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    <title>keyeoh</title>
    <link>https://escritura.social/keyeoh/</link>
    <description>Cosas que se le pasan por la cabeza a uno.</description>
    <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 12:23:46 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>Trabajos de mierda</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/trabajos-de-mierda</link>
      <description>&lt;![CDATA[Conozco a una persona que tiene un trabajo de mierda. No, no me he sentado a escribir de mala leche. Es que me acordé de la definición que daba David Graeber de tal concepto.&#xA;&#xA;  &#34;Un trabajo de mierda es un empleo tan carente de sentido,&#xA;tan innecesario o tan pernicioso que ni siquiera el propio trabajador es capaz de justificar su existencia, a pesar de que, como parte de las condiciones de empleo, dicho trabajador se siente obligado a fingir que no es así.&#34;&#xA;&#xA;La primera palabra clave nos observa desde la anterior definición. Sentido. La ausencia del mismo es condición indispensable para poder considerar a un trabajo como de mierda. Mi amiga, de la que hablaba en el primer párrafo de esta entrada, está parcialmente alienada en su misión. Por momentos cree que todo lo que hace tiene una finalidad.&#xA;&#xA;Sin embargo, cuando la observo desde la barrera, lo único que puedo ver es un ciclo sin fin en el cual la misma tarea se repite una y otra vez. Diferentes matices o requisitos, pero siempre el mismo tipo de tarea. Y por supuesto con un extra de presión temporal, no vaya a ser que se duerma en los laureles y no llegue a la fecha de entrega alucinada por un grupo de mandos intermedios drogados.&#xA;&#xA;El trabajo de mi amiga no surge de la nada. Alguien lo ha pedido. Y el objetivo final está claro que es ganar dinero. Ni yo mismo soy tan ingenuo. Pero, ¿era necesario? Cuando en una de las entradas anteriores de este blog hablaba de la permacomputación, uno de sus principios nos impelía a reflexionar sobre la necesidad de todo proyecto que estuviéramos valorando. Antes de empezar, claro está.&#xA;&#xA;¿Es necesario el trabajo de nuestros profesionales de la salud? ¿El de los docentes? Por supuesto. Y el de otros tantos grupos de personas que sustentan nuestra sociedad. ¿Lo es el de mi amiga? Aquí me inclino por la duda. No puedo hablar con mi amiga sin pensar en Sísifo, empujando su carga hacia la cima de la montaña. Tiene mucho trabajo, pero dudo mucho que la sociedad lo haya demandado, o que lo fuéramos a echar de menos en caso de colapso completo. &#xA;&#xA;En caso de apocalipsis zombi, necesitaremos todos los albañiles y electricistas que podamos. ¿Científicos o ingenieros de datos? ¿Analistas financieros? Como no sea para usarlos de cebo...&#xA;&#xA;Y llego con esto a una parte importante de la definición de Graeber: que el trabajo sea pernicioso. Creo que hay trabajos donde, a pesar de que el objetivo final de la empresa sea el de amasar billetes, se puede hacer algo el bien aunque sea a pequeña escala. Formar gente, ayudar a los demás, crear comunidad, etc. Sin embargo, hay empresas cuya actividad está ligada de forma directa al mal. Empresas altamente contaminantes, fabricantes de tecnología militar, o que ayudan o colaboran con aquellos que se dedican a la especulación inmobiliaria. Mi amiga tiene que suspender su incredulidad a diario para olvidar a qué se dedica su empresa.&#xA;&#xA;Además, y como corolario cruel a todo lo anterior, los salarios y los valores suelen estar correlacionados de forma inversa. Es decir, si quieres que tu labor diaria tenga algo de sentido, vete ajustando tus miras, pues te espera un completo abanico de carencias. Mientras tanto, aquellos que están dispuestos a abandonar cualquier atisbo de moralidad a cambio de dineros se van a encontrar muchas puertas abiertas. Extraño comportamiento desde el punto de vista sociológico, el premiar a aquellos que trabajan contra la sociedad y no para ella.&#xA;&#xA;En fin, mi amiga, si quiere dormir tranquila, tiene que aprender a mirar hacia otro lado. A taparse la nariz y activar a tope el generador de distopías que todos tenemos en nuestras cabezas. La droga más natural que existe. La anestesia estoica que persigue el capital. La indefensión aprehendida que nosotros, como monos que somos, hemos llegado a interiorizar de una manera terrorífica. Y así, sin más misterios, es como mi querida amiga, y muchos de nosotros, nos hemos visto atrapados alguna vez en trabajos de mierda.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Conozco a una persona que tiene un trabajo de mierda. No, no me he sentado a escribir de mala leche. Es que me acordé de la definición que daba <a href="https://web.archive.org/web/20190906050523/http://www.strike.coop/bullshit-jobs/" rel="nofollow">David Graeber</a> de tal concepto.</p>

<blockquote><p>“Un trabajo de mierda es un empleo tan carente de sentido,
tan innecesario o tan pernicioso que ni siquiera el propio trabajador es capaz de justificar su existencia, a pesar de que, como parte de las condiciones de empleo, dicho trabajador se siente obligado a fingir que no es así.”</p></blockquote>

<p>La primera palabra clave nos observa desde la anterior definición. <strong>Sentido</strong>. La ausencia del mismo es condición indispensable para poder considerar a un trabajo como de mierda. Mi amiga, de la que hablaba en el primer párrafo de esta entrada, está parcialmente alienada en su misión. Por momentos cree que todo lo que hace tiene una finalidad.</p>

<p>Sin embargo, cuando la observo desde la barrera, lo único que puedo ver es un ciclo sin fin en el cual la misma tarea se repite una y otra vez. Diferentes matices o requisitos, pero siempre el mismo tipo de tarea. Y por supuesto con un extra de presión temporal, no vaya a ser que se duerma en los laureles y no llegue a la fecha de entrega alucinada por un grupo de mandos intermedios drogados.</p>

<p>El trabajo de mi amiga no surge de la nada. Alguien lo ha pedido. Y el objetivo final está claro que es ganar dinero. Ni yo mismo soy tan ingenuo. Pero, ¿era <strong>necesario</strong>? Cuando en una de las entradas anteriores de este blog hablaba de la <a href="https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion-ii" rel="nofollow">permacomputación</a>, uno de sus principios nos impelía a reflexionar sobre la necesidad de todo proyecto que estuviéramos valorando. Antes de empezar, claro está.</p>

<p>¿Es necesario el trabajo de nuestros profesionales de la salud? ¿El de los docentes? Por supuesto. Y el de otros tantos grupos de personas que sustentan nuestra sociedad. ¿Lo es el de mi amiga? Aquí me inclino por la duda. No puedo hablar con mi amiga sin pensar en Sísifo, empujando su carga hacia la cima de la montaña. Tiene mucho trabajo, pero dudo mucho que la sociedad lo haya demandado, o que lo fuéramos a echar de menos en caso de colapso completo.</p>

<p>En caso de apocalipsis zombi, necesitaremos todos los albañiles y electricistas que podamos. ¿Científicos o ingenieros de datos? ¿Analistas financieros? Como no sea para usarlos de cebo...</p>

<p>Y llego con esto a una parte importante de la definición de Graeber: que el trabajo sea <strong>pernicioso</strong>. Creo que hay trabajos donde, a pesar de que el objetivo final de la empresa sea el de amasar billetes, se puede hacer algo el bien aunque sea a pequeña escala. Formar gente, ayudar a los demás, crear comunidad, etc. Sin embargo, hay empresas cuya actividad está ligada de forma directa al mal. Empresas altamente contaminantes, fabricantes de tecnología militar, o que ayudan o colaboran con aquellos que se dedican a la especulación inmobiliaria. Mi amiga tiene que suspender su incredulidad a diario para olvidar a qué se dedica su empresa.</p>

<p>Además, y como corolario cruel a todo lo anterior, los salarios y los valores suelen estar correlacionados de forma inversa. Es decir, si quieres que tu labor diaria tenga algo de sentido, vete ajustando tus miras, pues te espera un completo abanico de carencias. Mientras tanto, aquellos que están dispuestos a abandonar cualquier atisbo de moralidad a cambio de dineros se van a encontrar muchas puertas abiertas. Extraño comportamiento desde el punto de vista sociológico, el premiar a aquellos que trabajan contra la sociedad y no para ella.</p>

