación en la internet no me han ayudado a mirar si la internet de hoy está hecha por inteligencia artificial y no por humanos, o simplemente no soy capaz de mirarlo. Pero siendo crítico con mi forma de consumir la internet, sí, está muerta.&#xA;&#xA;Recuerdo que en el año 1999 tuve acceso por primera vez al internet, ese internet dial-up y en el que la mayoría del contenido era todavía el texto. En esos tiempos ver una imagen era una prueba de paciencia, ni se diga del audio y el vídeo. Me hice de mi página en Geocities y me gustaba andar de mirón por todos lados. La internet era para mí un escape a un mundo o era más bien el mundo, pero en este mundo yo podía participar, la internet estaba viva, pues estaba hecha por humanos.&#xA;&#xA;En parte es nostalgia, pero no es que quiera que las cosas regresen a ser como eran antes, no es posible. Lo que sí es importante es que mire cómo internet muerto, sea crítico conmigo mismo y vea cómo yo mismo he participado en este homicidio, ya sea de forma directa o indirecta. &#xA;&#xA;Este es acto de resistencia a los contenidos de la IA, no escribo para destacar o que me lean. Escribo porque además de ser catártico, porque esto está escrito por un humano. Escribo sobre lo cotidiano, de manera imperfecta, sobre lo humano.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Sobre la internet muerta</p>

<p>Mis hábitos de navegación en la internet no me han ayudado a mirar si la internet de hoy está hecha por inteligencia artificial y no por humanos, o simplemente no soy capaz de mirarlo. Pero siendo crítico con mi forma de consumir la internet, sí, está muerta.</p>

<p>Recuerdo que en el año 1999 tuve acceso por primera vez al internet, ese internet dial-up y en el que la mayoría del contenido era todavía el texto. En esos tiempos ver una imagen era una prueba de paciencia, ni se diga del audio y el vídeo. Me hice de mi página en Geocities y me gustaba andar de mirón por todos lados. La internet era para mí un escape a un mundo o era más bien el mundo, pero en este mundo yo podía participar, la internet estaba viva, pues estaba hecha por humanos.</p>

<p>En parte es nostalgia, pero no es que quiera que las cosas regresen a ser como eran antes, no es posible. Lo que sí es importante es que mire cómo internet muerto, sea crítico conmigo mismo y vea cómo yo mismo he participado en este homicidio, ya sea de forma directa o indirecta.</p>

