Brujería para chicas descarriadas, de Grady Hendrix
Brujas, violencia institucional y un poquito de historia
¡Buenos dias de lunes! Quería volver a este blog con algo que tenía muchas ganas de hacer desde hace tiempo: escribir a modo de reseña/opinión/impresiones. Quizá parece algo muy obvio, muy de cajón, pero hacía mucho tiempo que no escribía algo de este tipo.
Así que ahí va mi último libro leído. Esto lo hemos leído las chicas de mi club de lectura, que es gratuito y online. Dejo por aquí linkeado si queréis cotillear y uniros a las lecturas, porque la verdad es que es un espacio majísimo lleno de gente muy simpática.
Dicho esto...
Hablemos sobre Brujería para chicas descarriadas, de Grady Hendrix

Título: Brujería para chicas descarriadas Autor: Grady Hendrix Traducción: Simón Saito Editorias: Minotauro Páginas: 496 Temáticas: Terror, drama, sobrenatural.
¿De qué va esto?
1971, Estados Unidos. En plena ola de protestas por la guerra de Vietnam y a la sombra del caos hippy precedido por el crimen de la familia Manson, Neva tiene 15 años y está embarazada. Su familia decide esconderla para evitar la vergüenza que supone una madre soltera.
En este contexto, su padre la lleva a una casa de maternidad en Florida dirigida con mano de hierro por la señorita Wellwood. Ahí es despojada de su identidad y recibe el nombre de Fern, helecho en español. Para la señorita Wellwood estas chicas descarriadas son su jardín y de ahí nacerá una hermosa flor tras dejar atrás su vergüenza gracias al evangelio.
Fern conoce allí a Rose y a Holly, y un poco más tarde a Zinnia. Las cuatro amigas se ven envueltas en una trama de brujería tras encontrar un libro en la biblioteca ambulante que pasa cada dos semanas por la casa. Y ven en ella una manera de recobrar el poder que les han quitado.
Pero entre ellas comienza a haber desavenencias sobre cómo afrontar la situación que están viviendo.
Un poquito de historia
Los maternity homes eran centros que comenzaron a surgir en el siglo XIX en Estados Unidos como una manera de aislar a las madres solteras. La organización Florence Crittenton fue la que abrió la primera casa en Nueva York en 1883, y a finales de siglo ya tenían más de 50 casas en Estados Unidos.
Pero desde la Segunda Guerra empezó a cambiar su función, y a colocar a la mayoría de los bebés que nacían en estas casas en familias adoptivas.
Toda esta época, que duró hasta los setenta, se le llama la baby scoop era. En español algo así como la era de recogida de bebés. Fortísimo. Resulta que hubo alrededor de 1,5 millones de adopciones entre la Segunda Guerra Mundial y el 1973,y muchas de ellas venían de estos centros donde las madres solteras habían sido a menudo coaccionadas para entregarlos.
Yo es que me quedo muerta.
Dos monjas sosteniendo a unos bebés en 1967.
Algunas de estas chicas contaban que estos sitios eran como prisiones. Explotación laboral, física, psicológica y una violencia obstétrica e institucional flagrante.
Las redes más grandes las gestionaban Florence Crittenton, el Ejército de Salvación (por muy buena canción que sea de Love of Lesbian la realidad era otra) y las Catholic charities. Fuentes indican que en su punto álgido había unos 200 centros.
El declive de estos sitios fue gradual, pero el caso Roe contra Wade en el 1973 marca un antes y un después al legalizar el aborto a nivel federal. En 1978 quedan 35 casas de la red Crittenton. Alguna no cerró hasta el 1981.
Pero al margen del triunfo del que hablo, el que supone que estos sitios infernales cerrasen, el machismo y la violencia hacia las madres solteras ha seguido vigente durante muchísimo tiempo. Cuando abres Brujería para chicas descarriadas, en sus primeras páginas te incluyen citas que muestran este terror machista. La última que coloca Hendrix corresponde a la revista Time en 2005.
