<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
  <channel>
    <title>keyeoh</title>
    <link>https://escritura.social/keyeoh/</link>
    <description>Cosas que se le pasan por la cabeza a uno.</description>
    <pubDate>Fri, 01 May 2026 13:27:28 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>Permacomputación</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion</link>
      <description>&lt;![CDATA[Ando bastante cabizbajo los últimos meses en todo lo tocante a lo laboral. El mundo en el que me muevo ha tomado un rumbo que cada vez me resulta más indigesto. Mi salud mental se está volviendo a deteriorar a un buen ritmo. Como además, mi total disfunción ejecutiva es ya patente, paso la mayor parte de mis días con la sensación de estar atrapado.&#xA;&#xA;En mis continuos paseos por Internet, siempre en busca de alguna solución mágica a mi bloqueo, me encuentro con cosas y conceptos con los que me gusta fantasear. Sólo eso, fantasear, porque uno es un cobarde y le tiene miedo al fracaso, al éxito y al hombre del saco. Me gustaría ser, bien una de esas personas que pegan un cambio de vida radical y luchan por sus principios, bien una de las que saben separar lo laboral de lo personal y son capaces de vivir con pragmatismo. Pero no, yo siempre cobarde y agazapado en algún rincón en el que la vida no me alcance. No vaya a ser que me haga pupa.&#xA;&#xA;Ya vale de hablar de mis neuras (otra vez). Hoy quería hablar un poco de un concepto sobre el que estoy leyendo bastante: la permacomputación. Sin más preámbulos, aquí va parte de la definición (disculpad por la traducción) que se puede encontrar en el que es quizás el wiki de referencia. &#xA;&#xA;  La permacomputación es a la vez un concepto y una serie de prácticas relacionadas con cuestiones como la resiliencia y lo regenerativo en la computación y las tecnologías de comunicaciones, todo ello inspirado en la permacultura. [...] la permacomputación es un proyecto político anti-capitalista. [...] es también un ideal utópico que necesita de una gran cantidad de reflexión, reconstrucción y trabajo de diseño para ser llevado a la práctica. [...] Por encima de todo, no existe un kit de permacomputación a la venta. Es mejor pensar en ella como una invitación para que, de forma colectiva y radical, reflexionemos sobre la cultura computacional.&#xA;&#xA;En mi opinión, estamos ante una definición bastante abstracta; más bien una invitación a pensar y crear en comunidad. Una llamada al diálogo, a preguntarnos qué podemos hacer para encajar una actividad tan alejada de la naturaleza, como es todo lo relacionado con la computación, dentro de un sistema donde los recursos no son infinitos.&#xA;&#xA;El mundo de la tecnología, estos últimos años, ha acelerado sin mirar atrás y evitando responder a todas las incógnitas que puede plantear un crecimiento exponencial. Los ordenadores personales del siglo pasado dejaron paso a otros más grandes, y luego subieron a las nubes, abstrayendo a los usuarios cada vez más lejos de aquello que podían tocar. Las razones han sido las de siempre. Productividad, eficiencia, beneficio, margenes, valor creado, etc. O sea, dinero.&#xA;&#xA;En esta época en la que nos están embutiendo la IA hasta en el bloc de notas, no es extraño que a alguien como yo este tipo de ideas le resulten atractivas. En mi caso, no busco nada concreto, sino un momento de pausa y reflexión. Algo que me permita tener ilusión todavía en la tecnología.&#xA;&#xA;Voy a ver si me animo a montar un grupo de discusión informal sobre el tema con colegas que sé que cojean de la misma pierna. Estaría bien para hablar de tecnología desde otro punto de vista que no sea el de la inmediatez y el despilfarro, para volver a tener ilusión por lo nuestro. &#xA;&#xA;Me gustaría también escribir aquí alguna entrada más sobre los diferentes principios de la permacomputación. Si a alguien le interesa el tema, o tiene alguna sugerencia, que no dude en contactarme en Mastodon. Como buen diletante, no prometo nada. Pero para escuchar siempre estoy disponible.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Ando bastante cabizbajo los últimos meses en todo lo tocante a lo laboral. El mundo en el que me muevo ha tomado un rumbo que cada vez me resulta más indigesto. Mi salud mental se está volviendo a deteriorar a un buen ritmo. Como además, mi total disfunción ejecutiva es ya patente, paso la mayor parte de mis días con la sensación de estar atrapado.</p>

<p>En mis continuos paseos por Internet, siempre en busca de alguna solución mágica a mi bloqueo, me encuentro con cosas y conceptos con los que me gusta fantasear. Sólo eso, fantasear, porque uno es un cobarde y le tiene miedo al fracaso, al éxito y al hombre del saco. Me gustaría ser, bien una de esas personas que pegan un cambio de vida radical y luchan por sus principios, bien una de las que saben separar lo laboral de lo personal y son capaces de vivir con pragmatismo. Pero no, yo siempre cobarde y agazapado en algún rincón en el que la vida no me alcance. No vaya a ser que me haga pupa.</p>

<p>Ya vale de hablar de mis neuras (otra vez). Hoy quería hablar un poco de un concepto sobre el que estoy leyendo bastante: la <strong>permacomputación</strong>. Sin más preámbulos, aquí va parte de la definición (disculpad por la traducción) que se puede encontrar en el que es quizás el <a href="https://permacomputing.net" rel="nofollow">wiki de referencia</a>.</p>

<blockquote><p>La permacomputación es a la vez un concepto y una serie de prácticas relacionadas con cuestiones como la resiliencia y lo regenerativo en la computación y las tecnologías de comunicaciones, todo ello inspirado en la permacultura. [...] la permacomputación es un proyecto político anti-capitalista. [...] es también un ideal utópico que necesita de una gran cantidad de reflexión, reconstrucción y trabajo de diseño para ser llevado a la práctica. [...] Por encima de todo, no existe un <em>kit</em> de permacomputación a la venta. Es mejor pensar en ella como una invitación para que, de forma colectiva y radical, reflexionemos sobre la cultura computacional.</p></blockquote>

<p>En mi opinión, estamos ante una definición bastante abstracta; más bien una invitación a pensar y crear en comunidad. Una llamada al diálogo, a preguntarnos qué podemos hacer para encajar una actividad tan alejada de la naturaleza, como es todo lo relacionado con la computación, dentro de un sistema donde <strong>los recursos no son infinitos</strong>.</p>

<p>El mundo de la tecnología, estos últimos años, ha acelerado sin mirar atrás y evitando responder a todas las incógnitas que puede plantear un crecimiento exponencial. Los ordenadores personales del siglo pasado dejaron paso a otros más grandes, y luego subieron a las nubes, abstrayendo a los usuarios cada vez más lejos de aquello que podían tocar. Las razones han sido las de siempre. Productividad, eficiencia, beneficio, margenes, valor creado, etc. O sea, dinero.</p>

<p>En esta época en la que nos están embutiendo la IA hasta en el bloc de notas, no es extraño que a alguien como yo este tipo de ideas le resulten atractivas. En mi caso, no busco nada concreto, sino un momento de pausa y reflexión. Algo que me permita tener ilusión todavía en la tecnología.</p>

<p>Voy a ver si me animo a montar un grupo de discusión informal sobre el tema con colegas que sé que cojean de la misma pierna. Estaría bien para hablar de tecnología desde otro punto de vista que no sea el de la inmediatez y el despilfarro, para volver a tener ilusión por lo nuestro.</p>