<p>Este es acto de resistencia a los contenidos de la IA, no escribo para destacar o que me lean. Escribo porque además de ser catártico, porque esto está escrito por un humano. Escribo sobre lo cotidiano, de manera imperfecta, sobre lo humano.</p>
]]></content:encoded>
      <author>Apuntes de Rob</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/mqrrxfdwbw</guid>
      <pubDate>Thu, 18 Sep 2025 13:45:31 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi perra vida temporada 2025, episodio 38.</title>
      <link>https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-38</link>
      <description>&lt;![CDATA[Relato – La sonrisa del abuelo | Poema - Contra la Kodak – José Emilio Pacheco | Reseña - La hermana, la otra – Audre Lorde | Frase Robada –Pablo Muñoz Covarrubias | Bonus track&#xA;&#xA;La sonrisa del abuelo&#xA;&#xA;Los recuerdos más persistentes que tengo de mi abuelo no son gratos. Era un hombre frío, lúgubre, nunca me trato mal, ni a nadie de la familia, pero su plática era triste y nunca se le veía feliz.&#xA;&#xA;Mi madre me explicaba que una vez mientras daba clases en la universidad, se lo llevó la policía, lo acusaban de algún crimen común, ser socialista, ateo o revolucionario, en esa época, como ahora, por nada se llevaban a la gente y la desaparecían. Cuando algunas semanas después regresó hecho un costal de huesos y golpeado como costal de boxeo, decía que mejor lo hubieran matado. Pero no fue así, su esposa y su hija, mi madre, lo miraban aterradas, en realidad lo observaban a escondidas, no mostraba las cicatrices que le habían dejado en la espalda, los pies, en los genitales deformados. Desde su vuelta se aisló en su cuarto, donde dormía alejado de mi abuela, apenas y convivía con los compañeros de la facultad, que imaginaban lo que había pasado y no lo cuestionaban.&#xA;&#xA;El tiempo fracasó en curar las heridas, no mejoraron su dolor, ni su silencio. Mientras yo crecía y el envejecía, nunca entendía esa diferencia, una noche mi abuela marcó a mi madre a media madrugada, pidiéndole ayuda porque el abuelo estaba fuera de sí. Lo encontramos desnudo en el patio, llorando y diciendo incoherencias, era doloroso verlo así, hecho un ovillo tirado en el suelo, al observar su cuerpo torturado no imagino qué debió haber hecho para recibir tanto daño.&#xA;&#xA;El psiquiatra nos dijo que era una especie de demencia, y que algo la había detonado, aparentemente una infección o algo así. Ni mi abuela, ni mi madre, ni yo entendimos la verborrea del médico, solo comprendimos que debíamos llenarle la boca de medicinas cada ocho horas con precisión quirúrgica, y no esperar nada a cambio, ya que no había cura para esos problemas.&#xA;&#xA;Ante tan contradictorio destino, las cosas tendieron al empeoramiento, perdió el pudor y el control de esfínteres, el poco lenguaje que usaba y hasta la puntería para llevarse la cuchara a la boca.&#xA;&#xA;Los meses y después los años me ayudaron a entender que, la diferencia entre crecer y envejecer radica en que quien envejece solo va sumando catástrofes, que por lo general siempre ocurren de madrugada. El teléfono resonó en la casa y no auguraba nada bueno, mi abuela se había caído tratando de llevar a mi abuelo al baño y se fracturó la cadera.&#xA;&#xA;Me afané en cuidarlo mientras mi madre pasaba el día y la noche en el hospital. Al hacerme responsable de la atención de mi abuelo, se cumplía la fatídica profecía de la autora de mis días «eres igual de incapaz que tu padre», que remataba con «que una lagartona tenga en su santa gloria»; para hacer sorna del abandono de mi progenitor en etapas muy tempranas de mi vida.&#xA;&#xA;Pero algo de cierto tenía la cantaleta materna, ya que cuidar a mi abuelo, bañarlo, cambiarlo, darle de comer y sus medicinas, era más complicado que el manual de operación de una central nuclear.&#xA;&#xA;Entre la escuela, mi incapacidad para organizarme y la apretada agenda de mi abuelo, no lograba que algo me saliera bien, la ineludible herencia de mi padre. Por lo que a grandes males, grandes soluciones. En lugar de ropa común, unas bermudas, playera y crocs, que hacían ver más cool al octagenario y más fácil de cambiar y lavar. La contienda que implicaba que aquello que tuviera en la boca lo expeliera al estómago y no al piso, lo reduje a lo indispensable, limitando la afrenta tan sólo a la comida, total, el doctor nos había dicho que probablemente los fármacos no sirvieran, así al menos tendría más dinero en la bolsa, porque vaya que era caro ese sucedáneo de placebo. Después una disposición de los muebles a modo de tetris, para  dejarle el campo libre y evitar que se tropezara. Todo eso, al menos parcialmente, hacía que mi vida fuera un poco más fácil.&#xA;&#xA;Al principio mi madre fue una escéptica de mi plan maestro, por supuesto que no fue informada del incremento en mis ingresos derivado de la ausencia de los inútiles medicamentos, pero fuera de esas minucias, no le quedó más remedio que aceptar, al final ella tenía que seguir pendiente de mi abuela en el hospital, y mi abuelo se veía igual de mal que siempre, aunque con una apariencia más alternativa.&#xA;&#xA;A los pocos días de la autónoma suspensión de los psicochochos, mientras jugaba a que el cereal era un avión y la boca de mi abuelo el hangar, se arrancó a contarme una historia sobre su mascota de la infancia, a la que retaba con una camiseta para que lo correteara como si de San Fermín o la Huamantlada se tratase, casi me infarto cuando comenzó a reírse, jamás en la vida lo vi siquiera sonreír. Así que las estruendosas carcajadas me preocuparon en sobremanera, en especial cuando seguía contando la anécdota y no paraba de reír, por un momento pensé que era una estatus epiléptico de felicidad. Al terminar el arroz y frijoles ya no recordaba nada y se volvía a hundir en su mundo de tinieblas.&#xA;&#xA;Conforme pasaron los días, las anécdotas florecieron y la mayoría retoñaban, pero era fascinante conocerlo feliz, sabiendo que su infancia fue buena y que todo indicaba que la había olvidado, o tal vez la realidad del mundo la sepultó, pero ahora que su cerebro era una carambola parece que esos momentos salían a la realidad. Nunca supe si lo que decía tautológicamente era verdad o fruto de su mente.&#xA;&#xA;Una noche tras escuchar la anécdota completa y tirara al suelo la mitad de la cena, lo dejé en su cama, sabiendo que me despertaría puntual a las dos y veinte de la mañana. Sonó el despertador, eran las seis, ya se veía el sol por la ventana, no lo podía creer, por fin dormí una noche entera sin sobresaltos. Pero contraviniendo la fama que mi madre difundía sobre mi falta de intuición y otras funciones elementales, supuse lo peor.&#xA;&#xA;No se había movido ni un centímetro de como lo dejé en la noche, seguramente murió muy poco tiempo después de que apagara la luz, y para sorpresa de todos los deudos y acompañantes, tenía una sonrisa que ni el embalsamador logró quitarle.&#xA;&#xA;Como si hubieran podido comunicarse, a los pocos días murió mi abuela en el hospital.&#xA;&#xA;Mi madre no supera la tristeza, porque aunque le conté lo que había pasado con el comportamiento de su padre, exceptuando lo del dinero de las medicinas, no lograba tener en su mente más que imágenes de tristeza.&#xA;&#xA;Yo creo que donde estén, si es que están, mi abuela ríe con tremendas carcajadas, escuchando las anécdotas de la infancia de mi abuelo.&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;Contra la Kodak – José Emilio Pacheco&#xA;&#xA;Cosa terrible es la fotografía.&#xA;&#xA;Pensar que en estos objetos cuadrangulares&#xA;&#xA;yace un instante de 1959.&#xA;&#xA;Rostros que ya no son,&#xA;&#xA;aire que ya no existe.&#xA;&#xA;Porque el tiempo se venga&#xA;&#xA;de quienes rompen el orden natural deteniéndolo,&#xA;&#xA;las fotos se resquebrajan, amarillean.&#xA;&#xA;No son la música del pasado:&#xA;&#xA;son el estruendo&#xA;&#xA;de las ruinas internas que se desploman.&#xA;&#xA;No son el verso sino el crujido&#xA;&#xA;de nuestra irremediable cacofonía.&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;La hermana, la otra – Audre Lorde&#xA;&#xA;Ser mujer negra, lesbiana, feminista en la segunda mitad del siglo pasado no era tarea fácil, si a eso le sumamos que era una entusiasta activista con una profunda sensibilidad, la ecuación se complica; y por si lo anterior no fuera suficiente tenía un sentido muy agudo, poco esmerilado sobre la injusticia. Por lo tanto, los escritos recabados para esta antología son profundamente reveladores, exponiendo la realidad a la que se enfrentan las mujeres como Audre Lorde, pero atención, no intenta explorar otras mujeres afectadas, lo cual me parece muy subversivo, exponiendo la individualidad de la injusticia, que no es igual para todas, y por lo tanto su análisis y potencial respuesta debe ser diverso.&#xA;&#xA;Me encanta su postura alejada de la victimización, casi sonando a un buen ajuste de cuentas, pero sin serlo. Su postura totalmente anti-colonialista es suprema, estimulante y por supuesto intrépida.&#xA;&#xA;...&#xA;&#xA;Frase robada -Pablo Muñoz Covarrubias&#xA;&#xA;  Un camino que puede seguirse es aquel que busca entender por medio de la lectura de los textos cómo la vida alcanza nuevos significados y sentidos durante esta etapa.&#xA;&#xA;Bonus track&#xA;iframe data-testid=&#34;embed-iframe&#34; style=&#34;border-radius:12px&#34; src=&#34;https://open.spotify.com/embed/episode/5msAilpDKdoMxPAjEk5iyo?utm_source=generator&#34; width=&#34;100%&#34; height=&#34;352&#34; frameBorder=&#34;0&#34; allowfullscreen=&#34;&#34; allow=&#34;autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture&#34; loading=&#34;lazy&#34;/iframe&#xA;&#xA;#literatura #cultura #literaverso #español ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="relato-la-sonrisa-del-abuelo-poema-contra-la-kodak-josé-emilio-pacheco-reseña-la-hermana-la-otra-audre-lorde-frase-robada-pablo-muñoz-covarrubias-bonus-track">Relato – La sonrisa del abuelo | Poema – Contra la Kodak – José Emilio Pacheco | Reseña – La hermana, la otra – Audre Lorde | Frase Robada –Pablo Muñoz Covarrubias | Bonus track</h2>

<h3 id="la-sonrisa-del-abuelo">La sonrisa del abuelo</h3>

<p>Los recuerdos más persistentes que tengo de mi abuelo no son gratos. Era un hombre frío, lúgubre, nunca me trato mal, ni a nadie de la familia, pero su plática era triste y nunca se le veía feliz.</p>

<p>Mi madre me explicaba que una vez mientras daba clases en la universidad, se lo llevó la policía, lo acusaban de algún crimen común, ser socialista, ateo o revolucionario, en esa época, como ahora, por nada se llevaban a la gente y la desaparecían. Cuando algunas semanas después regresó hecho un costal de huesos y golpeado como costal de boxeo, decía que mejor lo hubieran matado. Pero no fue así, su esposa y su hija, mi madre, lo miraban aterradas, en realidad lo observaban a escondidas, no mostraba las cicatrices que le habían dejado en la espalda, los pies, en los genitales deformados. Desde su vuelta se aisló en su cuarto, donde dormía alejado de mi abuela, apenas y convivía con los compañeros de la facultad, que imaginaban lo que había pasado y no lo cuestionaban.</p>

