Método curly para señoras altamente ocupadas.

Disclaimer: puedo haber metido la pata en algo, perdonses de hantebraso. La base de esto es mi experiencia y aprendizaje personal

Disclaimer 2: mucho texto, pero de verdad que es sencillito

Holabuenas. Al habla los rizos que emocionaron a Mastodon (me he dado el título con bastante libertad y autobombo, pero oye, me hace ilusión :P). Ayer me abordó una compañera de trabajo preguntándome cómo me había peinado. Resulta que un día antes me había cortado el pelo y, por primera vez desde antes de verano, me lo dejé suelto. Mi compañera tiene (o ha tenido) un rizo prieto precioso, pequeñito. “Es que con la edad los rizos...” Y hombre, no digo que no. Las hormonas, las canas, blablá. Pero me dieron ganas de ponerme a contarle toda la movida. Lo que pasa es que tampoco me apetecía realmente. Así que nada, al blog.

Los principios básicos.

El principio básico es que un pelo sano será un pelo bonito, en general. Como he dicho, hay excepciones y hay cosas que no pueden arreglarse con el método curly (problemas hormonales, y esas cosas), pero en general ayuda. Yo lo descubrí cuando acababan de freírme el pelo con unas mechas y me ayudó a recuperarlo.

¿Qué necesita el pelo rizado para estar sano?

Pues, fundamentalmente, hidratación. El pelo rizado tiende a ser seco, lo cual hace que la forma del rizo no quede bonita, que se encrespe, que se enrede, que tenga textura estropajosa... Para evitar eso hay que hidratarlo. Y dirás «Pero Jodía, si yo me pongo mi acondicionador y mi mascarilla, entonces ya estaría, ¿no?». Pos no. Te cuento.

Los productos «aptos».

Si has oído algo del método curly puede que se te haya quedado la noción de que hay productos aptos y no aptos, productos que se pueden usar y otros que no. Esto es así más o menos. Hay ingredientes que dificultan que el pelo esté hidratado. Básicamente:

  1. Alcoholes secantes. Pues eso, alcoholes que no se evaporan rápidamente y que resecan el pelo. No todos los alcoholes de las listas de ingredientes lo son, puedes encontrar listados fácilmente en internet.
  2. Siliconas no solubles al agua. Son compuestos que teóricamente conservan la hidratación y protegen el cabello, porque envuelven la hebra capilar para que la hidratación no escape. Pero claro: tampoco dejan que nada entre (ni hidratación, ni aceites ni leches), así que lo que tenemos es un cabello en apariencia bonito, por la apariencia que le dan las siliconas, pero que por dentro está pocho. Esto es importante: si dejas las siliconas al principio la apariencia del pelo puede empeorar antes de mejorar. La más común es la «dimethicone», por si quieres mirar en tu champú o tu acondicionador.
  3. Sulfatos: son limpiadores muy fuertes, por eso los encontramos en casi todos los champús. Y sí, limpian estupendo, pero también se llevan por delante todos los aceites naturales del cuero cabelludo y del cabello, secándolo (y pudiendo provocar efecto rebote, lo típico de que cuanto más te lavas el pelo más rápido saca grasa). ¿El más común? Sodium Laureth sulfate.

Usar productos que no contengan estos ingredientes es fundamental para que el pelo empiece a mejorar, siempre en la medida de tus posibilidades. Mi recomendación es que busques en Google algunos productos aptos y que empieces por ahí. No tienes que hacerte química ni nada.

¿Qué productos necesito?

  1. Champú. Busca uno apto. Ahora hay un montón, en las cadenas de perfumerías es fácil encontrarlos, pero también en los supermercados se puede. Yo tengo uno de la marca Nelly, uno de la marca Agrado (baratos), he usado el Zero de Mercadona...
  2. Acondicionador. Lo mismo. A mí no me falta un bote gigante de acondicionador Tresemmé de coco. Luego tengo también el de Cantú y algún otro que voy variando.
  3. Mascarilla. No es obligatorio, pero sobre todo al principio te vendrá bien. Casi todas empezamos con las Hair Food de Garnier (creo que triunfaba especialmente la de banana) pero también hay aptas de Original Remedies por ejemplo. Nada de marcas raras. De todas maneras, si tienes Druni cerca, creo que tienen la marca Lola Cosmetics y la Dream Cream es estupenda y no muy cara.
  4. Un producto de definición de tu gusto y preferencia. Puede ser gomina, espuma, crema de peinado, gel de definición... Lo que te guste. Hay un montón. Las espumas de Giorgi son mis favoritas de las aptas de super/perfumería. La espuma Elnette también lo es. Mis productos favoritos de definición son de la marca Cantú (el activador de rizos y el gel)...

No te vuelvas loca ni chifles: para empezar busca en Internet productos que puedas encontrar fácilmente. Ya tendrás tiempo de experimentar y volverte loca más adelante.

La rutina.

Vale, ¿y ahora qué? Pues ahora tienes que empezar a usar tus cosicas, ¿no?

