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    <title>Jodida, pero no sorprendida</title>
    <link>https://escritura.social/bettie/</link>
    <description>Esto es lo que *me* pasa.  </description>
    <pubDate>Mon, 19 Oct 2026 14:15:45 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>Método curly para señoras altamente ocupadas.</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/metodo-curly-para-senoras-altamente-ocupadas</link>
      <description>&lt;![CDATA[Disclaimer: puedo haber metido la pata en algo, perdonses de hantebraso. La base de esto es mi experiencia y aprendizaje personal&#xA;&#xA;Disclaimer 2: mucho texto, pero de verdad que es sencillito&#xA;&#xA;Holabuenas. Al habla los rizos que emocionaron a Mastodon (me he dado el título con bastante libertad y autobombo, pero oye, me hace ilusión :P). Ayer me abordó una compañera de trabajo preguntándome cómo me había peinado. Resulta que un día antes me había cortado el pelo y, por primera vez desde antes de verano, me lo dejé suelto. Mi compañera tiene (o ha tenido) un rizo prieto precioso, pequeñito. &#34;Es que con la edad los rizos...&#34; Y hombre, no digo que no. Las hormonas, las canas, blablá. Pero me dieron ganas de ponerme a contarle toda la movida. Lo que pasa es que tampoco me apetecía realmente. Así que nada, al blog. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Los principios básicos.&#xA;&#xA;El principio básico es que un pelo sano será un pelo bonito, en general. Como he dicho, hay excepciones y hay cosas que no pueden arreglarse con el método curly (problemas hormonales, y esas cosas), pero en general ayuda. Yo lo descubrí cuando acababan de freírme el pelo con unas mechas y me ayudó a recuperarlo. &#xA;&#xA;¿Qué necesita el pelo rizado para estar sano?&#xA;&#xA;Pues, fundamentalmente, hidratación. El pelo rizado tiende a ser seco, lo cual hace que la forma del rizo no quede bonita, que se encrespe, que se enrede, que tenga textura estropajosa... Para evitar eso hay que hidratarlo. Y dirás «Pero Jodía, si yo me pongo mi acondicionador y mi mascarilla, entonces ya estaría, ¿no?». Pos no. Te cuento. &#xA;&#xA;Los productos «aptos». &#xA;&#xA;Si has oído algo del método curly puede que se te haya quedado la noción de que hay productos aptos y no aptos, productos que se pueden usar y otros que no. Esto es así más o menos. Hay ingredientes que dificultan que el pelo esté hidratado. Básicamente:&#xA;&#xA;Alcoholes secantes. Pues eso, alcoholes que no se evaporan rápidamente y que resecan el pelo. No todos los alcoholes de las listas de ingredientes lo son, puedes encontrar listados fácilmente en internet. &#xA;Siliconas no solubles al agua. Son compuestos que teóricamente conservan la hidratación y protegen el cabello, porque envuelven la hebra capilar para que la hidratación no escape. Pero claro: tampoco dejan que nada entre (ni hidratación, ni aceites ni leches), así que lo que tenemos es un cabello en apariencia bonito, por la apariencia que le dan las siliconas, pero que por dentro está pocho. Esto es importante: si dejas las siliconas al principio la apariencia del pelo puede empeorar antes de mejorar. La más común es la «dimethicone», por si quieres mirar en tu champú o tu acondicionador.&#xA;Sulfatos: son limpiadores muy fuertes, por eso los encontramos en casi todos los champús. Y sí, limpian estupendo, pero también se llevan por delante todos los aceites naturales del cuero cabelludo y del cabello, secándolo (y pudiendo provocar efecto rebote, lo típico de que cuanto más te lavas el pelo más rápido saca grasa). ¿El más común? Sodium Laureth sulfate. &#xA;&#xA;Usar productos que no contengan estos ingredientes es fundamental para que el pelo empiece a mejorar, siempre en la medida de tus posibilidades. Mi recomendación es que busques en Google algunos productos aptos y que empieces por ahí. No tienes que hacerte química ni nada. &#xA;&#xA;¿Qué productos necesito? &#xA;&#xA;Champú. Busca uno apto. Ahora hay un montón, en las cadenas de perfumerías es fácil encontrarlos, pero también en los supermercados se puede. Yo tengo uno de la marca Nelly, uno de la marca Agrado (baratos), he usado el Zero de Mercadona... &#xA;Acondicionador. Lo mismo. A mí no me falta un bote gigante de acondicionador Tresemmé de coco. Luego tengo también el de Cantú y algún otro que voy variando. &#xA;Mascarilla. No es obligatorio, pero sobre todo al principio te vendrá bien. Casi todas empezamos con las Hair Food de Garnier (creo que triunfaba especialmente la de banana) pero también hay aptas de Original Remedies por ejemplo. Nada de marcas raras. De todas maneras, si tienes Druni cerca, creo que tienen la marca Lola Cosmetics y la Dream Cream es estupenda y no muy cara. &#xA;Un producto de definición de tu gusto y preferencia. Puede ser gomina, espuma, crema de peinado, gel de definición... Lo que te guste. Hay un montón. Las espumas de Giorgi son mis favoritas de las aptas de super/perfumería. La espuma Elnette también lo es. Mis productos favoritos de definición son de la marca Cantú (el activador de rizos y el gel)... &#xA;&#xA;No te vuelvas loca ni chifles: para empezar busca en Internet productos que puedas encontrar fácilmente. Ya tendrás tiempo de experimentar y volverte loca más adelante. &#xA;&#xA;La rutina.&#xA;&#xA;Vale, ¿y ahora qué? Pues ahora tienes que empezar a usar tus cosicas, ¿no?&#xA;&#xA;0. Lo primero: el último lavado. &#xA;&#xA;Ya hemos dicho que tu pelo tendrá siliconas no solubles en agua y demás. Antes de empezar con el método curly, lo suyo es dejar el pelo bien limpito para que pueda empezar a hidratarse y demás. Para ello es fundamental hacer lo que se conoce como «último lavado», que se hará con un champú con sulfatos pero sin siliconas. Yo tengo uno solo para esto, el timotei de camomila, que uso muy de vez en cuando si quiero hacer una limpieza profunda o después de ir a peluquerías o sitios donde los productos no son aptos.  Si no tienes un champú así o no quieres comprarlo puedes lavarte el pelo con gel de ducha. &#xA;&#xA;¡Importante!: El champú se aplica en el cuero cabelludo. El resto del cabello se limpia con la propia espuma. Así que nada de frotar los medios y puntas del pelo unos contra otros ni cosas así. Lo resecaremos y enredaremos sin necesidad. Podemos arrastrar la espuma con las palmas de las manos hacia abajo. Esto sirve para el primera lavado y para todos los demás. &#xA;&#xA;Después del primer lavado, ponte tu acondicionador apto y palante. Ya estás empezando. &#xA;&#xA;1. El lavado.&#xA;&#xA;El lavado se compondrá siempre de champú y acondicionador. SIEMPRE. El acondicionador no es opcional. El pelo hidratado se desenreda y se maneja mejor y el champú, por muy suave que sea, reseca. Acondicionador SIEMPRE. &#xA;&#xA;¿La frecuencia? La que necesites. Yo me lavo el pelo dos veces en semana y es suficiente. &#xA;&#xA;2. El secado y la definición.&#xA;&#xA;Para secar el pelo hay que ser cuidadoso. Lo primero: fuera las toallas de rizo, quitan demasiada humedad. Puedes usar toallas de microfibra (en el Decathlon las tienen muy baratas y apañadas) o puedes utilizar una camiseta de algodón vieja. No frotes el pelo, estrújalo con la toalla/camiseta para quitar la humedad sobrante. También puedes ponerte la toalla/camiseta en la cabeza para que absorba la humedad. Lo ideal es que antes de esto, en la propia ducha y con el acondicionador puesto, lo hayas desenredado con los dedos o con un peine de púas anchas. &#xA;&#xA;Definir el pelo rizado es todo un arte y cada maestrillo tiene su librillo. Lo más habitual es inclinar la cabeza hacia abajo y apretujar el pelo hacia arriba (hacer scrunch lo llaman) con o sin producto de definición. Con producto el pelo se verá, en general, más definido y el rizo aguantará más. &#xA;&#xA;Si usas secador, intenta usar la velocidad y la temperatura más bajas que puedas (dependiendo del frío, de tus prisas, etc.) y usa siempre difusor. Secar el pelo con la cabeza inclinada dará volumen en la raíz. Hacerlo con la cabeza levantada lo evitará. En fin, cuestión de ir probando. &#xA;&#xA;También, supongo, tenemos que hablar del cast: esa capa crujiente que se queda en el pelo con algunos productos. Yo pensaba que eso era el horror y resulta que es la manera de que el rizo se forme bien. Cuando el pelo esté completamente seco, vuelve a apretujarlo para romper esa capa dura y verás qué pelazo. Si, como yo, te lavas el pelo por la noche, no rompas esa capa: ayudará a proteger el rizo mientras duermes y puedes quitar lo que haya quitado a la mañana siguiente. &#xA;&#xA;3. La hidratación profunda. &#xA;&#xA;Esto es, la mascarilla. De vez en cuando, cuando puedas, porque la vida nos atropella, es bueno poner una mascarilla. Yo intento hacerlo una vez cada dos o tres semanas, tampoco soy muy estricta. Cuando te laves el pelo, sustituye el acondicionador por la mascarilla y déjala puesta un rato. Pueden ser 10-15 minutos, media hora, una... Yo no la dejaría mucho más: puedes provocar sobrehidratación (lo cual hace que el rizo dure menos). Después enjuaga y define como normalmente. &#xA;&#xA;¿Y si no puedes? Pues nada, no te agobies. Champú y acondicionador, no pasa nada. &#xA;&#xA;¿Y ya? &#xA;&#xA;Pues básicamente. Si te metes en webs, vídeos y demás sobre el método curly puedes volverte mico, porque hay todo un mundo ahí fuera. Pero con lavarte el pelo con productos menos agresivos, utilizar el acondicionador sí o sí, cambiar la toalla y el producto de definición por uno más cuidadoso con tu pelo llevas MUCHO ANDADO. Y si por lo que sea (un viaje, la peluquería) usas productos no aptos, no te preocupes: último lavado y palante. No se pierde lo avanzado, de verdad. &#xA;&#xA;Recuerda lo que decía antes: a veces al principio se empeora antes de mejorar. Pero merece mucho la pena. &#xA;&#xA;¿Sabías que...&#xA;&#xA;El método curly nació en Estados Unidos para empoderar a las mujeres afroamericanas, que se siguen viendo obligadas a someterse a tratamientos súper agresivos de alisado de su cabello o a usar pelucas para ajustarse a un canon de belleza eurocéntrico? Tampoco aquí nos escapamos: tradicionalmente el pelo «arreglado» para eventos, entrevistas de trabajo y demás era el pelo liso. Lo que pasa es que allí es brutal porque añadimos el componente del racismo institucionalizado que lo impregna todo. &#xA;&#xA;Te recomiendo una película que, bajo la tontería de ser una comedia romántica, aborda el tema: «Nappily ever after». Creo que en castellano se llamó «Desmelenada»&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><em>Disclaimer: puedo haber metido la pata en algo, perdonses de hantebraso. La base de esto es mi experiencia y aprendizaje personal</em></p>