<p>En fin, mi amiga, si quiere dormir tranquila, tiene que aprender a mirar hacia otro lado. A taparse la nariz y activar a tope el generador de distopías que todos tenemos en nuestras cabezas. La droga más natural que existe. La anestesia estoica que persigue el capital. La indefensión aprehendida que nosotros, como monos que somos, hemos llegado a interiorizar de una manera terrorífica. Y así, sin más misterios, es como mi querida amiga, y muchos de nosotros, nos hemos visto atrapados alguna vez en trabajos de mierda.</p>

<hr>

<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
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      <guid>https://escritura.social/keyeoh/trabajos-de-mierda</guid>
      <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 11:55:49 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Encajar</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/encajar</link>
      <description>&lt;![CDATA[Sospecho&#xA;que la puerta&#xA;no encaja bien.&#xA;Esa puerta que te da&#xA;acceso a mis pasillos.&#xA;&#xA;Goznes que lloran.&#xA;Madera que sobra&#xA;y te impide poner&#xA;un pie donde habito.&#xA;&#xA;He buscado alivio&#xA;en manos de comerciantes de pararrayos.&#xA;Traficantes de lágrimas &#xA;o bocanadas de amigo.&#xA;Nunca en la carpintería.&#xA;&#xA;He pulido el tiempo&#xA;y redondeado sus astilladas esquinas.&#xA;Todavía loco, me resigno y admiro&#xA;de este dilema la ironía.&#xA;&#xA;Ni voy&#xA;ni vengo. Estoy&#xA;condenado a ser espectador&#xA;perplejo.&#xA;&#xA;No tengo,&#xA;ni voy &#xA;a tener ganas de hacer el amor&#xA;con mi reflejo.&#xA;&#xA;Esa puerta&#xA;sigue sin encajar bien.&#xA;A veces chirría e incomoda.&#xA;&#xA;Y tú te quedas con las ganas&#xA;de entrar&#xA;y arrancarme de las sombras.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Sospecho
que la puerta
no encaja bien.
Esa puerta que te da
acceso a mis pasillos.</p>

<p>Goznes que lloran.
Madera que sobra
y te impide poner
un pie donde habito.</p>

<p>He buscado alivio
en manos de comerciantes de pararrayos.
Traficantes de lágrimas
o bocanadas de amigo.
Nunca en la carpintería.</p>

<p>He pulido el tiempo
y redondeado sus astilladas esquinas.
Todavía loco, me resigno y admiro
de este dilema la ironía.</p>

<p>Ni voy
ni vengo. Estoy
condenado a ser espectador
perplejo.</p>

<p>No tengo,
ni voy
a tener ganas de hacer el amor
con mi reflejo.</p>

<p>Esa puerta
sigue sin encajar bien.
A veces chirría e incomoda.</p>

<p>Y tú te quedas con las ganas
de entrar
y arrancarme de las sombras.</p>

<hr>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/encajar</guid>
      <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 08:49:00 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La vida en pausa</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/la-vida-en-pausa</link>
      <description>&lt;![CDATA[No sé si hay gente al otro lado del cordel con el que hemos unido nuestros vasos de plástico. Este es un rincón muy pequeño del mundo. Un nicho dentro de un nicho. Un pequeño parque público, fresco y tranquilo, donde poder sentarse y olvidar. Lejos del lodazal de ruido y la velocidad estúpida que adornan estos tiempos interesantes en los que vivimos.&#xA;&#xA;Veo las estadísticas de este cuaderno y compruebo que hay gente que me lee. Me ilusiona, no lo voy a negar, pues no suelo pensar que haya algo interesante entre mis palabras, más paja que grano por lo general. Me gusta pensar en elles (vosotres, si estás leyendo esto) como gente afín, amigues sin obligaciones, viajeres relajades que deciden pararse y descansar en mi diminuto parque. &#xA;&#xA;Llevo más de dos semanas sin escribir aquí. Me gustaría decir que ha sido por estar ocupado, porque estoy embarcado en un proyecto genial o algo por el estilo. Pero no. Me ha dado la bajona de nuevo y he dejado de escribir. &#34;Total, ¿para qué?&#34;  —es la frase que más se repite en mi cabeza cuando me veo sumergido en una de estas etapas de nubes negras y días oscuros.&#xA;&#xA;En algún sitio leí que el estrés era consecuencia de combinar la ausencia de control con la presencia de responsabilidades. Temas laborales aparte —no por menos importantes— la sentencia anterior despierta en mí ecos de una crisis relacionada con la edad. Con la abundancia de edad, en concreto. Y, sobre todo, con la incapacidad que esto acarrea a la hora de virar en redondo. Cuando uno cumple años, más que virar, traslucha. Y siempre corre el riesgo de que una botavara juguetona le reviente la cabeza.&#xA;&#xA;Perdón por el vocabulario náutico. Dicho de otro modo, a cierta edad uno tiene menos cintura que un defensa central cojo ante el extremo brasileño de moda. Uno percibe los errores, idealiza los caminos nunca recorridos y fantasea con mudar el caparazón. Nos bombardean además con bonitas historias de cambios de vida y superación desde mil frentes, alimentando así nuestra insatisfacción y nuestras ansias de anestesia en forma de cómodos plazos de consumismo atragantado.&#xA;&#xA;Todo esto para decir que estoy de bajonazo. Y cuando estoy así, dejo de hacer cosas. Me bloqueo. En el sitio. Con la mitad de mi alma llorando por el tiempo perdido, y la otra mitad amarrando mi voluntad cual señoro embutido en cuero en una sesión de sadomasoquismo. Nada tiene atractivo. Nada tiene futuro. Escribir no me va a dar de comer ni pagar la universidad de mis hijos. Ser feliz es prescindible.&#xA;&#xA;Total, ¿para qué? &#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>No sé si hay gente al otro lado del cordel con el que hemos unido nuestros vasos de plástico. Este es un rincón muy pequeño del mundo. Un nicho dentro de un nicho. Un pequeño parque público, fresco y tranquilo, donde poder sentarse y olvidar. Lejos del lodazal de ruido y la velocidad estúpida que adornan estos tiempos interesantes en los que vivimos.</p>

<p>Veo las estadísticas de este cuaderno y compruebo que hay gente que me lee. Me ilusiona, no lo voy a negar, pues no suelo pensar que haya algo interesante entre mis palabras, más paja que grano por lo general. Me gusta pensar en elles (vosotres, si estás leyendo esto) como gente afín, amigues sin obligaciones, viajeres relajades que deciden pararse y descansar en mi diminuto parque.</p>

<p>Llevo más de dos semanas sin escribir aquí. Me gustaría decir que ha sido por estar ocupado, porque estoy embarcado en un proyecto genial o algo por el estilo. Pero no. Me ha dado la bajona de nuevo y he dejado de escribir. “Total, ¿para qué?”  —es la frase que más se repite en mi cabeza cuando me veo sumergido en una de estas etapas de nubes negras y días oscuros.</p>

<p>En algún sitio leí que el estrés era consecuencia de combinar la ausencia de control con la presencia de responsabilidades. Temas laborales aparte —no por menos importantes— la sentencia anterior despierta en mí ecos de una crisis relacionada con la edad. Con la abundancia de edad, en concreto. Y, sobre todo, con la incapacidad que esto acarrea a la hora de virar en redondo. Cuando uno cumple años, más que virar, traslucha. Y siempre corre el riesgo de que una botavara juguetona le reviente la cabeza.</p>

<p>Perdón por el vocabulario náutico. Dicho de otro modo, a cierta edad uno tiene menos cintura que un defensa central cojo ante el extremo brasileño de moda. Uno percibe los errores, idealiza los caminos nunca recorridos y fantasea con mudar el caparazón. Nos bombardean además con bonitas historias de cambios de vida y superación desde mil frentes, alimentando así nuestra insatisfacción y nuestras ansias de anestesia en forma de cómodos plazos de consumismo atragantado.</p>

