Un experimento sociológico
Hoy por la mañana salí a tomar un café y un pincho de tortilla a mi bar de cabecera. Este ritual placentero se ha convertido para mí en una forma de suavizar algunos de los efectos negativos del teletrabajo. A ser posible, quedo con algún amigo que trabaja cerca, para charlar un rato. Pero si no se puede, me vale con el hecho de salir y tomar el aire un poco. Además, la tortilla de este sitio está buenísima (no pienso decir cuál es, que luego se gentrifica).
El caso es que mi cerebro nunca puede estarse quieto. Siempre cavilando, siempre imaginando. La pena es que nunca suelen ser ideas geniales, de esas que te hacen millonario. Son más bien de nivel medio, apropiadas para un relato, un pequeño proyecto personal o simplemente como chiste o chascarrillo.
Voy al grano, sí. Que me pierdo. Hoy se me ocurrió una idea tremenda. Una red social donde el número de seguidores tuviera un límite superior. Y ya está.
Algunas cosas que me vienen a la cabeza:
- No existirían los influencers o tuitstars. Nada de gente que pudiera usar legiones de seguidores para cualquier propósito (bueno o malo). No habría manera de conseguir una revolución en esta red social. Por definición, no podría existir el acoso, ya que no habría manera de conseguir la masa crítica suficiente para ello.
- La topología de la red estaría escalonada. Es decir, si Pepito tiene ya sus cincuenta seguidores, nosotros ya no lo podríamos seguir. Pero oye, si seguimos a alguno de sus seguidores, y éste comparte una publicación del primero, pues nosotros la podríamos ver.
- El mensaje se diluye. Si estoy a muchos saltos de distancia, para ver un mensaje de otra persona, debe darse la condición de que exista una cadena continuada de boosts, retoots o lo que sea. Como eso es poco probable, los mensajes importantes o de interés general no conseguirían cobertura.
- El azar pasa a formar parte del núcleo de la red, ya que no queda más remedio que conectar con gente distinta a la que conectan los demás. Y si quieres conectar con esa persona especial, tienes que dejar de estar conectado con otra para seguir manteniendo tu cuota máxima. Más que azar, estoy pensando en un problema de optimización de contactos.
En resumen, sería una mierda de red social para vender cosas, difundir noticias o derrocar a un rey, pero quizás sí sería buena para organizar grupetes de colegas afines con cierto contacto ocasional con el mundo exterior. Y si quieres hacer amigos nuevos, pues te va a tocar anunciarte en algún tablón.
Cuanto más lo pienso, más me recuerda al mundo antes de Internet.
Si te ha gustado esta entrada, puedes enviarme tus comentarios en Mastodon: @keyeoh@qoto.org