<p><em>Disclaimer 2: mucho texto, pero de verdad que es sencillito</em></p>

<p>Holabuenas. Al habla <em>los rizos que emocionaron a Mastodon</em> (me he dado el título con bastante libertad y autobombo, pero oye, me hace ilusión :P). Ayer me abordó una compañera de trabajo preguntándome cómo me había peinado. Resulta que un día antes me había cortado el pelo y, por primera vez desde antes de verano, me lo dejé suelto. Mi compañera tiene (o ha tenido) un rizo prieto precioso, pequeñito. “Es que con la edad los rizos...” Y hombre, no digo que no. Las hormonas, las canas, blablá. Pero me dieron ganas de ponerme a contarle toda la movida. Lo que pasa es que tampoco me apetecía realmente. Así que nada, al blog.</p>



<h2 id="los-principios-básicos">Los principios básicos.</h2>

<p>El principio básico es que <strong>un pelo sano será un pelo bonito</strong>, en general. Como he dicho, hay excepciones y hay cosas que no pueden arreglarse con el método curly (problemas hormonales, y esas cosas), pero en general ayuda. Yo lo descubrí cuando acababan de freírme el pelo con unas mechas y me ayudó a recuperarlo.</p>

<h2 id="qué-necesita-el-pelo-rizado-para-estar-sano">¿Qué necesita el pelo rizado para estar sano?</h2>

<p>Pues, fundamentalmente, hidratación. El pelo rizado tiende a ser seco, lo cual hace que la forma del rizo no quede bonita, que se encrespe, que se enrede, que tenga textura estropajosa... Para evitar eso hay que hidratarlo. Y dirás «Pero Jodía, si yo me pongo mi acondicionador y mi mascarilla, entonces ya estaría, ¿no?». Pos no. Te cuento.</p>

<h2 id="los-productos-aptos">Los productos «aptos».</h2>

<p>Si has oído algo del método curly puede que se te haya quedado la noción de que hay productos aptos y no aptos, productos que se pueden usar y otros que no. Esto es así más o menos. Hay ingredientes que dificultan que el pelo esté hidratado. Básicamente:</p>
<ol><li>Alcoholes secantes. Pues eso, alcoholes que no se evaporan rápidamente y que resecan el pelo. No todos los alcoholes de las listas de ingredientes lo son, puedes encontrar listados fácilmente en internet.</li>
<li>Siliconas no solubles al agua. Son compuestos que teóricamente conservan la hidratación y protegen el cabello, porque envuelven la hebra capilar para que la hidratación no escape. Pero claro: tampoco dejan que nada entre (ni hidratación, ni aceites ni leches), así que lo que tenemos es un cabello en apariencia bonito, por la apariencia que le dan las siliconas, pero que por dentro está pocho. Esto es <strong>importante</strong>: si dejas las siliconas al principio la apariencia del pelo puede empeorar antes de mejorar. La más común es la «dimethicone», por si quieres mirar en tu champú o tu acondicionador.</li>
<li>Sulfatos: son limpiadores muy fuertes, por eso los encontramos en casi todos los champús. Y sí, limpian estupendo, pero también se llevan por delante todos los aceites naturales del cuero cabelludo y del cabello, secándolo (y pudiendo provocar efecto rebote, lo típico de que cuanto más te lavas el pelo más rápido saca grasa). ¿El más común? Sodium Laureth sulfate.</li></ol>

<p>Usar productos que no contengan estos ingredientes es fundamental para que el pelo empiece a mejorar, siempre en la medida de tus posibilidades. Mi recomendación es que busques en Google algunos productos aptos y que empieces por ahí. No tienes que hacerte química ni nada.</p>

<h2 id="qué-productos-necesito">¿Qué productos necesito?</h2>
<ol><li>Champú. Busca uno apto. Ahora hay un montón, en las cadenas de perfumerías es fácil encontrarlos, pero también en los supermercados se puede. Yo tengo uno de la marca Nelly, uno de la marca Agrado (baratos), he usado el Zero de Mercadona...</li>
<li>Acondicionador. Lo mismo. A mí no me falta un bote gigante de acondicionador Tresemmé de coco. Luego tengo también el de Cantú y algún otro que voy variando.</li>
<li>Mascarilla. No es obligatorio, pero sobre todo al principio te vendrá bien. Casi todas empezamos con las Hair Food de Garnier (creo que triunfaba especialmente la de banana) pero también hay aptas de Original Remedies por ejemplo. Nada de marcas raras. De todas maneras, si tienes Druni cerca, creo que tienen la marca Lola Cosmetics y la Dream Cream es estupenda y no muy cara.</li>
<li>Un producto de definición de tu gusto y preferencia. Puede ser gomina, espuma, crema de peinado, gel de definición... Lo que te guste. Hay un montón. Las espumas de Giorgi son mis favoritas de las aptas de super/perfumería. La espuma Elnette también lo es. Mis productos favoritos de definición son de la marca Cantú (el activador de rizos y el gel)...</li></ol>

<p>No te vuelvas loca ni chifles: para empezar busca en Internet productos que puedas encontrar fácilmente. Ya tendrás tiempo de experimentar y volverte loca más adelante.</p>

<h2 id="la-rutina">La rutina.</h2>

<p>Vale, ¿y ahora qué? Pues ahora tienes que empezar a usar tus cosicas, ¿no?</p>

<h3 id="0-lo-primero-el-último-lavado">0. Lo primero: el último lavado.</h3>

<p>Ya hemos dicho que tu pelo tendrá siliconas no solubles en agua y demás. Antes de empezar con el método curly, lo suyo es dejar el pelo bien limpito para que pueda empezar a hidratarse y demás. Para ello es fundamental hacer lo que se conoce como «último lavado», que se hará con un champú con sulfatos pero sin siliconas. Yo tengo uno solo para esto, el timotei de camomila, que uso muy de vez en cuando si quiero hacer una limpieza profunda o después de ir a peluquerías o sitios donde los productos no son aptos.  Si no tienes un champú así o no quieres comprarlo puedes lavarte el pelo con gel de ducha.</p>

<p><strong>¡Importante!</strong>: El champú se aplica en el cuero cabelludo. El resto del cabello se limpia con la propia espuma. Así que nada de frotar los medios y puntas del pelo unos contra otros ni cosas así. Lo resecaremos y enredaremos sin necesidad. Podemos arrastrar la espuma con las palmas de las manos hacia abajo. Esto sirve para el primera lavado y para todos los demás.</p>

<p>Después del primer lavado, ponte tu acondicionador apto y palante. Ya estás empezando.</p>

<h3 id="1-el-lavado">1. El lavado.</h3>

<p>El lavado se compondrá siempre de champú y acondicionador. SIEMPRE. El acondicionador no es opcional. El pelo hidratado se desenreda y se maneja mejor y el champú, por muy suave que sea, reseca. Acondicionador SIEMPRE.</p>

<p>¿La frecuencia? La que necesites. Yo me lavo el pelo dos veces en semana y es suficiente.</p>

<h3 id="2-el-secado-y-la-definición">2. El secado y la definición.</h3>

<p>Para secar el pelo hay que ser cuidadoso. Lo primero: fuera las toallas de rizo, quitan demasiada humedad. Puedes usar toallas de microfibra (en el Decathlon las tienen muy baratas y apañadas) o puedes utilizar una camiseta de algodón vieja. No frotes el pelo, estrújalo con la toalla/camiseta para quitar la humedad sobrante. También puedes ponerte la toalla/camiseta en la cabeza para que absorba la humedad. Lo ideal es que antes de esto, en la propia ducha y con el acondicionador puesto, lo hayas desenredado con los dedos o con un peine de púas anchas.</p>

<p>Definir el pelo rizado es todo un arte y cada maestrillo tiene su librillo. Lo más habitual es inclinar la cabeza hacia abajo y apretujar el pelo hacia arriba (hacer <em>scrunch</em> lo llaman) con o sin producto de definición. Con producto el pelo se verá, en general, más definido y el rizo aguantará más.</p>

<p>Si usas secador, intenta usar la velocidad y la temperatura más bajas que puedas (dependiendo del frío, de tus prisas, etc.) y usa siempre difusor. Secar el pelo con la cabeza inclinada dará volumen en la raíz. Hacerlo con la cabeza levantada lo evitará. En fin, cuestión de ir probando.</p>

<p>También, supongo, tenemos que hablar del <strong>cast</strong>: esa capa crujiente que se queda en el pelo con algunos productos. Yo pensaba que eso era el horror y resulta que es la manera de que el rizo se forme bien. Cuando el pelo esté completamente seco, vuelve a apretujarlo para romper esa capa dura y verás qué pelazo. Si, como yo, te lavas el pelo por la noche, no rompas esa capa: ayudará a proteger el rizo mientras duermes y puedes quitar lo que haya quitado a la mañana siguiente.</p>

<h3 id="3-la-hidratación-profunda">3. La hidratación profunda.</h3>

<p>Esto es, la mascarilla. De vez en cuando, cuando puedas, porque la vida nos atropella, es bueno poner una mascarilla. Yo intento hacerlo una vez cada dos o tres semanas, tampoco soy muy estricta. Cuando te laves el pelo, sustituye el acondicionador por la mascarilla y déjala puesta un rato. Pueden ser 10-15 minutos, media hora, una... Yo no la dejaría mucho más: puedes provocar sobrehidratación (lo cual hace que el rizo dure menos). Después enjuaga y define como normalmente.</p>

<p>¿Y si no puedes? Pues nada, no te agobies. Champú y acondicionador, no pasa nada.</p>