<p>Todo esto para decir que estoy de bajonazo. Y cuando estoy así, dejo de hacer cosas. Me bloqueo. En el sitio. Con la mitad de mi alma llorando por el tiempo perdido, y la otra mitad amarrando mi voluntad cual señoro embutido en cuero en una sesión de sadomasoquismo. Nada tiene atractivo. Nada tiene futuro. Escribir no me va a dar de comer ni pagar la universidad de mis hijos. Ser feliz es prescindible.</p>

<p>Total, ¿para qué?</p>

<hr>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/la-vida-en-pausa</guid>
      <pubDate>Wed, 03 Jun 2026 12:37:17 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Permacomputación (II)</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion-ii</link>
      <description>&lt;![CDATA[En la entrada anterior, intenté concretar un poco el concepto, bastante abstracto, de la permacomputación. O, por lo menos, mi interpretación del mismo. Es más un grito al aire, una llamada a la colaboración, que una operación engrasada y coordinada. Unas bases o planos para intentar construir un futuro mejor, por lo menos en lo que a la tecnología se refiere.&#xA;&#xA;De acuerdo con la estructura del wiki principal, la permacomputación se estructura en torno a una serie de principios. Me gustaría resumir un poco cada uno de ellos, en parte para organizar mis propias ideas. Si, además, este texto le puede servir luego a alguien, pues esa felicidad que nos llevamos.&#xA;&#xA;Venga. Sin más dilación, aquí van los diez principios de la permacomputación, traducidos, adaptados y resumidos de la fuente original:&#xA;&#xA;1\. Espera lo mejor. Prepárate para lo peor.&#xA;&#xA;Es importante que pensemos en todo lo que puede ir mal a cualquier escala. ¿Quiere esto decir que debemos convertirnos en pesimistas profesionales? Nada más lejos de la realidad. La permacomputación plantea el pesimismo como un ejercicio práctico, una forma de diseñar soluciones que tengan en cuenta los límites y restricciones impuestos por la realidad.&#xA;&#xA;La creatividad y las ideas geniales surgen de las limitaciones. Si desarrollamos proyectos tecnológicos en un contexto teórico perfecto, generaremos soluciones frágiles que sólo pueden sobrevivir cuando todo lo que las rodea es estable. Por otro lado, si pensamos en todo lo que puede ir mal, idearemos mecanismos defensivos y técnicas que, además de mejorar la resiliencia de nuestro proyecto, permitirán en ocasiones descubrir nuevos escenarios que no habían sido tenidos en cuenta previamente.&#xA;&#xA;2\. Cuida todo el hardware. Especialmente los chips.&#xA;&#xA;Todos los dispositivos tecnológicos que usamos proceden del conjunto finito de recursos que hay en nuestro planeta. Y suelen acabar su vida convertidos en basura electrónica. La producción de nuevo hardware es un proceso que consume muchos de esos recursos, así como cantidades ingentes de energía. La fabricación de microchips, en concreto, es un claro ejemplo de tal derroche. &#xA;&#xA;Uno de los principios centrales de la permacultura (inspiración, recordemos, para la permacomputación) es el de no producir residuos. Sin embargo, cuando hablamos de tecnología digital, esto es claramente imposible. Para mitigar esta situación, lo que sí podemos hacer es apartarnos del modelo capitalista que postula ciclos eternos de crecimiento y consumo. Para ello, debemos reconocer el valor inherente de todos los dispositivos y materiales que ya tenemos. Alargar la esperanza de vida de nuestra tecnología es clave si pretendemos reducir el impacto medioambiental y construir una cultura digital sostenible.&#xA;&#xA;3\. Observa primero.&#xA;&#xA;Antes de lanzarnos a desarrollar cualquier proyecto, es importante observar a nuestro alrededor. ¿Qué se necesita? ¿Qué problema estamos tratando resolver? ¿Cuál es su valor? ¿Se trata de algo social? ¿De verdad requiere una solución tecnológica? Si no necesita tecnología, existe otro de los principios que nos sugiere no hacer nada. En caso contrario, tendremos que preguntarnos por el propósito y por los posibles beneficiados.&#xA;&#xA;La permacomputación implica la observación cuidadosa de un problema o una situación durante un período de tiempo, con el fin de evaluar qué necesita hacerse y cómo. La observación puede ser un fin en sí misma, fortaleciendo nuestra relación con nuestros ecosistemas a través de redes de sensores. La obtención de datos sobre la calidad del aire o del agua, sobre la biodiversidad o temperatura, puede ayudar a los ciudadanos a generar evidencia sobre la que reclamar un entorno más saludable y equilibrado para todes les habitantes de este planeta.&#xA;&#xA;4\. No hacer.&#xA;&#xA;Nuestra capacidad para decir no, o no hacer nada, es esencial para decrecer y desacelerar el consumo desmedido de tecnología. Debemos rechazar el concepto de la inevitabilidad tecnológica, recuperar las riendas de nuestro destino y considerar futuros alternativos que no tienen por qué coincidir con los dictados por otros.&#xA;&#xA;La historia de la computación ha estado siempre muy relacionada con el capitalismo (automatización del trabajo) y lo militar (estrategia geopolítica). Un ejemplo actual puede ser el de la construcción de una cantidad ingente de centros de datos para soportar la infraestructura de los modelos de IA generativa. La eficiencia de los modelos aumenta a diario, es cierto, pero el neto de los recursos totales empleados aumenta debido al incremento del uso de estos modelos. Esto se conoce como la Paradoja de Jevons.&#xA;&#xA;Frenar la demanda mediante el rechazo (no hacer) es una forma efectiva de reducir el daño tecnológico sobre el planeta y las personas. Antes de acometer un proyecto tecnológico deberíamos preguntarnos si es necesario, a quién beneficia y, sobre todo, a quién perjudica. &#xA;&#xA;5\. Expón las costuras.&#xA;&#xA;Un software sin costuras es un software cerrado. La ilusión de continuidad en su interfaz suele esconder en realidad aquellos procesos que de verdad nos interesan. En múltiples ocasiones, el desarrollo de soluciones transparentes para el usuario se convierte en un obstáculo a la hora de entender cómo este funciona, o de criticar las decisiones empleadas. A veces de forma intencional.&#xA;&#xA;Cuando podemos ver las entrañas de la tecnología, ésta se convierte en algo tangible, lo que nos permite criticar y aprender. ¿Por qué se ha hecho así? ¿Cuánta energía usa? ¿Qué procesos se ejecutan de fondo? Mostrar las costuras es necesario para ejercer el control sobre nuestros datos. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que esta transparencia no se aplica a la información personal, lo que podría ser peligroso para activistas o colectivos minoritarios.&#xA;&#xA;6\. Considera con cuidado la interacción entre Simplicidad, Complejidad y Escala.&#xA;&#xA;Crear sistemas simples redunda en una mayor accesibilidad y sostenibilidad, al tiempo que gastamos menos en energía y mantenimiento. En algunos contextos (lenguajes de programación, por ejemplo), algo simple en apariencia puede llegar a ser ineficiente. Tampoco podemos perder de vista la escala. Muchos sistemas simples interconectados pueden llegar a convertirse en algo muy complejo.&#xA;&#xA;No existe una bala de plata. A veces, la simplicidad no es posible. En esos casos, merece la pena reformular el problema y considerar posibles soluciones parciales, o incompletas, sin automatizar, y que representen un compromiso común para los posibles usuarios. Lo que no tiene sentido es la sobre-ingeniería como desafío, ni el placer de crecer por crecer.&#xA;&#xA;7\. Mantenlo flexible.&#xA;&#xA;Este principio existe como contrapeso del anterior, ya que un excesivo foco en la simplicidad puede dar lugar a soluciones rígidas y poco adaptables. Nuestro objetivo debería ser siempre un equilibrio entre simplicidad y flexibilidad.&#xA;&#xA;Los sistemas de computación deberían adaptarse a cambios en el entorno, sobre todo en lo relacionado con la energía y el calor. No se deberían de requerir una total disponibilidad (uptime) ni unos umbrales mínimos de rendimiento. &#xA;&#xA;Si podemos imaginar todos los posibles casos de uso, es señal de que nuestro diseño puede ser demasiado simple. Un ejemplo lo tenemos en las herramientas de línea de comandos de Unix, donde la flexibilidad se obtiene mediante la combinación de múltiples herramientas simples (en el sentido de que hacen una única cosa).&#xA;&#xA;8\. Construye sobre terreno firme.&#xA;&#xA;Si queremos que nuestras soluciones sean duraderas, debemos considerar seriamente la infraestructura o stack sobre la que vamos a desplegarlas. Muchos sistemas computacionales se basan en plataformas o lenguajes que cambian constantemente y que pueden quedar obsoletos en cualquier momento.&#xA;&#xA;Nuestro objetivo debe ser minimizar la obsolescencia y el mantenimiento superfluo, y una posible solución puede ser la de usar tecnologías maduras y métodos contrastados. Así mismo, el software que usa estándares abiertos y bien documentados garantiza una mayor supervivencia a la larga de los datos y del conocimiento del problema. &#xA;&#xA;9\. (Casi) Todo tiene su lugar.&#xA;&#xA;Nada se queda obsoleto o se convierte en irrelevante. Aunque se pierda su significado original, la mayoría de soluciones tecnológicas pueden ser re-adaptadas para acometer tareas para las que no fueron diseñadas originalmente.&#xA;&#xA;En la práctica, la tecnología hunde sus raíces en lo militar. Esto hace que su principal propósito sea el de reproducir y reforzar las estructuras de poder actuales, así como ayudar al crecimiento económico. La cultura computacional de hoy sigue dominada por una forma concreta de entender la comunicación entre una persona y una máquina; una forma diseñada y controlada por una minoría que comparte pasado, prioridades y valores. Es por eso que debemos abandonar parte de nuestras ideas previas y sesgadas, y abrir nuestra mente a nuevas formas de computación que representen mejor las necesidades y deseos locales.&#xA;&#xA;10\. Integra recursos Biológicos y Renovables.&#xA;&#xA;La permacomputación insiste en las prácticas sostenibles y regenerativas, pero no podemos obviar que la industria electrónica está basada en el uso de materiales artificiales, y se asienta sobre procesos extractivos complejos y altamente explotadores. Quizás las soluciones pasen por reemplazar algunos componentes por materiales más sostenibles. ¿Cómo podemos incentivar esto? ¿Es posible, o un simple brindis al sol?&#xA;&#xA;Todo lo que podamos hacer para trabajar con recursos biológicos y renovables es bueno para minimizar el impacto ecológico de nuestros proyectos tecnológicos. Acercarnos a la naturaleza de nuevo nos permite reflexionar sobre las condiciones, recursos, el acceso a los mismos, el reciclaje de los materiales, etc. Construir con métodos más básicos, hacer las cosas por nosotros mismos, puede cambiar nuestra cultura computacional.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En <a href="https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion" rel="nofollow">la entrada anterior</a>, intenté concretar un poco el concepto, bastante abstracto, de la permacomputación. O, por lo menos, mi interpretación del mismo. Es más un grito al aire, una llamada a la colaboración, que una operación engrasada y coordinada. Unas bases o planos para intentar construir un futuro mejor, por lo menos en lo que a la tecnología se refiere.</p>

