<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
  <channel>
    <title>Jodida, pero no sorprendida</title>
    <link>https://escritura.social/bettie/</link>
    <description>Esto es lo que *me* pasa.  [RSS](https://escritura.social/bettie/feed/)</description>
    <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 12:35:24 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>El reloj biológico </title>
      <link>https://escritura.social/bettie/el-reloj-biologico</link>
      <description>&lt;![CDATA[(o cómo mi cuerpo no entiende los múltiples condicionantes que atraviesan el hecho de ser madre en las sociedades patriarcales y tardocapitalistas)&#xA;&#xA;  Published on Feb 2, 2025&#xA;&#xA;De vez en cuando escribo algo y alguna persona (generalmente mujeres) me dicen: «Qué bien que se hable de esto» o «Poco se habla de esta movida». Y es verdad. Tendemos a no hablar de las cosas que nos pasan por interpretarlas como algo propio, individual y, con frecuencia, causado por algún defecto nuestro. Nos avergonzamos o sentimos que lo que nos pasa no es importante, tal vez porque estamos acostumbradas a no identificarnos con el universal humano (que es masculino) o, más bien, que el universal humano obvie sistemáticamente nuestras experiencias. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Por eso creo que un acto profundamente feminista es hablar. Primero, porque generalmente se nos ha conminado a guardar silencio, a no molestar, a dejar que hablen los que saben (y, evidentemente, esas no somos nosotras, nunca somos nosotras) o se han devaluado nuestras historias. Segundo, porque al hablar a veces (muchas veces) nos damos cuenta de que lo que me pasa resulta que nos está pasando a unas cuantas, que no es un problema individual sino, en mayor o menor medida, colectivo y, en esa medida, tengo en quien apoyarme o, como poco, al menos puedo no sentirme absolutamente extraña y sola. &#xA;&#xA;Así que hoy voy a ponerme un poco en evidencia para hablar de una de estas cosas de las que creo que no se habla o, al menos, no lo suficiente: El puñetero reloj biológico. Así es como lo llamo yo, al menos. &#xA;&#xA;Cuando la gente habla del reloj biológico suele referirse a una especie de reloj de arena que se agota cuando la mujer deja de ser fértil. Es decir, lo usan como una forma más fina de decir que no te estés mucho, que el arroz se te está pasando. Algo así. Lo que yo no pensaba es que eso fuese algo verdaderamente biológico, que se notase en el cuerpo, que esa premura por reproducirse antes de un determinado momento fuese a ser algo que me hiciese pasarlo tan mal, especialmente cuando hace tiempo que decidí que no iba a ser madre. &#xA;&#xA;Los síntomas empezaron pasados los 30 años. La cosa empezó porque se me iban los ojos detrás de los bebés. Mientras no tuve bebés alrededor pude obviarlo, pero en cuanto mis amistades empezaron a procrear y llegó el primer bebé... Madre mía. Tenerlo en brazos, o incluso cerca, era como sentir una descarga de tranquilizantes: todo estaba bien en el mundo. La cosa se agravó con el segundo bebé o tal vez yo lo noté más, porque lo estaba pasando bastante regulinchi a nivel de salud mental (así que el chute de hormonas felices me venía de perlas). &#xA;&#xA;A eso se unieron, por esa fecha, otros síntomas. Por ejemplo, un ciclo menstrual absolutamente marcado por distintos síntomas: desde el momento en el que todos los hombres del mundo eran susceptibles de parecerme absolutamente atractivos (la ovulación) hasta el momento en el que mi vida estaba mal al completo y lo mejor que podía hacer es quitarme de enmedio (el síndrome premenstrual). Las reglas empezaron a ser más incómodas, no tanto por lo dolorosas (aunque a veces sí), sino porque venían acompañadas de síntomas que no había tenido antes: dolor de piernas, de cabeza, malestar estomacal, rechazo a ciertos olores o alimentos... No todos se dan en todas las reglas, pero bueno, se van repartiendo como buenamente pueden. &#xA;&#xA;Es desagradable. Lo es porque es como si tu cuerpo fuera en tu contra: yo sé racionalmente que no quiero tener hijos (no, al menos, en estas circunstancias), que hay muchas posibilidades de que eso nunca ocurra, y entiendo que eso no me hace menos mujer, peor persona, ni nada por el estilo. Racionalmente no vivo mi no-maternidad como una carencia. Pero mi cuerpo se empeña en recordarme que no soy madre, en mandarme señales hormonales que me inducen estados de bienestar asociados a la crianza, que me generan un deseo irrefrenable de reproducirme (alabados sean los anticonceptivos).  Y, a pesar de que esta sensación no me es ajena , pues cualquier persona que haya batallado con la salud mental sabe, al menos hasta cierto punto, lo que es sentir que hay varias personas dentro de ti batallando, esta es, sin duda, la más persistente batalla que he padecido. Y la que más me está tocando la moral, aunque sea únicamente por esa insistencia. &#xA;&#xA;Durante muchos meses pensé que estaba loca, que estaba perdiendo la cabeza. Pero entonces hablé, pregunté a un grupo de amigas con las que compartía dudas, experiencias y demás, si a alguna de ellas le había pasado algo parecido. Y sí. No había sido la única. A una de ellas, incluso, le pegó más fuerte que a mí, llegando a montar el cuarto del bebé y tomando medidas para quedarse embarazada. Cuando por fin pudo hacerlo, el impulso se había ido y ese bebé nunca llegó. Tuvo una especie de enajenación mental que duró algo más de un año.  La mía es menos intensa, pero más larga. Va y viene. Recuerdo que en algún momento se me ocurrió desear la llegada de la menopausia y una de estas amigas me dijo que mejor no, que la cosa no mejora, que es otra forma de sentirte escindida y disociada, una persona distinta a la que eras. Qué maravilla ser mujer, ¿verdad?&#xA;&#xA;Así que nada, hoy quería hablar de esto. No es tan cuqui, ni tan profundo, ni tan tierno como otras cosas que suelo escribir. Tampoco es sesudo, ni incendiario. Simplemente es algo que me pasa, aunque no a mí sola, y que puede ser que le esté pasando a alguien más sin saber muy bien qué le ocurre.  Pues bueno, aquí lo dejo, por si sirve de ayuda. &#xA;&#xA;Para acabar, contaré algo que me enseñó ayer una amiga. Me contó que  solo 3 especies, de las más inteligentes, además, tienen menopausia. Que eso ocurre porque en estas especies, además de la multiplicación de los individuos de la especie, es importante conservar la información acumulada. Por eso, cuando una hembra llega a una cierta edad, parece que el embarazo y el parto suponen un peligro demasiado grande teniendo en cuenta la cantidad de información que esa hembra puede transmitir, así que se pulsa el botón de autodestrucción en los óvulos restantes. Curioso, ¿verdad? Sobre todo me resulta curioso que mi cuerpo entienda que todavía no sé suficiente como para que mi muerte en el parto suponga un problema. Tanto leer para esto...&#xA;&#xA;PD: Este post ha sido escrito en un estado emocional regu y no ha sido revisado en absoluto, así que perdoncito por cualquier errata, falta de concordancia y esas cosas. Estoy que no doy pa más. :_) Pero me apetecía escribir.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="o-cómo-mi-cuerpo-no-entiende-los-múltiples-condicionantes-que-atraviesan-el-hecho-de-ser-madre-en-las-sociedades-patriarcales-y-tardocapitalistas">(o cómo mi cuerpo no entiende los múltiples condicionantes que atraviesan el hecho de ser madre en las sociedades patriarcales y tardocapitalistas)</h2>

<blockquote><p>Published on Feb 2, 2025</p></blockquote>

<p>De vez en cuando escribo algo y alguna persona (generalmente mujeres) me dicen: «Qué bien que se hable de esto» o «Poco se habla de esta movida». Y es verdad. Tendemos a no hablar de las cosas que nos pasan por interpretarlas como algo propio, individual y, con frecuencia, causado por algún defecto nuestro. Nos avergonzamos o sentimos que lo que nos pasa no es importante, tal vez porque estamos acostumbradas a no identificarnos con el universal humano (que es masculino) o, más bien, que el universal humano obvie sistemáticamente nuestras experiencias.</p>



<p>Por eso creo que un acto profundamente feminista es <strong>hablar</strong>. Primero, porque generalmente se nos ha conminado a guardar silencio, a no molestar, a dejar que hablen los que saben (y, evidentemente, esas no somos nosotras, nunca somos nosotras) o se han devaluado nuestras historias. Segundo, porque al hablar a veces (muchas veces) nos damos cuenta de que lo que <em>me</em> pasa resulta que <em>nos</em> está pasando a unas cuantas, que no es un problema individual sino, en mayor o menor medida, colectivo y, en esa medida, tengo en quien apoyarme o, como poco, al menos puedo no sentirme absolutamente extraña y sola.</p>