<p>El tiempo fracasó en curar las heridas, no mejoraron su dolor, ni su silencio. Mientras yo crecía y el envejecía, nunca entendía esa diferencia, una noche mi abuela marcó a mi madre a media madrugada, pidiéndole ayuda porque el abuelo estaba fuera de sí. Lo encontramos desnudo en el patio, llorando y diciendo incoherencias, era doloroso verlo así, hecho un ovillo tirado en el suelo, al observar su cuerpo torturado no imagino qué debió haber hecho para recibir tanto daño.</p>

<p>El psiquiatra nos dijo que era una especie de demencia, y que algo la había detonado, aparentemente una infección o algo así. Ni mi abuela, ni mi madre, ni yo entendimos la verborrea del médico, solo comprendimos que debíamos llenarle la boca de medicinas cada ocho horas con precisión quirúrgica, y no esperar nada a cambio, ya que no había cura para esos problemas.</p>

<p>Ante tan contradictorio destino, las cosas tendieron al empeoramiento, perdió el pudor y el control de esfínteres, el poco lenguaje que usaba y hasta la puntería para llevarse la cuchara a la boca.</p>

<p>Los meses y después los años me ayudaron a entender que, la diferencia entre crecer y envejecer radica en que quien envejece solo va sumando catástrofes, que por lo general siempre ocurren de madrugada. El teléfono resonó en la casa y no auguraba nada bueno, mi abuela se había caído tratando de llevar a mi abuelo al baño y se fracturó la cadera.</p>

<p>Me afané en cuidarlo mientras mi madre pasaba el día y la noche en el hospital. Al hacerme responsable de la atención de mi abuelo, se cumplía la fatídica profecía de la autora de mis días «eres igual de incapaz que tu padre», que remataba con «que una lagartona tenga en su santa gloria»; para hacer sorna del abandono de mi progenitor en etapas muy tempranas de mi vida.</p>

<p>Pero algo de cierto tenía la cantaleta materna, ya que cuidar a mi abuelo, bañarlo, cambiarlo, darle de comer y sus medicinas, era más complicado que el manual de operación de una central nuclear.</p>

<p>Entre la escuela, mi incapacidad para organizarme y la apretada agenda de mi abuelo, no lograba que algo me saliera bien, la ineludible herencia de mi padre. Por lo que a grandes males, grandes soluciones. En lugar de ropa común, unas bermudas, playera y crocs, que hacían ver más cool al octagenario y más fácil de cambiar y lavar. La contienda que implicaba que aquello que tuviera en la boca lo expeliera al estómago y no al piso, lo reduje a lo indispensable, limitando la afrenta tan sólo a la comida, total, el doctor nos había dicho que probablemente los fármacos no sirvieran, así al menos tendría más dinero en la bolsa, porque vaya que era caro ese sucedáneo de placebo. Después una disposición de los muebles a modo de tetris, para  dejarle el campo libre y evitar que se tropezara. Todo eso, al menos parcialmente, hacía que mi vida fuera un poco más fácil.</p>

<p>Al principio mi madre fue una escéptica de mi plan maestro, por supuesto que no fue informada del incremento en mis ingresos derivado de la ausencia de los inútiles medicamentos, pero fuera de esas minucias, no le quedó más remedio que aceptar, al final ella tenía que seguir pendiente de mi abuela en el hospital, y mi abuelo se veía igual de mal que siempre, aunque con una apariencia más alternativa.</p>

<p>A los pocos días de la autónoma suspensión de los psicochochos, mientras jugaba a que el cereal era un avión y la boca de mi abuelo el hangar, se arrancó a contarme una historia sobre su mascota de la infancia, a la que retaba con una camiseta para que lo correteara como si de San Fermín o la Huamantlada se tratase, casi me infarto cuando comenzó a reírse, jamás en la vida lo vi siquiera sonreír. Así que las estruendosas carcajadas me preocuparon en sobremanera, en especial cuando seguía contando la anécdota y no paraba de reír, por un momento pensé que era una estatus epiléptico de felicidad. Al terminar el arroz y frijoles ya no recordaba nada y se volvía a hundir en su mundo de tinieblas.</p>

<p>Conforme pasaron los días, las anécdotas florecieron y la mayoría retoñaban, pero era fascinante conocerlo feliz, sabiendo que su infancia fue buena y que todo indicaba que la había olvidado, o tal vez la realidad del mundo la sepultó, pero ahora que su cerebro era una carambola parece que esos momentos salían a la realidad. Nunca supe si lo que decía tautológicamente era verdad o fruto de su mente.</p>

<p>Una noche tras escuchar la anécdota completa y tirara al suelo la mitad de la cena, lo dejé en su cama, sabiendo que me despertaría puntual a las dos y veinte de la mañana. Sonó el despertador, eran las seis, ya se veía el sol por la ventana, no lo podía creer, por fin dormí una noche entera sin sobresaltos. Pero contraviniendo la fama que mi madre difundía sobre mi falta de intuición y otras funciones elementales, supuse lo peor.</p>

<p>No se había movido ni un centímetro de como lo dejé en la noche, seguramente murió muy poco tiempo después de que apagara la luz, y para sorpresa de todos los deudos y acompañantes, tenía una sonrisa que ni el embalsamador logró quitarle.</p>

<p>Como si hubieran podido comunicarse, a los pocos días murió mi abuela en el hospital.</p>

<p>Mi madre no supera la tristeza, porque aunque le conté lo que había pasado con el comportamiento de su padre, exceptuando lo del dinero de las medicinas, no lograba tener en su mente más que imágenes de tristeza.</p>

<p>Yo creo que donde estén, si es que están, mi abuela ríe con tremendas carcajadas, escuchando las anécdotas de la infancia de mi abuelo.</p>

<p>...</p>

<h3 id="contra-la-kodak-josé-emilio-pacheco">Contra la Kodak – José Emilio Pacheco</h3>

<p>Cosa terrible es la fotografía.</p>

<p>Pensar que en estos objetos cuadrangulares</p>

<p>yace un instante de 1959.</p>

<p>Rostros que ya no son,</p>

<p>aire que ya no existe.</p>

<p>Porque el tiempo se venga</p>

<p>de quienes rompen el orden natural deteniéndolo,</p>

<p>las fotos se resquebrajan, amarillean.</p>

<p>No son la música del pasado:</p>

<p>son el estruendo</p>

<p>de las ruinas internas que se desploman.</p>

<p>No son el verso sino el crujido</p>

<p>de nuestra irremediable cacofonía.</p>

<p>...</p>

<h3 id="la-hermana-la-otra-audre-lorde">La hermana, la otra – Audre Lorde</h3>

<p>Ser mujer negra, lesbiana, feminista en la segunda mitad del siglo pasado no era tarea fácil, si a eso le sumamos que era una entusiasta activista con una profunda sensibilidad, la ecuación se complica; y por si lo anterior no fuera suficiente tenía un sentido muy agudo, poco esmerilado sobre la injusticia. Por lo tanto, los escritos recabados para esta antología son profundamente reveladores, exponiendo la realidad a la que se enfrentan las mujeres como Audre Lorde, pero atención, no intenta explorar otras mujeres afectadas, lo cual me parece muy subversivo, exponiendo la individualidad de la injusticia, que no es igual para todas, y por lo tanto su análisis y potencial respuesta debe ser diverso.</p>