<p>De acuerdo con la estructura del <a href="https://permacomputing.net/principles/" rel="nofollow">wiki principal</a>, la permacomputación se estructura en torno a una serie de principios. Me gustaría resumir un poco cada uno de ellos, en parte para organizar mis propias ideas. Si, además, este texto le puede servir luego a alguien, pues esa felicidad que nos llevamos.</p>

<p>Venga. Sin más dilación, aquí van los diez principios de la permacomputación, traducidos, adaptados y resumidos de la fuente original:</p>

<p><strong>1. Espera lo mejor. Prepárate para lo peor.</strong></p>

<p>Es importante que pensemos en todo lo que puede ir mal a cualquier escala. ¿Quiere esto decir que debemos convertirnos en pesimistas profesionales? Nada más lejos de la realidad. La permacomputación plantea el pesimismo como un ejercicio práctico, una forma de diseñar <strong>soluciones que tengan en cuenta los límites y restricciones impuestos por la realidad</strong>.</p>

<p>La creatividad y las ideas geniales surgen de las limitaciones. Si desarrollamos proyectos tecnológicos en un contexto teórico perfecto, generaremos soluciones frágiles que sólo pueden sobrevivir cuando todo lo que las rodea es estable. Por otro lado, si pensamos en todo lo que puede ir mal, idearemos <strong>mecanismos defensivos</strong> y técnicas que, además de mejorar la resiliencia de nuestro proyecto, permitirán en ocasiones descubrir nuevos escenarios que no habían sido tenidos en cuenta previamente.</p>

<p><strong>2. Cuida todo el hardware. Especialmente los chips.</strong></p>

<p>Todos los dispositivos tecnológicos que usamos proceden del conjunto finito de recursos que hay en nuestro planeta. Y suelen acabar su vida convertidos en basura electrónica. La producción de nuevo <em>hardware</em> es un proceso que consume muchos de esos recursos, así como cantidades ingentes de energía. La fabricación de microchips, en concreto, es un claro ejemplo de tal derroche.</p>

<p>Uno de los principios centrales de la permacultura (inspiración, recordemos, para la permacomputación) es el de no producir residuos. Sin embargo, cuando hablamos de tecnología digital, esto es claramente imposible. Para mitigar esta situación, lo que sí podemos hacer es apartarnos del modelo capitalista que postula ciclos eternos de crecimiento y consumo. Para ello, debemos reconocer el valor inherente de todos los dispositivos y materiales que ya tenemos. <strong>Alargar la esperanza de vida</strong> de nuestra tecnología es clave si pretendemos reducir el impacto medioambiental y construir una cultura digital sostenible.</p>

<p><strong>3. Observa primero.</strong></p>

<p>Antes de lanzarnos a desarrollar cualquier proyecto, es importante observar a nuestro alrededor. ¿Qué se necesita? ¿Qué problema estamos tratando resolver? ¿Cuál es su valor? ¿Se trata de algo social? ¿De verdad requiere una solución tecnológica? Si no necesita tecnología, existe otro de los principios que nos sugiere no hacer nada. En caso contrario, tendremos que preguntarnos por el propósito y por los posibles beneficiados.</p>

<p>La permacomputación implica la <strong>observación cuidadosa de un problema o una situación durante un período de tiempo</strong>, con el fin de evaluar qué necesita hacerse y cómo. La observación puede ser un fin en sí misma, fortaleciendo nuestra relación con nuestros ecosistemas a través de redes de sensores. La obtención de datos sobre la calidad del aire o del agua, sobre la biodiversidad o temperatura, puede ayudar a los ciudadanos a generar evidencia sobre la que reclamar un entorno más saludable y equilibrado para todes les habitantes de este planeta.</p>

<p><strong>4. No hacer.</strong></p>

<p>Nuestra capacidad para decir no, o no hacer nada, es esencial para decrecer y desacelerar el consumo desmedido de tecnología. Debemos rechazar el concepto de la inevitabilidad tecnológica, recuperar las riendas de nuestro destino y considerar futuros alternativos que no tienen por qué coincidir con los dictados por otros.</p>

<p>La historia de la computación ha estado siempre muy relacionada con el capitalismo (automatización del trabajo) y lo militar (estrategia geopolítica). Un ejemplo actual puede ser el de la construcción de una cantidad ingente de centros de datos para soportar la infraestructura de los modelos de IA generativa. La eficiencia de los modelos aumenta a diario, es cierto, pero el neto de los recursos totales empleados aumenta debido al incremento del uso de estos modelos. Esto se conoce como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Jevons" rel="nofollow">Paradoja de Jevons</a>.</p>

<p>Frenar la demanda mediante el rechazo (no hacer) es una forma efectiva de <strong>reducir el daño tecnológico sobre el planeta y las personas</strong>. Antes de acometer un proyecto tecnológico deberíamos preguntarnos si es necesario, a quién beneficia y, sobre todo, a quién perjudica.</p>