<p>Así que hoy voy a ponerme un poco en evidencia para hablar de una de estas cosas de las que creo que no se habla o, al menos, no lo suficiente: <strong>El puñetero reloj biológico</strong>. Así es como lo llamo yo, al menos.</p>

<p>Cuando la gente habla del reloj biológico suele referirse a una especie de reloj de arena que se agota cuando la mujer deja de ser fértil. Es decir, lo usan como una forma más fina de decir que no te estés mucho, que el arroz se te está pasando. Algo así. Lo que yo no pensaba es que eso fuese algo <em>verdaderamente</em> biológico, que se notase en el cuerpo, que esa premura por reproducirse antes de un determinado momento fuese a ser algo que me hiciese pasarlo tan mal, especialmente cuando hace tiempo que decidí que no iba a ser madre.</p>

<p>Los síntomas empezaron pasados los 30 años. La cosa empezó porque se me iban los ojos detrás de los bebés. Mientras no tuve bebés alrededor pude obviarlo, pero en cuanto mis amistades empezaron a procrear y llegó el primer bebé... Madre mía. Tenerlo en brazos, o incluso cerca, era como sentir una descarga de tranquilizantes: todo estaba bien en el mundo. La cosa se agravó con el segundo bebé o tal vez yo lo noté más, porque lo estaba pasando bastante regulinchi a nivel de salud mental (así que el chute de hormonas felices me venía de perlas).</p>

<p>A eso se unieron, por esa fecha, otros síntomas. Por ejemplo, un ciclo menstrual absolutamente marcado por distintos síntomas: desde el momento en el que <em>todos los hombres del mundo</em> eran susceptibles de parecerme absolutamente atractivos (la ovulación) hasta el momento en el que mi vida estaba mal al completo y lo mejor que podía hacer es quitarme de enmedio (el síndrome premenstrual). Las reglas empezaron a ser más incómodas, no tanto por lo dolorosas (aunque a veces sí), sino porque venían acompañadas de síntomas que no había tenido antes: dolor de piernas, de cabeza, malestar estomacal, rechazo a ciertos olores o alimentos... No todos se dan en todas las reglas, pero bueno, se van repartiendo como buenamente pueden.</p>

<p>Es desagradable. Lo es porque es como si tu cuerpo fuera en tu contra: yo sé racionalmente que no quiero tener hijos (no, al menos, en estas circunstancias), que hay muchas posibilidades de que eso nunca ocurra, y entiendo que eso no me hace menos mujer, peor persona, ni nada por el estilo. Racionalmente no vivo mi no-maternidad como una carencia. Pero mi cuerpo se empeña en recordarme que no soy madre, en mandarme señales hormonales que me inducen estados de bienestar asociados a la crianza, que me generan un deseo irrefrenable de reproducirme (alabados sean los anticonceptivos).  Y, a pesar de que esta sensación no me es ajena , pues cualquier persona que haya batallado con la salud mental sabe, al menos hasta cierto punto, lo que es sentir que hay varias personas dentro de ti batallando, esta es, sin duda, la más persistente batalla que he padecido. Y la que más me está tocando la moral, aunque sea únicamente por esa insistencia.</p>

<p>Durante muchos meses pensé que estaba loca, que estaba perdiendo la cabeza. Pero entonces <em>hablé</em>, pregunté a un grupo de amigas con las que compartía dudas, experiencias y demás, si a alguna de ellas le había pasado algo parecido. Y sí. No había sido la única. A una de ellas, incluso, le pegó más fuerte que a mí, llegando a montar el cuarto del bebé y tomando medidas para quedarse embarazada. Cuando por fin pudo hacerlo, el impulso se había ido y ese bebé nunca llegó. Tuvo una especie de enajenación mental que duró algo más de un año.  La mía es menos intensa, pero más larga. Va y viene. Recuerdo que en algún momento se me ocurrió desear la llegada de la menopausia y una de estas amigas me dijo que mejor no, que la cosa no mejora, que es otra forma de sentirte escindida y disociada, una persona distinta a la que eras. Qué maravilla ser mujer, ¿verdad?</p>

<p>Así que nada, hoy quería hablar de esto. No es tan cuqui, ni tan profundo, ni tan tierno como otras cosas que suelo escribir. Tampoco es sesudo, ni incendiario. Simplemente es algo que <em>me</em> pasa, aunque no a mí sola, y que puede ser que le esté pasando a alguien más sin saber muy bien qué le ocurre.  Pues bueno, aquí lo dejo, por si sirve de ayuda.</p>

<p>Para acabar, contaré algo que me enseñó ayer una amiga. Me contó que  solo 3 especies, de las más inteligentes, además, tienen menopausia. Que eso ocurre porque en estas especies, además de la multiplicación de los individuos de la especie, es importante conservar la información acumulada. Por eso, cuando una hembra llega a una cierta edad, parece que el embarazo y el parto suponen un peligro demasiado grande teniendo en cuenta la cantidad de información que esa hembra puede transmitir, así que se pulsa el botón de autodestrucción en los óvulos restantes. Curioso, ¿verdad? Sobre todo me resulta curioso que mi cuerpo entienda que todavía no sé suficiente como para que mi muerte en el parto suponga un problema. Tanto leer para esto...</p>

<p>PD: Este post ha sido escrito en un estado emocional <em>regu</em> y no ha sido revisado en absoluto, así que perdoncito por cualquier errata, falta de concordancia y esas cosas. Estoy que no doy pa más. :_) Pero me apetecía escribir.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/el-reloj-biologico</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 09:52:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La bala que esquivé, ¿fue la última?</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/la-bala-que-esquive-fue-la-ultima-nqp6</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Apr 3, 2025&#xA;&#xA;En los últimos años he ido desprogramándome: estoy intentando atender a mis tripas, a esas sensaciones que me dicen que algo no está bien, que una persona no es trigo limpio o que me advierten de que tengo que alejarme de algo aunque no sepa explicar muy bien por qué. En el pasado he acallado a esa voz mediante la fría lógica de la razón y en la inmensísima mayoría de los casos me he equivocado y he acabado metida en un follón de tres pares de huevos. Me daba miedo, ya véis, parecer una histérica o una paranoica. Pero va a resultar que, como dicen las muchachas, ojo de loca no se equivoca.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Anoche caí en que la última bala que esquivé fue precisamente eso: una bala. Tuve una relación igual de intensa que de fugaz con un señor que, para mi propia sorpresa, no manifestó ninguna red flag en nuestras primeras citas. Pero, pasadas unas semanas, empecé a sentirme mal. Empecé a notar que sus preguntas se parecían a exámenes. Empecé a percibir cierta condescendencia en su voz cuando me respondía. Y si algo he ganado en los últimos tiempos es muy poca tolerancia a que me toquen las narices. Ante esas situaciones yo reaccionaba y él, claro, decía que estaba sacando las cosas de quicio. &#xA;&#xA;A decir verdad a veces dudaba. Como yo me sentía incómoda, pero no sabía identificar del todo por qué, llegué a pensar que era una histérica que estaba sobreactuando y sacando la cosas de madre. Pero el ejercicio de escuchar a mis tripas ya estaba en marcha y eso me salvó. &#xA;&#xA;Anoche me vino a la mente una conversación con él en la que, con la distancia, se me hizo la mar de claro que estaba examinándome, que me estaba poniendo a prueba. Me recordó a cómo el ex de Beatriz en Yeguas exhaustas la pone a prueba con la música, encontrando siempre la manera de ridiculizarla y empequeñecerla. En mi caso, en ese momento, yo me sentía tan bien conmigo misma que lo que me sale pensar es buena suerte intentando hacerme sentir inferior, querido. &#xA;&#xA;Mientras repasaba todo esto (en el rato que me lavaba los dientes, no te vayas a creer), me sentí orgullosa: lo vi, y lo hice rápido. Esquivé la bala sin que me diera, sin que me hiciera daño. He aprendido: no me han hecho falta 9 años de humillaciones y maltrato esta vez, no le permití que me empequeñeciese ni un milímetro. ¡Bien por mí! He aprendido. &#xA;&#xA;Pero hoy el pensamiento que me asalta es si he aprendido de verdad. Si no habrá modos sutiles de manipulación, humillación, control o maltrato que se me estén pasando. Si esa persona que yo creo que es buena persona, esa persona sobre la que mi sentido cucaráchido no me dice nada, lo será en realidad. Si no me quedarán tiros que recibir y heridas que sobrevivir todavía. &#xA;&#xA;Y caigo en que esto es lo peor del trauma: que hasta la calma la tiñe del color de la sospecha.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Apr 3, 2025</p></blockquote>

