Masa animal

Minirelato: A Serafé

—¿Nunca te has enamorado así? —No —Serafé mira a los ojos— nunca.

Yaru se pregunta si se enamoraría de ella. Ahora mismo está pensando en los tonos más hondos y oscuros de su piel, y en sus ojos marrones.

No hizo falta añadir nada más. Serafé se quedó pensando en sus cosas. Yaru tenía el pensamiento en sus ojos negruzcos, su mirada curiosa y el gusto con que se había dirigido a ella.

Serafé la abrazó antes de irse. Era cariñosa. Bromeando, le había contado a Yaru que era acuario. «Aquí todas somos muy artistas, artistas interdisciplinares».

Serafé respondió riendo al comentario de Yaru. Dijo que ella iba un poco a su bola. Serafé parecía que remaba en todos los mares.

Yaru se puso a pensar quién más en su vida es acuario o lo fue... Sabía que Serafé le había llamado mucho la atención y le apetecía verla de nuevo.

Yaru sintió una conexión en su forma de mirarse. Conversaban, reían y chismorreaban, y Yaru lo que pensaba simultáneamente era cuánto le gustaba estar conociendo y hablando con Serafé.

A cada palabra era mucho mejor. Ella sabe que las personas no son perfectas, pero Serafé parece esa persona con la que salir a desayunar y merendar y olvidarte del reloj; salir a bailar y volver tarde a casa porque te quedas contando las estrellas. Serafé era una persona nueva y traía algo nuevo y emocionante para Yaru.

¡Encima, era una tía encantadora y antirracista, activista y bollera! Torta. Sabe mucho de pedagogía y de género. Yaru querría volver a verla y que se volvieran a besar con los ojos.

Yaru compró algo en su puestecito. —¿Qué te pongo en el concepto? —Mm… Tijera. Yaru fijó su mirada en ella, asintiendo, y sonrió. — Tijera, interesante... Rieron. Más tortas que las campurrianas.

Yaru pensó que si acaso era posible que cuando le gusta alguien, le guste tanto. «Quisiera quedarme más rato hablando con Serafé y contarle qué cosas hago y me gustan. Y si acaso pudiéramos compartir más rato» pensó Yaru. «Hoy no, pero cualquier otro día podría ser».

Serafé tiene la piel como tostada y es morena. Yaru cree que es más mayor que ella. Ve a alguien lleno de ganas de vivir y se la comería con la mirada.

Si la dejaran allí con Serafé y la vida dispusiera un tiempo para que ellas hablaran, seguirían ahora mismo dentro de ese momento.