<p>Me gustaría también escribir aquí alguna entrada más sobre los diferentes principios de la permacomputación. Si a alguien le interesa el tema, o tiene alguna sugerencia, que no dude en contactarme en Mastodon. Como buen diletante, no prometo nada. Pero para escuchar siempre estoy disponible.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion</guid>
      <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 12:41:39 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Abre tu mente y abraza al caballo gigante de madera</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/abre-tu-mente-y-abraza-al-caballo-gigante-de-madera</link>
      <description>&lt;![CDATA[Lunes de mordiente y fuertes vientos de levante. Lunes que me pasan por encima. Nada mejor para empezar la semana que un curso obligatorio sobre algo que no te interesa o desprecias. No imagino un plan más agradable que estar encerrado durante unas cuantas horas en una auténtica cámara de eco  con las paredes forradas de publicidad.&#xA;&#xA;La parte más pragmática que anida en mí me ha convencido. Me ha dicho que respire hondo, y que recuerde que me están pagando por estar ahí. No es mi dinero el que se está yendo por el desagüe en aras de una productividad todavía por delinear. &#xA;&#xA;Efectivamente. Estoy hablando de algo relacionado con la IA. Cómo no.&#xA;&#xA;Tengo que confesar que he aprendido alguna cosa. Soy una persona que va a todos los sitios con las orejas desplegadas cual velamen, y mi cerebro sigue disfrutando de cualquier chute de conocimiento que pueda meterse en vena. Lo que me parece una lástima es que eso que he aprendido probablemente tenga la fecha de caducidad más cercana que unas pechugas de pollo que dejé al sol en la terraza el mes pasado.&#xA;&#xA;Porque esa es quizás la señal que hace que se dispare mi sospecha. Cuando alguien pretende venderme la moto, al menos me gusta que no se trate de una moto cuántica, que cambia tan sólo con observarla. Tengo libros de tecnología en casa cuyo contenido sigue en parte vigente a día de hoy, y que pueden servir de referencia sin muchas modificaciones. Sin embargo, estas tecnologías cambian cada semana. &#xA;&#xA;Cada dos días, un modelo nuevo. Hoy usamos un fichero para esto. Mañana ya no vale. Es mejor pedirle las cosas por favor. Ponte a la pata coja mientras escribes y todo irá bien. Todo va a cambiar. No. Todo ha cambiado ya. Espera. Ahora ha cambiado un poquito más. Abre tu mente. Te vas a extinguir. Agarra la maleta. Adiós.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Lunes de mordiente y fuertes vientos de levante. Lunes que me pasan por encima. Nada mejor para empezar la semana que un curso obligatorio sobre algo que no te interesa o desprecias. No imagino un plan más agradable que estar encerrado durante unas cuantas horas en una auténtica cámara de eco  con las paredes forradas de publicidad.</p>

<p>La parte más pragmática que anida en mí me ha convencido. Me ha dicho que respire hondo, y que recuerde que me están pagando por estar ahí. No es mi dinero el que se está yendo por el desagüe en aras de una productividad todavía por delinear.</p>

<p>Efectivamente. Estoy hablando de algo relacionado con la IA. Cómo no.</p>

<p>Tengo que confesar que he aprendido alguna cosa. Soy una persona que va a todos los sitios con las orejas desplegadas cual velamen, y mi cerebro sigue disfrutando de cualquier chute de conocimiento que pueda meterse en vena. Lo que me parece una lástima es que eso que he aprendido probablemente tenga la fecha de caducidad más cercana que unas pechugas de pollo que dejé al sol en la terraza el mes pasado.</p>

<p>Porque esa es quizás la señal que hace que se dispare mi sospecha. Cuando alguien pretende venderme la moto, al menos me gusta que no se trate de una moto cuántica, que cambia tan sólo con observarla. Tengo libros de tecnología en casa cuyo contenido sigue en parte vigente a día de hoy, y que pueden servir de referencia sin muchas modificaciones. Sin embargo, estas tecnologías cambian cada semana.</p>

<p>Cada dos días, un modelo nuevo. Hoy usamos un fichero para esto. Mañana ya no vale. Es mejor pedirle las cosas por favor. Ponte a la pata coja mientras escribes y todo irá bien. Todo va a cambiar. No. Todo ha cambiado ya. Espera. Ahora ha cambiado un poquito más. Abre tu mente. Te vas a extinguir. Agarra la maleta. Adiós.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/abre-tu-mente-y-abraza-al-caballo-gigante-de-madera</guid>
      <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 12:00:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Trabajar para el bien</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/trabajar-para-el-bien</link>
      <description>&lt;![CDATA[Conozco a una persona que trabaja para una agencia internacional de esas que, en teoría, están ahí para ayudar a la humanidad. Una de las grandes. Su trayectoria ha estado siempre relacionada con los datos y sus aplicaciones. Y en este lugar ha encontrado la forma de conciliar, al menos en apariencia, su ya demostrada capacidad para el análisis con el desarrollo de proyectos que generan valor del de verdad. Valor humano.&#xA;&#xA;Visto desde fuera, siempre me ha parecido un trabajo muy duro. Por un lado, es un trabajo que hay que hacer cerca del origen del dato. Y cuando hablamos de proyectos humanitarios, ese origen no suele estar en sitios bien comunicados, limpios y con una gran cobertura telefónica. Vamos, que te tienes que ir al culo del mundo. Con todas las incomodidades que eso conlleva, y que ignoramos por completo desde nuestras protegidas fortalezas del ¿primer? mundo.&#xA;&#xA;Así mismo, la implicación con los problemas a tratar entiendo que puede pasar factura. Apostaría a que la mayoría de profesionales que rotan por estos puestos acaban bastante quemades, desde un punto de vista psicológico, al entrar en contacto con las duras y reales necesidades que presenta una parte nada desdeñable de les habitantes de este planeta.&#xA;&#xA;Al otro lado del cuadrilátero, estamos las personas que hemos escogido trayectorias más cómodas para llenar nuestro estómago. Yo, por ejemplo, tengo la sensación a diario de no ser aquella persona en la que me hubiera gustado convertirme. Me flagelo por haber sucumbido a la rueda del hámster de esta sociedad turbo-capitalista, por no haber sido fuerte, por dejar aparcados gran parte de mis ideales y quedarme aletargado en el cálido término medio.&#xA;&#xA;No es fácil, y por eso admiro a la gente que sí toma partido hasta mancharse, que diría Gabriel Celaya. Al menos, por ahora, no pertenezco a la tribu de les que, para aliviar su carga, enfocan su ira y sus críticas sobre aquelles que intentan vivir fuera del sistema. Yo no. Confieso públicamente mi admiración sin problema y celebro su valentía y sus conquistas, por pequeñas que sean.&#xA;&#xA;Yo querría trabajar para el bien. Lo intenté en la administración pública, pero me salió rana. Hace años probé la docencia universitaria, y no era el momento, se ve. Busco habitualmente entre las ofertas de empleo, a ver si encuentro alguna que no hable de IA o de cómo enriquecer más todavía a sectores ya de por sí privilegiados. Pero es difícil. Siempre lo fue, pero esta época es especialmente triste. &#xA;&#xA;Mi excusa podría ser la de figurar como padre de tres criaturas y un gato, la de la preocupación por el futuro o la del ahorrador responsable. Al final no serían mas que eso: excusas. Seguro que podríamos vivir con menos. Pero es difícil a una cierta edad, cuando ya no tenemos los reflejos de nuestra juventud, dar volantazo y renunciar a muchas cosas en aras de una realización personal que ya no somos capaces de distinguir entre la bruma de nuestra alienación.&#xA;&#xA;Excusas. Sólo eso. Malditas excusas que me atan a la pata del sofá donde se abotarga una versión de mí mismo que no me gusta.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Conozco a una persona que trabaja para una agencia internacional de esas que, en teoría, están ahí para ayudar a la humanidad. Una de las grandes. Su trayectoria ha estado siempre relacionada con los datos y sus aplicaciones. Y en este lugar ha encontrado la forma de conciliar, al menos en apariencia, su ya demostrada capacidad para el análisis con el desarrollo de proyectos que generan valor del de verdad. Valor humano.</p>

