Mi amigo

Él ahora se dedicaba simplemente a mirar alrededor; ya no sentía a su compañero con quien compartía el mismo propósito. Los días pasaron sin sentirlo, sin encontrarle sentido a su existencia. Decidió cerrar los ojos para tratar de olvidar, pero, repentinamente, percibió a su compañero, quien le pedía ayuda para volver a juntar sus almas y dar vida a las vibraciones que embellecen el pasar del tiempo.