<p>Me encanta su postura alejada de la victimización, casi sonando a un buen ajuste de cuentas, pero sin serlo. Su postura totalmente anti-colonialista es suprema, estimulante y por supuesto intrépida.</p>

<p>...</p>

<h3 id="frase-robada-pablo-muñoz-covarrubias">Frase robada -Pablo Muñoz Covarrubias</h3>

<blockquote><p>Un camino que puede seguirse es aquel que busca entender por medio de la lectura de los textos cómo la vida alcanza nuevos significados y sentidos durante esta etapa.</p></blockquote>

<h3 id="bonus-track">Bonus track</h3>

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<p>#literatura #cultura #literaverso #español</p>
]]></content:encoded>
      <author>Mi perra vida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/dob8x0ohmv</guid>
      <pubDate>Thu, 18 Sep 2025 12:24:28 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi perra vida temporada 2025, episodio 37.</title>
      <link>https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-37</link>
      <description>&lt;![CDATA[Relato - El tercer negroni | Poema - Liebre de Cola Negra II - Tal | Reseña - The right not to use the Internet - Varios | Frase Robada - Elvira Sastre - Bonus track&#xA;&#xA;El tercer negroni&#xA;&#xA;Juliana había llegado antes al restaurante, normalmente así ocurría, su soltería le ahorraba la monserga de tener que dejar un par de hijos y un marido en condiciones de supervivencia por las próximas tres horas, tal como le pasaba a Alicia.&#xA;El lugar estaba abarrotado, había sido casi imposible que las constelaciones se alinearan para que todas las agendas coincidieran. Así que, llegó con la paciencia en límites máximos, esperando que la atención del lugar fuera ineficiente, incluso petulante. Alicia le había sugerido el lugar, las mamás de la escuela de sus hijos no dejaban de hablar de ese nuevo sitio, al que no podían ir, porque no era del estilo de sus aburridos maridos. Así que la arrogancia que da la popularidad pasó a segundo término para darle gusto a su amiga.&#xA;Después de unos minutos de estar sentada escuchó el teléfono el sonido que la identificaba solo a ella, -llego en diez minutos-. Considerando lo que el mesero tardó en acercarle la carta de bebidas, calculó que podría ir pidiendo los tragos, que junto con Alicia llegarían puntuales.&#xA;-Dos aguas minerales y dos negroni -el tipo miró al asiento vacío frente a ella de manera inquisitiva.&#xA;Juliana le dijo que su amiga se estaba estacionando. De verdad deseaba fervientemente que la comida fuera la antítesis al pésimo servicio.&#xA;Mientras esperaba miraba las mesas del rededor, le llamó la atención que personas tan jóvenes también estuvieran bebiendo ese trago de viejos, al final las modas regresan, pensó.&#xA;&#xA;Alicia y Juliana lo descubrieron en la facultad hace más de veinte años, y casi la misma cantidad de kilos. Así cayó en cuenta desde cuándo se conocían, e invariablemente recordaba esa fiesta, tras la que al tercer negroni hicieron una pausa en su amistad inquebrantable, y bastante mareadas se escaparon de la reunión para besarse en la calle por horas, hasta que el frío venció a su pasión, regresándolas a la realidad.&#xA;&#xA;Un abrazo por la espalda y un beso blando, abundante en la mejilla, le confirmó que ese perfume pertenecía a Alicia. Se sentó frente de ella, a partir de ese momento el mundo y sus vicisitudes se fueron al infierno, solo tenía ojos para esa mujer, y tal como lo había predicho, estaban acomodando las bolsas en el perchero, llegaron sus bebidas.&#xA;Tenía un mes que no se veían, y prácticamente no tenían ninguna interacción digital, salvo para organizar sus encuentros, así que la charla les daba para una buena cena de tres tiempos. De hecho el primer punto a discutir era el menú, lo analizaban al detalle, lo espulgaban. Lo comparaban con otras citas, comentando anécdotas relacionadas, era un mapa de vivencias, tanto tiempo les tomó que ordenaron un segundo negroni sin haber terminado de revisarlo y decidir sus alimentos. Lo que para otras mesas era un trámite, una decisión casi efímera, para ellas era todo lo que habían esperado por treinta días y sus ausencias.&#xA;Tras agregar una botella de vino, dieron paso a la cotidianidad, al intercambio de miradas y pormenores. Siempre pedían entradas o platos pequeños, aunque numerosos, que se convidaban una a la otra. Tenían tanto que comentar que ni siquiera hablaban de los alimentos, esto lo expresaban las facciones que al comerlos despertaban, así sabían cuál platillo era bueno, cuál nada y cuál exquisito, éste último volvía loca a Juliana cuando observaba la satisfacción en la cara de Alicia. La comunión de verlas platicar, sus miradas excitantes ante un plato único, similares a las que ocurrían cuando se encontraban sus pupilas dilatadas, era digno de un cuadro renacentista.&#xA;El postre se deslizó sin prisas, pero ambas se pusieron nerviosas al ver que menguaba, sabían lo que eso significaba, más aún sabían de la incertidumbre, de esos nervios de primeriza, del posible rechazo; cada gesto, cada ademán decidían el resto de la velada.&#xA;-¿Pido la cuenta? -adelantó Alicia.&#xA;Por un momento Juliana sintió un sabor amargo, y una ínfima pausa en el corazón.&#xA;-¿No quieres otro negroni? -reviró.&#xA;Alicia cerró los ojos dos segundos, desbloqueó el teléfono, vio la lista de mensajes y sonrió sutilmente.&#xA;-Deja aviso que voy a llegar un poco más noche.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Liebre de Cola Negra II - Tal&#xA;Bastante&#xA;preocupación&#xA;y empeño&#xA;por mi bienestar&#xA;para morir&#xA;malnutrido&#xA;&#xA;(no declaro culpables)&#xA;&#xA;declaro&#xA;buenas intenciones&#xA;con ceguera&#xA;severa&#xA;al instinto nato.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;The right not to use the Internet. Concept, Contexts, Consequences - Dariusz Kloza, Elżbieta Kużelewska, Eva Lievens and Valerie Verdoodt.&#xA;En el momento en que pensábamos que ya no se podía incrustar más Internet en nuestras vidas, surgen los grandes modelos de lenguaje o LLM (por sus siglas en inglés), mejor conocidos como inteligencia artificial, que junto con sus correligionarios profetizan una revolución como ninguna.&#xA;En este contexto pensar, pero más que pensar, documentar cómo en la praxis no usar Internet y sus dificultades para ello modifica nuestra vida; esto es bastante contestatario, interesante y muy provocador. Este libro incluye ensayos y escritos académicos con casos prácticos en los que Internet no ha sido visto como la solución panóptica, y lo colocan bajo la lupa como una herramienta tecnológica más, permitiendo analizarla sin pasiones, ni lugares comunes. Esta perspectiva social abre la puerta a lo ya sabido por muchos, la inmensa injusticia intrínseca de este utensilio, que al ser controlada por una oligarquía bajo el amparo de todas las democracias y gobiernos mas totalitarios, más que ser una revolución, es una evolución sin precedentes del sistema económico, de producción y consecuentemente de consumo, así como de dominación de la sociedad, que refleja la misma capacidad destructora de otras formas de extractivismo y colonialismo.&#xA;Al no ser precisamente una obra de divulgación, tiene sus aristas áridas, pero superando el dogma académico es un gran trabajo que generará mucha reflexión, y expectativa por ediciones futuras.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Frase robada - Elvira Sastre&#xA;  Me aterroriza enamorarme por si contamino otro corazón al abrir el mío.&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Bonus track&#xA;iframe data-testid=&#34;embed-iframe&#34; style=&#34;border-radius:12px&#34; src=&#34;https://open.spotify.com/embed/episode/51lsfjIWDcKdbUXJZX1kJX?utm_source=generator&#34; width=&#34;100%&#34; height=&#34;352&#34; frameBorder=&#34;0&#34; allowfullscreen=&#34;&#34; allow=&#34;autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture&#34; loading=&#34;lazy&#34;/iframe]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="relato-el-tercer-negroni-poema-liebre-de-cola-negra-ii-tal-reseña-the-right-not-to-use-the-internet-varios-frase-robada-elvira-sastre-bonus-track">Relato - El tercer negroni | Poema - Liebre de Cola Negra II - Tal | Reseña - The right not to use the Internet - Varios | Frase Robada - Elvira Sastre - Bonus track</h2>