<p>Visto desde fuera, siempre me ha parecido un trabajo muy duro. Por un lado, es un trabajo que hay que hacer cerca del origen del dato. Y cuando hablamos de proyectos humanitarios, ese origen no suele estar en sitios bien comunicados, limpios y con una gran cobertura telefónica. Vamos, que te tienes que ir al culo del mundo. Con todas las incomodidades que eso conlleva, y que ignoramos por completo desde nuestras protegidas fortalezas del ¿primer? mundo.</p>

<p>Así mismo, la implicación con los problemas a tratar entiendo que puede pasar factura. Apostaría a que la mayoría de profesionales que rotan por estos puestos acaban bastante quemades, desde un punto de vista psicológico, al entrar en contacto con las duras y reales necesidades que presenta una parte nada desdeñable de les habitantes de este planeta.</p>

<p>Al otro lado del cuadrilátero, estamos las personas que hemos escogido trayectorias más cómodas para llenar nuestro estómago. Yo, por ejemplo, tengo la sensación a diario de no ser aquella persona en la que me hubiera gustado convertirme. Me flagelo por haber sucumbido a la rueda del hámster de esta sociedad turbo-capitalista, por no haber sido fuerte, por dejar aparcados gran parte de mis ideales y quedarme aletargado en el cálido término medio.</p>

<p>No es fácil, y por eso admiro a la gente que sí toma partido hasta mancharse, que diría Gabriel Celaya. Al menos, por ahora, no pertenezco a la tribu de les que, para aliviar su carga, enfocan su ira y sus críticas sobre aquelles que intentan vivir fuera del sistema. Yo no. Confieso públicamente mi admiración sin problema y celebro su valentía y sus conquistas, por pequeñas que sean.</p>

<p>Yo querría trabajar para el bien. Lo intenté en la administración pública, pero me salió rana. Hace años probé la docencia universitaria, y no era el momento, se ve. Busco habitualmente entre las ofertas de empleo, a ver si encuentro alguna que no hable de IA o de cómo enriquecer más todavía a sectores ya de por sí privilegiados. Pero es difícil. Siempre lo fue, pero esta época es especialmente triste.</p>

<p>Mi excusa podría ser la de figurar como padre de tres criaturas y un gato, la de la preocupación por el futuro o la del ahorrador responsable. Al final no serían mas que eso: excusas. Seguro que podríamos vivir con menos. Pero es difícil a una cierta edad, cuando ya no tenemos los reflejos de nuestra juventud, dar volantazo y renunciar a muchas cosas en aras de una realización personal que ya no somos capaces de distinguir entre la bruma de nuestra alienación.</p>

<p>Excusas. Sólo eso. Malditas excusas que me atan a la pata del sofá donde se abotarga una versión de mí mismo que no me gusta.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/trabajar-para-el-bien</guid>
      <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 12:49:07 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Epidemia de oscuridad y pasillos</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/epidemia-de-oscuridad-y-pasillos</link>
      <description>&lt;![CDATA[(Microrrelato de temática social enviado a un concurso y que no ha tenido mucho éxito. Ahora que ya sé que no ha sido seleccionado ni como finalista, aprovecho para publicarlo aquí. Sirva este sencillo lugar de cementerio de proyectos y pequeños textos desahuciados.)&#xA;&#xA;Todo comenzó cuando se murieron todos. De a poco, un goteo de malas noticias fue horadando los propios cimientos de su existencia. Un descenso suave y plácido al infierno de la soledad que culminó con la visita de la elegante mujer de negro. El desvanecimiento se prolongó, elástico en el tiempo, convirtiendo los minutos en años que se deslizaban tras los párpados cual sigilosos ladrones de aliento.&#xA;&#xA;Había más espacio en los pasillos, espacio que teñía de oscuro las moribundas horas que pasaba ignorando el mundo exterior. No lo decía, por miedo a ser juzgado incapaz, pero estaba convencido de que la casa había crecido. En su deambular por la negrura, había distinguido alguna habitación que antes no había estado allí. Era curioso lo que uno podía percibir cuando estaba tan solo.&#xA;&#xA;La mujer de negro, tan elegante, le habló sobre el deseo. Pero no estaba allí para colmar sus ansias aletargadas de piel desnuda. Le habló de los peligros que acechaban en aquellas habitaciones oscuras por explorar, del olvido al que estaba condenado si no se exponía de nuevo al calor de una palabra amiga. Cogió su mano y la siguió, esquivando una bala, hacia la luz.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>(Microrrelato de temática social enviado a un concurso y que no ha tenido mucho éxito. Ahora que ya sé que no ha sido seleccionado ni como finalista, aprovecho para publicarlo aquí. Sirva este sencillo lugar de cementerio de proyectos y pequeños textos desahuciados.)</em></p>

<p>Todo comenzó cuando se murieron todos. De a poco, un goteo de malas noticias fue horadando los propios cimientos de su existencia. Un descenso suave y plácido al infierno de la soledad que culminó con la visita de la elegante mujer de negro. El desvanecimiento se prolongó, elástico en el tiempo, convirtiendo los minutos en años que se deslizaban tras los párpados cual sigilosos ladrones de aliento.</p>

<p>Había más espacio en los pasillos, espacio que teñía de oscuro las moribundas horas que pasaba ignorando el mundo exterior. No lo decía, por miedo a ser juzgado incapaz, pero estaba convencido de que la casa había crecido. En su deambular por la negrura, había distinguido alguna habitación que antes no había estado allí. Era curioso lo que uno podía percibir cuando estaba tan solo.</p>

<p>La mujer de negro, tan elegante, le habló sobre el deseo. Pero no estaba allí para colmar sus ansias aletargadas de piel desnuda. Le habló de los peligros que acechaban en aquellas habitaciones oscuras por explorar, del olvido al que estaba condenado si no se exponía de nuevo al calor de una palabra amiga. Cogió su mano y la siguió, esquivando una bala, hacia la luz.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/epidemia-de-oscuridad-y-pasillos</guid>
      <pubDate>Mon, 06 Apr 2026 12:32:18 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Cincuenta</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/cincuenta</link>
      <description>&lt;![CDATA[Escribo estas líneas el día de mi cumpleaños. Uno de abril. Coincide además que es el día de los inocentes en bastantes partes del mundo. Eso lo podría corroborar mi madre o mi compañera, porque menuda inocentada llevan aguantando todos estos años.&#xA;&#xA;Y es que son ya unos cuantos días los que llevo por aquí. Cincuenta añazos me caen hoy. Suena fuerte, ¿eh? Medio siglo. Tiene además este número la cualidad de que suena a mitad perfecta, pero no nos engañemos, que a estas alturas ya le he dado la vuelta al jamón.&#xA;&#xA;Tengo tendencia a la negatividad. La salud mental, ya sabéis. La percepción. Esa especie de filtro que oscurece las imágenes de nuestra propia vida. Pero quiero aprovechar hoy este rincón para afirmar alguna cosa, para decir algo positivo. &#xA;&#xA;He tenido hasta ahora cincuenta años de vida muy feliz. &#xA;&#xA;Unos padres que se querían y un entorno seguro donde crecer.&#xA;&#xA;Unos amigos que me siguen aguantando a pesar de ser un agonías.&#xA;&#xA;Una compañera a la que le rezuma la paciencia por los poros y me sigue queriendo aunque sea un gilipollas en ocasiones.&#xA;&#xA;Unos hijos que, para ser adolescentes, he de reconocer que no me han salido mal. Es broma. Van a ser muy buenas personas.&#xA;&#xA;Una casa donde vivir y un trabajo que me permite ganarme la vida y darme algún capricho de vez en cuando.&#xA;&#xA;Pensando en todo esto, creo que he tenido suerte. Y eso es algo que a veces se me olvida. Hay gente en el mundo pasándolo muy mal, y yo soy un privilegiado. Mi objetivo para lo que me queda es ser consciente, darme cuenta de una vez de que la felicidad son las cosas pequeñas, y seguir tratando de ayudar a todos los que lo necesitan más que yo. &#xA;&#xA;Creo que con eso ya tengo bastante para estar ocupado.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Escribo estas líneas el día de mi cumpleaños. Uno de abril. Coincide además que es el día de los inocentes en bastantes partes del mundo. Eso lo podría corroborar mi madre o mi compañera, porque menuda inocentada llevan aguantando todos estos años.</p>