0. Lo primero: el último lavado.

Ya hemos dicho que tu pelo tendrá siliconas no solubles en agua y demás. Antes de empezar con el método curly, lo suyo es dejar el pelo bien limpito para que pueda empezar a hidratarse y demás. Para ello es fundamental hacer lo que se conoce como «último lavado», que se hará con un champú con sulfatos pero sin siliconas. Yo tengo uno solo para esto, el timotei de camomila, que uso muy de vez en cuando si quiero hacer una limpieza profunda o después de ir a peluquerías o sitios donde los productos no son aptos. Si no tienes un champú así o no quieres comprarlo puedes lavarte el pelo con gel de ducha.

¡Importante!: El champú se aplica en el cuero cabelludo. El resto del cabello se limpia con la propia espuma. Así que nada de frotar los medios y puntas del pelo unos contra otros ni cosas así. Lo resecaremos y enredaremos sin necesidad. Podemos arrastrar la espuma con las palmas de las manos hacia abajo. Esto sirve para el primera lavado y para todos los demás.

Después del primer lavado, ponte tu acondicionador apto y palante. Ya estás empezando.

1. El lavado.

El lavado se compondrá siempre de champú y acondicionador. SIEMPRE. El acondicionador no es opcional. El pelo hidratado se desenreda y se maneja mejor y el champú, por muy suave que sea, reseca. Acondicionador SIEMPRE.

¿La frecuencia? La que necesites. Yo me lavo el pelo dos veces en semana y es suficiente.

2. El secado y la definición.

Para secar el pelo hay que ser cuidadoso. Lo primero: fuera las toallas de rizo, quitan demasiada humedad. Puedes usar toallas de microfibra (en el Decathlon las tienen muy baratas y apañadas) o puedes utilizar una camiseta de algodón vieja. No frotes el pelo, estrújalo con la toalla/camiseta para quitar la humedad sobrante. También puedes ponerte la toalla/camiseta en la cabeza para que absorba la humedad. Lo ideal es que antes de esto, en la propia ducha y con el acondicionador puesto, lo hayas desenredado con los dedos o con un peine de púas anchas.

Definir el pelo rizado es todo un arte y cada maestrillo tiene su librillo. Lo más habitual es inclinar la cabeza hacia abajo y apretujar el pelo hacia arriba (hacer scrunch lo llaman) con o sin producto de definición. Con producto el pelo se verá, en general, más definido y el rizo aguantará más.

Si usas secador, intenta usar la velocidad y la temperatura más bajas que puedas (dependiendo del frío, de tus prisas, etc.) y usa siempre difusor. Secar el pelo con la cabeza inclinada dará volumen en la raíz. Hacerlo con la cabeza levantada lo evitará. En fin, cuestión de ir probando.

También, supongo, tenemos que hablar del cast: esa capa crujiente que se queda en el pelo con algunos productos. Yo pensaba que eso era el horror y resulta que es la manera de que el rizo se forme bien. Cuando el pelo esté completamente seco, vuelve a apretujarlo para romper esa capa dura y verás qué pelazo. Si, como yo, te lavas el pelo por la noche, no rompas esa capa: ayudará a proteger el rizo mientras duermes y puedes quitar lo que haya quitado a la mañana siguiente.

3. La hidratación profunda.

Esto es, la mascarilla. De vez en cuando, cuando puedas, porque la vida nos atropella, es bueno poner una mascarilla. Yo intento hacerlo una vez cada dos o tres semanas, tampoco soy muy estricta. Cuando te laves el pelo, sustituye el acondicionador por la mascarilla y déjala puesta un rato. Pueden ser 10-15 minutos, media hora, una... Yo no la dejaría mucho más: puedes provocar sobrehidratación (lo cual hace que el rizo dure menos). Después enjuaga y define como normalmente.

¿Y si no puedes? Pues nada, no te agobies. Champú y acondicionador, no pasa nada.

¿Y ya?

Pues básicamente. Si te metes en webs, vídeos y demás sobre el método curly puedes volverte mico, porque hay todo un mundo ahí fuera. Pero con lavarte el pelo con productos menos agresivos, utilizar el acondicionador sí o sí, cambiar la toalla y el producto de definición por uno más cuidadoso con tu pelo llevas MUCHO ANDADO. Y si por lo que sea (un viaje, la peluquería) usas productos no aptos, no te preocupes: último lavado y palante. No se pierde lo avanzado, de verdad.

Recuerda lo que decía antes: a veces al principio se empeora antes de mejorar. Pero merece mucho la pena.

¿Sabías que...

El método curly nació en Estados Unidos para empoderar a las mujeres afroamericanas, que se siguen viendo obligadas a someterse a tratamientos súper agresivos de alisado de su cabello o a usar pelucas para ajustarse a un canon de belleza eurocéntrico? Tampoco aquí nos escapamos: tradicionalmente el pelo «arreglado» para eventos, entrevistas de trabajo y demás era el pelo liso. Lo que pasa es que allí es brutal porque añadimos el componente del racismo institucionalizado que lo impregna todo.

Te recomiendo una película que, bajo la tontería de ser una comedia romántica, aborda el tema: «Nappily ever after». Creo que en castellano se llamó «Desmelenada»


Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon