La culpa de no producir
Hay una culpa que aparece sin avisar. Ese momento en que estoy frente a la pantalla, con el control de la consola en las manos. Llega esa culpa sorda, esa sensación de que no estoy haciendo nada. Miro mi laptop a un lado, la tablet a lo lejos. Los pensamientos se van a otro lado y me olvido del juego que estaba jugando. Aparece ese pensamiento: debería estar trabajando en esos proyectos. Estoy perdiendo el tiempo.
Y así nos volvemos esclavos de nosotros mismos. Esclavos de la productividad. Necesitamos estar produciendo constantemente. Y así el mercado nos llena de gurús que quieren que te levantes a las 3:00 am y que todo tu día exista solo para producir. Una vida sin descanso, sin pausa, sin respiro.
Me dan risa esos gurús que te dicen que no te esfuerzas lo suficiente. Que no trabajas lo suficiente. Esos tipejos viven en su burbuja, sin ver la cantidad de gente que debe levantarse muy temprano para llegar a su trabajo. Dicen que la gente es perezosa y no quiere trabajar. ¿Y entonces cómo es que todos los servicios y comercios siguen funcionando?
El mundo lo mueven los trabajadores. Trabajadores que meten muchísimas horas y que, en muchos casos, están explotados. Y con todo esto llega ese pensamiento mágico de tener que producir todo el tiempo.
Una presión que, por cierto, la mismísima ONU reconoce que no debería existir. No es capricho, es un derecho. Pero esos gurús no tienen idea de nada de eso, encerrados en su mundo perfecto.
El descanso no es un lujo; debería ser parte de nuestra vida. Además, y aquí está el dato que te quieren esconder, los trabajadores que caen en burnout tienen un 60% menos de capacidad para concentrarse y son un 32% menos productivos que quienes sí descansan. O sea que toda esa cultura de “trabaja más, duerme menos” no solo te destruye por dentro, sino que encima ni funciona.
La productividad excesiva tiene nombre: hustle culture, y está probado que genera culpa, ansiedad, burnout y depresión. Literalmente te rompe para nada.
Pero también llega la realidad. Si yo me quejo desde la comodidad de mi casa, sintiendo miedo de no ser productivo, la realidad de muchos otros no es la mía. Muchos no tienen opción. Mucha gente trabaja de más por necesidad, no por gusto. Con los precios de renta, gasolina y todo lo demás por las nubes, es obvio que no pueden parar.
El sistema te obliga a correr sin parar si quieres vivir con algo de comodidad.
Así que no me sirve de nada decirte simplemente “suéltate de ese pensamiento productivista” cuando la realidad de muchos es que no hay de otra. La realidad no cambia solo con cambiar tu forma de pensar, especialmente si el mundo no te lo permite. El verdadero cambio está en el sistema: sueldos que te dejen vivir con dignidad, acceso real a una vivienda, condiciones que te permitan descansar sin sentir que te caes al vacío.
Pero aun así: descansa cuando puedas. Siéntate, mira la tele, juega videojuegos. No estás perdiendo el tiempo. Es vital.
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