<p>En los últimos años he ido <em>desprogramándome</em>: estoy intentando atender a <em>mis tripas</em>, a esas sensaciones que me dicen que <em>algo</em> no está bien, que una persona no es trigo limpio o que me advierten de que tengo que alejarme de algo aunque no sepa explicar muy bien por qué. En el pasado he acallado a esa voz mediante la fría lógica de la razón y en la inmensísima mayoría de los casos <strong>me he equivocado</strong> y he acabado metida en un follón de tres pares de huevos. Me daba miedo, ya véis, parecer una histérica o una paranoica. Pero va a resultar que, como dicen las muchachas, <em>ojo de loca no se equivoca</em>.</p>



<p>Anoche caí en que la última bala que esquivé fue precisamente eso: una bala. Tuve una relación igual de intensa que de fugaz con un señor que, para mi propia sorpresa, no manifestó ninguna <em>red flag</em> en nuestras primeras citas. Pero, pasadas unas semanas, empecé a sentirme mal. Empecé a notar que sus preguntas se parecían a exámenes. Empecé a percibir cierta condescendencia en su voz cuando me respondía. Y si algo he ganado en los últimos tiempos es muy poca tolerancia a que me toquen las narices. Ante esas situaciones yo reaccionaba y él, claro, decía que estaba sacando las cosas de quicio.</p>

<p>A decir verdad a veces dudaba. Como yo me <em>sentía</em> incómoda, pero no sabía identificar del todo por qué, llegué a pensar que era una histérica que estaba sobreactuando y sacando la cosas de madre. Pero el ejercicio de <em>escuchar a mis tripas</em> ya estaba en marcha y eso me salvó.</p>

<p>Anoche me vino a la mente una conversación con él en la que, con la distancia, se me hizo la mar de claro que estaba examinándome, que me estaba poniendo a prueba. Me recordó a cómo el ex de Beatriz en <em>Yeguas exhaustas</em> la pone a prueba con la música, encontrando siempre la manera de ridiculizarla y empequeñecerla. En mi caso, en ese momento, yo me sentía tan bien conmigo misma que lo que me sale pensar es <em>buena suerte intentando hacerme sentir inferior, querido</em>.</p>

<p>Mientras repasaba todo esto (en el rato que me lavaba los dientes, no te vayas a creer), me sentí orgullosa: lo <em>vi</em>, y lo hice rápido. Esquivé la bala sin que me diera, sin que me hiciera daño. He aprendido: no me han hecho falta 9 años de humillaciones y maltrato esta vez, no le permití que me empequeñeciese ni un milímetro. <strong>¡Bien por mí!</strong> <em>He aprendido</em>.</p>

<p>Pero hoy el pensamiento que me asalta es si he aprendido de verdad. Si no habrá modos sutiles de manipulación, humillación, control o maltrato que se me estén pasando. Si esa persona que yo creo que es buena persona, esa persona sobre la que mi <em>sentido cucaráchido</em> no me dice nada, lo será en realidad. Si no me quedarán tiros que recibir y heridas que sobrevivir todavía.</p>

<p>Y caigo en que esto es lo peor del trauma: que hasta la calma la tiñe del color de la sospecha.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/la-bala-que-esquive-fue-la-ultima-nqp6</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>La culpa de ser pobre</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/la-culpa-de-ser-pobre</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Aug 6, 2025&#xA;&#xA;He sido pobre. No lo digo con orgullo, realmente, ya que me habría gustado no serlo, pero lo digo porque es un hecho y porque, a pesar de ya no estar ahí, no se me olvida. Las lecciones de la pobreza no se te borran y el terror de volver a caer en el agujero solo empieza a atenuarse muchas y muchas nóminas después. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Por eso digo, simplificando pero con todo el sentimiento, que ser pobre es una mierda porque ser feliz no te está permitido si eso supone gastar algo de dinero. Ni siquiera anestesiarte te está permitido si eso supone gastar algo de dinero. O el escapismo. Solo puedes ser feliz sin gastar nada, en base a trucos psicológicos que permitan a los que son más afortunados esbozar una sonrisa contrita y beatífica y decir «¡Ay, son felices con tan poco!». Eso sí, no renuncian a la calefacción, ni a la cerveza de después del trabajo, ni al apartamento de la playa para ser felices con poco. Por lo que sea. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y es una mierda. Porque te hacen sentir culpable por todo, porque la pobreza es una responsabilidad individual (mejor eso que sentirse cómplice del sistema que la permite y la fomenta). Y una se lo cree, claro. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Recuerdo una anecdota, que es la razón de que este post (o más bien, la idea del mismo) lleve semanas en borradores. Debía de tener yo 22 años o así y estaría acabando la carrera. Aquel año tocó beca pequeña, así que eso suponía tener que vivir durante 10 meses en una capital bastante cara con 3000 euros más lo que sacase trabajando aquí y allá (mayormente dando clases particulares). Vivía en un piso que era la antigua casa del portero y daba vergüenza: mal aislado (te asabas en verano y te congelabas en invierno), húmedo y frío hasta el punto de que la condensación hacía que chorrease agua por la pared del cabecero del dormitorio, que daba al norte. No exagero: si hubiese habido un salto, habría tenido cataratas. Comía lo que podía pero ya sabes, lo típico: mucho arroz, mucha pasta, mucha carne procesada de bajo precio y calidad... Mi ocio era escaso, más allá del que se pueda hacer sin pagar (poco) y mi socialización inexistente (lo cual venía muy bien a mi pareja de entonces para tenerme bien anuladita, claro, porque las desgracias nunca vienen solas y, de entre ellas, la pobreza menos). &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pues bien: se acercaba una fecha especial. Nada relevante, un aniversario. Yo me veía horrible y me sentía horrible, estaba deprimidísima y muerta de pena, mi espíritu totalmente en los huesos, sin ganas de nada. Pero una chispa de algo saltó en mí e hice un dispendio totalmente absurdo e irresponsable: me compré una sombra de ojos. Una en concreto que había estado viendo y de la que estaba absurdamente encaprichada. Era llamativa y cara (17.50 euros me costó, aún me acuerdo), pero me convencí: durará mucho, seguro que la uso un montón, ese dinero no me va a sacar de pobre, me merezco un regalo, etcétera etcétera. Así que la compré. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Cuando llegó el día me puse la ropa con la que me veía mejor (tela marinera, amigas...), me peiné lo mejor que supe (buf, buf) y me maquillé con mi maquillaje baratísimo y mi sombra nueva. Quedé bien contenta al ver los tornasoles de aquella sombra, satisfecha, me sentí bien (algo que hacía tiempo que no me pasaba). Así me fui a la calle, a recoger a mi entonces pareja de su trabajo mal pagado para tomar un helado (esa era toda la celebración que íbamos a permitirnos). &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Fui andando, claro: los bonobuses debían ser utilizados con responsabilidad. Y ya cuando estaba casi llegando me crucé con un captador de ONG que me abordó y del que intenté zafarme diciendo que no podía colaborar, gracias. Eran insistentes, generalmente, pero no solían ser maleducados. Pero ese día tuve suerte de la mala porque el chaval, más o menos de mi edad, probablemente no mucho menos pobre que yo, me espetó: &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;-¿No puedes? Una familia podría comer una semana con lo que cuesta la sombra de ojos que llevas. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Me quedé congelada. Evidentemente, él no podía saber cuánto había costado la sombra. Podría ser tan barata como mi máscara de pestañas o mi colorete. Sé que disparó a lo que más llamaba la atención. Aun así, aunque ahora pienso que tendría que haberle montado un esto va a ser violento pero no por lo que tú pensabas y hablarle de mi piso/aquapark, de mi dieta, de cómo en invierno parecía el muñeco de Michelín con tantas capas como llevaba para no encender el calefactor, y gritarle a la cara que podría meterse su pasivoagresividad y su falsa preocupación por el puto culo y donar su salario a la ONG para la que trabajaba, lo que hice fue acelerar el paso, echarme a llorar y convertir esa pequeña celebración en un festival de la culpa porque cómo se me ocurría intentar invertir, gastar un puñetero céntimo, en un momento de alegría. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Por lo que sea esto, igual que lo que es ser pobre, aún no se me olvida. Puede que porque la aporofobia y el clasismo no se pasan ni se curan: hace unos días oía a alguien defendiendo el derecho a vivir en nuestras ciudades, a que los pisos sean para habitarlos y no para rentabilizarlos y especular con ellos en usos turísticos. Me parece una reivindicación importante. Pero justo cuando iba a apagar la televisión la persona que se quejaba dijo que había que luchar contra el turismo de ensalada del mercadona. Ah. De nuevo eso. El problema no son los especuladores, no: son los pobres que no pueden permitirse irse a un hotel a estar a pan y manteles pero osan a salir de casa y a visitar otra ciudad. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;En fin.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Aug 6, 2025</p></blockquote>