<h3 id="el-tercer-negroni">El tercer negroni</h3>

<p>Juliana había llegado antes al restaurante, normalmente así ocurría, su soltería le ahorraba la monserga de tener que dejar un par de hijos y un marido en condiciones de supervivencia por las próximas tres horas, tal como le pasaba a Alicia.
El lugar estaba abarrotado, había sido casi imposible que las constelaciones se alinearan para que todas las agendas coincidieran. Así que, llegó con la paciencia en límites máximos, esperando que la atención del lugar fuera ineficiente, incluso petulante. Alicia le había sugerido el lugar, las mamás de la escuela de sus hijos no dejaban de hablar de ese nuevo sitio, al que no podían ir, porque no era del estilo de sus aburridos maridos. Así que la arrogancia que da la popularidad pasó a segundo término para darle gusto a su amiga.
Después de unos minutos de estar sentada escuchó el teléfono el sonido que la identificaba solo a ella, -llego en diez minutos-. Considerando lo que el mesero tardó en acercarle la carta de bebidas, calculó que podría ir pidiendo los tragos, que junto con Alicia llegarían puntuales.
-Dos aguas minerales y dos negroni -el tipo miró al asiento vacío frente a ella de manera inquisitiva.
Juliana le dijo que su amiga se estaba estacionando. De verdad deseaba fervientemente que la comida fuera la antítesis al pésimo servicio.
Mientras esperaba miraba las mesas del rededor, le llamó la atención que personas tan jóvenes también estuvieran bebiendo ese trago de viejos, al final las modas regresan, pensó.</p>

<p>Alicia y Juliana lo descubrieron en la facultad hace más de veinte años, y casi la misma cantidad de kilos. Así cayó en cuenta desde cuándo se conocían, e invariablemente recordaba esa fiesta, tras la que al tercer negroni hicieron una pausa en su amistad inquebrantable, y bastante mareadas se escaparon de la reunión para besarse en la calle por horas, hasta que el frío venció a su pasión, regresándolas a la realidad.</p>

<p>Un abrazo por la espalda y un beso blando, abundante en la mejilla, le confirmó que ese perfume pertenecía a Alicia. Se sentó frente de ella, a partir de ese momento el mundo y sus vicisitudes se fueron al infierno, solo tenía ojos para esa mujer, y tal como lo había predicho, estaban acomodando las bolsas en el perchero, llegaron sus bebidas.
Tenía un mes que no se veían, y prácticamente no tenían ninguna interacción digital, salvo para organizar sus encuentros, así que la charla les daba para una buena cena de tres tiempos. De hecho el primer punto a discutir era el menú, lo analizaban al detalle, lo espulgaban. Lo comparaban con otras citas, comentando anécdotas relacionadas, era un mapa de vivencias, tanto tiempo les tomó que ordenaron un segundo negroni sin haber terminado de revisarlo y decidir sus alimentos. Lo que para otras mesas era un trámite, una decisión casi efímera, para ellas era todo lo que habían esperado por treinta días y sus ausencias.
Tras agregar una botella de vino, dieron paso a la cotidianidad, al intercambio de miradas y pormenores. Siempre pedían entradas o platos pequeños, aunque numerosos, que se convidaban una a la otra. Tenían tanto que comentar que ni siquiera hablaban de los alimentos, esto lo expresaban las facciones que al comerlos despertaban, así sabían cuál platillo era bueno, cuál nada y cuál exquisito, éste último volvía loca a Juliana cuando observaba la satisfacción en la cara de Alicia. La comunión de verlas platicar, sus miradas excitantes ante un plato único, similares a las que ocurrían cuando se encontraban sus pupilas dilatadas, era digno de un cuadro renacentista.
El postre se deslizó sin prisas, pero ambas se pusieron nerviosas al ver que menguaba, sabían lo que eso significaba, más aún sabían de la incertidumbre, de esos nervios de primeriza, del posible rechazo; cada gesto, cada ademán decidían el resto de la velada.
-¿Pido la cuenta? -adelantó Alicia.
Por un momento Juliana sintió un sabor amargo, y una ínfima pausa en el corazón.
-¿No quieres otro negroni? -reviró.
Alicia cerró los ojos dos segundos, desbloqueó el teléfono, vio la lista de mensajes y sonrió sutilmente.
-Deja aviso que voy a llegar un poco más noche.</p>

<hr>

<h3 id="liebre-de-cola-negra-ii-tal">Liebre de Cola Negra II - Tal</h3>

<p>Bastante
preocupación
y empeño
por mi bienestar
para morir
malnutrido</p>

<p>(no declaro culpables)</p>

<p>declaro
buenas intenciones
con ceguera
severa
al instinto nato.</p>

<hr>

<h3 id="the-right-not-to-use-the-internet-concept-contexts-consequences-dariusz-kloza-elżbieta-kużelewska-eva-lievens-and-valerie-verdoodt">The right not to use the Internet. Concept, Contexts, Consequences - Dariusz Kloza, Elżbieta Kużelewska, Eva Lievens and Valerie Verdoodt.</h3>