<p>Y es que son ya unos cuantos días los que llevo por aquí. Cincuenta añazos me caen hoy. Suena fuerte, ¿eh? Medio siglo. Tiene además este número la cualidad de que suena a mitad perfecta, pero no nos engañemos, que a estas alturas ya le he dado la vuelta al jamón.</p>

<p>Tengo tendencia a la negatividad. La salud mental, ya sabéis. La percepción. Esa especie de filtro que oscurece las imágenes de nuestra propia vida. Pero quiero aprovechar hoy este rincón para afirmar alguna cosa, para decir algo positivo.</p>

<p>He tenido hasta ahora cincuenta años de vida muy feliz.</p>

<p>Unos padres que se querían y un entorno seguro donde crecer.</p>

<p>Unos amigos que me siguen aguantando a pesar de ser un agonías.</p>

<p>Una compañera a la que le rezuma la paciencia por los poros y me sigue queriendo aunque sea un gilipollas en ocasiones.</p>

<p>Unos hijos que, para ser adolescentes, he de reconocer que no me han salido mal. Es broma. Van a ser muy buenas personas.</p>

<p>Una casa donde vivir y un trabajo que me permite ganarme la vida y darme algún capricho de vez en cuando.</p>

<p>Pensando en todo esto, creo que he tenido suerte. Y eso es algo que a veces se me olvida. Hay gente en el mundo pasándolo muy mal, y yo soy un privilegiado. Mi objetivo para lo que me queda es ser consciente, darme cuenta de una vez de que la felicidad son las cosas pequeñas, y seguir tratando de ayudar a todos los que lo necesitan más que yo.</p>

<p>Creo que con eso ya tengo bastante para estar ocupado.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/cincuenta</guid>
      <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 07:09:00 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Introversión al timón</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/introversion-al-timon</link>
      <description>&lt;![CDATA[En todo grupo que se precie hay una persona al mando. Al menos. Nos guste o no, las dinámicas sociológicas parecen converger hacia ese desequilibrio. Puede ser que les cabecillas de turno lo hayan deseado, y esa situación sea para elles un éxito. Se sabe que hay gente que nace con el gen de la cabeza de pelotón, que necesita atención para desayunar y algo de sumisión para excitarse. Felicidad en cómodos plazos, bien sea organizando un trabajo, una boda, o la lista de regalos de reyes.&#xA;&#xA;Sin embargo, hay otras personas que acaban ocupando puestos de liderazgo sin querer. La mayor parte de las veces, por incomparecencia del resto. El maravilloso arte de dar un pasito atrás todes a la vez y abandonar una carga de infelicidad, con premeditación y alevosía, sobre los hombros de alguien que nunca la deseó.&#xA;&#xA;Existe a su vez una tercera vía, la del acumular responsabilidades poco a poco sin darse apenas cuenta. Como la rana que muere hervida al no percibir un aumento gradual de la temperatura del agua en el que flota. La gente se acostumbra con facilidad a lo cómodo del asiento de acompañante. En otros países, más asertivos, es posible que se valore la iniciativa y se perdonen los errores, pero estamos hablando de nuestra España, la de las luces y las sombras.&#xA;&#xA;Aquí tenemos por costumbre, y a mucha honra, el criticar. Es el deporte nacional aficionado por excelencia. Raro es no conocer a habituales de la puya oral, la puñalada por la espalda o el doble sentido; gente que ha hecho de la herida un verso, y del resto de la humanidad un eterno objetivo. A esta banda se les hace la boca agua al ver a alguien tratando de pastorear voluntades.&#xA;&#xA;El concurso suele comenzar bien ante una necesidad, como un viaje o evento, bien tras la desaparición de la persona que ostentaba la responsabilidad anterior. Tras las bambalinas se extienden los largos dedos de la miseria moral y se manipulan las elecciones que nunca se celebrarán. Todo en beneficio del mínimo esfuerzo y la máxima superficie de exposición al escrutinio de los demás.&#xA;&#xA;En mi caso, por circunstancias personales, me vi hace años encargado de responsabilidades para las que no había entrenado. No muy importantes, cierto es, pero sí poco compatibles con mi personalidad, bastante alejada del liderazgo y del protagonismo. Suelo vivir mis aficiones con cierta intimidad, y asomo la patita por contados agujeros, como pueden ser estos textos. Me gusta contar historias, y que los focos me iluminen un par de minutos. Pero ya. Hasta ahí. Luego vuelvo al rincón donde no necesito organizar nada ni decidir por los demás.&#xA;&#xA;Procede una aclaración. No se me da mal el organizar un sarao. Lo admito, y con cierta sonrisilla de satisfacción además. Puede ser que mi ansiedad, mi perfeccionismo, o mi necesidad de aceptación jueguen un papel. Lo que quizás no llevo bien es el exponerme después a la intemperie, a que la gente proteste, critique, o simplemente no quede satisfecha. Estoy más a gusto en el rincón oscuro con mis juguetes que en primera línea del frente.&#xA;&#xA;El origen de la fricción, en mi caso, es que la gente alrededor se haya  acomodado a la hora de organizar y tomar decisiones. No es culpa suya. Ya he confesado que yo haría lo mismo. El problema es que este sistema tiende a perpetuarse y reforzarse, con el consiguiente gasto de energía para un introvertido como yo. De alguna forma deberíamos organizarnos para que las responsabilidades rotaran de una forma proporcional y adecuada a las necesidades de cada uno. &#xA;&#xA;Es pura salud cognitiva. Las personas que han nacido para mascarón de proa deben dejar el bastón de mando en ocasiones, para que así florezcan otras ideas y el suelo sobre el que se asienta el grupo pueda respirar. Y la suma de vampiros sociales, entre los que me incluyo, que no queremos salir de la bodega ni decidir el rumbo, tenemos que sentir que nuestras acciones son voluntarias y no impuestas por agentes de fuera. &#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En todo grupo que se precie hay una persona al mando. Al menos. Nos guste o no, las dinámicas sociológicas parecen converger hacia ese desequilibrio. Puede ser que les cabecillas de turno lo hayan deseado, y esa situación sea para elles un éxito. Se sabe que hay gente que nace con el gen de la cabeza de pelotón, que necesita atención para desayunar y algo de sumisión para excitarse. Felicidad en cómodos plazos, bien sea organizando un trabajo, una boda, o la lista de regalos de reyes.</p>

<p>Sin embargo, hay otras personas que acaban ocupando puestos de liderazgo sin querer. La mayor parte de las veces, por incomparecencia del resto. El maravilloso arte de dar un pasito atrás todes a la vez y abandonar una carga de infelicidad, con premeditación y alevosía, sobre los hombros de alguien que nunca la deseó.</p>

<p>Existe a su vez una tercera vía, la del acumular responsabilidades poco a poco sin darse apenas cuenta. Como la rana que muere hervida al no percibir un aumento gradual de la temperatura del agua en el que flota. La gente se acostumbra con facilidad a lo cómodo del asiento de acompañante. En otros países, más asertivos, es posible que se valore la iniciativa y se perdonen los errores, pero estamos hablando de nuestra España, la de las luces y las sombras.</p>

<p>Aquí tenemos por costumbre, y a mucha honra, el criticar. Es el deporte nacional aficionado por excelencia. Raro es no conocer a habituales de la puya oral, la puñalada por la espalda o el doble sentido; gente que ha hecho de la herida un verso, y del resto de la humanidad un eterno objetivo. A esta banda se les hace la boca agua al ver a alguien tratando de pastorear voluntades.</p>

<p>El concurso suele comenzar bien ante una necesidad, como un viaje o evento, bien tras la desaparición de la persona que ostentaba la responsabilidad anterior. Tras las bambalinas se extienden los largos dedos de la miseria moral y se manipulan las elecciones que nunca se celebrarán. Todo en beneficio del mínimo esfuerzo y la máxima superficie de exposición al escrutinio de los demás.</p>

<p>En mi caso, por circunstancias personales, me vi hace años encargado de responsabilidades para las que no había entrenado. No muy importantes, cierto es, pero sí poco compatibles con mi personalidad, bastante alejada del liderazgo y del protagonismo. Suelo vivir mis aficiones con cierta intimidad, y asomo la patita por contados agujeros, como pueden ser estos textos. Me gusta contar historias, y que los focos me iluminen un par de minutos. Pero ya. Hasta ahí. Luego vuelvo al rincón donde no necesito organizar nada ni decidir por los demás.</p>

<p>Procede una aclaración. No se me da mal el organizar un sarao. Lo admito, y con cierta sonrisilla de satisfacción además. Puede ser que mi ansiedad, mi perfeccionismo, o mi necesidad de aceptación jueguen un papel. Lo que quizás no llevo bien es el exponerme después a la intemperie, a que la gente proteste, critique, o simplemente no quede satisfecha. Estoy más a gusto en el rincón oscuro con mis juguetes que en primera línea del frente.</p>

<p>El origen de la fricción, en mi caso, es que la gente alrededor se haya  acomodado a la hora de organizar y tomar decisiones. No es culpa suya. Ya he confesado que yo haría lo mismo. El problema es que este sistema tiende a perpetuarse y reforzarse, con el consiguiente gasto de energía para un introvertido como yo. De alguna forma deberíamos organizarnos para que las responsabilidades rotaran de una forma proporcional y adecuada a las necesidades de cada uno.</p>

<p>Es pura salud cognitiva. Las personas que han nacido para mascarón de proa deben dejar el bastón de mando en ocasiones, para que así florezcan otras ideas y el suelo sobre el que se asienta el grupo pueda respirar. Y la suma de vampiros sociales, entre los que me incluyo, que no queremos salir de la bodega ni decidir el rumbo, tenemos que sentir que nuestras acciones son voluntarias y no impuestas por agentes de fuera.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/introversion-al-timon</guid>
      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 12:49:55 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>En el coche</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/en-el-coche</link>
      <description>&lt;![CDATA[La oscuridad amenaza con invadir el interior del coche. El tiempo abandona nuestro templado refugio al compás irregular que marcan las gotas de lluvia en una síncopa de reflejos distorsionados sobre el cristal. El calor restante no tardará en seguir sus pasos y arrancarnos del delicado abrazo del silencio.&#xA;&#xA;Vemos borroso porque llevamos las gafas en la frente, justo en la linde que separa al pasado zagal del viejo en construcción. El paso a nivel de la vida, donde los chasis gastados por el uso se atascan e intentan adivinar de qué lado vendrá el tren. &#xA;&#xA;Puede ser que esta vez haya suerte, y el tren sea de vía estrecha. Esos hacen menos daño al pasarte por encima, no como un martes desbocado en nuestro cubículo de color blanco sucio.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La oscuridad amenaza con invadir el interior del coche. El tiempo abandona nuestro templado refugio al compás irregular que marcan las gotas de lluvia en una síncopa de reflejos distorsionados sobre el cristal. El calor restante no tardará en seguir sus pasos y arrancarnos del delicado abrazo del silencio.</p>

<p>Vemos borroso porque llevamos las gafas en la frente, justo en la linde que separa al pasado zagal del viejo en construcción. El paso a nivel de la vida, donde los chasis gastados por el uso se atascan e intentan adivinar de qué lado vendrá el tren.</p>

<p>Puede ser que esta vez haya suerte, y el tren sea de vía estrecha. Esos hacen menos daño al pasarte por encima, no como un martes desbocado en nuestro cubículo de color blanco sucio.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/en-el-coche</guid>
      <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 14:34:40 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Viajar desde el sofá</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/viajar-desde-el-sofa</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tengo una relación un poco extraña con los viajes. De joven, viajé bastante por España y por Europa, cuando era más difícil viajar. ¿Difícil? Bueno... caro, lento, sin móviles, sin Internet, etc. Nos hacemos a la idea. Les cuento a mis hijos ahora que me iba a la República Checa en autobús, dos días y medio de viaje, y que luego allí hacíamos llamadas a cobro revertido o buscábamos la tarjeta de teléfono más barata, y les queda a los pobres cara de dibujo animado, con la boca abierta hasta el suelo.&#xA;&#xA;Ahora, sin embargo, me da una pereza que me muero. El sofá, la manta y un buen libro o una serie, ejercen un poder erótico e hipnótico sobre mí. Mi compañera de vida lo sabe, y cuando quiere que hagamos un pequeño viaje, comienza una campaña de acoso y derribo paulatino, hasta que no me queda más remedio que claudicar, aceptar que es bueno que me dé un poco el aire, y levantarme del sofá. Eso sí, lo hago despacito y, cuando ella no me ve, le guiño un ojo al sofá y le susurro un tórrido &#34;ahora vuelvo&#34;.&#xA;&#xA;Me he hecho mayor, sí, pero no creo ser el único culpable de todo esto. El mundo del viajar ha cambiado también. Ahora, ser turista es una necesidad. Los medios y las redes sociales nos acosan hasta hacernos creer que si no pasamos la semana santa en Roma (plan que no me puede atraer menos) no somos más que parias. O que gastarse el diez por ciento de tu sueldo anual en un viaje de cuatro días es un &#34;caprichito&#34; que hay que darse, una alegría para el cuerpo. Cuerpo que luego será alimentado a base de pan y agua, porque de algún sitio habrá que recuperar el efectivo.&#xA;&#xA;Legiones de influencers señalan con el dedo y todos agarramos nuestra maleta de cabina y acudimos a la llamada de nuestros amos. La diferencia es que ellos no pagan, cobran. Recuerdo mi última visita a Lisboa, en la que éramos (me incluyo) tantos turistas, que en un tranvía casi sale mi hija pequeña despedida cual rubia bala perdida. Si en algún sitio hay que hacer cola para sacar una foto sin que te estorbe nadie el encuadre, igual deberías preguntarte quién ha decidido ir allí, si tú o el inconsciente colectivo que habita tu teléfono móvil.&#xA;&#xA;Por si todo esto no fuera bastante, tengo que añadir además que hace ya unos cuantos años que vengo padeciendo de problemas intestinales crónicos, lo que dificulta algo más todavía el hecho de viajar, especialmente si te vas a sitios donde el cambio de dieta se note más. Yo, además, tengo por costumbre comer todo lo comible, vaya donde vaya. Mis diarreas me ha costado ser tan abierto de mente (y de esfínter, para qué negarlo). &#xA;&#xA;Todavía recuerdo con cierta ternura a un matrimonio con el que coincidimos en un viaje organizado a China. Como no les gustaba la comida de allí, se las habían ingeniado para llevarse pan de molde y paquetes de jamón serrano envasados al vacío en la maleta. No sé si iba en serio, o si se trataba de una performance sobre los efectos laterales del turbocapitalismo. Les guardo cariño porque pertenecían al sector sanitario y acudieron a mí con Fortasec cuando más lo necesitaba.&#xA;&#xA;Conocí a un señor muy majete en uno de mis viajes de trabajo a Brasil que tenía por costumbre, desde su jubilación, vivir seis meses al año en otro país. Cada año, uno diferente. Acompañado de su esposa, alquilaban un piso en algún pueblo, y se dedicaban a hacer vida de jubilados por allí. Compraban, comían y tomaban el café donde lo hacían los lugareños, ya que evitaban vivir en sitios turísticos. Esto sí que me parece una forma mejor de viajar, pero claro, hay que estar jubilado y tener una pensión que te lo permita.&#xA;&#xA;Porque cuando nos ponemos el disfraz de turista, ¿realmente estamos viajando? ¿Estamos conociendo otra cultura? ¿O sólo la postal artificial creada a propósito para el consumo? Yo mismo me he sentido así en alguna visita guiada, un bulto más dentro de una masa informe que circula, ríe, se asombra, hace fotos y consume. ¿Puede un documental decente, visto en la comodidad de nuestro salón, enseñarnos más sobre un país que el hecho de ir hasta allí? Parece ridículo, pero este mundo en el que vivimos no deja de sorprendernos para mal.&#xA;&#xA;Los centros de nuestras ciudades cada vez se parecen más entre sí. Las mismas tiendas, los mismos bares, los mismos turistas. El viajar, paradigma de la experiencia cultural, se ha convertido en una mercancía más, algo con lo que regatear y conseguir más por menos. Además, nuestros queridos amigos los bancos, siempre pendientes de nuestro bienestar, lanzan líneas de financiación para que no pases el mal trago de ser el único de tu barrio que no se ha ido a París este puente.&#xA;&#xA;¿Sueñan los turistas con franquicias eléctricas? Esto es, ¿tanta ganancia económica nos dejan al visitar nuestras ciudades? Cuando no somos turistas, pero sí lugareños, es cuando le vemos las costuras al fenómeno. Tengo la sensación de que el sistema económico asociado al turismo se parece cada vez más a una economía circular, pero en el mal sentido. Gente que viene de fuera y consume en franquicias de fuera, para gran solaz de la hostelería. Pero más allá de la barra del bar, ¿cuál es el impacto real en una ciudad y en la comodidad de sus ciudadanos?&#xA;&#xA;Nosotros cuando viajamos tratamos de ser conscientes del problema. Compramos en comercios locales, nos interesamos por la cultura, la historia y la gastronomía de la zona. Intentamos no molestar a los que tienen que vivir y trabajar en la misma línea temporal en la que nosotros nos rascamos la barriga. Incluso así, tengo la sensación de que no somos más que turistillas de nivel regular tirando a cutre, pues el sistema deja poco margen a la improvisación.&#xA;&#xA;Quizás por eso muchos de nuestros viajes de los últimos años han estado asociados a la &#34;España vaciada&#34;. Por todo esto, o simplemente porque soy un tiquismiquis y la única manera de que alguien me aguante es yéndome a un erial solitario y quejándome a los pájaros. &#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tengo una relación un poco extraña con los viajes. De joven, viajé bastante por España y por Europa, cuando era más difícil viajar. ¿Difícil? Bueno... caro, lento, sin móviles, sin Internet, etc. Nos hacemos a la idea. Les cuento a mis hijos ahora que me iba a la República Checa en autobús, dos días y medio de viaje, y que luego allí hacíamos llamadas a cobro revertido o buscábamos la tarjeta de teléfono más barata, y les queda a los pobres cara de dibujo animado, con la boca abierta hasta el suelo.</p>

<p>Ahora, sin embargo, me da una pereza que me muero. El sofá, la manta y un buen libro o una serie, ejercen un poder erótico e hipnótico sobre mí. Mi compañera de vida lo sabe, y cuando quiere que hagamos un pequeño viaje, comienza una campaña de acoso y derribo paulatino, hasta que no me queda más remedio que claudicar, aceptar que es bueno que me dé un poco el aire, y levantarme del sofá. Eso sí, lo hago despacito y, cuando ella no me ve, le guiño un ojo al sofá y le susurro un tórrido “ahora vuelvo”.</p>

<p>Me he hecho mayor, sí, pero no creo ser el único culpable de todo esto. El mundo del viajar ha cambiado también. Ahora, ser turista es una necesidad. Los medios y las redes sociales nos acosan hasta hacernos creer que si no pasamos la semana santa en Roma (plan que no me puede atraer menos) no somos más que parias. O que gastarse el diez por ciento de tu sueldo anual en un viaje de cuatro días es un “caprichito” que hay que darse, una alegría para el cuerpo. Cuerpo que luego será alimentado a base de pan y agua, porque de algún sitio habrá que recuperar el efectivo.</p>

<p>Legiones de <em>influencers</em> señalan con el dedo y todos agarramos nuestra maleta de cabina y acudimos a la llamada de nuestros amos. La diferencia es que ellos no pagan, cobran. Recuerdo mi última visita a Lisboa, en la que éramos (me incluyo) tantos turistas, que en un tranvía casi sale mi hija pequeña despedida cual rubia bala perdida. Si en algún sitio hay que hacer cola para sacar una foto sin que te estorbe nadie el encuadre, igual deberías preguntarte quién ha decidido ir allí, si tú o el inconsciente colectivo que habita tu teléfono móvil.</p>

<p>Por si todo esto no fuera bastante, tengo que añadir además que hace ya unos cuantos años que vengo padeciendo de problemas intestinales crónicos, lo que dificulta algo más todavía el hecho de viajar, especialmente si te vas a sitios donde el cambio de dieta se note más. Yo, además, tengo por costumbre comer todo lo comible, vaya donde vaya. Mis diarreas me ha costado ser tan abierto de mente (y de esfínter, para qué negarlo).</p>

<p>Todavía recuerdo con cierta ternura a un matrimonio con el que coincidimos en un viaje organizado a China. Como no les gustaba la comida de allí, se las habían ingeniado para llevarse pan de molde y paquetes de jamón serrano envasados al vacío en la maleta. No sé si iba en serio, o si se trataba de una <em>performance</em> sobre los efectos laterales del turbocapitalismo. Les guardo cariño porque pertenecían al sector sanitario y acudieron a mí con Fortasec cuando más lo necesitaba.</p>

<p>Conocí a un señor muy majete en uno de mis viajes de trabajo a Brasil que tenía por costumbre, desde su jubilación, vivir seis meses al año en otro país. Cada año, uno diferente. Acompañado de su esposa, alquilaban un piso en algún pueblo, y se dedicaban a hacer vida de jubilados por allí. Compraban, comían y tomaban el café donde lo hacían los lugareños, ya que evitaban vivir en sitios turísticos. Esto sí que me parece una forma mejor de viajar, pero claro, hay que estar jubilado y tener una pensión que te lo permita.</p>

<p>Porque cuando nos ponemos el disfraz de turista, ¿realmente estamos viajando? ¿Estamos conociendo otra cultura? ¿O sólo la postal artificial creada a propósito para el consumo? Yo mismo me he sentido así en alguna visita guiada, un bulto más dentro de una masa informe que circula, ríe, se asombra, hace fotos y consume. ¿Puede un documental decente, visto en la comodidad de nuestro salón, enseñarnos más sobre un país que el hecho de ir hasta allí? Parece ridículo, pero este mundo en el que vivimos no deja de sorprendernos para mal.</p>

<p>Los centros de nuestras ciudades cada vez se parecen más entre sí. Las mismas tiendas, los mismos bares, los mismos turistas. El viajar, paradigma de la experiencia cultural, se ha convertido en una mercancía más, algo con lo que regatear y conseguir más por menos. Además, nuestros queridos amigos los bancos, siempre pendientes de nuestro bienestar, lanzan líneas de financiación para que no pases el mal trago de ser el único de tu barrio que no se ha ido a París este puente.</p>

<p>¿Sueñan los turistas con franquicias eléctricas? Esto es, ¿tanta ganancia económica nos dejan al visitar nuestras ciudades? Cuando no somos turistas, pero sí lugareños, es cuando le vemos las costuras al fenómeno. Tengo la sensación de que el sistema económico asociado al turismo se parece cada vez más a una economía circular, pero en el mal sentido. Gente que viene de fuera y consume en franquicias de fuera, para gran solaz de la hostelería. Pero más allá de la barra del bar, ¿cuál es el impacto real en una ciudad y en la comodidad de sus ciudadanos?</p>

<p>Nosotros cuando viajamos tratamos de ser conscientes del problema. Compramos en comercios locales, nos interesamos por la cultura, la historia y la gastronomía de la zona. Intentamos no molestar a los que tienen que vivir y trabajar en la misma línea temporal en la que nosotros nos rascamos la barriga. Incluso así, tengo la sensación de que no somos más que turistillas de nivel regular tirando a cutre, pues el sistema deja poco margen a la improvisación.</p>

<p>Quizás por eso muchos de nuestros viajes de los últimos años han estado asociados a la “España vaciada”. Por todo esto, o simplemente porque soy un tiquismiquis y la única manera de que alguien me aguante es yéndome a un erial solitario y quejándome a los pájaros.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/viajar-desde-el-sofa</guid>
      <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 13:47:18 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Cuaderno de bitácora - Entrada 20260620</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/cuaderno-de-bitacora-entrada-20260620</link>
      <description>&lt;![CDATA[(Lo que sigue es el resultado de mi primera partida a un juego de rol en solitario. En concreto, al Alone Among the Stars. Siempre había tenido curiosidad, y he aprovechado el formato del blog para compartir esta experiencia. Me ha sorprendido para bien, a pesar de su minimalismo.)&#xA;&#xA;Día 1&#xA;&#xA;Tras grandes esfuerzos, por fin logramos encontrar un punto en la pared del glaciar Aguas Revueltas 7 con el grosor adecuado para la perforación. El resto del equipo apenas podía contener la emoción cuando logramos entrar por primera vez en las viejas ruinas. Tal y como sospechábamos, estas paredes plagadas de símbolos extraños, ahora silenciosas, acogieron en su día algún tipo de civilización. ¿Qué fue de ellos? ¿Encontraremos algún vestigio más que nos pueda ayudar a entender mejor su cultura y costumbres?&#xA;&#xA;Día 2 &#xA;&#xA;Los técnicos especialistas del equipo de la doctora Flores han avanzado a buen ritmo en la catalogación de los diferentes símbolos que hemos encontrado, no sólo en las paredes de las ruinas iniciales, sino también en cualquier superficie que haya soportado dignamente el paso de tanto tiempo. Al parecer, nuestros amigos desaparecidos tenían cierta tendencia a escribir en cualquier sitio. Confiamos en que esto nos ayude en nuestra misión.&#xA;&#xA;Lo más complicado ha sido acceder al pequeño templo sumergido en lo que pensábamos al principio que era una especie de piscina. Al carecer del equipamiento adecuado, hemos tenido que improvisar y tirar de ingenio para lograr acceder al mismo usando uno de los drones defensivos con algunas modificaciones. &#xA;&#xA;Día 3&#xA;&#xA;Esta noche apenas hemos logrado conciliar el sueño. La intensidad de la tormenta nos ha pillado por sorpresa. Algunos de mis compañeros perdieron el control y se echaron a llorar. Tengo que reconocer que en todos mis años en el servicio, jamás me había sentido tan frágil, tan a merced del capricho de la naturaleza.&#xA;&#xA;Lo más extraño fue cuando nos dimos cuenta de lo que estaba pasando con los rayos. Uno de los centinelas del campamento dio la voz de alarma y señaló con el dedo, alzando la voz por encima del ruido. En mi vida había visto algo igual. Todos los rayos de la tormenta caían sobre el mismo punto, en la cima de uno de los picos nevados que rodean al valle Descanso 19. ¿A qué se deberá ese fenómeno? &#xA;&#xA;Día 4&#xA;&#xA;Las imágenes del templo submarino capturadas por el dron nos guiaron a un arroyo cercano dentro del mismo glaciar. Una pequeña corriente de agua circulando a través de puro hielo. Por un instante creí estar ante una arteria que alimentaba a este gigantesco ser de hielo.&#xA;&#xA;He prohibido cualquier tipo de perforación en el conducto de agua, pues tengo la intuición de que algo malo podría ocurrir si perturbamos su estado. Sobre todo, tras comprobar en las imágenes que el interior del mismo está forrado de lo que parece una especie de musgo azulado y brillante. Tal y como prometimos cuando empezamos este viaje, es preferible marcharnos con las manos vacías a trastocar el equilibrio de un ecosistema.&#xA;&#xA;Día 5&#xA;&#xA;Esta noche, acosado por el insomnio, abandoné la tienda y salí a estirar las piernas. La luz reflejada por las tres lunas resaltaba el contorno del paisaje alrededor del campamento, dotándolo de geometrías extrañas. Me asusté cuando vi algo brillante moverse cerca de mis pies, a pesar de que no hemos visto nada parecido a un animal durante nuestra estancia aquí. Al final, resultó ser algún tipo de veta mineral que discurre por la superficie en múltiples líneas. Los destellos eran rítmicos, como si el propio planeta estuviera comunicándose con sus lunas. &#xA;&#xA;Día 6&#xA;&#xA;Hoy nos hemos despedido del planeta Tranquilidad X32. La misión ha tocado a su fin. Nos vamos contentos con las muestras obtenidas e impresionados por la delicadeza de sus paisajes. Por otro lado, nuestro viaje debe continuar. Escribo estas líneas ya tumbado en mi cómodo asiento de observación, echando un último vistazo a todo ese azul brillante. Veo alejarse el planeta y contemplo, a la distancia, la maraña que dibujan sus ríos parpadeantes. Al lado de los mismos, decenas de ruinas abandonadas parecen despedirse en silencio. Me voy con más preguntas que respuestas, pero ya me voy dando cuenta de que en eso consiste mi trabajo.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>(Lo que sigue es el resultado de mi primera partida a un juego de rol en solitario. En concreto, al <a href="https://noroadhome.itch.io/alone-among-the-stars" rel="nofollow">Alone Among the Stars</a>. Siempre había tenido curiosidad, y he aprovechado el formato del blog para compartir esta experiencia. Me ha sorprendido para bien, a pesar de su minimalismo.)</em></p>