<p>He sido pobre. No lo digo con orgullo, realmente, ya que me habría gustado no serlo, pero lo digo porque es un hecho y porque, a pesar de ya no estar ahí, no se me olvida. Las lecciones de la pobreza no se te borran y el terror de volver a caer en el agujero solo empieza a atenuarse muchas y muchas nóminas después.</p>

<p>Por eso digo, simplificando pero con todo el sentimiento, que ser pobre es una mierda porque ser feliz no te está permitido si eso supone gastar algo de dinero. Ni siquiera anestesiarte te está permitido si eso supone gastar algo de dinero. O el escapismo. Solo puedes ser feliz sin gastar nada, en base a trucos psicológicos que permitan a los que son más afortunados esbozar una sonrisa contrita y beatífica y decir «¡Ay, son felices con tan poco!». Eso sí, no renuncian a la calefacción, ni a la cerveza de después del trabajo, ni al apartamento de la playa para ser felices con poco. Por lo que sea.</p>

<p>Y es una mierda. Porque te hacen sentir culpable por todo, porque la pobreza es una responsabilidad individual (mejor eso que sentirse cómplice del sistema que la permite y la fomenta). Y una se lo cree, claro.</p>

<p>Recuerdo una anecdota, que es la razón de que este post (o más bien, la idea del mismo) lleve semanas en borradores. Debía de tener yo 22 años o así y estaría acabando la carrera. Aquel año tocó beca pequeña, así que eso suponía tener que vivir durante 10 meses en una capital bastante cara con 3000 euros más lo que sacase trabajando aquí y allá (mayormente dando clases particulares). Vivía en un piso que era la antigua casa del portero y daba vergüenza: mal aislado (te asabas en verano y te congelabas en invierno), húmedo y frío hasta el punto de que la condensación hacía que chorrease agua por la pared del cabecero del dormitorio, que daba al norte. No exagero: si hubiese habido un salto, habría tenido cataratas. Comía lo que podía pero ya sabes, lo típico: mucho arroz, mucha pasta, mucha carne procesada de bajo precio y calidad... Mi ocio era escaso, más allá del que se pueda hacer sin pagar (poco) y mi socialización inexistente (lo cual venía muy bien a mi pareja de entonces para tenerme bien anuladita, claro, porque las desgracias nunca vienen solas y, de entre ellas, la pobreza menos).</p>

<p>Pues bien: se acercaba una fecha especial. Nada relevante, un aniversario. Yo me veía horrible y me sentía horrible, estaba deprimidísima y muerta de pena, mi espíritu totalmente en los huesos, sin ganas de nada. Pero una chispa de algo saltó en mí e hice un dispendio totalmente absurdo e irresponsable: me compré una sombra de ojos. Una en concreto que había estado viendo y de la que estaba absurdamente encaprichada. Era llamativa y cara (17.50 euros me costó, aún me acuerdo), pero me convencí: durará mucho, seguro que la uso un montón, ese dinero no me va a sacar de pobre, me merezco un regalo, etcétera etcétera. Así que la compré.</p>

<p>Cuando llegó el día me puse la ropa con la que me veía mejor (tela marinera, amigas...), me peiné lo mejor que supe (buf, buf) y me maquillé con mi maquillaje baratísimo y mi sombra nueva. Quedé bien contenta al ver los tornasoles de aquella sombra, satisfecha, me sentí bien (algo que hacía tiempo que no me pasaba). Así me fui a la calle, a recoger a mi entonces pareja de su trabajo mal pagado para tomar un helado (esa era toda la celebración que íbamos a permitirnos).</p>

<p>Fui andando, claro: los bonobuses debían ser utilizados con responsabilidad. Y ya cuando estaba casi llegando me crucé con un captador de ONG que me abordó y del que intenté zafarme diciendo que no podía colaborar, gracias. Eran insistentes, generalmente, pero no solían ser maleducados. Pero ese día tuve suerte <em>de la mala</em> porque el chaval, más o menos de mi edad, probablemente no mucho menos pobre que yo, me espetó:</p>

<p>-¿No puedes? Una familia podría comer una semana con lo que cuesta la sombra de ojos que llevas.</p>

<p>Me quedé congelada. Evidentemente, él no podía saber cuánto había costado la sombra. Podría ser tan barata como mi máscara de pestañas o mi colorete. Sé que disparó a lo que más llamaba la atención. Aun así, aunque ahora pienso que tendría que haberle montado un <em>esto va a ser violento pero no por lo que tú pensabas</em> y hablarle de mi piso/aquapark, de mi dieta, de cómo en invierno parecía el muñeco de Michelín con tantas capas como llevaba para no encender el calefactor, y gritarle a la cara que podría meterse su pasivoagresividad y su falsa preocupación por el puto culo y donar su salario a la ONG para la que trabajaba, lo que hice fue acelerar el paso, echarme a llorar y convertir esa pequeña celebración en un festival de la culpa porque cómo se me ocurría intentar <em>invertir</em>, gastar un puñetero céntimo, en un momento de alegría.</p>

<p>Por lo que sea esto, igual que lo que es ser pobre, aún no se me olvida. Puede que porque la aporofobia y el clasismo no se pasan ni se curan: hace unos días oía a alguien defendiendo el derecho a <strong>vivir</strong> en nuestras ciudades, a que los pisos sean para habitarlos y no para rentabilizarlos y especular con ellos en usos turísticos. Me parece una reivindicación importante. Pero justo cuando iba a apagar la televisión la persona que se quejaba dijo que había que luchar contra <em>el turismo de ensalada del mercadona</em>. Ah. De nuevo eso. El problema no son los especuladores, no: son los pobres que no pueden permitirse irse a un hotel a estar a pan y manteles pero <strong>osan</strong> a salir de casa y a visitar otra ciudad.</p>

<p>En fin.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/la-culpa-de-ser-pobre</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>AdvientoPoético - Día 14</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-14</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Dec 14, 2025&#xA;&#xA;Para pensar antes de leer...&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Estás de acuerdo con la idea de que lo poco gusta y lo mucho cansa?&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿A veces te has sentido demasiado loquesea o has deseado ser menos loquesea?&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Completa la frase: «Podría vivir con un poco menos de....»&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y ahora, el poema:&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;No mata la calidad sino la cantidad, de Gloria Fuertes&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;En demasía lo bueno se hace malo,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;la píldora veneno&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;y vicio la caricia;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;sabes de todo un poco y vas al cine,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;sabes de todo mucho y te suicidas.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Mucha vida (cien años) es la muerte&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;-se hace malo lo bueno en demasía-.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La soledad, es ese gran espejo&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;donde acabas por verte monstruoso;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;el silencio la tuerca en el oído&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;que se va ajustando al agujero,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;demasiado silencio es igual que una bomba&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;y demasiado amor es igual que un entierro.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Dec 14, 2025</p></blockquote>

<h1 id="para-pensar-antes-de-leer">Para pensar antes de leer...</h1>

<p>¿Estás de acuerdo con la idea de que lo poco gusta y lo mucho cansa?</p>

<p>¿A veces te has sentido demasiado <em>loquesea</em> o has deseado ser menos <em>loquesea</em>?</p>

<p>Completa la frase: «Podría vivir con un poco menos de....»</p>

<h1 id="y-ahora-el-poema">Y ahora, el poema:</h1>

<h2 id="no-mata-la-calidad-sino-la-cantidad-de-gloria-fuertes"><em>No mata la calidad sino la cantidad</em>, de Gloria Fuertes</h2>

<p>En demasía lo bueno se hace malo,</p>

<p>la píldora veneno</p>

<p>y vicio la caricia;</p>

<p>.</p>

<p>sabes de todo un poco y vas al cine,</p>

<p>sabes de todo mucho y te suicidas.</p>

<p>.</p>

<p>Mucha vida (cien años) es la muerte</p>

<p>-se hace malo lo bueno en demasía-.</p>

<p>La soledad, es ese gran espejo</p>

<p>donde acabas por verte monstruoso;</p>

<p>.</p>

<p>el silencio la tuerca en el oído</p>

<p>que se va ajustando al agujero,</p>

<p>demasiado silencio es igual que una bomba</p>

<p>y demasiado amor es igual que un entierro.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-14</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Relaciones en reformas</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/relaciones-en-reformas-nc5z</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Jul 31, 2025&#xA;&#xA;Hace un par de años trabajé con una señora estadounidense listísima. Se encargaba de, cada dos semanas, dinamizar una clase con mis criaturas hablando de algún tema de interés para mí, en tanto que docente titular, para ella, como auxiliar de conversación, y para las criaturas, que tenían que animarse a hablar en inglés. Se lo curró tela y yo disfruté mucho de  esas clases, por no hablar de lo mucho que me dio que pensar. Por ejemplo, en el tema que te traigo hoy.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;En los alrededores de San Valentín le pedí que preparase una clase sobre el amor romántico, problematizándolo en la medida que le fuera posible. Bueno, lo clavó. La presentación y la clase fueron interesantísimas. A mí se me clavó una pregunta: ¿Crees que te has enamorado alguna vez de la expectativa que tienes de alguien en lugar de enamorarte de esa persona? A ver, ella lo formuló mejor y en inglés, pero yo no recuerdo exactamente cómo lo hizo. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La cosa es que me hizo pensar: ¡Culpable! Cuántas veces me he enamorado del potencial de una persona y no de la persona en sí. Y qué injusta he sido conmigo y con esas personas. Con ellas, porque no he sido capaz de quererlas por lo que eran en ese momento, sino por lo que yo esperaba que llegasen a ser, empujándolas siempre a ser más, ser mejores, en definitiva, a ser otras. Y conmigo porque he asumido la responsabilidad de llevar de la mano a esas personas por el camino de superación personal de los cojones. No niego que puede que de fondo estuviese la idea de que no puedo tener lo que quiero si no le pongo trabajo. Yo qué sé, estoy rotísima. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La cosa es que yo no lo había pensado hasta ese momento y me da que es una idea que merece la pena examinar, porque creo que es algo en lo que muchas mujeres caemos con frecuencia. No es todo responsabilidad nuestra: nos han dicho que el amor lo puede todo y ahí están los referentes culturales, desde La Bella y la Bestia hasta Los Simpson, en los que una mujer inteligente se deja la vida en intentar arreglar a un patán, con mayor o menor éxito. Si te paras a pensarlo es una mentalidad muy especulativa: cojo algo que necesita una reforma, le meto trabajito y genero plusvalía. La materia prima unida a mi trabajo ha dado algo que ha incrementado mucho su valor. Je. Da miedo, ¿eh? Hasta qué punto el capitalismo está en todo. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;En fin, no hay mucho más que decir. Si mantienes vínculos en los que, con frecuencia, sientes el impulso de arreglar a la gente...Dale una pensada a esto. Por si te sirve.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Jul 31, 2025</p></blockquote>

<p>Hace un par de años trabajé con una señora estadounidense listísima. Se encargaba de, cada dos semanas, dinamizar una clase con mis criaturas hablando de algún tema de interés para mí, en tanto que docente titular, para ella, como auxiliar de conversación, y para las criaturas, que tenían que animarse a hablar en inglés. Se lo curró tela y yo disfruté mucho de  esas clases, por no hablar de lo mucho que me dio que pensar. Por ejemplo, en el tema que te traigo hoy.</p>

<p>En los alrededores de San Valentín le pedí que preparase una clase sobre el amor romántico, problematizándolo en la medida que le fuera posible. Bueno, lo clavó. La presentación y la clase fueron interesantísimas. A mí se me clavó una pregunta: <strong>¿Crees que te has enamorado alguna vez de la expectativa que tienes de alguien en lugar de enamorarte de esa persona?</strong> A ver, ella lo formuló mejor y en inglés, pero yo no recuerdo exactamente cómo lo hizo.</p>

<p>La cosa es que me hizo pensar: <strong>¡Culpable!</strong> Cuántas veces me he enamorado del <em>potencial</em> de una persona y no de la persona en sí. Y qué injusta he sido conmigo y con esas personas. Con ellas, porque no he sido capaz de quererlas por lo que eran en ese momento, sino por lo que yo esperaba que llegasen a ser, empujándolas siempre a <em>ser más</em>, <em>ser mejores</em>, en definitiva, a <em>ser otras</em>. Y conmigo porque he asumido la responsabilidad de llevar de la mano a esas personas por el camino de superación personal de los cojones. No niego que puede que de fondo estuviese la idea de que no puedo tener lo que quiero si no le pongo trabajo. Yo qué sé, estoy rotísima.</p>

<p>La cosa es que yo no lo había pensado hasta ese momento y me da que es una idea que merece la pena examinar, porque creo que es algo en lo que muchas mujeres caemos con frecuencia. No es todo responsabilidad nuestra: nos han dicho que el amor lo puede todo y ahí están los referentes culturales, desde La Bella y la Bestia hasta Los Simpson, en los que una mujer inteligente se deja la vida en intentar arreglar a un patán, con mayor o menor éxito. Si te paras a pensarlo es una mentalidad muy <em>especulativa</em>: cojo algo que <em>necesita</em> una reforma, le meto trabajito y genero plusvalía. La materia prima unida a mi trabajo ha dado algo que ha incrementado mucho su valor. Je. Da miedo, ¿eh? Hasta qué punto el capitalismo está en <em>todo</em>.</p>

<p>En fin, no hay mucho más que decir. Si mantienes vínculos en los que, con frecuencia, sientes el impulso de <em>arreglar</em> a la gente...Dale una pensada a esto. Por si te sirve.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/relaciones-en-reformas-nc5z</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>¿Por qué no podemos tener cosas bonitas?</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/por-que-no-podemos-tener-cosas-bonitas</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Aug 4, 2025&#xA;&#xA;Ya. Ya sé. Porque elegimos tener ricos. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La cosa es que últimamente digo mucho esa frase: «No podemos tener cosas bonitas». Y la verdad es que me gustaría tener la esperanza necesaria para plantearme hasta qué punto es una buena estrategia, para creer que llegado un cierto punto vamos a plantarnos de alguna manera. Pero qué va. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Hoy un compañero (ya excompañero, en realidad :( ) me mandaba un vídeo en el que se citaba a Netanyahu diciendo que para evitar la formación de un Estado Palestino solo había que financiar a Hamás. A raíz de eso hemos hablado de la impotencia que sentimos. Cada vez que hablo con él, que sabe mucho de historia y de política, mi sensación de ser una mota de polvo en el tablero de ajedrez se acrecenta. Es descorazonador. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y no es que él me lo induzca: es que sé que no puedo hacer demasiado, o así lo siento. Pero tengo otra compañera (también excompañera) que es su contrapunto: también sabe mucho de historia y de política, pero mantiene la esperanza y eso la mueve a hacer, a resistir, a empujar. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Yo supongo que soy el tercer tazón que encuentra Ricitos de Oro: no tengo esperanza, pero no quiero irme sin haber pataleado algo. Aunque sé que soy cómplice de multitud de desmanes, aunque sé que me beneficio de los malestares de otros, intento ejercer mi poder en lo que siento posible para resistir. Por eso acabo de cerrar mi cuenta en Substack y, por consiguiente, cesar indefinidamente la actividad en mi newsletter poética.  Por mucho que Substack se disculpe ahora por haber enviado una notificación animando a la gente a suscribirse a un blog neonazi, su política respecto de gente que promueve discursos de odio ya era una vergüenza. Esto ha sido solo la gota que ha colmado el vaso para mí. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y me da pena. Empecé la newsletter unos meses antes de la pandemia. La pandemia y el confinamiento contribuyeron a consolidarla (incluso me grababa leyéndola para añadir cercanía) y, salvo algún parón puntual, la publicación semanal de un poema con un poquito de reflexión ha sido constante. Me gustaba, me hacía bien. Y me ha permitido recibir abrazos y palmaditas en al espalda en forma de palabras de gente chulísima. Me permitía conectar, que es lo que pasa cuando una abre su corazón y pasa por allí gente buena. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La intención cuando empecé era, simplemente, perder la vergüenza a enseñar mis poemas. Luego, combinado con eso, poner algo «bonito» ahí fuera y hacer algo bonito y bueno por mí. Sin más. No quería dinero, no quería difusión, nada. Simplemente conectar y compartir algo que me gusta. Entonces cerró Tinyletter, el servicio simplísimo que usaba. la empresa que lo gestionaba, Mailchimp, decidió centrarse en su servicio de pago (la avaricia y eso). Me mudé una temporada, pero me cansé de pagar para hacer algo que me gusta (y eso que hubo quien arrimaba el hombro con kofis para que siguiera). Cambié a Substack con ciertas reticencias: sin ser lo que yo quería, era lo que más se ajustaba. Y hace unas semanas me di cuenta de que mis poemas habitaban un bar nazi. Aguanté un poco, no quería renunciar a mi newsletter, pero ya con la última de Substack no he podido aguantar. Y estoy bastante cansada de informarme, buscar servicios, migrar, adaptarme a algo para acabar descubriendo que el CEO come bebés o que lo cierren para sacarle más pasta o a saber. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La newsletter me ha dado mucho. Gracias a ella he conseguido mi sueño de publicar un libro, por ejemplo. De firmar en la Feria del Libro de Madrid (tres años, nada más y nada menos). Pero, sobre todo, gracias a ella la gente me ha leído, ha conectado conmigo, ha dialogado conmigo. Eso es lo que más feliz me ha hecho. Y me entristece tremendamente dejarlo.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pero no es solo la newsletter: es que Internet se está convirtiendo en una mierda, en un centro comercial donde no se puede estar si no es para consumir. De un tiempo a esta parte estoy intentando usarlo de forma más consciente en lo que puedo: he dejado las redes sociales comerciales/privadas (no sin consecuencias), he vuelto a escribir en un blog (no sin reticencias porque no me gusta estar educando a LLM para que me puteen), he vuelto a tener un lector RSS para leer a otra gente que sigue poniendo su mente ahí fuera desinteresadamente. Pero todo eso es agotador. No debería serlo, pero lo es porque la enmierdificación de Internet es colosal. A veces pienso en mi yo de 16 años, conectándose por primera vez a Internet con un módem de 56k, en los chats, los blogs abiertos, el IRC... y me da mucha pena. En otros momentos he pensado que es porque entonces era joven e inocente, pero lo cierto es que Internet no era la mierda de conglomerado de clubes privados que es ahora. No es solo nostalgia. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Así que bueno, a partir de hoy hay una cosa bonita menos en internet. Sé que he hecho lo que mi conciencia me pedía pero aun así lo siento como una derrota o como una rendición. Probablemente porque no haya manera de ganar.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Perdona el caos, no estoy en mi mejor momento y, como ves, las circunstancias no dejan de mejorar. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Se agradecen razones para mantener la esperanza. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;: Que sí, que cerrar un proyecto gratuito que no me reportaba nada económico, que tampoco es que estuviese salvando la vida de nadie y que probablemente era en su mayor parte «pornografía emocional», como lo llamó el señor triste de la última newsletter, no es el fin del mundo. Pero para mí es importante y me afecta.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Aug 4, 2025</p></blockquote>

<p>Ya. Ya sé. Porque elegimos tener ricos.</p>

<p>La cosa es que últimamente digo mucho esa frase: «No podemos tener cosas bonitas». Y la verdad es que me gustaría tener la esperanza necesaria para plantearme hasta qué punto es una buena estrategia, para creer que llegado un cierto punto vamos a plantarnos de alguna manera. Pero qué va.</p>

<p>Hoy un compañero (ya excompañero, en realidad :( ) me mandaba un vídeo en el que se citaba a Netanyahu diciendo que para evitar la formación de un Estado Palestino solo había que financiar a Hamás. A raíz de eso hemos hablado de la impotencia que sentimos. Cada vez que hablo con él, que sabe mucho de historia y de política, mi sensación de ser una mota de polvo en el tablero de ajedrez se acrecenta. Es descorazonador.</p>

<p>Y no es que él me lo induzca: es que sé que no puedo hacer demasiado, o así lo siento. Pero tengo otra compañera (también excompañera) que es su contrapunto: también sabe mucho de historia y de política, pero mantiene la esperanza y eso la mueve a hacer, a resistir, a empujar.</p>

<p>Yo supongo que soy el tercer tazón que encuentra Ricitos de Oro: no tengo esperanza, pero no quiero irme sin haber pataleado algo. Aunque sé que soy cómplice de multitud de desmanes, aunque sé que me beneficio de los malestares de otros, intento ejercer mi poder en lo que siento posible para resistir. Por eso acabo de cerrar mi cuenta en Substack y, por consiguiente, cesar indefinidamente la actividad en mi <em>newsletter</em> poética.  Por mucho que Substack se <a href="https://www.patreon.com/posts/substack-sent-135263203" rel="nofollow">disculpe ahora por haber enviado una notificación animando a la gente a suscribirse a un blog neonazi</a>, su política respecto de gente que promueve discursos de odio ya era una vergüenza. Esto ha sido solo la gota que ha colmado el vaso para mí.</p>

<p>Y me da pena. Empecé la <em>newsletter</em> unos meses antes de la pandemia. La pandemia y el confinamiento contribuyeron a consolidarla (incluso me grababa leyéndola para añadir <em>cercanía</em>) y, salvo algún parón puntual, la publicación semanal de un poema con un poquito de reflexión ha sido constante. Me gustaba, me hacía bien. Y me ha permitido recibir abrazos y palmaditas en al espalda en forma de palabras de gente chulísima. Me permitía conectar, que es lo que pasa cuando una abre su corazón y pasa por allí gente buena.</p>

<p>La intención cuando empecé era, simplemente, perder la vergüenza a enseñar mis poemas. Luego, combinado con eso, poner algo «bonito» ahí fuera y hacer algo bonito y bueno por mí. Sin más. No quería dinero, no quería difusión, nada. Simplemente conectar y compartir algo que me gusta. Entonces cerró Tinyletter, el servicio simplísimo que usaba. la empresa que lo gestionaba, Mailchimp, decidió centrarse en su servicio de pago (la avaricia y eso). Me mudé una temporada, pero me cansé de pagar para hacer algo que me gusta (y eso que hubo quien arrimaba el hombro con kofis para que siguiera). Cambié a Substack con ciertas reticencias: sin ser lo que yo quería, era lo que más se ajustaba. Y hace unas semanas me di cuenta de que mis poemas habitaban un <em>bar nazi</em>. Aguanté un poco, no quería renunciar a mi newsletter, pero ya con la última de Substack no he podido aguantar. Y estoy bastante cansada de informarme, buscar servicios, migrar, adaptarme a algo para acabar descubriendo que el CEO come bebés o que lo cierren para sacarle más pasta o a saber.</p>

<p>La <em>newsletter</em> me ha dado mucho. Gracias a ella he conseguido mi sueño de publicar un libro, por ejemplo. De firmar en la Feria del Libro de Madrid (tres años, nada más y nada menos). Pero, sobre todo, gracias a ella la gente me ha leído, ha conectado conmigo, ha dialogado conmigo. Eso es lo que más feliz me ha hecho. Y me entristece tremendamente dejarlo.</p>

<p>Pero no es solo la <em>newsletter</em>: es que Internet se está convirtiendo en una mierda, en un centro comercial donde no se puede estar si no es para consumir. De un tiempo a esta parte estoy intentando usarlo de forma más consciente en lo que puedo: he dejado las redes sociales comerciales/privadas (no sin consecuencias), he vuelto a escribir en un blog (no sin reticencias porque no me gusta estar educando a LLM para que me puteen), he vuelto a tener un lector RSS para leer a otra gente que sigue poniendo su mente ahí fuera desinteresadamente. Pero todo eso es agotador. No debería serlo, pero lo es porque la <em>enmierdificación</em> de Internet es colosal. A veces pienso en mi yo de 16 años, conectándose por primera vez a Internet con un módem de 56k, en los chats, los blogs abiertos, el IRC... y me da mucha pena. En otros momentos he pensado que es porque entonces era joven e inocente, pero lo cierto es que Internet no era la mierda de conglomerado de clubes privados que es ahora. No es solo nostalgia.</p>

<p>Así que bueno, a partir de hoy hay una cosa bonita menos en internet. Sé que he hecho lo que mi conciencia me pedía pero aun así lo siento como una derrota o como una rendición. Probablemente porque no haya manera de ganar.</p>

<p>Perdona el caos, no estoy en mi mejor momento y, como ves, las circunstancias[^justifica] no dejan de mejorar.</p>

<p>Se agradecen razones para mantener la esperanza.</p>

<p>[^justifica]: Que sí, que cerrar un proyecto gratuito que no me reportaba nada económico, que tampoco es que estuviese salvando la vida de nadie y que probablemente era en su mayor parte «pornografía emocional», como lo llamó el señor triste de la última newsletter, no es el fin del mundo. Pero para mí es importante y me afecta.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/por-que-no-podemos-tener-cosas-bonitas</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>We can do it with a broken heart</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/we-can-do-it-with-a-broken-heart-3wdx</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Jun 7, 2025&#xA;&#xA;  La historia que se transmite en este post, aunque tiene base en la realidad, ha sido ficcionalizada, es decir, los detalles han sido cambiados para proteger la identidad de las personas implicadas&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Cuando supe que había intentado suicidarse habían pasado dos semanas del intento, con su correspondiente ingreso. No había dejado de venir a clase y no había dejado de ser en clase el estereotipo de adolescente despreocupada y feliz que bromea con sus amigas, lanza indirectas al chico que le gusta y salpica agua en el laboratorio cuando la profesora no mira. Hay que joderse: morirse un sábado, resucitar el domingo, volver a clase el lunes. Como si nada.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Si me hubiesen pedido que hiciese una apuesta macabra y dijese, de las personas de mi entorno, quién sería la primera en intentar suicidarse, ella no habría estado ni siquiera entre las cincuenta primeras: parecía tan feliz. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Una di noi pienso cuando veo su silla vacía. Otra de esas superheroínas que nadie necesita (que no necesitamos ser), tremendamente capaces de seguir sosteniendo la sonrisa y tirando del carro mientras por dentro todo se nos llena de carcoma. Así, ¿cómo van a protegernos?&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Jun 7, 2025</p>

<p><em>La historia que se transmite en este post, aunque tiene base en la realidad, ha sido ficcionalizada, es decir, los detalles han sido cambiados para proteger la identidad de las personas implicadas</em></p></blockquote>

<p>Cuando supe que había intentado suicidarse habían pasado dos semanas del intento, con su correspondiente ingreso. No había dejado de venir a clase y no había dejado de ser en clase el estereotipo de adolescente despreocupada y feliz que bromea con sus amigas, lanza indirectas al chico que le gusta y salpica agua en el laboratorio cuando la profesora no mira. Hay que joderse: morirse un sábado, resucitar el domingo, volver a clase el lunes. Como si nada.</p>

<p>Si me hubiesen pedido que hiciese una apuesta macabra y dijese, de las personas de mi entorno, quién sería la primera en intentar suicidarse, ella no habría estado ni siquiera entre las cincuenta primeras: parecía tan feliz.</p>

<p><em>Una di noi</em> pienso cuando veo su silla vacía. Otra de esas superheroínas que nadie necesita (que no necesitamos ser), tremendamente capaces de seguir sosteniendo la sonrisa y tirando del carro mientras por dentro todo se nos llena de carcoma. Así, ¿cómo van a protegernos?</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/we-can-do-it-with-a-broken-heart-3wdx</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Tengo derecho a ser un rollo.</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/tengo-derecho-a-ser-un-rollo-0w1p</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Sep 7, 2025&#xA;&#xA;Hace un rato, mientras intentaba aguantar unas lágrimas que no estaban ahí, le he pedido a mi compañero de alegrías y fatigas perdón por ser un rollo. Agradezco honestamente que no me haya querido llevar la contraria y que no me haya dicho que no lo soy, porque él sabe y yo más que él que sí lo estoy siendo. No estoy ni triste, ni ansiosa, ni inquieta, ni frustrada, ni desesperanzada, ni enfadada, pero sí un poco de cada una de esas cosas y algunas más, en proporciones tan mínimas que nada de lo que haga por calmar alguna de esas sensaciones tiene el mínimo impacto en el resto. Empiezo a pensar que no tengo más opción que seguir adelante haciéndome la muerta y esperar que, con suerte y tiempo, la marea me devuelva a la orilla. He aprendido que a veces eso justo es lo que pasa.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Tampoco voy a hacerme luz de gas con esto: tengo motivos para estar así. Puede que sean problemas champán, pero mis problemas champán no dejan de ser mis problemas. Hay una parte de mí que me dice cuéntalo, pero, al parecer, otra parte de mí, con más control que la primera, me pide que no lo haga. No se lo he contado a nadie, no con honestidad y por completo, porque siento que requeriría horas y no voy a tener la destreza ni la energía para transmitirlo y hacerme entender. Puede que escribirlo sea más fácil, pero parece que no lo suficiente. Así que bueno, seguiré manteniendo el secreto a la sombra hasta ver qué si, como decía en aquel poema, me transforma o me destruye. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pero, acto seguido, mientras mi pareja me acariciaba la nuca en silencio, he tenido la iluminación y le he preguntado: «Tengo derecho a ser un rollo, ¿verdad?». Y ahí sí ha respondido: «Sí, claro». Mi #ingeñero es un señor de pocas palabras, pero bueno, con frecuencia suele decir lo adecuado y suficiente. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Tengo derecho a ser un rollo, claro que sí. Es liberador, ¿sabes? Toda mi vida he creído que no tenía derecho a incomodar. No tenía derecho a pedir nada si molestaba, si tan siquiera requería un esfuerzo. Si lo hacía nadie me iba a querer. Pero que alguien que, creo, me quiere, me diga (o conceda) que estoy siendo un rollo pero que tengo derecho a serlo es nuevo. Bueno. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pero aunque él no me lo hubiese concedido sería verdad. Estoy acostumbrada a cuidar/atender/consolar a gente que está siendo un rollo. Y no pasa nada. Ni me planteo que estén siendo un rollo: las personas estamos genial y fatal, y todo lo que hay en medio. Y no somos cosas que querer solo cuando funcionan bien, cuando son bonitas, cuando nos divierten (lo de que las personas no somos cosas también merece un post, creo). He entendido eso perfectamente cuando tiene que ver con otros pero, por lo que sea, rara vez he conseguido aplicármelo a mí misma. Quizá porque no me han hecho sentir segura y querida en esas situaciones. Yo qué sé.  Pero que no me lo hayan reconocido no significa que no tenga el derecho a estar mal y, a pesar de eso, ser querida y cuidada. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pues lo dicho, que estoy siendo un rollo, una compañía horrible, que no me soporto ni yo así que imagino que debo estar insoportable... Pero tengo derecho a estar así y a que me quieran, se materialice o no ese derecho. &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y tú también. Date un tiempo para procesarlo: tú también.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Sep 7, 2025</p></blockquote>

<p>Hace un rato, mientras intentaba aguantar unas lágrimas que no estaban ahí, le he pedido a mi compañero de alegrías y fatigas perdón por ser un rollo. Agradezco honestamente que no me haya querido llevar la contraria y que no me haya dicho que no lo soy, porque él sabe y yo más que él que sí lo estoy siendo. No estoy ni triste, ni ansiosa, ni inquieta, ni frustrada, ni desesperanzada, ni enfadada, pero sí un poco de cada una de esas cosas y algunas más, en proporciones tan mínimas que nada de lo que haga por calmar alguna de esas sensaciones tiene el mínimo impacto en el resto. Empiezo a pensar que no tengo más opción que seguir adelante haciéndome la muerta y esperar que, con suerte y tiempo, la marea me devuelva a la orilla. He aprendido que a veces eso justo es lo que pasa.</p>

<p>Tampoco voy a hacerme <em>luz de gas</em> con esto: tengo motivos para estar así. Puede que sean <em>problemas champán</em>, pero mis <em>problemas champán</em> no dejan de ser <strong>mis problemas</strong>. Hay una parte de mí que me dice <em>cuéntalo</em>, pero, al parecer, otra parte de mí, con más control que la primera, me pide que no lo haga. No se lo he contado a nadie, no con honestidad y por completo, porque siento que requeriría horas y no voy a tener la destreza ni la energía para transmitirlo y hacerme entender. Puede que escribirlo sea más fácil, pero parece que no lo suficiente. Así que bueno, seguiré manteniendo el secreto a la sombra hasta ver qué si, como decía en aquel poema, <em>me transforma o me destruye</em>.</p>

<p>Pero, acto seguido, mientras mi pareja me acariciaba la nuca en silencio, he tenido la iluminación y le he preguntado: «Tengo derecho a ser un rollo, ¿verdad?». Y ahí sí ha respondido: «Sí, claro». Mi <a href="/bettie/tag:inge%C3%B1ero" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">ingeñero</span></a> es un señor de pocas palabras, pero bueno, con frecuencia suele decir lo adecuado y suficiente.</p>

<p>Tengo derecho a ser un rollo, claro que sí. Es liberador, ¿sabes? Toda mi vida he creído que no tenía derecho a incomodar. No tenía derecho a pedir nada si molestaba, si tan siquiera requería un esfuerzo. Si lo hacía nadie me iba a querer. Pero que alguien que, creo, me quiere, me diga (o conceda) que estoy siendo un rollo pero que tengo derecho a serlo es nuevo. Bueno.</p>