<p>En el momento en que pensábamos que ya no se podía incrustar más Internet en nuestras vidas, surgen los grandes modelos de lenguaje o LLM (por sus siglas en inglés), mejor conocidos como inteligencia artificial, que junto con sus correligionarios profetizan una revolución como ninguna.
En este contexto pensar, pero más que pensar, documentar cómo en la praxis no usar Internet y sus dificultades para ello modifica nuestra vida; esto es bastante contestatario, interesante y muy provocador. Este libro incluye ensayos y escritos académicos con casos prácticos en los que Internet no ha sido visto como la solución panóptica, y lo colocan bajo la lupa como una herramienta tecnológica más, permitiendo analizarla sin pasiones, ni lugares comunes. Esta perspectiva social abre la puerta a lo ya sabido por muchos, la inmensa injusticia intrínseca de este utensilio, que al ser controlada por una oligarquía bajo el amparo de todas las democracias y gobiernos mas totalitarios, más que ser una revolución, es una evolución sin precedentes del sistema económico, de producción y consecuentemente de consumo, así como de dominación de la sociedad, que refleja la misma capacidad destructora de otras formas de extractivismo y colonialismo.
Al no ser precisamente una obra de divulgación, tiene sus aristas áridas, pero superando el dogma académico es un gran trabajo que generará mucha reflexión, y expectativa por ediciones futuras.</p>

<hr>

<h3 id="frase-robada-elvira-sastre">Frase robada - Elvira Sastre</h3>

<blockquote><p>Me aterroriza enamorarme por si contamino otro corazón al abrir el mío.</p></blockquote>

<hr>

<h3 id="bonus-track">Bonus track</h3>

<iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/51lsfjIWDcKdbUXJZX1kJX?utm_source=generator" height="352" frameborder="0" allowfullscreen=""></iframe>
]]></content:encoded>
      <author>Mi perra vida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/0eha32z5qn</guid>
      <pubDate>Wed, 10 Sep 2025 16:59:32 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Mi perra vida temporada 2025, episodio 36.</title>
      <link>https://escritura.social/norberto/mi-perra-vida-temporada-2025-episodio-36</link>
      <description>&lt;![CDATA[Relato - La guitarra del vagabundo&#xA;&#xA;La guitarra del vagabundo&#xA;&#xA;La tarde fue degenerando al mismo paso tedioso que mi jornada de trabajo, por si eso no fuera suficiente al tomar mis cosas para abandonar la oficina, la oscuridad y la contaminación ocultaban unas nubes traidoras, que silenciosas y tímidas esperaban a que me subiera a la bicicleta. Tras pedalear unos minutos y con varios kilómetros pendientes, la lluvia azotó con esa intensidad que buscaba enjuagarme hasta los pecados. &#xA;Entre lidiar con los automovilistas, cuya intolerancia e impericia son hidrofílicos y mantener el equilibrio para evitar un resbalón accidental, un charco desleal ocultaba un bache que albergaba un tornillo dispuesto a ser el artífice de mis infortunios. A esas alturas, o bajuras, de la tarde casi noche, ya sólo queda asumir resignación y contención de daños, no podía permitirme que mi suerte empeorara, me estaba acercando peligrosamente al desastre, afortunadamente se veía a lo lejos un paso a desnivel que me protegería de la lluvia y usarla como zona de pits para cambiar la llanta perforada.&#xA;Al acercarme a ese paradójico oasis, ubico a un ocupante que tuvo la misma necesidad que yo. Mis prejuicios se activan al ver que es un indigente que cumple con el estereotipo, me llama la atención que la lluvia que era capaz de limpiar mi percudido corazón, a este hombre no le alcanzó para borrar los meses de sudor y sufrimiento incrustados en el rostro. Apoyado en la pared tiritaba de frío, aunque a un lado una gruesa chamarra tapaba parcialmente una guitarra, asumo que lo hace para alejarla de miradas ajenas. &#xA;Cumpliendo el canon de mi sociedad y al ver que no es un peligro (aparente) decido ignorarlo y desplegar los instrumentos de mecánica elemental, para verificar si las docenas de videos que me distraen de las actividades por las que recibo un insuficiente estipendio mensual han logrado su objetivo. Tras quince minutos fracaso ininterrumpidamente así que, comienzo a maldecir a Maria, José y el niño que está en la cuna,  lo cual esperadamente no ayuda a que pueda montar el aro de goma en su contraparte de metal. &#xA;Mi ira asesina hace que baje la guardia y con un susto que casi hace que se me pare el corazón en diástole, veo al vagabundo a mi lado.&#xA;&#xA;-¿Quieres que te ayude güero? – me dice sumiso, como quien espera unos palos por respuesta.&#xA;&#xA;Siendo la peor persona que puedo ser y sin separar la mirada de la bicicleta, le respondo seco con un monosílabo, y me acerco las herramientas en modo casi ofensivo. En mi infinita idiotez olvido que si quisiera robarme o hacerme daño, no me lo avisaría con tanta amabilidad. Reconsidero mi actuar y pienso que este hombre no tiene la culpa de que mi empleador tenga deficiencia congénita de escrúpulos, ni de que a los aztecas junto con mis padres decidieran montar un hogar en lo que antes era un lago, o de que el cambio climático haya ocasionado lluvias dignas de exigirle horas extra a Noé. &#xA;Fiel a mi limitada capacidad para enmendar mis no pocos arrebatos irracionales, sigo pensando en cómo disculparme por el modo injusto que tengo de maltratar a los indefensos. Al menos dejo de quejarme de mi perra vida, imaginando que la del vagabundo supera logarítmicamente mi escala de desgracias.&#xA;Como si mis inútiles remordimientos fueran insuficientes, el tipo regresó al lado de su cobijada guitarra, se sienta estirando las piernas y con delicadeza descubre a su compañera que, contrario al aspecto de su dueño, está inmaculada. Arropa el instrumento entre sus brazos, y tras unos acordes para afinarla comienza a tocar, a modo de ayuda por mi analfabetismo en mecánica ciclista elemental. Como perro escuchando a Mozart, comienzo a tranquilizarme, al grado que inadvertidamente me quedo apoyado en la pared de ese bajo puente con las herramientas en las manos, escuchando milagros provenientes de esas cuerdas amarradas a una caja de resonancia. Salgo de mi asombro para hundirme en lo inaudito cuando escucho tocar La Catedral de Agustín Barrios Mangoré, una pieza de música clásica que pocos virtuosos pueden ejecutar con decencia, y por lo que a mi respecta, lo que presenciaba superaba por mucho mis grabaciones de John Williams.&#xA;Siendo tan imprudente como irredento, apenas termina la ejecución le interrogo.&#xA;&#xA;-¿Eres músico?&#xA;&#xA;El tipo voltea hacia a mí, pero mirando más hacía el horizonte fustigado por la lluvia, afirma suave con la cabeza, se percata que le he descubierto o al menos en parte. &#xA;&#xA;-No es nada fácil lo que estás haciendo -mientras le digo, no se si me refiero a vivir en la calle o tocar la guitarra con tanto dominio.&#xA;-Siempre se me ha dado la música, pero en especial la guitarra.&#xA;-Seguro tus padres te introdujeron muy joven –le dije fallando en sonar absurdo.&#xA;-Mis padres murieron en el temblor de 1985, estaban en uno de los edificios de oficinas que se cayeron. Creo que es la única herencia que me dejaron, ser huérfanos, ellos también lo eran. En la guardería donde me dejaban por la mañana, hicieron lo esperable cuando no volvieron por mi. Fui creciendo en una casa hogar que, malogradamente mantenía un grupo de voluntarios que así conseguían algo de reputación. Creo que en esa época no había mucha demanda por adoptar damnificados de desastres naturales. Así que pasé buena parte de mi infancia con otros como yo.&#xA;-¿Ahí te enseñaron a tocar así?&#xA;-No, ahí me enseñaron a tocar, y me ayudaron a salir de ese ambiente. Apenas cumplías dieciséis años y con eufemismos sociales te arrojaban a la calle, te imaginarás lo que pasaba, ¿no?.&#xA;-¿Desde entonces vives como vagabundo? – le dije como si hubiera resuelto el acertijo.&#xA;-El profesor del taller de música se dio cuenta que la guitarra y yo nos llevábamos muy bien, y aunque él se esforzaba por enseñarme lo mejor, sabía que lo superaba rápidamente. Intentó hacer cambiar mi destino, pero como puedes ver hay cosas inamovibles.&#xA;&#xA;Yo estaba confundido, para entonces mi interés por llegar a casa había sido sustituido por la necesidad de saber que ocurrió en la vida del virtuoso pordiosero.&#xA;-No entiendo -lo interrumpí– entonces ¿en la calle aprendiste a tocar así?&#xA;-La calle no te enseña música. La calle solo te enseña que la maldad y la tristeza son infinitas -hizo una pausa que sabía a duda, pero continuó-. El profesor del taller consiguió  que una de la señoras del voluntariado que mandaba a sus hijos a clases de violín sin muchos resultados, fuera a escucharme tocar un recital que me puso a practicar por semanas. La voluntaria quedó maravillada y convenció a su marido de apoyarme para ingresar a la escuela de música, la mejor época de mi vida. Donde sólo tenía que aprender y practicar, sin salir al mundo. Gané una beca en Europa, la cual exploté al máximo, dando pie a los problemas que me tienen aquí. Ya siendo parte de una orquesta fui escalando puestos. En Mónaco, salimos a un casino en uno de nuestros descansos, y en ese momento descubrí que tenía una pasión mayor que la música, las apuestas y el juego. Esa noche inicié tímidamente, hasta que mis colegas me sacaron casi a rastras. A partir de ese momento solo esperaba un descanso para buscar el casino local y jugar lo impensable. Pero como cualquier otra adicción, siempre se requiere más dosis para lograr el mismo efecto. Lo cual era incompatible con mis ensayos y presentaciones. Así que las aplicaciones de apuestas en el teléfono ayudaban a reducir mi ansiedad, pero su ubicuidad fue lo que me llevó a robar y malbaratar instrumentos de la orquesta, para medio pagar mis deudas y seguir jugando. Cuando me descubrieron fui perdiendo trabajo tras trabajo, y con ello todo lo que había ganado, hasta quedarme sólo con esta guitarra.&#xA;&#xA;La lluvia había cedido y nuevamente los autos llenaban el silencio, mientras pensaba en lo que me acababa de contar el vagabundo, se puso a reparar la llanta hasta dejarla digna de continuar su camino.&#xA;Saqué de mi cartera unos billetes y se los ofrecí, temeroso de ofenderlo.&#xA;&#xA;-No te lo puedo aceptar güero, mejor invítame algo de comer. Si me dejas el dinero voy a comenzar a apostar, y aunque no lo creas mi situación aún podría empeorar.&#xA;Asentí con la cabeza y caminamos en silencio al puesto de comida callejera que consideraba como mi embajada personal. Al verme el dependiente en tan extraña compañía su cara denotaba asombro. El vagabundo tragaba saliva con toda la comida frente de él, le pedí al comerciante que me anotara en la cuenta lo que comiera mi amigo, y mañana pasaba a liquidar la cuenta. Al despedirme me estrechó la mano sin prejuicios de higiene.&#xA;&#xA;A veces al regresar a casa lo veo al lado del puesto de comida, tocando como si fuera un milagro, sin que aquellos que se esfuerzan en ignorarlo sepan quién les ameniza los alimentos. &#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="relato-la-guitarra-del-vagabundo">Relato - La guitarra del vagabundo</h2>