<p><strong>5. Expón las costuras.</strong></p>

<p>Un software sin costuras es un software cerrado. La ilusión de continuidad en su interfaz suele esconder en realidad aquellos procesos que de verdad nos interesan. En múltiples ocasiones, el desarrollo de soluciones <em>transparentes</em> para el usuario se convierte en un obstáculo a la hora de entender cómo este funciona, o de criticar las decisiones empleadas. A veces de forma intencional.</p>

<p>Cuando podemos ver las entrañas de la tecnología, ésta se convierte en algo tangible, lo que nos permite criticar y aprender. ¿Por qué se ha hecho así? ¿Cuánta energía usa? ¿Qué procesos se ejecutan de fondo? Mostrar las costuras es necesario para ejercer el control sobre nuestros datos. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que esta transparencia <strong>no se aplica a la información personal</strong>, lo que podría ser peligroso para activistas o colectivos minoritarios.</p>

<p><strong>6. Considera con cuidado la interacción entre Simplicidad, Complejidad y Escala.</strong></p>

<p>Crear sistemas simples redunda en una mayor accesibilidad y sostenibilidad, al tiempo que gastamos menos en energía y mantenimiento. En algunos contextos (lenguajes de programación, por ejemplo), algo simple en apariencia puede llegar a ser ineficiente. Tampoco podemos perder de vista la escala. <strong>Muchos sistemas simples interconectados pueden llegar a convertirse en algo muy complejo</strong>.</p>

<p>No existe una bala de plata. <strong>A veces, la simplicidad no es posible</strong>. En esos casos, merece la pena reformular el problema y considerar posibles soluciones parciales, o incompletas, sin automatizar, y que representen un compromiso común para los posibles usuarios. Lo que no tiene sentido es la sobre-ingeniería como desafío, ni el placer de crecer por crecer.</p>

<p><strong>7. Mantenlo flexible.</strong></p>

<p>Este principio existe como contrapeso del anterior, ya que un excesivo foco en la simplicidad puede dar lugar a soluciones rígidas y poco adaptables. Nuestro objetivo debería ser siempre un <strong>equilibrio entre simplicidad y flexibilidad</strong>.</p>

<p>Los sistemas de computación deberían adaptarse a <strong>cambios en el entorno</strong>, sobre todo en lo relacionado con la energía y el calor. No se deberían de requerir una total disponibilidad (<em>uptime</em>) ni unos umbrales mínimos de rendimiento.</p>

<p>Si podemos imaginar todos los posibles casos de uso, es señal de que nuestro diseño puede ser demasiado simple. Un ejemplo lo tenemos en las herramientas de línea de comandos de Unix, donde la flexibilidad se obtiene mediante la combinación de múltiples herramientas simples (en el sentido de que hacen una única cosa).</p>

<p><strong>8. Construye sobre terreno firme.</strong></p>

<p>Si queremos que nuestras soluciones sean duraderas, debemos considerar seriamente la infraestructura o <em>stack</em> sobre la que vamos a desplegarlas. Muchos sistemas computacionales se basan en plataformas o lenguajes que cambian constantemente y que pueden quedar obsoletos en cualquier momento.</p>

<p>Nuestro objetivo debe ser <strong>minimizar la obsolescencia y el mantenimiento superfluo</strong>, y una posible solución puede ser la de usar tecnologías maduras y métodos contrastados. Así mismo, el <em>software</em> que usa <strong>estándares abiertos</strong> y bien documentados garantiza una mayor supervivencia a la larga de los datos y del conocimiento del problema.</p>

<p><strong>9. (Casi) Todo tiene su lugar.</strong></p>

<p><strong>Nada se queda obsoleto</strong> o se convierte en irrelevante. Aunque se pierda su significado original, la mayoría de soluciones tecnológicas pueden ser re-adaptadas para acometer tareas para las que no fueron diseñadas originalmente.</p>

<p>En la práctica, la tecnología hunde sus raíces en lo militar. Esto hace que su principal propósito sea el de reproducir y reforzar las estructuras de poder actuales, así como ayudar al crecimiento económico. La cultura computacional de hoy sigue dominada por una forma concreta de entender la comunicación entre una persona y una máquina; una forma diseñada y controlada por una minoría que comparte pasado, prioridades y valores. Es por eso que debemos <strong>abandonar parte de nuestras ideas previas</strong> y sesgadas, y abrir nuestra mente a nuevas formas de computación que representen mejor las necesidades y deseos locales.</p>

<p><strong>10. Integra recursos Biológicos y Renovables.</strong></p>

<p>La permacomputación insiste en las prácticas sostenibles y regenerativas, pero no podemos obviar que la industria electrónica está basada en el uso de materiales artificiales, y se asienta sobre procesos extractivos complejos y altamente explotadores. Quizás las soluciones pasen por <strong>reemplazar algunos componentes por materiales más sostenibles</strong>. ¿Cómo podemos incentivar esto? ¿Es posible, o un simple brindis al sol?</p>

<p>Todo lo que podamos hacer para trabajar con recursos biológicos y renovables es bueno para minimizar el impacto ecológico de nuestros proyectos tecnológicos. <strong>Acercarnos a la naturaleza</strong> de nuevo nos permite reflexionar sobre las condiciones, recursos, el acceso a los mismos, el reciclaje de los materiales, etc. Construir con métodos más básicos, hacer las cosas por nosotros mismos, puede <strong>cambiar nuestra cultura computacional</strong>.</p>

<hr>

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      <guid>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion-ii</guid>
      <pubDate>Tue, 12 May 2026 19:02:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Viernes de verso y crisis</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/viernes-de-verso-y-crisis</link>
      <description>&lt;![CDATA[Resbalé&#xA;de a poco los peldaños.&#xA;&#xA;Bajé&#xA;y la luz se quedó en el camino.&#xA;&#xA;Viejo cuarto conocido&#xA;en la trasera de mi yo desvencijado,&#xA;abrazo de áspero ladrillo.&#xA;&#xA;Aliento en forma de gato&#xA;cegó con sus maullidos&#xA;la fuga y reflotó el barco.&#xA;&#xA;Respiré&#xA;hondo, y alcancé a ver el filo.&#xA;&#xA;Me situé&#xA;y corrí a cogerme de tu mano. &#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Resbalé
de a poco los peldaños.</p>

<p>Bajé
y la luz se quedó en el camino.</p>

<p>Viejo cuarto conocido
en la trasera de mi yo desvencijado,
abrazo de áspero ladrillo.</p>

<p>Aliento en forma de gato
cegó con sus maullidos
la fuga y reflotó el barco.</p>

<p>Respiré
hondo, y alcancé a ver el filo.</p>

<p>Me situé
y corrí a cogerme de tu mano.</p>

<hr>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/viernes-de-verso-y-crisis</guid>
      <pubDate>Sat, 09 May 2026 08:33:03 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Oscuridad (y van...)</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/oscuridad-y-van</link>
      <description>&lt;![CDATA[La nube negra se ha vuelto a situar detrás de mis orejas. Me susurra adjetivos hirientes y crece a la par que yo me hago más y más pequeño. Me recuerda que es posible sentirse solo aunque estés siendo fagocitado por una multitud. Me ahogo, y nadie parece darse cuenta, porque lo hago a cámara lenta.&#xA;&#xA;Un detalle. De vez en cuando. Un gesto. Una palabra. Es lo único que pido. Puede ser que estén ahí y yo no los haya visto. No sé si tengo razón o no. Si la tengo, tendré que buscar la causa y saber qué he hecho mal. Y rezar porque todavía haya margen para la enmienda. Si no la encuentro, el paisaje es más oscuro, pues sería una señal de que la paranoia se ha instalado en mis entrañas. Y no quiero acabar así, desconfiando de todo el mundo, cargando sobre los demás el peso de mi dejadez y mi incapacidad.&#xA;&#xA;De verdad pensaba que lo estaba haciendo bien. Hasta que llegó un punto en el que los brazos se me hicieron tan pesados como el alma, y me quedé quieto en el sitio. Esperando que alguien me viniera a buscar. Qué egoísta. Qué pasivo agresivo de manual. Siento vergüenza al escribir estas líneas.&#xA;&#xA;El resto del mundo parece estar a la espera de mis órdenes. Y yo no soy capaz de encontrar mi propia voz. Si no puedo ver nada útil en mi destartalado interior, ¿cómo voy a ser capaz de aconsejar o guiar a nadie más? &#xA;&#xA;No hay manual de instrucciones. No sé qué puedo hacer. Todos los primeros pasos me parecen cuesta arriba desde aquí.&#xA;&#xA;Y yo ya no tengo fuerzas.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La nube negra se ha vuelto a situar detrás de mis orejas. Me susurra adjetivos hirientes y crece a la par que yo me hago más y más pequeño. Me recuerda que es posible sentirse solo aunque estés siendo fagocitado por una multitud. Me ahogo, y nadie parece darse cuenta, porque lo hago a cámara lenta.</p>

<p>Un detalle. De vez en cuando. Un gesto. Una palabra. Es lo único que pido. Puede ser que estén ahí y yo no los haya visto. No sé si tengo razón o no. Si la tengo, tendré que buscar la causa y saber qué he hecho mal. Y rezar porque todavía haya margen para la enmienda. Si no la encuentro, el paisaje es más oscuro, pues sería una señal de que la paranoia se ha instalado en mis entrañas. Y no quiero acabar así, desconfiando de todo el mundo, cargando sobre los demás el peso de mi dejadez y mi incapacidad.</p>

<p>De verdad pensaba que lo estaba haciendo bien. Hasta que llegó un punto en el que los brazos se me hicieron tan pesados como el alma, y me quedé quieto en el sitio. Esperando que alguien me viniera a buscar. Qué egoísta. Qué pasivo agresivo de manual. Siento vergüenza al escribir estas líneas.</p>

<p>El resto del mundo parece estar a la espera de mis órdenes. Y yo no soy capaz de encontrar mi propia voz. Si no puedo ver nada útil en mi destartalado interior, ¿cómo voy a ser capaz de aconsejar o guiar a nadie más?</p>

<p>No hay manual de instrucciones. No sé qué puedo hacer. Todos los primeros pasos me parecen cuesta arriba desde aquí.</p>

<p>Y yo ya no tengo fuerzas.</p>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/oscuridad-y-van</guid>
      <pubDate>Sun, 03 May 2026 14:32:36 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Permacomputación</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion</link>
      <description>&lt;![CDATA[Ando bastante cabizbajo los últimos meses en todo lo tocante a lo laboral. El mundo en el que me muevo ha tomado un rumbo que cada vez me resulta más indigesto. Mi salud mental se está volviendo a deteriorar a un buen ritmo. Como además, mi total disfunción ejecutiva es ya patente, paso la mayor parte de mis días con la sensación de estar atrapado.&#xA;&#xA;En mis continuos paseos por Internet, siempre en busca de alguna solución mágica a mi bloqueo, me encuentro con cosas y conceptos con los que me gusta fantasear. Sólo eso, fantasear, porque uno es un cobarde y le tiene miedo al fracaso, al éxito y al hombre del saco. Me gustaría ser, bien una de esas personas que pegan un cambio de vida radical y luchan por sus principios, bien una de las que saben separar lo laboral de lo personal y son capaces de vivir con pragmatismo. Pero no, yo siempre cobarde y agazapado en algún rincón en el que la vida no me alcance. No vaya a ser que me haga pupa.&#xA;&#xA;Ya vale de hablar de mis neuras (otra vez). Hoy quería hablar un poco de un concepto sobre el que estoy leyendo bastante: la permacomputación. Sin más preámbulos, aquí va parte de la definición (disculpad por la traducción) que se puede encontrar en el que es quizás el wiki de referencia. &#xA;&#xA;  La permacomputación es a la vez un concepto y una serie de prácticas relacionadas con cuestiones como la resiliencia y lo regenerativo en la computación y las tecnologías de comunicaciones, todo ello inspirado en la permacultura. [...] la permacomputación es un proyecto político anti-capitalista. [...] es también un ideal utópico que necesita de una gran cantidad de reflexión, reconstrucción y trabajo de diseño para ser llevado a la práctica. [...] Por encima de todo, no existe un kit de permacomputación a la venta. Es mejor pensar en ella como una invitación para que, de forma colectiva y radical, reflexionemos sobre la cultura computacional.&#xA;&#xA;En mi opinión, estamos ante una definición bastante abstracta; más bien una invitación a pensar y crear en comunidad. Una llamada al diálogo, a preguntarnos qué podemos hacer para encajar una actividad tan alejada de la naturaleza, como es todo lo relacionado con la computación, dentro de un sistema donde los recursos no son infinitos.&#xA;&#xA;El mundo de la tecnología, estos últimos años, ha acelerado sin mirar atrás y evitando responder a todas las incógnitas que puede plantear un crecimiento exponencial. Los ordenadores personales del siglo pasado dejaron paso a otros más grandes, y luego subieron a las nubes, abstrayendo a los usuarios cada vez más lejos de aquello que podían tocar. Las razones han sido las de siempre. Productividad, eficiencia, beneficio, margenes, valor creado, etc. O sea, dinero.&#xA;&#xA;En esta época en la que nos están embutiendo la IA hasta en el bloc de notas, no es extraño que a alguien como yo este tipo de ideas le resulten atractivas. En mi caso, no busco nada concreto, sino un momento de pausa y reflexión. Algo que me permita tener ilusión todavía en la tecnología.&#xA;&#xA;Voy a ver si me animo a montar un grupo de discusión informal sobre el tema con colegas que sé que cojean de la misma pierna. Estaría bien para hablar de tecnología desde otro punto de vista que no sea el de la inmediatez y el despilfarro, para volver a tener ilusión por lo nuestro. &#xA;&#xA;Me gustaría también escribir aquí alguna entrada más sobre los diferentes principios de la permacomputación. Si a alguien le interesa el tema, o tiene alguna sugerencia, que no dude en contactarme en Mastodon. Como buen diletante, no prometo nada. Pero para escuchar siempre estoy disponible.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Ando bastante cabizbajo los últimos meses en todo lo tocante a lo laboral. El mundo en el que me muevo ha tomado un rumbo que cada vez me resulta más indigesto. Mi salud mental se está volviendo a deteriorar a un buen ritmo. Como además, mi total disfunción ejecutiva es ya patente, paso la mayor parte de mis días con la sensación de estar atrapado.</p>

<p>En mis continuos paseos por Internet, siempre en busca de alguna solución mágica a mi bloqueo, me encuentro con cosas y conceptos con los que me gusta fantasear. Sólo eso, fantasear, porque uno es un cobarde y le tiene miedo al fracaso, al éxito y al hombre del saco. Me gustaría ser, bien una de esas personas que pegan un cambio de vida radical y luchan por sus principios, bien una de las que saben separar lo laboral de lo personal y son capaces de vivir con pragmatismo. Pero no, yo siempre cobarde y agazapado en algún rincón en el que la vida no me alcance. No vaya a ser que me haga pupa.</p>

<p>Ya vale de hablar de mis neuras (otra vez). Hoy quería hablar un poco de un concepto sobre el que estoy leyendo bastante: la <strong>permacomputación</strong>. Sin más preámbulos, aquí va parte de la definición (disculpad por la traducción) que se puede encontrar en el que es quizás el <a href="https://permacomputing.net" rel="nofollow">wiki de referencia</a>.</p>

<blockquote><p>La permacomputación es a la vez un concepto y una serie de prácticas relacionadas con cuestiones como la resiliencia y lo regenerativo en la computación y las tecnologías de comunicaciones, todo ello inspirado en la permacultura. [...] la permacomputación es un proyecto político anti-capitalista. [...] es también un ideal utópico que necesita de una gran cantidad de reflexión, reconstrucción y trabajo de diseño para ser llevado a la práctica. [...] Por encima de todo, no existe un <em>kit</em> de permacomputación a la venta. Es mejor pensar en ella como una invitación para que, de forma colectiva y radical, reflexionemos sobre la cultura computacional.</p></blockquote>