<h2 id="y-ya">¿Y ya?</h2>

<p>Pues básicamente. Si te metes en webs, vídeos y demás sobre el método curly puedes volverte mico, porque hay todo un mundo ahí fuera. Pero con lavarte el pelo con productos menos agresivos, utilizar el acondicionador sí o sí, cambiar la toalla y el producto de definición por uno más cuidadoso con tu pelo llevas MUCHO ANDADO. Y si por lo que sea (un viaje, la peluquería) usas productos no aptos, no te preocupes: último lavado y palante. No se pierde lo avanzado, de verdad.</p>

<p>Recuerda lo que decía antes: a veces al principio se empeora antes de mejorar. Pero merece mucho la pena.</p>

<h2 id="sabías-que"><strong>¿Sabías que...</strong></h2>

<p>El método curly nació en Estados Unidos para empoderar a las mujeres afroamericanas, que se siguen viendo obligadas a someterse a tratamientos súper agresivos de alisado de su cabello o a usar pelucas para ajustarse a un canon de belleza eurocéntrico? Tampoco aquí nos escapamos: tradicionalmente el pelo «arreglado» para eventos, entrevistas de trabajo y demás era el pelo liso. Lo que pasa es que allí es brutal porque añadimos el componente del racismo institucionalizado que lo impregna todo.</p>

<p>Te recomiendo una película que, bajo la tontería de ser una comedia romántica, aborda el tema: «Nappily ever after». Creo que en castellano se llamó «Desmelenada»</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/metodo-curly-para-senoras-altamente-ocupadas</guid>
      <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 16:28:28 +0000</pubDate>
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    <item>
      <title>Lectura recomendada: Decir el mal de Ana Carrasco-Conde</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/lectura-recomendada-decir-el-mal-de-ana-carrasco-conde</link>
      <description>&lt;![CDATA[En los últimos días he estado leyendo el ensayo Decir el mal, de Ana Carrasco-Conde y, contra todo pronóstico, lo he disfrutado terriblemente. No suelo leer filosofía por gusto, me resulta demasiado estirada, demasiado ajena, se da demasiadas ínfulas. Me equivoqué de carrera. Pero de vez en cuando me encuentro con algún texto filosófico que es un gusto leer. Y este ha sido el caso. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Lo he disfrutado mucho por varias razones. La primera es que el tema me resulta de tremendo interés. De alguna manera siento que el pensamiento occidental ha rodeado el mal, lo ha tratado como una subversión del orden adecuado y correcto, como una excepción o violación de las reglas que toda la gente de bien sigue. No sé, como un lunar que aparece sin saber muy bien por qué en una piel inmaculada. Y yo miro a mi alrededor y esa explicación no me satisface: el mal es demasiado común como para ser una excepción. Ana Carrasco-Conde da una respuesta sobre el origen del mal que me parece no solo acertada, sino iluminadora: el mal surge de las dinámicas por medio de las cuales nos relacionamos los unos con los otros. Eso es un arma de doble filo, porque lo hace tristemente invisible o inadvertido a veces pero al mismo tiempo da esperanza: las dinámicas pueden cambiarse. &#xA;&#xA;La segunda es el estilo. Creo que un libro como este no podría leerse con un estilo frío, rígido y analítico como el que a veces encontramos en la filosofía. La voz filosófica de Ana Carrasco-Conde, siendo bastante clara y explícita a veces, no deja de tener un algo lírico, literario, poético. Solo así, creo, se hace transitable el camino por un texto que es durísimo emocional e intelectualmente por las historias que relata, pero también por las implicaciones que estas tienen. No me aguanto el decir que Ana Carrasco-Conde hace muy bien lo de darle en el boquino a Adorno con lo de que escribir poesía después de Auschwitz era un acto de barbarie. No solo de manera explícita, hablando del mal con el estilo que lo hace, sino también de manera explícita. Carrasco-Conde defiende con vehemencia el papel del arte, de la literatura, de la poesía para hablar del mal y del daño, para rescatarlo del olvido y poder hacernos cargo de él. &#xA;&#xA;La tercera es la posición desde la que afronta la filosofía moral. La filosofía ha defendido con frecuencia y contra toda evidencia práctica (como suele ocurrir con la filosofía, por otra parte) que la moral es una cuestión intelectual/racional. Los sentimientos es mejor que no tomen parte de las decisiones morales. La realidad es que sin una vinculación emocional tomamos peores decisiones morales. La ética no puede obviar el componente emocional de la acción humana, no podemos pretender escindirnos de esa parte de nuestra realidad. De hecho, hacerlo es el camino más recto hacia el mal. La autora lo defiende una y otra vez, hasta la saciedad, aportando citas y ejemplos. Hoy que ya sabemos que las máquinas pueden hacer cálculos, decidir entre opciones, etc. etc., lo mismo nos toca reconocer que lo humano está en esa parte que el pensamiento occidental se ha empeñado en intentar extirpar. &#xA;&#xA;La cuarta es que la filosofía de Ana Carrasco-Conde defiende la importancia del nosotros. Frente a posturas e interpretaciones del mal (y del bien) fundamentalmente centradas en el individuo, Ana Carrasco-Conde entresaca de la tradición a precedentes que hablan del mal desde un punto de vista sistémico y va más allá: es la destrucción del nosotros la que hace posible la atrocidad. En ese sentido, la construcción del nosotros es la que puede salvarnos. &#xA;&#xA;Me parece un texto tremendamente informativo, altamente conmovedor, honesto aunque escueza. Es duro, no puedo negarlo. Creo que es la primera vez que lloro leyendo filosofía desde que me peleaba con Hegel (y en aquel caso no era por emoción, precisamente). Me parece una lectura importantísima para cambiar nuestra perspectiva sobre el mal, para protegernos ante esas dinámicas que nos pueden llevar a la atrocidad sin darnos cuenta. Y eso en días como hoy, en el que un grupo de «españoles de bien» han decidido ir a Sol a increpar a quienes quieren que la gente tenga derecho a un techo, o en momentos como este, en los que se busca deshumanizar hasta lo indecible a las víctimas de un sistema anti-personas para que las máximas crueldades sean posibles me parece de una importancia capital. &#xA;&#xA;Te animo a que le des un tiento. De verdad que merece muchísimo la pena. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos días he estado leyendo el ensayo <em>Decir el mal</em>, de Ana Carrasco-Conde y, contra todo pronóstico, lo he disfrutado terriblemente. No suelo leer filosofía por gusto, me resulta demasiado estirada, demasiado ajena, se da demasiadas ínfulas. Me equivoqué de carrera. Pero de vez en cuando me encuentro con algún texto filosófico que es un gusto leer. Y este ha sido el caso.</p>



<p>Lo he disfrutado mucho por varias razones. La primera es que el tema me resulta de tremendo interés. De alguna manera siento que el pensamiento occidental ha rodeado el mal, lo ha tratado como una subversión del orden adecuado y correcto, como una excepción o violación de las reglas que toda la gente de bien sigue. No sé, como un lunar que aparece sin saber muy bien por qué en una piel inmaculada. Y yo miro a mi alrededor y esa explicación no me satisface: el mal es demasiado común como para ser una excepción. Ana Carrasco-Conde da una respuesta sobre el origen del mal que me parece no solo acertada, sino iluminadora: el mal surge de las dinámicas por medio de las cuales nos relacionamos los unos con los otros. Eso es un arma de doble filo, porque lo hace tristemente invisible o inadvertido a veces pero al mismo tiempo da esperanza: las dinámicas pueden cambiarse.</p>

<p>La segunda es el estilo. Creo que un libro como este no podría leerse con un estilo frío, rígido y analítico como el que a veces encontramos en la filosofía. La voz filosófica de Ana Carrasco-Conde, siendo bastante clara y explícita a veces, no deja de tener un algo lírico, literario, poético. Solo así, creo, se hace transitable el camino por un texto que es durísimo emocional e intelectualmente por las historias que relata, pero también por las implicaciones que estas tienen. No me aguanto el decir que Ana Carrasco-Conde hace muy bien lo de darle en el boquino a Adorno con lo de que escribir poesía después de Auschwitz era un acto de barbarie. No solo de manera explícita, hablando del mal con el estilo que lo hace, sino también de manera explícita. Carrasco-Conde defiende con vehemencia el papel del arte, de la literatura, de la poesía para hablar del mal y del daño, para rescatarlo del olvido y poder hacernos cargo de él.</p>

<p>La tercera es la posición desde la que afronta la filosofía moral. La filosofía ha defendido con frecuencia y contra toda evidencia práctica (como suele ocurrir con la filosofía, por otra parte) que la moral es una cuestión intelectual/racional. Los sentimientos es mejor que no tomen parte de las decisiones morales. La realidad es que sin una vinculación emocional tomamos peores decisiones morales. La ética no puede obviar el componente emocional de la acción humana, no podemos pretender escindirnos de esa parte de nuestra realidad. De hecho, hacerlo es el camino más recto hacia el mal. La autora lo defiende una y otra vez, hasta la saciedad, aportando citas y ejemplos. Hoy que ya sabemos que las máquinas pueden hacer cálculos, decidir entre opciones, etc. etc., lo mismo nos toca reconocer que lo humano está en esa parte que el pensamiento occidental se ha empeñado en intentar extirpar.</p>

<p>La cuarta es que la filosofía de Ana Carrasco-Conde defiende la importancia del <em>nosotros</em>. Frente a posturas e interpretaciones del mal (y del bien) fundamentalmente centradas en el individuo, Ana Carrasco-Conde entresaca de la tradición a precedentes que hablan del mal desde un punto de vista sistémico y va más allá: es la destrucción del <strong>nosotros</strong> la que hace posible la atrocidad. En ese sentido, la construcción del <strong>nosotros</strong> es la que puede salvarnos.</p>

<p>Me parece un texto tremendamente informativo, altamente conmovedor, honesto aunque escueza. Es duro, no puedo negarlo. Creo que es la primera vez que lloro leyendo filosofía desde que me peleaba con Hegel (y en aquel caso no era por emoción, precisamente). Me parece una lectura importantísima para cambiar nuestra perspectiva sobre el mal, para protegernos ante esas dinámicas que nos pueden llevar a la atrocidad sin darnos cuenta. Y eso en días como hoy, en el que un grupo de «españoles de bien» han decidido ir a Sol a increpar a quienes quieren que la gente tenga derecho a un techo, o en momentos como este, en los que se busca deshumanizar hasta lo indecible a las víctimas de un sistema anti-personas para que las máximas crueldades sean posibles me parece de una importancia capital.</p>

<p>Te animo a que le des un tiento. De verdad que merece muchísimo la pena.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/lectura-recomendada-decir-el-mal-de-ana-carrasco-conde</guid>
      <pubDate>Mon, 12 Oct 2026 19:20:44 +0000</pubDate>
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    <item>
      <title>Habitantes de la Tierra</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/habitantes-de-la-tierra</link>
      <description>&lt;![CDATA[El otro día mi futuro marido trajo a mi mente una canción de Ismael Serrano. Me contaba que la sonda Voyager sigue por ahí dando vueltas. Entonces recordé la canción &#34;Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager&#34; y le dije que me da una pena atroz. La canción va de que unos exiliados espaciales se cruzan con la Voyager y encuentran y examinan su disco dorado. En la nave espacial todo es alboroto y regocijo. Los sabios concluyen que esa civilización, tan tremendamente avanzada, debe vivir en paz y armonía, debe haber acabado con las desigualdades, debe habitar alegre un planeta hermoso y limpio. Así que se vienen para acá, para la Tierra, emocionados, incluso algunos lloran al avistar el Planeta Azul. La canción acaba con estos versos:&#xA;&#xA;&#34;Habitantes de la Tierra,&#xA;nuestra pequeña divinidad:&#xA;venimos en son de paz.&#34;&#xA;&#xA;Y ahí queda. ¿Qué les pasará a los pobres extraterrestres? Pues no les auguro nada bueno. &#xA;&#xA;Me da tremenda congoja esta historia cantada. Por la decepción que les espera, sí, pero también porque los extraterrestres tienen motivos para sostener esas creencias. Si yo viese las imágenes de la Voyager, si escuchase las canciones que incluyeron, las decenas de voces saludando y mandando buenos deseos al espacio exterior... Yo también querría creer. Lo peor de todo es que no es mentira. Todo eso existe en la Tierra, los humanos han compuesto canciones, se comunican, son capaces de lanzar una botella al océano espacial. Pero supongo que el postureo no se inventó con las redes sociales: no daba aura mandar fotos de guerras, genocidios, contaminación, hambre, desigualdad... &#xA;&#xA;Ando leyendo Decir el mal de Ana Carrasco-Conde y en medio de la lectura me encontré con la raíz de esta congoja: es cierto que somos capaces de hacer cosas buenas, honradas, amables, hermosas y también es cierto que somos capaces de hacer cosas atroces, corruptas, viles, horrendas. La clave es: ¿Por qué elegimos lo segundo? Por qué pudiendo hacer lo bueno elegimos el mal. ¿Por qué no estamos a la altura de lo que los pobres AlfaCentaurianos esperan de nosotros? :(&#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El otro día mi futuro marido trajo a mi mente una canción de Ismael Serrano. Me contaba que la sonda Voyager sigue por ahí dando vueltas. Entonces recordé la canción <a href="https://m.youtube.com/watch?v=7UVUtEGt19M&amp;list=RD7UVUtEGt19M&amp;start_radio=1&amp;pp=ygUbaGFiaXRhbnRlcyBkZSBhbGZhIGNlbnRhdXJvoAcB" rel="nofollow">“Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager”</a> y le dije que me da una pena atroz. La canción va de que unos exiliados espaciales se cruzan con la Voyager y encuentran y examinan su disco dorado. En la nave espacial todo es alboroto y regocijo. Los sabios concluyen que esa civilización, tan tremendamente avanzada, debe vivir en paz y armonía, debe haber acabado con las desigualdades, debe habitar alegre un planeta hermoso y limpio. Así que se vienen para acá, para la Tierra, emocionados, incluso algunos lloran al avistar el Planeta Azul. La canción acaba con estos versos:</p>

<p>“Habitantes de la Tierra,
nuestra pequeña divinidad:
venimos en son de paz.”</p>

<p>Y ahí queda. ¿Qué les pasará a los pobres extraterrestres? Pues no les auguro nada bueno.</p>

<p>Me da tremenda congoja esta historia cantada. Por la decepción que les espera, sí, pero también porque los extraterrestres tienen motivos para sostener esas creencias. Si yo viese las imágenes de la Voyager, si escuchase las canciones que incluyeron, las decenas de voces saludando y mandando buenos deseos al espacio exterior... Yo también querría creer. Lo peor de todo es que no es mentira. Todo eso existe en la Tierra, los humanos han compuesto canciones, se comunican, son capaces de lanzar una botella al océano espacial. Pero supongo que el <em>postureo</em> no se inventó con las redes sociales: no daba aura mandar fotos de guerras, genocidios, contaminación, hambre, desigualdad...</p>

<p>Ando leyendo <em>Decir el mal</em> de Ana Carrasco-Conde y en medio de la lectura me encontré con la raíz de esta congoja: es cierto que somos capaces de hacer cosas buenas, honradas, amables, hermosas y también es cierto que somos capaces de hacer cosas atroces, corruptas, viles, horrendas. La clave es: ¿Por qué elegimos lo segundo? Por qué pudiendo hacer lo bueno elegimos el mal. ¿Por qué no estamos a la altura de lo que los pobres AlfaCentaurianos esperan de nosotros? :(</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/habitantes-de-la-tierra</guid>
      <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 10:01:33 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Hablemos de amor </title>
      <link>https://escritura.social/bettie/hablemos-de-amor</link>
      <description>&lt;![CDATA[y hagámoslo sin pedir perdón. &#xA;&#xA;He empezado recientemente el poemario Chispitas de carne de Bibiana Collado Cabrera. Me gusta mucho lo que hace Bibiana Collado porque siento que me ahorra trabajo: ella lo ha dicho ya y lo ha dicho mejor de lo que yo lo diría. Y, además, a ella la gente la va a leer/escuchar. Pero cuando leo sus poemas, o cuando leí Yeguas exhaustas me sentí vista, representada. No me pasa demasiado. Y la cosa es que parece que no es flor de un día: me pasa con casi todo lo que hace. &#xA;&#xA;Pues bien, Chispitas de carne también me está encantando. Por lo mismo que me gusta todo lo que hace Bibiana Collado Cabrera, incluido porque podría haberlo escrito yo si escribiese tan bien como ella, pero especialmente porque es un poemario de amor. Así, ni más ni menos. Sin estridencias, adjetivos rimbombantes, modificadores que den profundidad impostada al tema. Nada. Un poemario de amor. Resulta que la voz poética se ha enamorado, se ha dado cuenta de lo que es que la quieran bien, y se ha puesto a escribir de amor. Y ya está. Lo estoy saboreando a poquitos y disfrutando como una enana. &#xA;&#xA;Me pregunto cómo habría librado este poemario si no lo hubiera escrito una poema ya consagrada e incluida en los etéreos y caprichosos círculos literarios, sino una mindundi cualquiera. Hablar de amor es una cosa ya agotada, poco original, propia de otros tiempos. La poesía (y la literatura) amorosa es una cosa con poco empaque y hablar de amor es algo que resuena a adolescencia y ñoñería. Y a mujer. De hecho, a mujer poco seria. La mujer seria se preocupa de cosas más importantes. Las mujeres que hablan de amor, que se deleitan con poemas amorosos o que de lo pasan pituti leyendo romántica adulta... Bueno, seguramente tengan que madurar. Espero que se haya notado la ironía. Me pregunto por qué, si Freud está tan superado, parece que el mundo se lo ha tragado y no para de repetirlo. &#xA;&#xA;Me atrevo a decir, sin demasiados argumentos, que sacar el amor de la esfera de lo «reflexionable», de lo serio, tiene un alcance conceptual e ideológico bastante profundo. El amor no es subsumible a las lógicas del capitalismo (las relaciones sí, ojo, y si no mirad las apps de citas, por poner un poner). El amor no es productivo, de hecho, nos enajena y nos posee de tal forma que nos aparta con frecuencia de la productividad y los deberes. El amor nos envalentona: hablaba Platón de que un ejército de amados y amantes sería invencible, pues nadie toleraría abandonar a la persona que ama o parecer cobarde ante él. El amor es peligroso para el orden. &#xA;&#xA;Por eso se le domestica, se le reduce a transacciones mercantiles (favores, por ejemplo), se le encierra en relaciones contractuales favorables al status quo y se criminaliza todo lo que salga de esos estrechos y angostos moldes. También, supongo, por eso se convierte el discurso sobre el amor como una cosa infantil, un divertimento, un pasatiempo, pero, al fin y al cabo, algo sin sustancia. No vaya a ser que, en el hablar de él, descubramos otros modos, otras formas, otras extensiones del amor. &#xA;&#xA;Pues a mí me apetece leer sobre el amor. Escuchar canciones de amor. Ver cómo en redes sociales la gente debate sobre qué es y qué no es el amor. Y hablar de amor. Y disfrutar de arte relacionado con lo amoroso. Y presenciar cómo se despliegan sus distintos significados, las distintas comprensiones que tenemos de él, cómo escapa del corsé de lo romántico, cómo se extiende y nos infecta poco a poco. &#xA;&#xA;Y me gusta ver actos de amor. Como los besos o las caricias. Como escuchar a alguien que sufre. Acompañar a quien lo necesita. Como parar un desahucio o acampar en las plazas. &#xA;&#xA;Si esto es naïf, infantil e inmaduro, pues sea. Total, tampoco es que esos señores tan serios nos estén dejando un mundo muy habitable. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<h2 id="y-hagámoslo-sin-pedir-perdón">y hagámoslo sin pedir perdón.</h2>

<p>He empezado recientemente el poemario <em>Chispitas de carne</em> de Bibiana Collado Cabrera. Me gusta mucho lo que hace Bibiana Collado porque siento que me ahorra trabajo: ella lo ha dicho ya y lo ha dicho mejor de lo que yo lo diría. Y, además, a ella la gente la va a leer/escuchar. Pero cuando leo sus poemas, o cuando leí <em>Yeguas exhaustas</em> me sentí vista, representada. No me pasa demasiado. Y la cosa es que parece que no es flor de un día: me pasa con casi todo lo que hace.</p>

<p>Pues bien, <em>Chispitas de carne</em> también me está encantando. Por lo mismo que me gusta todo lo que hace Bibiana Collado Cabrera, incluido porque podría haberlo escrito yo si escribiese tan bien como ella, pero especialmente porque es un poemario <strong>de amor</strong>. Así, ni más ni menos. Sin estridencias, adjetivos rimbombantes, modificadores que den profundidad impostada al tema. Nada. Un poemario de amor. Resulta que la voz poética se ha enamorado, se ha dado cuenta de lo que es que la quieran bien, y se ha puesto a escribir de amor. Y ya está. Lo estoy saboreando a poquitos y disfrutando como una enana.</p>

<p>Me pregunto cómo habría librado este poemario si no lo hubiera escrito una poema ya consagrada e incluida en los etéreos y caprichosos círculos literarios, sino una mindundi cualquiera. Hablar de amor es una cosa ya agotada, poco original, propia de otros tiempos. La poesía (y la literatura) amorosa es una cosa con poco empaque y hablar de amor es algo que resuena a adolescencia y ñoñería. Y a mujer. De hecho, a mujer poco seria. La mujer seria se preocupa de cosas más importantes. Las mujeres que hablan de amor, que se deleitan con poemas amorosos o que de lo pasan <em>pituti</em> leyendo romántica adulta... Bueno, seguramente tengan que madurar. Espero que se haya notado la ironía. Me pregunto por qué, si Freud está tan superado, parece que el mundo se lo ha tragado y no para de repetirlo.</p>

<p>Me atrevo a decir, sin demasiados argumentos, que sacar el amor de la esfera de lo «reflexionable», de lo serio, tiene un alcance conceptual e ideológico bastante profundo. El amor no es subsumible a las lógicas del capitalismo (las relaciones sí, ojo, y si no mirad las apps de citas, por poner un poner). El amor no es productivo, de hecho, nos enajena y nos posee de tal forma que nos aparta con frecuencia de la productividad y los deberes. El amor nos <em>envalentona</em>: hablaba Platón de que un ejército de amados y amantes sería invencible, pues nadie toleraría abandonar a la persona que ama o parecer cobarde ante él. El amor es peligroso para el orden.</p>

<p>Por eso se le domestica, se le reduce a transacciones mercantiles (favores, por ejemplo), se le encierra en relaciones contractuales favorables al <em>status quo</em> y se criminaliza todo lo que salga de esos estrechos y angostos moldes. También, supongo, por eso se convierte el discurso sobre el amor como una cosa infantil, un divertimento, un pasatiempo, pero, al fin y al cabo, algo sin sustancia. No vaya a ser que, en el hablar de él, descubramos otros modos, otras formas, otras extensiones del amor.</p>

<p>Pues a mí me apetece leer sobre el amor. Escuchar canciones de amor. Ver cómo en redes sociales la gente debate sobre qué es y qué no es el amor. Y hablar de amor. Y disfrutar de arte relacionado con lo amoroso. Y presenciar cómo se despliegan sus distintos significados, las distintas comprensiones que tenemos de él, cómo escapa del corsé de lo romántico, cómo se extiende y nos infecta poco a poco.</p>

<p>Y me gusta ver actos de amor. Como los besos o las caricias. Como escuchar a alguien que sufre. Acompañar a quien lo necesita. Como parar un desahucio o acampar en las plazas.</p>

<p>Si esto es naïf, infantil e inmaduro, pues sea. Total, tampoco es que esos señores tan serios nos estén dejando un mundo muy habitable.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/hablemos-de-amor</guid>
      <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 12:03:11 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Debe de ser mu cansao...</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/debe-de-ser-mu-cansao</link>
      <description>&lt;![CDATA[... lo de estarse midiendo la chorra todo el rato, digo. &#xA;&#xA;Me he dado cuenta, porque no me queda más remedio que estar cerca de algún ejemplar de esta especie, que hay personas que viven la vida como una competición perenne en la que lo de que lo que cuenta es participar es una patraña. Hay que ganar, individualmente o en equipo, pero hay que ganar siempre. &#xA;&#xA;Debe de ser agotador percibir en cada situación un enfrentamiento. Empiezo a ser más consciente porque, sin querer yo nada de eso, he acabado en el equipo de una de estas personas. Es pura casualidad, ojo: estudiamos la misma carrera, hicimos la misma oposición, acabamos en el mismo centro. Pero no tenemos gran cosa en común y mis ganas de estar en su equipo, sea el que sea, son nulas, lo mismo que mi interés. Pero él ha decidido que sí, que el resto del departamento tiene que estar en su lucha. Por eso, alguien de departamento tiene que coger tal coordinación para que no la tenga otro departamento, por ejemplo. ¿Qué beneficios tiene esa coordinación? Unos puntillos para concursos de traslados y similares, a costa de mucho trabajo. Yo, que trabajo fatal en equipo, ya me lo han dicho alguna vez (casualmente siempre gente que quiere parasitar mi esfuerzo), me hice un poco la muerta. En parte porque no quiero rollos y en parte porque la razón «si no lo cogemos nosotros lo va a coger este otro departamento» para mí no es una razón válida per se. Ocurre, claro, que esta persona está en liza con ese otro departamento al completo (aunque probablemente ellos no se hayan dado cuenta) y claro: que ellos tuvieran algo que podríamos tener nosotros, aunque sea un marrón, es una derrota. &#xA;&#xA;No te preocupes: si no le ves sentido es porque no lo tiene. &#xA;&#xA;Total, que lo acabó cogendo otra persona que parece que este curso está acaparando cargos como si fueran cromos porque, voy a ser cruda con vosotros, como tampoco es que se esfuerce demasiado en ninguna tarea, un marrón más, uno menos, tanto da. &#xA;&#xA;Y esto me lo tomo un poco a guasa. Intento impostar cierto desdén. Pero lo cierto es que estas cosillas minúsculas que conforman el ambiente en el que paso muchas horas de lunes a viernes me minan la moral con más frecuencia de la que me gustaría admitir. No puedo sustraerme a la situación: es como llevar una piedrecita en el zapato que no te puedes sacar. No es muy grande, no te va a hacer un daño brutal (o sí, dependerá de varios factores), pero cómo jode. &#xA;&#xA;Así que nada, aquí estoy, escribiendo esto, que es el equivalente a sacudir el pie, a ver si la piedrecita cae en una posición donde moleste menos. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>... lo de estarse midiendo la chorra todo el rato, digo.</p>

<p>Me he dado cuenta, porque no me queda más remedio que estar cerca de algún ejemplar de esta especie, que hay personas que viven la vida como una competición perenne en la que lo de que <em>lo que cuenta es participar</em> es una patraña. Hay que ganar, individualmente o en equipo, pero hay que ganar siempre.</p>

<p>Debe de ser agotador percibir en cada situación un enfrentamiento. Empiezo a ser más consciente porque, sin querer yo nada de eso, he acabado en el equipo de una de estas personas. Es pura casualidad, ojo: estudiamos la misma carrera, hicimos la misma oposición, acabamos en el mismo centro. Pero no tenemos gran cosa en común y mis ganas de estar en su equipo, sea el que sea, son nulas, lo mismo que mi interés. Pero él ha decidido que sí, que el resto del departamento tiene que estar en su lucha. Por eso, <em>alguien</em> de departamento tiene que coger tal coordinación para que no la tenga otro departamento, por ejemplo. ¿Qué beneficios tiene esa coordinación? Unos puntillos para concursos de traslados y similares, a costa de mucho trabajo. Yo, que trabajo fatal en equipo, ya me lo han dicho alguna vez (casualmente siempre gente que quiere parasitar mi esfuerzo), me hice un poco la muerta. En parte porque no quiero rollos y en parte porque la razón «si no lo cogemos nosotros lo va a coger este otro departamento» para mí no es una razón válida per se. Ocurre, claro, que esta persona está en liza con ese otro departamento al completo (aunque probablemente ellos no se hayan dado cuenta) y claro: que ellos tuvieran algo que podríamos tener nosotros, aunque sea un marrón, es una derrota.</p>

<p>No te preocupes: si no le ves sentido es porque no lo tiene.</p>

<p>Total, que lo acabó cogendo otra persona que parece que este curso está acaparando cargos como si fueran cromos porque, voy a ser cruda con vosotros, como tampoco es que se esfuerce demasiado en ninguna tarea, un marrón más, uno menos, tanto da.</p>

<p>Y esto me lo tomo un poco a guasa. Intento impostar cierto desdén. Pero lo cierto es que estas cosillas minúsculas que conforman el ambiente en el que paso <strong>muchas</strong> horas de lunes a viernes me minan la moral con más frecuencia de la que me gustaría admitir. No puedo sustraerme a la situación: es como llevar una piedrecita en el zapato que no te puedes sacar. No es muy grande, no te va a hacer un daño brutal (o sí, dependerá de varios factores), pero cómo jode.</p>

<p>Así que nada, aquí estoy, escribiendo esto, que es el equivalente a sacudir el pie, a ver si la piedrecita cae en una posición donde moleste menos.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/debe-de-ser-mu-cansao</guid>
      <pubDate>Wed, 30 Sep 2026 21:02:08 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>No basta con el príncipe azul</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/no-basta-con-el-principe-azul</link>
      <description>&lt;![CDATA[El sábado pasado estuve viendo La hipótesis del amor. Paré la película para esbozar una idea a mi pareja: en las novelas románticas-adultas contemporáneas, al menos en las que yo leo, la relación con las amigas es tanto o más importante que el interés romántico. Precisamente las primeras son las que me hacen morir de envidia últimamente. &#xA;&#xA;Me pongo a pensar y es así: en las novelas románticas que he leído en los últimos tiempos, o al menos en las que me han quedado en la memoria, de forma previa a la aparición del príncipe azul la protagonista tiene una red de apoyo preciosa, que suele ser una o varias amistades que la sostienen y que hacen que su vida sea una buena vida independientemente de los problemas. La vida de las protas de las novelas románticas actuales no cobra sentido con la aparición del maromo de turno: ya lo tenía. Pero ni siquiera el amor hace entrada en su vida con esa aparición: la protagonista ya tiene quien la quiera mucho y bien. &#xA;&#xA;Me gusta eso. Me gusta que de forma muy explícita la amistad aparezca como un vínculo imprescindible, que se vean amistades sanas, leales, firmes y cariñosas, que cuidan y quieren en el sentido más amplio de la palabra. De hecho, casi parece que lo irreal es eso. Al fin y al cabo, hay michicientasmil apps para ligar y encontrar al &#34;amor de tu vida&#34;, pero lo de las amistades... Je. (Sí, ya sé que esto es mi ineptitud social hablando pero jo). &#xA;&#xA;En fin, que muy bien. Y ya estaría. Eso es todo. Que me llamó la atención y quería dejarlo por aquí. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El sábado pasado estuve viendo <em>La hipótesis del amor</em>. Paré la película para esbozar una idea a mi pareja: en las novelas románticas-adultas contemporáneas, al menos en las que yo leo, la relación con las amigas es tanto o más importante que el interés romántico. Precisamente las primeras son las que me hacen morir de envidia últimamente.</p>

<p>Me pongo a pensar y es así: en las novelas románticas que he leído en los últimos tiempos, o al menos en las que me han quedado en la memoria, de forma previa a la aparición del <em>príncipe azul</em> la protagonista tiene una red de apoyo preciosa, que suele ser una o varias amistades que la sostienen y que hacen que su vida sea una buena vida independientemente de los problemas. La vida de las protas de las novelas románticas actuales no cobra sentido con la aparición del maromo de turno: ya lo tenía. Pero ni siquiera el amor hace entrada en su vida con esa aparición: la protagonista ya tiene quien la quiera mucho y bien.</p>

<p>Me gusta eso. Me gusta que de forma muy explícita la amistad aparezca como un vínculo imprescindible, que se vean amistades sanas, leales, firmes y cariñosas, que cuidan y quieren en el sentido más amplio de la palabra. De hecho, casi parece que lo irreal es eso. Al fin y al cabo, hay michicientasmil apps para ligar y encontrar al “amor de tu vida”, pero lo de las amistades... Je. (Sí, ya sé que esto es mi ineptitud social hablando pero jo).</p>

<p>En fin, que muy bien. Y ya estaría. Eso es todo. Que me llamó la atención y quería dejarlo por aquí.</p>

<hr>

<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://escritura.social/bettie/no-basta-con-el-principe-azul</guid>
      <pubDate>Mon, 28 Sep 2026 10:22:24 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Anti intelectuales, no anti-intelectualismo</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/antiintelectuales-antiintelectualismo</link>
      <description>&lt;![CDATA[El otro día me crucé con el nuevo anuncio del Citroën C3. En él, un señor (Omar Sy, parece ser, no tenía el gusto) lo flipa fuerte con el coche mientras una señora con bata blanca (¿ingeniera?) que trasluce cierta inseguridad le da datos sobre el espacio del coche y sus dimensiones para que él pregunte, acto seguido a su acompañante:&#xA;&#xA;-¿Qué ha dicho Pitágoras? &#xA;&#xA;Debe de ser alguna de esas afecciones femeninas propias de mi sexo, pero me tocó los ovarios el desprecio por el conocimiento y el hecho de que estuviese encarnado por una mujer. Porque oye, puestos a denostar podrían haber seguido con el científico-hombre-blanco, ¿no? &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Me llevó a pensar en el antiintelectualismo. En cómo vivimos en una cultura y sociedad en la que saber cosas que están en los libros no solo no es importante (total, si necesitas los datos, ya se los inventará Gemini u otro LLM del estilo) sino que además es motivo de escarnio. Recuerdo unos tiempos en los que mirábamos con cierto sonrojo a los señores (fundamentalmente lo eran) que ponían en su perfil en redes sociales Universidad: la calle. Y, si bien no hay nada vergonzoso en no haber tenido estudios o en no saber ciertas cosas, de ahí a representar la figura de las personas que saben como unos seres ridículos va un salto. Es como si ahora el mundo estuviese lleno de matones de colegio riéndose del cuatroojos. Evidentemente, luego todos queremos que se cure el cáncer, y el Alzheimer, y que haya coches más eficientes y ordenadores más potentes y un nuevo modelo de iPhone cada año que justifique que nos dejemos el salario de un mes y pico en él (no, para la gente de Humanidades no hay escapatoria: somos todos tolais).&#xA;&#xA;Pero claro, luego es que están los intelectuales (masculino intencional y no genérico). Coincido bastante (por desgracia) con uno. Le falta tiempo para hablar de sus dos doctorados, gran motivo de orgullo (y hasta ahí, vale) y de resistencia a la gravedad a la que estamos sometidos el resto de los mortales: él camina dos centrímetros por encima del suelo, uno por doctorado. Luego tiene esa manera de estar en el mundo, mezcla de condescendencia y desdén, en virtud de la cual todas las perspectivas son erróneas salvo las que coinciden con la suya propia. Me relacioné también, por desgracia, con muchos de esos señores en la Universidad (Catedráticos de Filosofía, ni más, ni menos), que se creían muy listos por dictar cursos sobre Hegel que nadie entendía (porque tampoco era su trabajo enseñar nada a nadie, parece ser), pero que eran incapaces de poner el interruptor del micro en OFF cuando iban a mear (admito que a veces, cuando estoy triste, pienso en esto). Y resulta que, si me pongo a pensar en los intelectuales yo también le cojo tirria a todo lo que suene a conocimiento. &#xA;&#xA;Se me pasa cuando pienso en ellas, y hablo en femenino porque la mayoría son mujeres: señoras que saben muchísimo, infinito, y que, de alguna manera, se la apañan para compartirlo sin que parezca que te están perdonando la vida. He tenido la ocasión de escucharlas en eventos de divulgación (pa muestra, un botón), en vídeos, en redes sociales... Y siempre me han dejado el cerebro haciendo chiribitas y el track de la admiración a tope. &#xA;&#xA;Así que supongo que, de nuevo, voy a poner mi tienda de campaña en una cierta tierra de nadie: a favor del conocimiento, del saber, del tráfico de ideas, pero en contra de los intelectuales que ejercen como capitalistas del conocimiento. &#xA;&#xA;Como detalle curioso, escribiendo esto descubro la intuición de que también una perspectiva de género en relación al saber y su difusión. Qué cosas. No me había planteado antes que de los intelectuales que me repelen casi todos son hombres y las intelectuales que me apelan todas son mujeres. Je. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El otro día me crucé con el <a href="https://www.youtube.com/shorts/wEVUdNJJ3Ao" rel="nofollow">nuevo anuncio del Citroën C3.</a> En él, un señor (Omar Sy, parece ser, no tenía el gusto) lo flipa fuerte con el coche mientras una señora con bata blanca (¿ingeniera?) que trasluce cierta inseguridad le da datos sobre el espacio del coche y sus dimensiones para que él pregunte, acto seguido a su acompañante:</p>

<p>-¿Qué ha dicho Pitágoras?</p>

<p>Debe de ser alguna de esas afecciones femeninas propias de mi sexo, pero me tocó los ovarios el desprecio por el conocimiento y el hecho de que estuviese encarnado por una mujer. Porque oye, puestos a denostar podrían haber seguido con el científico-hombre-blanco, ¿no?</p>



<p>Me llevó a pensar en el antiintelectualismo. En cómo vivimos en una cultura y sociedad en la que <em>saber</em> cosas que están en los libros no solo no es importante (total, si necesitas los datos, ya se los inventará Gemini u otro LLM del estilo) sino que además es motivo de escarnio. Recuerdo unos tiempos en los que mirábamos con cierto sonrojo a los señores (fundamentalmente lo eran) que ponían en su perfil en redes sociales Universidad: la calle. Y, si bien no hay nada vergonzoso en no haber tenido estudios o en no saber ciertas cosas, de ahí a representar la figura de las personas que saben como unos seres ridículos va un salto. Es como si ahora el mundo estuviese lleno de matones de colegio riéndose del <em>cuatroojos</em>. Evidentemente, luego todos queremos que se cure el cáncer, y el Alzheimer, y que haya coches más eficientes y ordenadores más potentes y un nuevo modelo de iPhone cada año que justifique que nos dejemos el salario de un mes y pico en él (no, para la gente de Humanidades no hay escapatoria: somos todos <em>tolais</em>).</p>

<p>Pero claro, luego es que están <em>los intelectuales</em> (masculino intencional y no genérico). Coincido bastante (por desgracia) con uno. Le falta tiempo para hablar de sus dos doctorados, gran motivo de orgullo (y hasta ahí, vale) y de resistencia a la gravedad a la que estamos sometidos el resto de los mortales: él camina dos centrímetros por encima del suelo, uno por doctorado. Luego tiene <em>esa</em> manera de estar en el mundo, mezcla de condescendencia y desdén, en virtud de la cual todas las perspectivas son erróneas salvo las que coinciden con la suya propia. Me relacioné también, por desgracia, con muchos de esos señores en la Universidad (Catedráticos de Filosofía, ni más, ni menos), que se creían muy listos por dictar cursos sobre Hegel que nadie entendía (porque tampoco era su trabajo enseñar nada a nadie, parece ser), pero que eran incapaces de poner el interruptor del micro en OFF cuando iban a mear (admito que a veces, cuando estoy triste, pienso en esto). Y resulta que, si me pongo a pensar en <em>los intelectuales</em> yo también le cojo tirria a todo lo que suene a conocimiento.</p>

<p>Se me pasa cuando pienso en ellas, y hablo en femenino porque la mayoría son mujeres: señoras que saben muchísimo, infinito, y que, de alguna manera, se la apañan para compartirlo sin que parezca que te están perdonando la vida. He tenido la ocasión de escucharlas en eventos de divulgación (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=MJHz6M8s9Ds" rel="nofollow">pa muestra, un botón</a>), en vídeos, en redes sociales... Y siempre me han dejado el cerebro haciendo chiribitas y el <em>track</em> de la admiración a tope.</p>

<p>Así que supongo que, de nuevo, voy a poner mi tienda de campaña en una cierta tierra de nadie: a favor del conocimiento, del saber, del tráfico de ideas, pero en contra de los intelectuales que ejercen como capitalistas del conocimiento.</p>

<p>Como detalle curioso, escribiendo esto descubro la intuición de que también una perspectiva de género en relación al saber y su difusión. Qué cosas. No me había planteado antes que de los intelectuales que me repelen casi todos son hombres y las intelectuales que me apelan <strong>todas</strong> son mujeres. Je.</p>

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<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/antiintelectuales-antiintelectualismo</guid>
      <pubDate>Tue, 22 Sep 2026 16:36:32 +0000</pubDate>
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      <title>No, no es el uso que le das</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/no-no-es-el-uso-que-le-das</link>
      <description>&lt;![CDATA[No por mucho repetir una cosa se hace más verdad. ¿O sí? Tal vez basta con que mucha gente crea algo y actúe en consecuencia para que, aunque no sea verdad, tanto dé. &#xA;&#xA;Una de las cosas que se está oyendo últimamente hasta la saciedad es que la IA no es ni buena ni mala: es una herramienta muy potente, pero todo depende del uso que se le dé. Da igual donde mires, la afirmación es la misma o muy parecida. Se escucha en telediarios, en cursos de formación, en la charla común... Que nadie se meta a determinar cuál es el uso correcto es otro melón que no voy a abrir hoy. &#xA;&#xA;En realidad, no hay melón alguno que abrir. Lo que me fascina es que la gente caiga en esa afirmación tan naif. Que después de la bomba atómica o de los campos de exterminio haya gente que diga en serio que la tecnología es neutral, que todo depende del uso que se le dé. &#xA;&#xA;Voy a ser breve, porque estoy escribiendo esto para desahogarme yo misma, pero también porque creo que la explicación es sencillísima. Puedo comprar que un descubrimiento científico sea algo parecido a neutro. La fisión nuclear, por ejemplo. Ahora, en el momento que decides aplicar ese descubrimiento para construir un arma que puede matar a millones de seres vivos y envenenar la tierra en la que cae durante generaciones, perdona que te diga, neutralidad: una mierda. &#xA;&#xA;Los artefactos (las cosas que los seres humanos fabricamos) tienen una funcionalidad, una finalidad. Están hechas para algo. Eso no significa que no puedan usarse para otras cosas pero, en cualquier caso, será de forma menos efectiva y eficiente. ¿Puedo matar a alguien con un rascador de espalda y rascarme la espalda con un rifle de francotirador? Pues sí, supongo. Pero creo que no estaríamos conectando el objeto con su uso ni de lejos. Por lo tanto, no, la bomba atómica no es verdad que no sea ni buena ni mala, sino que dependa de cómo la uses, porque se la creó para algo específico, con una finalidad concreta. Y lo mismo que sirve para la bomba atómica o para un rascador de espalda sirve para los LLM o IA. &#xA;&#xA;¿Cuáles son los intereses que subyacen a esa tecnología? ¿Para qué se ha creado? Porque no, HorseLuis, no se ha creado para hacerte la vida más fácil, igual que se está demostrando que las redes sociales no se crearon para que estuviésemos más conectados con nuestros seres queridos. Dale una vuelta. A ver cuál puede ser el interés en que dejemos de pensar y acudamos con todas nuestras dudas, grandes y pequeñas, a grandes corporaciones. &#xA;&#xA;Jefe, estoy muy cansada. Yo pensaba que esto ya estaba, de verdad, superado. Que entendíamos que hay inventos/tecnologías buenas, malas, regulares y malvadas. Y que bajo el imperio del capitalismo nada de tales dimensiones se pone en circulación sin un interés. Pero se ve que no. &#xA;&#xA;Toda persona que esté aquejada del síndrome de Casandra con esta movida, que venga y se funda conmigo en un gran abrazo. Porfi. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>No por mucho repetir una cosa se hace más verdad. ¿O sí? Tal vez basta con que mucha gente crea algo y actúe en consecuencia para que, aunque no sea verdad, tanto dé.</p>

<p>Una de las cosas que se está oyendo últimamente hasta la saciedad es que la IA no es ni buena ni mala: es una herramienta muy potente, pero todo depende del uso que se le dé. Da igual donde mires, la afirmación es la misma o muy parecida. Se escucha en telediarios, en cursos de formación, en la charla común... Que nadie se meta a determinar cuál es el uso correcto es otro melón que no voy a abrir hoy.</p>

<p>En realidad, no hay melón alguno que abrir. Lo que me fascina es que la gente caiga en esa afirmación tan <em>naif</em>. Que después de la bomba atómica o de los campos de exterminio haya gente que diga <strong>en serio</strong> que la tecnología es neutral, que todo depende del uso que se le dé.</p>

<p>Voy a ser breve, porque estoy escribiendo esto para desahogarme yo misma, pero también porque creo que la explicación es sencillísima. Puedo comprar que un descubrimiento científico sea algo parecido a <em>neutro</em>. La fisión nuclear, por ejemplo. Ahora, en el momento que decides aplicar ese descubrimiento para construir un arma que puede matar a millones de seres vivos y envenenar la tierra en la que cae durante generaciones, perdona que te diga, <em>neutralidad: una mierda</em>.</p>

<p>Los artefactos (las cosas que los seres humanos fabricamos) tienen una funcionalidad, una finalidad. Están hechas <em>para</em> algo. Eso no significa que no puedan usarse para otras cosas pero, en cualquier caso, será de forma menos efectiva y eficiente. ¿Puedo matar a alguien con un rascador de espalda y rascarme la espalda con un rifle de francotirador? Pues sí, supongo. Pero creo que no estaríamos conectando el objeto con su uso <em>ni de lejos</em>. Por lo tanto, no, <em>la bomba atómica no es verdad que no sea ni buena ni mala, sino que dependa de cómo la uses</em>, porque se la creó para algo específico, con una finalidad concreta. Y lo mismo que sirve para la bomba atómica o para un rascador de espalda sirve para los LLM o IA.</p>

<p>¿Cuáles son los intereses que subyacen a esa tecnología? ¿<em>Para qué</em> se ha creado? Porque no, HorseLuis, no se ha creado para hacerte la vida más fácil, igual que se está demostrando que las redes sociales no se crearon para que estuviésemos más conectados con nuestros seres queridos. Dale una vuelta. A ver cuál puede ser el interés en que dejemos de pensar y acudamos con todas nuestras dudas, grandes y pequeñas, a grandes corporaciones.</p>

<p>Jefe, estoy muy cansada. Yo pensaba que esto ya estaba, de verdad, superado. Que entendíamos que hay inventos/tecnologías buenas, malas, regulares y malvadas. Y que bajo el imperio del capitalismo nada de tales dimensiones se pone en circulación sin un interés. Pero se ve que no.</p>

<p>Toda persona que esté aquejada del síndrome de Casandra con esta movida, que venga y se funda conmigo en un gran abrazo. Porfi.</p>

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<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/no-no-es-el-uso-que-le-das</guid>
      <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 18:13:02 +0000</pubDate>
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      <title>Eso no es un proyecto</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/eso-no-es-un-proyecto</link>
      <description>&lt;![CDATA[Es curioso cómo hay recuerdos a los que volvemos una y otra vez. Momentos que en primera instancia no parecían tener tanto peso específico se convierten en parte de nuestra Banda Pensativa Original. Y, por supuesto, como adecuadamente sospechas, vengo a contarte uno.&#xA;&#xA;Hace ya algún tiempo, varios años, acudí al psicólogo por segunda vez. La primera no había ido bien, así que pedí recomendaciones y allá que fui. El profesional al que acudí se me había recomendado como alternativo, muy punki, directo y honesto... Te haré spoiler: tuve que dejarlo después de que en un par de sesiones me atacase de forma personal y, en la última de ellas, lo viese clarísimamente. Lo reconoció cuando le dije que no iba a volver, pero no me devolvió el dinero. En fin. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Pero ese no es el evento. El evento tuvo lugar en nuestras primera sesión. He de decir que su primer acercamiento me pareció acertado. Yo me quejaba de estar deprimida sin motivo. Él me dijo que bueno, sin motivo no: pasaba mucho tiempo sola (lo cual era cierto y me llevó a una revelación que cambió mi vida, así que gracias por eso, supongo) y, además, no tenía un proyecto. &#xA;&#xA;«¿Cuál es tu proyecto?», me preguntó. Y yo le di la respuesta más verdadera que he dado en mi vida: «Vivir tranquila». «Pero eso no es un proyecto», me dijo con desdén. Y empezó a ponerme ejemplos propios: aprender un idioma o a tocar un instrumento. La cosa no mejoró: «Estoy aprendiendo italiano por mi cuenta» (no contaba porque lo estaba haciendo por mi cuenta, tenía que ser algo más «reglado», que exigiese más compromiso). «Hacer una flexión y una dominada completas (hacía poco que había empezado con el fuertecismo y estaba bastante animada con mis progresos en ese momento» (no contaba tampoco, no consigo recordar por qué, puede que el argumento fuese una mierda). En fin, la sesión no fue muy productiva. Ninguno de mis proyectos servía. «Te dejaré que lo pienses de aquí a la próxima sesión». Nunca más me preguntó, por cierto. Y menos mal. No encontré respuestas que fuesen a gustarle.&#xA;&#xA;Vuelvo mucho a ese momento porque cómo que querer vivir tranquila no es un proyecto. ¿Quién hizo a ese gilipollas miembro de la policía de los proyectos? Es más, ¿no es el proyecto supremo? Vale que puede ser algo general, que podría dividirse en tareas más pequeñas, ¿pero no es esa la puñetera definición de proyecto? &#xA;&#xA;Recordé esto ayer porque vi un subtítulo que le han adjudicado al ensayo JOMO, de Juan Evaristo Valls Boix: «¿Por qué quieres ser feliz cuando puedes estar tranquila?». Me planteo si la felicidad es antagónica a la tranquilidad (y creo que la respuesta es no). Me cuestiono si no estaremos entendiendo la felicidad como una mezcla de alegría y euforia (insostenible en el tiempo, me temo) cuando tal vez la felicidad sea ese estado de serenidad y calma que nos permite dedicarnos a resolver los problemas cotidianos sin agotarnos. Cuando me pase te lo cuento. &#xA;&#xA;En cualquier caso, parece que aquel psicólogo se equivocaba. Parece que el nuevo proyecto es vivir tranquilas. Zas, en toda la boca, tolai. &#xA;&#xA;Me voy a hacer una camiseta o algo: «Yo ya aspiraba a estar tranquila antes de que fuera mainstream». De hecho, me temo que como todos los puretas, voy a abandonar el proyecto ahora que se hace popular :P Pero eso será materia para otro post. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Es curioso cómo hay recuerdos a los que volvemos una y otra vez. Momentos que en primera instancia no parecían tener tanto peso específico se convierten en parte de nuestra <em>Banda Pensativa Original</em>. Y, por supuesto, como adecuadamente sospechas, vengo a contarte uno.</p>