<h3 id="la-guitarra-del-vagabundo">La guitarra del vagabundo</h3>

<p>La tarde fue degenerando al mismo paso tedioso que mi jornada de trabajo, por si eso no fuera suficiente al tomar mis cosas para abandonar la oficina, la oscuridad y la contaminación ocultaban unas nubes traidoras, que silenciosas y tímidas esperaban a que me subiera a la bicicleta. Tras pedalear unos minutos y con varios kilómetros pendientes, la lluvia azotó con esa intensidad que buscaba enjuagarme hasta los pecados.
Entre lidiar con los automovilistas, cuya intolerancia e impericia son hidrofílicos y mantener el equilibrio para evitar un resbalón accidental, un charco desleal ocultaba un bache que albergaba un tornillo dispuesto a ser el artífice de mis infortunios. A esas alturas, o bajuras, de la tarde casi noche, ya sólo queda asumir resignación y contención de daños, no podía permitirme que mi suerte empeorara, me estaba acercando peligrosamente al desastre, afortunadamente se veía a lo lejos un paso a desnivel que me protegería de la lluvia y usarla como zona de pits para cambiar la llanta perforada.
Al acercarme a ese paradójico oasis, ubico a un ocupante que tuvo la misma necesidad que yo. Mis prejuicios se activan al ver que es un indigente que cumple con el estereotipo, me llama la atención que la lluvia que era capaz de limpiar mi percudido corazón, a este hombre no le alcanzó para borrar los meses de sudor y sufrimiento incrustados en el rostro. Apoyado en la pared tiritaba de frío, aunque a un lado una gruesa chamarra tapaba parcialmente una guitarra, asumo que lo hace para alejarla de miradas ajenas.
Cumpliendo el canon de mi sociedad y al ver que no es un peligro (aparente) decido ignorarlo y desplegar los instrumentos de mecánica elemental, para verificar si las docenas de videos que me distraen de las actividades por las que recibo un insuficiente estipendio mensual han logrado su objetivo. Tras quince minutos fracaso ininterrumpidamente así que, comienzo a maldecir a Maria, José y el niño que está en la cuna,  lo cual esperadamente no ayuda a que pueda montar el aro de goma en su contraparte de metal.
Mi ira asesina hace que baje la guardia y con un susto que casi hace que se me pare el corazón en diástole, veo al vagabundo a mi lado.</p>