«Las jóvenes necesitadas que se imaginan que tener un hijo llenará el vacío de sus vidas suelen llevarse un duro golpe enseguida».
Una película de terror esto de ser mujer.
Mi opinión así resumida
Teniendo todo este contexto yo voy a ir a lo que más me ha impactado: cómo la gente que se supone que debe cuidar de estas chicas, que en el libro ninguna supera los 20 años, en su lugar las deshumaniza y las trata como trapos. La violencia obstétrica y la manipulación están al orden del día, y hay escenas que dan verdadero terror. De este que se siente hasta en las tripas.
Además, en el libro hay una clara convicción en señalar la injusticia, el machismo y la desigualdad en cuanto a quién sufre las consecuencias y quién no (quién las sufre: las chicas a las que mandan a estos sitios y deben pasar por todo ese calvario; quién no: los chicos que las dejan embarazadas). Me recuerda a mi querida Alfonsina Storni cuando decía en aquel poema que tanto me gusta:
Y tan pronto lo dije, como un eco, ya se corrió la voz: –Ved la mala mujer esa que pasa: ha dado el corazón.
Pero hay otra temática del libro que quiero enlazar con toda esta rabia que siento cuando leo sobre este libro de temas, y que además es algo muy presente en la literatura de Hendrix: la unión femenina.
Las brujas de Eastwick tenían que estar ahí, les hubiesen dado de palos a todos.
Hendrix describe a un grupo de niñas que se unen para intentar escapar de la situación traumática que les está tocando vivir. La más mayor tiene 17, la más pequeña a penas tiene 14. Se tienen entre ellas para enfrentarse a esta situación tan injusta porque el resto del mundo las ha abandonado.
Además, la brujería no es únicamente un recurso de impacto. Hace paralelismos constantes con la situación de las protagonistas, con su gestación, con el parto, con la maternidad. Y esto me parece importante precisamente porque no se queda como un recurso vacío. Hace que el mensaje tenga más fuerza.
La magia tiene un precio, al igual que la maternidad forzada.
Lo que más me ha gustado y lo que no tanto
Lo que más me ha gustado • La documentación del autor y el respeto que muestra por estas mujeres. Se informó, habló con muchas mujeres, con médicos y otras profesionales e investigó sobre las mujeres negras en este contexto. • La unión femenina como eje. Ya sea un aquelarre brujil, una unión o un apoyo entre semejantes. • La descripción que hace de la violencia obstétrica.
Lo que menos me ha gustado • ESTO ES UN MINI SPOILER La visión del embarazo y la maternidad, y quizá aquí estoy yo sesgada por mi propio pensamiento y por el hecho de que no soy madre. Creo que hay una cierta idealización de la maternidad, porque todas acaban viviendo el hecho de ser madres como una experiencia casi religiosa que las ata a sus bebés. Quizá me hacía falta un poco más de ambivalencia, o de matices, para mostrarme más profundidad psicológica hacia una situación tan traumática. • El ritmo, porque tarda MUCHÍSIMO en entrar en materia
Conclusión
Aunque esta novela sea la que menos terror tiene de Hendrix, me parece que es su novela más política. Y aquí apoyamos siempre las novelas con su buena carga política.
Además, los personajes son entrañables. En seguida te metes de lleno en su mundo y te involucras emocionalmente con ellas. Es imposible no hacerlo. Y es que todas ellas están muy bien perfiladas y te acompañan de inicio a fin.
El nudo en la garganta final no me lo quita nadie.
Así que para este librito yo le pongo una nota de...

Y con esto y un bizcocho... ¡Nos vemos a la próxima!
JASTAGS:
⋆˚꩜。 Si te apetece comentar lo que sea, puedes encontrarme en Mastodon @lacriptadepatt@masto.es :) Y si quieres seguir el blog, puedes hacerlo desde el fediverso (@patricia@escritura.social) o a través de RSS, un besito.