<p>Hace ya algún tiempo, varios años, acudí al psicólogo por segunda vez. La primera no había ido bien, así que pedí recomendaciones y allá que fui. El profesional al que acudí se me había recomendado como <em>alternativo</em>, <em>muy punki</em>, <em>directo y honesto</em>... Te haré <em>spoiler</em>: tuve que dejarlo después de que en un par de sesiones me atacase de forma personal y, en la última de ellas, lo viese clarísimamente. Lo reconoció cuando le dije que no iba a volver, pero no me devolvió el dinero. En fin.</p>



<p>Pero ese no es el <em>evento</em>. El <em>evento</em> tuvo lugar en nuestras primera sesión. He de decir que su primer acercamiento me pareció acertado. Yo me quejaba de estar deprimida sin motivo. Él me dijo que bueno, sin motivo no: pasaba mucho tiempo sola (lo cual era cierto y me llevó a una revelación que cambió mi vida, así que gracias por eso, supongo) y, además, no tenía un proyecto.</p>

<p>«¿Cuál es tu proyecto?», me preguntó. Y yo le di la respuesta más verdadera que he dado en mi vida: «Vivir tranquila». «Pero eso no es un proyecto», me dijo con desdén. Y empezó a ponerme ejemplos propios: aprender un idioma o a tocar un instrumento. La cosa no mejoró: «Estoy aprendiendo italiano por mi cuenta» (no contaba porque lo estaba haciendo por mi cuenta, tenía que ser algo más «reglado», que exigiese más compromiso). «Hacer una flexión y una dominada completas (hacía poco que había empezado con el <em>fuertecismo</em> y estaba bastante animada con mis progresos en ese momento» (no contaba tampoco, no consigo recordar por qué, puede que el argumento fuese una mierda). En fin, la sesión no fue muy productiva. Ninguno de mis proyectos servía. «Te dejaré que lo pienses de aquí a la próxima sesión». Nunca más me preguntó, por cierto. Y menos mal. No encontré respuestas que fuesen a gustarle.</p>

<p>Vuelvo mucho a ese momento porque cómo que querer vivir tranquila no es un proyecto. ¿Quién hizo a ese gilipollas miembro de la policía de los proyectos? Es más, ¿no es el proyecto supremo? Vale que puede ser algo general, que podría dividirse en tareas más pequeñas, ¿pero no es esa la puñetera definición de proyecto?</p>

<p>Recordé esto ayer porque vi un subtítulo que le han adjudicado al ensayo <em>JOMO</em>, de Juan Evaristo Valls Boix: «¿Por qué quieres ser feliz cuando puedes estar tranquila?». Me planteo si la felicidad es antagónica a la tranquilidad (y creo que la respuesta es no). Me cuestiono si no estaremos entendiendo la felicidad como una mezcla de alegría y euforia (insostenible en el tiempo, me temo) cuando tal vez la felicidad sea ese estado de serenidad y calma que nos permite dedicarnos a resolver los problemas cotidianos sin agotarnos. Cuando me pase te lo cuento.</p>

<p>En cualquier caso, parece que aquel psicólogo se equivocaba. Parece que el nuevo proyecto es vivir tranquilas. Zas, en toda la boca, tolai.</p>

<p>Me voy a hacer una camiseta o algo: «Yo ya aspiraba a estar tranquila antes de que fuera <em>mainstream</em>». De hecho, me temo que como todos los <em>puretas</em>, voy a abandonar el proyecto ahora que se hace popular :P Pero eso será materia para otro post.</p>

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<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/eso-no-es-un-proyecto</guid>
      <pubDate>Sun, 13 Sep 2026 12:45:42 +0000</pubDate>
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      <title>Así no se hacen las cosas</title>
      <link>https://escritura.social/bettie/asi-no-se-hacen-las-cosas</link>
      <description>&lt;![CDATA[De verdad: qué hartura. Una se da cuenta de la fragilidad del status quo cuando aprecia la fiereza con la que se defiende. Si tan racional, sensata y provechosa fuese la forma correcta de hacer las cosas, ¿qué más da que alguna que otra persona lo haga diferente? &#xA;&#xA;Hablemos de monogamia. Hablemos de heterosexualidad. Hablemos de maternidad. Hablemos de organización de la vida laboral. Da lo mismo. En el momento en el que pongas un pie fuera de la raya de lo socialmente aceptado te van a caer una cantidad de turras míticas que vas a acabar volviéndote conservador de pura pereza.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Y una pensaría que esto tiene sentido si se perjudica a terceros o yo qué sé, pero en lo relativo a los arreglos organizativos de una pareja, por ejemplo, no veo la gravedad de que vivan su vida como les de la gana. No me imagino explicando a nadie cercano, al menos a nadie de mi vida analógica, que nuestra relación no es monógama, por mucho que ahora no estemos vinculados romántica o eróticamente a nadie más, por ejemplo. Ahí entra el sexo, la exclusividad y todas esas cosas grabadas a sangre y fuego en nuestra cultura. Venga, vale. Total, esto es algo que concierne a nuestra vida privada y que nadie más tiene por qué saber, en principio. Pero, sin embargo, nuestro acuerdo habitacional me parecía algo mucho menos problemático, si os soy sincera. &#xA;&#xA;Bueno, en realidad no. ¿A quién quiero engañar? Si yo misma me planteé si quería suficiente a mi pareja por no querer renunciar a un espacio propio. No quería mudarme a su casa, pero tampoco quería que él se mudara a la mía. Convoqué un consejo de sabias porque lo que a mí me parecía bien, una convivencia consensuada en la que cada uno conservaría su espacio, era algo que no había visto antes. ¿Y si no estaba lista para una relación? &#xA;&#xA;Por suerte unas cuantas amigas, de todo menos normales (y lo digo como piropo) me abrieron los ojos. Nuestra logística de convivencia no es, ni más ni menos, que otro acuerdo a tomar en nuestra relación, y no dice nada sobre la cantidad, cualidad o calidad de nuestros sentimientos. Lo cierto es que una vez que lo vi no pude dejar de verlo. Y me preparé para defender ese límite. &#xA;&#xA;Supongo que el problema ahora es que yo lo veo tan claro y conveniente a mi (nuestra) situación que las miradas y las turras se me hacen básicas y absurdamente tediosas. Porque no veo el problema, ni en qué perjudica eso a nadie. Que les parezca peor esta organización que el hecho de que uno de los dos se mude (yo, seguramente) y se ponga a jugar al rentismo con su piso me hace estallar el selebro. &#xA;&#xA;Cuántas cosas hacemos porque es así y no de otra manera como se hacen las cosas. Qué cantidad de resistencia se opone al más mínimo e inocente cambio en lo relativo a la amatonorma, y con qué violencia. &#xA;&#xA;Y qué cansado es resistir sin renunciar a vivir como una quiere en la medida que puede. &#xA;&#xA;---------&#xD;&#xA;&#xD;&#xA;Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi correo electrónico o de mi cuenta de Mastodon]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>De verdad: qué hartura. Una se da cuenta de la fragilidad del <em>status quo</em> cuando aprecia la fiereza con la que se defiende. Si tan racional, sensata y provechosa fuese <em>la forma correcta de hacer las cosas</em>, ¿qué más da que alguna que otra persona lo haga diferente?</p>

<p>Hablemos de monogamia. Hablemos de heterosexualidad. Hablemos de maternidad. Hablemos de organización de la vida laboral. Da lo mismo. En el momento en el que pongas un pie fuera de la raya de lo socialmente aceptado te van a caer una cantidad de <em>turras míticas</em> que vas a acabar volviéndote conservador de pura pereza.</p>



<p>Y una pensaría que esto tiene sentido si se perjudica a terceros o yo qué sé, pero en lo relativo a los arreglos organizativos de una pareja, por ejemplo, no veo la gravedad de que vivan su vida como les de la gana. No me imagino explicando a nadie cercano, al menos a nadie de mi vida analógica, que nuestra relación no es monógama, por mucho que ahora no estemos vinculados romántica o eróticamente a nadie más, por ejemplo. Ahí entra el sexo, la exclusividad y todas esas cosas grabadas a sangre y fuego en nuestra cultura. Venga, vale. Total, esto es algo que concierne a nuestra vida privada y que nadie más tiene por qué saber, en principio. Pero, sin embargo, nuestro acuerdo habitacional me parecía algo mucho menos problemático, si os soy sincera.</p>

<p>Bueno, en realidad no. ¿A quién quiero engañar? Si yo misma me planteé si <em>quería suficiente</em> a mi pareja por no querer renunciar a un espacio propio. No quería mudarme a su casa, pero tampoco quería que él se mudara a la mía. Convoqué un consejo de sabias porque lo que a mí me parecía bien, una convivencia consensuada en la que cada uno conservaría su espacio, era algo que no había visto antes. ¿Y si no estaba lista para una relación?</p>

<p>Por suerte unas cuantas amigas, de todo menos normales (y lo digo como piropo) me abrieron los ojos. Nuestra logística de convivencia no es, ni más ni menos, que otro acuerdo a tomar en nuestra relación, y no dice nada sobre la cantidad, cualidad o calidad de nuestros sentimientos. Lo cierto es que una vez que lo vi no pude dejar de verlo. Y me preparé para defender ese límite.</p>

<p>Supongo que el problema ahora es que yo lo veo tan claro y conveniente a mi (nuestra) situación que las miradas y las turras se me hacen <em>básicas</em> y absurdamente tediosas. Porque no veo el problema, ni en qué perjudica eso a nadie. Que les parezca peor esta organización que el hecho de que uno de los dos se mude (yo, seguramente) y se ponga a jugar al rentismo con su piso me hace estallar el <em>selebro</em>.</p>

<p>Cuántas cosas hacemos porque es <em>así</em> y no <em>de otra manera</em> como <em>se</em> hacen las cosas. Qué cantidad de resistencia se opone al más mínimo e inocente cambio en lo relativo a la amatonorma, y con qué violencia.</p>

<p>Y qué cansado es resistir sin renunciar a vivir como una quiere en la medida que puede.</p>

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<p>Este post ha sido creado sin la intervención de Large Language Models/Inteligencia Artificial Generativa. Si quieres dejarme un comentario puedes hacerlo a través de mi <a href="mailto:cuadernoderetales@gmail.com" rel="nofollow">correo electrónico</a> o de mi <a href="https://masto.es/@Bettie" rel="nofollow">cuenta de Mastodon</a></p>
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      <guid>https://escritura.social/bettie/asi-no-se-hacen-las-cosas</guid>
      <pubDate>Sat, 12 Sep 2026 20:56:32 +0000</pubDate>
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