<p>-¿Quieres que te ayude güero? – me dice sumiso, como quien espera unos palos por respuesta.</p>

<p>Siendo la peor persona que puedo ser y sin separar la mirada de la bicicleta, le respondo seco con un monosílabo, y me acerco las herramientas en modo casi ofensivo. En mi infinita idiotez olvido que si quisiera robarme o hacerme daño, no me lo avisaría con tanta amabilidad. Reconsidero mi actuar y pienso que este hombre no tiene la culpa de que mi empleador tenga deficiencia congénita de escrúpulos, ni de que a los aztecas junto con mis padres decidieran montar un hogar en lo que antes era un lago, o de que el cambio climático haya ocasionado lluvias dignas de exigirle horas extra a Noé.
Fiel a mi limitada capacidad para enmendar mis no pocos arrebatos irracionales, sigo pensando en cómo disculparme por el modo injusto que tengo de maltratar a los indefensos. Al menos dejo de quejarme de mi perra vida, imaginando que la del vagabundo supera logarítmicamente mi escala de desgracias.
Como si mis inútiles remordimientos fueran insuficientes, el tipo regresó al lado de su cobijada guitarra, se sienta estirando las piernas y con delicadeza descubre a su compañera que, contrario al aspecto de su dueño, está inmaculada. Arropa el instrumento entre sus brazos, y tras unos acordes para afinarla comienza a tocar, a modo de ayuda por mi analfabetismo en mecánica ciclista elemental. Como perro escuchando a Mozart, comienzo a tranquilizarme, al grado que inadvertidamente me quedo apoyado en la pared de ese bajo puente con las herramientas en las manos, escuchando milagros provenientes de esas cuerdas amarradas a una caja de resonancia. Salgo de mi asombro para hundirme en lo inaudito cuando escucho tocar La Catedral de Agustín Barrios Mangoré, una pieza de música clásica que pocos virtuosos pueden ejecutar con decencia, y por lo que a mi respecta, lo que presenciaba superaba por mucho mis grabaciones de John Williams.
Siendo tan imprudente como irredento, apenas termina la ejecución le interrogo.</p>

<p>-¿Eres músico?</p>

<p>El tipo voltea hacia a mí, pero mirando más hacía el horizonte fustigado por la lluvia, afirma suave con la cabeza, se percata que le he descubierto o al menos en parte.</p>

<p>-No es nada fácil lo que estás haciendo -mientras le digo, no se si me refiero a vivir en la calle o tocar la guitarra con tanto dominio.
-Siempre se me ha dado la música, pero en especial la guitarra.
-Seguro tus padres te introdujeron muy joven –le dije fallando en sonar absurdo.
-Mis padres murieron en el temblor de 1985, estaban en uno de los edificios de oficinas que se cayeron. Creo que es la única herencia que me dejaron, ser huérfanos, ellos también lo eran. En la guardería donde me dejaban por la mañana, hicieron lo esperable cuando no volvieron por mi. Fui creciendo en una casa hogar que, malogradamente mantenía un grupo de voluntarios que así conseguían algo de reputación. Creo que en esa época no había mucha demanda por adoptar damnificados de desastres naturales. Así que pasé buena parte de mi infancia con otros como yo.
-¿Ahí te enseñaron a tocar así?
-No, ahí me enseñaron a tocar, y me ayudaron a salir de ese ambiente. Apenas cumplías dieciséis años y con eufemismos sociales te arrojaban a la calle, te imaginarás lo que pasaba, ¿no?.
-¿Desde entonces vives como vagabundo? – le dije como si hubiera resuelto el acertijo.
-El profesor del taller de música se dio cuenta que la guitarra y yo nos llevábamos muy bien, y aunque él se esforzaba por enseñarme lo mejor, sabía que lo superaba rápidamente. Intentó hacer cambiar mi destino, pero como puedes ver hay cosas inamovibles.</p>

<p>Yo estaba confundido, para entonces mi interés por llegar a casa había sido sustituido por la necesidad de saber que ocurrió en la vida del virtuoso pordiosero.
-No entiendo -lo interrumpí– entonces ¿en la calle aprendiste a tocar así?
-La calle no te enseña música. La calle solo te enseña que la maldad y la tristeza son infinitas -hizo una pausa que sabía a duda, pero continuó-. El profesor del taller consiguió  que una de la señoras del voluntariado que mandaba a sus hijos a clases de violín sin muchos resultados, fuera a escucharme tocar un recital que me puso a practicar por semanas. La voluntaria quedó maravillada y convenció a su marido de apoyarme para ingresar a la escuela de música, la mejor época de mi vida. Donde sólo tenía que aprender y practicar, sin salir al mundo. Gané una beca en Europa, la cual exploté al máximo, dando pie a los problemas que me tienen aquí. Ya siendo parte de una orquesta fui escalando puestos. En Mónaco, salimos a un casino en uno de nuestros descansos, y en ese momento descubrí que tenía una pasión mayor que la música, las apuestas y el juego. Esa noche inicié tímidamente, hasta que mis colegas me sacaron casi a rastras. A partir de ese momento solo esperaba un descanso para buscar el casino local y jugar lo impensable. Pero como cualquier otra adicción, siempre se requiere más dosis para lograr el mismo efecto. Lo cual era incompatible con mis ensayos y presentaciones. Así que las aplicaciones de apuestas en el teléfono ayudaban a reducir mi ansiedad, pero su ubicuidad fue lo que me llevó a robar y malbaratar instrumentos de la orquesta, para medio pagar mis deudas y seguir jugando. Cuando me descubrieron fui perdiendo trabajo tras trabajo, y con ello todo lo que había ganado, hasta quedarme sólo con esta guitarra.</p>

<p>La lluvia había cedido y nuevamente los autos llenaban el silencio, mientras pensaba en lo que me acababa de contar el vagabundo, se puso a reparar la llanta hasta dejarla digna de continuar su camino.
Saqué de mi cartera unos billetes y se los ofrecí, temeroso de ofenderlo.</p>

<p>-No te lo puedo aceptar güero, mejor invítame algo de comer. Si me dejas el dinero voy a comenzar a apostar, y aunque no lo creas mi situación aún podría empeorar.
Asentí con la cabeza y caminamos en silencio al puesto de comida callejera que consideraba como mi embajada personal. Al verme el dependiente en tan extraña compañía su cara denotaba asombro. El vagabundo tragaba saliva con toda la comida frente de él, le pedí al comerciante que me anotara en la cuenta lo que comiera mi amigo, y mañana pasaba a liquidar la cuenta. Al despedirme me estrechó la mano sin prejuicios de higiene.</p>

<p>A veces al regresar a casa lo veo al lado del puesto de comida, tocando como si fuera un milagro, sin que aquellos que se esfuerzan en ignorarlo sepan quién les ameniza los alimentos.</p>
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      <author>Mi perra vida</author>
      <guid>https://escritura.social/read/a/98a64em31k</guid>
      <pubDate>Tue, 02 Sep 2025 13:58:00 +0000</pubDate>
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