<p>Pero aunque él no me lo hubiese concedido sería verdad. Estoy acostumbrada a cuidar/atender/consolar a gente que está siendo un rollo. Y no pasa nada. Ni me planteo que estén siendo un rollo: las personas estamos genial y fatal, y todo lo que hay en medio. Y no somos <em>cosas</em> que querer solo cuando funcionan bien, cuando son bonitas, cuando nos divierten (lo de que las personas no somos cosas también merece un post, creo). He entendido eso perfectamente cuando tiene que ver con otros pero, por lo que sea, rara vez he conseguido aplicármelo a mí misma. Quizá porque no me han hecho sentir segura y querida en esas situaciones. Yo qué sé.  Pero que no me lo hayan reconocido no significa que no tenga el derecho a estar mal y, a pesar de eso, ser querida y cuidada.</p>

<p>Pues lo dicho, que estoy siendo un rollo, una compañía horrible, que no me soporto ni yo así que imagino que debo estar insoportable... Pero tengo derecho a estar así y a que me quieran, se materialice o no ese derecho.</p>

<p>Y tú también. Date un tiempo para procesarlo: tú también.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/tengo-derecho-a-ser-un-rollo-0w1p</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>AdvientoPoético - Día 6</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-6-tkd6</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Dec 6, 2025&#xA;&#xA;Antes de leer, para pensar un poco....&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Te has sorprendido a veces haciendo «cálculos» a la hora de relacionarte con otra persona?&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Qué crees que hay detrás de esas personas que, habiéndose amado mucho, se convierten en extraños?&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Qué cosas (actitudes, miedos, prejuicios...) pueden boicotear una relación? ¿Cómo las evitamos? &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y ahora, el poema:&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Ajedrez, de Rosario Castellanos&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Porque éramos amigos y a ratos, nos amábamos,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;quizá para añadir otro interés&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;a los muchos que ya nos obligaban&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;decidimos jugar juegos de inteligencia.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Pusimos un tablero enfrente&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;equitativo en piezas, en valores,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;en posibilidad de movimientos.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Aprendimos las reglas, les juramos respeto&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;y empezó la partida.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Henos aquí hace un siglo, sentados,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;meditando encarnizadamente&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;como dar el zarpazo último que aniquile&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;de modo inapelable, y para siempre, al otro.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Dec 6, 2025</p></blockquote>

<h1 id="antes-de-leer-para-pensar-un-poco">Antes de leer, para pensar un poco....</h1>

<p>¿Te has sorprendido a veces haciendo «cálculos» a la hora de relacionarte con otra persona?</p>

<p>¿Qué crees que hay detrás de esas personas que, habiéndose amado mucho, se convierten en extraños?</p>

<p>¿Qué cosas (actitudes, miedos, prejuicios...) pueden boicotear una relación? ¿Cómo las evitamos?</p>

<p><a href="/bettie/tag:Y" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Y</span></a> ahora, el poema:</p>

<h2 id="ajedrez-de-rosario-castellanos"><em>Ajedrez</em>, de Rosario Castellanos</h2>

<p>Porque éramos amigos y a ratos, nos amábamos,</p>

<p>quizá para añadir otro interés</p>

<p>a los muchos que ya nos obligaban</p>

<p>decidimos jugar juegos de inteligencia.</p>

<p>.</p>

<p>Pusimos un tablero enfrente</p>

<p>equitativo en piezas, en valores,</p>

<p>en posibilidad de movimientos.</p>

<p>.</p>

<p>Aprendimos las reglas, les juramos respeto</p>

<p>y empezó la partida.</p>

<p>.</p>

<p>Henos aquí hace un siglo, sentados,</p>

<p>meditando encarnizadamente</p>

<p>como dar el zarpazo último que aniquile</p>

<p>de modo inapelable, y para siempre, al otro.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-6-tkd6</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>AdvientoPoético - Día 20</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-20-1qkj</link>
      <description>&lt;![CDATA[  Published on Dec 20, 2025&#xA;&#xA;Para pensar un poco antes de leer...&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Piensas en el mundo que está habitando la infancia y el que habitará cuando crezca?&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿Cómo conseguimos hacer habitable un mundo que es, al menos, medio horrible? &#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Y ahora, el poema (y su traducción libérrima perpetrada por servidora):&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Good Bones de Maggie Smith&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Life is short, though I keep this from my children.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Life is short, and I’ve shortened mine&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;in a thousand delicious, ill-advised ways,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;a thousand deliciously ill-advised ways&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;I’ll keep from my children. The world is at least&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;fifty percent terrible, and that’s a conservative&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;estimate, though I keep this from my children.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;For every bird there is a stone thrown at a bird.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;For every loved child, a child broken, bagged,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;sunk in a lake. Life is short and the world&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;is at least half terrible, and for every kind&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;stranger, there is one who would break you,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;though I keep this from my children. I am trying&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;to sell them the world. Any decent realtor,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;walking you through a real shithole, chirps on&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;about good bones: This place could be beautiful,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;right? You could make this place beautiful.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;******&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Buenos cimientos* de Maggie Smith&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La vida es corta, pero no se lo cuento a mis hijos.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;La vida es corta, y yo he acortado la mía&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;de un millar de insensatas y deliciosas maneras,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;un millar de insensatas y deliciosas maneras&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;que no cuento a mis hijos. El mundo es al menos&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;terrible al cincuenta por ciento, y eso tirando&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;por lo bajo, pero no se lo cuento a mis hijos.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Por cada pájaro, una piedra se lanza a un pájaro.&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Por cada criatura amada, una rota, en un saco,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;ahogada en un lago. La vida es corta y el mundo&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;es al menos medio terrible, y por cada extraño&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;amable, hay uno que te destrozará,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;pero no cuento esto a mis hijos. Estoy intentando&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;venderles bien el mundo. Cualquier agente inmobiliario decente&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;mientras te pasea por un cuchitril, parlotea&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;sobre buenos cimientos: Este lugar podría ser bonito,&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;¿no crees? Podrías hacer de este lugar algo bonito.&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Published on Dec 20, 2025</p></blockquote>

<h1 id="para-pensar-un-poco-antes-de-leer">Para pensar un poco antes de leer...</h1>

<p>¿Piensas en el mundo que está habitando la infancia y el que habitará cuando crezca?</p>

<p>¿Cómo conseguimos hacer habitable un mundo que es, al menos, medio horrible?</p>

<h1 id="y-ahora-el-poema-y-su-traducción-libérrima-perpetrada-por-servidora">Y ahora, el poema (y su traducción <em>libérrima</em> perpetrada por servidora):</h1>

<h2 id="good-bones-de-maggie-smith"><em>Good Bones</em> de Maggie Smith</h2>

<p>Life is short, though I keep this from my children.</p>

<p>Life is short, and I’ve shortened mine</p>

<p>in a thousand delicious, ill-advised ways,</p>

<p>a thousand deliciously ill-advised ways</p>

<p>I’ll keep from my children. The world is at least</p>

<p>fifty percent terrible, and that’s a conservative</p>

<p>estimate, though I keep this from my children.</p>

<p>For every bird there is a stone thrown at a bird.</p>

<p>For every loved child, a child broken, bagged,</p>

<p>sunk in a lake. Life is short and the world</p>

<p>is at least half terrible, and for every kind</p>

<p>stranger, there is one who would break you,</p>

<p>though I keep this from my children. I am trying</p>

<p>to sell them the world. Any decent realtor,</p>

<p>walking you through a real shithole, chirps on</p>

<p>about good bones: This place could be beautiful,</p>

<p>right? You could make this place beautiful.</p>

<p>*******</p>

<h2 id="buenos-cimientos-de-maggie-smith"><em>Buenos cimientos</em> de Maggie Smith</h2>

<p>La vida es corta, pero no se lo cuento a mis hijos.</p>

<p>La vida es corta, y yo he acortado la mía</p>

<p>de un millar de insensatas y deliciosas maneras,</p>

<p>un millar de insensatas y deliciosas maneras</p>

<p>que no cuento a mis hijos. El mundo es al menos</p>

<p>terrible al cincuenta por ciento, y eso tirando</p>

<p>por lo bajo, pero no se lo cuento a mis hijos.</p>

<p>Por cada pájaro, una piedra se lanza a un pájaro.</p>

<p>Por cada criatura amada, una rota, en un saco,</p>

<p>ahogada en un lago. La vida es corta y el mundo</p>

<p>es al menos medio terrible, y por cada extraño</p>

<p>amable, hay uno que te destrozará,</p>

<p>pero no cuento esto a mis hijos. Estoy intentando</p>

<p>venderles bien el mundo. Cualquier agente inmobiliario decente</p>

<p>mientras te pasea por un cuchitril, parlotea</p>

<p>sobre buenos cimientos: Este lugar podría ser bonito,</p>

<p>¿no crees? Podrías hacer de este lugar algo bonito.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/advientopoetico-dia-20-1qkj</guid>
      <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 05:48:08 +0000</pubDate>
    </item>
  </channel>
</rss>