<p>En mi opinión, estamos ante una definición bastante abstracta; más bien una invitación a pensar y crear en comunidad. Una llamada al diálogo, a preguntarnos qué podemos hacer para encajar una actividad tan alejada de la naturaleza, como es todo lo relacionado con la computación, dentro de un sistema donde <strong>los recursos no son infinitos</strong>.</p>

<p>El mundo de la tecnología, estos últimos años, ha acelerado sin mirar atrás y evitando responder a todas las incógnitas que puede plantear un crecimiento exponencial. Los ordenadores personales del siglo pasado dejaron paso a otros más grandes, y luego subieron a las nubes, abstrayendo a los usuarios cada vez más lejos de aquello que podían tocar. Las razones han sido las de siempre. Productividad, eficiencia, beneficio, margenes, valor creado, etc. O sea, dinero.</p>

<p>En esta época en la que nos están embutiendo la IA hasta en el bloc de notas, no es extraño que a alguien como yo este tipo de ideas le resulten atractivas. En mi caso, no busco nada concreto, sino un momento de pausa y reflexión. Algo que me permita tener ilusión todavía en la tecnología.</p>

<p>Voy a ver si me animo a montar un grupo de discusión informal sobre el tema con colegas que sé que cojean de la misma pierna. Estaría bien para hablar de tecnología desde otro punto de vista que no sea el de la inmediatez y el despilfarro, para volver a tener ilusión por lo nuestro.</p>

<p>Me gustaría también escribir aquí alguna entrada más sobre los diferentes principios de la permacomputación. Si a alguien le interesa el tema, o tiene alguna sugerencia, que no dude en contactarme en Mastodon. Como buen diletante, no prometo nada. Pero para escuchar siempre estoy disponible.</p>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/permacomputacion</guid>
      <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 12:41:39 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Abre tu mente y abraza al caballo gigante de madera</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/abre-tu-mente-y-abraza-al-caballo-gigante-de-madera</link>
      <description>&lt;![CDATA[Lunes de mordiente y fuertes vientos de levante. Lunes que me pasan por encima. Nada mejor para empezar la semana que un curso obligatorio sobre algo que no te interesa o desprecias. No imagino un plan más agradable que estar encerrado durante unas cuantas horas en una auténtica cámara de eco  con las paredes forradas de publicidad.&#xA;&#xA;La parte más pragmática que anida en mí me ha convencido. Me ha dicho que respire hondo, y que recuerde que me están pagando por estar ahí. No es mi dinero el que se está yendo por el desagüe en aras de una productividad todavía por delinear. &#xA;&#xA;Efectivamente. Estoy hablando de algo relacionado con la IA. Cómo no.&#xA;&#xA;Tengo que confesar que he aprendido alguna cosa. Soy una persona que va a todos los sitios con las orejas desplegadas cual velamen, y mi cerebro sigue disfrutando de cualquier chute de conocimiento que pueda meterse en vena. Lo que me parece una lástima es que eso que he aprendido probablemente tenga la fecha de caducidad más cercana que unas pechugas de pollo que dejé al sol en la terraza el mes pasado.&#xA;&#xA;Porque esa es quizás la señal que hace que se dispare mi sospecha. Cuando alguien pretende venderme la moto, al menos me gusta que no se trate de una moto cuántica, que cambia tan sólo con observarla. Tengo libros de tecnología en casa cuyo contenido sigue en parte vigente a día de hoy, y que pueden servir de referencia sin muchas modificaciones. Sin embargo, estas tecnologías cambian cada semana. &#xA;&#xA;Cada dos días, un modelo nuevo. Hoy usamos un fichero para esto. Mañana ya no vale. Es mejor pedirle las cosas por favor. Ponte a la pata coja mientras escribes y todo irá bien. Todo va a cambiar. No. Todo ha cambiado ya. Espera. Ahora ha cambiado un poquito más. Abre tu mente. Te vas a extinguir. Agarra la maleta. Adiós.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Lunes de mordiente y fuertes vientos de levante. Lunes que me pasan por encima. Nada mejor para empezar la semana que un curso obligatorio sobre algo que no te interesa o desprecias. No imagino un plan más agradable que estar encerrado durante unas cuantas horas en una auténtica cámara de eco  con las paredes forradas de publicidad.</p>

<p>La parte más pragmática que anida en mí me ha convencido. Me ha dicho que respire hondo, y que recuerde que me están pagando por estar ahí. No es mi dinero el que se está yendo por el desagüe en aras de una productividad todavía por delinear.</p>

<p>Efectivamente. Estoy hablando de algo relacionado con la IA. Cómo no.</p>

<p>Tengo que confesar que he aprendido alguna cosa. Soy una persona que va a todos los sitios con las orejas desplegadas cual velamen, y mi cerebro sigue disfrutando de cualquier chute de conocimiento que pueda meterse en vena. Lo que me parece una lástima es que eso que he aprendido probablemente tenga la fecha de caducidad más cercana que unas pechugas de pollo que dejé al sol en la terraza el mes pasado.</p>

<p>Porque esa es quizás la señal que hace que se dispare mi sospecha. Cuando alguien pretende venderme la moto, al menos me gusta que no se trate de una moto cuántica, que cambia tan sólo con observarla. Tengo libros de tecnología en casa cuyo contenido sigue en parte vigente a día de hoy, y que pueden servir de referencia sin muchas modificaciones. Sin embargo, estas tecnologías cambian cada semana.</p>

<p>Cada dos días, un modelo nuevo. Hoy usamos un fichero para esto. Mañana ya no vale. Es mejor pedirle las cosas por favor. Ponte a la pata coja mientras escribes y todo irá bien. Todo va a cambiar. No. Todo ha cambiado ya. Espera. Ahora ha cambiado un poquito más. Abre tu mente. Te vas a extinguir. Agarra la maleta. Adiós.</p>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/abre-tu-mente-y-abraza-al-caballo-gigante-de-madera</guid>
      <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 12:00:06 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Trabajar para el bien</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/trabajar-para-el-bien</link>
      <description>&lt;![CDATA[Conozco a una persona que trabaja para una agencia internacional de esas que, en teoría, están ahí para ayudar a la humanidad. Una de las grandes. Su trayectoria ha estado siempre relacionada con los datos y sus aplicaciones. Y en este lugar ha encontrado la forma de conciliar, al menos en apariencia, su ya demostrada capacidad para el análisis con el desarrollo de proyectos que generan valor del de verdad. Valor humano.&#xA;&#xA;Visto desde fuera, siempre me ha parecido un trabajo muy duro. Por un lado, es un trabajo que hay que hacer cerca del origen del dato. Y cuando hablamos de proyectos humanitarios, ese origen no suele estar en sitios bien comunicados, limpios y con una gran cobertura telefónica. Vamos, que te tienes que ir al culo del mundo. Con todas las incomodidades que eso conlleva, y que ignoramos por completo desde nuestras protegidas fortalezas del ¿primer? mundo.&#xA;&#xA;Así mismo, la implicación con los problemas a tratar entiendo que puede pasar factura. Apostaría a que la mayoría de profesionales que rotan por estos puestos acaban bastante quemades, desde un punto de vista psicológico, al entrar en contacto con las duras y reales necesidades que presenta una parte nada desdeñable de les habitantes de este planeta.&#xA;&#xA;Al otro lado del cuadrilátero, estamos las personas que hemos escogido trayectorias más cómodas para llenar nuestro estómago. Yo, por ejemplo, tengo la sensación a diario de no ser aquella persona en la que me hubiera gustado convertirme. Me flagelo por haber sucumbido a la rueda del hámster de esta sociedad turbo-capitalista, por no haber sido fuerte, por dejar aparcados gran parte de mis ideales y quedarme aletargado en el cálido término medio.&#xA;&#xA;No es fácil, y por eso admiro a la gente que sí toma partido hasta mancharse, que diría Gabriel Celaya. Al menos, por ahora, no pertenezco a la tribu de les que, para aliviar su carga, enfocan su ira y sus críticas sobre aquelles que intentan vivir fuera del sistema. Yo no. Confieso públicamente mi admiración sin problema y celebro su valentía y sus conquistas, por pequeñas que sean.&#xA;&#xA;Yo querría trabajar para el bien. Lo intenté en la administración pública, pero me salió rana. Hace años probé la docencia universitaria, y no era el momento, se ve. Busco habitualmente entre las ofertas de empleo, a ver si encuentro alguna que no hable de IA o de cómo enriquecer más todavía a sectores ya de por sí privilegiados. Pero es difícil. Siempre lo fue, pero esta época es especialmente triste. &#xA;&#xA;Mi excusa podría ser la de figurar como padre de tres criaturas y un gato, la de la preocupación por el futuro o la del ahorrador responsable. Al final no serían mas que eso: excusas. Seguro que podríamos vivir con menos. Pero es difícil a una cierta edad, cuando ya no tenemos los reflejos de nuestra juventud, dar volantazo y renunciar a muchas cosas en aras de una realización personal que ya no somos capaces de distinguir entre la bruma de nuestra alienación.&#xA;&#xA;Excusas. Sólo eso. Malditas excusas que me atan a la pata del sofá donde se abotarga una versión de mí mismo que no me gusta.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Conozco a una persona que trabaja para una agencia internacional de esas que, en teoría, están ahí para ayudar a la humanidad. Una de las grandes. Su trayectoria ha estado siempre relacionada con los datos y sus aplicaciones. Y en este lugar ha encontrado la forma de conciliar, al menos en apariencia, su ya demostrada capacidad para el análisis con el desarrollo de proyectos que generan valor del de verdad. Valor humano.</p>

<p>Visto desde fuera, siempre me ha parecido un trabajo muy duro. Por un lado, es un trabajo que hay que hacer cerca del origen del dato. Y cuando hablamos de proyectos humanitarios, ese origen no suele estar en sitios bien comunicados, limpios y con una gran cobertura telefónica. Vamos, que te tienes que ir al culo del mundo. Con todas las incomodidades que eso conlleva, y que ignoramos por completo desde nuestras protegidas fortalezas del ¿primer? mundo.</p>

<p>Así mismo, la implicación con los problemas a tratar entiendo que puede pasar factura. Apostaría a que la mayoría de profesionales que rotan por estos puestos acaban bastante quemades, desde un punto de vista psicológico, al entrar en contacto con las duras y reales necesidades que presenta una parte nada desdeñable de les habitantes de este planeta.</p>

<p>Al otro lado del cuadrilátero, estamos las personas que hemos escogido trayectorias más cómodas para llenar nuestro estómago. Yo, por ejemplo, tengo la sensación a diario de no ser aquella persona en la que me hubiera gustado convertirme. Me flagelo por haber sucumbido a la rueda del hámster de esta sociedad turbo-capitalista, por no haber sido fuerte, por dejar aparcados gran parte de mis ideales y quedarme aletargado en el cálido término medio.</p>

<p>No es fácil, y por eso admiro a la gente que sí toma partido hasta mancharse, que diría Gabriel Celaya. Al menos, por ahora, no pertenezco a la tribu de les que, para aliviar su carga, enfocan su ira y sus críticas sobre aquelles que intentan vivir fuera del sistema. Yo no. Confieso públicamente mi admiración sin problema y celebro su valentía y sus conquistas, por pequeñas que sean.</p>

<p>Yo querría trabajar para el bien. Lo intenté en la administración pública, pero me salió rana. Hace años probé la docencia universitaria, y no era el momento, se ve. Busco habitualmente entre las ofertas de empleo, a ver si encuentro alguna que no hable de IA o de cómo enriquecer más todavía a sectores ya de por sí privilegiados. Pero es difícil. Siempre lo fue, pero esta época es especialmente triste.</p>

<p>Mi excusa podría ser la de figurar como padre de tres criaturas y un gato, la de la preocupación por el futuro o la del ahorrador responsable. Al final no serían mas que eso: excusas. Seguro que podríamos vivir con menos. Pero es difícil a una cierta edad, cuando ya no tenemos los reflejos de nuestra juventud, dar volantazo y renunciar a muchas cosas en aras de una realización personal que ya no somos capaces de distinguir entre la bruma de nuestra alienación.</p>

<p>Excusas. Sólo eso. Malditas excusas que me atan a la pata del sofá donde se abotarga una versión de mí mismo que no me gusta.</p>

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]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/keyeoh/trabajar-para-el-bien</guid>
      <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 12:49:07 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Epidemia de oscuridad y pasillos</title>
      <link>https://escritura.social/keyeoh/epidemia-de-oscuridad-y-pasillos</link>
      <description>&lt;![CDATA[(Microrrelato de temática social enviado a un concurso y que no ha tenido mucho éxito. Ahora que ya sé que no ha sido seleccionado ni como finalista, aprovecho para publicarlo aquí. Sirva este sencillo lugar de cementerio de proyectos y pequeños textos desahuciados.)&#xA;&#xA;Todo comenzó cuando se murieron todos. De a poco, un goteo de malas noticias fue horadando los propios cimientos de su existencia. Un descenso suave y plácido al infierno de la soledad que culminó con la visita de la elegante mujer de negro. El desvanecimiento se prolongó, elástico en el tiempo, convirtiendo los minutos en años que se deslizaban tras los párpados cual sigilosos ladrones de aliento.&#xA;&#xA;Había más espacio en los pasillos, espacio que teñía de oscuro las moribundas horas que pasaba ignorando el mundo exterior. No lo decía, por miedo a ser juzgado incapaz, pero estaba convencido de que la casa había crecido. En su deambular por la negrura, había distinguido alguna habitación que antes no había estado allí. Era curioso lo que uno podía percibir cuando estaba tan solo.&#xA;&#xA;La mujer de negro, tan elegante, le habló sobre el deseo. Pero no estaba allí para colmar sus ansias aletargadas de piel desnuda. Le habló de los peligros que acechaban en aquellas habitaciones oscuras por explorar, del olvido al que estaba condenado si no se exponía de nuevo al calor de una palabra amiga. Cogió su mano y la siguió, esquivando una bala, hacia la luz.&#xA;&#xA;---&#xD;&#xA;Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>(Microrrelato de temática social enviado a un concurso y que no ha tenido mucho éxito. Ahora que ya sé que no ha sido seleccionado ni como finalista, aprovecho para publicarlo aquí. Sirva este sencillo lugar de cementerio de proyectos y pequeños textos desahuciados.)</em></p>

<p>Todo comenzó cuando se murieron todos. De a poco, un goteo de malas noticias fue horadando los propios cimientos de su existencia. Un descenso suave y plácido al infierno de la soledad que culminó con la visita de la elegante mujer de negro. El desvanecimiento se prolongó, elástico en el tiempo, convirtiendo los minutos en años que se deslizaban tras los párpados cual sigilosos ladrones de aliento.</p>

<p>Había más espacio en los pasillos, espacio que teñía de oscuro las moribundas horas que pasaba ignorando el mundo exterior. No lo decía, por miedo a ser juzgado incapaz, pero estaba convencido de que la casa había crecido. En su deambular por la negrura, había distinguido alguna habitación que antes no había estado allí. Era curioso lo que uno podía percibir cuando estaba tan solo.</p>

<p>La mujer de negro, tan elegante, le habló sobre el deseo. Pero no estaba allí para colmar sus ansias aletargadas de piel desnuda. Le habló de los peligros que acechaban en aquellas habitaciones oscuras por explorar, del olvido al que estaba condenado si no se exponía de nuevo al calor de una palabra amiga. Cogió su mano y la siguió, esquivando una bala, hacia la luz.</p>

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<p>Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: <a href="https://escritura.social/@/keyeoh@qoto.org" class="u-url mention" rel="nofollow">@<span>keyeoh@qoto.org</span></a></p>
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      <guid>https://escritura.social/keyeoh/epidemia-de-oscuridad-y-pasillos</guid>
      <pubDate>Mon, 06 Apr 2026 12:32:18 +0000</pubDate>
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