<h2 id="día-1">Día 1</h2>

<p>Tras grandes esfuerzos, por fin logramos encontrar un punto en la pared del glaciar Aguas Revueltas 7 con el grosor adecuado para la perforación. El resto del equipo apenas podía contener la emoción cuando logramos entrar por primera vez en las viejas ruinas. Tal y como sospechábamos, estas paredes plagadas de símbolos extraños, ahora silenciosas, acogieron en su día algún tipo de civilización. ¿Qué fue de ellos? ¿Encontraremos algún vestigio más que nos pueda ayudar a entender mejor su cultura y costumbres?</p>

<h2 id="día-2">Día 2</h2>

<p>Los técnicos especialistas del equipo de la doctora Flores han avanzado a buen ritmo en la catalogación de los diferentes símbolos que hemos encontrado, no sólo en las paredes de las ruinas iniciales, sino también en cualquier superficie que haya soportado dignamente el paso de tanto tiempo. Al parecer, nuestros amigos desaparecidos tenían cierta tendencia a escribir en cualquier sitio. Confiamos en que esto nos ayude en nuestra misión.</p>

<p>Lo más complicado ha sido acceder al pequeño templo sumergido en lo que pensábamos al principio que era una especie de piscina. Al carecer del equipamiento adecuado, hemos tenido que improvisar y tirar de ingenio para lograr acceder al mismo usando uno de los drones defensivos con algunas modificaciones.</p>

<h2 id="día-3">Día 3</h2>

<p>Esta noche apenas hemos logrado conciliar el sueño. La intensidad de la tormenta nos ha pillado por sorpresa. Algunos de mis compañeros perdieron el control y se echaron a llorar. Tengo que reconocer que en todos mis años en el servicio, jamás me había sentido tan frágil, tan a merced del capricho de la naturaleza.</p>

<p>Lo más extraño fue cuando nos dimos cuenta de lo que estaba pasando con los rayos. Uno de los centinelas del campamento dio la voz de alarma y señaló con el dedo, alzando la voz por encima del ruido. En mi vida había visto algo igual. Todos los rayos de la tormenta caían sobre el mismo punto, en la cima de uno de los picos nevados que rodean al valle Descanso 19. ¿A qué se deberá ese fenómeno?</p>

<h2 id="día-4">Día 4</h2>

<p>Las imágenes del templo submarino capturadas por el dron nos guiaron a un arroyo cercano dentro del mismo glaciar. Una pequeña corriente de agua circulando a través de puro hielo. Por un instante creí estar ante una arteria que alimentaba a este gigantesco ser de hielo.</p>

<p>He prohibido cualquier tipo de perforación en el conducto de agua, pues tengo la intuición de que algo malo podría ocurrir si perturbamos su estado. Sobre todo, tras comprobar en las imágenes que el interior del mismo está forrado de lo que parece una especie de musgo azulado y brillante. Tal y como prometimos cuando empezamos este viaje, es preferible marcharnos con las manos vacías a trastocar el equilibrio de un ecosistema.</p>

<h2 id="día-5">Día 5</h2>

<p>Esta noche, acosado por el insomnio, abandoné la tienda y salí a estirar las piernas. La luz reflejada por las tres lunas resaltaba el contorno del paisaje alrededor del campamento, dotándolo de geometrías extrañas. Me asusté cuando vi algo brillante moverse cerca de mis pies, a pesar de que no hemos visto nada parecido a un animal durante nuestra estancia aquí. Al final, resultó ser algún tipo de veta mineral que discurre por la superficie en múltiples líneas. Los destellos eran rítmicos, como si el propio planeta estuviera comunicándose con sus lunas.</p>

<h2 id="día-6">Día 6</h2>

<p>Hoy nos hemos despedido del planeta Tranquilidad X32. La misión ha tocado a su fin. Nos vamos contentos con las muestras obtenidas e impresionados por la delicadeza de sus paisajes. Por otro lado, nuestro viaje debe continuar. Escribo estas líneas ya tumbado en mi cómodo asiento de observación, echando un último vistazo a todo ese azul brillante. Veo alejarse el planeta y contemplo, a la distancia, la maraña que dibujan sus ríos parpadeantes. Al lado de los mismos, decenas de ruinas abandonadas parecen despedirse en silencio. Me voy con más preguntas que respuestas, pero ya me voy dando cuenta de que en eso consiste mi trabajo.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/cuaderno-de-bitacora-entrada-20260620</guid>
      <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 16:34:17 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Papa</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/papa</link>
      <description>&lt;![CDATA[Aunque el título de esta entrada recuerde a un tubérculo, en realidad va del día del padre. En Mieres, mi ciudad (casi) natal, tenemos un acento muy marcado y una forma de hablar sobre la que cualquier asturiano sabe hacer un chiste. Entre otras distorsiones lingüísticas, yo siempre llamaba a mi padre así, &#34;papa&#34;, con acento (no ortográfico) en la primera &#34;a&#34;.&#xA;&#xA;Todavía puedo sentir el sabor dulce de esas dos sílabas. Cuando tenía algún problema, duda, o simplemente ganas de cariño, sólo tenía que pronunciarlas y esperar a que me alegrara con su sabiduría vital y su increíble capacidad para ser una bella persona. Si mi &#34;mama&#34; estaba por allí, pues miel sobre hojuelas, ya que no puedo dar las gracias suficientes por la suerte que tuve con ellos dos.&#xA;&#xA;Lo que pasa es que hoy quiero tener un pequeño detalle para con mi padre. Nos dejó hace tiempo ya, demasiado pronto, y cualquier cosa que diga no es más que una ceremonia, un gesto íntimo entre nosotros. Él ya no lo va a escuchar. &#xA;&#xA;Sólo quería darte las gracias, &#34;papa&#34;. Fuiste un ejemplo de comportamiento, un trabajador incansable. A base de sudor e interminables jornadas poniendo cristales, sacaste a esta pequeña familia adelante. Si yo he vivido bien ha sido gracias a tu esfuerzo y al amor que, junto a mi madre, me dedicaste. &#xA;&#xA;Espero algún día llegar a parecerme a ti. Mientras tanto, brindemos por lo que tuvimos y por lo que vendrá. Ojalá estuvieras aquí para verlo.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Aunque el título de esta entrada recuerde a un tubérculo, en realidad va del día del padre. En Mieres, mi ciudad (casi) natal, tenemos un acento muy marcado y una forma de hablar sobre la que cualquier asturiano sabe hacer un chiste. Entre otras distorsiones lingüísticas, yo siempre llamaba a mi padre así, “papa”, con acento (no ortográfico) en la primera “a”.</p>

<p>Todavía puedo sentir el sabor dulce de esas dos sílabas. Cuando tenía algún problema, duda, o simplemente ganas de cariño, sólo tenía que pronunciarlas y esperar a que me alegrara con su sabiduría vital y su increíble capacidad para ser una bella persona. Si mi “mama” estaba por allí, pues miel sobre hojuelas, ya que no puedo dar las gracias suficientes por la suerte que tuve con ellos dos.</p>

<p>Lo que pasa es que hoy quiero tener un pequeño detalle para con mi padre. Nos dejó hace tiempo ya, demasiado pronto, y cualquier cosa que diga no es más que una ceremonia, un gesto íntimo entre nosotros. Él ya no lo va a escuchar.</p>

<p>Sólo quería darte las gracias, “papa”. Fuiste un ejemplo de comportamiento, un trabajador incansable. A base de sudor e interminables jornadas poniendo cristales, sacaste a esta pequeña familia adelante. Si yo he vivido bien ha sido gracias a tu esfuerzo y al amor que, junto a mi madre, me dedicaste.</p>

<p>Espero algún día llegar a parecerme a ti. Mientras tanto, brindemos por lo que tuvimos y por lo que vendrá. Ojalá estuvieras aquí para verlo.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/papa</guid>
      <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 13:49:46 +0000</pubDate>
    </item>
  </channel>
</rss>