Notas al margen

Notas al margen es un blog de escritura personal y fragmentaria: diario, relatos, historias y todo aquello que cruza por mi mente.

No puedo programar.

Bueno, sí puedo. Pero no puedo hacerlo en casa. No puedo hacerlo como hobby.

Por más que lo he intentado, me aburro. Me canso. Y lo dejo.

Pero no sé por qué lo sigo intentando.

Pensé en juegos, en apps. Pero al final todo queda en la idea, en un proyecto a medio coser. Y así, poco a poco, fui dejando un montón de cadáveres en mi GitHub.

Tengo amigos que lo disfrutan. Que pueden dedicarse a esto y aun así seguir con sus proyectos personales. Pero yo, por más que lo intento, no lo puedo separar.

Para mí es trabajo.

Algo que hago para ganarme la vida.

He tenido momentos en los que lo he odiado. Otros en los que lo he amado. Pero, ante todo, sigue siendo trabajo. No un hobby. Quizás en los primeros años fue así, pero cuando me dediqué a esto dejó de serlo.

Y cuando llego a casa, lo último que quiero es trabajar.

A veces siento la obligación de hacerlo. Como si tuviera alguna obligación de crear.

Y creo que debo dejar de intentarlo.

Porque al final no me lleva a ningún lado. Solo a más proyectos muertos. A más ideas que nunca terminan.

Así que hoy dejo todo.

No más proyectos muertos. No más intentos vanos. No más repositorios abandonados.

Por fin me he dado cuenta de algo simple: no puedo convertir mi trabajo en un hobby. Me es imposible.

Seguiré programando mientras sea mi trabajo.

Pero el día que deje de serlo, será también el último día que escriba una línea de código.

Comentarios y respuestas en Mastodon

Tengo algunos posts en el tintero y, mientras se van cocinando, me he puesto a trabajar un poco en un microcuento.

Abro los ojos en medio del océano, quieto hasta el horizonte. Cada cien metros, una barca como la mía. Exactamente como la mía. Un patrón infinito. Rostros distintos; la misma distancia. Nadie se acerca. Nadie rema. Nos vemos, pero no nos alcanzamos. Uno salta. El mar lo traga. Yo no.

Comentarios y respuestas en Mastodon

Ha pasado un año desde que dejé de escribir. Ha pasado tiempo desde que abandoné esa primera novela que no sé cuántas veces inicié. Esos diarios que dejé a un lado.

No sé cuántos blogs he abandonado, en los que perdí más tiempo pensando en cómo se veían, dejando de lado lo más importante: escribir. Por eso ahora he abierto este blog, aquí, para volver a escribir. Siento que será difícil, pero ahora estoy más animado.

Y creo que ha sido gracias a dejar a un lado las redes sociales privativas. Se siente raro decir que ya no he abierto TikTok, que eliminé hace semanas Twitter —ahora conocido como una letra horrible como X—, e Instagram sigue ahí. He llegado a entrar, pero solo la abro para volverla a cerrar.

Y así he comenzado mi camino en el fediverso. Aunque hace mucho que me había hecho cuentas en diferentes instancias, siempre quedaron abandonadas. Pero hace como un año, un amigo y yo montamos nuestra propia instancia. Y ahora la he convertido en mi casa.

Y aunque estar lejos de esas redes me aleja de tener mayor visibilidad, me da igual. Porque al final todo está hecho para priorizar ciertos posts, ciertos videos… así que, ¿qué más da? Prefiero ser visto por pocos sin estar atado a un algoritmo.

Así que sí, quiero volver a escribir.

Comentarios y respuestas en Mastodon